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Jardines de la Memoria

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1 Jardines de la Memoria el 02/08/11, 06:39 pm

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Rodeados de un muro de ladrillos hexagonales de color violeta, poseen cincuenta conjuntos escultóricos (algunos construidos en piedra ingrávida) que representan momentos y personajes de la historia de la ciudad.
Descripción más detallada sacada de la saga:
Los muros que rodeaban los Jardines de la Memoria pronto resaltaron entre el
resto de los edificios. Eran altas paredes de diminutos ladrillos hexagonales, de color violeta claro, con arcadas ojivales en el lado norte.

Aquel solar amurallado era uno de los recintos más grandes que habían encontrado hasta entonces: en extensión igualaba a la superficie que cubría el torreón Margalar y su patio. Varias estatuas se repartían por el lugar, grandiosas y magníficas. Algunas, labradas en piedra ingrávida, flotaban a varios metros de altura, inmóviles en el aire. De los cincuenta conjuntos escultóricos que habían contenido los jardines, sólo quedaban diez completos y fragmentos de una docena más. Y ya no había ni lastro de los espectaculares vergeles que habían adornado el lugar, algunos flotando también sobre extensas capas de tierra volante. Pero aunque fuera un pálido reflejo de lo que una vez fue, los Jardines de la Memoria seguían siendo
impresionantes.

Ver a Marina y Rachel, señalando extasiadas la maravillosa estatua de piedra azul de dama Escalofrío, envuelta en su extenso chal de seda y pedrería, postrada como si pidiera clemencia, le llenó de alegría. O contemplar a Bruno flotando junto a Maronet el hechicero, mientras éste se enfrentaba con su cayado y su hacha de doble hoja al rey gigante de Esfronax. La estatua del mago, esculpida en piedra ingrávida, estaba suspendida a más de quince metros de altura, justo frente al rostro del monstruoso gigante, con el cayado adelantado en la mano izquierda y el hacha en la derecha, disparada en horizontal hacia la cara de su adversario que ya mostraba en varios puntos el mordisco del arma. El rey de Esfronax, vestido con una armadura que parecía fabricada con conchas de galápago, tenía los brazos extendidos y parecía a
punto de desplomarse.

La mayor de las estatuas supervivientes era la de dama Irhina, la reina sangrienta y su espectacular montura, el dragón vampiro Balderlalosa. Medía treinta metros de largo y ocho de alzada. El dragón negro estaba representado en vuelo rasante, con sus cuatro alas extendidas. Sus colmillos, grandes como cimitarras, relucían oscuros en la penumbra de sus mandíbulas entreabiertas. Montada sobre su lomo estaba ella, la primera reina vampira de Rocavarancolia. El autor de aquella maravilla había conseguido que la majestuosa montura no eclipsara a su jinete. Había esculpido a dama Irhina de tal forma que era el centro de atención en la pieza. Tenía la mano izquierda apoyada en el lomo de la bestia en un ademán tan vigoroso que parecía decir: «No tengas miedo del dragón que monto. Témeme a mí que soy quien lo
domina».

—¡Ricardo! ¡Esto nos lo has contado tú! —gritó Rachel.
Estaba junto a Lizbeth ante un conjunto de estatuas situadas en el mismo centro de los jardines. Allí, sobre un pedestal en forma de media luna, una docena de encapuchados rodeaba a un hombre escuálido que levantaba una mano en señal de invitación mientras su rostro expresaba tal desprecio que daban ganas de apartar la mirada. Llevaba puesto lo que en un principio se podía tomar por un collar de perlas, hacía falta un segundo vistazo para comprender que era un macabro collar de ojos. Del centro exacto de su frente surgía un cuerno afilado de unos veinte centímetros de longitud.
—Es Hurza —dijo Ricardo, y luego añadió con un susurro—: El Comeojos…
Mistral asintió con la cabeza. No sabía qué artista había esculpido ese momento crucial en la historia de Rocavarancolia, pero había logrado que Hurza pareciera mucho más peligroso que los hechiceros que se disponían a darle muerte.
—La ejecución del primer Señor de los Asesinos —murmuró el cambiante.

Enfrentada a la media luna en la que se veía aquella escena había existido otra plataforma idéntica, sobre la que se escenificaba la muerte del primer rey de Rocavarancolia. A Harex lo habían matado mientras dormía. Icaria, su amante, había sido la encargada de verter en su oído un chorro de Penuria, el veneno más letal conocido, hechizado además de tal modo que atravesó todas las protecciones mágicas del rey como si no existieran.


145 Re: Jardines de la Memoria el 23/09/14, 07:59 pm

Evanna


No dijo nada mientras Shizel se paseaba por sus pensamientos desentrañandolos sin mucha dificultad, solo para no desconcentrarlo y porque bastante tenia ya con todas las palabras que en su cabeza resonaban. Fue evidente el cansancio del idrino tras ver en su mente y DL recordó su propio cansancio y el martilleo constante en el fondo de su cabeza.

-Esta bien, no me molesta y es comprensible- respondió a lo de retirar los derechos que de todos modos llevaba ya tiempo sin darles uso. El mismo tenia ya suficiente cacao mental como para complicar aun mas el del propio Shizel y no ganaba nada insistiendo y a decir verdad tampoco quería. Empezó a inhalar y exhalar  en un intento de relajar la tensión de su cuerpo y que solo provocaba que todo su riego sanguíneo se concentrara en su ya de por si maltratada cabeza. Las siguientes palabras del idrino le hicieron parpadear. ¿Pensar? Si por el fuera prefería no pensar en ello por que seria un dolor, pero el le había pedido hacerlo por lo que tendría que contribuir de la misma forma.

