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Anfiteatro

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1 Anfiteatro el 02/08/11, 06:26 pm

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Construido en piedra, ahora abandonada y sucia, su interior está repleto de objetos desechados o robados, y sus sótanos infestados de hienas. La arena mide 75 x 44 metros.


25 Re: Anfiteatro el 24/12/12, 02:05 am

Naeryan


La madre hiena, sin embargo, no está muy dispuesta a esperar a que reaccionen. Sus cargas son cada vez más violentas, y la puerta de abajo ya empieza a resquebrajarse. Un par de veces se ha alzado sobre las patas traseras, apoyándose en la fachada del edificio semiderruido para tratar de alcanzar a los mamíferos lanzapalitos que hay dentro. En ambas ocasiones sus garras han pasado peligrosamente cerca de las ventanas tras las cuales están apostados los macieleros*, pero no ha logrado auparse al interior, frenada por su propio peso y la estrechez de dichos ventanucos. Con el tiempo y las flechas dirigidas a sus extremidades deja de intentarlo; en su lugar vuelve a concentrar sus esfuerzos en cargar contra la puerta. Sus patas están algo dañadas por las flechas, clavadas de media a superficialmente a causa de que su objetivo no cesa de moverse; por ello ya no toma carrerilla antes de embestir, pero mantiene la movilidad.

Su prole se congrega en una piña unos metros más allá, tratando de protegerse unos a otros. Son dolorosamente vulnerables, pero ninguno de los ejemplares adultos se atreverá a acercarse debido a la cercanía de la madre, ahora completamente concentrada en echar abajo la puerta. Sin embargo de vez en cuando alguna de sus crías suelta un gañido, y la hembra alfa siempre cesa momentáneamente su actividad para comprobar de reojo el estado de su prole.

Un siniestro crujido anuncia que a la puerta le queda poco para ceder. Las demás hienas aúllan a coro, presagiando carne fresca.


[*En deferencia a sus majestades macieleras, antes de postear pregunté a Muff en qué piso andabais apostados. Dijo que el primero.]

26 Re: Anfiteatro el 26/12/12, 06:56 pm

Muffie



Las patas de la hiena se iban dañando a la vez que la puerta iba cediendo. “Si la derriba, todas entraran y nos descuartizarán.” Reflexionó la libense, dejando de lanzar flechas de sopetón. Miró hacia fuera para luego mirar sus municiones y las de sus compañeros. “Solo me quedan tres flechas y las espadas, si sigo aquí no podré hacer mucho más.” Se dio cuenta. Quizás pudiera salir a la calle por otra ventana para enfrentarse a las hienas mientras sus compañeros seguían lanzándole cosas a la grande, pero la puerta pronto cedería y entonces estarían perdidos. De repente, un objeto tirado en el suelo y medio enterrado por escombros llamó su atención. Una sonrisa macabra surcó su cara mientras un susurro salió de entre sus labios. “Esto va a ser divertido.”

RR y Timmy vieron de improvisto, y para su asombro, como tres flechas impactaban contra tres de los cachorros de la hiena haciéndolas gemir de autentico dolor. No les dio tiempo a reaccionar demasiado cuando se vieron levemente empujados a los lados de la ventana y vieron como las piernas de Karime se subían a la cornisa de la ventana para desaparecer poco después. Cuando volvieron a asomar la cabeza por la ventana pudieron ver como la guerrera libense cabalgaba la gran hiena mientras rodeaba su cuello con una soga que pretendía utilizar a modo de riendas.

- ¿Habéis visto, chavales? Esta es la nueva montura que acabo de adquirir. Es un poco rebelde, pero así me gustan las mujeres.- le gritó a los de arriba entre risas mientras estiraba y aflojaba la cuerda para compensar las sacudidas del animal.- Id a por las hienas, yo me encargo de la grande.- les ordenó.


27 Re: Anfiteatro el 27/12/12, 01:47 pm

Vlad


RR contempló, efectivamente, toda la actuación de K con un creciente cabreo que comenzó a ascender desde su estómago hasta la cabeza, haciendo hervir y burbujear su sangre. ¿Qué hacía ahora? ¿Le explicaba lo que estaba haciendo mal, le insultaba y le pegaba, o le cascaba primero, le insultaba seguidamente y le explicaba el tema al final?

