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Ruinas de Margalar

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1 Ruinas de Margalar el 03/08/11, 12:59 am

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Poco queda del torreón salvo dos plantas de sucia piedra verdosa y agrietada. El reloj de la fachada fue arrancado hace mucho tiempo, pero, en el patio mugriento y abandonado sigue alzándose la estatua del rey arácnido.


373 Re: Ruinas de Margalar el 06/09/13, 10:20 pm

Poblo


Por el camino, Xalkoth terminó de examinar y tirar todo lo que había recogido, con la excepción de la cacerola, que seguía en su cabeza, y allí permaneció hasta más o menos la mitad del camino, cuando el naranjito decidió nombrar su arma.

De entrada no le veía ninguna utilidad el ponerle un nombre, un arma era un arma, y ya tenían un nombre común para referirse a ellas, no obstante podía pasarlo. Ya se iba acostumbrando a las acciones sin sentido del resto.
Aun así, el hecho de que el nombre implicara que el bastón era de acero llamó su atención. En la armería no había logrado encontrar nada mejor que un par de armas de hierro “¿Será de acero en serio?”
Esto requería una comprobación directa. El clinger se pegó al humano, se quitó la cacerola de la cabeza y con ella dio unos golpecitos al bõ, a la vez que lo examinaba atentamente. Lo de golpearla realmente no tenía nada que ver. Tan solo lo había hecho por impulso. 

-No. Bastón de hierro como mucho. Te aseguro que de acero no es-
Misterio resuelto. Apenas terminó de hablar lanzó la cacerola por una ventana. El estrépito que se escuchó luego confirmó el fin de su viaje.

Pasó el resto del camino conteniéndose las ganas de adelantar al resto. Le gustara o no tenía que asegurarse de que el grupo seguía unido. No por responsabilidad, sino porque no veía a nadie más dispuesto a hacerlo. Si les atacaban mejor ser varios.
Así fue como llegaron a las ruinas de un torreón como el suyo. No sabía qué podría haber hecho que acabara en ese estado “¿Algún reptil grande y feroz? ¿O tal vez solo el paso del tiempo?” Quizás si encontraba cadáveres o algo que se descompusiera a un ritmo aceptable podría determinar el tiempo que llevaba derruido, si era poco entonces habría sido obra de alguien o algo.

Nunca llegó a comenzar la investigación. En cuanto se fijó en los animales que había descubierto el de los dos brazos raros todo lo demás dejó de tener importancia. 
“¡Aves! No, espera, no son aves completamente ¡Una mezcla entre mamíferos y aves! Mejor aun. ¡Sabía que si tenía paciencia descubriría algo que mereciera la pena! Con lo raras de ver que son las aves en mi tierra.”

-¡Halaaa! ¡Que mooonoss!- En dryfus las pocas aves que todavía quedaban no eran ni remotamente agresivas. Por ello el clinger no dudó en pegarse al gato urticante más cercano y levantarlo del suelo, sin recordar lo que había pasado con las estigres.
La reacción fue inmediata. Apenas hubo alzado al animal este se lanzó sobre el clinger como la fiera que en realidad era, y no solo ese. Todos los que estaban cerca del lugar se unieron al ataque y para cuando se dio cuenta, Xalk se encontraba bajo una maraña de animales furiosos.
Muchos se le metieron bajo el poncho y empezaron a picotearle donde podían. Incluso varios trataron de clavarle lo que parecían unos aguijones que tenían en las patas. Al principio había intentado quitárselos a empujones y golpes, pero siempre volvían. Harto, sacó sus cuchillos y comenzó a dar tajos, pero sin apuntar directamente. Las aves eran escasas, y no mataría a ninguna si podía evitarlo.
Funcionó. Ya fuera por casualidad o porque los animales ya hubieran sido atacados por gente con armas de filo antes, apenas vieron el metal se apartaron del clinger. Se mantuvieron a una distancia prudencial dejando claro que no era tolerado en su territorio, y con los ojos fijos en los cuchillos.