-No voy a evitarte tampoco...digo, va ha costarme pero si me comporto extraño sera mas incomodo. Si que seguiré siendo el imbécil habitual...-murmuro sonriendo ligeramente, pues realmente ya no lo tenia claro, pero suponía que una forma de darle cierta seguridad a Shizel de que fuese cual fuese al respuesta la cosa seguiría como hasta ahora ayudaría porque realmente el prefería que se sintiese así. No quería que si no terminaba bien la cosa dejara de ser amigos, de ningún modo y esperaba que Shizel pensara lo mismo en ese aspecto. "Dejar mis problemas mentales cuando no este cerca suya, que no hace falta mas presión ya de la que hay" pensó como un tip mental que guardo en un rinconcito de su mente. Iba a costarle, pero si en algo no le ganaba nadie, era en ser cabezota, incluso consigo mismo. Se comportaría lo mas normal posible como que se llamaba DL. Por ello cuando Shizel volvió a hablar en un intento de empezar a una conversación normal le sonrió un poco en respuesta.

- Yo me iré marchando a la Sede entonces. No conoces a ninguno de los nuevos aun ¿cierto?- pregunto siguiendo su conversación, le resultaba un poco raro el cambio de tema después de todo lo hablado pero dudaba que esa sensación fuese a quitarsele de inmediato-Ya conocí a la mayoría de los novatos, incluidos aquellos que han traído compañía extra a Serpentaria...aunque sigue habiendo alguno que me confunde su tranformación -murmuro masajeandose las sienes alejándose de la escultura donde en algún momento se había apoyado sin darse cuenta, recibiendo la mirada airada del hombre que allí venia reproducido. Habia llegado finalmente a su limite y las ansias de volverse dullahan se volvían apremiantes, un buen descanso le ayudaría"Espero estar siendo lo suficientemente normal...y que esta sensación de estar haciendo el imbécil, no dure eternamente" pensó mientras se disponía a recorrer el camino rodeado de representaciones de antiguos habitantes de la ciudad para salir del jardín.

Sigue en Sede de los Taumaturgos

146 Re: Jardines de la Memoria el 23/09/14, 11:52 pm

Naeryan


Le agradeció mucho a DL que estuviese reconstruyendo el puente roto de las apariencias normales, y le dirigió una media sonrisa de gratitud. Le habría dado mucho miedo que todo aquello culminase en una ruptura de cualquier relación normal, porque eso habría indicado que él, Shizel, se había equivocado sin posibilidad de arreglo y que eso le habría costado una amistad.
-No hay nada de malo con el imbécil habitual- señaló, aunque la burla en su voz era notablemente más suave de lo usual.

Incluso en aquellas circunstancias DL se esforzaba por no incomodarle, y por primera vez en un tiempo considerablemente largo, Shizel advirtió que en algún momento de todo aquello, o quizá desde más tiempo atrás, se había comportado de forma egoísta.
-He conocido a una, sí. Una bruja- confirmó, pero con la mente muy lejos de los recién cribados.

DL fue el que se marchó primero, y Shizel se despidió de él con un gesto de la mano. El skrýmir speró un poco más con las manos en los bolsillos y la mirada perdida entre los escombros de la plaza, reflexionando en silencio. La quietud de las estatuas rotas era, de alguna manera, un escenario adecuado.

Volvió a Serpentaria a paso lento, relajado como la placidez que ahora le inundaba la mente. Sentía como si de repente, por alguna razón, ya no tuviera prisa alguna.

Sigue en la Torre Serpentaria.

147 Re: Jardines de la Memoria el 10/04/15, 04:42 pm

Naeryan


[Recomiendo la relectura del relato de Roto]

Shizel no dormía bien desde la intrusión en Serpentaria, y ahora cada perspectiva de clientela le ponía en guardia, calculando las mejores maneras de protegerse a sí mismo y a sus seres queridos. ¿Iba a encontrarse a una persona demente? ¿Paranoica? ¿Torturada? ¿Despiadada?

Ella ya le esperaba cuando llegó, sentada en una perfecta pose inmóvil contemplando los jardines. La confundió inicialmente con una estatua, y el skrýmir enseguida comprendió por qué una vez llegó a su altura y pudo comprobar que su armadura estaba hecha de piedra.
La mujer sonrió al verle acercarse; Shizel pudo intuirlo a pesar de que la protección le cubría todo menos los ojos.
—Desidia, ¿verdad? Espero que tu nombre no sea reflejo de tu diligencia en el trabajo -le saludó con suavidad. Hablaba bajito, como para no perturbar el aire en torno a ella.

Shizel le dirigió una sonrisa automática. La simpatía podía esconder cosas muy podridas en Rocavarancolia. No iba a fiarse solo porque fuese amable.
—Así es. ¿Podría saber con quién estoy hablando, si no es indiscreción?- algunos clientes preferían permanecer en el anonimato.
—Dama Estatua.
—¿Litomante? -preguntó el idrino por hacer conversación educada, no por interés real. Le sorprendió el silencio un poco amargo que le recibió al otro lado del yelmo antes de la respuesta.
—No. Esta armadura me la dio un amigo. Es piedra ingrávida -explicó. A su pesar Shizel la examinó con un nuevo interés.
—¿Va a recibir usted el hechizo?- su clienta asintió con la cabeza-. No termino de comprender entonces por qué me ha citado aquí- las visitas a domicilio y no en Gar las cobraba más caras por el riesgo personal que entrañaban.
—Prefería que fuese en un lugar como éste. Me pareció adecuado.

