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Libo

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1 Libo el 12/08/12, 06:27 pm

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Libo

Portal situado en una escarpada montaña lejana a la capital.


13 Re: Libo el 26/02/13, 07:56 pm

Nihil


Llegar hasta su Madre no había sido muy complejo, aún siendo una duquesa las medidas de seguridad de su palacio poco podían contra la magia. Pudo devolverle sus recuerdos para que fuera más fácil convencerla. Tenía suerte; al ser nada menos que una andrógina sus palabras fueron escuchadas, y al día siguiente emprendieron la marcha hacia la Capital. De nuevo ropa de Libo, pero no la mala copia que usaba en Rocavarancolia sino los adornos y colores propios de su condición, tras meses rebajada a metales mundanos volvía a ser merecedora de vestir rojo y oro, los colores de la nobleza. Eso le dio fuerzas para presentarse ante la reina. La Gran Madre. La Emperatriz de Libo.

-¿Y qué es lo que tenemos que… ofrecer a ese reino?

Mánia pudo ver los ojos de la reina entrecerrarse tras su máscara, y notó el tono de desconfianza en su voz. No se había tomado precisamente bien los secuestros de sus ciudadanos, pero la mención de la magia había llamado lo suficiente su atención como para oir toda su propuesta. Hacer material una de las mayores leyendas de su cultura era un sueño imposible, la fantasía de volver a la Era de las Brujas. Mánia lo sabía, por eso se aprovechó de ello.

-Los rocavarancoleses saben de la calidad de nuestras armas y la riqueza de nuestros minerales.- argumentó Mánia con voz clara y firme, tratando de disimular su nerviosismo.- Conocen, además, nuestro ejército, y les gustaría añadirlo en sus planes de conquista.

-¿Esos mundos de los que hablaste?

-Sí, su Majestad. Tenemos las mejores escuelas militares, nuestras guerreras son legendarias. Nadie podrá adiestrar en el arte de la guerra mejor que nosotros.

-Y ellos…- comenzó la reina.

-Ellos nos ofrecen magia, Gran Madre. Siglos de estudios y conocimientos mágicos en una sola ciudad, a disposición de unos pocos elegidos. Rocavarancolia es generosa con sus aliados y aquellos que le deben lealtad, sabe lo que es mirar a la muerte de frente y rugirle en la cara. Aquellos que se bañen en la luz de su Luna y sean bendecidos con su gracia llegaran a donde solo los dioses han soñado, y nosotros tenemos esa oportunidad, justo delante de nuestros ojos; la de luchar junto a Rocavarancolia como aliado, y no como un vulgar sometido.

-¿Es por eso que estás haciendo esto?

Mánia quedó sin habla unos instantes. No esperaba una pregunta así. Miró a la reina con un brillo de confusión en los ojos, pero pronto recuperó la compostura y habló en un tono más alto y más firme incluso que el que había usado en su discurso.

-Soy una Hija de las Tinieblas, bendecida por la Luna Roja. He sobrevivido a la criba y me he ganado el derecho de vivir en la ciudad de Rocavarancolia. He estudiado la herencia oscura de los Reyes Arácnidos y perfeccionado mis conocimientos para ser digna de presentarme ante el mismísimo rey de Rocavarancolia, devorador de incendios y domador de dragones, con una propuesta. Y he llegado hasta aquí, y me presento ante usted, reina de Libo, Gran Madre y descendiente de los felinos porque yo nací aquí y crecí aquí, porque soy hija suya y debo mi lealtad a Libo como se la debo a Rocavarancolia. Hago esto, mi señora, porque os lo debo, se lo debo a mi gente, y quiero ver mi mundo alzarse junto a los grandes. Hago esto porque la nueva Era de las Brujas acaba de comenzar.

La reina sonrió y varios de los presentes rugieron de placer ante las palabras de Mánia. La soberana se levantó de su trono y dio por finalizada la reunión:

-Sea pues, aceptaremos las condiciones de Rocavarancolia y yo misma me presentaré ante su rey para firmar la alianza. Y quiero ver a los elegidos de esta cosecha, andrógina, dime quiénes son para que pueda informar a sus familias.

-Como desee, señora.

Mánia sintió una mano cálida sobre su hombro. Era Vlad, que había estado arrodillado todo el discurso como requería su condición. Le dedicó una sonrisa y Mánia le dio permiso para levantarse. Ambos salieron se la sala del trono seguidos por la duquesa y su séquito. La misión había sido un éxito.

-Necesito unos días para descansar, pero manda una carta al castillo cuanto antes- ordenó al íncubo.- Y quiero ir de compras mañana. Me lo merezco.

14 Re: Libo el 24/03/14, 06:54 pm

Nihil


Una gran barcaza flotante los recogió en Rocavarancolia y los llevó a la Capital de Libo. La embarcación estaba techada, y había asientos para los viajeros. No solo iban los invitados a la fiesta, sino varios mercaderes y comerciantes, ya fueran rocavarancoleses o libenses que iban de vuelta. Nihil estaba sentada en el fondo, oculta en las sombras, clavando sus ojos escarlata en el pequeño grupo. Mánia por su parte no había prestado demasiada atención a los recién transformados y se había limitado a mirar por la borda con aire aburrido, sentada en el regazo de Vlad.

Una vez llegaron al puerto flotante acondicionado para las barcazas mágicas que cruzaban el portal, Mánia explicó las instrucciones que le habían dado y las condiciones de su estancia.

