Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Barrio de los Mil Dioses
por Zarket Ayer a las 09:38 pm

» Faro
por Giniroryu 21/11/17, 04:40 pm

» Primer sueño de Rad con los dolientes de Marsi.
por Jack 21/11/17, 11:43 am

» Plano de los sueños
por Naeryan 20/11/17, 09:50 pm

» Torreón Letargo
por Evanna 19/11/17, 07:23 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 35980 mensajes en 684 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Desierto Malyadar

Ir a la página : Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 2 de 2.]

1 Desierto Malyadar el 03/08/11, 01:02 am

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Vasta extensión de arena en la que nada crece y que no lleva a ninguna parte sino a la muerte.
Descripción más detallada sacada de la saga:
Ante sus ojos se abría una nada monótona y cruel, una ondulada manta de blancura y destellos que se extendía en todas direcciones, hasta perderse de vista. No había rastro de vida, ni de color alguno. Sólo arena blanca por doquier, el centelleo furioso del sol al reflejarse en las dunas y, aquí y allá, remolinos de arena recorriendo el desierto como fantasmas coléricos.

Estaban en la boca del angosto desfiladero que los había conducido hasta allí. Tardaron dos días en localizar los pasos de montaña de los que había hablado dama Desgarro y un día más en ponerse en marcha. Habían partido al amanecer, adentrándose en la fría penumbra de los desfiladeros. Habían avanzado durante horas por los estrechos pasajes que se abrían en la roca, impresionados por la grandeza de las montañas que circundaban Rocavarancolia.

La parte más dura del recorrido había sido la última. Primero se encontraron con la arena: granos blancos, casi transparentes, que pronto inundaron el suelo por completo dificultando su avance y señalando inequívocamente que se aproximaban al final del trayecto; después llegó el viento: rachas terribles que aullaban en el desfiladero, arrastrando consigo torbellinos de arena que apenas les permitían ver. Durante media hora avanzaron contra ese viento demoledor y la arena les arañaba la piel con saña y se les metía en la boca y en los ojos. El viento se calmó un poco cuando descubrieron la salida, como si quisiera darles un respiro para que pudieran contemplar en toda su nefasta magnitud el paisaje pavoroso del desierto Malyadar. No estaban preparados para aquello. Nada los había preparado para ese tremendo vacío.
«Aquí no hay esperanza para vosotros —aullaba el viento, levantando remolinos de arena grandes como edificios—. Aquí no hay nada más que muerte y agonía. Aquí es donde habitan la sed y el hambre, donde hasta los mismos dioses vienen a morir».


13 El gusano os ama el 21/10/12, 03:27 pm

Naeryan


La larva estaba cegata. Todas aquellas décadas envuelta en un capullo bajo tierra no le habían hecho ningún bien a su ya de por sí primitiva vista.
Por eso al principio no supo de dónde le venían los golpes. Parte de su anterior envoltura le protegía, pero más de una vez las garras de Gael cayeron certeramente sobre su más vulnerable "cabeza".
A medida que pasaban los minutos su piel húmeda se iba endureciendo al contacto con la arena y el aire, haciendo que ataques tan superficiales rebotasen cada vez más a menudo. El gusano proseguía su avance implacable, removiéndose inquieto de vez en cuando al sentir las garras de Gael sobre él. El hechizo de aturdimiento que le envió Giz le facilitó el trabajo al fuego fatuo, al hacer que el baboso animal ralentizara la marcha.
Fue entonces cuando Noel hizo un ataque directo a su cabeza, la parte más húmeda y por tanto más susceptible al daño. De la parte cercenada emanó una bilis viscosa de color verdoso, y el gusano pareció estremecerse entero durante unos segundos.
Después escupió un chorro de ácido directamente al lugar de donde había provenido el impacto.
El efecto del sortilegio de aturdimiento ya despejado del todo, reemprendió la carga a toda velocidad contra el grupo.


[A Noel le ha dado en un ala. A Gael le han salpicado algunas gotas.]

14 Re: Desierto Malyadar el 21/10/12, 04:51 pm

Giniroryu


GM
Giz lanza un hechizo que atonta en buena medida al gusano. Intento aprovechar para seguir atacándole, pero entonces cuando lanzo un ataque directo a su cabeza, hace un movimiento extraño. Mientras estaba todavía intentando descifrar por qué se contorsionaba de esa forma, de pronto un chorro de algo viscoso sale de su boca directo hacia a mí. Trato de apartarme pero no lo logro del todo y el líquido cae sobre mi ala derecha. Casi inmediatamente me desestabilizo y caigo unos cuantos metros mientras noto una abrasión en partes concretas del ala. A las plumas no parece haberles afectado el líquido, sin embargo. Cuando estoy ya cerca del suelo es cuando consigo volver a sostenerme en el aire, pero el ala sigue quemándome.
-¡Mierda, es ácido! -exclamo para advertir a los demás mientras aterrizo cerca de ellos.
Me detengo unos segundos a comprobar el estado del ala. A las plumas no parece haberles afectado, pero la parte del armazón del ala me quema cada vez más y pronto comienza a salir humo. Estaba a punto de pedirle a Giz que me curase pero Wen se le adelanta y lo hace en su lugar. Se lo agradezco y mientras tanto Gael también baja, parece que a su cadáver también le salpicaron algunas gotas y estaba humeando.
-Esto lo convierte en un ser bastante más peligroso, tened mucho cuidado con el ácido. Es mejor que nos apliquemos un hechizo defensivo -digo mientras conjuro sobre mí mismo un campo de fuerza-. Y creo que ahora con más motivo deberías intentar llenarle la boca de arena, Matt.
Acto seguido vuelvo a alzar el vuelo para intentar seguir desviando su atención de los que se quedan abajo y que así el brujo de arena tenga la oportunidad que necesita. Esta vez vuelo con mucha más cautela, atento por si vuelve a lanzar ácido, y de vez en cuando le lanzo algunas plumas. Al poco se me ocurre una forma de intentar desviar su atención, recordando que mis plumas no habían salido dañadas cuando me cayó ácido en el ala. Había estado practicando en los entrenamiento un hechizo de viento para combinarlo con las plumas. Lanzo una buena cantidad de plumas y aplico el hechizo de racha de viento sobre ellas, concentrándome en la trayectoria a seguir. Acerco el pequeño torbellino hacia el gusano para provocar que se corte con las plumas y a continuación dirigirlo hacia otro lado, fuera de nuestro alcance.
<< A ver si se entretiene con eso intentando atacarlo... >>, pienso mientras sigo concentrado en el sortilegio.

15 Re: Desierto Malyadar el 21/10/12, 06:48 pm

Muffie



Wen siguió a sus amigos hacia el desierto. Nunca había visto uno en persona, de hecho, puede que nunca hubiera visto ninguno, por lo que la imagen de esa gran extensión de arena blanca le asombró. Apenas escuchó las tonterías de Matt, con las que solo sonrió levemente, mientras observaba la infinidad del desierto. Tan distraída estaba que, hasta que sus compañeros comenzaron a moverse, no se percató del peligro inminente. Un gusano enorme los atacaba. Inconscientemente recordó la primera vez que había luchado contra un bicho en aquella ciudad e hizo lo de siempre: con un movimiento rápido cogió su arco y lanzó la primera flecha. A diferencia de la primera vez, esta dio en el blanco. No sabía mucho sobre la distribución de los órganos vitales de ese gusano, por lo que había disparado a una zona intermedia, donde algún órgano tenía que haber, pero no necesariamente vital.

Con un rápido vistazo antes de cargar el arco de nuevo, vió como Gael y Noel alzaban el vuelo y decidió que, antes de seguir peleando y mientras el gusano estuviera distraído, se dibujaría las runas, para ganar tiempo cuando decidiera activarlas.

Lo primero que hizo antes de seguir disparando fue crear un campo de fuerza con el que, como mínimo, proteger a los que seguían en el suelo y que nadie tuviera que preocuparse de su seguridad más que de atacar. Al volver a dirigir la mirada hacia el gusano, pudo ver perfectamente como atacaba con acido a Noel y, cuando este volvió al suelo, Wen no dudó en acercarse a él para lanzarle un hechizo de curación.

- Ten más cuidado que no me quiero quedar sin maestro. - le dijo antes de volver a su posición inicial, desde la que siguió lanzando flechas a las zonas de su cuerpo que ella veía más vulnerables e importantes.