No tardó en percatarse de que todo aquello conllevaría un espacio de tiempo relativamente prolongado, sobre todo si pretendía quedarse a gusto, y no iban precisamente sobrados, que digamos. Consciente de que el cronómetro no corría a su favor, se lanzó a la acción, dirigiéndole a su compañera un simple gesto con la mano, estirando todos los dedos menos el anular y el pulgar. Aunque, por motivos obvios, el significado concreto les era desconocidos a sus acompañantes, el matiz faltón era fácil de captar.

Tomó el saco de Wintel y se lo echó al hombro, para luego abalanzarse sobre por una de las crías de las pocas crías de hiena que todavía no habían sido heridas por las flechas de Karime, que introdujo rápidamente en la bolsa, procurando no lastimar a la criatura en la medida de lo posible. Tras esto, volvió tan rápidamente con sus compañeros como sus piernas se lo permitieron, esquivando un par de zarpazos furibundos de la enorme matriarca, terriblemente desbocada.

Cuando finalmente tuvo las espaldas cubiertas por sus camaradas, tomó la ballesta y comenzó a descargar sus saetas en la bestia, afinando el tiro para golpear la cabeza y el cuello.

-¿Qué coño te crees, payasa? No conseguirás que ese bicho te haga caso aunque le saques todos los putos colmillos. ¡Y matar a sus crías no hace sino empeorar las cosas! ¡No parará hasta que te destripe!

Y es que si algo se aprende en los bajos fondos de F.O.N.E.R.A (y en cualquier entorno en el que se haya de tratar con criaturas salvajes de cierta envergadura) es que los animales pueden llegar a ser terriblemente vengativos, en contra de lo que a priori pueda pensarse motivado por las creencias populares. Hay seres que son capaces de perseguir durante años al asesino de su prole, y aquella bestia enorme, con colmillos afilados como cuchillas y garras no menos peligrosas, pelo erizado, boca burbujeante y ojos desquiciados, entraba dentro del perfil que RR se había formado de cierta sección de la fauna: Bichos Jodídamente Vengativos.

Se apresuró a correr a través de las habitaciones ya registradas del primer piso. Confiando en la estructura circular en la que las estancias estaban dispuestas, podría volver al recibidor, dónde la hiena estaría encarando aún a los muchachos, hostigada por K. Con lo cual, tendría un campo de visión magnífico de sus cuartos traseros y un magnífico factor sorpresa.

Recargó su ballesta a toda prisa por el camino y, efectivamente, dio de nuevo con la que había pasado a ser la habitación de la contienda. Sin perder ni un instante, descargó una hondonada de saetas en sus costillas, con algún que otro proyectil que dio a parar en el muslo delantero a razón de los coletazos desesperados de la bestia.

-¡Y las órdenes las podrá dar tu padre!- terminó por afirmar RR como guinda para su escueto y entrecortado discurso, sin saber del todo bien que sus compañeros alienígenas no captarían del todo el grave insulto que portaban consigo sus palabras.

Tras esto, se giró hacia la puerta y lanzó un par de disparos más a las bestias que se aproximaban a ellos y a las crías, al darse cuenta de que su progenitora estaba muy maltrecha y sus presas intactas.

-¡Sugiero que cojáis lo que necesitéis y salgamos de aquí cagando melodías! ¡YA!

28 Re: Anfiteatro el 28/12/12, 02:40 am

Naeryan


La temeridad de Karime podría haberle costado muy cara de no haber disparado antes a las crías. Con un violento bandazo que envió a la libense disparada contra la pared del edificio, la hembra alfa se quitó de encima a su pasajera y acudió en auxilio de su prole, en lugar de ensañarse contra la chica de una manera que hubiera podido terminar con tripas por el suelo. Aulló de pura rabia al notar que dos de las tres afectadas no podían ni cojear, y aún más al notar inequívocamente que de entre todos aquellos cachorros aterrados faltaba uno.

Ante el hostigamiento al que se estaba viendo sometida y las miradas codiciosas de las hienas más pequeñas sintió que era prioritario poner a salvo de nuevo a su camada. La refriega había acabado por atraer a más hienas, y su territorio original, del que las había alejado por estar precisamente plagado de competidores, había pasado ahora a constituir un refugio en comparación con aquella zona.