-La fiesta será pasado mañana, eso os dará tiempo de sobra para acondicionaros al ambiente y buscar algo decente que poneros para la fiesta, si es que no lo habeis encontrado ya. Se ha informado a vuestras familias y amistades de vuestra llegada, y en caso de necesitarlo se os ofrecerá dinero y transporte, aunque creo que si vais a cuenta de la hija de Kirina no será necesario- desvió la mirada unos segundos hacia Ka- Los nacidos en Libo sois los encargados de explicar las normas de etiqueta y comportamiento, espero que no haya ningún problema, pero si lo hay, podeis contactar conmigo.- Mánia parecía estar deseando salir corriendo y despedirse de su trabajo unas horas, pero sabía que aún tendría que volver al palacio a ayudar con los preparativos.- Como sea, pasadlo bien.

Se despidió con un gesto y desapareció por las escaleras del embarcadero, seguida de cerca por el íncubo. Nihil no había abierto la boca, ni siquiera se había acercado demasiado al grupo, y había desaparecido sin dejar rastro a mitad del discurso de la bruja.

Abajo, un grupo de gente se había reunido al final de las escaleras del puerto. Algunos aclamaban a los recién llegados, otros tan solo saludaban o miraban con curiosidad, algunos con miedo incluso. Había conocidos entre aquellas personas.

15 Re: Libo el 25/03/14, 09:10 pm

Muffie



Karime no podía disimular su emoción mientras se removía inquieta en la embarcación. A medida que iba reconociendo lugares desde el cielo, se los iba mostrando, nombrando y explicando a sus amigos. La loba ya llevaba un rato levantada cuando la embarcación paró, variando nerviosamente de una forma a otra. Cuando Mánia comenzó a hablar, se transformó de nuevo en libense y escuchó me forma respetuosa aunque sin dejar de mostrar impaciencia.

- Oh, sí, claro, a Madre no le importará.- susurró para luego bufar.

Karime sabía que por su honor y su condición, su madre se vería obligada a decir que si cuando su hija le expusiera la razón de retirar tanto dinero de sus ahorros, pero la licántropa también sabía lo mucho que odiaba gastar dinero, incluso aunque fuera para ella. “Estricta hasta en eso.” Se recordó la libense.

Al mirar hacia abajo encontró varias caras conocidas que la hicieron sonreír, aunque no estaban las más importantes. Aunque en el fondo lo había deseado, ya se esperaba no poder ver a Ilol hasta la fiesta, ya que ahora pertenecía a la reina. En una de las primeras filas pudo ver a la pequeña Lah saludándola efusivamente desde la espalda de su recta madre. Karime no sabía cómo la niña había conseguido convencer a su madre de dejarla hacer eso, sobre todo teniendo en cuenta lo que había crecido ese último año. “Estará a punto de entrar en la academia, si no lo ha hecho ya.” A su lado, el marido de la señora Voltia se enjuagaba las lágrimas con un pañuelo. Lima no se encontraba con ellos. Karime ni siquiera la buscó entre el gentío para confirmarlo. Lo sabía, y también sabía donde se encontraría, esperándola. Porque Lima no había ido a recibirla, pero la estaba esperando. Karime lo sabía. Y lo sabía porque ella habría hecho exactamente lo mismo. A ambas les gustaba llamar la atención, pero un encuentro como ese tenía que ser privado.

Otros que tampoco estaban eran sus padres. Y ella también se lo había esperado. Se imaginaba a la perfección a su padre nervioso por toda la casa limpiando y cocinando compulsivamente mientras reprimía lloriqueos enfadado con su madre por no permitirle ir al recibimiento. Y a su madre negándoselo una y otra vez bajo el férreo convencimiento de que no pueden arriesgarse a mostrar debilidad ante toda la población y que los encuentros sentimentales deben llevarse de forma intima.

A medida que avanzaba por la pasarela, iba reconociendo más y más caras: compañeras de academia, compañeras de clase, compañeros de cama,… la miraban a ella y a Atol, aunque no podían evitar que su mirada virara hacia sus amigos, sobre todo al imponente Bran. Esperaba que el nublino no se sintiera incomodo con tantas miradas sobre él.

Cuando la muchedumbre se lo permitió, Lah y su padre se abalanzaron sobre ella abrazándola fuertemente, gesto que la señora Voltia corrigió inmediatamente con un carraspeo, haciendo instantáneamente padre e hija guardaran las formas. La señora Voltia saludó a la licántropa con un gesto militar que esta le devolvió estoicamente.

- Es un verdadero placer volver a verte, Karime.- comenzó a decir la madre de su mejor amiga.- Nos han contado sobre el lugar de dónde vienes y tus hazañas en él. Estamos orgullosos de ti y contentos de que hayas podido volver. Esperamos poder verte en la fiesta y pasar algo de tiempo contigo, pero ahora creo que hay personas más importantes que nosotros que te están esperando.

Karime agradeció sus palabras con un asentimiento y se despidió de ella con otro gesto militar. Le dedicó una sonrisa al padre y le revolvió con cariño el pelo a la niña. Superficialmente, esas palabras se referían a sus padres, pero la licántropa sabía que en realidad se referían a Lima. Eso asustó un poco a Karime. Nunca se había planteado lo que su desaparición podría haber afectado a Lima.

Desde un principio había planeado ir a ver primero a Lima que a sus padres, no porque los echara más o menos en falta, sino porque sabía que en cuanto su padre la cogiera le costaría bastante soltarla y no podría ir a ver a su mejor amiga hasta el día siguiente; así que, una vez estuvieron liberados del gentío, se giró hacia sus amigos con una sonrisa.

- Bien, chicos, ¿estáis preparados para conocer mi academia?