Xalkoth hizo caso a las amenazas y se alejó, con cara propia de un niño al que le habían quitado un juguete nuevo. Una vez fuera del alcance de las fieras se auto-examinó para ver si le habían hecho algo. Había recibido una cantidad considerable tanto de picotazos como de picaduras. Ningun golpe había llegado a perforar el exoesqueleto, pero a diferencia de la otra vez, en esta no había salido ileso. Por todas partes había signos de ralladuras y de gran cantidad de marcas, algunas que casi habían llegado a la piel. 
En general el estado del exoesqueleto era penoso y ahora era inservible. Ya no le protegería de más golpes.
-Oh no. ¿Y ahora qué hago? Bueno, al menos no estoy herido-

374 Re: Ruinas de Margalar el 07/09/13, 02:09 am

Giniroryu


GM
Archime no dedicó ningún razonamiento a las extravagancias de Shaco, cada vez más convencido de que no existía lógica alguna en su comportamiento. Tampoco se preguntó demasiado acerca de por qué Xalkoth llevaba una olla en la cabeza, más que nada porque al comenzar a observarlo recordó que aún no sabía el nombre de la especie y mundo del que provenía el insecto. Sin embargo decidió que realizaría esa indagación cuando volviesen al torreón.

Prefirió centrar su atención en las cada vez más cercanas ruinas, pudiendo examinarlas bien y de cerca por primera vez. No podía afirmarlo al haber explorado tan solo una zona reducida de la ciudad, pero los escombros, el deterioro y la mugre parecían ser la tónica habitual en la ciudad de la magia. Lo cual llevo al biomecánico a preguntarse, ya que la hechicería podía obrar supuestamente portentos increíbles, no la utilizaban para reconstruir Rocavarancolia. A aquellas alturas el ingeniero se veía obligado a considerar, a su pesar, que incluso en eso los habían embaucado y, aunque real, la magia no abarcaba posibilidades tan espectaculares como los irrenses esperaban. Aunque por otra parte, el grupo de elegidos habían sido portadores de un auténtico prodigio mágico como había sido la sustitución de sus lenguas conocidas por aquella, llamada lengua rocavarancolesa a falta de conocimiento de si existía un nombre más preciso para denominarla, en tan solo un instante y a través de la ingesta de un líquido con la apariencia y consistencia del agua. Tomando este hecho en consideración, cabía la posibilidad entonces de que ciertas competencias pudieran encontrarse más desarrolladas que otras en cuanto a avances mágicos. O tal vez los especialistas en supuestas determinadas ramas de la hechicería podrían ser escasos. Al fin y al cabo salvo al cosechador y los rocavarancoleses de la plaza no habían vuelto a ver a ningún habitante, lo cual sugería una baja densidad de población. El irrense desconocía el funcionamiento intrínseco de la magia, como era evidente, pero una vez comenzó a hilar pensamientos de aquella manera no le pareció descabellada aquella opción. O tal vez solo quería creer que se trataba de eso, cosa que jamás reconocería.

Y así fue como entró sin apenas darse cuenta de lo que sucedía a su alrededor en la casa en ruinas donde se adentró la mayoría del grupo. Había comenzado a preguntarse por qué la ciudad presentaba aquel aspecto, cuestión que había permanecido en espera cuando comenzó a hacer cábalas sobre magia, pero su atención se vio inmediatamente atraída hacia un objeto metálico a sus pies. Un engranaje. Muy óxidado y que difícilmente sería usable, pero que tal vez pudiera pulir y... Pequeñas láminas de metal desgastado, llenas de aristas y retorcidas de diversas formas. Más adelante también encontró unas varillas a las que se le podría dar uso. Y más engranajes. Archime no levantó la vista del suelo durante largo rato, y los bolsillos menos rebosantes de su bata se convirtieron en los que más peso portaban en escasos minutos.

