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Jardines de la Memoria

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1 Jardines de la Memoria el 02/08/11, 06:39 pm

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Rodeados de un muro de ladrillos hexagonales de color violeta, poseen cincuenta conjuntos escultóricos (algunos construidos en piedra ingrávida) que representan momentos y personajes de la historia de la ciudad.
Descripción más detallada sacada de la saga:
Los muros que rodeaban los Jardines de la Memoria pronto resaltaron entre el
resto de los edificios. Eran altas paredes de diminutos ladrillos hexagonales, de color violeta claro, con arcadas ojivales en el lado norte.

Aquel solar amurallado era uno de los recintos más grandes que habían encontrado hasta entonces: en extensión igualaba a la superficie que cubría el torreón Margalar y su patio. Varias estatuas se repartían por el lugar, grandiosas y magníficas. Algunas, labradas en piedra ingrávida, flotaban a varios metros de altura, inmóviles en el aire. De los cincuenta conjuntos escultóricos que habían contenido los jardines, sólo quedaban diez completos y fragmentos de una docena más. Y ya no había ni lastro de los espectaculares vergeles que habían adornado el lugar, algunos flotando también sobre extensas capas de tierra volante. Pero aunque fuera un pálido reflejo de lo que una vez fue, los Jardines de la Memoria seguían siendo
impresionantes.

Ver a Marina y Rachel, señalando extasiadas la maravillosa estatua de piedra azul de dama Escalofrío, envuelta en su extenso chal de seda y pedrería, postrada como si pidiera clemencia, le llenó de alegría. O contemplar a Bruno flotando junto a Maronet el hechicero, mientras éste se enfrentaba con su cayado y su hacha de doble hoja al rey gigante de Esfronax. La estatua del mago, esculpida en piedra ingrávida, estaba suspendida a más de quince metros de altura, justo frente al rostro del monstruoso gigante, con el cayado adelantado en la mano izquierda y el hacha en la derecha, disparada en horizontal hacia la cara de su adversario que ya mostraba en varios puntos el mordisco del arma. El rey de Esfronax, vestido con una armadura que parecía fabricada con conchas de galápago, tenía los brazos extendidos y parecía a
punto de desplomarse.

La mayor de las estatuas supervivientes era la de dama Irhina, la reina sangrienta y su espectacular montura, el dragón vampiro Balderlalosa. Medía treinta metros de largo y ocho de alzada. El dragón negro estaba representado en vuelo rasante, con sus cuatro alas extendidas. Sus colmillos, grandes como cimitarras, relucían oscuros en la penumbra de sus mandíbulas entreabiertas. Montada sobre su lomo estaba ella, la primera reina vampira de Rocavarancolia. El autor de aquella maravilla había conseguido que la majestuosa montura no eclipsara a su jinete. Había esculpido a dama Irhina de tal forma que era el centro de atención en la pieza. Tenía la mano izquierda apoyada en el lomo de la bestia en un ademán tan vigoroso que parecía decir: «No tengas miedo del dragón que monto. Témeme a mí que soy quien lo
domina».

—¡Ricardo! ¡Esto nos lo has contado tú! —gritó Rachel.
Estaba junto a Lizbeth ante un conjunto de estatuas situadas en el mismo centro de los jardines. Allí, sobre un pedestal en forma de media luna, una docena de encapuchados rodeaba a un hombre escuálido que levantaba una mano en señal de invitación mientras su rostro expresaba tal desprecio que daban ganas de apartar la mirada. Llevaba puesto lo que en un principio se podía tomar por un collar de perlas, hacía falta un segundo vistazo para comprender que era un macabro collar de ojos. Del centro exacto de su frente surgía un cuerno afilado de unos veinte centímetros de longitud.
—Es Hurza —dijo Ricardo, y luego añadió con un susurro—: El Comeojos…
Mistral asintió con la cabeza. No sabía qué artista había esculpido ese momento crucial en la historia de Rocavarancolia, pero había logrado que Hurza pareciera mucho más peligroso que los hechiceros que se disponían a darle muerte.
—La ejecución del primer Señor de los Asesinos —murmuró el cambiante.

Enfrentada a la media luna en la que se veía aquella escena había existido otra plataforma idéntica, sobre la que se escenificaba la muerte del primer rey de Rocavarancolia. A Harex lo habían matado mientras dormía. Icaria, su amante, había sido la encargada de verter en su oído un chorro de Penuria, el veneno más letal conocido, hechizado además de tal modo que atravesó todas las protecciones mágicas del rey como si no existieran.


37 Re: Jardines de la Memoria el 13/09/11, 03:17 pm

Sevent


La chica se separo de mi y me pregunto que si habia vivido algo extraño en irlanda:

-No...que yo recuerde¿Y tu? Tu tambien sabes hacer magia

Mire pensativo a la chica, no sabia que decir.