16 Re: Libo el 26/03/14, 12:50 am

Jack


Menudo contraste. No hacía falta mucho para ver que Karime estaba bastante emocionada con... Todo, diría yo. Y era obvio: tanto familia como amistades la recibirían al llegar. En mi caso no era emoción sino una extraña mezcla entre orgullo y rechazo que no había conseguido quitarme de encima. Mi vida en Libo había empezado en un orfanato y apenas había hecho otra cosa que ir a la escuela, interesarme por la religión hasta el punto de casi vivir en las bibliotecas y... ya, poco más. Resultado: como mucho mis tutores serían los únicos en asistir, ya que no había hecho amistad alguna.

Así que al mejunje raro de emociones se añadía la "defensa" mental ante el contraste del recibimiento de K en contraposición al mío. Respecto a esto también tenía dos acercamientos diferentes: por un lado, y principalmente, creía que no me afectaría porque siempre había sido muy independiente y si no había hecho amistades había sido por propia voluntad; por otro lado, y en menor medida, creía que aunque creyera lo primero, sí que podría afectarme, sobre todo por el concepto de familia que no tenía y que, de haber tenido, quizá me habría recibido con los brazos abiertos, magia o no. Y por supuesto que había pensado en esto mucho antes de la visita, pero vivirlo era otra cosa.

No obstante, había un tercer elemento al que agarrarme y en el que sí creía: debía sentirme orgulloso de que la mismísima Reina nos invitara, lo cual no era más que una consecuencia de haber sobrevivido a la criba y a la ciudad hasta ahora. O lo que es lo mismo, debía sentirme orgulloso de mí mismo —aunque no en exceso— y eso es lo que se notaría al llegar a Libo, hubiera allegados o no. Claro ejemplo de ello eran los accesorios para la ropa que había hecho, bajo la tutela de Nesha, de plata forjada. De vez en cuando miraba la pequeña bolsa en que iban por si por los nervios había olvidado traerlos.

Lo que sí estaba claro era que iba rodeado de amigos de mi cosecha, así que con esto y con la idea base de la fiesta, intentaría pasarlo bien. Qué demonios, lo pasaría bien.

En eso pensaba antes de empezar el viaje y a mitad de este, pero detuve el torrente de pensamientos cuando Libo apareció a nuestra vista y empecé a reconocer sitios. Mirara donde mirase, automáticamente pensaba "tengo que ir" y "la gente me mirará raro". Raro significaba o bien "bien" o bien "mal". Pero eso no evitaría que fuera de visita, maldita sea. Es más, el siguiente pensamiento a "mirarme mal" era "los petrifico y ¡estatuas nuevas para Libo! ¿Qué mayor honra que decorar tu ciudad puede haber?"

Al cabo de un rato, Mánia nos puso al corriente de cuándo era la fiesta y de varios detalles más. Me encogí de hombros con un sencillo "de acuerdo" y esperé a que la embarcación se detuviera. En cuanto vi a la multitud de gente, sin nadie conocido o que recordase, inspiré profundamente antes de levantarme y salir. Me conmine a no pensar en el tema, a simplemente sonreír y saludar cuando fuera necesario. Menos mal que tuvimos que caminar, porque sino habría estado todo el rato de brazos cruzados, cosa que no hice al andar. Y mejor, por otro lado, ya que iba más relajado. Así, no tuve mucho problema en sonreír a Karime cuando nos habló a todos.

¡Por supuesto!

17 Re: Libo el 26/03/14, 01:19 am

Alicia


Alder estaba inquieta en la barca. Iba vestida con ropa sinhadre, descalza sobre la madera de la embarcación. Miraba de reojo a veces a la pareja de aquella embajadora, tratando de descifrar que era lo que tenía que resultaba tan atractivo. La gente pronto la distrajo de mirar a unos y a otros y escuchar vagamente a Ka. Otro mundo. Alder estaba acostumbrada a la variedad de Rocavarancolia, cuyos habitantes eran facilmente localizables en la multitud como si brillasen, pero eso no borró la curiosidad de sus ojos. Hacía una temperatura maravillosamente calida, la gente iba poco vestida y los gestos de reconocimiento no tardaron en llegar. Mientras Karime saludaba a viejos amigos, la edeel no pudo evitar el dolor vago que venía asociado a la añoranza. Se mordió el labio mientras pensaba en su propia familia, que la daría por muerta. Ella no iba a tener la oportunidad de explicar lo que había sucedido y donde vivia ahora y se le hacia muy injusta toda aquella alianza con Libo.
Por otro lado, volver con aquellas pomposidades, como si fueran heroes, tambien era un tanto extraño para la chica. La luna roja era toda la confirmación que necesitaba de haber hecho las cosas bien, y aquellas ceremonias le parecían una pantomima. Al fin y al cabo, todos habían pasado por la misma mierda y no había sido por gusto. Pero cuando su amiga le preguntó con aquel entusiasmo, desterró la bilis y puso su mejor cara.

18 Re: Libo el 26/03/14, 10:55 pm

Naeryan

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Shizel había tenido buen viaje. Estaba acostumbrado a los barcos acondicionados como medio de transporte, y justamente la familiaridad de aquello calmó la expectación que le invadía. Les habían facilitado amuletos de comunicación a su llegada y el skrýmir jugueteaba con el suyo como único gesto distraído, preguntándose si podrían quedárselos a la vuelta de aquella visita. Sería una lástima tener al alcance de la mano la posibilidad de volver y no ser capaz de aprovecharla.