A Shizel le recorrió un cosquilleo ambiguo de anticipación. Su intuición le decía que aquellas palabras encerraban un encargo poco sencillo.
—¿Y bien? -preguntó por fin-. ¿Para qué me necesitaba?

-

Había estado preparado para volver más nítidos recuerdos espantosos. Para introducir en su cabeza glorias que nunca habían existido. Para diseccionarle la mente con tijeras mágicas y rellenar los huecos con mentiras tan rocambolescas como le pidiera.
Pero no para aquello.

La mujer le explicó su situación con la calma de la piedra misma. Le explicó que estaba sellada dentro de aquella armadura por propia voluntad. Le contó que ella misma se haría pedazos si aquella coraza se rompía, desparramada pero todavía viva. Pero también que había recuerdos que pesaban más que la roca que portaba, y finalmente le hizo saber su petición.

—¿Está segura?
Dama Estatua sonrió de nuevo, y en aquellos ojos Shizel creyó entrever el reflejo del dolor de muchos años.
—Muy segura. Estoy convencida de que lo harás bien, y si es así sabré arreglármelas perfectamente. Si te dedicas a esto tan jovencito es que eres un mago excepcional.

Aquellas palabras tan maternales le encogieron el corazón a Shizel de una forma cuyo recuerdo estaba difuso en su memoria, junto con la cara de la última niñera que se había portado bien con él. La sedó con un roce de la mano e hizo lo que le pedía.

Dejaría intactas cosas vitales para su supervivencia. Dejaría sin tocar el arte de la espada que la transformación había grabado de forma prodigiosa, y también el conocimiento decisivo, necesario, de que debía permanecer dentro de la armadura en todo momento. Su nombre rocavarancolés, borrando de un soplido en su lugar el que había portado la muchacha que había atravesado el portal tantos años atrás. Y también un breve eco de su propio nombre, para que ella pudiese encontrarle de nuevo si alguna vez quería recuperar lo que había perdido.

Shizel abandonó ese día los Jardines de la Memoria con un nudo en la garganta, dejando atrás a una guerrera que dormía como una niña. Cuando despertara no recordaría su mundo de origen ni su cosecha. No recordaría las palizas continuas, el dolor, el romperse como una muñeca mal cosida al poco de transformarse antes de que manos amigas lograran aprisionarla en aquella armadura. Solo el fugaz momento en que había renacido bajo la luz de la Luna Roja, eufórica, perfecta.

Completa.

Sigue en la Calle de las Trampas.

148 Re: Jardines de la Memoria el 08/01/16, 01:58 am

Naeryan


—¿También existen competiciones en tu mundo? —preguntó a Sinceridad en cierto punto, al recordar que la roquense había mencionado concursos de percusión. A aquellas alturas ya no daba nada por supuesto, pero eso no le impedía buscar nexos comunes.

No había solo verde, advirtió Sox cuando fueron llegando, sino que entre aquellos límites cuidadosamente respetados por las plantas había elementos hechos de forma indudable por mano o mente inteligente. Le pareció entrever estatuas más allá.

—Parece un jardín público —señaló con cierta reticencia. Había vuelto a cruzarse de brazos, y el tono de su voz transmitía desconfianza cuando señaló—. El hechizo que lo cuida sigue activo. Si lo hay —añadió con retraso. Tenía que recordar que el sentido común carabés no se aplicaba allí.

Faltaba sentido común, de nuevo. ¿Por qué mantener aquello activo, un gasto de energía, habiendo otros edificios seguramente más importantes en ruinas?

149 Re: Jardines de la Memoria el 08/01/16, 05:34 pm

Alicia


Siete hubiera contestado algo más que un escueto "Sí" a la pregunta de Sox, pero el saludo de Eriel lo distrajo y le arrancó una sonrisa pequeña. Al parecer habían dado por supuesto que irían allí.
Su sonrisa volvió a crecer ante las vistas del jardín pero miró ceñudo al resto.
- Esto es como un puzle mal montado. Si es parte de la misma ciudad de la torre muerta, ¿quien vivía aquí? No puedo adivinar el sentido del gusto de los rocavarancoleses- bromeó- ¿lo exploramos?

150 Re: Jardines de la Memoria el 09/01/16, 12:18 am

Dal

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Eriel caminó por las calles de la ciudad charlando con el grupo y cuando no hablaba disfrutaba de las pocas vistas que podía encontrar entre tanta ruina.

Al llegar a los jardines sonrió como un tonto viendo el verdor de las plantas.

-Por fin algo colorido, que para gris ya estoy yo - comentó riéndose.

-Puede que haya un jardinero cuidándolo - le dijo a Sox.- ¿Podría ser no?

Sonrió a Siete tomando su oferta de explorar y se alejó buscando algo interesante, cosa que no tardó en encontrar.

-¡Eh chicos! - llamó.- Mirad lo que he encontrado.

Señalaba a la estatua de un hombre de media sonrisa y nariz ganchuda. Vestía una túnica y llevaba en la mano una especie de bastón que estaba roto por la parte de abajo. La estatua tenía una cuantas imperfecciones por el paso de los años o eso pensaba el niño. Pero lo que más le impresionó no fue la estatua en sí, era lo que tenía alrededor. Flotando y rodeando al hombre había una serie de seres que aunque estaban esculpidos en piedra parecían hechos con cosas muy dispares.

-Varago Tay, custodio de Altabajatorre, líder de la rebelión de Ataxia - leyó el nublino en voz alta. Había más escrito pero era ilegible, lo que había leído ya le había costado lo suyo descifrarlo.

