Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Barrio de los Mil Dioses
por chicoaeseg15 Ayer a las 03:02 pm

» Torreón Maciel
por chicoaeseg15 Ayer a las 02:58 pm

» Torreón Letargo
por Giniroryu 17/11/17, 05:39 pm

» Faro
por Giniroryu 17/11/17, 05:17 pm

» Trama
por Giniroryu 13/11/17, 11:02 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 35969 mensajes en 684 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Palacete

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3 ... 10, 11, 12, 13  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 11 de 13.]

1 Palacete el 03/08/11, 01:04 am

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Hecho en piedra gris, con forma de U, coronado por una cúpula de cristales negros y esmeralda bajo la cual hay un ventanal ovalado. Se entra por una escalinata de azulejos a un recibidor circular con dos grandes escaleras a ambos lados. Sobre este, se encuentran las habitaciones, flotando a distintas alturas.

Descripción más detallada sacada de la saga:
Exterior:
El palacete se encontraba en mitad de una avenida, frente a una larga línea de casonas macizas, con tejados a dos aguas invadidos de gárgolas. Era la única construcción situada a ese lado de la avenida, pero llenaba el espacio con más rotundidad que la treintena de edificios que se desplegaban frente a ella.

Era de piedra gris, con forma de «U» redondeada, y había algo en sus ángulos y en su disposición sobre el terreno que tranquilizaba, que hacía pensar que no todo en aquella ciudad era horror. Lo que más llamaba la atención era la gigantesca cúpula que coronaba su centro: una maravillosa construcción de cristales negros y esmeralda. Bajo ella, en mitad de la fachada, se abría un gran ventanal ovalado rodeado de decenas de ventanas tan estrechas que parecían arañazos en el muro.

El patio era un sinuoso entramado de senderos que se desplegaba entre lo que una vez debieron de ser parcelas ajardinadas, pero que ahora no eran más que solares de tierra reseca. Se dirigieron hacia la escalinata de azulejos negros y verdes que conducía al portón de entrada, observando con cautela las ventanas que salpicaban los muros del palacete. Tras el enorme ventanal que ocupaba el centro sólo se veía oscuridad.

Recibidor:
Lo primero que vieron fue una densa zona de tinieblas, una cortina de oscuridad que precedía a un gran recibidor, iluminado por una delicada luz verde.
Se reunieron todos alrededor de Rachel en el último tramo de escaleras. El aire que se respiraba ante la puerta era de una pureza increíble, en nada se parecía a la peste rancia de los lugares cerrados que estaban acostumbrados a encontrar.

Fueron a parar a un amplio recibidor circular, de suelo y paredes de piedra gris. El techo, en cambio, era una pesada amalgama de grandes planchas de hierro que no encajaba con el resto del palacio; la sensación que provocaba aquel entramado era de asfixia, como si en cualquier momento fuera a caer y aplastarlos.

Dos grandes escaleras se disponían a ambos lados del recibidor, del mismo azulejo negro y verde que la escalinata de la entrada. Desde donde se encontraban, esas escaleras gemelas parecían hundirse como cuchillos en el techo enrejado, en una perspectiva extraña y forzada. No habían dado ni dos pasos fuera de la zona de sombras cuando se detuvieron todos casi al mismo tiempo, mirando hacia arriba, sorprendidos, boquiabiertos.
Lo que habían tomado como techo no era tal. Al salir de las sombras su perspectiva había cambiado y ahora podían ver el palacete tal y como realmente era. Las planchas que en un primer momento había creído colocadas en un mismo plano estaban suspendidas en realidad a distintas alturas por todo el palacio. Retrocedió un paso para regresar a la zona
de tinieblas y las planchas desordenadas volvieron a equilibrarse, formando un techo sin fisuras
aparentes que no era más que una ilusión óptica: si entrecerraba los ojos podía ver que las planchas flotaban en diferentes planos.

El palacete constaba de una sola planta, una planta vasta y asombrosa en la que flotaban
decenas de estancias de todos los tamaños y formas. La única semejanza entre ellas eran sus bases, de idéntico hierro forjado. La mayor de todas ocupaba tres pisos de altura y medía más de doscientos metros de largo, mientras que las más pequeñas eran meros soportes para adornos y estatuas. La mayoría ni siquiera tenía paredes.