-Oye ¿Por que no nos vamos a otro lugar?

dije ya cansado de estar aqui.

38 Re: Jardines de la Memoria el 13/09/11, 04:17 pm

Rapunzel


-No... Sólo preguntaba. Sí, será mejor que nos vayamos. Digo yo, sacudiéndome los vaqueros. Empezo a caminar hacia la salida cuando veo que Will aún no se ha levantado.

-¿Vienes, o te quedas? Necesito ese libro de magia... Andando.

Y juntos salimos del jardín para ir de camino a la biblioteca.

(SIGUE EN LA BIBLIOTECA MAGICA)

39 Re: Jardines de la Memoria el 28/09/11, 10:56 pm

Salokin


El brillo rojizo del edificio enorme me ha ido atrayendo hasta esta zona, mientras avanzaba hacia alli me encuentro con una valla cubierta de vegetación. Es de las primeras plantas que he visto en Rocavarancolia, y la primera que he visto que tan grande. En la Tierra me encantaban las plantas asi que rodeo la valla hasta que encuentro la entrada.

La pelotita de cobre me sigue desde el torreón, parece que no puedo controlarla, solo da vueltas a mi alrededor y va cambiando de forma, pero mola.


Es un jardín enorme lleno de estatuas, pero no son estatuas normales... son preciosas. Es impresionante, un espectáculo digno de ver, además bajo la luz de la Luna todo es increible, como un sueño...

Me cae una lagrima por la mejilla, es todo tan impresionante, casi creo que todo este tiempo ha merecido la pena...

Voy paseando por los caminos viendo el jardín y contemplando las estatuas perdido en mis pensamientos

40 Re: Jardines de la Memoria el 28/09/11, 11:08 pm

Sepalian Xila


Desde un camino tapado por arbustos se oía una voz enfurruñada.
-Vaya, ya sabía yo que algún lunático tenía que caer, mira que no tienen mejor cosa que hacer los lunáticos que... ¿Un brujo? -Sepalian reparó en la pieza de cobre que flotaba a su alrededor y olisqueó el aire tras su máscara, la cual imitaba un rostro de cuyas cuencas oculares brotaban racimos de raíces en todas las direcciones hasta llegar a salir del borde de ésta- Cobre -identificó-. Hueles a cobre. Sin duda eres un brujo del cobre. Yo lo soy de las plantas con flor. Bienvenido a Rocavarancolia, esta vez de verdad -dijo haciendo una levísima inclinación. Luego miró al horizonte, donde el polen de la Luna Roja brotaba del foso de lava en una colosal columna-. Estoy seguro de que los Jardines de la Memoria tienen muy buen aspecto durante este día, pero es Rocavaragálago lo que deberías visitar para culminar tu cambio -explicó señalando el edificio rojo.

41 Re: Jardines de la Memoria el 28/09/11, 11:35 pm

Salokin


Voy paseando embelasdo por la belleza del jardín cuando un... algo? me sale al paso. LLeva una máscara de madera y parece muy raro... empieza a hablarme de algo raro...

-Gracias!-Respondo cuando me da la bienvenida. Estoy feliz y estoy pasnado la mejor noche de mi vida. No he entendido muy bien a que se refería con lo de brujo... pero voy a ir al sitio que me dice.

-Ese edificio rojo? Se llama Rocavaragálago? Esto son los jardines de la memoria?-tengo un monton de preguntas, pero por lo que me ha dicho creo que la respuesta esta en ese sitio, así que le doy las gracias de nuevo, me despido y me dirijo hacia allí.

Voy paseando con tranquilidad, aunque parece que va a amanecer dentro de poco, asíq eu acelero el paso y hasta que llego a Rocavaragálago.

Continua en rocavaragálago

42 Re: Jardines de la Memoria el 30/09/11, 08:29 pm

LEC

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Corro por el aire hasta llegar a un muro cubierto de vegetación. En la tierra me encantaban los lugares con plantas, por lo que decido entrar. Pero en vez de buscar la puerta, me elevo más en el aire y paso el muro. En el Jardín, miro en todas direcciones, quedándome asombrada con lo que veo. Hay esculturas, pero son más bonitas que las de la tierra. Y algunas están en el aire. Me siento en el aire, con las piernas cruzadas, como si estuviera meditando. Respiro lentamente y cierro los ojos para relajarme un rato. Después de pasar tanto tiempo leyendo, necesito relajarme un rato. <<Leeré más otro día, ahora quiero descansar.>>, pienso. Me gustaría quedarme aquí durante mucho tiempo, pero en un rato volveré al burdel. Pero ahora no quiero pensar en eso. Intento dejar la mente en blanco y relajarme lo máximo posible.


_________________________________________

Que ahora sea una transformada no quiere decir que odie menos los spoilers, Invitado, por lo que no te recomiendo hacerme ninguno.

