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Libo

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1 Libo el 12/08/12, 06:27 pm

Rocavarancolia Rol

Rocavarancolia Rol
Recuerdo del primer mensaje :

Libo

Portal situado en una escarpada montaña lejana a la capital.


109 Re: Libo el 14/02/19, 06:12 pm

Dal


Varsai se miró al espejo con las botas puestas. Le gustaban y le quedaban bien, eran cómodas además de bonitas.

Caminó un poco con ellas y le hizo un gesto de asentimiento a la dependienta. "Me las llevo" fue todo lo que dijo.

"Mánia, ¿aquí aceptan dinero de la ciudad?" preguntó después de mirar en su interior. "Sí no tendré que encontrar un cambista".

"Bueno, por lo general no la necesito. Desde que me transformé no noto el frío tanto como antes. Pero quiero comprar un par de regalos. A Irianna e Isis seguro que les gusta algo de allí".

También quería comprarle algo a Rasqa, pero no tenía claro que podía querer el parquio.

110 Re: Libo el 17/02/19, 02:11 am

Nihil


La dependienta se apresuró a empaquetar las botas que había elegido Varsai y Mánia le hizo un gesto a la joven para que le volviera a poner sus zapatos.

-Aún no aceptan dinero de la ciudad pero si quieres puedo prestarte y cuando volvamos a Rocavarancolia hacemos el cambio. Te puedo ir diciendo el precio aproximado de cada cosa.

El cambio de divisas entre ambos mundos estaba siendo un poco trabajoso por culpa de Garoni pero más o menos estaba consiguiendo que funcionara. Lo que no entendía era por qué no le había pedido el cambio antes, si no había insistido era porque pensaba invitarla a todo (al fin y al cabo era su invitada).

Pasaron por la peletería, porque Mánia no comprendía que alguien no quisiera una capa nueva solo porque no la necesitara, y luego fueron a una joyería. No era del nivel de los orfebres reales pero tenía todos los diseños que estaban de moda esa temporada, la mayoría en cobre o lidar lacado. Allí la atención era menos tradicional por lo que tenían más libertad para mirar y algunas jovencitas con mechas decoloradas no parecían muy dispuestas a abandonar la tienda porque una noble estuviera allí. Probablemente las muy idiotas ni siquiera se habían fijado en la cola y orejas de Zarpa. Mánia simplemente las ignoró.

-Mira que bonitas -dijo mostrando unas garras de lidar con las uñas pintadas de violeta y pequeños brillantes. -La verdad es que nunca había tenido unas garras que no fuesen de oro, salvo por el tiempo que estuve infiltrada antes de la propuesta de alianza...

111 Re: Libo el 18/02/19, 03:12 pm

Dal


Varsai asintió agradecida a la bruja. No es que tuviera muchísimo dinero pero había ahorrado casi todo lo que había ganado trabajando. A excepción de su tatuaje para la ropa y el cascabel telepático no había gastado mucho más.

Pasaron por la peletería y la licántropa no compró nada aunque se admiró de lo bonitas que eran muchas. Quizá si no hubiera sido un animal acostumbrado al frío sí que habría comprado una.

En la joyería sin embargo sí que quería comprar algo. Miró atentamente por las vitrinas con mucha tranquilidad. Incluso se acercó a unas chicas que estaban por allí para ver qué compraban ellas.

No vio nada que pudiera gustarle a Irianna, todo era poco discreto, igual que la ropa. Por el contrario posiblemente Twyx estaría encantada. Miró las garras que le enseñó la bruja y estuvo de acuerdo.

"Son muy bonitas, sí" dijo. <<Y seguramente bastante caras>> pensó. "Pero yo ya tengo las mías propias" le comentó transformando su mano en una zarpa con una sonrisa en la cara. Volvió a destransformar la mano y le pidió que le hablara por ella a la dependienta para no asustarla.

"Estoy buscando algo ostentoso, pero bonito. Es para una amiga frivy." Le dijo para que se hiciera una idea de lo que buscaba más o menos. "También querría unos pendientes que poder ponerme en las orejas" las movió de forma graciosa.

"¿Y podríamos pasar luego por una librería?" le preguntó a la bruja.

112 Re: Libo el 26/02/19, 08:47 pm

Nihil


-¿Ostentoso pero bonito? Veamos, veamos...

Mánia se dio una vuelta por los expositores, preguntándole a Zarpa qué colores prefería, qué diseños le gustaban más y el límite de precio. Los adornos de cristal coloreado eran de los más económicos y había mucha variedad.