Las escaleras no se hundían en ese falso techo como habían creído, sino que se prolongaban
curvándose en el vacío, hasta perderse en la movediza niebla esmeralda que copaba las alturas. Del tallo principal de cada escalera brotaban decenas de nuevos tramos que se dividían a su vez en más ramales de ajedrezado negro y esmeralda, retorciéndose en el aire hasta aterrizar en los bordes de las habitaciones flotantes. Aquel despliegue de habitaciones y escalinatas producía una prodigiosa sensación de armonía; era como si el mundo entero se hubiera vuelto liviano de pronto, como si la realidad, la propia existencia, fueran menos pesadas y opresivas entre aquellas paredes.

Ascenso y ejemplos de habitaciones:
Tomaron la escalinata de la izquierda. El tramo principal no tardaba en dividirse en tres grandes ramales. El de la derecha bajaba en una pronunciada curva antes de dividirse en otros dos tramos de escalera retorcida. A medida que avanzaban por aquella colosal montaña rusa pudieron contemplar un sinfín de habitaciones y salas. Vieron dormitorios de ensueño; salas de recreo con divanes de terciopelo, escabeles de cristal y columpios colgantes; zonas de paseo con fuentes y bancos de hierro…

La perspectiva resultaba engañosa allí arriba; prácticamente cambiaba a cada paso que daban, convirtiendo el palacete en un espacio en constante mutación. Una estancia vista desde arriba era diferente por completo contemplada desde abajo o desde un lateral. Todo fluctuaba, fluía. Era un enloquecido juego de perspectivas y arquitectura. Una sala observada desde una escalera parecía una selva rebosante de vegetación al quedar semioculta por los helechos que colgaban de las plataformas vecinas, para luego, desde arriba, convertirse en un elegante dormitorio. Desde otra curva de la escalera, esa misma habitación parecía vacía.

Rachel los guió hasta la estancia central del palacio, la única completamente cerrada con muros.(...) En el suelo, ante ellos, había aparecido un diminuto chispazo, una salpicadura brillante que se proyectó despacio hacia arriba, convirtiéndose en una creciente columna de luz que no se detuvo hasta alcanzar el techo, situado a gran altura. Un poco más adelante, una nueva columna tomó forma, de igual modo que la primera. Poco a poco, aquí y allá, se fueron formando más y más columnas. La luz que irradiaban iluminó la gran estancia, transformando la negrura en claridad.
—Es una sala de baile —murmuró Madeleine con admiración.
Mistral asintió, aunque sabía que aquel lugar era mucho más que eso. En aquella sala se habían
celebrado todo tipo de eventos: desde torneos de piromantes hasta conciertos de las fabulosas aves cantoras de Alarán, pasando por duelos de hechiceros y bodas reales. Se contaba que, en una ocasión, allí dentro se había sacrificado un dragón albino para mayor gloria del reino.

Los muchachos bajaron las escaleras que llevaban al suelo espejado de la sala. En el muro que
quedaba a su derecha se encontraba el gigantesco ventanal que habían visto desde fuera. El tercio inferior del mismo estaba cubierto por cortinajes negros, corridos en su mayoría, mientras que en la zona alta dos grandes cortinas verdes se abrían a izquierda y derecha.
En el extremo opuesto a la entrada se levantaba un pequeño escenario ocupado por varias estatuas metálicas. Se trataba de una orquesta compuesta por siete músicos tan extravagantes como los instrumentos que se disponían a tocar.

Un engendro con aire de rata humanoide empuñaba entre sus zarpas dos varillas que parecía a punto de estrellar contra el tambor agujereado que tenía delante. Entre los músicos había un ser casi humano, con la piel de un intenso negro y un magnífico par de alas rojas plegadas a su espalda. Aquella criatura sujetaba en una mano un violín abombado mientras en la otra empuñaba una varilla recubierta de protuberancias. Del costado de todas las estatuas surgía una mariposa metálica: una llave con la que darles cuerda.

Después de abandonar la sala de baile, fueron de plataforma en plataforma, siempre con Rachel a la cabeza. Casi tan sorprendente como el mismo palacio era el estado en el que éste se encontraba. Apenas había polvo y suciedad y aunque algunas habitaciones parecían vaciadas a conciencia, la mayor parte estaba en perfectas condiciones, como si los habitantes del lugar se hubieran marchado un instante antes de llegar ellos.

A media tarde hicieron un descanso para merendar. Se sentaron en los bancos de madera que
rodeaban un pequeño estanque. Apenas hablaron. Aquel lugar inducía al silencio, a la ensoñación.