-Tuvo que ser alguien importante ¿no creéis? - preguntó.- Aunque no entiendo como una torre puede ser alta y baja a la vez - comentó.- ¿A alguno le suena el nombre de Ataxia? - inquirió suponiendo que sería algún lugar.- Dime Sox, ¿es posible dejar cosas flotando para siempre?


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

151 Re: Jardines de la Memoria el 10/01/16, 05:54 am

Merodeador

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Nad estaba que no cabía de su asombro ante tanta incoherencia por parte de sus compañeros, aunque ella lo habría descrito con un “¿Esto debe ser una broma? No pueden ser tan, tan… ¡tan así!”, mientras caminaba hacia vete tú a saber dónde guiada por sus compañeros que a su vez eran guiados por la pájara.

El disgusto asombrado de la pequeña había empezado antes, en la plaza de la fuente. Para empezar, estaba la psicópata que le hacía de niñera, oh si, la cuidaba muy bien y le colocaba la coronita. Pero que le colocaba la coronita, según había entendido Nadzieja, para que fuese a pelear contra monstruos “¡Qué clase de niñera manda a los niños a pelear contra bichos horribles que se esconden en armarios, bajo camas y se comen la pareja del calcetín! ¡Sólo está loca que parece lo mejor de lo peor que me acompaña! ¡Si es que estaba claro que estaba loca, por qué si no iba a regalarme su corona! ¡Pelear contra monstruos! ¿Yo? ¡Está loca! ¡No pienso pelear contra nada! Y seguro que me usa de cebo o me mete en la guarida de un dragón para que acabe con el…” pero claro la belga no le dijo nada de esto, sino que respondió con un bien fingido agradecimiento (decorado con sonrisa Colgate): - ¡Muchas gracias, ahora sí que estoy lista! –

Luego le toco darse cuenta de que no tenían arma, todos tenían una lanza o una piedra con punta para hacer algo menos ellas dos. La indignación la inundo. “¿Por qué no me han dado? ¿Y ahora como peleo yo contra los monstruos? ¿Pero no querían que pelease contra los monstruos? ¡donde está mi piedra!” Para rematar la faena al final a Mónica si le dieron piedra y a ella la dejaron así tal cual. La envidia y un sentimiento de ultraje la asfixiaron. Pero se limitó a decirle a la española que menos mal que le habían dado una y lo chula que era la piedra.

Pero claro no podía quedarse así la cosa, el bicho desagradable tenía que decir cosas feas otra vez aumentando el malhumor de la niña.

Para luego después tener que escuchar una horrible y aburrida conversación sobre ¿a dónde ir? “A mi casa por ejemplo? ¿A las cárceles que parecen seguras?”. Al menos el oírles hablar la calmo un poco.

Y finalmente se pusieron a caminar, con lo agotada que estaba después de toda una noche de llorera silenciosa esto era de las cosas que menos le apetecía.

Y entonces, mientras se quejaba por milésima vez en su mente de lo cansada que estaba y de lo horrible que era todo aquello, llegaron a un muro morado que guardaba un conjunto de esculturas de toda clase, algunas de ellas incluso flotantes. “¿Esto debe ser una broma? No puede ser esto tan, tan… ¡tan así!”. Y se quedó boquiabierta hasta que el nublino les reclamo la atención. “Oh claro que conozco el nombre de Ataxia, lo voy a visitar todos los veranos, ahí vive mi abuela, mis primos, mi profesor…”

-No, lo siento, nunca he oído hablar de ese lugar. - Respondió con dulzura la niña fingiendo estar desilusionada por no conocer una respuesta que era imposible que supiera.


_________________________________________

"Mientras no tengan conciencia de su fuerza no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado no serán conscientes. Éste es el problema." G.O.

152 Re: Jardines de la Memoria el 10/01/16, 05:04 pm

Jack

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—¿Competiciones? ¡Claro! Antaño tu función en el grupo se decidía con varios exámenes, por ejemplo. A mí no me gustan esos, porque no todos los trabajos estaban bien vistos y lo medían todo según tu voz y tu habilidad al cantar. En mi sociedad no lo hacemos. Si hay alguien mejor que el resto, lo decide el grupo pero siempre tenemos "competiciones" para pasar el rato o festejar algo o motivar la caza. Con más material quizá podría hacer algunos instrumentos...

Por eso y por las armas improvisadas el día anterior, la roquense recorrería las calles atenta a los edificios por si veía algo apropiado, tanto para fabricar armas como para hacer tambores, entre las ruinas. Pero no ahora sino a la vuelta. En el camino de ida iba pendiente de no perderse demasiado y de llegar cuanto antes a aquella zona tan insólita.

Le parecía insólita porque no se esperaba encontrar un jardín tan cuidado y tan, pero tan hermoso perdido entre las ruinas. Las plantas no crecían de forma salvaje sino que todo estaba estructurado, seguía un orden, y donde no había vegetación el lugar lo ocupaban estatuas. Antes de adentrarse por su cuenta, Sox dijo algo de un hechizo que cuidaba del lugar y la roquense lo entendió a su manera.

—¿Hay hechizos que se mueven y riegan y cuidan las plantas? ¡Qué guay! Y claro que vamos a explorar. Con suerte nos encontramos con alguien y todo —respondió a Siete.

Cuando pensaba o se dirigía a Siete, a veces pensaba en llamarlos a todos con un número y quitarse problemas. Pero no tenía mucho sentido... y tampoco sabría qué número poner a cada uno ni con qué criterio, pues los deseos no se ponían a lo tonto, así que nunca lo llevaba a cabo. Dejó d darle vueltas a aquello y echó a caminar por el lugar... Hasta que, repentinamente, recordó algo y se giró hacia el grupo:

—Eh, si veis frutas o cualquier cosa que parezca comestible, las probáis sin saber qué son y morís, luego no quiero quejas.

