Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Barrio de los Mil Dioses
por Zarket Ayer a las 09:38 pm

» Faro
por Giniroryu 21/11/17, 04:40 pm

» Primer sueño de Rad con los dolientes de Marsi.
por Jack 21/11/17, 11:43 am

» Plano de los sueños
por Naeryan 20/11/17, 09:50 pm

» Torreón Letargo
por Evanna 19/11/17, 07:23 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 35980 mensajes en 684 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Libo

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 4 de 8.]

1 Libo el 12/08/12, 06:27 pm

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Libo

Portal situado en una escarpada montaña lejana a la capital.


37 Re: Libo el 22/04/14, 12:06 am

Muffie



Karime suspiró y tocó enérgicamente la puerta. Ese encuentro no iba a ser como el de Lima. Posiblemente, ese iba a ser el encuentro más difícil.

Al salir de la academia, Karime había guiado a sus amigos por una serie de calles bastante concurridas hasta una casita clásica que se encontraba a quince minutos de su punto de partida.

La puerta se abrió de golpe pocos segundos después de que hubiera sido tocada y apenas se pudieron apreciar los cambios en el rostro de la persona que estaba ante ellos antes de que Karime pudiera sentir el peso de sus brazos sobre sus hombros. Su padre rompía en llantos colgado de su cuello, emocionado por tener de vuelta a su niña. La licántropa le devolvió el abrazo con una sonrisa.

- Hola, papá.- fue lo único que dijo y lo único que necesitaron.

El padre de Karime era un hombre notablemente guapo, del que, tanto Ilol como la licántropa, habían heredado toda su belleza. Nadie podría dudar nunca de la paternidad del marido de Kirina, pues, exceptuando los ojos, sus rasgos habían sido plasmados en sus hijos. Aunque los hermanos eran muy parecidos, Karime, así como la mayoría de las personas que los conocían a ambos, sostenían que Ilol era el más guapo, aunque este lo desmentía siempre a favor de su hermana, culpa de la admiración que sentía por ella.

Un carraspeo se oyó tras el padre y ambos levantaron la cabeza en la dirección de la que venía. Karime se deshizo delicadamente del abrazo de su padre y le dio un beso en la mejilla. La licántropa se dio la vuelta adoptando una actitud de respeto, la misma que adoptaba frente a superiores.

- Karime.- saludó su madre observándola a unos metros de distancia haciendo gala de su característica pose militar.
- Madre.- contestó la loba seriamente.

Su madre asintió, como si aprobara su actitud, y desapareció por el pasillo. Si Karime había heredado su apariencia de su padre, estaba claro que la presencia imponente era de su madre. La licántropa relajó su postura y resopló echando todo el aire contenido. Como si nada hubiera pasado, se volvió a sus amigos con una amplia sonrisa.

- Gente, os presento a mi padre. Papá, estos son mis amigos. Excepto Atol,-indicó señalándole.- el resto pertenecen a otros mundos. Mira: Alder es sinhadre; Saren y Shizel son de Idris y Branniel es nublino. Te encantarían sus mundos.- El padre saludó a los amigos de su hija un tanto cohibido. Aun no había abierto la boca, ya que, a diferencia de su hija mayor, quedaba mudo ante la emoción.
- Buenos días. Un gusto conocer a los compañeros de mi hija.- saludó amablemente, recuperando la actitud que se esperaba de él, no sin dificultades ya que las personas que se mostraban ante él, y más especialmente Branniel, le asustaban e inquietaban.- Pasad, acabo de hacer pastas, té y café.
- Os dejo en buenas manos.- dijo Karime guiñándoles un ojo a sus amigos. Volvió a besar en la mejilla a su padre y ambos se miraron significativamente.
- No dejes que te afecte. Sabes que le cuesta demostrar sus sentimientos, pero te quiere muchísimo. Te ha echado mucho de menos y está muy orgullosa de ti.
- Pues sería la primera vez.- murmuró, aunque su padre, como de costumbre, lo ignoró.

Karime desapareció por el mismo pasillo que lo había hecho su madre minutos antes. Puede que ahora fuera un milagro, tal y como les habían presentado en Libo, pero una cosa tenía completamente clara: nunca sería lo suficientemente buena para su madre.

El padre de Karime guió a los chicos hasta la cocina y les ofreció asiento. Aunque intentaba disimularlo, era palpable que trataba más con Alder, y con Shizel y Saren en menor medida, que con el resto. El miedo que le producían las transformaciones de los amigos de su hija no ayudaba a reducir su nerviosismo. Branniel, especialmente, le asustaba bastante, por lo que ocultaba la cara disimuladamente tras la taza y miraba a Alder principalmente cuando hablaba.

- ¡Vaya!- exclamó al darse cuenta de que había calculado mal las cantidades.- Desde que Ilol y Karime se fueron no he vuelto a tener niños por casa. La verdad es que se siente algo vacía. Ya sabía que algún día dejarían el nido, pero nunca imaginaría que tan pronto, ni de esa manera. Pero decidme, ¿Qué hay ahí? Al otro lado del portal, quiero decir. ¿Qué maravillas habéis visto y vivido? ¿Se ha comportado mi niña en aquel lugar? Tiene una manera de ser… particular. Pero os aseguro de que es muy buena chica. Por favor, contadme.- “distraedme mientras no puedo abrazar a mi niña.”

38 Re: Libo el 23/04/14, 02:05 am

Naeryan


Shizel contempló en silencio la dinámica que se desplegaba frente a sus ojos, evitando el contacto visual mientras tenían lugar los saludos entre Karime y sus padres para dejarles intimidad dentro de lo que cabía. Su familia nunca había sido así, y no estaba muy seguro de si lo echaba de menos o no. El único comportamiento que le resultaba conocido había sido curiosamente el de Kirina.

Inclinó la cabeza a modo de saludo cuando la libense les presentó.
-Encantado- dijo solamente, a lo que añadió tras la siguiente frase de Karime-. Estoy seguro de que sí.

Siguieron al padre de la licántropa a una cocina de aspecto acogedor, aunque el ambiente no lo era tanto debido a la obvia incomodidad que flotaba en él. Captó el nerviosismo subyacente bajo la cháchara incesante del padre de Karime, y tras una mirada interrogante al resto del grupo asumió la tarea de llevar el peso inicial de la conversación. La charla intrascendente, al fin y al cabo, era su especialidad.
-En mayor o menor medida todos hemos convivido con ella, somos conscientes- le tranquilizó con una sonrisa-. Supongo que estará informado de algunos detalles sobre Rocavarancolia a causa de la alianza, y realmente dudo que podamos aclararle mucho más de lo que ya sabe- "o más bien, si nos está permitido hacerlo"-. Rocavarancolia es una encrucijada entre mundos, de modo que maravillas hay, y muchas- pasó a referirle brevemente, con precaución, que tras haber sido cosechados habían convivido en diferentes refugios, y que tras la Luna continuaban haciéndolo para "completar su formación".