Atisbó desde el puerto a la multitud que los escrutaba. Sobre Branniel era sobre el que recaía la mayor parte de las miradas, y el siguiente más llamativo era Atol, de modo que Shizel aprovechó la circunstancia para escudriñar mejor a la muchedumbre cuando desembarcó de los últimos. Después de la diversidad de Rocavarancolia tal uniformidad de rasgos se le antojaba extraña.
Al skrýmir no le incomodaba ser el centro de atención y sonrió y saludó cuando lo vio conveniente. Se dio cuenta de que a su lado Saren parecía tenso.
-Da gracias a que eres de los que menos dan el cante- le murmuró por lo bajo en un momento dado para que nadie más se enterara.

Pensamientos similares a los de Alder circularon por su mente mientras aguardaban a que la licántropa estuviera en condiciones de guiarlos. Aunque se alegraba por Karime y Atol, a él también le habría gustado regresar a su casa y a sus amistades magia en mano y verdad por delante, en lugar de tener que engañarlos con razones falsas para su ausencia. Ver cómo la libense se encontraba entre la multitud a amistades y conocidos que reconocían sus logros le producía al idrino un sabor agridulce.

-Supongo que podéis explicarnos las normas por el camino. Cuando quieras- accedió a la propuesta de Karime. Había descansado bien la noche anterior y se moría de ganas de explorar todo lo que pudiera de aquella cultura nueva.


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19 Re: Libo el 27/03/14, 11:24 pm

Red

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Los leves crujidos de la madera tenían un efecto tranquilizador en Saren, pero el norteño seguía inquieto. Había salido de la Sede de buen humor, pero a medida que se adentraba en territorio libense, se daba cuenta de que a lo mejor no había sido buena idea aceptar la invitación. Sabía de primera mano lo bocazas que podía llegar a ser, y aunque generalmente no le daba mucha importancia, en aquella ocasión caminaba sobre terreno peligroso. No quería generarle problemas ni a Ka ni a Atol, y conociéndose sabia que acabaría diciendo algo inapropiado a la persona menos indicada. No estaba de acuerdo con la política de aquel mundo, la alianza con Rocavarancolia se le antojaba extraña e innecesaria, y la temperatura era demasiado alta para su gusto. Lo último no era relevante, lo había solucionado con un hechizo térmico de frío bajo su abrigo y no era un motivo como para no disfrutar de aquel viaje; los otros dos, sin embargo, si le podían poner en un aprieto, y mas sabiendo que en la fiesta a la que iban a asistir también estarían la Reina y otros altos dignatarios.

Apenas prestó atención a las explicaciones de la licántropa o a las palabras de la embajadora durante el trayecto, y pasó la mayor parte del tiempo con la mirada perdida en el paisaje, volviendo a la realidad cuando por fin llegaron a la capital. Había mucha gente esperando para recibirles, y al igual que a sus compañeros, la uniformidad de rostros se le antojaba extraña después de haber pasado mas de un año en la ciudad de los monstruos. Sentimientos y pensamientos similares a los de Alder y Shiz se agolparon en su cabeza, pero a diferencia de ellos, el selkie tuvo que morderse la lengua para no expresarlos en voz alta. Malinterpretando su tensión, el skrýmir se le acercó y le habló en voz baja, pero aunque Saren apreciaba el gesto, esta no tenia nada que ver con llamar la atención. Aquel detalle le importaba realmente poco pero, inconscientemente, oculto parte del rostro tras su bufanda: cuanto mas desapercibido pasara, menos tendría que hablar.

Asintió hacia Ka cuando esta les propuso conocer su academia, y mientras se ponían en marcha le echó un vistazo a su talismán de comunicación por primera vez. Era la única forma que tenía para entenderse con los habitantes de Libo, y al darse cuenta de esa certeza, una idea empezó a tomar forma en su mente.

20 Re: Libo el 31/03/14, 01:01 am

Muffie

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Karime trotaba feliz por las calles de Libo, saludando de vez en cuando a la gente con la que se cruzaban, anonadada ante un grupo tan variopinto. De vez en cuando, la loba les señalaba algún local o casa y les informaba de cosas como “Yo solía comprar aquí tal cosa” o “Aquí vive tal persona”. Al llegar a su destino, cualquier podría darse cuenta de que no era un edificio común. Era más ancho que el resto, de cuatro plantas, con una quinta más estrecha. A sus lados podía verse una especie de recinto vallado que seguía hasta detrás del edificio donde se unía. La fachada intercalaba tramos de grandes ventanales y amplios vanos, excepto en el quinto piso, donde las ventanas estaban colocadas siguiendo los patrones de los edificios comunes.

Prácticamente Karime no necesitó mucho intercambio de palabras para que los dejaran entrar. Caminando por los pasillos, una niña pequeña, lo suficiente para no poder entrar todavía a la academia, que seguramente había ido en busca de algún familiar, se chocó con el grupo. La licántropa le indicó con la mano que guardara silencio y con una sonrisa en la boca le guiñó un ojo. La niña miró a todos, atónita y emocionada, y luego salió corriendo hacia la puerta dando saltitos alegres, probablemente, a contarle a sus amigas con quién se acababa de cruzar.