Ahora sí que podía seguir. Si ella misma encontraba algún frutal de su mundo, guay, pero no era su mayor preocupación. No tenía ningún objetivo, realmente. Tan solo quería pasear por el sitio y cotillear. Había estatuas de criaturas monstruosas con deseos, algunas en el idioma que manejaban todos y otras ininteligibles. Que hubiese esperpentos de la naturaleza allí expuestos como si fueran gente importante le decía bien poco... Pero le decía algo: si esas cosas habían sido habitantes de aquella ciudad, los dioses de los fanáticos no parecían muy amigables. <<Además, ¿quién destroza un lugar pero deja intacto este sitio? ¿A lo mejor es posterior? ¿Un lugar para el recuerdo de quiénes vivieron aquí? Porque hasta ahora no hemos visto a nadie, pero tampoco hay restos de cuerpos en las ruinas...>> Le pareció bonita la idea que había tenido, pero también bastante coherente, por lo que buscó al Chamán para compartirla. Quizá la ciudad había sufrido una guerra y una derrota monumental y los vencedores habían erigido aquel lugar para cualquier posible visitante... Pero este tren de pensamiento solo tenía una posible parada, o al menos eso pensó Sinceridad. Le entró cierto pánico. Se alejó rápida pero discretamente de unas piedras que flotaban, seguramente presas de algún hechizo, y buscó al macho. No quería llamar la atención de los demás, así que se acercó a él de manera casual.

—¿Podemos hablar... en privado? —remató con un susurro.


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

153 Re: Jardines de la Memoria el 10/01/16, 08:30 pm

Naeryan

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Negó con la cabeza ante el comentario de Siete.
—Yo tampoco —no tenía sentido. Todo tenía una razón de ser aunque no supieran apreciarlo, pero de momento Rocavarancolia parecía la encarnación de lo arbitrario. Se molestaban en traer gente pero no en comprobar su estado, en entregarles comida pero no en hacerlo en un sitio seguro, en cuidar partes de la ciudad que sin embargo no le eran útiles a nadie.

—No podemos hacer otra cosa —admitió, y el grupo pasó a dispersarse para explorar el jardín.
No reconocía los rasgos de la escultura que les estaba señalando Eriel, pero frunció el ceño cuando el nublino leyó la placa. Ninguna otra palabra le decía nada, pero Altabajatorre era el vivo ejemplo de todo lo que Sox consideraba erróneo a la hora de nombrar: era largo, contradictorio y también autodescriptivo, lo que echaba por tierra el propósito de un nombre propio.
—Es que no puede —le dijo a Eriel—. Es un nombre estúpido.
Negó con la cabeza, corroborando la negativa de Nad. Había estado memorizando las procedencias de sus compañeros y no le sonaba ninguna que coincidiera con dicho nombre. No tenía esperanzas de que a nadie le sonase: ni siquiera en Carabás contaban con viajes entre mundos.
—Siempre no —contestó a la pregunta del nublino—. Siempre tiene lugar un gasto de energía, por mínimo que sea. Pero sí mucho tiempo.
Sox no se había alejado mucho de los demás, dado que el vergel en sí no le producía gran interés. La estética estaba bien, pero el carabés solo le otorgaba importancia en función de lo que elegía mostrar a los demás. Y un jardín bonito no demostraba nada si el resto de la ciudad estaba en ruinas. Como mínimo mostraba un orden de prioridades muy pobre. Al rubio se le ocurrían una decena de sitios que mantener operativos antes que ése, en caso de deberse a un racionamiento obligado de energía.

Aquello hizo que algunos engranajes en su mente empezasen a girar. ¿Podía ser posible que hubiera sucedido algún desastre recientemente, y que por tanto la ciudad hubiese quedado en manos de gente que la llevaba como podía? Explicaría el estado derengado de Rocavarancolia, y también aquel intento a medias de seguir la tradición de secuestrar gente. Además, teniendo en cuenta que no habían visto hasta entonces trabajos de reconstrucción, un uso mucho mejor de recursos, cabía la posibilidad de que estuviesen en manos de incompetentes en lugar de en las del plantel habitual.
"Magnífico." Sox no se permitió establecer conclusiones a partir de eso más que aquel sarcasmo momentáneo. Todavía no sabía si aquella circunstancia, de ser cierta, funcionaba a  favor de aquel grupo improvisado o en su contra.

Sinceridad le sacó de sus pensamientos. Teniendo en cuenta que le había pedido privacidad una confirmación en voz alta sería contraproducente, de modo que se limitó a asentir y retirarse en silencio del grueso del grupo.
—¿Y bien?
Lo que había dicho antes sobre competiciones, aunque no cuadrando exactamente con un sistema de evaluación riguroso, daba a entender que en su sociedad se daba cierta importancia a la eficacia de alguien respecto al colectivo. Eso, unido al comportamiento de la roquense los días pasados, le hacía suponer que no le había llevado aparte para ninguna tontería.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

154 Re: Jardines de la Memoria el 10/01/16, 10:21 pm

Bellota

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-Sí, pero no es cuestión de depender de otros. Sobre todo porque si algo pasa y hay un descuido no podremos defendernos- le comentó a Vampy, tratando todavía de mantener la calma. Sin embargo la respuesta de Roño la dejó ojiplática y con cierto sentimiento de remordimientos. –Ah, ¿pero que nos has dejado armas? ¿Cuándo? ¿Cómo no me di cuenta? Debía estar sopa ya, ¡gracias! Esperadme que subo a por ellas, porfa.