Al poco tiempo de ponerse otra vez en marcha descubrieron una gran sala repleta de estanterías vacías. El cambiante deambuló entre ellas igual que todos, aun sabiendo que no iban a encontrar nada allí. Ese lugar había sido una importante biblioteca mágica, pero hacía tiempo que los pocos libros que no se habían llevado los magos de los mundos vinculados habían sido trasladados al castillo.

Otro ramal los condujo a una plataforma de paredes listadas en las que se desplegaban más de una veintena de grandes armarios, con espejos de marco de plata en cada puerta. Rachel se apresuró a abrir el más cercano y su contenido la hizo jadear emocionada. El armario estaba repleto de vestidos, a cada cual más espléndido.


121 Re: Palacete el 05/06/17, 10:59 am

Bellota


Todo funcionaba perfectamente, lo que hizo que tuviera que contener un gritito de emoción a duras penas. Sin embargo, cuando el tercer grifo se abrió, Mónica se sorprendió un poco ante el color rosado del agua. El olor pronto llegó a su nariz, y tuvo que retroceder, pálida de nuevo: ferroso, cálido, le recordó a la chica la sensación de un cuerpecillo desmadejado sobre sus brazos.

«No» negó con la cabeza, con un poco de desesperación.

Por suerte, Barael cerró rápidamente el grifo y el agua rosa corrió hacia el desagüe junto con otro torrente de agua limpia, lavando así el recuerdo y calmando el ánimo de la chica. Mientras veía el agua subir no dejaba de dar saltitos de emoción, y aprovechando que todos estaban ocupados mirando como tontos la piscina, se quitó rápidamente los pantalones y las deportivas. Vaciló un poco, pero al final decidió dejarse puesta la camiseta, porque sabía que si no su padre tendría algo que decir al respeto, y que él no estuviera allí con ella no quería decir nada en ese momento.

En el instante en que la bañera estuvo medio llena, Mónica se dejó llevar por la emoción y voló más que corrió hacia el agua, dando un salto gigante y cayendo en bomba, salpicando con fuerza. Olía a mar, olía a vacaciones. Emergió riendo como una boba y miró a sus compañeros con los ojos brillantes.

¿A qué esperáis?

Al verles desvestirse les observó con descaro. Su hermano tendía a andar en plan «comando» por la casa (por muchas broncas que su padre le echara, en él no calaban), así que no iba a ver nada que no hubiera visto antes, pero de todos modos se alejó nadando un poco.

¡Buenorro, tío cañón! —siguió la broma a Mandón, gritando con alegría. Después, se hundió bajo el agua, cerrando los ojos y aguantando la respiración, queriendo tocar el suelo con las manos.

122 Re: Palacete el 05/06/17, 04:09 pm

chicoaeseg15


Con una sonrisa de inocencia Tayron esperaba a que Sox realizara el hechizo, pero no veía a Dafne elevarse en el aire precisamente.
-¿A qué estás esperando?, un momento...- lo primero que creyó notar fue que se hacía más alto súbitamente, como si la humana y el carabés hubieran quedado centímetros por debajo de él de repente.- ¿soy yo o...?- y la realidad lo golpeó cuando miró hacia abajo. El colchón azulado sobre el que apoyaba el peso de su cuerpo hace unos segundos estaba ligeramente alejado de sus talones. Estaba levitando, y todo encajó al instante. “Te la acabo de jugar, perdedor” le parecía leer en la cara de Sox. -¡eh! ¡Capullo!… Ja-Ja-Ja, bájame por favor, Sox... ¡Sox!- gritó enfurruñado pero divertido por la situación. Aquel era el ambiente del que se había rodeado en la Tierra con el Club del Escorpión. Aquel era el Sox que le gustaba ver, sin normas ni reglas. Al igual que a Rad disfrutando de un gorro o Barael sin sus expresiones de apatía continuas.- ¡y tú no te rías!- regañó de repente a la noruega. ¿Querían jugar?. Pues ya habían perdido.

-No sabes lo que has hecho, acabas de declararme la guerra amigo- su expresión se endureció por un momento, claramente planeando algo mientras subía más y más con aquella sensación extraña de que algo lo estaba levantando sin tocarle. En realidad era un sueño cumplido, Tayron no estaba molesto en absoluto, de hecho le gustaría poder controlar el hechizo sobre sí mismo con totalidad. Pero se había despertado su vena competitiva. Tenía que decir la última palabra- te vas a enterar...- y le arrojó el zapato con fuerza desde las alturas, describiendo un arco en su dirección. Puede que se arrepintiera en el acto, porque había un factor único y determinante que lo alejaba de una caida. La concentración de Sox.