Así las cosas, tras amagar un impresionante mordisco a pocos centímetros de RR a modo de advertencia agarró con la boca a los cachorros que no podían caminar y emprendió la retirada a la carrera, no sin arrancarse antes las flechas a mordiscos. Sin embargo se había quedado con sus olores, y no tardaría en volver a por ellos y a por el cachorrillo que gimoteaba en el saco, y que luchaba con todas sus fuerzas por romperlo a fuerza de rascar con las garras.

Envalentonadas por la ausencia temporal de la madre, las demás hienas vuelven a formar un corro en torno al edificio, relamiéndose: concretamente centradas en el saco pataleante que lleva RR a la espalda. Tienen hambre, y están impacientes: tanto les da una cena pequeña e indefensa que una mayor aunque más peleona.

A base de cargas conjuntas la puerta acaba por ceder. Un aullido triunfal se extiende por el anfiteatro.


[Karime: ver apartado de heridas; eso más una buena hostia en la cabeza pero sin secuelas. Esto no te podía salir gratis xD]

29 Re: Anfiteatro el 29/12/12, 01:49 pm

Álvar


Timmy estaba cada vez más asustado. La temeridad cometida por K no había hecho sino aumentar su ansiedad. Esa chica estaba completamente loca y su locura les iba a costar la vida a los tres. El hecho de que RR secuestrara a una de las crías de la matriarca tampoco había ayudado mucho a calmarlo.
-Mira a ese par de kamikazes, muchacho. ¿De verdad confías en ello y no eres capaz de fiarte de mi? Me ofendes, Timmy, me ofendes... ¡JIA JIA JIA!
-Puede que se les haya ido un poco de las manos, pero no son unos psicópatas como tú...
-¿Tú crees? Porque yo acabo de ver como esa amiguita tuya intentaba asesinar vilmente a esas pequeñas crias indefensas...
-Cállate, no vas a salirte con la tuya. Esta vez no.

En ese momento la puerta del edificio cedió bajo los ataques de las hienas.
-Oh no...
-Oh... si. Dejemonos de tonterías, niño. Sabes que sin mi ninguno de los tres saldreis con vida de aqui. Así que tu decides. Tu orgullo, o la vida de tres personas, incluida la tuya ¿Podrás morir con la culpa?
-Dios... solo... prometeme que no les harás daño a ninguno de los dos.
-¿Aunque te lo prometa me creerás? ¡JIA! Pero no te preocupes. No les haré daño. Aún...

Según las hienas comenzaban a subir por las escaleras, un par de objetos redondos cayeron a su encuentro, impactando contras las que iban a la cabeza y sumergiendo al grupo en un mar incendiario.
Timmy se giró hacia RR con una amplia sonrisa en la cara.
-Por el olor a pelo quemado creo que eso las entretendrá un poco. Así que creo que es momento de recoger a la loca feminista y echar a correr de vuelta a nuestra guarida.-Dijo el joven, justo antes de saltar por la ventana igual que había hecho K momentos antes.-¡JIA!

30 Re: Anfiteatro el 31/12/12, 05:13 pm

Naeryan

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Para cuando las hienas sortean la cortina de humo residual hace tiempo que los macieleros ya han saltado por la ventana. Sin embargo, han tenido que subir las escaleras en un grupo reducido y por tanto aún quedan bastantes fuera, las suficientes para pisarles los talones sin problemas a los cosechados.
La cría de hiena rasca desesperadamente con las garras tratando de romper el saco, confusa y aterrada, pero apenas ha logrado rasgar una pequeña apertura. Sin embargo no son necesarios más esfuerzos.
En plena carrera, una de las hienas se envalentona y se abalanza de un salto sobre RR. El foner escapa sin más daños que un brusco empujón, pero el saco que lleva a cuestas por fin se rasga y la cría de hiena cae al suelo, indefensa. Las hienas se apresuran a congregarse en torno a ella y no tardan en oírse gañidos de dolor.
Centrándose en el banquete que está teniendo lugar, los animales apenas prestan atención a los cosechados de momento, dotándoles de unos preciosos minutos para escapar.