-A los que se nos elige para participar en el proceso de criba, si lo superamos- "si lo sobrevivimos"- nos son concedidos una serie de dones que varían de acuerdo a la persona. En muchos casos es magia, pero otros, como el de su hija, son diferentes- no especificó qué dones para dar pie a los demás a relevarle en la conversación si querían-. Por eso somos tan diferentes entre nosotros, detalles de fisonomía aparte.

>>No hace falta calentar la bebida en mi caso, gracias- añadió con algo de humor cuando el libense les tendió las tazas correctas. Mientras removía el té discretamente con magia, pensó en pedir trabajo como diplomático en el castillo porque los eufemismos que tenía que inventarse para justificar a la ciudad realmente merecían un sueldo.

39 Re: Libo el 23/04/14, 11:30 pm

Red


A Saren le resultaban curiosas las reacciones de los padres de Karime, tan dispares entre sí, y aunque había desviado la mirada por el mismo motivo que Shiz, no podía evitar darle vueltas al asunto. Nunca había experimentado algo así de primera mano, había perdido a sus padres de pequeños, y aunque su tribu lo trataba bien, el norteño no había crecido con el afecto familiar que casi todo el mundo conocía.

La loba no tardó en seguir a su madre por el pasillo, dejándolos a cargo de su padre, el cual parecía bastante nervioso. Era comprensible, pues Branniel, y en menor medida Shiz y el propio Saren, debían resultar muy extraños a sus ojos. El libense les llevó a la cocina, y procedió a servirles unas tazas de té mientras el skrýmir hacía gala de sus dotes sociales. El selkie le escuchó a medias, demasiado ocupado en leer el lenguaje corporal del progenitor de Ka, que se esforzaba en aparentar tranquilidad.
No tiene porque temernos —le sonrió el chico cuando el lacustre terminó de hablar—, aquí nuestro amigo Bran es un trozo de pan, no lo juzgué por su aspecto —el norteño se creía sus propias palabras, y aunque sabía como era la naturaleza de su amigo, también sabía que se podía controlar—. Hmm... aun no conocemos su nombre —se interesó—, y si Ka está en lo cierto, me gustaría saber cual es la identidad del hombre que prepara el mejor alce rojo con setas de la ciudad.

40 Re: Libo el 25/04/14, 10:41 pm

Jack


Apenas tardamos en llegar a su casa. En cuanto la puerta se abrió, me sorprendió gratamente el padre de K, pero también di un par de pasos atrás por dejarles espacio. Por otro lado, y como  esperaba, siendo la chica militar, su madre fue mucho más seca. Con los tres a la vista, los rasgos que había heredado eran bastante claros. Obviamente, el encuentro familiar me hizo pensar en la mía, de la que nunca había sabido dato alguno, por lo cual el pensamiento se volatilizó tan rápido como me asaltó. El siguiente pensamiento se lo dediqué a mis amigos: ¿cómo les vería el padre de K? Llegó entonces la presentación al grupo.

Encantado—respondí suavemente, precedido de una inclinación de cabeza.

Nos guió a la cocina con la promesa de pastas, té y café y mi cabeza gritó ¡comida! mentalmente, claro. Mi pensamiento sobre el grupo se fue viendo respondido paulatinamente. Branniel impondría a cualquiera que no fuera rocavarancolés, como mínimo; ya sabía que los otros tres eran de otros mundos, pero tampoco eran tan raros; y yo seguía... Bueno, la transformación había acabado con muchos rasgos libenses, cierto, pero... ¿No se suponía, como era obvio, que estaban avisados de que era libense?

¿Buena chica? Si me lo permite, aunque creo que ya lo sabe, tienen una hija estupenda—dije, antes de pasar al tema de la ciudad.

Dejé que Shizel y Saren terminaran de hablar y entonces añadí algo más.

Si me permitís que haga unos apuntes... Como bien ha dicho mi compañero, cuando llegamos hay una criba. Puede ser duro lo que voy a decir, pero pasarla implica no morir en el proceso—prefería llamar a las cosas por su nombre. Luego, por suavizar lo anterior, añadí algo banal—. Hay muchas "transformaciones", de muchos tipos, pero se repiten. Tarde o temprano en la historia de la ciudad aparece alguien con la misma—tampoco estaba cómodo con la propia incomodidad de nuestro esmerado anfitrión, por lo que sonreí y rematé mi intervención diciendo—. Pero nos transformemos en una u otra cosa, por dentro seguimos siendo nosotros, y le puedo asegurar que este grupito de gente es de lo más acogedor.

Ahí me callé. Esperaba no haber hablado demasiado o aburrido al hombre... del que Saren hizo bien en destacar que no sabíamos su nombre. El idrino también comentó algo sobre un plato... <<¿Alce rojo con setas? ¡Eso es comida de verdad!>> pero me callé. No era nada decoroso decir lo que habría dicho al respecto. Pero tenía hambre...

41 Re: Libo el 27/04/14, 09:45 pm

Alicia


Alder devolvía la mirada al padre de Ka de vez en cuando, ligeramente incómoda por la atención que notaba puesta sobre ella, con unas expectaciones que no sabía interpretar. Sus amigos lo estaban haciendo estupendamente en maquillar la horrible experiencia de muertes, miedo y alimentación monotona que era la cosecha, y ella prefirió no relatar que durante la luna había sufrido un ataque de panico porque creía que se estaban muriendo todos a su alrededor.

-Ka y yo no vivíamos en el mismo sitio- dijo resuelta.-Pero nos hacíamos visitas frecuentes. Yo soy del torreón de Atol- posó una mano sobre la del helión con una sonrisa.

42 Re: Libo el 19/05/14, 09:59 pm

Zarket

avatar
GM
Prácticamente desde el desembarco había estado con la vista hacia el suelo, intentando ignorar concienzudamente cualquier ser que no fuera yo. «Me temen» comprendí en cuanto vi la multitud. Por supuesto, teniendo en cuenta mi apariencia, era normal que me temieran, pero la sensación era completamente nueva. Naturalmente, en Rocavarancolia nadie temía a un trasgo novato, pero una vez se salía de la ciudad la cosa cambiaba, y mucho. «Me temen» volví a pensar durante el camino, al levantar la vista un momento y ver las caras de algunas personas. Sentía una sonrisa temblorosa en los labios. Intentaban esconderlo, eran demasiado orgullosos, pero el aire hedía a miedo. «Me temen». Una parte de mí sonría aviesa y orgullosa, sintiéndose poderosa. La otra, minúscula ya, prefería quedarse en un remoto rincón de mi mente, convertida en una llorica bola. Amenazaba con desaparecer para siempre.