Spoiler:
1-33 (El zapato se pierde en la distancia, quedando sepultado entre un montículo de almohadas y dejando un rastro de plumas a su paso)
34-66 (Puede que a lo Destino Final el calzado le da en toda la cara a Dafne, quién sabe si como verdadero objetivo o no)
64-100 (El zapato pasa cerca de Sox, o impacta en su jeta. Ya como Naer prefiera).

123 Re: Palacete el 05/06/17, 04:11 pm

Rocavarancolia Rol


El miembro 'chicoaeseg15' ha efectuado la acción siguiente: Número Aleatorio


'Dado de 100 caras' : 33

124 Re: Palacete el 05/06/17, 05:00 pm

Naeryan


Dafne era la que se reía más abiertamente, pero a Sox se le escapó un bufido poco respetuoso al ver el zapato perderse en algún lugar del infinito de colchones. Ahogar la risa fue el momento en que perdió la concentración y Tay rebotó inocuamente sobre un colchón.
—¿Quieres que te preste la ballesta? —preguntó con un deje a sorna después de comprobar que el belga caía bien—. Eso ha sido una agresión, ahora quedamos a empate —declaró enseguida queriendo cubrirse las espaldas—. Anda, ahora me toca a mí o a Dafne.

Era optimista con los resultados; si lograban aquello que era más difícil lo más probable era que no tuvieran que cargar con peso a fuerza de brazo a la vuelta al torreón.

125 Re: Palacete el 05/06/17, 05:08 pm

Reifon


Miró preocupado a los demás un momento, pero a todos pareció subírsele el ánimo por lo que empezó  probar grifos con su hermano para luego empezar a desnudarse no sin la ayuda de su hermano quien le instó a quedarse con los calzoncillos puestos, a lo que respondió con unos ojos en blanco, solo molestarían, pero le hizo caso. Todos parecían felices, su hermano también y entonces a Barael se le empezó a esculpir la sonrisa torcida en su cara.

El grito y el agua salpicándole entero por culpa de Mónica lo hizo reírse, le recordaba a casa, a sus hermanos bañándose en los ríos y las costas de los pueblos pesqueros. Poco a poco el olor a césped y mar fueron predominando, era una combinación extraña pero agradable que lo encandilaba.

Al nublino se le iban los ojos y no de manera sutil precisamente, llevaba ya casi tres meses enteros sin haber probado bocado y los entrenamientos diarios no ayudaban en lo absoluto. Era como un escáner atento a los detalles de los de alrededor, su hermano adelgazaba poco a poco, para ser delgado como ellos Rad tenía unos buenos músculos y Siete tenía un buen cuerpo después de todo.

-Siete tampoco se queda nada atrás. -Comentó mirando en su dirección pícaramente.

<<Yo espero un buen...>> -Pensó para sí mismo cuando Mónica los instó a meterse.

Suspiró largo y sonoro y se metió al agua, de haber sabido nadar se hubiera tirado en ella como la humana.

-Completamente... -Respondió a Rad mientras se acomodaba mecido por el movimiento del agua, sumergiéndose en ella para mojar todo el pelo. Rió al escuchar a Mónica piropeando a Rad para picarle y cuando este empezó a hablar de su pelo de una manera muy malentendible no pudo evitar sumarse a las bromas.

-No te preocupes, yo te echo una mano con lo largo que tienes cuando quieras. -Rio, aunque en realidad no le faltaban ganas. En lo que llevaban de cosecha solo había bromeado tan directamente con su hermano, pero ahora le daba igual, estaba completamente relajado, aún a sabiendas de donde se encontraban. -Yo tambien necesito un corte ya. -Dijo más seriamente retirando su pelo hacia atrás.

Entonces Mónica salió de aguantar la respiración y Barael le echó un vistazo. -<<¿Que le gusta a mi hermano de ella tanto?>> - Fahran le daba un par de vueltas en todos los aspectos. -<<Si no fuera por esa horrible personalidad...>> -Entonces el nublino frunció el ceño y se acercó mínimamente a la humana hablando para todos.

-¿Es cosa mía o tienes los ojos algo más claros? -Preguntó curioso.