Nada más decir eso echó a correr hacia las mazmorras, pinchándose los pies de nuevo (“A ver si aprenden a pavimentar este sitio”) y bajando feliz con dos navajitas de piedra en las manos, una de las cuales se la tendió a Zana inmediatamente con una sonrisa satisfecha. -¡Toma! Ya estamos preparadas para cualquier cosa-. Después se giró hacia Roño sin borrar la expresión de satisfacción –Gracias por el arma. Casi me siento mejor con ella en la mano.

Al parecer sus compañeros mientras ella había estado ausente habían decidido a donde ir, así que se encogió de hombros y, volviéndose a envolver los pies para tratar de amortiguar el impacto contra el suelo, les siguió charloteando al parecer despreocupadamente con quien quisiera escucharla (Zana) acerca del estado de la ciudad, lo muchísimo que le gustaría darse un baño y de su hermano Jonás y su amiga Sara, aunque si uno se fijaba bien, los nudillos de la mano que aguantaba la navaja estaban blancos por la tensión.

Se detuvieron al llegar a su destino, un jardín, al parecer. –Esto está súper bien cuidado, ¿no? En comparación con el resto de este lugar esto es como un sueño-. Cambió de idea en cuanto entraron y vio las estatuas, bastante malrrollistas, aunque se fue acercando una por una para curiosearlas bien, sin prestar mucha atención a la charla de los demás. Sin embargo pegó un bote cuando escuchó la pregunta de Cenizo y se acercó para ver mejor la estatua.

-¡Eh! ¿Has dicho Altabajatorre? ¡De ahí me dijo que era Doce Punto!- al escuchar los comentarios acerca del nombre del sitio de Vampy y Cenizo se sonrió. –Pues a mí me gustó el nombre, es diferente. Pero de Ataxia ni flores, lo siento, chicos.

Al ver alejarse a Sinceridad y a Vampy del grupo frunció el ceño. “Aquí pasa algo”.

155 Re: Jardines de la Memoria el 10/01/16, 11:57 pm

Jack

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Chamán accedió y, una vez alejados, la roquense tomó aire y respondió:

—He estado pensando... Entenderás por qué te quiero decir esto en privado... Intentaré ser breve. No te asustes. ¿Qué ciudad en ruinas, tan destrozada, sin habitantes, tendría un jardín conmemorativo tan bien cuidado como este? ¿Y si todo ese cuento de los dioses pertenece al pasado y esta ciudad ha perdido alguna guerra reciente y este jardín es tan solo una especie de recuerdo de lo que fue? Están las estatuas de monstruos, dioses de esos, que supuestamente debían ser importantes para haber tenido el honor de tener sus propias estatuas; hay hechizos como las piedras flotantes, lo que yo tomaría como ejemplo de la magia de la ciudad, pues la comida la trajeron volando... O que el jardín está cuidado como dijiste, que también funciona como símbolo de la magia o de un posible esplendor que pudo haber tenido la ciudad en el pasado.

>>Pero en la ciudad no hay ni un alma. ¿Y si es cierta la historia de la gente con magia de esta ciudad pero están ya muertos y alguien nos ha traído engañados? Tiene sentido... Si era costumbre traer a gente de otros mundos, quizá los vencedores de la guerra lo han hecho esta vez para descubrir por qué lo hacían y aprovecharse de nosotros, pues recuerda que somos elegidos, o incluso para mofarse de los muertos... Que solo faltaría que este jardín estuviese cimentado con cadáveres, que por poder... —y ahí tragó saliva y se detuvo a respirar. Había hablado rápido pero con pausas.

Que pudieran estar encima de cientos de muertos le daba igual. Lo que le daba pánico era tener razón. No quería tener razón. Era preferible la versión de los nómadas. Eso aparte, aparentaba estar tranquila. Solo era una suposición, otra posible versión de la historia. No se preocuparía hasta que no estuviera del todo segura.

—¿Qué crees? Mejor no hablarlo con los demás, ¿verdad?


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

156 Re: Jardines de la Memoria el 11/01/16, 12:49 am

Cain

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En un agujero abierto en el seto, Sarna observaba a los cosechados con aire aburrido. Tenía los ojos vidriosos, grandes como huevos, y una jeringa clavada en el brazo. Hacía ya un rato que estaba vacía, pero había mantenido la aguja enterrada en su piel por pura dejadez. La sacó y la dejó a un lado. Vio como dos de los cachorros se alejaban del grupo, y de pronto recordó algo importante. Se levantó, salió de su escondite, y se aproximó a una estatua a medio derruir en la que alguien había atado una cadena. Sin embargo, cuando tiró de esta, al otro lado solo encontró un eslabón partido por la mitad, con marcas de dientes en el metal. Sarna frunció el ceño con fastidio.


Los cachorros oyeron de pronto una especie de gruñido mezclado con un siseo. A unos pocos pasos del grupo, un imponente cíclope de piedra se alzaba, con un martillo en la mano, y la primera impresión era que el gruñido venía de la boca de la propia estatua.


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Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

157 Re: Jardines de la Memoria el 11/01/16, 11:56 am

Dal

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No parecía que a nadie le sonase el nombre de Ataxia y el chico perdió interés en él, sobre todo cuando Mónica admitió conocer el de Altabajatorre.

-¿Dices que la persona que te trajo viene de ahí? - preguntó el chico emocionado.- ¿Crees que será un edificio de la ciudad? Lo digo por que podríamos probar a encontrarlo así podríamos conseguir alguna respuesta.