-También hay modelos de pendientes de los que no necesitan agujeros para ponérselos, ¿o tienes intención de perforártelas?

A Mánia le resultaba raro que fuese tan poco común en otros mundos lo de perforarse las orejas... o cualquier parte del cuerpo. Si quería hacerse los agujeros incluso la propia bruja podía hacérselos, era algo muy sencillo.

Cuando acabaron de elegir regalos (Mánia se llevó unos pocos piercings para hacerle agujeros nuevos a Vlad, ya que solo de pensar en ello le había entrado antojo) salieron del centro comercial para ir a su librería favorita. Las librerías más famosasa estaban todas en una misma calle, junto a tiendas de material de papelería, encuadernadores y cafés diminutos donde la gente iba a trasnochar. El edificio al que iban tenía tres plantas y era de los más antiguos de la calle, pero estaba muy bien conservado. El suelo de toda la tienda estaba cubierto de una moqueta de distintos tonos de verde y las paredes rebosaban hasta arriba de libros. Aquí y allá había sillones donde sentarse a hojear los ejemplares y por los corredores pasaban jovencitos con carros repletos de libros para recolocar.

-En la Capital se lee mucho -explicó -Pero la gente suele ir más a la biblioteca. Aquí es donde vienen a comprar la mayoría de turistas y viajeros de paso. Yo diría que esta es la librería con más variedad de todo el Imperio.

Y por eso era su favorita. Su mater tenía una buena biblioteca en su palacio pero Mánia siempre pedía las novelas más recientes o cualquier historia que estuviese de moda en el momento. Si mencionaban un libro en la radio ella lo quería al instante y la duquesa tenía que mandarlo a pedir. Claro que Mánia nunca leía, de aquellas no tenía la capacidad de concentración, pero tenía sirvientes que leían por ella.

-¿Buscas algo en concreto o solo quieres cotillear?

113 Re: Libo el 26/02/19, 10:10 pm

Dal


Varsai fue observando las cosas que le enseñaba la bruja. El cristal de colores fue lo que acabó convenciendo a la licántropa. Vio una huella de felino hecha de metal en su forma pero los huecos de las almohadillas eran de vivos colores, un color para cada una. Pensó que a la veela podría gustarle y decidió comprarlo.

"No, sí que quiero hacerme los agujeros" le respondió a Mánia mirando los pendientes que había. "¿Me echarás una mano? Para ponérmelos digo" preguntó todavía mirando diseños. Finalmente se decidió por un aro con unas pequeñas amatistas incrustadas y un industrial que tenía el diseño de un gran felino.

Contenta con su comprar Varsai iba por la calle moviendo la cola rítmicamente detrás de ella. Miró la librería desde fuera y dejó escapar un ronroneo de satisfacción.

"Prefiero ir a tiro fijo. Busco un par de libros buenos, de fantasía o de misterio. A ser posible autoconclusos" le dijo a la bruja. Irianna era amiga suya desde la cosecha, habían compartido muchas cosas y los gustos musicales y en libros eran sólo algunas de esas cosas. Los pedía autoconclusivos de manera que la bruja de la niebla no se desesperase después buscando las continuaciones.

114 Re: Libo el 09/03/19, 02:45 am

Nihil

Nihil
Un dependiente muy joven, que debía ser estudiante, se acercó a atenderlas, pero Mánia lo despidió con un gesto. Sabía perfectamente dónde estaban las secciones de los géneros que había pedido Zarpa.

Subieron por unas escaleras hasta la segunda planta donde estaban los libros de ficción. Las novedades de misterio estaban expuestas en una mesa redonda de madera cuyas patas imitaban las garras de un cuervo.

-Creo que los relatos podrían ser una buena opción, así puede leer a distintas autoras.

Tomó una antología de relatos de misterio con una solitaria rama de mimosa ilustrando la portada.

-Esta es muy popular. Yo aún no he tenido tiempo de leerla pero la tengo pendiente. También puedes llevarle un libro de cuentos populares.

Corrió un par de estanterías a la derecha, donde sabía que estaría uno de sus libros favoritos.

-Son historias de las brujas antiguas. Y tiene ilustraciones, mira – Mánia abrió el tomo por una página al azar para mostrarle a Zarpa una bonita ilustración hecha a plumilla con tintas de diferentes colores que mostraba a una mujer con una larga túnica y una corona de huesos con los brazos extendidos como si estuviera conjurando un hechizo de área.