Paradójicamente, quizás el más incómodo o ¿impresionado? de aquello, más que los libenses, era yo. Nunca había había sentido tanta atención puesta en mí mismo, salvo, quizás, durante los encuentros con los fieles de la secta, pero en eso momentos era fácil cerrar los ojos, segregar bilis e ignorarlo todo. "No", reflexioné, con una sonrisa amarga en los labios. "En esos momentos no soy yo a quien prestan su atención, sino a la bilis". Ahora, sin embargo, era únicamente mi persona el centro de atención. "¿Qué pensarían si supieran que, para una parte de mí, ellos sólo son comida con patas?" medité con una sonrisa un poco demente, mirando hacia el suelo. En mi boca, mi lengua atrapó un hilillo de carne sujeto entre los dientes y lo llevó a la garganta.

Entreabrí mi boca, temblorosa, e inspiré hondo. "Ya basta". Habíamos llegado a la academia de Karime, donde conocimos a una amiga suya. «Hermana gemela sería más apropiado» pensé, fijándome más en el carácter que en el físico. «Tal para cual... Aunque a saber quién sería antes así, si ella o Ka, o si se convirtieron en la forma en la que son ahora por influencia mutua».

Gruñí bajo, de forma casi imperceptible, ante el insulto de la amiga de la licántropa. «No te sobrepases, libense, no somos iguales». Pensamientos oscuros invadían mi mente, más susceptible de la cuenta desde la Luna. Ya tenía suficiente con sobrellevar mi transformación como para que me recordasen el drástico cambio que había dado mi apariencia física. Sabía que era un monstruo por dentro, pero en la medida de lo posible procuraba ignorar que era el mismo engendro por fuera.

Con una habilidad libense a la que ya debería haberme acostumbrado Lima pasó de irritarme a darme vergüenza en medio segundo. No me gustaba ser el centro de atención, y menos de este tipo de atención, pero una parte de mí sonrió con perfidia ante su más reciente comentario. «No tienes ni idea de cuánto me gusta morder. Y no quieres tenerla.»

Me fui retirando hacia el fondo conforme la conversación sexual avanzaba. Naturalmente era un absurdo intentar pasar desapercibido, pero al menos podía procurar no llamar tanto la atención. Por suerte Shizel y Atol me hicieron el favor de aceptar gustosamente ponerse en primera línea de combate, así que no tuve que hacer mucho más que ver cómo el ambiente se enfriaba ante algunos comentarios. Lamenté casi más la partida de los idrinos que el propio enfurruñamiento de Shiz. Comprendía su molestia, claro, pero sabía que sólo sería algo pasajero y que no estaba realmente enfadado. Sin embargo con las partidas de ambos me quedaba un poco solo. Mis vínculos con los letarguinos no podían compararse, ni de lejos, con los de mis antiguos compañeros de torreón, y Karime ahora mismo estaba en modo reunión con su mundo, así que lo mismo se aplicaba a ella.

Un extraño enfurruñamiento se abrió paso por mi mente al pensar en ello. Era curioso cómo, a pesar de la estrecha relación entre Nubla y Rocavarancolia, en mi mente volver allí era imposible. "Hola, mamá, hola, papá, ahora soy un dios que come simples mortales. Vivos, a poder ser". Aparecer después de un año y medio frente a mi familia con ese saludo sería encantador, me imaginaba la respuesta y todo. "Oh... Eh... Esto, p-pues vaya, m-muy bien, ¿no?" O también podría contarle sobre la ciudad de los milagros, convertida en un montón de escombros infectados de criaturas repugnantes. O sobre la dureza de la criba, sobre la gran cantidad de niños que habían muerto salvajemente para edificar aquel reino de espantos. «Nunca podré volver y mirarles a la cara, no después del ser en el que me he convertido».

Me asombró (y, en un nivel muy primitivo y profundo de mi persona, disgustó) ver a Nihil junto a Shizel y Saren. La miré con mis dudas reflejadas en el rostro a pesar de mi intento de mantener una cara neutra. «¿Qué les has dicho? ¿De qué les has hablado?» Mis preguntas, mudas, no encontraron ninguna respuesta, como era de esperar. La sonrisa que me dedicó era una información demasiado minúscula como para saber nada, así que me limité a saludarla con una leve inclinación de cabeza. Sabía que era un deseo fútil (con mi propio tamaño lo imposibilitaba), pero me gustaba llamar la atención lo menos posible.

La familia de Ka... Bueno, no se podía dudar de que era su familia. Algo se removió dentro de mí al ver la efusiva recibida de su padre, aunque no podía saber si por cierta añoranza o aun envidia o un insignificante sentimiento de repulsa o incomodidad. Nuevamente noté en su cara la incomodidad y el miedo. ¡Hacéis bien en temerme! rugía una parte de mí al ver aquella expresión. Las comisuras de los labios se curvaron levemente de forma un tanto inquietante ante su ofrecimiento de comida. «Si son pastas de frivy y el té lleva como complemento jugo de repoblador...»

«Me temes». Miraba hacia el suelo, sin saber cómo afrontarlo. Una cosa era ver a muchos desconocidos con aquella mirada en su cara durante medio segundo hasta que los perdía de vista y otra muy distinta soportarla constantemente procedente de alguien tan importante para una amiga. Además, ¿siempre que saliese de Rocavarancolia sería así? ¿Nunca dejaría de ver aquellas miradas temerosas en los ojos de los demás?

«¿Y qué si es así?» me contesté a mí mismo con dureza. «¿Acaso no es natural en un herbívoro temer al carnívoro? ¿Acaso las presas no temen a aquellos que pueden darles caza?»

Al enterarme de unas palabras concretas levanté la vista y fulminé a Atol. «Más te vale que supiese de antes las consecuencias de no pasar la criba» pensé, confiando en la naturaleza guerrera de la raza (y en que la familia de mi compañera no fuese demasiado importante, aunque visto lo visto era absurdo pensar aquello) para que aquello no supusiese nada para las relaciones entre los dos mundos. Sólo tras un momento me di cuenta de lo absurdo que era esperar que no llegase a saber los detalles más macabros de la criba. Evidentemente, su hija no había perdido un ojo porque decidiese cambiar su forma de ver el mundo.

—Karime... La verdad es que fue la integrante más valiente del grupo previo a la Luna —ni siquiera sabía qué me había llevado a comenzar a hablar. Simplemente estaba soltando aquellas palabras, mirando directamente a los ojos a aquel hombre. «Mírame. Si me temes, mírame y afróntalo». Algunos quizás podrían-mos haberlo calificado como excesivamente temerario, o incluso suicida —confesé con una sonrisa triste, cambiando mientras lo decía la tercera persona por la segunda. Miré fugazmente a Shizel, preguntándome si captaría a qué me refería. La verdad era que el dolor se había mitigado mucho con el tiempo, y ahora sólo quedaba una débil añoranza—, pero la verdad es que sin ella no habríamos podido sobrevivir. Incluso diría que sin su forma de ser lo habríamos pasado mucho peor —añadí. Sólo al pensar enfrentarme al hambre, el miedo, la risa de Ewa, la paranoia de Wintel, los problemas con los sendarios, el humano asesino y el foner drogadicto sin el carácter de Karime hacía que tuviese ganas de tirarme al abismo.