Entonces, se percató del lugar por donde había expulsado el acido. “Bingo.” Exclamó en su interior y echó a correr alrededor del gusano, buscando el mejor ángulo de tiro. No le costó mucho encontrarlo y apuntar, a pesar de que el gusano se movía demasiado, pero la distracción que creaban los demás le permitió acercarse, aunque no demasiado, lo suficiente como para, al disparar, dar en el blanco.



[Acierto: 1-75. Fallo: 75-100]




Última edición por Muffie el 21/10/12, 06:50 pm, editado 1 vez

16 Re: Desierto Malyadar el 21/10/12, 06:48 pm

Rocavarancolia Rol


El miembro 'Muffie' ha efectuado la acción siguiente: Número Aleatorio

'Dado de 100 caras' : 45

Naeryan


La táctica de distracción de Noel no dio grandes resultados. Completamente ciego como la había dejado, la larva era incapaz de seguir la trayectoria de las plumas en el aire y sólo reaccionaba cuando impactaban contra ella, sacudiéndose violentamente. Su superficie temblaba en aquellas ocasiones y por las fracturas dispersas por todo su cuerpo que ocasionaban las plumas de Noel goteaba aquella linfa verde. Sin embargo no parecía acusar aquellas pérdidas.
Cargando con nueva animosidad contra el grupito a ras de tierra, el flechazo de Wen se instaló por su tráquea cuando estaba a punto de escupir un nuevo chorro de ácido contra sus hostigadores aéreos. Emitió un sonido gutural semejante al de un atragantamiento mientras la saeta desgarraba tejidos internos más sensibles a su paso; y un torrente de ácido salió esta vez de su boca, esta vez mezclado con pus verde.
El campo de fuerza rechazó eficientemente el ataque y lo dispersó en forma de un charco de ácido alrededor de él; derritiendo la arena a su alrededor en una especie de pequeño foso en torno a los transformados.
Al oír que los objetos de su deseo seguían ahí, intactos, bramó furioso y empezó a embestir violentamente contra aquella barrera invisible con todo su peso, ciego de hambre e ira.
Chocó repetidamente contra el campo de fuerza, el cual poco a poco empezó a resquebrajarse.

18 Re: Desierto Malyadar el 21/10/12, 07:29 pm

Tak

avatar
GM
El bichejo no parecía querer dejar de avanzar hacia el grupo, y eso que nuestros pequeños ataques parecían ser notados. Estaba claro que la criatura o bien no tenía miedo o estaba desesperada por conseguir alimento. O ambas cosas. Por suerte Giz lanza un hechizo que la aturde y empieza a moverse con más parsimonia. Tengo que pensar rápido en algo que pueda hacer, pero si abandono la posesión perderé el cuerpo con seguridad, y sus pequeñas garras no sirven para nada. Por otro lado últimamente no tuve muchas ocasiones de renovar la magia y no puedo acceder a hechizos de más nivel.

De pronto, tras un ataque certero de Noel, la criatura escupe un líquido con el que intenta bañarlo, dándole en un ala. Viré en pleno vuelo para esquivarlo instintivamente. Aquello no podía ser nada bueno si lo usaba para defenderse. Cuando vuelvo a tener a Noel en mi campo de visión, está cayendo y le cuesta un poco estabilizarse, parece que ha recibido gran parte del chorro. Asustado, me lanzo en picado hacia el grupo cuando le escucho decir que se trata de ácido. Estoy seguro de que me ha salpicado, pero no puedo comprobarlo si no es desde fuera. En tierra, aparezco en mi forma expuesta delante de todos y examino el dragón en el suelo rápidamente, mientras este todavía se desploma. Justo veo como la membrana de una ala empieza a quemarse, entre otras pequeñas heridas en su piel.
-Mierda, joder, es el peor sitio donde le podía haber dado –maldigo mientras trato de limpiar los restos de ácido con un hechizo para evitar que siga quemando la carne. Ahora sería imposible volar bien, solo me quedaría servir de distracción aprovechando la inmunidad al ácido.

Vuelvo a poseer el cuerpo para no quedarme atrás y me vuelvo a acercar al grupo. Noel le está lanzando plumas y Wen sigue con el arco listo. Se me ocurre que podría intentar devolverle el próximo chorro de ácido si mantengo listo un hechizo de impulso. Y para poder tener eso preparado necesito quedarme detrás de la barrera levantada por los demás y con el cuerpo a buen recaudo. Salgo de nuevo de él y lo hago levitar a mi lado, será necesario para escudarme. Trato de recordar el otro hechizo y espero un poco para prepararlo, suponiendo que no puede secretar ácido constantemente… tengo que ser rápido si eso vuelve a pasar.

La que sí fue rápida fue Wen, cuando encajó una flecha en el gusano que le dio de lleno aparentemente haciendo bastante daño. El próximo chorro de ácido llegó de golpe, pero impactó en la barrera sin acercársenos a ninguno. Me había pillado por sopresa el nuevo chorro de ácido, pero ahora la estrategia ya no tendría mucho sentido, porque tras bramar, se puso a embestir la barrera.
-O reforzamos la barrera o habrá que pensar algo. Joder voy a ver si lo saco de aquí o algo. –Volví a poseer el dragón lechoso y, despidiéndome mentalmente del pobre cadáver, rodeé la barrera al trote y trate de alzar el vuelo para embestirlo por el lateral.
Apenas se pudo sostener en el aire y cayó al lado del monstruo. Me levanté todo lo rápido que pude y traté de llamar su atención soltándole algunos zarpazos y alejándome después. Si al menos dejase la barrera por un momento…

19 Re: Desierto Malyadar el 21/10/12, 10:49 pm

Matt

avatar
Mientras estoy detrás de Nasher escucho a Noel gritar algo por lo que levanto la vista hacia para ver hacia donde mira.

-Joder, eso no lo había visto nunca señores.- Digo extrañado. La apariencia monstruosa del gusano hace que de un par de pasos atrás para poder mirar bien la situación. Noel y Gael salen volando hacia el bicho y comienzan a atacarle. Wedn crea una barrera protectora que nos envuelve. Mientras tanto me quedo mirando al bicho extrañado cuando Noel me grita que llene la boca del gusano de arena para taponarlo. “Venga Matt puedes hacerlo.” Observo a mi alrededor y contemplo la inmensidad de la arena y sonrío. “Mm mm... vamos a jugar.”

Alzo la mano y un pequeño torrente de arena se arremolina a mi alrededor. Me concentro en comprimir una esfera de un tamaño considerable pero esta se disuelve al desconcentrarme al escuchar gritar a Noel al caerle el ácido que por lo visto el gusano escupe.

Noel se acerca de nuevo y vuelve a pedirme que le llene de arena la boca. Asiento y vuelvo a intentar crear la esfera para atragantar al bicho cuando Noel vuelve a la carga, Giz le lanza un hechizo que hace que se ralentice y Wedn dispara al bicho en la boca. -Vamos coño Matt espabila.-

El gusano se acerca rpidamente hacia nosotros a la respuesta por las flechas de Wedn. -¡Jodeeeer que viene!- Mientras digo esto el gusano comienza a expulsar ácido por la boca pero la barrera de Wedn cumple su función y hace que la arena al rededor se disuelva.”Mierda eso puedo ser yo Matt espabila.”De pronto el gusano comienza a lanzarse contra la barrera haciendo que esta se resquebraje.

-¡Hijo de puta!- Grito al golpe que el gusano vuelve a arremeter abriendo la especie de boca. Mi mano derecha se adelanta en dirección hacia la boca del gusano y un torrente de arena que revoloteaba a mi alrededor sale disparada dirección a las profundidades de la boca para intentar taponara.

-¿¡Señores que hacemos!?- Pregunto mientras observo hacia todos lados observando la arena y pensando en alguna forma de utilizarla. “Venga Matt piensa... Este bicho no creo que le importe mucho mi arena. Intentaré otra cosa.” Comienzo a concentrarme en comprimir arena en forma de pelotas duras que revolotean a mi alrededor. “Vaya.. he conseguido mas de lo que esperaba.” Pienso al mirar las esferas que revolotean a mi alrededor.

-¡Largate de aquí hijo de puta!- El bicho se revuelve al tener la boca llena de arena y de manera casi instantánea el grupo de esferas que revolotean a mi alrededor se paran en seco y salen disparadas a la cabeza del bicho con bastante potencia que por lo que parece ser es la parte mas vulnerable. “Espero que surtan efecto esto.”