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Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

115 Re: Libo el 12/03/19, 12:31 pm

Dal

Dal
La licántropa siguió a la bruja por la librería con paso alegre y la cola agitándose detrás de ella. Observó al decepcionado chico marcharse sin haberlas podido atender y Varsai pensó por primera que las mujeres nobles debían ser como una fuerza de la naturaleza por allí. Llegaban sin avisar, hacía lo que querían y cuando se iban dabas gracias por seguir vivo. La idea le divirtió y esbozó una sonrisa más ancha.

Ambos libros que le enseñó Mánia le gustaron, los ojeó un poco y al final decidió comprar los dos. Seguro que a Irianna le gustaban, en especial el libro con dibujos.

"Bien, ¿dónde vamos ahora? ¿Habías dicho algo de un templo?"

Lo cierto es que tras las compras lo que más quería la chica era conocer a los grandes felinos. Era algo que le hacía mucha ilusión, sobretodo por ver si alguno se parecía a ella.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

116 Re: Libo el 14/03/19, 01:03 am

Nihil

Nihil
Mánia sintió cierto orgullo de que Zarpa hubiese elegido su libro favorito para regalarle a su amiga.

-Seguro que le gusta -dijo ilusionada.

Ella no tenía intención de llevarse ningún libro en ese momento, tenía una lista de pendientes bastante importante, pero no pudo resistirse a un par de revistas de moda.

-¡Oh, sí, el templo! Para eso nos tienen que llevar, está muy cuesta arriba.

El Templo de los Grandes Felinos estaba en una cima al oeste de la ciudad, algo apartado del centro. Desde fuera recordaba un poco al anfiteatro de Rocavarancolia, y estaba coronado por una cúpula enrejada de forja de la cual sobresalína copas de árboles centenarios.

El rikshaw las dejó en la puerta. Mánia se ajustó su capa de piel, pues el templo estaba fuera de las áreas aclimatadas de la ciudad y hacía bastante frío a pesar de ser casi mediodía. De cerca se podían apreciar los medallones con forma de cabeza de felino cubiertos de pan de oro, los relieves de guerreras enmascaradas montando panteras en el campo de batalla, las esculturas de bestias rampantes. La entrada era libre, se accedía por un enorme arco historiado que se cerraba con rejas por la noche. Lo primero que se detectaba al cruzarla era un fuerte olor a sangre y carne cruda, seguido de aroma a follaje, humedad e incienso.

El perímetro del templo lo ocupaba una galería con grandes esculturas de obsidiana decoradas con oro y piedras preciosas. Delante de cada escultura había una bandeja de plata donde la gente dejaba ofrendas en forma de piezas de carne o sangre cocida. El incienso y las ramas de citronela colocados en los falcos de las esculturas espantaban a las moscas para que no mancillasen las ofrendas.

-Aquí se conserva la última estirpe de panteras de guerra que existe en Libo -explicó Mánia. Señaló una de las placas de oro que acompañaban a los felinos de obsidiana. En cada una había grabado un nombre y hazañas de batalla. -Se dice que las fuerzas especiales del imperio las montaban en batalla.

Entre las esculturas había tapices y grabados de escenas de guerra, a cual más cruenta. La parte opuesta de la galería estaba formada por una seríe de arcos que daban a un jardín salvaje y exuberante. Caminos de piedra pulida serpenteaban entre la vegetación o subían y bajaban en puentes sobre hondonadas excavadas en la roca. Era en estas hondonadas donde vivían los felinos, protegidas por altas rejas de forja negra. Los fieles podían asomarse y rezar a sus dioses, o simplemente admirar su magnificencia si llegaban a verlos. Algunas de las panteras disfrutaban de la atención y salían cada vez que oían voces, pavoneándose tal vez con la esperanza de conseguir alguna chuchería; muchas preferían evitar el barullo y permanecían en sus cuevas hasta la caída de la noche, cuando cerraban las puertas del templo y podían campar a sus anchas.

-¡Ah, Kame está fuera! -exclamó Mánia tirando de la ropa de Varsai.

Tiró de ella hasta uno de los recintos donde una pantera vieja y huesuda observaba con aburrimiento desde una plataforma de piedra. La plataforma estaba pegada al tronco de un enorme árbol, y la madera tenía marcas de garras lo cual dejaba claro que ese era uno de sus lugares favoritos.