43 Re: Libo el 21/05/14, 06:57 pm

Muffie

avatar

El padre de la licántropa escuchó atentamente a sus interlocutores y se esforzó por mirarlos directamente cuando cada uno hablaba. Iban a dormir bajo el mismo techo aquella noche y había sido su hija quien los había traído, por lo que no tenía por qué temer, pero su instinto de supervivencia le decía todo lo contrario. Aun así, agradeció las palabras amables y los halagos hacia su hija.

Cuando el único del grupo que era libense intervino, se asustó bastante con sus palabras, aunque intentó que no se viera. La simple posibilidad de que su niña pudiera haber muerto le revolvió las tripas y pensó en el parche negro que cubría su ojo izquierdo. Inmediatamente arrojó esos pensamientos fuera de su mente y se centró, a su pesar, en el nublino que había comenzado a hablar.

Las palabras del ser grotesco sorprendieron al libense de forma grata. La visión que tenía el nublino de su hija le contentó y tranquilizó mucho, no porque la había pintado como una figura clave, sino porque le había dado la visión de que ella se había visto respaldada y se había sentido útil en su estancia ahí. Le había hecho ver que su hija no había sido infeliz en aquel lugar y eso contentaba en sobremanera a su padre. Otras de las razones por las que el libense agradecía enormemente su aportación era que le había dado a algo a lo que aferrarse para no sentirse incomodo en su presencia. Una persona que valoraba tanto a su hija no podía ser alguien malo, aunque lo aparentara.

Otra aportación que agradeció fue la del moreno de los idrinos. Agradecía la sinceridad con la que había demostrado percatarse de su nerviosismo y su intento de tranquilizarlo, lo que le permitía no tener que esforzarse tanto en fingir no estar incomodo, cosa que le hacía sentirse más incomodo aun. Su intervención le aportó la posibilidad de desviar la conversación lejos de muertes.

- Oh, que modales los míos.- exclamó abochornado por esa falta de educación.- Mi nombre es Ekasel y mi hija exagera un poco sobre mis capacidades culinarias. En realidad, no me extraña que haya nombrado su plato favorito, sobre todo si ahí no hay ni alce ni setas. Me parece sorprendente que no se haya vuelto loca todo este tiempo al no haber podido probar ni un bocado.- bromeó el libense.- Vosotros mismos podréis comprobar si sus palabras son ciertas o no. Esta noche cenaremos los platos favoritos de Karime, entre los que se encuentra, como no, el alce rojo con salsa de setas.- en ese momento, Ekasel pensó que quizás, dado que pertenecían a mundos distintos y tenían transformaciones diferentes, tendrían distintos gustos.- Por cierto, si seguís algún tipo de dieta o preferís la comida hecha de una manera o de otra, no dudéis en informarme de ello. Al fin y al cabo, sois mis invitados y se os tratará como tal.- terminó con una sonrisa.

Ekasel se levantó para ir a por más bebida y comida, no porque se hubiera terminado, sino porque tenía la necesidad de moverse. Miró la dirección en la que se encontraba el despacho de su esposa y suspiró. Sus amigos parecían interesantes, pero lo único que quería él era abrazar a su niña y no soltarla durante algunas horas. El pensamiento del parche volvió a su cabeza y esta vez no pudo evitar que se quedara.

- Por cierto, hay algo que me tiene intrigado.- preguntó luego de volver a sentarse.- Karime lleva un parche en el ojo. ¿Qué le pasó?

44 Re: Libo el 22/05/14, 01:46 am

Naeryan

avatar
Shizel era muy remilgado para comer, pero estaba en casa ajena y sabía perfectamente que no era educado exigir nada. Por tanto sonrió cortésmente, y confiando en las habilidades culinarias del padre de Karime dijo que venía con toda la intención de probar la cocina local y que todo lo que hiciese iba a saberle igual de exótico.

Ante la mención del parche el idrino miró dubitativo a sus compañeros, especialmente por si a Bran le daba por tomar el relevo ante aquella cuestión tan espinosa. Al constatar que no una vez más tomó el testigo de la conversación.
-Los accidentes y las heridas son inevitables, pero el grueso de nosotros evitamos desperfectos demasiado grandes a lo largo de la criba -no empezó por la respuesta corta a la pregunta, porque captaba la agitación del hombre y vio preferible prepararle el terreno-. Un grupo de exploración entre el que se encontraba Karime tuvo un encontronazo- omitió a propósito que había sido con una criatura de las mismas características de Bran: sería asustar de nuevo a Ekasel sin necesidad- del que tuvieron mucha suerte de salir con vida. Su hija asumió la primera línea y perdió el ojo izquierdo, pero a cambió consiguió que los que quedaban regresasen ilesos.

Se reacomodó sobre la silla, calibrando la reacción del hombre. Consideró que podía continuar.
-Nos encargamos de curarla cuando llegaron- narró-, pero mis conocimientos mágicos no llegaban en ese momento a regenerarle el ojo perdido, de modo que lo máximo que pude hacer fue asegurarme de que la herida se reparase correctamente- no vio oportuno detallar que además del ojo había tenido que curarle un estropicio considerable en la cara. Tampoco se le había escapado la mirada de reojo de Bran cuando había llegado a esa parte en su propio relato, y no estaba dispuesto a hacerle saber a Ekasel que él y su hija habían estado un buen rato gritándose justo antes.

-Por la parte que me compete, lamento no haber podido hacer más en su momento- dijo con sobriedad-. Ahora tenemos acceso a conocimientos más avanzados, pero hasta donde yo sé Karime nunca ha manifestado deseo de intentar recuperarlo- añadió a continuación-. Si lo hiciera, quisiera dejarle claro que entra dentro de nuestra capacidad llevarlo a cabo- en algún punto entre la cosecha y aquel momento, Shizel había pasado a hablar de Rocavarancolia como si ya perteneciese a ella por completo.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

45 Re: Libo el 26/05/14, 07:55 pm

Red

avatar
El padre de Ka se relajó un tanto tras las palabras del norteño, pues este le había dado la oportunidad de desviar el tema de conversación a un terreno mas conocido, y tras presentarse, les comentó que su hija posiblemente habría exagerado.
Tengo muchas ganas de comprobarlo por mi mismo —comentó con una sonrisa amable—, seguro que la cena es un éxito.

El libense preguntó entonces por el parche de la licántropo, reconduciendo de nuevo el diálogo hacia Rocavarancolia. Saren era partidario de decir la verdad tal cual, pero tampoco quería inquietar al hombre, por eso dejó que Shizel contara la historia a su manera, suavizando los detalles.
Además le encanta hacer chistes sobre el tema —añadió a las palabras del lacustre—, no creo que le hiciera gracia que le curáramos a traición a estas alturas. Su hija es fuerte, Ekasel, y sus cicatrices son la prueba de ello... o eso dice ella —aclaró con una media sonrisa, dando un sorbo a su taza.