Por fin, Karime les hizo detenerse frente a una puerta. Al igual que a la niña, les indicó que guardaran silencio y entró. La habitación era amplia, pero no demasiado. Contaba con algunas dianas de diferentes formas y con diferentes finalidades. Una de las que se encontraba en la pared contraria tenía una daga clavada en el centro y una segunda se clavó en ese instante en la de la derecha. En el centro de la sala y de espaldas a ellos, una morena de contextura fuerte con el pelo recogido en una coleta alta y el mismo uniforme que llevaba Karime era la lanzadora. Parecía no haberse cerciorado de su entrada y, sin que el grupo pudiera percibir el cambio de actitud de la chica, de repente se dio la vuelta y una daga voló en su dirección, clavándose en la pared que se encontraba a espaldas de Karime. No le había dado por unos centímetros.

- Fallaste.- dijo Karime con una sonrisa.
- Sabes que no.- contestó chica mirándola cara a cara por fin. Lima tenía los ojos verdes y las formas más suaves que la licántropa, pero no por ello menos atractivas. De hecho, la palabra más acertada para describirla era la misma que para Karime: explosiva.
- ¿Me vas a saludar?- preguntó la loba.
- Preferiría darte la paliza que te mereces, pero si no queda más remedio.- contestó con un deje cansado, aunque con una sonrisa también.- Ey.- saludó haciendo un vago gesto con la mano. Karime rió.
- Adoro tu efusividad.- contestó irónicamente.
- No te mereces menos.- dijo de la misma manera.
- Lo sé.- murmuró con una sonrisa cansada.

Esa iba a ser toda su conversación sobre el tema. Por el momento. Esa noche, ambas se escaparían de casa por la ventana, como tantas veces habían hecho para salir de fiesta; saltarían la valla que cercaba la parte trasera de la academia y se reunirían en el único árbol que había. Ahí pelearían hasta que cayeran al suelo agotadas. Karime se dejaría ganar y Lima lo sabría, aunque eso no la salvaría de llevarse ella también buenos golpes, pero ninguna de las dos diría nada. Luego se abrazarían y, durante horas, hablarían, se gritarían y reirían. Y, finalmente, quedarían dormidas hasta que, a la mañana siguiente, la jefa de la academia las despertara a patadas y les hiciera dar cien vueltas al recinto. Quizás, esta vez, a diferencia del día en el que se hicieron amigas, a Karime no la harían correr, pero lo haría de igual manera. Una carrera tampoco les vendría mal. Quizás Karime la chinchara convirtiéndose en loba y quizás Lima se lo devolviera montándose sobre ella. Todo eso pasaría, pero esa noche. Por el momento, ambas se comportarían como si no llevaran más de un año sin verse, como si ese día fuera la mañana siguiente de la noche de Samhein.

- ¿Y qué? ¿Fue un paseo divertido?- preguntó Lima como si hablaran de una de las excursiones que Ilol y Ka hacían en sus cumpleaños.
- Si me hubieras visto, nena, patee un montón de culos.- contestó la licántropa con una sonrisa picara.
- Y también te lo patearon a ti.- comentó con una sonrisa de suficiencia señalándole el ojo.- Déjame adivinar, ¿No lograste convencerle o tus argumentos no fueron lo suficientemente sólidos?
- Nah, uno de sus congéneres.- contestó señalando a Branniel que se encontraba con el resto tras ella.- que no aceptó un no por respuesta. ¡Hombres!- suspiró.- Ya sabes lo agresivos que se ponen si pierden sexo del bueno.- terminó diciendo mientras se miraba las uñas como si no le importara.
- Si es igual que él entiendo que dijeras que no.- dijo Lima mirando detrás de su amiga.
- ¡Lim! No te pases, que es mi amigo.- le reprendió, aunque sabía que bromeaba.- Además, no lo has conocidos en sus mejores momentos.- dijo y le hizo una señal con la mano, que claramente era algún tipo de sistema que ambas tenían para calificar a los hombres.
- Tienes razón.- admitió.- Tiene pinta de ser muy salvaje. ¿Ya lo has probado? Parece de los que muerden.- ante eso, Karime no pudo evitar echarse a reír.
- ¡Uuh! No sabes cuánto.
- ¿Y tú? Mi madre me ha dicho que ahora eres una especie de animal peludo, o más bien una bestia parda, viniendo de ti.
- Compruébalo por ti misma.- En ese momento, Karime se transformó. Lima abrió los ojos como platos y luego rió a carcajadas, para terminar calmándolas en una sonrisa socarrona.
- ¡Guau! Si que te has vuelto peluda. Y una fantástica montura también.
- Ya sabes que soy más de las que montan.- contestó guiñándole un ojo.
- ¿Y tus amigos también hacen lo mismo? ¿O formáis parte de un catalogo más amplio de cosas divertidas y monstruosas?- preguntó mirándolos a ellos, pero sin dejar de hablar con Karime.- He de reconocer que tu gusto no ha cambiado nada. Los de piel plateada son guau y la chica del pelo verde…- Lima sonrió pícaramente y se dirigió hacia Alder, apoyándose en la pared de su lado de forma despreocupada.- Hola, guapa. ¿Cómo te va? ¿Te gusta mi ciudad? ¿Quieres que te haga un tour por la Capital? Empezando por mi cama, claramente. Mullidita y muy cómoda, te encantará.- terminó guiñándole un ojo.
- Ya te dije que Lima se parece bastante a mi.- le dijo por encima del hombro a Alder.- Lamento decepcionarte, Lim, pero con ella no podrás disfrutar de tu mayor fetiche. No tiene orejas.- le informó.
- Bueno, siempre se puede solucionar. Solo tengo que elegir otra parte de su cuerpo que morder.- contestó de forma despreocupada y mirando su cuerpo de arriba abajo. Karime rompió a reír. Su Lima no había cambiado ni un ápice.