-Kame tiene más años que yo -comentó divertida -Ha pasado por varias enfermedades pero sigue con nosotras, es una de las favoritas del templo.


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Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

117 Re: Libo el 15/03/19, 05:36 pm

Dal

Dal
La chica guardó los libros contenta en su mochila a buen recaudo. Siguió a la bruja al medio de transporte y subió con ganas de llegar al templo.

Lo primero que llamó su atención fue la enormidad del sitio, era grande y estaba bien cuidado. Lo segundo fue el olor, olía a caza lo que hizo su cola se agitase tras ella. El aspecto de la licántropa dejaba entrever tensión, como si estuviese a punto de saltar sobre una presa.

Se maravilló de las obras de arte del interior del templo y miró la lista de nombres.

"Yo podría llevarte montada encima" le dijo dirigiéndole una sonrisa. "Aunque aunque estoy segura de que irías más rápido corriendo" completó con una carcajada.

La chica se acercó a las rejas y miró a través de ellas, gracias a sus sentidos no le costó identificar Panteras entre la vegetación.

"Es preciosa, pero se nota que ya está mayor" respondió a su compañera. "Seguro que ha pasado por mucho".

No lo dijo, pero a la licántropa aquello le parecía una pena. Le recordó a la situación de Mánia, dioses acomodados encerrados en una jaula de oro. Aquellos animales se merecían salir, explorar el mundo, divertirse. Y no que hubiera gente que los mirase por diversión.

"¿Comprobamos si alguno acude a mi llamada y se deja ver?" le preguntó con tranquilidad dispuesta a emitir el sonido de llamada más fuerte que podía.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

118 Re: Libo el 15/03/19, 07:28 pm

Evanna

Evanna
(Viene de aquí: Barrio de los Mil Dioses - Casa Nihil )

Había estado bastante nerviosos tras obtener el permiso de Nihil para ir a ver a Zmey pero ahora que tenia lo necesario para ir, sus nervios se traducían de otra manera distinta. Podría verlo donde estaba quedándose, pero ahora iba a necesitar saber llegar y moverse por la capital de Libo cosa que ciertamente no sabia muy bien como hacer.

Como había prometido, Evelhan marchó solo a Libo, solo avisando a sus amigos que haría un corto viaje, cosa que a veces hacia cuando tenia que recuperar ciertos suministros comestibles, por lo que no era ni tan raro. Se llevó algo de ropa extra aparte de la puesta en su bolsa sin fondo, ya que no sabia si iba atinar con la ropa y ofendería a alguien y tendría que cambiarse urgentemente en algún momento. Aun así se intento documentar un mínimo antes de asistir.

Por ello tras muchas vueltas decidido lleva un sencillo top de manga mangas largas que dejaba al descubierto su estomago, de un rosa palo y una falda negra que le llegaba hasta dos centímetros por encima de la rodilla, que parecía hecha jirones por los bajos. En sus pies nas botas de plataforma negra de media caña con cadenas y detalles planteados y metálicos. En su cuello como siempre llevaba su collar con el cráneo de una estirge pequeña, en cuyos lados tenia un par de plumas. Simulando la forma de las alas. Ya acabando el conjunto con un hechizo ilusorio que hacia parece que era un bolso mas adecuado, tenia su bolsa sin fondo.

Y por ultimo había conseguido un amuleto traductor con sus ahorros de la construcción de las dragoneras, era temporal eso si pero dado el caso para que lo necesitaba le valdría.

Una vez ya en la capital, mantuvo bien pegado a Hugin sobre su hombro la que había venido como su acompañante y que lucia claramente confusa con el lugar y ambiente. Evelhan supo de inmediato que captaba la atención era evidente, por lo que solo sonrió mostrándose lo mas seguro de si mismo que podía. Fue educado con quienes le hablaba, no dejando que se acercaran a Hugin que estaba bastante inquieta sobre su hombro, medio arañandole con sus garras por ello.

No conocía Libo sí que inicial echo un vistazo a sus calles, a sus edificios a la vestimenta de la gente con curiosidad e impresión, intentando no desviarse demasiado del camino que Nihil le había indicado no sabría llegar. Aun admirado por la forma en la que vestían sin pudor, de algún modo un poco similar a Daelicia aunque con mucho menos colorido. A la temperatura calidad de ese lugar en comparación al frío que había hecho fuera y por el cual tuvo que echarse hechizos térmicos . Ver que la capital entera parecía estar abovedada resultaba impresionante y contener su expresión de asombro era muy difícil.