Había facetas de la personalidad de la libense que le intrigaban, pues bajo aquellas capas de picardía y cachondeo la muchacha era mas templada de lo que parecía. Quizás tuviera que ver con su instrucción militar o con que su madre fuese tan autoritaria, el idrino no lo tenía claro, pero después de tanto tiempo Saren seguía sin calarla del todo.

46 Re: Libo el 26/05/14, 09:16 pm

Jack

avatar
Sorprendido, acaricié la mano de Alder y añadí:
Sí, ambos estuvimos en un torreón distinto al de nuestros amigos aquí presentes y su hija, pero aun así nos hicimos muy buenos amigos y va para largo. Se hace querer, no es de extrañar que la quiera tanto.

Se me hacía la boca agua al escuchar a nuestro anfitrión hablando de comida libense, comida de verdad, después de tanto tiempo. Y también me tuve que morder la lengua cuando preguntó por la dieta, pues no habría sido buena idea decir lo que a punto estuve de decir. <<Nunca está de más saber que alguno de tus huéspedes puede querer devorarte... Pero no seré yo quien le de esa preocupación. ¿Es que no pienso o qué?>> No quería llevarme mal con el padre de mi amiga por un mal comentario, y menos cuando él se había mostrado tan amable con nosotros.

Luego hablaron mis compañeros y fruncí el entrecejo cuando lo hizo Saren. En cuanto acabó, añadí:

¿O eso dice ella? Estimado Ekasel, su hija se ha apuntado al Torneo de Rocavarancolia. No se preocupe, pues no es a muerte; y puede estar seguro de que llegará lejos. Al menos entre nosotros los novatos, pero estoy seguro de que podría superar a algunos de los que se transformaron antes. Sería para mí un honor enfrentarnos, pero ya veremos cómo se desarrolla el Torneo.

Y me habría callado ya si mi estómago no hubiera hecho gala de su hambre de una forma tan sonora, así que me disculpé.

Perdón, perdón. No se puede comparar la comida de casa con la de Rocavarancolia, y menos si la prepara alguien con cariño.

El concepto de familia como familia no lo echaba de menos, pero esperar sentado a la mesa a que nos trajeran la comida en el orfanato y, años después, poder estar entre fogones como ayudante... Eso sí que se había echado de menos. Ahora en la Sede podía cocinar para mí y quien quisiera —si me era grato, obviamente—, pero no era lo mismo, no había podido cocinar más que uno o dos platos de casa por cuestión económica... <<Deja de pensar en el tema o quien tú sabes volverá a gruñir hambriento>>


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

47 Re: Libo el 27/05/14, 07:17 pm

Zarket

avatar
GM
La charla sobre la comida me dejó pensativo y silencioso. Si lo pensaba... Sería la primera comida normal que probaba desde que me transformase. La pregunta sobre una dieta especial hizo que compusiera una sonrisa de medio lado. «Si eres tan amable de servirme a tu vecino... Ni siquiera tiene que estar cocinado. De hecho, mejor perfectamente consciente. Con atarlo para que no se mueva sería suficiente». Mis pensamientos estaban impregnados de mordacidad, pero había cierta base de curiosidad detrás. Realmente me preguntaba qué cara pondría Ekasel si se enteraba de los especiales apetitos con los que me regía. Por supuesto, nada de mis pensamientos trascendió de mi mente.

Shizel, como siempre, respondió de manera diplomática la pregunta. Te dejas un par de detalles fundamentales» pensé con cierta picardía. «Como que el ser que le arrancó el ojo era como yo. Que uno del grupo, de forma miserablemente cobarde, abandonó a los demás a su suerte para ¡oh, bingo! ¡transformarse en un trasgo!». Mis pensamientos se ensombrecieron mucho al pensar en el otro suceso de aquel encontronazo. Era fácil ignorarlo si nunca le dedicaba tiempo en mi mente, si pasaba sobre aquello sólo de refilón, pero recordarlo seguía produciéndome encontronazos conmigo mismo. «O que mi mejor amiga, una especie de mujer-gato a la que los libenses tenéis que adorar bastante, fue devorada por ese puto trasgo». También se olvidó de decir los encantadores cumplidos que se habían dedicado unos a otros a la llegada de la libense, cosa que me arrancó una sonrisita sardónica. La verdad era que visto en el presente aquel espectáculo del idrino cabreaod fue digno de verse por parecer único episodio de furia desde su llegada a la ciudad.

El ruido del estómago de Atol hizo que levantara una ceja en su dirección. No sabía si sentir envidia del libense por no tener que acudir comido a la visita o agradecer que el cuidado derivado de mi transformación evitase episodios como aquel.

48 Re: Libo el 28/05/14, 09:33 pm

Muffie

avatar

Nadie parecía tener preferencias culinarias y aquello tranquilizó al libense, ya que así tendría más tiempo para pasarlo con su hija. La explicación de la herida de su pequeña no se hizo de rogar y a Ekasel se le hinchó el pecho de orgullo ante la valentía de su hija. “Hija de su madre, nieta de su abuela.” Se dijo. El padre de la licántropa rió alegremente cuando el otro idrino comentó que la niña bromeaba con su herida, reconociendo por completo a su hija tanto en aquella afirmación como en la de que ella consideraba las cicatrices prueba de su fuerza. Era sorprendente poner la vista atrás y pensar que era la misma niña seria y taciturna a la que se le había iluminado la mirada por primera vez en la vida cuando Ilol le había escupido una burbujita en la cara y había palmeado alegre.

- No dudo que Karime lleve con orgullo el parche.- comentó.- Seguro que lo hace notar a todo el que le rodea, incluso se enfada si no se fijan en él.- Ekasel rio nostálgico.- Esa es mi niña. Recuerdo la primera vez que se enorgulleció de una herida. Ilol solo tenía dos años y Karime creyó que era la edad adecuada para enseñarle a su hermanito como escaparse por la ventana de su habitación. Obviamente, el plan no salió bien y ambos cayeron. El susto que me di cuando la vi aparecer con todo el brazo izquierdo y la espalda raspada y sangrando, con una amplia sonrisa y con su hermanito detrás aplaudiéndole y vitoreándola.- Ekasel volvió a sonreír con nostalgia.- “Papá, si me hubieras visto, Ilol caía y yo salté valientemente de la ventana, le atrapé entre mis brazo e hice de escudo para él.”- imitó la voz de su hija con 7 años.- Ilol la miraba entusiasmado, como si su ya de por si heroína se hubiera convertido en su diosa. La realidad era que ambos habían caído a la vez por la ventana, pero era verdad que había hecho todo lo posible para proteger a su hermano y luego tranquilizarlo del susto. Tardé horas en convencerla para que me dejara recolocarle el hombro dislocado y curarle las heridas. Al día siguiente, Ilol le fue diciendo a toda persona que se encontraba por la calle lo que su hermana había hecho por él mientras Karime portaba una orgullosa sonrisa.- el libense miró al horizonte melancólico.- Desde ese momento supe que mi niña estaba destinada a ser grande. Siempre que fuera por defender a sus seres queridos, Karime estaría en primera fila.- Ekasel se limpió una lágrima que estaba a punto de caerle y se enarboló al percatarse de que se encontraba acompañado. Por unos segundos, lo había olvidado.- Perdonadme.- pidió aclarándose al voz.- Hablar de aquellos preciosos años me emociona.