Eriel continuó mirando la estatua, le parecía increíble que las piedras flotaran y por supuesto sabía que debían de estar encantadas. Ésa era su primera oportunidad de tener contacto con algo de magia, el chico no se lo pensó dos veces y se encaramó al pedestal. Con esfuerzo alcanzó una de las pequeñas figuras que rodeaban al demiurgo estatua y la cogió, saltó al suelo con la figura en la mano y de pronto notó que algo no iba bien con la piedra. Era como si la misma estatua estuviese reclamando lo que era suyo y tirase de la que tenía Eriel en las manos, como si la atrajese por arte de magia.

Encantado con su descubrimiento el nublino quiso comprobar como funcionaba y se alejó un par de pasos de la estatua. Cuanto más se alejaba más tiraba ésta reclamando lo que era suyo. Fue en ese momento cuando se oyó el gruñido, al mirar y ver al cíclope Eriel desvió la mirada a su piedra, a la estatua y de vuelta al cíclope. <<No jodas que la estatua ha pedido ayuda>>. El nublino soltó la piedra que salió volando de su mano y se puso en el lugar que había estado siempre.

-Perdón - se disculpó, aunque ni él mismo sabía si se lo decía a la estatua del demiurgo o a la del cíclope.- Quizá deberíamos irnos chicos - comentó reculando lentamente hacia atrás.

El chico era valiente, pero era consciente de que no tenía ninguna posibilidad de vencer a aquella mole.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

158 Re: Jardines de la Memoria el 11/01/16, 02:35 pm

Naeryan

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Asintió ante la primera parte de la hipótesis de Sinceridad. Él había llegado a conclusiones similares, y así lo dijo. La segunda no le sonaba ya tan sólida, ¿pero qué lo era en ese lugar? Desde que habían llegado solo habían trabajado con suposiciones y certezas fantasma.

—Puede ser. Tendría sentido con el hecho de que lo que saben los de Nubla no coincide con el estado de la ciudad. Pero si teletransportar a gente ya es caro mágicamente, no me puedo imaginar el coste de enviarla a otro mundo. Me parece demasiado gasto para hacerlo solo por reírse —pequeños tirones rítmicos al mechón largo de su cabello, dando cuerda a sus pensamientos—. Lo otro lo veo más plausible, pero aún así hay cosas que no encajan. Puede que nos estén haciendo un seguimiento con magia, pero sigue teniendo menos sentido que experimentar personalmente con nosotros. Al fin y al cabo, si la ciudad ya no es lo que era, las condiciones ya no son las mismas que en los secuestros pasados. No tiene sentido dejarnos sueltos a ver qué pasa.

Aunque solo habían pasado dos días, y les habían tomado muestras al inicio... Si los hipotéticos secuestradores no obtenían nada de ellas, cabía la posibilidad de que su situación cambiara en cualquier momento y el siguiente lugar donde despertaran fuese un laboratorio.
Las posiblidades se desdoblaban, la cantidad de datos también. Sox echó de menos un cuaderno donde esquematizarlo todo. La tarjeta holográfica estaba llena de texto ilegible ahora para él, y que tendría que borrar tantando a ciegas comandos que no entendía ya. Para no olvidar todos aquellos factores y respuestas tendría que depender de su memoria, pero era consciente de que no era infalible. Por eso creía más importante aún que el tema circulase por el grupo.

—Al contrario —contradijo a la roquense—. A más cabezas que piensen en esto más posibilidades de sacar algo en claro. Y endulzarles las cosas a los demás no nos va a ayudar en nada si algo de todo esto resulta ser verdad. Tú lo has dicho: se han tomado el tiempo, la magia y los criterios para seleccionarnos. Si nos han traído aquí, es porque podemos con lo que hay.
"Sea lo que sea", añadió internamente. El resto eran imprevistos, pero podrían con eso también. Él no había ido allí a ofrecer unos resultados mediocres.

El diálogo fue entonces interrumpido por una suerte de chisporroteo cercano. Sox había estado de espaldas a las estatuas, y giró bruscamente sobre sus talones.
—¿Qué ha sido eso? —sus ojos barrieron la zona de donde presumía que se había producido el sonido, sin encontrar nada fuera de lo normal. Sólo sus compañeros y las estatuas.


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"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


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Durante el transcurso del evento... (CLICK):

159 Re: Jardines de la Memoria el 11/01/16, 11:03 pm

Cain

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Hubo un segundo gruñido, algo más alejado de la boca del cíclope, que se alargó y se combinó con las primeras manchas de una figura. Seis ojos amarillentos se abrieron y, escama a escama, una criatura tan grande que cubría con facilidad el antebrazo de la estatua se hizo visible. Tenía la cabeza plana y una boca ancha llena de dientes diminutos. Se sujetaba a la roca con tres pares de patas con más articulaciones de las que debían ser necesarias y una cola enroscada. En su lomo, una cresta cartilaginosa se abría y cerraba.

Los niños frente a él llamaban su atención. Los seguía con la mirada, bajando de su refugio lentamente, cambiando el color de su piel dependiendo de qué cosechado estuviese mirando.


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160 Re: Jardines de la Memoria el 12/01/16, 01:42 am

Jack

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No se quedó convencida del todo con lo último. No es que quisiera endulzarles nada sino evitar que entraran en pánico y el buen ambiente o las ganas de seguir adelante, sobre todo esto, se fueran a paseo. Pero se encogió de hombros y le dio la razón, en parte. La parte que coincidía era parcial, mentalmente, y la que toda, mentira oral.