Cuando ya no pudo cargar nada más, decidió que era buen momento para comerse el bollo que se había llevado y fue cuando lo abrió y comenzó a ingerirlo que vio a Cío recogiendo algo del suelo. No consiguió ver de que se trataba y siguió al otro irrense fuera de la edificación. Las palabras del humano esta vez sí consiguieron atraer su atención y Archime giró su cabeza en la dirección que Shaco había indicado que se encontraba el otro torreón.
No parece encontrarse en estado habitable —sentenció tras observar los evidentes signos de deterioro de la fortificación, que no se diferenciaban demasiado de los que presentaban las construcciones circundantes.
Aún así tal vez mereciese la pena echar un vistazo allí dentro. No porque creyese que hubiera alguien dentro, que a buen seguro ya los habría visto llegar en el improbable caso de que así fuera, sino porque tal vez hubiese más material aprovechable...

La voz de Xalkoth lo distrajo nuevamente, de todas formas estaba a punto de considerar que le sería imposible cargar con más piezas en aquella ocasión. En Irraria no se veían aves apenas, pero no fue precisamente este hecho lo que fijó su interés en aquellos seres. La fauna de Rocavarancolia parecía tan incoherente como casi todo lo que había observado hasta el momento en aquel lugar. El cuerpo constaba de pelaje en lugar de plumaje, con unas patas en las que vio semejanzas con los reptiles híbridos de la tarde anterior. Estaba a punto de advertir a Xalkoth sobre ese hecho, ya que podrían tratarse de más depreadores, pero la advertencia llegó por sí sola. Intentó acercarse prudentemente para intentar una vez más utilizar el flash de la cámara, pero de pronto se desbandaron cuando el insecto sacó una de sus armas. Ya fuera por haber sido atacados con algún arma de filo anteriormente o por algún otro motivo, no parecían ser depredadores. No habían atacado al resto, tan solo a Xalkoth, por lo que Archime dedujo que el detonante había sido el hecho de haber alzado en brazos a uno de ellos y por tanto actuaban en defensa propia.
Quizás deberíamos volver ya —señaló en respuesta a Xalkoth, quien había sufrido daños visibles y que no tenían muy buen aspecto.

375 Re: Ruinas de Margalar el 07/09/13, 03:21 am

Tak


GM
Bastó un instante para que el insecto cometiera la primera imprudencia, pasando como una exhalación a su lado y metiéndose de lleno en el territorio de los animales alados. Trató de agarrarlo por el poncho, pero no logró rozarlo siquiera.
Monos mi culo —soltó al ver la reacción del animal que había cogido. El ataque masivo que lo siguió le hizo aferrar con más fuerza el alfanje, preguntándose si conseguiría espantarlos sin dañar al clinger, hasta que vio que no eran criaturas ni de lejos tan peliagudas como las del día anterior. De hecho, Xalkoth se las quitó de encima solo, sin que llegase a acercarse nadie a él. Quizá no hubiese punto de comparación por su exoesqueleto, pero al menos no había salido sangrando de la refriega como ellos la tarde pasada.
Esta te la tenías merecida a cambio de la de ayer —se burló al pasar el clinger a su lado para volver a donde estaban los demás.
Le siguió, sin quitar ojo a las criaturas aladas que todavía quedaban a su espalda, algunas todavía con el lomo erizado. Se habían metido de nuevo en el territorio de una manda de animales, pero ya sabían un poco en qué casas de la zona podían o no entrar. Por eso mismo se mostró de acuerdo con Archime.
Estoy con él. Ya hemos visto suficiente como para poder decir que esta ciudad es poco más que una escombrera llena de alimañas. —Mientras hablaba volvió a sujetarse la espada en el cinturón—. Además tengo un hambre que me muero.
Sin añadir nada más, echó a andar en la dirección que debería estar el torreón, metiendo la mano en el bolsillo y jugueteando con la cadena del reloj.

Sigue en el Torreón Maciel.

376 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 12:39 am

Kial


Hacía tiempo que le dolían todas las heridas, pero los movimientos como levantarse, incluso con la ayuda de Ren, le recordaban cuanto más le podían doler; y lo hizo notar aspirando entre dientes. Hyun no atendía del todo a la conversación, más preocupado por dejar de llorar.