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31 Re: Anfiteatro el 31/12/12, 06:07 pm

Muffie

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A Karime no le dio tiempo a agarrarse fuertemente de las cuerdas que rodeaban el cuello de la hiena cuando esta dio una sacudida tan fuerte que hizo que volara por los aires estrellándose contra una pared. Karime se levantó tan rápidamente como había caído, pero volvió a caer por el mareo repentino. Le costó un poco levantarse, cosa que consiguió una vez se percató de la fractura de su brazo derecho. Aunque las hienas la ignoraban en pos de sus compañeros, los cuales habían saltado por la ventana poco después de ella.

Cuando Karime por fin pudo levantarse y sacar una de sus espadas con el fin de defenderse, se percató de lo que había pasado a su alrededor. Su enfado era notable. Su plan se había ido a la mierda por el estúpido orgullo del foner y ya solo les quedaba escapar. “Estúpido RR estúpido.” Era lo único que pensaba la libense mientras corría pasando por el lado de Timmy para arrastrar de él y ponerlo a correr delante de ella, siempre teniendo cuidado de no rajarle con la espada, ya que solo tenía una mano útil y era con la que portaba la espalda.

- ¡Corre, estúpido pelirrojo, y suelta el animal que has cogido! ¿¡Se puede saber que te has creído!? ¿Crees que la madre no olerá su rastro hasta el torreón? ¿O es que crees que solo se acercará para darnos las gracias? ¡Suéltalo ya, estúpido! Si me hubieras hecho caso y te hubieras dedicado a cargarte las hienas en vez de ponerte a secuestrar cachorros no nos estarían persiguiendo ahora mismo.- le gritaba la libense al foner, siempre pendiente de la distancia a la que se encontraban de las hienas y vigilando que Timmy fuera delante de ella, protegido por su espada.

Cuando la hiena saltó a por RR, Karime paró en seco dispuesta a saltar sobre el animal si este atrapaba al pelirrojo, pero su intervención no fue necesaria, ya que el foner escapó casi sin rasguños. La suerte no fue igual para el cachorro, el cual consiguió escapar de la bolsa cayendo directamente en el centro de las hienas que no tardaron en devorarla dándoles unos minutos para escapar.

- ¡Te está bien empleado por robar cachorritos! Ni se te ocurra volver a por ella o te dejamos aquí a tu suerte.- le gritó, todavía furiosa, la libense al foner. Sin dejar de correr, se dio la vuelta resoplando y miró al pequeño Timmy con una sonrisa tranquilizadora.- ey, Tim, ¿estás bien?


Sigue en el Torreón Maciel.


32 Re: Anfiteatro el 31/12/12, 08:34 pm

Vlad

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Mientras RR recorría las polvorientas calles de la ciudad como alma que lleva el diablo, una de las bestias destrozó el saco que portaba a la espalda y dejando caer a la indefensa carga que portaba en el interior. Los chillidos y el familiar sonido orgánico de la carne al ser desgarrada llegó a sus oídos, y la palabra "Joder" hizo su aparición mental en la psique de RR ataviada con sus mejores galas de neón incandescente, ocupando por completo la actividad de todas las neuronas que no estaban atareadas haciéndole correr como un diablo por el viejo pavimento.

Cuando aquel luminiscente espectáculo desapareció de su mente, llegó a sus oídos la voz de K, y la unanimidad de su sistema nervioso de qué debía sentir se disolvió en un humeante caldo de emociones dispersas, lleno de mala leche, sorpresa, ácido sulfúrico, lava y lo que debiera ser un vocablo foner muy al uso que a nuestra lengua sólo puede traducirse cómo: "WTF?!"

-Mira, niñata suicida, corrígeme si me equivoco, pero, ¿no eras tú la que estaba a lomos de una bestia enorme llena de colmillos, garras y espuma mientras le disparaba a sus crías? Ese bicho te habría abierto en canal y se abría follado tu intestino grueso si no hubiéramos intervenido. Y yo, a diferencia de ti, tenía planes útiles para ese bicho, pues por lo que sé tú te montaste encima por puro amor al arte. Y si tanto temías a la madre, ¿por qué intentaste quedártela? No me eches la culpa a mi de este desastre, porque de no ser por mí ahora serías una bandeja de canapés de carne variados. Ni les habría hecho falta ponerte palillo, maldita sea, ¡vienes trinchada de serie! Oh, y no te preocupes, que yo no me pienso quedar aquí.