126 Re: Palacete el 05/06/17, 10:54 pm

chicoaeseg15

avatar
-¡Mierda! -maldijo- mi puto zapato -y cayó al vacío que resultó no ser tan vacío. Por suerte y tal como habían previsto aterrizó con el culo en un colchón, llevándose una bajada de moral como único daño- lo admito traidor, ha sido una agresión totalmente consciente y a mala leche. Y no quiero tu ballesta, quiero algo de mi dignidad, se ha ido volando con mi zapato favorito.

Cuando llegó su turno el belga se puso serio. Dafne se ofreció sin problemas y el aceptó de buena gana. Quería que sintiera lo que era despegar del suelo sin previo aviso y flotar como si tuviera superpoderes.
-Prometo no tirarte aposta- declaró con una mano en el pecho. El hechizo lo tenía practicado bastante, había estado probando con cubos y baúles y le había pillado el truco rápido. Pero una persona era distinta, se resistía, y aunque levantar a la noruega no fue difícil al principio le empezó a costar mantenerla en suspensión, ni que decir levantarla más -¿vas bien?- comentó, tras comprobar de paso y con recelo que no había alcanzado ni de lejos la altura de Sox. Tras un asentimiendo de Dafne el belga la dejó caer con un golpe más suave, primero por ser ella, y segundo por estar a menos distancia de la cama en la que rebotó.
-Buff, esto es buena señal- se dirigía ahora a su amigo- nosotros ni varitas ni mierdas.


_________________________________________

" Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Conquistar Sin Riesgo, Es Triunfar Sin Gloria."

127 Re: Palacete el 06/06/17, 12:22 pm

Naeryan

avatar
Sox rió entre dientes, su orgullo restaurado.
—Dejémonos un poco de fuerzas por si acaso, y si nos turnamos con el resto no tendremos que llevar toda esa ropa a pulso.

Cuando lo intentó consigo mismo Sox intentó respirar hondo y visualizar una escalera, peldaño a peldaño. Pisaba a la expectativa, cada paso un intento premeditado, y de repente pisó sobre vacío y el susto le hizo perder la concentración; se le hundieron los pies en el aire y cayó de espaldas. No había llegado a ascender ni a una cuarta parte de lo que había llegado a elevar a Tay. Resopló mientras se incorporaba de nuevo.
"Paciencia", se obligó a sí mismo a recordar, pero últimamente cada vez le costaba más.

Cuando ambos quedaron en no agotarse más regresaron junto a Dafne en busca de los demás. Seguirles la pista al resto fue fácil: no había más que guiarse por las voces. Según se acercaron el carabés pudo olisquear fragancias diferentes entremezcladas con humedad en el aire, pero no había esperado aquella especie de piscina; y desde luego no ver al grupo en pleno tirando la cautela por la ventana.

Sox se paró frente al borde, cruzando los brazos poco convencido.
—Se os ve a gusto.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

128 Re: Palacete el 06/06/17, 09:45 pm

Alicia

avatar
Siete giró la cabeza al oir que piropeaban el cuerpo de Rad, observándolo en silencio. Sus miradas se cruzaron un momento y Siete ofreció media sonrisa que pasó a una más amplia cuando escuchó el aprecio vocal de Barael. Bajó la vista para comprobarse a sí mismo y se hundió en el agua con gusto.

Hubiera preferido agua más fría y salada. Echaba de menos las olas y las corrientes del mar, que Rocavarancolia había resultado ser una masa gris e inhospita, pero solo el hecho de caber totalmente en la bañera, de poder moverse de un lado a otro aunque tuviera que esquivar los cuerpos de los demás fue una inyección de felicidad.

- Puedo cortartelo yo- ofreció al carabés, después de la ronda de bromas- si me ayudas tú con el mio.

Con eso decidido, se impulsó de un borde a otro, dio una voltereta bajo el agua, y se apoyó en las manos para ponerse bocabajo. Había zonas más profundas, pero ninguna donde no tocara pie. Flexionó el brazo para hundirse sin salpicar, no queriendo golpear a nadie en el camino. Cuando sacó la cabeza del agua, el resto del grupo había encontrado la habitación.

- Lo estamos- respondió, casi con un gorgorito.


_________________________________________

-

129 Re: Palacete el 06/06/17, 10:53 pm

chicoaeseg15

avatar
-De acuerdo, ya practicaremos más tranquilos en otro momento.- en realidad estaba muy satisfecho con los resultados. Un lugar mágico donde no todo el mundo podía hacer magia. Y él era uno de los privilegiados, y dentro de ellos se consideraba de los más capaces. No podía ser más afortunado, se preguntaba que otros regalos le daría la Luna llegado el momento. ¿Poder? ¿Sabiduría? ¿Fuerza?... ¿más diversión?.