43 Re: Jardines de la Memoria el 28/07/12, 03:59 pm

Yber

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GM
Las ruedas de los patines traquetreaban sobre las piedras del jardín, mientras que las pocas hojas que se habían quedado enredadas en su pelo antes de atravesar el portal salían volando por el aire que le golpeaba de frente. El alemán, sonriendo y gritando por la velocidad que alcanzaba cuesta abajo, se impulsaba con la lanza de madera al más puro estilo alpinista esquiando. Poco se parecía al Dirke que había se había ido hace unos meses. Había crecido algo, no mucho, y ahora iba vestido lo justo, tapando solo sus vergüenzas con una hoja alargada, de uno de los árboles gigantes, que había cosido a su tamaño con ayuda de los pequeños seres sembradores que lo idolatraban. Lo único que conservaba de antes de irse eran los patines y las gafas de aviador, que llevaba puestas para evitar el aire en los ojos.

En su camino a toda pastilla por el jardín de la memoria, iba saludando a las plantas conforme se las cruzaba y echando un vistazo a las estatuas de los personajes más importantes de la ciudad. << ¿Estaré yo ahí algún día? >>. La verdad es que tampoco le hacía especial ilusión, pero si de algo estaba seguro era que la estatua se haría de madera muerta y no de piedra, tan gris y fea.

Dirke frenó en seco en la salida del jardín, con tan mala suerte que tropezó con una de las piedrecillas y se precipitó contra el suelo. El codo y la cadera pararon el impacto y el muchacho soltó un quejido. Al levantarse se encontró con unos arañazos en el codo y una herida un poco más fea por la cintura, de la que salía savia. La hoja que llevaba atada se había roto un poco por esa zona, pero seguía bien sujeta y aún tapaba bien lo que tenía que tapar. Se limpió las heridas mientras esperaba a que se regeneraran solas y echó un vistazo a todas las calles que se abrían ante él. ¿Dónde estarían sus amigos? ¿Seguirían en el burdel? ¿Seguirían vivos? Dirke sonrió, quitándole importancia a sus dudas, y echó a patinar por una de las calles << Seguro que sí >>.

Sigue en el Burdel de Dama Espasmo.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

44 Re: Jardines de la Memoria el 03/11/12, 06:15 pm

Muffie

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Wen llegó al jardín de la memoria más rápido de lo que se esperaba. Quizás fuera por la necesidad de probar lo que dama Aroma le había proporcionado o la urgencia por abstraerse por fin. Recostándose en el suelo contra la estatua de dama Irhina, miró a su alrededor. Ese lugar le gustaba. Solo lo había visto de pasada alguna vez y también había oído hablar del lugar, pero sabía de su existencia y sabía que le gustaba. La hierba, de alguna manera, le recordaba a la lluvia, que inevitablemente hacía acudir a su cabeza una imagen de Londres. Le asustaba reconocer que echaba de menos su sueño. “Por lo menos, en él vería Londres.” Se justificaba. Nunca entendía como era que amaba tanto esa ciudad que solo le había traído desgracias, pero desde que estaba en Rocavarancolia lo había comprendido a la perfección. “Todos hemos terminado amando esta ciudad la cual solo nos ha enseñado muerte, pero también es mucho más… siempre es mucho más.”

Aunque confiaba en no ser molestada, la vouivre sacó de su espalda sus armas y se las colocó una a cada lado de su cuerpo, para usarlas si la situación lo requería. “Si soy capaz de hacerlo.” Se recordó mirando el frasquito de humo de escarcha. Las imágenes y sonidos de su mente, reprimidas durante la conversación con dama Aroma, se sucedían una y otra vez por su mente: las caras de sus amigos reprendiéndola, la de Noel con dolor por su comentario, la sonrisa de Maggie, la risa de Church, mil voces que decían al unísono “No tienes padres. Te abandonaron. No te querían.”…. Sin muchos miramientos la británica quitó el tapón del botecito y aspiró profundamente. Cuando acabó, se apresuró a guardarlo de nuevo antes de que el ensoñamiento la abordara. Este no se hizo esperar.

___________________________________________________________________________________

Wednesday parpadeó levemente, el sol le molestaba en las retinas. Con una mano bloqueó la luz que le caía directamente en los ojos y se levantó perezosamente. Sacudiéndose la ropa a la vez que se desentumecía los músculos, miró a su alrededor. “Los Jardines de la Memoria.” Pensó al reconocer el lugar. No tardó mucho en recordar que hacía ahí. Sonrió. La satisfacción la embargaba. No sabía si había estado horas o días, pero había valido la pena.

Estirando los brazos al cielo por última vez, decidió ponerse en marcha. Todavía debía pedir perdón a Noel. Cogió sus armas y se aseguró que el frasquito estuviera bien guardado y emprendió la marcha.