Por suerte para el foner, estaba más que acostumbrado a correr como un energúmeno, y la perorata a gritos casi ni afectó a su carrera, movida y propulsada por su instinto de supervivencia hipertrófico.

Sigue en el Torreón Maciel.


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¿Qué es más divertido que matar a un bebé en una batidora?

Matarlo con la tapa abierta.

33 Re: Anfiteatro el 14/04/13, 07:37 pm

Poblo

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El viaje hasta las cestas se hizo breve. Todos estábamos de buen humor, se podía ver perfectamente por las bromas y las risas mientras andábamos.
¿Qué paso? Que como solía pasar en esta ciudad, la alegría no duró mucho. ¿Por qué? Porque cuando llegamos a donde estaban las cestas, estas no estaban.

Con falsas esperanzas esperamos, por si llegaban tarde o algo, pero ya habíamos estado más veces allí a esa hora, y siempre estaban ¿por qué esta vez no?
Efectivamente, la espera fue en vano y al final los que habíamos planeado la excursión seguimos, con la adición de Tap al grupo, mientras que el resto volvió al torreón.
Y aquí estábamos ahora, caminando hacia ese anfiteatro que aparecía en el mapa del libro de Serokrai, con la esperanza de encontrar algo útil, o quizás una nueva fuente de alimento, aunque esto último no lo creía probable. Las pocas cosas vivas que habíamos encontrado hasta ahora o no eran comestibles o lo eras tú para ellas.

Finalmente llegamos al lugar que estábamos buscando. Desde luego eso tenía que ser el anfiteatro. Era el único edificio grande y circular que había en la zona. También habría añadido que estaba en ruinas para describirlo, pero en ruinas estaban todos o casi todos los edificios de la ciudad así que me ahorré detalles innecesarios.

-Parece que ya hemos llegado- Comenté al resto. -Bueno, ya estamos aquí. ¿Ese libro da alguna idea de lo que deberíamos buscar?-
Eso si buscábamos algo lo cierto es que no sabía exactamente que esperaban encontrar aquí.

34 Re: Anfiteatro el 14/04/13, 07:57 pm

Naeryan

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De haber abierto el libro de Serokrai en ese momento, los letarguinos habrían podido ver que en lo que anteriormente eran páginas en blanco ahora aparecen nuevos caracteres, escritos en lo que tiene una pinta y un olor férreo sospechosamente parecidos a sangre. Las caligrafías varían según la página, como si el libro hubiese sido escrito a cientos de manos. La mayoría de ellas son pequeñas y muy apretadas, con tantas anotaciones en los márgenes que el texto parece un entramado de telarañas rojas. Parte de él está en rocavarancolés, pero es evidente que cada mano lo ha escrito en la lengua que le ha parecido más conveniente.

No obstante, los diagramas no constituyen una vista más halagüeña. Son casi todos anatómicos, por decirlo de la manera más clínica y fría posible. La manera más directa era definirlo como nigromancia: anotaciones y dibujos excesivamente gráficos de cómo construir quimeras a partir de pedazos de cuerpos jóvenes, no necesariamente muertos de antemano.
La otra parte son estadísticas. Apuntes sobre distintos torreones, generalmente indicando razas predominantes en ellos, datos sobre la cantidad de personas que suelen habitar en ellos y probabilidad de obtener presas sin llamar la atención. Concretamente sobre Sendar, las crípticas anotaciones del mapa indican: "Fortificación generalmente en buenas condiciones, y población de media a baja. Mayor probabilidad de detección, tanto por los habitantes como por vigilancia del Consejo. Sin embargo, mayor posibilidad de presas de esencia y cuerpo fuerte que en los demás torreones."

No obstante, el libro sigue sin estar completo. Un observador atento se daría cuenta de que se ha ido rellenando a medida que se acercan a los lugares marcados: los torreones. A mayor cercanía con Sendar, más específicos eran los datos acerca de sus cosechados y sus posibilidades como "presas". Si se alejaban un paso, desaparecía una letra. Avanzaban una calle, y se rellenaba una página, con instrucciones aún más perturbadoras.

"Cazando en Rocavarancolia", desde luego. La especificación que le faltaba al título era "cazando cosechados".