21 Re: Libo el 31/03/14, 01:25 am

Alicia

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Alder se olvidó de sus pensamientos sombríos cuando apareció Lima. Al principio solo porque estaba muy ocupada arqueando las cejas todo lo que se dejaban pero cuando pasó a ser el centro de atención de la morena su expresión cambió a ser un mezcla de desafío y apetito.
- No puedo quejarme de las vistas. Y si, Ka. Tiene mi sello de aprobación. En cuanto a lo otro, tengo un horario apretadisimo pero estoy segura de que podemos encontrar un hueco para que me expliques todo lo relativo a tu cama. Y después ya se nos ocurrirá algun uso para ella.


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22 Re: Libo el 31/03/14, 11:43 am

Naeryan

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Shizel contemplaba con curiosidad la ciudad que se desplegaba ante él, absorbiendo todo lo que Karime les contaba. A la libense se la veía encantada con ser una estrella en su lugar de procedencia y el idrino no podía culparla.

La Academia estaba visiblemente vacía, y no despertó su interés más que de forma vaga hasta que por fin llegaron a la persona a la que habían venido a ver. La cara de póker de Shizel había pasado por muchas pruebas a lo largo de su vida y había salido victoriosa, y por lo general se fiaba bastante de su eficacia, pero en aquellos momentos no estaba muy seguro de lo que debía estar reflejando su cara ante el diálogo subsiguiente. Una parte de él se moría por empezar a reírse en voz alta, pero otra era consciente de que si se hacía de notar la atención de aquellas tres depredadoras podía pasar a él; y no había decidido aún si aquella superioridad numérica le daba miedo o si por el contrario le parecía estupenda.

-Yo propongo que nos retiremos poco a poco hacia la puerta, con la espalda pegada a la pared y en silencio- murmuró a sus tres compañeros con sólo una leve sonrisa en los labios pero una chispa obvia de humor en la voz, esperando a que las tres chicas terminasen de charlar.


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23 Re: Libo el 31/03/14, 02:57 pm

Jack

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Por fin, libertad lejos de muchedumbre y demasiadas miradas. Por supuesto que seguíamos cruzándonos con gente por la calle, pero no era lo mismo. Antes de Rocavarancolia, nunca había llamado la atención, por eso no terminaba de sentirme cómodo todavía. <<Quizá si me hubiera tintado el pelo... Y haberme hecho algo en los ojos...>> Pero no era útil pensar eso. Maldita sea, era una puñetera mezcla perfecta de libense y rocavarancolés, ya estaba harto de que me molestase la atención. Tenía dos días para acostumbrarme, así que tranquilidad. Con suerte, conseguiría que se me pegara algo de Karime, pero no estaba seguro.

Así, seguí a la chica a través de la ciudad, deteniéndonos en algún punto en concreto que nos señalara. En mi caso, cuando necesitaba comprar algo siempre era de forma diligente, aunque realmente no solía necesitar ir de compras para mí mismo. Pero eso sí, no recordaría ahora los sitios a los que iba para tal fin. No había echado eso de menos de Libo, precisamente. Otra cosa eran las bibliotecas. La gente, sin embargo... Tenía dos acercamientos posibles. Por un lado, estaba el hecho de llamar la atención, lo cual detestaba en grado sumo. Por otro, pasar de la diversidad rocavarancolesa a la homogeneidad libense era un tanto chocante: contaba con diecisiete años, todos ellos los había vivido en Libo excepto el último, y aún así el tiempo en mi segunda casa había sido más destacable por todo lo que había pasado... Pero eso no tenía nada que ver con las formas libenses y la ropa, la ropa. Eso sí que lo había echado de menos, aunque, obviamente, no era algo visible: caminaba con el grupo sin más, mirando, sí, pero con discreción.

En resumen, el paseo se me hizo algo aburrido. <<Íbamos a... Ah, sí>> No conocía su academia, tan sólo de vista, así que tenía curiosidad y quería llegar de una vez.

Al fin llegamos al edificio donde la chica entrenaba. Nos dejaron pasar tras unas palabras con ella y, una vez dentro, me mantuve en el mismo silencio absoluto con el que hice el trayecto. En cuanto llegamos a la zona de las dianas, la rutina que llevaba al otro lado del portal me instó a entrenar un poco para desahogar tanto aburrimiento y malas sensaciones... Hasta que vimos a la amiga de Karime. Ver sería el término adecuado, ya que no nos la presentó... Pero ni falta que hizo, se presentó sola en cuanto ambas empezaron a hablar, a moverse, como si no hubiera pasado ni un día desde que se vieron por última vez.

Sí, definitivamente había echado de menos la forma de ser de aquí. Si antes de ser cosechado era un tanto huraño, ahora estaba a punto de serlo aún más. ¿De verdad había olvidado cómo comportarme en Libo? No, no podía ser, algo debía quedar por ahí, a salvo del olvido. Lo que estaba claro era que la situación era de risa. El comentario de Shiz añadía más humor a la escena, aunque el hecho de que Lima hablase de mis compañeros sin siquiera mencionarme... <<Malditos plateados y maldita peliverde>> Pero por otro lado, ellos eran la novedad, así que me lo tomé como lo que era, una broma. Así que adelanté un paso e hice una ligera reverencia.

Estimadas señoras, lamento interrumpiros, pero el heladito pretende amotinarse y escapar con los demás—dije al final, sonriendo y aguantando las ganas de reír.