Sigue en la Torre Serpentaria.


45 Re: Jardines de la Memoria el 26/05/13, 06:56 pm

Matt

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-Échate pa´ ya un poquito coño- Digo a mi lobo arenoso mientras le hago alejarse de mi por séptima vez en lo que llevábamos de paseo. -Espacio vital- Le digo. "A decir verdad, últimamente mis bichos están algo mas apegados a mí de lo que me gustaría." El recuerdo de un murciélago que hice en esos días me asalto a la mente. "El hijo puta era peor que una mosca, todo el día detrás revoloteando.

En el transcurso del paseo había releído la nota unas quince veces y la misma duda me recorría la cabeza. "¿Y yo que me pongo? Solo tengo unas chanclas, unos guantes y las tres túnicas guarras de siempre. Tendré que mirar como me las ingenio aunque no creo que se estile llevar mucho smokin por aquí." Mientras pienso en mi dilema una brisa de aire me golpe las fosas nasales impregnándome de un dulce olor a flor recién florecida. Olfateo profundamente para deducir de donde provenía ese perfume y siguiendo mi pobre olfato me adentro en una zona de la ciudad que aun no había pisado.

La zona se encontraba como el resto de la ciudad, en ruinas, pero a diferencia del resto había una cosa que me llama poderosamente la atención. Una muralla violácea se alzaba en un punto de la zona. -¿Y esto?- Le pregunto a la figura de arena como esperando una respuesta. "Mmm... Vamos a ver que es." -Vamos.- Le digo al lobo mientras le hago caminar delante mía por si algo le diese por aparecer, que se lo merendase a él primero.

Mientras nos vamos acercando al muro puedo notar un escalofrío que me recorre el cuerpo al escuchar unas uñas arañando el suelo y el crujir de algo en uno de los callejones a mi espalda. Me giro rápidamente e intento localizar de donde salen esos sonidos, cosa que no me es muy difícil dado que un bulto negro se eleva desde el fondo del callejón a mi izquierda.

Instintivamente hago que el lobo se acerque corriendo desde donde estaba hasta estar entre lo que fuese que hay en el callejón y yo. "Matt.... hay que retroceder muuuuy despacio." Me digo mientras comienzo a recular para seguir mi camino pero parece ser que la bestia ya se ha percatado de mi presencia puesto que puedo ver como unos dos pares de perlas brillantes están mirándome fijamente desde el fondo del callejón. -Mierda...-

El bulto negro se divide en dos bultos medianos por lo que deduzco que se trata de dos bestias, no de una. Una de las bestias deja caer algo al suelo que al chocar contra él hace un ruido que me hizo recordar la cabeza de la Varmana rodando por el suelo. -Bueno.. Le hemos jodido el postre... mejor irnos.- Digo mientras me alejo hacia la boca de un callejón a mi espalda. Los dos bultos comienzan a dirigirse hacia mí lentamente. Mi corazón comienza a acelerarse cuando salen del callejón dos especies de lagartos de metro y medio de alto por dos de largo. Los lagartos están cubiertos de un pelo fino que varia en los dos de gran manera. Uno de los lagartos tiene el pelo verdoso brillante con una larga linea de pelo azul eléctrico cruzando le el lomo con manchas rojo granate en todo su cuerpo mientras que el otro es algo mas grande y completamente pardo.

Pongo el lobo de lado haciéndoles ver que él también es grande y que sus dientes deberían de tenerlos en cuenta. El lagarto pardo saca una larga lengua y se limpia la sangre que le caía del pelo de la mandíbula que debería proceder de lo que fuese que se estaban cenando y comienza a sisear mientras se levanta sobre sus patas traseras. El verdoso por el contrario se agacha y comienza a bufar. "Esto no me gusta." Me digo sin dejar de observar a los dos lagartos. Una bruma de arena se desprende de mi cuerpo y se acumula en mis pies . Me quedo quieto con mi lobo esperando que los bichos fueran inteligentes y se largasen pero, como era de esperar, el tamaño y los dientes de mi lobo no parecieron intimidar en lo mas mínimo a los monstruos.

El pardo vuelve a su posición cuadrúpeda y al caer al suelo el otro sale a correr como si hubiese estado esperando la señal del otro hacia nosotros. Me sobresalta la velocidad del lagarto al ver lo rápido que había cubierto la mitad de la distancia que nos separaba y de un movimiento de manos el lobo sale a su encuentro al galope con las fauces abiertas.

El encontronazo fue brutal, un ruido seco al chocar los dos cuerpos y el sonido de las mandíbulas de ambos intentando encontrar la carne del adversario. Mientras estaba concentrado en controlar al lobo perdí la cuenta del lagarto pardo que al buscarlo pude verlo a escasos dos metros de mí acercándose lentamente a mi posición. Por lo que me giro hacia él.