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35 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 12:52 am

Serokrai

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El grupo que salio del torreón se dividió cuando decidimos que las cestas no aparecerían. Era algo raro, no había pasado nunca hasta ahora. Más tarde me preocuparía por ello, pues ahora mi mente estaba ocupada con el misterioso libro. Al final además de Atol se nos habían sumado Pablo y Tap. Nos encaminamos hacia el anfiteatro, siguiendo el mapa del libro.

No tardamos mucho en llegar al lugar señalado y llego el momento de comprobar el mapa. Y al abrir el libro, por una vez la sorpresa cruzo mi rostro. Había cambiado. Las páginas, antes vacías, aparecían ahora llenas de palabras y dibujos escritos en lo que parecía ser sangre. Comencé a pasar las hojas con rapidez, absorbiendo toda la información. No tarde mucho en comprender que era.

- El libro ha cambiado.- Anuncié a los demás, mostrándoles el libro.-Es cierto que se trata de un libro de caza, pero no es el tipo de información que esperaba encontrar en él. Trata de como cazar a gente como nosotros, cosechados. Hay información muy detallada al respecto.- Me fije en que aun había paginas en blanco y se lo hice notar a los demás. Empece a caminar en una dirección y vi como las lineas se empezaban a borrar y dejaban de nuevo un espacio blanco donde estaban antes. Retrocedí y reaparecieron. Estaba muy claro. Ese apartado hablaba sobre el torreón Sendar. Debíamos ir hacia allí.- Tenemos que dirigirnos hacía el torreón Sendar. ¿A alguno os suena de algo? Si no podemos guiarnos con el libro. Si caminamos en la dirección incorrecta las letras se borraran. Podemos usarlo de brújula.- Espero la respuesta de mis compañeros, aunque tengo un gran interés por continuar la búsqueda y desentrañar el misterio del libro.

36 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 01:54 am

Poblo

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Parece ser que después de todo sí que tenía algo el libro. ¡Y menudo algo!
Muchas de las páginas que antes se encontraban en blanco ahora se encontraban pobladas por letras de lo más variopintas, y no todas en una lengua que pudiéramos comprender.
Había ilustraciones bastante desagradables que parecían tratar sobre... ¿Eso era nigromancia? La idea de reanimar cadáveres con magia se me antojaba extraña, pero basándome en el relato de lo que había pasado en el cementerio podía ser más que posible.
“Pero si los dos seres que se encontraron eran fruto de la nigromancia ¿dónde estaba el nigromante en cuestión? ¿Muerto? ¿Moviendo los hilos desde algún lugar apartado?”

El resto de apuntes comprensibles parecían estar centrados en... bueno, en nosotros. Eran estadísticas acerca de los habitantes de los torreones y de como obtener presas discretamente.
No pude evitar sentir un escalofrío. Si existía un libro como ese era evidente que en esta ciudad había seres muy peligrosos que estaban dispuestos a darnos caza.

“¿Torreón Sendar?” El nombre no me sonaba, pero no me llevó demasiado tiempo atar cabos, solo el necesario como para hacerme una idea de en que parte de la ciudad estaba. Si estaba en lo cierto, aquel torreón que habíamos descubierto Wintel, Tap y yo hacía unos días tenía que estar bastante cerca de aquí.

-No puedo aseguraros completamente que se trate de Sendar, pero hay un torreón cerca de aquí. Tap y yo lo descubrimos el otro día, cuando volvimos con Alder. Podemos llevaros hasta él si queréis-

37 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 02:44 am

Giniroryu

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GM
Cuando Pablo apenas acababa de terminar de hablar, a oídos de los cosechados llegó un agudo chillido que recordaba a una risa. Lo siguió el murmullo de varias pisadas. A través de una abertura en el suelo la cual descendía bajo tierra en una suerte de rocas que recordaban vagamente a toscos escalones, emergió la cabeza de una hiena. Y luego otra, y otra, hasta alcanzar un total de nueve. Una de ellas tenía unas protuberancias en la cabeza. Aquel grupo acababa de dar buena cuenta de otra hiena que no se había podido valer por sí misma y habían olfateado la presencia de los cosechados en el anfiteatro.

Los animales se agruparon cuando terminaron de salir por completo de los sótanos, y observaron con sus ojillos brillantes a los Letarguinos. No tardaron mucho más en echar a correr en dirección a ellos mientras seguían emitiendo aquel sonido carcajeante y algún que otro gruñido.