- Ha...- tuvo que dejarlo a medias cogiendo aire de forma entrecortada. - ... H-ha sido una pesadilla.- le comentó a Ren, tras lo cual hipó una vez y acto seguido se lamento una vez más de sus heridas. Su voz era débil, arañada por los llantos y nasal por los mocos. <<Sueno patético>> pensó.

Hyun le hubiera dicho "no pasa nada" al cercano, sin embargo no pudo evitar romper a llorar una vez más, pensando en lo que había pasado, en lo que había visto. Dandole una razón que no creía que tuviera a Ren, y un peso a las palabras de Amaro, que en otras circunstancias habría pensado él mismo. El resto del camino prefirió no intervenir avergonzado por su estado, por ser incapaz de hablar correctamente. Al final cedió en el empeño de dejar de llorar y trabajó en no pensar en las mazmorras, atentó a la conversación de los tres chicos, engañando a su mente con un falso entretenimiento.

Por fin llegaron al lugar, lentos por su culpa, pero sin percances. Delante suya tenía lo que podían ser las ruinas del propio letargo, con claras diferencias estructurales pero al final mucho en común. Era una pena de lugar pero mucho mejor que cualquier plan que hubiera trazado el coreano.

- Gracias.- Repitió. En parte para convencerse de dejar de llorar, al fin y al cabo había sobrevivido y ahora tenía techo y compañeros.

377 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 04:09 pm

Zarket


GM
Tan pronto llegaron Bandrael puso a hervir un cubo de agua. La cocina estaba intacta, pero los tablones usados dejaban claro que habían tenido días mejores: como parte de puertas, de armarios, de marcos de todo tipo.

—Hemos tenido que saquear y romper todo tipo de cosas para conseguir madera —explicó Ran a Hyun tras ayudarte a sentarse en una silla. Tras esto dio una palmada a Amaro, quien también se había sentado—. Menos mal que tenemos aquí a alguien fuerte.

—Tirar un armario es fácil si tienes la palanca adecuada —por una vez en la voz del Cercano había un leve rastro de humor— Y luego no es más que encontrar restos útiles. Por cierto—lanzó una mirada cargada de curiosidad a Hyun—, ¿qué hacías allí? Tu cuerpo está en un estado bastante menos lamentable que el de los comatosos, así que imagino que ya llevas un tiempo despierto.

Mientras tanto el nublino trabajaba como un huracán. Había sacado vendas y paños limpios y los había echado en el agua. El carabés, por su parte, cogió de una de las cestas una pieza de fruta y comenzó a comérsela.

378 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 04:44 pm

Kial

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Hyun siguió con un "gracias" el que el carabés le ayudara a sentarse. Una vez ahí miro sus heridas por primera vez, el vertigo que sintió fue tal que poco le faltó para vomitar, aun sin haber visto todavía la del gemelo. Nunca había tenido heridas de tanto tamaño y se preguntaba si se le curarían. En su macabra mente se imaginaba como se infectarían dandole fiebre durante muchos días hasta finalmente matarle. Se le habrían humedecido los ojos si le quedaran lágrimas. Quitó la vista de encima a sus heridas para volver a prestar atención a lo que decían justo a tiempo para oir la pregunta de Amaro. Que se le clavo en el pecho como una daga. Le había pillado su falsa historia antes de que la dijera. Originalmente pensaba decirles que se despertó hace poco y escapó de las bestias justo para pisar una trampa que le teletransportó dentro de nuevo, ahora estaba en blanco ¿Como podría explicar que no se encontrara desnutrido tras tantos días? Entonces se dió cuenta.

- Desperté... a la vez que otro chico...- dejó pasar unos segundos y aprovechó sus llantos aunque ahora fueran secos. Si había una muerte de un amigo de por medio esperaba que no hubiera muchas preguntas, y si las había lloraría. No le gustaba mentirles a los chicos que le acababan de salvar, y se sentía asqueroso usando así su estado.- Cuando...- dejó otro silencio este más corto para dejar claro que se refería su muerte. -No sabía a donde más ir.- Esperaba que le creyeran <<por favor, que lo hagan>>. Y rompió a llorar una vez más, sin ningún fingimiento, pues hasta en la mentira había realidad. No sabía a donde iba, y ahora nunca dejaría lo que ocurrió en las mazmorras de acompañarle.