El lagarto al percatarse de mi descubrimiento acelera su paso e intenta alcanzarme. -¡OSTIA MIERDA!- Grito al ver las fauces del reptil acercándose a mi pierna. Sin casi pensarlo condenso la nube de arena y me elevo un par de metros del suelo perdiendo casi el equilibrio por el rápido movimiento. -JAJAJA. ¡Cojeme ahora hijo de puta!- Le grito al lagarto que se ha elevado intentando cogerme.

Al cabo de dos intentos el lagarto salta y aprovechando el momento saco arena de la parte de mi brazo condensando la como una esfera y le golpeando le haciendo que se desestabilice y caiga de espaldas.-Jajaja ¡Ahora que peluo! ¡Salta cabrón salta!- El lagarto se recompone y niega con la cabeza dándose la vuelta hacia el otro lagarto y mi lobo.

Mientras tanto el lobo y el lagarto se encuentran dando vueltas en una circunferencia inventada lanzándose dentelladas como midiéndose. Al estar ahora fuera del alcance de cualquier bicho puedo centrarme en mi figura y en un amago del lagarto de atacar lanzo al lobo con las fauces abiertas hacia él cerrando la mandíbula a la altura de su cuello. El golpe hace que el lagarto se desestabilice lo que aprovecho para empujarlo hacia abajo haciendo que caiga al suelo. Con un movimiento rápido pongo una pata encima y aprieto mas la mandíbula de mi bestia inmovilizando al reptil. De un tirón de cuello un crujido seco retumba por la calle.

El lagarto se queda en el suelo mientras un charco de sangre negra empapa su pelaje verde. El tirón ha conseguido partirle el cuello y la fuerza con la que apretaba ha conseguido hundir los colmillos en su carne y hacerle un buen corte por donde se encontraban los colmillos. El lagarto golpea el suelo con su cola haciendo que la sangre chapotee mientras la bestia continua mordiendo el cuello y la cabeza de su victima.

En el uno de los coletazos el lagarto pardo embiste en su carrera al depredador acabando los dos manchados de sangre y enfrentados. El lagarto lanza tres rápidas dentelladas al lobo e intento que se zafe de el pero la superficie del lobo se encuentra demasiado mojada y el lobo no reacciona por lo que la bestia hunde las mandíbulas en una de las patas del inmóvil lobo. "¿Mierda. Esta muy mojado." Pienso mientras observo la arena negra por la sangre del monstruo. "No puedo utilizarlo así."

Tras destrozarle la pata. El lagarto bufa al darse cuenta que su adversario no es comida por lo que vuelve a centrar su mirada en mí. Comienza a correr de nuevo hacia mi posición. Mientras corre da un coletazo a la cara del lobo rompiéndole la mandíbula lo que me hace reaccionar. "Se acabó. Tengo una idea" Chasqueo los dedos y el lobo explota en miles de partículas que envuelven al lagarto en su camino y lo alzan dejando le la cabeza y una parte de la cola fuera de la esfera.

El lagarto intenta escapar de su cárcel circular dando dentelladas al aire mientras me acerco a él pero zafarse de la esfera le es imposible. -Lo siento. Es vuestra culpa yo iba tranquilamente por mi camino. Perdóname en serio. No es..- Hago una pausa para mirar el cadáver de la otra bestia bañada en su sangre y suspiro. -No es personal- De un chasquido la esfera engulle la cabeza del lagarto y se divide en dos girando cada media parte en un sentido.

Mientras gira puedo notar como la bestia se parte de en dos, como sus huesos salen de su lugar para acabar crujiendo por la tensión que se le presenta. Tras un par de vueltas mas me alejo tres pasos y disuelvo la esfera dejando caer dos trozos de carne ensangrentada mezclada con arena al suelo haciendo el mismo sonido que el que hizo su presa antes que él.

La nube de arena se comienza a condensar conforme llega al suelo volviendo a formar el lobo que se sienta a mi lado. -Buen trabajo chico.- Le digo acariciando su cabeza. Cuando me fijo en mi criatura que esta algo dañada. -Pero hay que retocarte un poquito cariño.-

Me alejo un par de metros de la masacre sorpresa y saco un poco de arena de mi cuerpo comenzando a reconstruir al lobo mientras silbo. No tardo mucho en terminar de reconstruir mi bestia. Al considerarla acabada comienzo a notar algo mas de movimientos y ruido por los callejones. "Mmm El olor debe haber atraído a mas bichos a la fiesta. Creo que es mejor retirarnos."

Me encamino hacia la Torre Serpentaria girando la cabeza observando la construcción violácea cada vez mas pequeña."Tengo que ir a ver que es eso..." Me digo mientras me alejo del lugar lo mas rápido posible.

Sigue en la Torre Serpentaria.