20 Re: Desierto Malyadar el 22/10/12, 12:16 am

Yber

avatar
GM
El animal era peleón, lejos de achantarse con los ataques que le llovían desde varios flancos a la vez, parecía dispuesto luchar por y contra su comida, incluso teniendo la boca inundada de arena y con heridas de flecha. La barrera que había alzado Wen parecía empezar a quebrarse y el gusano se encontraba demasiado cerca. Por un instante, Giz dudó sobre qué podría hacer. Sin embargo, al ver a Matt lanzando improperios y bolas de arena por igual contra el ser, supo poner orden a los hechizos que tenía en mente. << Dudo que Cain dejara a la madre de semejante bicharraco trabajar en su burdel >>.

Lo primero que hizo fue apuntar hacia el mismo sitio que el espectro de arena con sus proyectiles artesanales y lanzó un hechizo de impacto directo a lo que parecía ser la "cabeza" del animal. Después, preparó un campo de fuerza tras el de Wen, que estaba apunto de caer, pero que todavía podría aguantar o disminuír el daño del suyo y ya hecho todo lo que podía hacer, se permitió el lujo de llevarse una mano a la frente y resoplar. << Esto con agua no nos estaría costando tanto >> se dijo, pensando que probablemente la criatura se vería con problemas en el barro. << O tal vez no pasaría nada >>, en cuyo caso, el interés de Giz por llevarse unas muestras, habría sido mayor incluso. << Bueno, ya escupe ácido, que de por sí es interesante... >>. Se cruzó de brazos bajo el poncho y, con la gola abierta para aprovechar los hechizos del resto, volvió a repasar los hechizos que conocía una y otra vez mientras esperaba a que la situación evolucionara de una u otra manera.

-La próxima vez que haya que renovar la arena, vamos a Asrena-comentó jocoso entre repaso y repaso-. Un sitio más ocioso y menos agusanado.



Última edición por Giz el 22/10/12, 12:22 am, editado 1 vez (Razón : Estúpido teclado estúpido)


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

21 Re: Desierto Malyadar el 22/10/12, 12:19 am

Giniroryu

avatar
GM
Deshago el hechizo de ráfaga de viento al comprobar con fastidio como el enorme gusano no es capaz de seguir a penas el movimiento de las plumas. Mientras tanto Matt había conseguido llenarle la boca de arena considerablemente, pero al mismo tiempo el campo de fuerza que rodeaba a mis amigos se había empezado a debilitar debido a las reiteradas arremetidas de la larva. En el aire me había quedado yo sólo ya que el cadáver del dragón de Gael ya no servía para volar. Tenía que hacer algo, yo todavía tenía mi protección casi intacta. << Ahora que tiene la boca llena de arena debería intentar provocar que disparase ácido a ver si se daña a sí mismo >>, pienso mientras me lanzo de nuevo a la carga. Revoloteo a su alrededor haciéndole varios tajos con el hacha de pasada. Pero parece tener demasiado interés por el resto como para molestarse.
-¡Déjalos en paz, maldito gusano obeso! -grito cada vez más frustrado mientras sigo intentando atraer su atención- ¡Hazme caso, joder!
Veo una oportunidad cuando Giz realiza un hechizo de impacto contra él. Me lanzo en picado hacia su cabeza, que parece ser su punto débil, y suelto un hachazo con todas mis fuerzas al tiempo que con el brazo libre endurezco las plumas de este para golpearle con el mismo y también utilizarlo como arma. Inmediatamente después lanzo una ristra de plumas desde la espalda intentando introducirlas en su boca, intentando asegurarme de que se fije en mí. Acto seguido me aparto, atento para salir volando en otra dirección por si vuelve a lanzar ácido y me alcanza a pesar de la arena.

22 Hay amores que matan el 22/10/12, 12:53 am

Naeryan

avatar
El correteo del cuerpo de Gael en torno a la larva le dio esperanzas. Se distrajo momentáneamente de la barrera y acudió presto a devorar a aquella presa por fin a su alcance. Sus fauces babosas se cerraron en torno al dragoncillo y sus fluidos salivares se prepararon para disolver con regocijo sus tejidos.
Fue entonces cuando Matt entró en acción. El torrente de arena en su boca le hizo atragantarse y pulverizó definitivamente el cuerpo de Gael en su boca. La carga de bolas de arena desequilibró a la larva, y el hechizo de Giz terminó de tirarle al suelo. Un coletazo terminó de destruir la barrera de Wen, pero una segunda aguardaba en su lugar.
Confuso y herido, el gusano por fin se dio cuenta de que llevaba las de perder ante el último ataque frontal de Noel y dio marcha atrás retrocediendo a velocidad vertiginosa en dirección al agujero del que había salido en busca de otro plan de ataque.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

23 Re: Desierto Malyadar el 22/10/12, 02:28 am

Matt

avatar
"¡Funciona!" Una sonrisa y un aire de repentina superioridad inunda mi cuerpo al ver al bicho desplomarse al desestabilizarse abrumado por todos nuestros movimientos. El gusano monstruoso se da la vuelta rápidamente y sale de manera rauda hacia el agujero de donde había salido por lo que me giro hacia los chicos y les hablo.

-¡Señores! ¡Creo que es hora de hacer lo mismo que el gusano y salir de aquí echando ostias!- Parece ser que no he sido el único en pensar esto por que de manera inmediata los chicos comienzan a correr en la dirección contraria del gusano. -Yo os alcanzaré ahora- Digo entre dientes mientras me doy la vuelta para mirar la huida del gusano. Todos han salido a correr menos yo y Noel que por lo que veo tambien observa los movientos del bicho desde la distancia mientras este está llegando al hoyo.

"Ahora me toca jugar a mi. No dejare que nadie haga daño a mi familia." Comienzo a andar hacia el agujero lentamente para dejar que el gusano entre en la arena. Puedo observar la cola del gusano hundiéndose en la arena por lo que me detengo en seco y respiro hondo. Una sonrisa macabra se dibuja en mi cara al ver que el bicho se ha terminado de meter en la arena por completo."Eres mio so pedazo de cabrón... espero que esto surta efecto."

Doy un paso hacia delante y en un momento hundo mi cuerpo en la arena como si el suelo se hubiese convertido en una piscina y yo hubiese andando hasta el borde dejándome caer hundiéndome a un par de metros de la superficie. En la oscuridad comienzo a concentrarme intentando localizar el movimiento del gusano en la arena. "Vamos.... vamos.... ¿Donde demonios te has metido?" De pronto un escalofrío recorre mi cuerpo al localizar movimiento a un par de metros de distancia de donde yo estaba. -Te encontré hijo de puta.- Me giro en dirección al bicho y alzo las manos.

Junto las manos como estuviese agarrando una pequeña bola entre ellas y respiro profundamente mientras noto como el gusano detiene su paso al encontrarse en una esfera de arena atrapado. Puedo notar como el bicho se revuelve en la enorme cárcel de arena que he preparado para el. "Una... dos.... Dios nunca he intentado esto con un bicho tan grande.... ¡Y tres!" Al momento mis manos se unen chocando fuertemente una contra otra. Un escalofrió recorre mi cuerpo al notar como la arena al rededor del gusano se compacta de golpe haciendo que el bicho deje de moverse al instante. "Matt creo que esto ya es suficiente. Deberia de haberlo espachurrado." Pienso y al momento asciendo rápidamente a la superficie.

Por algún motivo me siento bastante cansado y algo mareado "Tss por lo que se ve mover tanta arena y controlarla aun me cuesta... Necesito entrenamiento y con esta arena podré practicar maravillosamente. Debería venir a entrenar algún día." Pienso mientras veo a Noel acercarse. -Estoy un poco mareadillo creo que me he pasado con el bicho aunque no se si esta muerto o no- digo señalando el suelo. -Creo que deberíamos seguir a los chicos por donde han ido. No deben de estar muy lejos y si no he matado al gusano no quiero ver el cabreo que tiene que tener al salir a vernos.- Noel echa a volar y yo comienzo a deslizarme por la arena como si estuviese montado en unos patines arenosos y subir las dunas no costase en absoluto.

Mientras corro por el desierto comienzo a sentirme mejor poco a poco. Al llegar a la altura de los chicos comento lo que he hecho con el bicho y mi inseguridad sobre que haya acabado con él. Antes de salir del desierto hago una esfera con arena suficiente para tapar un poco mas de la mitad del hoyo de mi cuarto.