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

24 Re: Libo el 31/03/14, 10:18 pm

Red

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Karime daba saltos mientras les guiaba por la capital, visiblemente entusiasmada, y poco a poco la inquietud del norteño fue quedando relegada a un segundo plano. La Academia en la que la licántropa había entrenado desde su infancia estaba visiblemente vacía, y después franquear la puerta solo se habían cruzado con una niña pequeña en su recorrido por los pasillos. La sala de prácticas en la que concluyo su paseo no era demasiado grande y solo estaba ocupada por una persona, la vieja amiga de Ka.

Saren asistió a la conversación entre las dos libenses con una ceja alzada e igual de mudo que sus compañeros, no muy seguro de si debía estar o no extrañado. Alder se sumó al intercambio de frases con doble sentido y Shiz sugirió una retirada estratégica con una nota de humor en la mirada, pero el bueno de Atol le delató antes de poder llevar a cabo el plan. El selkie sonrió tras su bufanda y se apoyó en la pared junto a Branniel, dejando que el skrýmir cargara con toda la atención de las tres muchachas.
Lo que pasa es que el helión esta picado —le aclaró al trasgo en rocavarancoles sin poder contenerse—, la belleza de ojos verdes no se ha fijado aun en él —añadió, comentando la situación con su amigo.

25 Re: Libo el 01/04/14, 12:07 am

Muffie

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Lima escuchó a Alder escudriñándola con la mirada. Guardó unos segundos de silencio y luego miró a Karime.

- Me la quedo.- sentenció, dándole ella también su sello de aprobación.- ¿Algo que deba saber?
- Nah. Fue muy parecido al sexo contigo.- le hizo saber la licántropa.
- ¿También le gustan las orejas?- siguió interrogando, como si estuvieran las dos solas, pero todavía sin quitar la pose de ligoteo que había adoptado en un principio.
- Le llaman la atención. Date cuenta que en su mundo nadie tiene.
- Pero tienen agujeritos.- observó la libense de ojos verdes, mirando de nuevo a Alder.- ¿Te gustaría que te metiera la lengua ahí, Ojos Frambuesa, entre muchas de mis otras opciones?- le preguntó con su acostumbrada sonrisa picara.

Tanto Karime como Lima oyeron a la perfección las palabras de Shizel, pero hasta que no se acercó Atol informándoles de ello ninguna dijo nada al respecto.

- Te parecerá bonito, Perlita escarchada.- le reclamó indignadísima Karime.- Yo te presento a este monumento de mujer y tú solo quieres salir corriendo.
- Tranquila, Ka, entiendo que este cuerpazo impone demasiado.- dijo Lima restándole importancia, aunque guiñándole sugerentemente el ojo a Shiz. Luego se giró hacia Atol.- ¿Y tú, Gatito? No me lo digas, déjame que lo adivine. Eres de los que les gusta arañar.- dijo guiñándole un ojo.- Tengo una espalda bastante amplia donde puedes practicar, pero deberás ponerte a la cola. Primero quiero catar la novedad.- terminó diciendo volviendo a mirar a Alder, esta vez como si fuera algo comestible.

En ese momento, Saren habló para Branniel en rocavarancolés y Karime se giró hacia él con una sonrisa picara. No iba a permitir que se escondiera entre las sombras.

- Saren de Idris, no me puedo creer que nos hayas ofendido de esta manera.- dijo más indignada que nunca.- ¡Exijo una satisfacción!
- Yo a ese sí que le daría una satisfacción, pero de las buenas.- comentó Lima observando al norteño para luego guiñarle un ojo.
- Chst. No, Lima, Burbujita no. Yo lo vi primero- le advirtió divertida Karime. Ambas tenían ciertas reglas para repartirse a los ligues.- y todavía no lo he tachado de mi lista.
- ¿Ahora tienes una lista? Qué profesional.- comentó con la misma diversión.
- No creas, es como ir a hacer la compra. A medida que van pasando por tu cama los vas tachando.- explicó la loba como si, efectivamente, fuera a hacer la compra.
- Muy diplomático todo.- rió.- Entonces, de todos estos sementales, ¿Con quién tengo permitido estudiar anatomía?- preguntó haciendo alusión a la escusa que ponían con sus padres para poder encontrarse con algún amante.- Además de Ojos Frambuesa, claro. Es por si vuelven en otra ocasión, porque pretendo centrarme en descubrir si todo su pelo es verde en esta visita.
- En realidad, solo con ella y con Atol.- contestó señalándolos.- A los plateados me los estoy trabajando. Aunque el fugitivo esta pillado por un tirachinas con mala puntería y eso, como comprenderás querida Lima, me complica un poco las cosas.

26 Re: Libo el 01/04/14, 12:25 am

Alicia

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- No son nada lamibles, pero tus gemidos me complacen igual.- dijo Alder con una sonrisa afilada.- y vuestras orejas tienen su aquel, pero se hacer cosas mucho mas interesantes. ¿Verdad, Ka?
Con la charla, todas sus preocupaciones sobre Sinhdro habían quedado completamente desplazadas.
-Oh,Shiz. ¿Que fama tenemos que crees que tocamos lo que no es nuestro?Además, aunque no me importaría hacerte hueco, Lima me ha pedido primero.-bromeó.


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27 Re: Libo el 02/04/14, 12:00 am

Naeryan

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Shizel soltó una carcajada acompañada de un acusación en voz baja de "¡traidor!" ante las palabras de Skarog. "La Luna no solo hace crecer las uñas sino el sentido del humor", constató satisfecho. Les dedicó el mismo apelativo, esta vez mentalmente, a unos Saren y Branniel que se escabullían discretamente de la escena.