46 Re: Jardines de la Memoria el 19/06/13, 08:16 pm

Jack

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En cuanto escuché el repiquetear de la extraña lluvia me excusé y salí del Burdel a pasear -mejor dicho a empaparme. Mis correrías me llevaron primero a las Montañas, para ver la ciudad en todo su nocturno esplendor pero aderezada esta vez con la lluvia; luego paré en el faro, donde charlé con Yip un rato -sigue tan loco como siempre-, y finalmente me dirigí a los Jardines, lugar donde apenas había estado y donde no sería el único en recibir la lluvia con alegría 

<<Mira que compararme con plantas...>> pensaba divertido al entrar. Si el lugar ya olía a multitud de fragancias de la numerosa vegetación, ahora que llovía la sensación se multiplicaba. ¿Y las estatuas que pueblan el lugar, todas empapadas como este espectador? Si estaba aquí era por otro motivo que había despertado en la fiesta aunque no lo hubiese demostrado en público. El rey habló de recuperar la grandeza de la ciudad, pero para eso haría falta gente poderosa, tanto en habilidad como en la corte. Y yo no querría ocupar un lugar ínfimo en la ciudad llegado el momento de luchar o de recuperar dicha grandeza del imperio. El tema de los premios por méritos es cansino, aquí la gente se hace un hueco asesinando a sus opositores, ¿por qué no conseguir tierras para la bodega de la misma forma? Tenemos hasta un Señor de los Asesinos, cargo temido y respetado... No digo de llegar ahí, no me interesa, pero sí de cambiar la forma de trabajar. Rocavarancolia trabaja así, ¿por qué no yo? Y aquí está comprobado que es mejor ser temido que respetado. Los cuchitrileros, por ejemplo, son mercenarios, viven de eso; yo podría ir más allá de lo que tengo, ¿no? Podría incluso trabajar con Xiandra ya que dudo que a ellos les interese lo que tengo en mente.

<<Imagina por unos segundos estar dentro de muchos años aquí, en una estatua como estas, o en los libros de historia>>

No creo que ser cosechado se trate sólo de vivir aquí y contribuir a la ciudad de forma pasiva, podemos, puedo hacer otras cosas. El Burdel está bien pero... Necesito independencia. Y para qué negarlo, la idea del poder siempre es deliciosa.
Y peligrosa. Pero si no me gustase el peligro hubiese huido a la mínima durante el encontronazo con aquella quimera, ¿no? Ya no soy, ni de lejos, como cuando entré con el ego subido en la taberna a exigir sangre, recién transformado (y menos mal que recapacité y me ofrecí para trabajar). ¿Y qué mejor momento para organizar el futuro que bajo la lluvia, solo y en semejante lugar cargado de historia? <<Anda, sigue paseando, que se van a hartar las estatuas de verte>>

Sigue en... donde le deje el viento


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

47 Re: Jardines de la Memoria el 27/06/13, 10:31 pm

Naeryan

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Para cuando Stefan llega, aparte de la llamada que sentía anteriormente, puede notar que algo va mal con sus dominadas. Éstas no pueden hablar, pero las plantas son capaces de comunicarle de un modo silencioso que sufren.
Si se fija mejor, o incluso si olisquea el aire, puede averiguar perfectamente por qué. Algunos sectores de los jardines están quemados.

No se trata de un incendio descontrolado, sin embargo. El fuego está demasiado disperso y es demasiado débil como para causar algo más que daños localizados; apenas se trata de ascuas que serían rápidamente apagables con pisotones o falta de aire. Si en algún momento fue fuerte, es evidente que el foco clave del incendio ha pasado hace mucho. Lo que sigue en llamas ahora solo se trata de pequeños parterres aislados, como formando un patrón que al ojo desnudo es imposible distinguir. Es curiosa, de hecho, la manera en que las llamitas que quedan parecen ser acunadas incluso por las plantas ennegrecidas, como si se hallasen demasiado indefensas como para causar daño a nadie.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

48 Re: Jardines de la Memoria el 28/06/13, 08:26 pm

Dal

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No sabía hacia donde me dirigía, daba un paso tras otro como un autómata, pero inconscientemente había puesto rumbo al lugar del que salía la llamada. El camino entero estuve absorto, sin pensar en nada, un muerto más en la ciudad de los engendros.

Sólo cuando vi unos muros de color violeta comencé a mostrar interés por el lugar en que me encontraba. Había estado en aquel lugar, no una si no dos veces, una había sido un sueño, la otra una salida. Un fuerte olor me asaltó las fosas nasales, un olor a quemado. Pronto sentí una opresión en el pecho, un dolor que no era mío, una sensación de sufrimiento que nada tenía que ver conmigo, y que sin embargo me pertenecía en cierta medida.