"Mañana vendré a por más." Me digo mientras sopeso mi decision de volver mañana a entrenar en el desierto un rato para perfeccionar un poco esto de la contracción y control de la arena. "No se tampoco si podría aguantar tanta arena por que aun estoy algo mareadillo así que prefiero prevenir que curar." Me digo al mirar la esfera antes de terminar de salir del desierto. -Bueno señores espero que hayan disfrutado de la visita guiada por el desierto.- Hago una pausa y miro a Gael con cara triste.

-Y... siento lo del dragoncito... era mono.-

24 Re: Desierto Malyadar el 22/10/12, 02:52 am

Giniroryu

avatar
GM
<< ¡Por fin! >>, pienso satisfecho momentáneamente al ver que finalmente nuestros ataques parecen hacer verdadera mella en el gusano. Aún así todavía sigue con vida y observo como se retira de nuevo hacia su agujero con preocupación. Sin duda es la hora de salir de aquí. Los demás no parecen pensar de otro modo y todos echan a correr para alejarse lo antes posible del lugar por donde desapareció la criatura. Estaba a punto de seguirlos cuando veo que Matt se queda atrás. Desciendo hasta ponerme cerca de su altura y veo como comienza a hundirse en la arena. Debe de estar intentando algo para tratar de retener al gusano. Decido quedarme suspendido en el aire a distancia prudencial por si acaso, al fin y al cabo volando alcanzaría a los demás pronto. No sé lo que está haciendo Matt bajo la arena pero veo movimiento alrededor del enorme hoyo. Tras unos instantes que se me hacen interminables Matt sale por fin a la superficie. Tras comprobar que se encuentra bien asiento a lo que me dice y echo a volar siguiendo el rastro de los demás lo más rápido que me permiten el cansancio y el sofocante clima del desierto, sin volver la vista atrás.

Pronto diviso al grupo desde el aire y me paso un poco de largo debido a la velocidad que llevaba. Aterrizo de forma un tanto aparatosa a unos metros de ellos y me acerco caminando, visiblemente cansado. Matt no tarda en llegar también y cuenta lo que hizo bajo la arena.
-Bien hecho, Matt, podría ser que todavía tuviera más ganas de guerra. Nos ha costado bien cara tu arena -le digo al brujo de la arena tras tomar un poco de aliento-. Hacía tiempo que no peleábamos contra un bicho tan pelmazo. Pero no ha estado del todo mal, ¿no? -sonrío realizando la pregunta para nadie en concretol-. Gael, yo también siento que te quedaras sin el cadáver... pero te ayudaré a capturar otro si quieres. En fin, ¿nos vamos? -finalizo realizando un gesto hacia las montañas.

25 Re: Desierto Malyadar el 22/10/12, 03:16 pm

Tak

avatar
GM
El gusano fue más rápido de lo que me esperaba capturando el pequeño dragón que poseía. Cuando me quise dar cuenta estaba atrapado entre sus fauces y abandoné el cuerpo sin pensármelo un segundo. Ya en el aire regresé al interior de la barrera, ahora renovada, y observé los esfuerzos de los demás por detenerlo. La arena de Matt en concreto pareció ser muy efectiva, y el gusano pareció retirarse por donde había venido. Era hora de hacer lo propio, como Matt también dijo. Y aunque todos salimos pitando de allí, tanto él como Noel se quedaron. Me di la vuelta para no perderlos de vista pero me seguí alejando, Noel volaba y Matt era un brujo de la arena, por lo que no había de qué preocuparse. Sí traté de mirar en todas direcciones, no fuera a salir un peligro similar, ¿y si aquella era solo una larva de todo un nido?

Cuando ya nos aproximamos de nuevo a terreno montañoso Matt y Noel nos alcanzan por fin. Nos paramos allí, todavía alerta, y encima Matt aún tiene ganas de bromear.
-Claro. Una excursión completita, Matt. Vegetación exuberante y alguna que otra pelea para abrir el apetito -suelto mientras tomo aliento. Pero entonces Matt dice que lo lamenta por el dragón y me arrepiento un poco por si he sonado más irritado de la cuenta. La verdad es que lo único que me pesaba era la pérdida del dragón, al final no había pasado nada más grave-. No pasa nada, donde había este había más -añado, quitándole importancia. Cuando Noel se ofrece a ayudarme a conseguir otro también le respondo, contento-. ¡Claro! En realidad me harán falta ese y bastantes más, cualquier ayuda es bienvenida.

Y por último, haciendo caso a su sugerencia, seguimos huyendo del desierto. Al menos Matt ha conseguido una buena cantidad de arena, así que el viaje no ha sido en vano. Y creo que tendré que agradecerle a Vac la infusión como no lo hice en su momento, porque si llego a venir con el dolor de cabeza con el que me había despertado, otro gallo cantaría.

Cuando ya caminábamos por las montañas, la brisa me molestaba demasiado, así que me aparté del grupo un momento y con el hechizo de niebla mágica rastreo entre las rocas en busca de agujeros que puedan ser madrigueras. Escucho a los demás un poco más allá y trato de avanzar al mismo tiempo para no quedarme atrás. Al cabo de un rato encuentro un agujero en el que hay un roedorcillo de pequeño tamaño acurrucado. "Bingo" pienso mientras me acerco allí sigilosamente. Con un hechizo de atracción saco al animalito de su madriguera, que por suerte era poco profunda. El pobre ratón se revolvía histérico mientras se acercaba a mí, así que no me quedó más remedio que romperle el cuello con un hechizo de constricción. Y maldita la gracia, porque no estoy de reservas mágicas tan bien como me gustaría.

Una vez listo el animalito, lo poseo y voy correteando hacia los demás. Me reconocen fácilmente por el brillo azulado y Noel me deja subir en su hombro, donde me dedico a ir de un lado a otro y, por chiste, hacer ruiditos con la boca. Después me bajo saltando por sus alas y me subo a los hombros de Giz por su poncho. La ratita pareció caer en gracia, porque al final acabé pasando constantemente de una espalda a otra, tanto de Wen, como de Noel y de Giz.

26 Re: Desierto Malyadar el 05/01/13, 04:05 am

Matt

avatar



La fiesta en el cuchitril siguió su curso entre bromas y algún que otro borrachín. Me mantuve en silencio dubitativo todo el camino hasta Serpentaria. La misma idea que me llevaba rondando la cabeza unos días y la idea de no haber conseguido ningún regalo para los chicos hace que se me encienda la bombilla. “Muy bien Matt... hay que intentarlo.”

Llegamos a Serpentaria y cada uno se fue subiendo a sus cuartos. Subo a mi cuarto en silencio sopesando mis ideas y mis maquinaciones tranquilamente. Entro en mi pequeño desierto en miniatura y cierro la puerta.

Mientras camino hacia el foso de arena una buena cantidad se arremolina a mi alrededor formando tres nubes que vuelan entorno a mi. Me siento con las piernas cruzadas y observo las nubes como se mueven. Con un rápido movimiento de manos las tres nubes se detienen en el aire.

“Venga Matt.. La prueba final.” Me digo intentando auto motivarme. “Venga lo has practicado tropecientas veces. Una... dos... y ¡Tres!” De pronto las partículas de una de las nubes comienza a girar hasta formar una esfera perfectamente modelada. -Esferas.. listo.- Mi mirada se posa en otra de las nubes y sonrió. Sin hacer cuenta atrás alzo la mano y chasqueo los dedos. La segunda nube comienza a compactarse formando un cuadrado liso perfecto.

Una sonrisa se dibuja en mi cara al ver que ya no me cuesta tanto modelar arena en formas sencillas. -Muy bien.. Ahora un nivel más.- Miro la ultima nube como se encuentra suspendida en el aire como si estuviese esperando la orden precisa para comenzar a moverse. -Tu turno.- Cabeceo en dirección a la nube y sus partículas se compactan y arremolinan formando un triangulo casi perfectamente liso. “No puedo creer que con cuatro copas de mas pueda tener tanto control. Las figuras básicas las tengo... medianamente controladas. ” Digo mientras inspecciono cada figura.

No se muy bien cuanto tiempo ha pasado mientras jugueteo con la arena pero el sueño y un cierto mareo comienza a hacer mella en mi por lo que decido intentar una ultima cosa antes de irme a dormir. Levanto una gran cantidad de arena y comienzo poco a poco a formar la imagen del objeto que quiero que forme la arena. Voy siguiendo los pasos tal y como me dice el libro de Dama Drástica ya que me los he acabado aprendiendo de memoria de tanto mirarlos. La arena suspendida comienza a tomar forma, la bola empieza a dar pequeños espasmos y comienza a sacar unos intentos de patas y un intento de cabeza. -¿Pero que mierda?- Digo mientras veo el intento de perro que acababa de hacer.