38 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 03:52 am

Yber

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GM
Por obra y magia del destino habían seguido las pistas del libro hasta acabar dentro de un panal enorme y de vejez imponente. Como si el tiempo hubiese dado a las arrugas de la edad un cariz amenazador. Aún con eso, la razón por la que a Tap no le gustaba un pelo ese edificio y le hacía erizarse era bien sencilla: no tenía puertas. Solo un par de agujeros por los que podría entrar cualquier cosa y escombros, muchos escombros.

El sonido de unas risas lo alertó y Tap se agazapó entre el pelo de Pablo al tiempo que se giraba para mirar. Vio a las primeras hienas emerger de lo que parecían ser unas escaleras y casi sonrió y todo. <<Tenemos comida>>. Alzó la cerbatana con un brazo, mientras preparaba con otro un segundo dardo y se sostenía sobre la cabeza del gigante con las extremidades sobrantes. Sin embargo, cuando vio que seguían saliendo más se estremeció y se dio cuenta de que se quedarían con hambre. <<¡Joder!>> Las hienas eran las que tenían comida.

Disparó un primer dardo con somnífero en los escasos segundos que los animales tardaron en correr hacia ellos y apenas le dio tiempo a preparar el segundo cuando sintió la necesidad de agarrarse bien al pelo de Pablo y tirar de él para llamar su atención. Si hubiese ido en su avispa habría disparado sin miedo mientras esta volaba. Pero la avispa estaba muerta y Tap estaba a expensas de lo que hiciera el gigante torpe.

-¡Corre, Pablo!-no es que el Moscardón, Metálico, Pechito o Blanco le dieran igual, sino que Tap, de primeras, casi ni se acordó de ellos. Pero incluso con los que se había olvidado a la hora de mandar a correr, no saldrían indemnes si plantaban cara a tantos animales. Mucho menos dentro del edificio. <<Estamos jodidamente emparedados...>>. Tap no entendería nunca por qué los gigantes tenían tanto amor a este tipo de panales. <<Estúpidas paredes y estúpidos obreros...>>. La única opción con término positivo que se le ocurría al repoblador era que los gigantes corrieran cagando leches.


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No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

39 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 06:00 pm

Jack

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La edificación en ruinas se fue haciendo visible a cada metro, aunque ya la veíamos desde lejos. Aún en semejante estado de abandono era impresionante

-Imaginad este sitio en mejores épocas... Cuántas y cuántos habrán luchado y perecido aquí...-pienso en voz alta, perdiendo la mirada en las ruinas.

A medida que entramos en el silencioso espacio, mis botas empiezan a mancharse con los restos de arena del sitio y una sonrisa se dibuja en mis labios.
-¿Oís las aclamaciones, los vítores, gritos? Las bestias rugiendo, el entrechocar del acero...-me agacho y cojo un poco de arena que se escurre entre mis dedos.-Y sangre. Maldita ciudad de locos que deja este sitio a merced del clima.-gruño, indignado.

Después de un rato, Serok da la voz de alarma sobre el libro y nos reunimos en torno a él. <<¿Qué es eso?>> Mirándolo más atentamente se entiende lo que el ulterano dice antes que nadie <<Un libro para cazarnos...>> Y otro fenómeno relacionado con un torreón, "Sendar", inexplorado de momento. ¿De momento? Mi cabeza gira hacia Pablo, quien nos informa que lo conocen de cuando volvieron con Alder. Asiento entonces y me giro hacia la salida.

-Pues vámon... ¿De qué os reís?-me interrumpo, ya que había oído una risilla.-No sois vosotros...-recapacito, mirando a mis compañeros mientras escucho el sonido.

Y escucho pasos. Risas y pasos aproximándose, cercanos. Respiraciones y más risillas estridentes. Me giro al origen de los ruidos y veo a una decena de hienas mirándonos como a sus presas. Acaricio mis armas, desenvainando la cimitarra con la diestra y montando las garras en la zurda rápidamente mientras, por el rabillo del ojo, veo a Pablo salir corriendo. <<Más le vale tener puntería esta vez>> Pero no quito ojo del agujero del que han salido, por si saliesen más aunque no de momento. Dedico una rápida mirada a los que quedamos aquí y vuelvo a centrarme en las hienas.