379 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 05:04 pm

Zarket

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GM
Un silencio incómodo cayó sobre el salón. Cada uno de sus salvadores tenía una expresión distinta: bandrael parecía fuertemente horrorizado, Ran le dirigió una mirada de profunda compasión. Amaro, por su parte, parecía notablemente incómodo, aunque fue el primero en hablar.

—No te preocupes, puedes quedarte con nosotros.

—Claro. Aquí somos más. No nos va a pasar nada —la declaración del carabés parecía absolutamente decidida, pronunciada como si fuera una verdad universal.

Bandrael asintió, dirigiendo una tímida sonrisa de compasión a Hyun. En el fuego el agua no tardaría mucho en hervir, y el nublino no la dejaría así un rato muy largo antes de retirarla.


_________________________________________

Criaturas acompañantes de Lanor Gris:

-Acompañante: su bufanda, con dos botones a modo de ojos.
-Una libélula: alas de papel, cuerpo y cola de maderas, ojos que son cabezas de alfileres y patas que son alambres retorcidos.
-Defensores: tres "mosquitos". El cuerpo es un pequeño cilindro de madera, ojos y patas idénticos al de la libélula y alas de papel parecidas. Donde estarían sus bocas hay una triada de alfileres puntiagudos y relativamente largos.
-Vigilante: una esfera de madera con dos grandes alas de tela (el "esqueleto" de las alas es alambre) en la parte superior y un gran botón pegado en la parte inferior.

380 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 05:26 pm

Kial

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Hyun no pudo agradecérselo, todavía no paraba de llorar un lloro seco, más basado en gemidos que en lágrimas. No lo merecía, lo sabía, no merecía nada. Debería estar muerto y lo sabía y sin embargo todavía seguía allí, un inútil <<y un mentiroso>>. <<Patético>> se repitió, no se desafiaba a parar, se estaba diciendo un hecho. Una vez se relajara un poco les intentaría ofrecer una sonrisa, que quedaría más bien penosa. Y añadiría:

- Gracias.- por tercera vez antes de proceder a la tarde e introducirse en lo que sería su nuevo día a día.

381 Re: Ruinas de Margalar el 13/09/17, 07:57 pm

Kial

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Los primeros días fueron los peores. Mientras estaba acompañado podía ignorar el dolor en parte, pero por las noches golpeaba con fuerza. Aun así la razón de su falta de sueño era otra; las imágenes de los niños siendo devorados se ponían en repetición en su cabeza rellenando cada silencio, cada rato que intentaba no pensar. Le perseguían y no podía escapar. Pasaban los días y si dormía lo hacia a ratos tan cortos que ni se notaban. Vivía con la cabeza cargada y dolor continuo.

Al menos por el día disfrutaba mucho de la compañía. No tardó en sentirse parte del grupo, quizás por la necesidad tan grande que tenía de cariño, pero el caso era que le agradaba. Era lo único que tenía y trataba de apreciarlo. Intentaba no sonar continuamente amargado, e ignoraba los desagradables e incomodos, al principio, tonteos entre Ran y Amaro. Eran escasos e inofensivos y según pasaban los días los soportaba más. Hasta que al final se convirtieron para Hyun en un recordatorio de que todo iba bien. Por su parte no se relacionaba demasiado con Bandrael, fuera de las charlas grupales en las que ni Hyun ni él eran muy participativos. Apreciaba sin duda que le cuidara, sin embargo era con Ran con el que mejor se llevaba. Pues siendo tan cínico como era el coreano, siempre necesitaba gente positiva a su lado; como habían sido su hermana Hye en la tierra y, aunque ya no se acordara, Rox en letargo. La peor parte del día era cuando salían, incapaz de saber si volverían. Hyun pensaba en como, si no volvían, pasarían los días hasta que muriera de hambre escondido en la casa de otros. Solo, acabaría su existencia en el silencio absoluto, sin nadie que le llorara. De esa forma, una vez lo que quedaba de sus heridas se lo permitieron, Hyun empezó a salir con ellos a por la comida, convencido de que sería mejor morir con ellos.