Perro, si a eso se le podía llamar perro. El torso estaba muy bien conseguido, la cola no era como yo la había imaginado pero podía tener un pase. había imaginado que fuese un pelin mas larga pero estaba medianamente aceptable. El problema venia en las patas y la cabeza. Las patas delanteras estaban algo conseguidas, una mas larga que otra pero al menos tenían forma de pata. No podía decir lo mismo de las traseras, completamente inexistentes. La derecha acaba en un muñón a la atura de donde debería estar la rotula y la izquierda, directamente no había pata izquierda. El intento de cabeza era hasta graciosa de mirar, era tal y como la había imaginado pero a una escala muchísimo mas pequeña, como si hubiera mezclado a un mastín tibetano con un chihuahua y el tamaño de la cabeza es lo único que ha sacado del animalillo.

-¿Pero que mierda se supone que te ha pasado? ¡Yo no te había imaginado así!- La consistencia esta bastante bien conseguida. Quizá algo dura para lo que había imaginado pero esta bastante bien. Me sorprende la cantidad de arena que he utilizado para crear esta mierda de intento de perro. Yo intentaba hacer un mastín y bueno... al menos la altura la había conseguido .

Me siento un poco mareado aunque no entiendo muy bien el por que. -¿Donde esta el libro? ¿Donde coño lo he puesto? Me cago en la leche.- Mientras me vuelvo loco buscando el libro la silla se acerca a mi lentamente con el libro encima. Noto como me golpea suavemente la rodilla por lo que me giro asustado pensando que era el intento de perro intentando vengarse por la mierda de forma que tenia. -Ai coño mira donde lo había puesto.- Digo mientras que recojo el libro.

Ojeo de nuevo la misma sección del libro que había releído cuatrocientas millones de veces. Mis ojos repasan cada palabra aunque ya me las se casi como si la tuviese grabada en la mente. -Aaanda coño. Me he quedado corto de arena.- Levanto el brazo y relleno las imperfecciones del perro llegando a tenerlo casi perfecto. El perro ya parecía un perro, calvo, pero tenia forma de perro. -Ai.. no ha quedado tan mal.- Con un ligero toque el perro desciende del aire aunque por alguna razón comienzo a sentirme muy cansando. Giro la cabeza intentando despejarme. El perro esta inmóvil, con la vista fija, sin vida, sin nada. Una estatua inmóvil. “Venga Matt.. Una pata, otra pata, una pata otra pata.”

-Acercate.- Le digo al perro pero el perro sigue inmóvil. Vuelvo a ojear de nuevo el libro y me paro en la parte que Dama Drástica explica como ella conseguía que los golems hicieran sus deseos sin que ella tuviera que estar detrás de ellos. -¿Runas?¿Tengo que usar runas?. -También hay un apéndice al margen que explica que esto conlleva un uso bestial de magia por lo que puedo entender que por eso me puedo estar sintiendo mareado.

Bueno voy a intentar moverlo. Cierro el libro y me giro hacia el perro y con un chasquido el perro para mi asombro bosteza y se sienta. -¡Ai lo he conseguido!- Rápidamente bajo la voz pensando en las horas que podrían ser. Poco a poco comienzo a sentirme mas cansado pero intento hacer el ultimo esfuerzo y chasqueo los dedos. El perro se incorpora y hace un ademan de ladrido pero no suena nada. -Necesito.... algo... con lo que... ladres....- Le digo apesadumbradamente. -Ven- Levanto la mano y hago un gesto para que se acerque el perro y poco a poco el perro comienza a moverse en mi dirección. Pero al cabo de cuatro pasos la vista comienza a nublarseme y sin poder evitarlo caigo de bruces sobre la arena.

A la mañana siguiente cuando doy en mi mismo un dolor en la cabeza me ataca al levantarme. -Ostias... resaca mágica.. Que horrible... Paso de entrenar. Me voy a acostar.- Me digo mientras me acerco al foso lentamente mientras busco por la habitación a mi perrito pero parece ser que se ha desecho. Me sumerjo en el foso y al cabo de una media hora el dolor de la cabeza cesa.- Mm.. Que vida.- Me digo sumergido en mi grumosa oscuridad vuelve a inundarme la idea de hacer una excursión al desierto para perfeccionar lo que estuve practicando anoche. De pronto mi estomago ruge. “Voy a desayunar”

Bajo a la cocina y por lo que veo no es tan sumamente tarde como pensaba por que los chicos están terminando de desayunar. Les comento que voy a saltarme los entrenamientos un par de días y que voy a llevarme unas cuantas provisiones para el camino.

Los chicos se van al entrenamiento y yo salgo con ellos sin comentarles el motivo de por que me voy al desierto. Simplemente saben que me voy, quiero que sea una sorpresa. A mitad de camino me desvío hacia la biblioteca para buscar el libro al que se refiere Dama Drástica. Llevo conmigo los libros envueltos en una esfera de arena que revolotea a mi alrededor junto con otra donde guardo la comida que he medio calculado que necesitaré para los dos días. Cinco piezas de fruta y carne en salazón será mi menú para las horas de comer y si se me acababa, ya había conseguido cazar en el desierto, no creo que me sea difícil volver a hacerlo. Con cierta prisa llego a la biblioteca me paro en la puerta y recuerdo las palabras del bibliotecario. -Mierda, la arena- Saco los libros de la esfera y hago que todas las partículas salgan de los libros, con la esfera vacía la acabo uniendo a la otra y la dejo en la entrada lo suficientemente alta como para que no hubiese posibilidad de que ningún curioso le diese por llevarse la comida.

Entro en la biblioteca que esta tan solitaria como de costumbre aunque por lo que veo parece ser que ha habido algo de movimiento últimamente. Llamo al bibliotecario que no tarda en hacer su aparición lenta y con la misma ilusión que siempre. Tras bromear un rato con el le pregunto sobre el libro al que se refiere Dama Drástica. El bibliotecario me suelta aun par de muletillas que prefiero no responder por que no se muy bien como responderle. Por lo que me da a entender los nuevos cosechados han empezado a pulular por allí y le presento mi interés por ellos a lo que el me pone en sobre aviso sobre las leyes de rocavarancolia y la verdad no me apetece morir por ver a los nuevos. “Ya te buscarás las vueltas Matt. Hay que ir a ver a quien está ocupando tu habitación.”

Después de un rato en la biblioteca buscando el libro me acabo llevando otro parecido por que por lo que parece el libro al que se refiere Dama Drástica alguien se lo llevo hace años y aun no lo ha devuelto. Cambio el libro de magia térmica por el de las runas y bromeo con el bibliotecario y le insinúo que si encuentra una sola mota de arena en el libo me comprometería a limpiarle de cualquier arena que hubiese en la biblioteca. Salgo de la biblioteca y la bola de arena me esta esperando suspendida en el aire. Saco arena de la esfera y vuelvo a formar dos metiendo los libros de nuevo y encaminándome hacia el desierto.

El camino hacia el desierto se me hizo rápido. No se muy bien si fue por las ganas que tenia de llegar o por que me había aprendido el camino de memoria. Paso por Letargo y puedo escuchar algunas voces y un deseo de entrar y saludar a los nuevos cosechados y contarles las historias de mi cosecha me inundaron la cabeza aunque la voz del bibliotecario diciéndome que mi cabeza podría acabar a mucha distancia de mi cuerpo me hicieron recapacitar y continuar mi camino.

Al poco tiempo de camino el aire del desierto vuelve a inundar mi cuerpo haciéndolo vibrar de emoción. “Dios... nunca me cansaré de contemplarte.” Aun recuerdo la ultima vez que fui al desierto con los chicos que nos acabo atacando un gusano gigante. “¿Me pregunto si conseguí matarlo?” Esa será una duda que siempre tendré me acabo diciendo a mi solo.

Comienzo a caminar con los pies hundidos en la arena disfrutando del camino hasta encontrar la ladera de una duna enorme donde pienso hacer mi base. Inspecciono la zona y hago un par de sondeos en el suelo para no encontrarme ni una sorpresa indeseada. A parte de un par de alimañas de poco tamaño no había nada por lo que preocuparse por lo que decido hacer mi base. -Bueno... listo. De aquí no me muevo.- Las esferas continúan deambulando a su bola y para conservar la comida y evitar que se recalienten hago que la superficie de la esfera de endurezca y compacte hasta adquirir la consistencia y dureza de una roca y la hundo en el suelo a medio metro de profundidad para conservarla.