Admiro cada vistazo de lo que se cruzaba en su camino con ojos brillantes, las tiendas qy sus escaparates con ropa y la bisutería finamente labrada, así como los piercing, tatuajes y joyería que portaban la gente, siendo especialmente las mujeres lo que llevaban lo ultimo y que parecían tratarse de las nobles. Se distrajo mas de lo esperado y posiblemente lo habría pasado de largo mientras admiraba todo olvidando por un momento porque había ido, sino fuese porque unas tejas azules captaron su atención entre el mar de negro, rojo y oro.

Viendo el tejado azul y recordando la explicación de Nihil avanzo rápidamente con sus botas como si tal cosa hasta estar frente a el edificio del burdel  SU exterior recordandole mucho a otro edificios que había visto en su camino, estrecho de varias plantas, sencillo exteriormente en comparación a otros edificios muchísimo mas sobrecargados. Pero un tanto distintivo por sus tejado azul. apresurándose un poco mas, con Hugin volando no muy lejos de el.

-Aquí es, debe ser este lugar- dijo recordando la descripción de Nihil miro alrededor ubicándose un poco y asintiendo para si, buscó en su bolsa el saquito con la tarjeta que le había entregado Nihil. Con un suave silbido llamo a Hugin que se subió sobre su cabeza acurrucándose como si estuviera empollando un hueco, al tiempo que Dhelian llamaba a la puerta con la tarjeta en mano.

Ropita Evelhan:


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119 Re: Libo el 19/03/19, 04:12 am

Nihil

Nihil
Visita de Dhelian en Libo

Una mujer abrió y su primera reacción fue reprimir una risa ante el pequeño pastelito colorido con un pájaro en la cabeza. Definitivamente no era lo que esperaba encontrarse llamando a su puerta al inicio de la jornada (ni en ningún otro momento del día, en realidad) Era alta solo gracias a las sandalias de tacón que llevaba y vestía una falda de algodón larga hasta los pies y rasgada en un lado y un top formado por correas de cuero que dejaba poco a la imaginación. Tenía el cabello negro, largo y ondulado, y su rostro estaba lleno de piercings de metal negro.

-¿En qué puedo ayudarte, pequeño? -preguntó con una sonrisa amable. Tan solo necesitó ver la tarjeta que llevaba en la mano para mirar con nerviosismo a ambos lados de la calle y empujar con suavidad al brujo al interior del edificio.

Los chicos aún se estaban preparando por lo que no había clientas que pudiesen oír de más, aun así la mujer se aseguró de que no hubiera nadie en el pequeño recibidor antes de preguntar:

-¿Vienes de parte de la señora Nihil?

Parecía que el chico era un amigo de Zmey y venía de la ciudad de la magia para hacerle una visita. Tras dudar un poco la mujer decidió que la tarjeta era auténtica y condujo al jovencito escaleras arriba.

La habitación a la que iban estaba en el último piso junto a las dependencias que ocupaba el señor Cain cuando iba de visita. La mujer dio un par de toques suaves en la puerta.

-Zmey, cariño, ha venido alguien a verte que dice que es tu amigo, se llama Evelhan Kaw.

Al otro lado de la puerta Zmey estaba tirado en su cama con un libro. Veren y Nai hacía rato que se habían ido a prepararse para el trabajo y la lectura era su principal pasatiempo cuando no estaba con ellos. Cuando mater M dijo que tenía una visita se le aceleró el corazón. ¿Cómo se había enterado? Nihil no le había permitido avisar a nadie de que se iba, pero dudaba que nadie pudiese ir a visitarle si la súcubo no daba su permiso. Dudó, tan sólo unos segundos, y entonces fue a abrir la puerta.
A quien vio fue, efectivamente, a Evelhan. Zmey se puso tan contento de verle que le dio un abrazo que lo levantó del suelo.

-¿Cómo me has encontrado? -preguntó sin soltarlo.

-Bueno bebés, os dejo solos -dijo mater M -Zmey si necesitas cualquier cosa llama y mandaré a Nai.

-Muchas gracias, mater -respondió el piromante-Ven Evelhan, necesito noticias de casa o me voy a volver loco.

La habitación era oscura y recargada, con paneles de madera en las pareces y el suelo cubierto de alfombras de distintos motivos. Un pesado dosel rojo pendía sobre la cama, dándole cierto aspecto de tienda de campaña. Sobre el colchón se apilaban libros y un par de cuadernos llenos de garabatos. Zmey los apartó para hacerle sitio a Evelhan.