Me apresuré a entrar para encontrarme el lugar en llamas, no unas llamas grandes, ni siquiera un fuego devastador, pero sí que se estaban quemando ciertas zonas. Eran llamas que podría haber pisado hasta acabar con ellas, sin embargo en lo que me movía de una a otra cabía la posibilidad de que se reavivaran y comenzaran a causar estragos.

Poco a poco fui consciente de que lo que me estaba mandando el mensaje de dolor eran las enredaderas, a fin de evitar más dolor por una noche, tanto para mi como para las plantas me moví rápido. Miré a mi alrededor y encontré una fuente de agua, como un pequeño riachuelo, me quité las botas y fui hasta el agua, sumergí el calzado en el agua y fui hacia las enredaderas, les eché el agua encima, repetí la acción varias veces hasta que me pareció que ya estaban lo suficientemente húmedas.

-Sofocad las llamas,- di la orden en voz alta y clara alzando un brazo y señalando las llamas, por la precipitación de la orden olvide dar instrucciones claras y lo pagué caro, unas pocas enredaderas pasaron a toda velocidad rozando mi costado, un dolor lacerante me recorrió el cuerpo, y caí al suelo dando un alarido, llevé una mano al costado y apreté los dientes ante el dolor, retiré la mano llena de sangre. Comencé a respirar pausadamente y conjuré un hechizo de curación que aunque cerró la herida no me quitó el dolor, así que hice otro vigorizante y me sentí mejor.

Miré hacia las llamas y ya no había nada, las enredaderas por un efecto de vacío habían apagado las zonas con ascuas y ahora volvían a estar en su sitio. Me acerqué a ellas y las examiné, algunas tenían unas pequeñas manchas negras que traté de curar con hechizos de curación, pero debía de tener el hechizo erróneo ya que no parecía hacer efecto.

-Lo siento, no puedo hacer nada mas por vosotras,- miré a las zonas con plantas ennegrecidas,- Y no sabréis decirme quien ha hecho esto ¿no?, hay que ser un desgraciado para tratar de esta forma un jardín tan bonito, el único lugar decente que debe quedar en esta triste ciudad.

Me recosté contra las enredaderas y me senté a esperar, aunque no sabia que estaba esperando, quizás el sueño, quizás la muerte, quizás que las plantas me hicieran como ellas, pero cuando alcé la vista a la luna todo se borró gracias a su hipnótico color.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

49 Re: Jardines de la Memoria el 29/06/13, 01:34 pm

Dal

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El viento comenzó a soplar, al principio suave, pero pronto cogió tintes de viento huracanado, en mis pocos años de vida jamas había sentido anda igual. Me puse detrás de un muro para protegerme un poco, de pronto y de súbito un rayazo de energía recorrió mi cuerpo con violencia, caí al suelo boqueando. <<¿Que demonios ha sido eso?>>.

Sin tiempo para recuperarme apenas el suelo comenzó a temblar, en la lejanía oí unos rugidos, me asome por el muro de los jardines y lo que vi me corto la respiración. Había una grieta el suelo de la que brotaban engendros, por suerte el viento soplaba en mi dirección y no me habían detectado por el olfato, pero no tardarían en saber donde estaba si no me movía pronto.

Busque una salida rápida a la situación y vi un callejón por el que me podría colar, era ahora o nunca, corrí por mi vida hacia el callejón y me cole por el, seguí corriendo sin tener una meta determinada, mientras corría mi mente le daba vueltas a donde podría ir, el torreón estaba descartado, pero Dama Diurna había dicho que si alguna vez teníamos problemas podíamos pedir ayuda en un burdel al este del torreón. <<Probare suerte allí, y si no iré a otro sitio>>.

Sigue en la Cicatriz de Arax.


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50 Re: Jardines de la Memoria el 08/07/13, 12:59 pm

Dal

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Poco a poco fui llegando a los jardines, cuando estaba ya muy cerca comencé a sentirme bien, mejor a cada paso que daba, el día anterior no había sentido aquello, pero eso tenía que deberse al influjo de la luna, la cual aun se podía ver en el cielo. No sabia a que se debía esa sensación, pero desde luego no me disgustaba.

Al entrar pude observar mejor los destrozos que el fuego del día anterior había provocado, las llamas se habían cobrado muchas plantas, otras habían tenido suerte, pero para un jardín tan bello como aquel había sido un golpe devastador, no había en mi mano que pudiera hacer para curar a las plantas, aquella magia se escapaba de mi conocimiento, lo único que podía hacer era darles agua mientras estuviese por allí.

Un sonoro gruñido me saco de mis pensamientos y me di cuenta de lo hambriento que estaba, busque una piedra relativamente grande y use sobre ella un hechizo térmico, cuando la piedra estaba muy caliente puse encima unas rodajas de carne, pronto me llego el olor de carne haciéndose y prácticamente empece a babear. Espere pacientemente a que la carne se acabase de hacer, cuando estuvo en su punto partí un cacho del pan que llevaba, con un hechizo de corte partí un trozo de queso y metí la carne y el queso dentro del pan.