Ojeo de manera bastante minuciosa el libro de runas hasta llegar al apartado que me interesaba. El libro hablaba de trampas, de maneras de proyectar la voz, de incluso ritos mediante la combinación de runas se podría confinar a alguien en algún lugar pero a decir verdad, eso no me interesaba.

Tras muchos intentos fallidos de crear formas me acabo cabreando conmigo mismo y tras soltar mil y un improperios a las figuras deformes acabo destrozándolas con hechizos de impacto. A la tarde después de una buena comilona vuelvo a las andadas aunque he consumido una gran parte de los alimentos que he traído. “Usar tanta magia me da un hambre. Ni que estuviese con todo el hama coño. Es peor que fumarse un porro a las tres de la tarde en pleno verano.” Me digo mientras entierro de nuevo la esfera con la comida.

Sin mas dilación comienzo a calentar haciendo formas sencillas que por alguna razón no me cuestan nada hacerlas. “¿Será por tanta arena que no me cuesta nada?”. Las primeras formas fueron bastantes sencillas, esferas, cuadrados, triángulos, grandes, pequeños, muchos, pocos. Tras un rato miro de nuevo el libro de Dama Drástica. -Cuanto mas grandes... ¿mas sencillas?- El libro tenia razón, el modelage de arena era mas sencillo cuanto mas grande querías hacerlo y con menos detalles. Doy una palmada en el suelo y se levanta un cubo de unos tres metros de alto, dos de ancho y dos de profundidad.

Empiezo a imaginar la imagen del animal. Imagino las patas, el pelo, la cabeza, la cola. Voy modelando poco a poco en mi mente como si lo hiciese en la realidad. A decir verdad noto como me cuesta y como me voy cansando pero me cuesta mucho menos que la otra noche por lo que lo achaco a la gran cantidad de arena. Al cabo de un buen rato abro los ojos y contemplo asombrado mi creación.

Aquel intento de caballo me estaba dando miedo. Tenia forma de caballo pero a decir verdad no se que demonios había pensado para que acabase teniendo esa forma. Las crines caían gracilmente sobre el cuello pero donde empieza la carne arenosa la crin cambiaba a ocho extremidades, cuatro a cada lado. Los apéndices tenían forma de serpiente. Las cabezas de las serpientes tenían forma de flecha, al final, el caballo tenia la boca abierta pero no parecía tener dientes.-Das miedo- Digo mientras me acerco a la figura inmóvil de la bestia.

Era guay, imponente e incluso sombría. Recuerdo una pesadilla que tuve un día y esa bestia se parecía bastante a lo que me perseguía. -Voy ha ponerte una buena dentadura mi querida pesadilla.- Le digo al corcel. Una pequeña nube de arena asciende y se coloca en su mandíbula formando unos dientes algo afilados. -Muy bien. Ya tienes una sonrisita bonita.- Le digo al caballo mientras paso los dedos por sus dientes. -Muy bien... Ahora muévete.- Juego con el caballo como si de una marioneta se tratase le hago galopar, saltar, encabritarse y para mi sorpresa los apéndices funcionan perfectamente alargándose y clavándose en el suelo. -Muy interesante.- Digo mientras hago que el caballo se tumbe en el suelo y le hago conservar su forma según como dice el libro.

Al hacer esto un fuerte mareo me asalta a la cabeza. “Dios Matt... No.. te...desmayes... cojones... entereza.” El cuerpo entero me falla y me hundo en la arena instintivamente comenzando a sentirme mejor. Giro mi cabeza hasta que cruje y vuelvo a subir. El resto de la tarde me lo tiro haciendo todo tipo de formas. Perros grandes, mas caballos, algún que otro intento de golem sin mucha suerte. La mayoría se acababan disolviendo al dejarlos solos y otros muchos a decir verdad me entretenía ver como mi querida pesadilla se los merendaba o los despedazaba. A la noche terminé con casi todas las existencias de comida y comencé a preocuparme.

“Matt... Tienes que buscar comida.” Digo al terminarme la ultima pieza de fruta. La mitad de la noche me la tiro modelando arena y evitando caerme de bruces al usar demasiada magia al plantar algunas runas en varios modelos. Las primeras veces no ocurría nada o hacían de todo menos de lo que le había mandado. Al final de la jornada terminé con cinco especie de lobos con unas mandíbulas extremadamente fuertes. Eran grandes, de unos dos metros de largo y un metro y medio de alto. Les había inducido mediante runas la capacidad de rastrear, cazar y volver a avisarme. Por alguna razón que se escapaba de mi conocimiento las criaturas parecían interactuar entre ellas. Se movían como una manada e incluso parecían aprender.

Los había mandado a cazar aquella noche esperando vanamente que volviesen. La pesadilla seguía inmóvil, aun no me había atrevido a ponerle ninguna runa por miedo a que saliese mal y perdiera aquella criatura. No se muy bien por que pero me gustaba. Y un par de murciélagos que revolotearon un par de veces pero me di cuenta de que se sostenían en el aire por mi voluntad, no por sus alas. Por lo que a la mañana siguiente estaba muy seguro de que no habría murciélagos.

A la mañana siguiente me levanté con ganas de seguir con mis trabajos manuales. Salgo de la arena lentamente medio adormilado pero totalmente recuperado del esfuerzo de la noche anterior. Me encantaba la arena, la tranquilidad, nada se escucha, nada cambia en el desierto, todo es arena por lo que podía concentrarme perfectamente en mis pensamientos y tareas. Echaba de menos esa sensación en Serpentaria aunque me seguía dando pena el pensar que ahora sin los chicos todo se haría mas aburrido. El pensar en los chicos me hizo recaer en por que había ido hasta el desierto. Busco los murciélagos pero como había previsto habían caído al suelo y se habrían disuelto.

-Bueno Matt.. hora de ponerse a currarse el regalo.- Estaba totalmente enfrascado en mi trabajo, no valía cualquier modelo, no eran buenos, no eran lo suficientemente grandes o eran demasiado armatostes. Solo había parado para terminar de comerme las pocas trazas de carne y la ultima pieza de fruta que no estaba muy seguro que estuviese en buen estado pero me lo comí con gusto. Al cabo de un par de horas unas unas pisadas rápidas me sobresaltan y me hacen girarme anonadado. Uno de los lobos había vuelto y se encontraba sentado a mi espalda. Esa no fue mi mayor sorpresa. Lo que me quedo sorprendido fue verle que en la cavidad bucal había trazas de sangre seca.

-!OOOO! ¡No me lo puedo creer! ¿Lo habéis conseguido?- Inspecciono al lobo y puedo ver como la parte de arriba de su mandíbula ha sido arrancada y su vientre se encontraba mordido por uno de los lomos. Lo reparo lo mas rápido que puedo y le ordeno al lobo que me lleve con los demás y como si hubiese accionado un resorte el lobo sale a correr en dirección a lo que yo pienso que estará su presa. Salgo a correr detrás de él pero el lobo corre mas que yo por lo que silbo y la pesadilla se levanta y galopa hacia mi. Me subo al caballo y le hago correr detrás del lobo.

Me encanta galopar de nuevo a lomos de un caballo. Me recuerda al campo del abuelo y a las horas que me tiraba montado en azucarillo, el caballo de mi abuelo que nos ha aguantado a mi y a todos mis primos sin quejarse. A decir verdad no se me dio muy bien pero al controlar yo el caballo me resultaba fácil. El mover el caballo me cansa un poco pero puedo con ello. “El desierto hace maravillas con mi cansancio.”

A la hora y media de seguir al lobo hacia ninguna parte mis ojos se abren de par en par. El lobo se acerca a lo que queda de su manada que están sentados en torno al cadáver de una especie de bestia parecida a un dromedario pero algo mas decrepito y con un par de patas mas. De los cinco lobos solo quedan tres por lo que el bicho tubo que dar bastante guerra.

“Necesito encontrar algo que me avise si alguno cae... Lo necesito para el regalo de esta gente.” Me acerco al cadáver del bicho y los lobos de nuevo vuelven a salir a correr. Por mucho que les grite que vuelvan no me hacen caso y salen a correr hacia ninguna parte. Me alegra ver como he conseguido que hagan lo que quería pero ahora la cosa era ver que puedo conseguir salvar del bicho por que lo habían dejado echo un cristo.

Después de abrirlo y sacar la carne que veía que podía aprovechar estaba seguro que tendría suficiente para pasar la noche y lo que quedaba de día de mañana. Creo una balsa alrededor de los trozos del bicho y lo hago seguirme mientras subo de nuevo al caballo y me voy rumbo a mi base.