El libense se levantó a por un vaso de agua y, una vez recuperado, volvió a sentarse prestando atención al comentario del torneo.

- Espero que después de ese torneo podáis volver a hacernos una visita. Seguro que Karime estará entusiasmada por contar todo lo sucedido.- dijo.

El padre de la licántropa se sentía algo triste ante la idea de que su hija se tuviera que volver a ir. No le gustaba hacerse a la idea de que aquello era solo una visita.

Ekasel oyó la tripa del helión y rió ante el sonido. Con un “tranquilo, la comida estará lista en unos segundos.” Se levantó y se acercó a los fogones donde todos pudieron verle hacer su magia y desde donde se puso a pensar en las personas que se sentaban a su mesa. A pesar de su apariencia, su actitud y su carácter, Ekasel tenía una habilidad especial para calar a las personas. No era algo inmediato, pero si certero. Esta habilidad había sido heredada por su hijo menor a temprana edad, hecho con el que su hija mayor siempre bromeaba diciendo que era un superpoder mejorado generación tras generación. En realidad, Karime pensaba, y su padre lo sabía aunque nunca lo hubiera exteriorizado, que tenía esa capacidad atrofiada dada su elección de pareja.

En verdad, Ekasel era un hombre que sabía mucho más de lo que aparentaba, incluso frente a sus hijos.

-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-

Karime se frotó la mejilla enrojecida cuando llegó a la puerta de la cocina. Aunque sabía que sería imposible, esperaba poder disimularlo. Lo que más le molestaba era que su padre iba a alarmarse, y con razón, Kirina nunca le había levantado la mano a ninguno de sus hijos.

No, la militar de envidiable rectitud y autocontrol nunca se dejaba llevar por sus emociones y prefería la indiferencia y el desagrado para castigar a sus hijos. Pero Karime se había percatado al salir de su uniforme nuevo, listo y enfundado para vestirlo al día siguiente en la fiesta y, haciendo gala de todo su sarcasmo, le había preguntado si en eso se había pulido el dinero que le habían dado por Ilol.

De ese episodio nadie sabría nunca. Lima sería la única en conocer lo ocurrido, aunque no sería hasta su despedida que hablarían de ello, pues esa noche tenían cosas más importantes que tratar. Cualquier referencia a ello de los demás sería contestado con bromas y evasivas si su madre se encontraba presente.

Ella tampoco diría nada, lo cual terminaría siendo la razón de una pelea marital esa misma noche, que decantaría en la decisión de Ekasel de acompañarlos al día siguiente de compras y el encierro de Kirina en su despacho el día entero. Karime se odiaría a si misma por agradecer a su madre que no le dijera nada de lo ocurrido a su padre, ya que se odiaría mucho más por la culpabilidad que ese comentario hubiera generado en su padre.

Karime volvió a frotarse la cara y rezó a las Antiguas Brujas para que su padre no se percatara de su mejilla enrojecida. Con una amplia sonrisa, la licántropa abrió la puerta de forma estrepitosa y preguntó de forma efusiva:

- ¿Qué confabulabais en mi ausencia?
- Tranquila, Karime, solo hablábamos del nuevo complemento que adorna tu preciosa cara.- contestó su padre mientras preparaba el alce para cocinarlo.
- Si me hubieras visto, papá. El cobarde de Aleksei huyendo, DL medio muerto en el suelo suplicando por su vida. Veinte bestias gigantes a mi derecha, otras veinte a mi izquierda. Yo sola teniendo como aliados únicamente a mis espadas y a mi arco. ¡pam! ¡pum! ¡plas! Uno tras otro iban cayendo bajo mis poderosas armas.- teatralizó exageradamente. Aunque Ekasel no hubiera oído la historia real con anterioridad, no se hubiera creído la fantasiosa versión de su hija. La loba se sentó en la silla que poco antes había ocupado su padre y agarró un puñado de pastas que se metió de golpe a la boca.- Aquella noche cenamos bien. Los monstruos no eran muy agraciados, pero a la brasa estaban de muerte.- dijo con la boca llena.
- ¡Niña! Cuantas veces te he dicho que no hables con la boc…- comenzó a reprenderle su padre, pero en ese momento vio su mejilla.- ¡Reina Madre! Karime, ¿Qué ha pasado?
- Nada, papá, tranquilo. Me he caído, sabes que soy una torpe.- le contestó seriamente. Ambos sabían que era mentira, pero fue suficiente para que su padre supiera que ella no quería ser preguntada al respecto.

49 Re: Libo el 01/06/14, 01:18 am

Jack

avatar
La espera dio sus frutos y pronto estuvo la cena lista. K tampoco se hizo esperar y apareció al rato. Después de haber conocido a su padre y haber disfrutado del relato de la anécdota, sentía curiosidad por verles juntos. Nada más fijarme en la chica, vi algo fuera de lugar, pero como ella no lo mencionó, decidí callarme por si acaso. También tuve que cuidar las formas al comer, acostumbrado como estaba a engullir, casi literalmente, en la Sede. Tenía otro motivo de peso para cuidarlas y para no comer tanto, así como para felicitar a Ekasel por la comida cuando acabara, cosa que haría rápido.

—Ah, K, le he contado lo del torneo—y mirando a Ekasel—Respecto a lo que dijo antes, sí, yo vendré a Libo de vez en cuando. Quizá, y sin ánimo de molestar, en alguna podríais enseñarme esta magia culinaria tan deliciosa.

Ese cuidado de las formas no evitó que me diera un ataque de risa a la vez que tragaba, al escuchar el relato de la pelea contra el trasgo. Volví a disculparme mientras recuperaba el aliento y entonces se me ocurrió pensar en qué sentiría Bran al escuchar algo así. Pero no le dediqué más que unos segundos pues no era mi problema. Poco después, su padre se dio cuenta de la mejilla enrojecida pero K zanjó la cuestión rápidamente. No sabía qué había podido pasar mientras no estaba con nosotros, ni si su tropiezo había tenido realmente la culpa, así que no le di mayor importancia. Más que nada porque si ellos no trataban el tema, yo no indagaría. Menos aún cuando sentía que sobrábamos en la velada, no por nada, ya que era su primer encuentro tras haber sido cosechados.


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

50 Re: Libo el 01/06/14, 06:30 pm

Naeryan

avatar
Tras su relato Shizel no hizo ningún comentario más. Lo pretendieran o no sus compañeros estaban poniendo a Karime por las nubes, y eso parecía obrar el efecto de tranquilizar a Ekasel. Escuchó la anécdota con una sonrisa en los labios: tenía el nombre de la libense escrito por toda la historia.