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120 Re: Libo el 19/03/19, 05:01 pm

Evanna

Evanna
La puerta se abrió y por ella se asomó un joven libense cuya apariencia llamo un poco su atención, había visto claro esta muchas libenses con piercing y pelo negro, lo mas habitual en la capitán, pero sus rasgos le parecieron dulces y bonitos. Se ruborizo ligeramente ante su expresión al verlo ya accedió a entrar rápido una vez ella vio la tarjeta.

-Si...soy un amigo de Zmey, me llamo Evelhan Kaw- dijo el brugho presentándose. Su estirge ante la sacudida ante la graznado un poco protestando sobre su cabeza pero seguía allí posada cual pequeña estatua mirándolo todo con sus ojitos afilados e inteligentes. Evelhan observó el lugar admirado por la decoración interior el burdel, pues claramente solo había visto las fachadas de los edificios hasta ahora.

Siguió a la mujer hacia el ultimo piso prudente de no mirar demasiado donde no debía pues no quería importunar a nadie. Ya una vez frente aquella puerta, Evelhan se removió inquieto cuando escucho la voz del brujo al otro lado de la puerta. Ahora que estaba allí estaba demasiado pensativo ¿Y si Zmey prefería estar solo y el que había ido por su cuenta, lo importunaba? Evelhan se mordió el labio inferior repentinamente preocupado.

Pero aquellos pensamientos se desvanecieron de inmediato cuando Zmey abrió la puerta y sus ojos se encontraron. El rostro del brugho adquirió color en su mejilla mientras una risa salia de sus labios cuando fue abrazado y alzado devolviendole el abrazo cariñoso. Hugin sobre su cabeza graznó por tanta sacudida  que no le dejaba dormir e indignada se adentró volando dentro del cuarto y se puso en el punto mas alto que encontró de la habilitación para que le dejasen dormir de una vez.

-Muchas gracia, mater – dijo Evelhan sonriendo de oreja a oreja dejando su temor a un lado, para seguirlo dentro de su habitación que miro interesado pues ya habia visto antes el burdel de Cain y de alguna manera tenia un poco del toque del brujo ahí también, pero mas característico de libo. Lucia realmente confortable- ¿Como va ser tonto? - dijo devolviendole la pregunta con una risa una vez tomo asiento junto a el no sin ante echar un vistazo a sus bocetos muy interesado, tanto como el lo estaba

- Fui a hablar con tu maestra ya que no te encontraba por ningún lado, para preguntarle donde estabas y si estabas bien. Me encontre con el señor de los asesinos...fue un poco raro, aunque muy agradable ambos en general.- dijo Evelhan sonriendo a Zmey sin apartar sus ojos de el analizándolo casi por todos lados aliviado que pese a todo lucia saludable, un bien descansado y enérgico. Un poco contrario a él mismo que ocultaba sus ojeras, algo mas pronunciadas de lo habitual, con magia

-Fue ella la que me permitió venir a verte, te echaba de menos- añadió el brugho antes de extender sus brazos hacia el para a cercarse y casi sentarse compeltamente sobre para abrazarlo de nuevo, aliviado de que Nihil lo hubiese sacado de la ciudad. Zmey era mayor que el pero sabia un poco de su pasado y cual mal lo había pasado, allí en libo estaba mas tranquilo, impaciente, pero seguro.

-Y te traigo noticias, ya que seguro estas que trepas por las paredes-rió  Evelhan una vez se separó un poco, no sin antes besar su mejilla, aun sentado casi sobre el de forma despreocupada- Pero tu luego también tienes que contarme como es todos aquí, muero de curiosidad- añadió Evelhan sabiendo bien que había cosas que no debía decir, no quería que se preocuparse y montase la atención. Pero estaba seguro que eso le emocionaría mucho- ¿Adivina que cosa interesante he estado ayudando a construir? Sirve para alojar a ciertas criaturas enormes que se que te encantan- continuo el brujo cual adivinanza, una muy fácil de adivinar aun así, travieso. Era bastante menos cohibido y vergonzosos con Zmey con respecto a otra gente y extraños, incluso si aun aveces se ponía algo tímido.


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121 Re: Libo el 21/03/19, 01:33 am

Nihil

Nihil
-Es una diosa fuerte -repuso Mánia con orgullo. Recordaba las visitas al templo cuando era más pequeña y seleccionar ella misma las piezas de caza para las ofrendas. La bruja nunca se había planteado que las panteras sagradas fuera infelices, ni siquiera tras haber escapado ella misma de su cautiverio.