-Yrio y Stefan, espalda contra espalda. No os separéis. E Yrio, si te da tiempo, la magia vendría bien. ¡Y a la mierda las rencillas que tengáis!-mascullo, recordando conflictos varios. A Serok no tengo que decirle nada. A Pablo...-¡Cuando os canséis de correr, usa ese arco sin matarnos!-grito al cielo y después preparo un hechizo de parálisis directo hacia la hiena que tengo más cerca.-Saldremos de esta, ¡vamos!

Lanzado este, recojo la cimitarra del cinto y empiezo a aproximarme a un par de hienas, cimitarra en ristre y garras apunto. <<El niño aquél tenía fuerza inesperada, estas hienas pueden no ser como las de Libo, cuidado y concentración. Vigila sus gruñidos, sus patas y su cabeza. Bloquea con la cimitarra y ataca con las garras. Controla la respiración...>>
Sin más preámbulo, me lanzo al ataque a tiempo de ver una flecha de Pablo con el rabillo del ojo. <<Bien>> Al segundo siguiente ya estoy repartiendo cortes y zarpazos, interponiendo la cimitarra entre fauces varias y yo, fintando, saltando, gruñendo y saboreando el momento. Literal y metafóricamente.


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

40 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 06:33 pm

Serokrai

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Por lo visto Pablo conocía al existencia de aquel torreón y nos íbamos a dirigir hacia allí cuando las risas estallaron. Hienas. Me basto una mirada para contar que eran nueve. Vi como Pablo, azuzado por Tap pasaba corriendo a mi lado. Cobardes, ya tendría luego unas palabras con ellos.

Atol se me adelanta y grita las ordenes a los demás. Evalúo la situación mientras elijo mis armas. Desenvaino la guadaña izquierda mientras cojo la cuchilla giratoria derecha. Además los tentáculos de mi pelo se arman con cuatro dagas del cinturón. Y comienza la batalla.

Con un grito me lanzo en dirección a las hienas. Lo primero que hago es lanzar la cuchilla giratoria al centro del grupo, seguido de las dagas. No puedo ocupar mi mano derecha con otro arma, pues tengo que recoger la cuchilla cuando vuelva, pero dejo al descubierto el filo oculto de mi guantelete. Mi guadaña gira en mis manos buscando la carne de uno de los animales, mientras que mi mano derecha hiende el aire con velocidad, buscando hundirse en el cuello de otro de los seres.

Una sonrisa brilla en mi rostro. Por fin una batalla. Por fin una oportunidad de luchar contra la ciudad. Un nuevo enfrentamiento que sumar a mis recuerdos. Había que ganar.

41 Re: Anfiteatro el 15/04/13, 07:09 pm

Dal

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Llegamos al anfiteatro y Atol se ve muy emocionado, como si hubiese esperado llegar a este lugar para dar rienda suelta a sus cosas. Viéndolo así me recordó a las películas de gladiadores que había visto y así se lo dije:

-Me recuerdas a los gladiadores de la antigua Roma, cuando luchaban en un lugar parecido a este para dar espectáculo y sangre a la gente.

La sorpresa nos la llevamos con el libro de Serok, que se empezó a rellenar cuando entramos en el anfiteatro, hablaba sobre un torreón y hacia allí nos dirigíamos cuando comenzaron los problemas. Hienas, nueve en total, nos superaban en numero de eso no cabía duda.

Nos preparamos para luchar y Atol comenzó a dar ordenes, desenvaine la espada y afiance mi escudo, preparado para usar magia también si era necesario. << Quizás no debería haber curado a Pablo, ha sido un gasto de energía que me podría venir bien ahora.>>
Hablando de Pablo lo vi correr hacia una esquina y prepararse para usar el arco. <<Recapacito, si no lo hubiera hecho quizás ahora seria inútil. Al menos tiene claro lo que debe hacer un arquero, mantener las distancias y disparar>>.

Me puse cerca de Yrio y le dije en voz baja:

-Yrio, haga lo que yo haga o diga no te desconcentres, buena suerte.

No había lugar para mas pues las hienas comenzaban a acercarse. Solo esperaba que el haber entrenado fuese suficiente para salir vivo de allí.

Un grito surgió de mi boca antes justo de trabar combate:

-¡Ave Cesar, los que van a morir te saludan!


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

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