Salía intentando aceptar que podría morir ese mismo día, pero al coreano le era imposible no pasar pánico cada vez que ponía un pie fuera. Iba atento a cada esquina. Preocupado de morir principalmente por quedarse atrás por ser el cojo. Aunque fuera egoísta tampoco quería ser el único en morir si algo atacaba. Seguía siendo cobarde y cada vez que veía cualquier peligro innecesario de correr daba un paso atrás. Quizás fue por eso que no fue el primero en morir cuando la bestia les perseguía.

-------------

Puede que fuera por un ruido que hicieron o porque podía olerles, lo único que sabían era que fue una especie de grito emitido por cientas de voces distintas al unísono lo que les había alertado. Un cienpiés gigante de carne giraba la esquina al final de la calle de forma patosa, chocando contra el edificio que se le cruzaba antes de redirigirse. Solo por esos segundos en los que corregía su dirección pudieron ver que en cada uno de los brazos que tenía por patas, en cada mano, tenía una boca con afilados dientes. Hyun ya había empezado a retroceder con el grito y ahora corría con los demás de vuelta al torreón, su cojera le hacía ir ligeramente más lento que al resto, y el nublino no tardo en alcanzarle y empezar a adelantarle. Fue entonces cuando Amaro se tropezó, Hyun solo pudó darle medio segundo de atención, un giro de cabeza rápido. Estaba seguro de que no podría ya hacer nada, que si paraba, con su cojera no sobreviviría, y era demasiado cobarde como para comprobar si era cierto. Sin embargo Ran no lo era y eso significó su muerte, antes de que pudiera ayudar a Amaro la criatura ya les había cogido a ambos, envolviéndolos en sus cientos de brazos. La criatura entonces frenó, haciendo una espiral entorno a los dos niños, gritando cada mano que no se alimentaba, impacientes por probar la carne. No podían saber cuanto tardaría en terminar de comer y por tanto no podían parar todavía. Hyun volvía a llorar, habían pasado semanas desde la última vez, se había hecho creer que no lo volvería a hacer y se engañaba. A su izquierda, un poco delante suya iba el nublino que cada vez lo dejaba más atrás.

- ¡Espera!- le dijo - ¡No corras tan...!- Antes de que el coreano pudiera terminar su frase Bandrael había quedado reducido a las manchas de sangre en la calzada por la que iba, la pared más cercana y el cuerpo de Hyun. Bandrael había reventado desde dentro al pisar una trampa que ni Hyun ni él habrían podido ver en sus vidas. Hyun no paró aun cubierto en la sangre del nublino hasta llegar a margalar.

Se sentó solo en la puerta del torreón, con la cara enterrada en sus rodillas. Una vez más debería haber muerto y ahí estaba. Había sido un cobarde y por eso una vez más estaba vivo. Los había perdido. Sus compañeros que tras tantas semanas se habían vuelto lo más importante en su vida. No se los merecía y rocavarancolia se los quitó. <<Ellos si que no se merecían morir, ellos si que deberían estar aquí>> <<yo no>>. Las horas pasaban y la sangre del nublino se incrustaba en la piel de Hyun, cada vez más oscura, con cada hora, cada vez más dura. Pasaban los días y Hyun ya no comía, tampoco se lavaba. Solo bebió un par de veces cuando sintió que de otra manera moriría. Saciando su cobardía. Dandole vueltas durante todo el tiempo a lo mismo <<no debería estar vivo>>. Y cuando se preparaba para beber una nueva vez, se dio cuenta, su cobardía había ganado, le había costado sus amigos, pero había ganado, él seguía vivo. <<No lo mereces>> se dijo, no valía la pena, no iba a darle esta victoría. Por una vez no perdería, no le daría el gusto. El coreano ya estaba decidido. Saldría del torreón rumbo a la cicatriz de arax. Si se tiraba, todo lo que su cobardía había hecho por él no serviría de nada, al final moriría de todos modos.

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