Comí lentamente y después bebí copiosamente del riachuelo que pasaba por allí, regué algunas plantas con agua, sobre todo las enredaderas, quizás fuera por el dominio, pero sentía como que tiraban de mi hacia ellas, como una preferencia un tanto insólita.

-Enredaderas.... Quizás debería cuidar de vosotras, se nota que este lugar esta cuidado pero.... ¿Que me habéis hecho para que este tan pendiente de vosotras? ¿Acaso algún hechizo que desconozco? ¿O quizás es simplemente que este he sido yo siempre?

Un pregón interrumpió mi soliloquio, atendí con sumo interés pues hablaba de refugios, y para mi pesar debía dejar mis dagas en el torreón.

-Debo volver a aquel horrible lugar, ¿Que veré, que sentiré?,- seguía en mi ensimismamiento hablando con las enredaderas,- Bueno, en aquel lugar tengo a vuestras parientes, así que no me sentiré solo, siempre me quedareis vosotras y los animales. Bueno sera mejor que me ponga en marcha, cuanto antes acabe con esto mejor me sentiré.

Termine mi extraño discurso y me encamine al torreón con la cesta en la mano.

Sigue en el Torreón Letargo.


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51 Re: Jardines de la Memoria el 17/07/13, 07:27 pm

Dal

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Como cada vez que me acercaba últimamente a los jardines me fui sintiendo mejor, ya lo había atribuido a las plantas y al buen aire que se respiraba. Cruce las puertas y tras andar un rato me encontré con el mismo varmano que había visto en la torre plantando plantas con cara de vinagre, tal era su expresión que habría avinagrado el vinagre. Detrás de el había un hombre con túnica, cuya cara estaba cubierta por una mascara de madera, pero por sus ojos casi se podría haber dicho que lo único que le faltaba era un látigo para acosar al varmano.

Deduje que aquel era el encargado de aquel jardín y acudí a presentar mis respetos, me presente y le pregunte si quería alguna ayuda, enseguida me puso a trabajar, y me hizo trabajar con mi dominio, reparando enredaderas, haciéndolas crecer desde su semilla y cosas así.

Bien entrada la mañana yo deje de trabajar y fui a despedirme del jardinero, le pregunte si tendría alguna semilla que le sobrase de las enredaderas de por aquí, me miro con una expresión que interprete como sorpresa y me dijo que por que no se las pedía a las propias plantas, <<Espera, ¿eso se puede hacer?>>, exprese la pegunta en voz alta, el hombre me fue explicando como debía hacerlo y al poco tenia unas cuantas semillas de enredadera en la mano. Le pregunte por algo de tierra y literalmente me señalo las montañas a lo lejos mientras decía que allí había mucha tierra que podría usar.

Con un sabor de boca extraño puse rumbo a la Torre Serpentaria.


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52 Re: Jardines de la Memoria el 07/08/13, 06:40 pm

Jack

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Al final me decidí por probar suerte con Sepalian, quien como mínimo podría darme algún consejo en el tema de los viñedos. La idea de esconderlos en algún mundo vinculado era arriesgada, pero con la ayuda necesaria la veía viable.

Y por lo que sabía, vivía enfrente de los jardines, así que a estos me dirigí. Había gente reparándolos y aún quedaban zonas quemadas <<Malditos cosechados locos>> pensé, divertido y molesto a partes iguales. Me quedé un rato curioseando el avance de la recuperación del lugar y luego fui a la casa del brujo. Iba con ropa normal y la protección diurna, así como ánimo y desánimo equilibrados en cuanto a la Bodega. Si esto no salía bien, olvidaría el proyecto. Miré la fachada con cierto recelo y llamé a la puerta varias veces, para luego retroceder un par de pasos y esperar con las manos cruzadas a la espalda.


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

53 Re: Jardines de la Memoria el 07/08/13, 07:09 pm

Sepalian Xila

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La puerta se abrió de golpe.
Al otro lado, la figura de Sepalian se confundía con el interior de la casa, que estaba tapizado de hierba y orquídeas. El brujo tenía la cara descubierta, pero más le hubiera valido llevar máscara. Tenía los ojos abiertos, muy abiertos. Parecía que se había olvidado de parpadear. Sus córneas estaban enrojecidas y tenía el pelo corto por primera vez en mucho tiempo. Llevaba unos pantalones de lino hasta la rodilla y una chaqueta gruesa de cáñamo. Todo teñido de verde muy oscuro casi negro.
Sus ojos recorrieron al vampiro de arriba abajo y luego dio un paso atrás, como invitando a Jack a entrar a la sombra de su casa.
-¿Qué? -fue lo único que dijo.


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