Tras un par de horas perdido me bajo del caballo y me concentro en la esfera que contiene mis libros. Intentando localizarla una leve vibración me recorre la espalda, no estaba lejos de los libros. Por lo que me monté en el caballo y galopo hacia donde pienso que están los libros. A la media hora encuentro la duna y respiro aliviado. Meto la carne en la esfera y la hundo en el suelo para que no se estropee.

Sigo mirando el libro de las runas buscando una solución para solucionar el problema de que si el regalo caía yo no me enteraría pero al cabo de un rato al fin consigo la respuesta. Sigo creando bichos, algunos normales y corrientes como gatos, leones, y una especie pájaro enorme que no duró mucho tiempo por que al intentar volar se estrelló contra el suelo deshaciéndose. Cene la carne del bicho haciéndolo con un hechizo térmico que al parecer sirve muchísimo mejor para cocinar que el hechizo de llama que me enseño Tsusu. Tras una buena comilona observo mi creación orgulloso.
“Mañana meteré las ordenes en las runas. Hoy me he ganado un descanso.” Esa noche dormí como hacia mucho tiempo que no dormía.

A la mañana siguiente me despierto antes de que salga el sol y contemplo el amanecer en el desierto. El tenue sol de rocavarancolia comienza a bañar las dunas haciéndome terminar de desperezarme y comenzar a mirar como tenia que poner y dibujar las runas. Coloco en todo el cuerpo de la creación desperdigadas las runas correspondientes para que cumpla ordenes y otra que me avise por si en algún momento mi creación cayese aunque para eso tuve que poner una parte de la arena de mi cuerpo, cosa que fue algo dolorosa. Este trabajo me ha hecho abstraerme totalmente del mundo y cuando quise terminar ya comenzaba a anochecer pero estaba hecho. El golem estaba terminado.

El golem media casi dos metros y medio de alto y tenia una envergadura de dos metros. Unos fuertes brazos colgaban de su torso. Era enorme, imponente. Su cabeza tenia la forma de una cara aunque sin facciones, no tenia ojos pero si nariz. El golem no tendría facciones, estaría siempre igual. Las extremidades son fuertes, anchas y musculadas. El golem se alza sobre si mismo sin moverse esperando a ser activado. Según había leído el golem funcionaria como un ordenador. Me obedecerá a mi y hará lo que yo quiera.- Bueno... Solo queda la ultima fase. Activarte machote.- Escribo la ultima runa que sirve para activar al golem en una esfera de arena y la introduzco en el pecho del golem.

Tras unos segundos agónicos el golem hace lo que esperaba. Absolutamente nada. Tras soltar un par de bufidos, algunos desproperios y acordarme de familiares que no tenia el golem. Me sereno y respiro hondo. Me acerco y le susurro. -Por favor.... Muévete desgraciado por favor.- De pronto el golem vibra y para mi sorpresa lentamente comienza a moverse hundiendo su rodilla en el suelo y agachando la cabeza.

-¡O DIOS FUNCIONAS! ¡SI SI SI!- El golem no se mueve por lo que me extraño un poco. “Claro Matt.. dale una orden.” -Mm mm... Levantate.- El golem tras escuchar esto se incorpora y me mira fijamente con sus ojos inexistentes. -Asiente si me entiendes mis ordenes.- El golem asiente. -Protege el campamento hasta que yo te lo diga- El golem se gira y se mueve lentamente alejándose un par de metros de mi quedándose mirando al infinito. -¿Hola?¿Estas haciendo algo?- Estoy demasiado cansado como para poner a discutir con el golem por lo que decido centrarme ahora en el caballito pesadilla.

Le introduzco runas en bolas de arena al igual que con el golem. El caballo ahora maneja sus extremidades a la perfección y le he puesto las mismas runas que les puse a los lobos para que aprendan a cazar pero a diferencia del golem el caballo se encabrita y sale a correr ignorando mis ordenes de detenerse y se va dirección a ninguna parte. Intento correr detrás del caballo pero he usado demasiada magia por lo que me canso y acabo cayendo mareado al suelo viendo como se aleja sin saber muy bien a donde se dirige. La vista se me nubla y acabo cayendo rendido en un sueño profundo. “Te.. has pasado...”

Unos golpes fortísimos me hacen despertarme y salir de la arena rápidamente buscando el origen del ruido. No se muy bien que hora es pero la noche esta apunto de acabar de pronto otro zambombazo me hace girarme y quedarme asombrado con lo que veo. El golem esta luchando contra una especie de engendro que había sido atraído por el olor de la carne de la bestia que habían cazado mis lobos fugitivos.

La bestia tiene bastante pelo, me recuerda a las típicas leyendas de los yetis. La bestia era casi igual de alta que mi golem y se movía mas deprisa que el pero mi golem no le tiene nada que envidiar. La batalla dura poco por lo que no puedo decir muy bien que ocurre, el golem se mueve mas rápido de lo que yo esperaba y aguanta estoicamente las embestidas de la bestia. De un mamporro en la sien de la bestia escucho un crujido que me hace estremecerme y el bicho cae de espaldas. Creo que le ha partido el cuello. El golem se gira hacia mi agacha la cabeza y arrastra por un pie al monstruo hasta fuera del campamento volviendo a ponerse inmóvil mirando a la nada.

-Guau... joder.... funcionas bien... muy bien... estoy orgulloso de ti.- me quedo contemplando al golem sin decir nada, apreciando que había conseguido crear algo.. y había funcionado. A la luz del alba recojo los libros y comienzo a andar hacia la ciudad con ganas de entregar el regalo a los chicos. “Espero que les guste” Pienso ilusionado mientras camino. Tras un rato andando comienzo a ver como el golem ha sufrido daños en la batalla con el monstruo. Le reparo endureciendo su cuerpo y satisfactoriamente y por lo que veo no ha dado fallos.


Sigue en el cuchitril

27 Re: Desierto Malyadar el 29/06/13, 12:07 am

Matt

avatar
De camino al desierto varias criaturas fueron lo suficientemente imprudentes como para confiarse de su superioridad numérica. Mis figuras no tuvieron piedad con las alimañas mermando a la mitad su numero rápidamente. Una de las criaturas se abalanza sobre mí pero sin saber muy bien como la bestia ralentiza su trayectoria dándome tiempo a moverme y esquivar el ataque.

La revuelta finaliza con todas las criaturas muertas llenando el suelo de sangre y llenando el ambiente de un olor a oxido por la sangre derramada. Chasqueo la lengua en señal de decepción mientras deshago un bloque de arena que había aplastado a una de las criaturas que me atacaron pudiendo ver el amasijo de carne y huesos rotos que había quedado debajo produciéndome una mueca de asco.

Tras un buen rato al fin el paisaje montañoso tiznado de rojo comienza a cambiar lentamente con pequeños cúmulos de arena blanca se empiezan a arremolinar en la piedra. "Ya estoy llegando." Pienso mientras resoplo por el camino tortuoso que he tenido que pasar. "Si no me hubiese entretenido con tanto puto bicho hubiese llegado mucho antes." Mientras pienso eso el traqueteo de las piedras cayendo por una pared me hacen levantar la cabeza para resoplar.

Una especie de mamífero peludo de unos cuatro metros de largo por dos de ancho con tres pares de patas cubierto en su totalidad por pelo se encontraba boca abajo mirándome fijamente agarrado a la pared. La bestia parece percatarse de que la he descubierto por lo que alza la enorme cabeza mostrándome  la gran hilera de dientes que surca su enorme boca en una sonrisa que podía intuirse algo sádica. Puedo notar como sus seis ojos están puestos fijos en mí e intuyo un ataque al observar como se agarra con fuerza a la pared haciendo que la piedra quede mellada por las uñas. -Yo voy a seguir mi camino.- Le digo levantando los brazos. -Créeme que hoy no es el mejor día.- Le digo como intentando que la bestia pudiese entender mis palabras pero la única respuesta que obtengo es el bufido de la criatura que abre su boca sacando una larga lengua morada que le cuelga.

Me pongo en tensión comenzando a recular mientras acaricio al lobo que esta en posición de ataque justo a mi lado. -No lo hagas por favor.... Que no esta el horno para bollos- Le digo a la bestia mientras hago que el lobo aumente un poco de tamaño haciendo que este un poco menos condensado intentando que pareciese mas amenazadora pero la bestia se suelta de la piedra cayendo a unos cinco metros de donde yo me encontraba y olfatea el aire. Como si lo hubiese estado pensando la criatura sale a correr hacia mí con las fauces abiertas soltando un rugido y de manera instintiva lanzo el búho y al lobo a su encuentro.