-Que bien os lo montáis sin nosotros- fue su saludo, respirando la mezcla de olores en el aire con fuerza. La escena le hizo abrir los ojos y barrer a sus compañeros con la mirada sin disimulo. Se desnudó con excitación hasta quedarse en sus calzoncillos negros, poco después se zambulló de cabeza con pequeños estremecimientos por el placer que el contacto del agua le generaba. Una piscina habría sido una sorpresa tanto en la Tierra como en Rocavarancolia, Tayron había tenido pocas oportunidades de bañarse en ellas.

El belga podía ser idiota en ocasiones, pero de tonto no tenía un pelo. Desde el principio su atención se había posado en una persona que le había impresionado además de los dotes acuáticos y el físico tan interesante de Siete.
-Hola, Rad- su voz estaba adornada con un tinte aterciopelado y a la vez ronco que no podía evitar. Había conseguido deslizarse por el agua hasta su lado en silencio y asomó la cabeza cuando vio su contorno bajo el agua. Tayron se echó el pelo hacia atrás como si fuera un apuesto tritón y flexionó el brazo aposta para que se notara algo de su bíceps- el agua está en su punto... ¿no crees?- dijo, acaramelado, aunque quedara totalmente ridículo en él. Por su media sonrisa era evidente que se andaba con coñas, pero su mirada era intensa. Quería perturbarlo a todas luces - o por el contrario... ¿crees que hace falta calentarla un poco?.


_________________________________________

" Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Conquistar Sin Riesgo, Es Triunfar Sin Gloria."

130 Re: Palacete el 06/06/17, 11:20 pm

Dal

avatar
Al oír las palabras de su hermano Eriel salió de su ensimismamiento y nadó para acercarse a la humana. No se acercó demasiado, estar muy cerca de la chica con tan poca ropa habría incomodado al nublino.

-Sí que parecen estar más claros, pero igual es por la luz, aquí hay mucha - dijo mirando hacia arriba.- En el torreón lo miramos mejor - declaró alejándose nuevamente.

No tuvo tiempo de relajarse nuevamente pues Sox, Tay y Dafne no tardaron en llegar. Eriel sonrió al ver a Tay tirarse al agua y rió frente a sus comentarios. Se acercó por la espalda al humano y lo agarró del cuello.

-Venga ligón, que se te ven las intenciones - rió y le dijo al oído.- Espero que tu novia no sea celosa o si no... hoy duermes en la habitación de al lado.


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

131 Re: Palacete el 06/06/17, 11:29 pm

Zarket

avatar
GM
—No me descubres nada —replicó a Mónica, siguiendo con un tono jocoso. Bueno, no era mentira, Rad no podía negar que físicamente se encontraba orgulloso de sí mismo. Era en parte por razones estéticas, claro, pero había un motivo mucho más importante: el ejercicio y la buena dieta le daba un estado de salud absolutamente óptimo. Dado que era su medio para vivir toda su existencia al carabés no le gustaba descuidar el estado de su cuerpo.

Bufó ante la broma de Barael, aunque muy a su pesar con una pequeña sonrisilla. Había sido algo extremadamente inmaduro, y no se sentía cómodo con que el nublino la hubiera dicho. Aun así no le había terminado de desagradar: le había recordado a tiempos mejores. A buenos amigos, ratos de ocio, a bañarse con gente y a dormir con alguien. No había sonreído porque Barael hubiera dicho aquello, sino por las veces que habían sido otros quienes lo habían dicho.

—Por mí bien, pero te aviso que nunca te pelado a nadie —esperaba que el idrino no quisiera ningún pelado difícil, aunque se corrigió al recordar dónde estaban: ni con el mejor peluquero del universo podía hacerse uno un pelado elaborado en aquel lugar.

Se había puesto a nadar con lentitud, sin demasiada energía. Rádar nadaba en ese momento con brazadas suaves, no muy molestas ni llamativas. Tenía una cierta expresión de nostalgia en el rostro: hasta aquel momento no se había dado cuenta de lo mucho que había añorado su práctica de natación. Sus movimientos se notaban algo oxidados, normal después de varios meses sin haber podido practicar ni un solo día.