La propuesta de Varsai de usar ''su llamada'' con los felinos le hizo dudar. Eran animales territoriales que no habían tenido competencia de ningún tipo y tal vez podrían sentirse amenazados si veían a otro felino en sus dominios, pero por otro lado también podría ser un estímulo interesante, algo diferente a lo que solían ver a diario.

-Tengo otra idea...

Condujo a Varsai de vuelta al interior de los corredores, a unas escaleras talladas en piedra que conducían a los niveles superiores del templo. Las guaridas de las panteras no solo estaban expuestas, si no que estaban excavadas en la montaña formando una red de túneles, pero siempre había cámaras especiales y entradas para que las cuidadoras pudiesen supervisarlas. Llegaron a una cámara iluminada vagamente por varios candelabros de pie. Uno de los muros era una enorme cancela de metal rojo que separaba la cámara de la contigua, que era uno de los escondrijos de los felinos. Tenía una poza de agua tibia que contrarrestaba con el frío de la otra cámara y había panteras bañándose o echadas contra los barrotes echando la siesta. No había nadie, era una sala de rezos privados y solo se oían el rumor de la cascada y los suaves gruñidos de las panteras. Cuando entraron la que estaba más cerca de la cancela se incorporó y soltó un chuflido de advertencia, pero no se movió del sitio.

-Aquí las sacerdotisas y cuidadoras vienen a hablar con los felinos sagrados y a veces dejan entrar a fieles para rezar. No se entregan ofrendas por aquí así que no se pondrán agresivos si ven a otro felino.

**

No debería desconcertarle que su amigo se preocupase por él, pero aun así ocurrió. No fue tan extremo como la sorpresa por la reacción general de sus compañeros por su vuelta milagrosa a la vida pero se acercaba bastante. A ello se le sumaba que su maestra había permitido que le visitase, le había indicado cómo encontrarle. Seguía un poco enfadado por haberle obligado a marcharse pero agradecía que hubiese tenido ese detalle.

-Gracias por venir -dijo con una sonrisa tímida. Se rascó la nuca, incómodo -Confieso que no esperaba que lo hicieras.

Se tensó un poco cuando Evelhan se le sentó encima. Ya debería estar acostumbrado por Nai y Veren pero con el brugho era distinto, estaba muy contento de tenerlo allí. Recibió el beso con una risa nerviosa y movió las piernas como amenazando con desequilibrar al daeliciano, sin embargo la noticia hizo que la broma se le fuera un poco de las manos y acabó moviéndose de más y efectivamente tirando al pobre Evelhan sobre el colchón.

-¡¿Están restaurando las dragoneras?! ¡Eso es alucinante! Ah, perdona…
Ayudó a Evelhan a incorporarse en el colchón pero él ya no podía estarse quieto.

-Por los Dioses Oscuros si las están restaurando significa que esperan que vivan dragones en ellas, ¿no? O puede que las quieran reciclar como hicieron con la Sede de los Taumaturgos, eso sería una lástima. Pero tú has visto que estén cambiando la estructura para algo que no sea acoger dragones, ¿verdad? Joder mataría por ver a un dragón de cerca, solo vi al del rey pero me estaban regañando y no pude disfrutar del momento, sería…

Había pasado muchos días sin estímulos más allá de los que podían darle sus nuevos amigos, sin magia y sin noticias y saber algo de ese calibre había sido suficiente para sobreexcitarlo. Quería ver las dragoneras y quería interrogar a su maestra sobre los planes que tenía el Consejo para estas, seguro que podía sonsacarle algo a Siloco. O podía preguntarle a Ariven si Jau sería capaz de sacarle algo a Gahna, pero la hechicera era muchísimo más profesional y menos fácil de persuadir que el viejo Siloco. Zmey se dejó caer de cara contra el colchón y gruñó crispado.

-Jooooooo, quiero volver a la ciudad.


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122 Re: Libo el 21/03/19, 03:07 pm

Evanna

Evanna
El brugho se rió al ver como le respondía con timidez inicial a su preocupación y aun mas a que fuese a verlo, realmente Evelhan no podía entender porque eso parecía extrañarle tanto. ¿Era tan raro que se preocupase por el y quisiera verlo? A el no se lo parecía.