Al llegar a la altura de sus fauces el búho explota llenando de arena sus ojos mientras que hago que el lobo en su galope se convierta en una espada puntiaguda con filo que sale disparada en dirección a la boca. "Y por si acaso." Pienso mientras lanzo un hechizo de impulso tras la espada grumosa que gana en velocidad y potencia. La espada se hunde en la cavidad bucal de la bestia hasta la garganta haciendo que esta caiga al suelo a escasos cincuenta centímetros de mis pies muerta. -Te lo avisé- Le digo a la bestia tendida en el suelo expulsando sangre por la boca. La criatura se levanta vomitando sangre y arena. "¿Sigue viva?" Me pregunto extrañado. La bestia me lanza un zarpazo desesperado que me toma de improvisto impactando en mi costado derecho haciéndome rodar por el suelo e impactando en una pared de piedra. Suelto un quejido y maldigo mirando el pequeño desgarro que me ha echo en la túnica. El enfado que sentía se encontró en su punto culmen al notar que un hilillo de sangre arenosa brota de mi costado por el arañazo de la bestia. -¡ME CAGO EN TU VIDA!- Le grito al bicho mientras doy una palmada y al momento la bestia se pone rígida y cae redonda al suelo.

-¿Que se siente al reventar por dentro?- Le digo al monstruo sin vida mientras me curo la herida. La arena en el interior del monstruo había sido impermeabilizada cuando toqué al lobo y con la palmada había expandido la arena hasta reventar desde dentro los órganos donde se encontraba la arena. Dejo la arena ya completamente ensangrentada al pasarsele el efecto de la impermeabilización y me encamino para llegar al fin a mi querido desierto.

Una vez en el desierto todo mi cabreo se disipa al ver el color rojo reflejado sobre la arena blanca haciendo que el desierto sea una autentica marea roja. "Que preciosidad. Es hermoso... absolutamente hermoso." Pienso mientras me quito las chanclas y los guantes guardándolos en una esfera que se levanta del suelo arenoso. Hundo las piernas hasta la rodilla pudiendo notar como la arena se mueve sintiéndome uno con los movimientos de las dunas notándome lleno de energía. Respiro hondo y alzo los brazos haciendo que una duna se levante unos cuatro metros y caiga sobre mí como si fuese una ola rompiendo en la orilla de la playa disfrutando de toda la arena que fluye a mi alrededor.

Puedo notar en la oscuridad que me ofrece la duna que me he tirado encima como la superficie se revuelve. La luna me acelera de una manera que me encanta. Asciendo saliendo a la superficie siendo recibido por el astro rojo y caigo de espaldas dejándome medio sumergido. Suspiro profundamente mientras jugueteo con la arena hasta quedarme profundamente dormido.

"Esto es vida." Es lo primero que pienso al levantarme esa mañana y observar los picos de las montañas de la ciudad y el interminable desierto al otro lado. Al mirar a mi alrededor y verme rodeado de arena lo único que puedo pensar es en moldear un poco de arena. -Hoy me siento un artista. Voy a intentar a ver si puedo hacer esto.- Digo para mí mientras pienso en el modelo que tenia en la cabeza desde el día de la fiesta del palacete. Con un chasquido de los huesos de las falanges de la mano una masa rectangular de tres metros de largo por dos de ancho se levanta en frente mía. "Manos a la arena." Pienso mientras crujo mis dedos huesudos y comienzo a comprimir y moldear arena con mis manos.

La tarde comienza a caer mientras estoy terminando de acabar el ala derecha de mi bestia haciéndola mas fina y proporcional a la de la izquierda. "Se me esta haciendo tarde. Debería irme ya a la torre." Digo mirando al sol que esta cayendo sobre la ciudad. -Te acabo la garra y nos vamos ¿Vale?- Le digo a mi nueva figura de arena. Levanto una montañita de arena y me siento a modo de puff mientras hago que la criatura levante el muñón que tiene por garra para terminársela. Me muevo sentado en el puff deslizándome por alrededor de la figura mientras sonrío satisfecho. En ese momento mi estomago comienza a rugir recordándome que llevo sin comer desde anoche por lo que sonrío agarrándome el estomago. "Hostia que hambruna. Matt te pones con tus mierdas y se te pasa el tiempo volando."

Me levanto y comienzo a saltar alegremente mientras palmeo las manos observando la figura. -¡Que bonito que es mi nuevo dragoncito!- Tras decir esto hago que la figura extienda las alas y alargue el cuello.-Aun tengo que hacerte algún que otro arreglillo.- Le digo tocándome la barbilla mirándole el costado al dragón de arena.

La nueva figurilla:
La estructura del dragón consta de una envergadura de tres metros y medio desde la cabeza hasta la cola siendo la cola de un metro y medio de largo, la cabeza de cuarenta centímetros con unos cuernos de veinte centímetros y un metro sesenta de cuerpo. El ancho de la criatura seria de unos dos metros y medio con las alas extendidas siendo cada una de un metro y el ancho del torso de cincuenta centímetros. La cola acaba en punta de flecha dura. El dragon es del color de la arena del desierto por lo que no va en dos colores si no que es monocromático+Aviso+ El dragón no tiene todos los detalles de la imagen, la forma si. Los costados son lisos al igual que los detalles del pecho y de la cara y los picos de las alas no acaban en una uña sino que.. simplemente no tiene eso xD+Aviso+

Tras decidir que mi visita al desierto ha sido suficiente me encamino con mi dragón a la ciudad y a los cinco metros de andar a mi lado me paro y sonrío. "¿Y si?" Me pregunto mientras que una sonrisa y una alegría me inunda el cuerpo. Con un chasquido el la figura baja el ala y me monto encima haciendo que levite moviendo las alas como si fuese cierto que la figura pudiese volar por su cuenta.

Sigue en la Torre Serpentaria.

28 Re: Desierto Malyadar el 10/12/13, 01:59 pm

Matt

avatar
Con las indicaciones de Jack en la mente decido ponerme a fabricar las figuras que guardarán las puertas de la bodega. Tras un par de dias monotonos en la torre acabo cediendo a mis instintos y, sin comentar con mis amigos mucho sobre mis excursiones, acabo pasando todas las tardes en el desierto modelando las figuras para el vampiro. Las mañanas las utilizo para entrenar con los chicos aunque de vez en cuando me escabullo para darle alguna que otra paliza al brujo de las enredaderas. Parece ser que le gusta que le machaque con mis figuras al chaval.

Mi mente trabaja a mucha mas velocidad que estando encerrado en la torre. A la semana siguiente ya he acabado con las figuras pactadas con Jack pero, a decir verdad, ahora se me hacia muy poca cosa por lo que suspirando destrozo de un chasquido el golem que habia fabricado en una semana. Con nuevas ideas en la mente comienzo a modelar usando mi gran imaginación y rezando por que Jack no me odie por modificar un poco nuestro contrato.

Terminar ambas figuras me han acabado llevando mas de lo esperado pero estan quedando justo como lo habia imaginado. Cuando he acabado ambos golems sonrio ante sus formas finales admirando mi tecnica como si fuese ya un autentico artesano. "Son bueno, estoy hasta por quedarmelas para mi" Pienso mientras hago que uno de los golems se adelante para refinar uno de los brazos que estaba algo desigual al otro.

Cuando he acabado las figuras mi mente sigue procesando ideas para esas figuras y, la unica persona que conozco que puede ayudarme a terminar con mis ideas es Adara. Es la unica persona con conocimientos suficientes con runas que puede echarme una mano. El angel negro no pone objeción en ayudarme por lo que agradeciendole cada vez que podia la ayuda de la chica acabo terminando al fin el encargo de jack.

Esta mañana me he levantado mas tarde de lo habitual por lo que tras comer copiosamente pongo rumbo con mi bolsa a la bodega montado en montura de dragón para intentar encontrar a Jack. Al llegar a la bodega entro por la puerta dejando al dragón fuera y me acerco a la barra. Jisto cuando llego a la altura de la madera veo a Jack con Giz y Gael por lo que acercandome casi a saltitos llego al vampiro cantando su nombre. -Jaaaack. Tengo cosas bonitas y grumosas que esperan conoceeeerte.-

Sigue en la Bodega.

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 2 de 2.]

Ir a la página : Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.