Las siguientes palabras de Barael le hicieron parar y acercarse a la humana, aunque se mantuvo más lejos que Eriel. Asintió a las palabras del nublino con un aire algo dubitativo, sintiendo el comienzo de una sensación inidentificable. Preocupación, quizás.

—Sí... En el torreón lo veremos mejor.

Un instante después escuchó la voz de su congénere, surgida por completo de improviso. Se giró veloz hacia Sox, pensando por un fugaz segundo que habían sido pillados por alguien inadecuado. El minúsculo instante en el que le subió la adrenalina no fue suficiente para que el corazón se le acelerara, pero sí para que su conciencia comenzará a reñirle, como había hecho antes, con mucha más efectividad en esta ocasión. Ver al humano tirarse a la piscina y emerger junto a él le creó una expresión indescifrable.

—Está bastante bien, la verdad —respondió al humano, sin un tono particularmente sentimental. Sabía qué estaba haciendo, y quizás en otras circunstancias le hubiera seguido el juego, pero la vocecita de su conciencia le estaba molestando demasiado para que tuviera ganas. Se fue acercando al bordillo mientras seguía hablando y se dio impulso para salir—. De todas formas voy a salirme ya.

Cogió una toalla y se secó con rapidez para meterse en uno de los cubículos. Mientras escurría sus calzoncillos se reprochó: sí, habían sido unos descuidados. Podría haber sido una alimaña o un habitante en vez de Sox y aquello podría haber terminado muy mal, pero lo cierto es que no habían podido resistirse a aquel momento de distensión. «Todo esto nos viene grandes» se dijo, con pesar. Era niños, no eran más que niños, y ni el más rígido y estricto de los mundos podría haberlos preparado para vivir en Rocavarancolia. Y como niños que eran ante aquella oportunidad habían intentado olvidarse algo de la locura en la que se habían sumergido.

Guio el grupo, más en alerta que antes, con una mano en la espada. Encontraron a Sox en otra habitación, una grandiosa sala de baile donde, a buen seguro, se habían hecho grandes fiestas. El carabés contempló los autómatas con instrumentos, pensando en qué cosas tocarían, antes de volver a las escaleras. No tardaron mucho en entrar en otra habitación, y dentro Rad solo dio unos pasos antes de fijarse en el suelo. Y lo que vio lo dejó clavado en el sitio.

La superficie estaba adornada con una gigantesca y detallada pintura de Rocavarancolia. No era la ciudad arruinada la que estaba allí, sino la que había sido en todo su esplendor. La caótica y diversa, la de los cien estilos arquitectónicos, la que era tan maravillosa como temible. La que había mirado a centenares de mundos y les había gritado "Mírame. Mírame, soy tan bella como monstruosa. Mírame, soy tan poderosa como frágil. Mírame. Mírame, soy el centro del universo. Y voy a devoraros a todos".

Y lo más impresionante de la pintura, sin duda, era lo que se alzaba sobre aquella ciudad perdida. La Luna Roja, inmensa y detallada a la perfección, era lo que realmente dominaba aquel suelo, la auténtica protagonista de la obra. Gigantescos cañones recorrían su ecuador, mientras que su hemisferio norte quedaba dominado por tormentas que, ni Rádar ni los cosechados sabían, eran perennes.

El carabés se acuclilló, atraído por un pequeño detalle, comprendiendo de súbito que no era un mural. Era un mosaico. Un mosaico cuyas teselas eran tan pequeñas y las junturas entre estas tan finas que al principio no se apreciaba.

Nfdr: quizás hayáis notado que no he mencionado a Rocavaragálago. Eso es porque dejo a discreción del grupo cómo de relevante está plasmada la catedral.

132 Re: Palacete el 07/06/17, 11:37 am

Bellota

avatar
Mónica estaba en el séptimo cielo. Agua limpia, calentita y encima salada, por lo que probablemente todas las bacterias tuvieran cero posibilidades contra ella. Siempre había oído a su padre que el mar era el mejor antibacteriano y no pensaba ponerlo en cuestión. Él no solía equivocarse, y sabía mejor que nadie de lo que hablaba.

Se entretuvo flotando un rato, dejando la mente en blanco y alejándose de la fuente de testosterona que se estaba empezando a formar en la piscina, pero no tuvo mucho descanso: Barael le comentó algo a lo que ella llevaba dándole vueltas desde esa mañana. Sus ojos. La chica puso cara de haber visto a un fantasma, apretando los labios y abriendo mucho los ojos del susto. Cenizo aportó algo de inmediato, diciendo que seguro que era la luz, y Mandón comentó que mejor verlo en el torreón, pero ella sabía, ahora sí, que algo iba mal con sus ojos.