-Claro que vendría, eres importante para mi y como no sabía donde estabas me preocupe- dijo Evelhan con obviedad mirando  fijo  aunque sonriendo. Su tensión cuando se sentó encima fue evidente y Evelhan se pregunto si tal vez estaba pasándose de cariñosos, recordaba vagamente que a Zmey esas cosas aprecian incomodarlo. A Evelhan en el pasado también, para que mentir, pero con Zmey se desinhibía con bastante facilidad. Notarlo moverse bajo el un tanto incomodo le hizo reírse un poco, no podía evitarlo verlo todo feliz pero algo avergonzado siendo mayor que el le parecía tierno.

-¡Ey, oye!- protestó entre risas cuando se revolvió rápidamente haciendo que que cayese de espaldas, viéndolo con ojos muy abiertos por el, viendo como parecía haber pasado de estar tranquilo, pero incomodo, a bullir de excitación tras entender de lo que estaba hablándole. Evelhan que había fruncido un poco el ceño ante el empujón no intencionado, termino riéndose ante la emoción del brujo, mientras tomaba su mano que lo ayudo a volver a sentarse. Ya sabía el que le iba a encantar la noticia.

Verlo todo excitado por la noticia era digno de ver Evelhan se sentó cómodamente en la cama en estilo indio moviendo ligeramente las rodillas entretenido.

-Estábamos reformandolas, no parecía que fuesen a reciclarla para otra cosa. Pero ¡ey! nada de matar gente cosas por ver un dragón, no vale la pena llevarse otro regaño del rey para eso- reprocho Evelhan como aviso, aunque lucia feliz de verlo todo emocionado y alegre- Si reconstruimos la dragoneras por algo será, se paciente- rió viéndolo como al explosión emotiva acaba con Zmey tirado en la cama bocabajo casi como si pataleara como niño pequeño queriendo un mascota que no le quería dar.

Evelhan se movió sobre la cama para llevar su mano a la cabeza de Zmey acariciando sus cabellos, y rozando esas curiosas orejas de dragón al hacerlo.

-No seas impaciente, si tu maestra te pidió quedarte un buen motivo tendrá.  Ademas seguro que vives como un pequeño rey – rio Evelhan, mirandolo entretenido ante sus pequeños gruñidos- ¿Esto es un burdel no? Imagino que hay bastante formas de divertirse aquí, ambos sabemos que los burdeles no te son desconocidos. - añadió con un suave malicia, sursurrandolo en su oreja- Seguro que todos son muy agradables acá si es un negocio de Cain - dijo pinchandole un poquito con travesura,  mientras se tumbaba en la cama junto a el también bocababajo pero apoyando su cabeza en una de sus manos para seguir jugueteando con el cabello y orejas del brujo con la otra, acariciándole a veces la nuca y cuello, curioso por la suavidad de su pelo tan distinto al propio.

- ¡Venga, te toca! Tienes que contarme un poco de como es todo por aquí... -pidió sonriendo también un poco  impaciente.


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Invitado, sueñas con un mundo perfecto...
...tu paraíso personal...
...donde lloras tu imperfecta realidad

123 Re: Libo el 21/03/19, 11:09 pm

Dal

Dal
Varsai siguió a la bruja por los corredores admirándose de la arquitectura libense. Se preguntó cuánta gente y tiempo habían hecho falta para excavar aquello, hacer el lugar habitable para las panteras. También se preguntó si la cultura libense también menospreciaba a los felinos machos como las mujeres hacían con los hombres.

Emitió un gritito de alegría mental cuando vio tantos felinos reunidos allí. Una pantera le soltó un chuflido y Varsai se lo devolvió imitándola pero sin amenaza, con un tono juguetón.

"¿Podemos estar aquí? Entiendo que tú eres especial, pero me estoy colando en un lugar importante para vuestra religión. No quiero que haya problemas" dijo ligeramente preocupada. En realidad Varsai supuso que no pasaría nada, era más por confirmar.

Se acercó a la cancela y adoptó la forma de Zarpa con mucha desenvoltura, apoyó una de sus enormes patas sobre la reja y emitió un ronroneo hacia la pantera que le había dado el chuflido, posó sus ojos sobre los de ésta, parpadeó lentamente y luego desvió su mirada al resto de la sala. Tras ella su cola se movía nerviosamente.

Desde fuera quizá se vería ridícula, una leoparda con mochila.

"¿Y la reina tiene siempre una cerca? ¿Cómo las entrenábais para poder montarlas sin que os atacaran?" le preguntó a Mánia.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

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