Alzó las manos frente a sí en un gesto de falsa rendición cuando Karime le amonestó y escuchó divertido el resto del debate que tenía lugar, hasta que llegaron a la parte que inequívocamente se refería a DL. A partir de ahí el idrino frunció el ceño y  fulminó primero a Karime y luego a Alder con una mirada gélida.
-Al fugitivo le molesta que hagan bromas de mal gusto sobre lo que hace y deja de hacer, y no tiene razón alguna por la que quedarse a escucharlas- declaró con voz neutra. Decisiones que no habría tenido en cuenta antes de transformarse por tacto social las atrapaba ahora al vuelo sin dudar-. Creo que sí voy a tomarme la libertad de esperar fuera. Encantado de conocerte, Lima- añadió con una inclinación de cabeza.

Acto seguido atravesó intangible la pared.

-

Había salido a un callejón lateral, lejos de las miradas de los transeúntes. Shizel resopló y curioseó la calle principal virtud a la niebla mágica echando de vez en cuando miradas a la puerta, digiriendo la mala leche poco a poco mientras esperaba a que los demás salieran.

Le habían molestado tres cosas: que se malinterpretase lo de DL, que ya era un tema delicado en sí mismo; que tanto Karime como Alder lo considerasen un tema con el que bromear a su antojo y por último que se tomasen la libertad de sacarlo delante de una desconocida. Libo e Idris chocaban mucho en esos aspectos.


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"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


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Durante el transcurso del evento... (CLICK):

28 Re: Libo el 03/04/14, 10:35 am

Jack

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No llegué a escuchar lo que dijo Shizel pues estaba distraído, pero la carcajada y el tono acusador fue más que suficiente para seguir con la broma y le dirigiera una mirada divertida. La situación no hizo más que mejorar con las palabras de ambas libenses al respecto, y tuve que tragarme un "sin duda" por lo último que dijo Lima sobre sí misma antes de... ¡referirse a mí! Espera... <<Gatito por las uñas? ¿O me ha identificado como libense? Me ha sacado de "la novedad", así que debe saber que soy libense... Pues maldita novedad, ni que hubiera punto de comparación entre lo libense y la novedad... Bah>> Pero me había dirigido la palabra, que era lo que importaba. <<Y, eh... ¿tutearle o no? Ella lo ha hecho...>>

Estas uñas pueden hacer mucho más que eso—respondí con picardía—La novedad está sobrevalorada... al menos la parte masculina—reí por lo bajo después.

Y había algo más a nivel personal... <<Me ha dicho gatito... ¿Parezco uno, realmente? Karime un lobo y yo un espejismo de felino... Mucha Luna Roja esto, Luna Roja lo otro, pero está loca...>> Pero por mucho rollo de "la novedad", había algo que Lima seguramente no sabría sobre la inmunidad al dolor y podía... No, no podía aprovecharlo como pulla contra ellos, maldita sea. <<¿O sí? No todos tienen que disfrutarlo, ¿no?>> Cuando se dirigieron a Saren, estuve a punto de mencionarlo, pero en su lugar me lo callé por Alder. <<Que lo descubra por sí misma, mejor>> Me mantuve callado un poco más, disfrutando de la escena, riendo de vez en cuando. Hasta que se me volvió a mencionar y esbocé la mejor de mis sonrisas... Pero la cosa se torció a nivel interno por un pensamiento fugaz, algo como <<¡Los tres!>> Y no sólo en mi caso, al parecer, pues a Shizel le debió de molestar algo de lo que dijeron.

Novedad o no, estoy a vuestra entera dispo... ¿Eh? ¿Qué le ha pasado?—corté las risas para inquirir esto, estupefacto, mirando hacia la pared por donde había salido.

<<¿Qué diantre le han dicho? Noséqué de un tirachinas... ¿Por qué demonios se mosquea alguien porque le digan... Eh... vale, Alder dijo algo... ¿Tirachinas es el mote de alguien? ¿Quién demonios se deja poner semejante mote? Bah>> Así zanjé el asunto a nivel mental, secundándolo a nivel externo:
No he dicho nada, no tenía ni idea... Ya se le pasará. Supongo—dije, encogiéndome de hombros.

<<Y si no, ya sabe dónde está la... Hmm no es justo... Acaba de llegar a un mundo nuevo y han sacado un tema privado sin su permiso... Al final se lleva toda la atención el chaval, mira por dónde, pero no la mía>> decidí. A partir de ahí, ignoraría el tema. En su lugar, miré a las dianas casi por instinto: necesitaba despejarme. Pero no era momento de pedir permiso para usarlas, esperaría...


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

29 Re: Libo el 03/04/14, 03:23 pm

Nihil

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-Es peligroso extraviarse en un mundo desconocido- dijo una voz junto a Shiz- Incluso con tu poder, novatillo...

Nihil odiaba el trabajo de niñera. Había querido hacer algunas compras, pero su deber como sacerdotisa le obligaba a seguir los pasos de Branniel, y el Consejo le había prohibido usar sus artes en Libo para seguirle la pista. Su red allí no era precisamente extensa, y tenía que hacer el trabajo sucio por sí misma.

El idrino se había presentado como una agradable distracción, por lo que no dudó en acercarse a él, sin trucos ni hechizos de ocultación. Llevaba aún la ropa del viaje; las botas a medio muslo, el corsé de cuero y la falda rajada a ambos lados, algo sencillo y no demasiado revelador para lo que solía ser la vestimenta de la súcubo.

-¿Te importa si te hago compañía hasta que tus amigos salgan?

Detectaba el enfurruñamiento en el idrino, pero sabía que si mencionaba algo al respecto se podría poner a la defensiva.


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Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

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