-Nosotros también nos hemos llevado algún susto de ese tipo con ella- admitió cuando el libense finalizó, desviando la mirada educadamente cuando Ekasel se emocionó-. Para nosotros ese tipo de heridas tienen una dimensión diferente, y ciertamente no habríamos tenido energías para presumir de ellas los días siguientes- comentó con diversión-. Otra cosa no, pero desde luego su hija no ha pasado desapercibida.

>>Confabular no
- matizó cuando Karime hizo acto de aparición por la puerta. Se percató de la rojez de la licántropa en la mejilla, pero tuvo los reflejos suficientes para añadir la siguiente frase como si nada-. Estábamos chivándonos a tu padre de todas las cosas malas que hiciste mientras estabas fuera de casa.
Estaba tomando el último sorbo del té y casi se atragantó al oír la versión de los hechos hipertrofiada de Karime.
-¿Veinte qué, veinte moscas?- se burló, riendo entre dientes, antes de que Ekasel se diese cuenta de la marca roja en la cara de su hija. La mentira de Karime flotó a ojos idrinos en el aire como una bandera, pero era obvio que Ekasel eligió seguirle el juego y desde luego Shizel no iba a hacer lo contrario.

Kirina no estuvo presente durante el transcurso de la cena, algo que Ekasel les aclaró con una disculpa por su parte. Shizel elogió la comida cuando le tocó, interesándose por los detalles del día siguiente y por los de su alojamiento. No había mucho sitio en la casa, de modo que todos pasarían la noche en la habitación de Karime, que había sido acondicionada para tal fin.
-No pasa nada. Será como en los viejos tiempos- comentó cuando Ekasel volvió a presentar sus excusas por la falta de sitio. Omitió mencionar que para él no, ya que durante la cosecha se había apropiado del estudio para él solo-. Yo también estaría encantado de volver más veces a Libo- añadió cuando Skarog confirmó que volvería-, pero preferiría no estorbar, así que en principio buscaría alojamiento propio.
Al final de la cena se ofrecería a lavar los platos. Con magia, por descontado.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

51 Re: Libo el 03/06/14, 08:49 pm

Zarket

avatar
GM
—Sólo hablábamos de la adicción que tienes a sufrir rasguños y heridas varias de poca a moderada gravedad. Cualquiera diría que en realidad eres una bruja maldita —respondí con burla. Fruncí el ceño ante la señal de la mejilla, pero al ver que nadie decía nada me quedé en silencio. Aun así, la molestia y una leve irritación con la que podía ser la única autora de aquello se instalaron en el fondo de mi mente.

La comida era... Extraña. Me imaginaba que se parecería un poco a comer ceniza para los demás. En comparación con la jugosidad de la carne fresca y todavía palpitante aquella no tenía ni una pizca de sabor, cocinarla se lo había arrebatado todo, lo que no podía dejar pensar que era una pena. La salsa casi era lo que menos me gustaba. No tenía ni la textura ni la delicia de la sangre que salía disparada al arrancar la acarne. Y ese calor tan artifical... Nada se puede comparar a comer directamente de un cuerpo caliente y vivo» concluí vilmente.

Aun así no dejé que nada trascendiera mi cara. No estaba realmente mala, más bien entraba en la categoría de decentemente comestible, así que podía fingir con relativa facilidad que me gustaba. Felicité a Ekasel por la comida, pero no respondí a si volvería. No lo haría por un sinfín de razones, pero ninguna de las cuales era algo que fuese a interesar al libense. Y, en cualquier caso, muy pocas eran algo que pudiese conocer.

Escuché el relato de Karime masticando en silencio, mirándola de forma intensa y pensativa. «Que típico de ti...». Me hacía algo de gracia la extraordinaria narración, y con la ironía de la última frase solté una tétrica risita.

—¿Y cuándo te dejaron el ojo hecho un cristo, con las flechas o con las espadas?

La temperatura cayó varios grados cuando el padre de mi amiga se dio cuenta de la rojez de la cara. Volví mi cara al plato y no volví a hablar, aunque cuando Shizel dijo que sería como en los viejos tiempos le envié una mirada y una sonrisa burlona cuyo significado estaba claro. «Para ti no».

52 Re: Libo el 16/06/14, 08:03 pm

Red

avatar
Saren reconoció a Ka en la historia que les contó Ekasel sin ningun problemas, era muy propio de su amiga hacer aquel tipo de cosas, y el idrino habría pagado por estar presente cuando aquel suceso tuvo lugar, ver a una pequeña Ka saltando por una ventana debía de haber sido fascinante.

El norteño respetó el pequeño momento del intimidad del libense guardando silencio, y luego escuchó con atención las intervenciones de sus compañeros mientras el padre de la licántropa empezaba a preparar la cena. El selkie estaba deseoso de levantarse para observarle trabajar de cerca, pues siempre era bueno aprender cosas nuevas, pero lo considero demasiada invasión personal para ser la primera vez que se veían, así que decidió dejarlo para otra ocasión.

Ka llegó al cabo de un rato, preguntando que estaban confabulando en su ausencia. El inicio de una sonrisa asomó en las comisuras de la boca del norteño, así como una réplica apropiada, pero nada llegó a ver la luz, pues al percatarse del bofetón que traía la muchacha. Nadie dijo nada sobre el tema, sin embargo, y todos lo ignoraron en mayor o menor grado, incluida la libense, que se escudó tras una mentira barata.

Saren no podía creerse aquellos, y su expresión, alarmada al principio, pasó a ensombrecerse, perdiendo repentinamente las ganas de participar en la conversación. Tuvo que morderse la lengua para no replicar en tono mordaz, pues a fin de cuentas no era su casa, pero su entrecejo fruncido el resto de la velada era muy revelador. Después de tanto tiempo el selkie seguía sin asumir que la mentira fuera algo tan recurrente en las distintas sociedades, pero había terminado por ignorarlas la mayor parte de las veces. Casos como aquel, sin embargo, le crispaban, y que hubiera que enmascarar algo como la violencia (por muy pequeña que fuese, teniendo en cuenta que era una regañina materna) con una trola, se le antojaba irreal.

Cenó en silencio, y una vez terminó, se disculpo y alegó que se iba a dormir, no tenía ganas de hacer nada mas. Siguió las indicaciones para llegar a la habitación de la licántropo, y una vez en ella, se acercó a la ventana y salió afuera, sin fijarse en los detalles de alrededor. Prefería estar solo, y dada su condición, el tejado era una buena opción. Ascendió sin muchas dificultades, y una vez estuvo arriba se trasformó para pasar la noche, acomodando su corpachón para cuando cayera dormido.

Le costaba conciliar el sueño, sin embargo, y un par de horas mas tarde, cuando ya todo el mundo estaba dormido, Ka salió por la misma ventana que había usado él. El roc entreabrió uno de sus ojos al oír el roce de la tela contra el marco de madera, y no le costó demasiado distinguir la figura de la libense entre las sombras. La muchacha se movía con sigilo, claramente sin querer llamar la atención, y por esa razón el enorme pájaro continuó haciéndose el dormido, observando como la chica se alejaba hasta que la perdió de vista.