—Tienes razón. Mejor muchos pensando que solo dos...

Y entonces lo escuchó. Una especie de gruñido. Se envaró por instinto y aguantó la respiración. Ninguno de su grupo parecía capaz de semejante sonido, así que allí había algo ajeno. Si fuera alguien amistoso, habría saludado, no gruñido. Se asomó en la dirección del ruido y acabó por detrás del resto del grupo, que antes hablaban sobre algo y ahora miraban a una estatua colosal. Otro bicho raro, este con un solo ojo... Y demasiado poco amistosa.

—¿De dónde ha venido...? —inquirió en voz baja, pero no tuvo que acabar.

Otro gruñido. Parecía la respuesta ideal. Venía claramente del bicho de un solo ojo, pero su origen sí que se dejó ver esta vez. Eso era tan bueno como malo. O bien había una sola criatura gruñendo de vez en cuando o había dos. Pero decididamente lo que vio a continuación jugaba a favor de lo malo. En aquel brazo había camuflada una criatura un tanto amenazante... Demasiados dientes para el gusto de la roquense. Sus patas eran muy raras, y también tenía cola y crestas. <<Que no vuele, que no vuele, que no vuele...>> pensó para sí. Tuviera o no, no iba a quedarse a descubrirlo. Ni plantaría cara, pues no sabía cuántos había camuflados y aquella lanza no haría mucho contra una horda.

—Si vais a correr, más os vale saber el camino de vuelta.

Ella sí lo sabía. Solo tenía que decidir si dejarles allí del todo o largarse. Pero lo pensó en unos segundos y echó a volar hacia la entrada, donde se quedó aleteando a un par de metros sobre el suelo. No creía que pudieran camuflarse en el aire; no entraba en lo que le era "lógico". Pero prefería observar la situación desde lo alto antes que "encerrada" en el jardín a ras del suelo y rodeada por a saber cuántas amenazas.


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Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

161 Re: Jardines de la Memoria el 12/01/16, 04:48 am

Reifon

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Estos días estaba hablando bastante, más de lo que le gustaba por lo que después de soltar todo lo que tenía que decir prefería no tener que volver a abrir la boca más de lo necesario.

-Tienes razón. -Le dijo sin más a Sakrilt. -No durarán demasiado.

A sus ojos ahora mismo Sinceridad era fundamental para todos, esperaba que no cometiera alguna locura o suicidio pues su personalidad viraba más hacia la de su hermano que a la suya, si el levitante hubiera sido una trampa ahora ella no estaría aquí, o al menos, no entera.
Por suerte no era el caso y tras saber que había destacado por los alrededores él votó por lo verde, por si encontraban agua potable.

Cuando llegaron allá quedó sombríamente sorprendido. No le cuadraba, se esperaba una zona de vegetación no un jardín como los de algunas casas de la ciudad solo que mas grande y por lo que dijo Sox imbuidos en magia. Era bello, no podía negarlo, se notaba que estaba bien cuidado y veía de sobra que el deterioro de las estatuas era principalmente por el paso del tiempo, pero no le cuadraba. ¿Qué hacía un jardín allí? Una  ciudad en ruinas y decadencia, perfecta para probar a los elegidos... ¿pero esto?

Se alejó algo del grupo inmerso es sus pensamientos hasta que le llamó la atención una escultura que tenía un pequeño desnivel respecto al suelo, como un peldaño. Se acercó despacio mientras iba observando alrededor donde de cerca reconoció una parcela con plantas de su propio mundo, aunque eran simplemente decorativas, como cabría de esperar, pero quizás con alguna podría preparar algo de medicina, luego se acercaría a comprobarlo. La escultura presentaba una plataforma con una cúpula sujeta por cuatro arcos cuya forma le recordaba a las nubes y columnas adornadas con dibujos florales.

Al acercarse del todo se sorprendió de la estatua que se hallaba en el centro subida a un pedestal. Era una joven algo más baja que él cuyas piernas eran de algún tipo de animal que acababan en pezuñas y en cuya cabeza había una cornamenta. Era hermosa y por alguna razón el pelo estaba sumamente bien esculpido haciendo ondas y distinguiendo los mechones unos de otros. Estaba haciendo un gesto con un brazo levantado y sus dedos hacían una forma extraña.

Se agacho para ver lo que había inscrito en la placa del pedestal.



<<L u  .  i a c  i  .  ,   . . r . . . . . .    .  .  .    b . . . t . .   de  L . . m . . k . . , c o n . . . . . . . . . .   . .   . s c i . . .   y    m .   d . . c .   . . a . . r . a>>



Como en el resto de estatuas, estaba bastante desgastada. Seguía estando incómodo, mientras observaba los detalles de la estatua pensaba en que un jardín como este en esta situación no cuadraba nada.

<<La única razón para que esto este así es que sea una...>>

Sin acabar de pensarlo vió a aquella cosa, o cosas mejor dicho en frente de su grupo. Con estas armas la probabilidad de que murieran todos intentando hacerle un rasguño era muy alta. Vió que Sox estaba apartado y que Sinceridad había echado a volar a la salida permaneciendo ahí, una decisión inteligente a su parecer. Su corazón se aceleró al pensar que su hermano se encontraba ahí, si era necesario intentaría distraer a aquellas cosas, estaba en mejor forma que la mayoría del grupo, podría atraer su atención y luego correr.

-¡¡¡SALID DE AHÍ!!! -Gritó desde lejos, no entendía a que estaban esperando para salir corriendo de ahí. Sujetó su piedra en su mano dominante, la zurda y su navaja en su derecha y se dirigió hacía ellos.

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