---
Despertó relativamente temprano, y tras desperezarse con un par de aleteos, volvió a su forma normal, repitiendo el proceso para desentumecer sus extremidades. Ejecutó el hechizo de intangibilidad y atravesó el tejado, dejándose caer hasta la habitación de la libense. Todos estaban durmiendo, pero Ka no estaba a la vista, así que salió en silencio al pasillo y se dedicó a hacer un poco de ejercicio en cuanto localizo la puerta que daba al jardín.

Un par de horas después, cuando todos parecían estar ya en pie y llamaron para desayunar, el chico se enjuagó el sudor y se aseó con un hechizo de limpieza, poniéndose la camiseta y encaminándose hacia la cocina. Ka apareció en ese momento, con el pelo cubierto de hojas y ramitas, y arañazos en la piel, saludando alegremente. Al norteó no le sorprendió su aspecto, pero le costaba imaginar donde había estado.
¿Podemos hablar un momento antes de desayunar? —preguntó tras devolverle el saludo, señalando el pasillo.

La libense aceptó, y una vez lejos de los oídos de los demás, el idrino le dijo que no iba a poder asistir a la fiesta. Ka parecía decepcionada, pero Saren se lo explicó lo mejor que pudo, indicándole también que tenía un compromiso de trabajo.
Seamos realistas, Alfiletero, yo no pinto nada en una fiesta de clase alta, sabes que soy un bocazas —alegó con una media sonrisa, apoyándose contra la pared—. No estoy muy de acuerdo con una alianza así, una opinión personal como otra cualquiera—dijo, cambiando al rocavarancoles por si acaso—, pero cuando se trata de mi eso es un peligro. Podría hacer un comentario inadecuado a la persona menos indicada, y entonces te buscaría problemas a ti y a la ciudad. Lo mejor es que no asista, te ahorraras muchos quebraderos de cabeza y lo sabes —concluyó con una sonrisa cansada.

53 Re: Libo el 17/06/14, 08:19 pm

Muffie

avatar


Karime sacó la lengua a sus amigos cundo comentaron sobre la falsedad de su relato, luego se sentó a engullir su plato favorito. Ante las miradas satisfechas de su padre casi lloró del placer.

- ¿No os lo dije? ¿No lo hice?- les reclamó a sus amigos.- El mejor alce rojo con salsa de setas de este mundo y de todos los habidos y por haber.- dijo orgullosa. En ese momento, recordó algo.- ¡oh! Papá, descubrió un dulce que te encantará. Te traeré la próxima vez que venga. Ya verás, esta riquísimo, es casi aditivo. Se llama chocolate.

Con esa habilidad especial que ella tenía, Karime consiguió que la cena resultara amena para todos. Deleitó a su padre con anécdotas de la ciudad tergiversadas a placer, algunas de forma muy cantosa y otras de forma más sutil. Acusó a Saren de dormilón cuando este decidió irse a dormir primero.

Ekasel se disculpó tanto por la ausencia de Kirina en la cena como la falta de habitaciones para sus invitados, aunque insistió en ser su anfitrión siempre que volvieran a Libo, asegurándoles que no molestarían, al contrario, sería un honor. Finalmente, se despidió de sus invitados no sin antes pedirle a Karime unos minutos a solas. La libense no tardó en volver a la cocina con sus amigos, pero a padre e hija les dio tiempo a tocar varios temas, siempre ignorando deliberadamente todo lo referido a Ilol.

Ekasel conocía a su hija lo suficiente como para saber que le gustaba y prefería resolver sus problemas personalmente, por lo que no volvió a mencionar en toda la noche la rojez de la mejilla de su hija, aunque no disimuló su preocupación. Aunque no pretendía decirle nada a su hija, si esperaba que su esposa le diera una explicación.

El resto no tardó en irse a dormir demasiado. Lo primero de lo que se percató al entrar en la que fue su habitación no fue en el hecho de que el idrino no se encontraba ahí, sino en que su habitación estaba tal cual la había dejado el día en que Nihil la cosechó, excepto por el exceso de camas colocadas por toda la habitación. Lo que más destacaba de ella era una vitrina con armas que había entre dos armarios delgados. Todas las armas expuestas tenían una placa con fechas y acontecimientos escritos ordenados cronológicamente. Había algunos sitios vacios en los huecos de las placas en blanco, supuestamente, donde debían ir sus armas futuras. De las fechas más antiguas solo había un sitio vacio que durante 5 años había ocupado la espada de madera negra que sus padres le regalaron en su último cumpleaños antes del nacimiento de su hermano. La susodicha se encontraba en la habitación continua metida en un bonito baúl junto a los objetos más preciados que alguna vez tuvo un niño de 9 años.

Karime, al no encontrar a Saren en la estancia, asomó la cabeza por la ventana que estaba abierta y, al mirar al tejado, pudo ver plumas aletear. Con una sonrisa, se volvió al resto de sus amigos.

- El pájaro esta en el nido. Repito, el pájaro esta en el nido.- les dijo en voz baja como si fuera un secreto.

No tardaron mucho en echarse a dormir y, cuando Ka creyó que todos lo estaban, saltó por la ventana como había hecho tantas otras veces desde que conoció a Lima.

A la mañana siguiente, mientras todos desayunaban, Ka apareció por la puerta principal con una sonrisa enorme, la ropa del día anterior y el cuerpo infestado de arañazos, hojas y ramitas. Sin decir nada, se sentó a la mesa, cogió un bollito y lo masticó alegremente.

- Buenos días, Karime.- la saludó su padre sirviéndole una taza de té.- ¿Cuántas veces os tengo que decir que esos encuentros vuestros los podéis tener en cualquiera de las dos casas? Andar peleándoos en plena noche es peligroso, incluso para vosotras. ¿Y cómo se os ocurre haceros eso cuando esta misma noche tenéis que asistir a una fiesta? Porque supongo que Lima estará igual, ¿no es así?- ante el asentimiento feliz de su hija, Ekasel resopló.- Estas niñas… me lleváis por la calle de la amargura.

Karime se hizo con tres bollitos antes de salir al pasillo a hablar con Saren y los comió ansiosamente durante la conversación. No con intención de ofender al idrino, ni mucho menos, sino porque había pasado la mitad de la noche perdiendo todas sus energías en una intensa pelea y debía recobrar fuerzas si quería rendir aquel día. A Karime no le molestó tanto que Saren no fuera a la fiesta como que no fuera a conocer a Ilol. Luego de replicarle y conversar un rato, finalmente cedió.

- Bueno, acepto, pero con la condición de que me prometas darme un hueco para volver y conocer a mi chico.- le pidió la licántropa.- Es muy importante para mí, ¿Sabes? Vosotros ahora ocupáis la lista por la que antes se paseaban a sus anchas Ilol y Lima, tienen derecho a conoceros.- dijo con una sonrisa.


Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 4 de 8.]

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.