No… no lo sé —comentó en voz muy baja, su humor estropeado ya—. Yo también lo pensé esta mañana —dijo todavía en voz más baja, casi inaudible.

La actitud de sus compañeros de repente le dejó de parecer graciosa y tuvo la necesidad de salir de la piscina de inmediato, por lo que se salió y se metió en un cubículo de inmediato, quitándose la camiseta y escurriéndola un poco.

«¿Y si estoy enferma?» se preguntó, notando la fría garra del miedo en su garganta. «¿Y si me estoy quedando ciega?».

Mónica comenzó a guiñar los ojos, tratando de ver si tenía alguna tara en la visión, enfocando a objetos lejanos y cercanos de golpe pero lo cierto es que no notaba mucha diferencia y lo único que consiguió fue marearse.

«¡No!» se dijo. «¡Estoy bien! Es la luz. Mis ojos son iguales que siempre. Veo bien. ¡Veo estupendamente! No les pasa nada. Estoy sana, no me pican ni nada…». No estaba del todo convencida, pero decidió dejarlo pasar… por ahora.

Cuando salió del cubículo, frotándose los ojos con los puños, ya con la camiseta húmeda encima y el pelo corto enroscado sobre sí mismo en un moño, estaba decidida a no pensar en ello. Siguió al grupo en silencio, dejando tras de sí un rastro de gotas saladas, tratando de distraerse con el palacio, aunque en el fondo de su mente no podía dejar de pensar en sus ojos.

Oye —les susurró a T-fichas y a Lerdafne, junto a los que se encontraba en ese momento, con cierto temblor en la voz aunque tratando de pasar como
despreocupada—. ¿Vosotros si miráis mis ojos creéis que parecen iguales que siempre?

133 Re: Palacete el 07/06/17, 06:02 pm

Reifon

avatar
-Humm... Si, será la luz. -Notó fácilmente el cambio de ánimo de Mónica al estar justo delante de ella y en parte se arrepintió de haberlo mencionado, si bien le parecía una reacción exagerada no estaba bien poner triste a nadie de la familia... Pero ella no era de la familia, ¿o sí? ¿Solo la trataba así por la felicidad de su hermano o había empezado a extender su concepto de familia a aquellas personas?

Tenía que pensar sobre ello. Volvió a su trozo de bañera y se apoyó de nuevo pensativo mientras veía nadar a Siete cuando aparecieron los tres que faltaban.

-Completamente. -Añadió a lo dicho por Siete. Suponía que aquello había sido un reproche del carabés pero no le podría haber importado menos pese a saber que tenía razón en lo que contaba su silencio.

Le echó un buen vistazo a Tayron pero lo que le sorprendió fue encontrarse queriendo haber sido víctima de aquel flirteo descarado. Bajó la cabeza mirándose a sí mismo en el agua, eran obvias las cosas que habían impedido aquello y no pudo evitar acabar mirándose el muñón.

<<Tonterías.>> -No lo admitiría pero más que el sexo echaba de menos la constante atención y cariño que recibía, como se acercaban para intentar quitarle su expresión apática cada día y como acababan consiguiéndolo. No lo admitiría pero echaba de menos su hogar.

La actitud de Rad fue como si hubieran explotado aquella frágil burbuja de felicidad con un machete. Aquella actitud conjunta propia de ellos dos, aunque normalmente al nublino le parecía bastante estúpida ahora venía bien para recordarles donde estaban. Salió de la bañera y se secó los calzoncillos en uno de los cubículos usando el hechizo de calor, había pasado mucho tiempo en su mundo como para que le diese igual pero justo esa parte sí que se podía hacerle incomodo llevarla mojada. Salió y se vistió entero esperando a los demás y cuando le ayudaron con la parte izquierda siguió al resto, esta vez espada desenfundada.

No dejaba de atender a aquel puzle, complejo, detallado era simplemente maestro. Cruzaron por una habitación mucho más grande en el centro, con lo que para Barael eran un puñado de muñecos hiperrealistas al fondo, era impresionante pero ahora mismo él prefería encontrar algo útil como la ropa. Volvieron a buscar y esta vez antes de entrar no pudo evitar ver a Mónica preocupada preguntándole a la pareja.

Se acerco a ella y la picó por detrás para que le hiciera caso. -Ha pasado ya mucho tiempo, debemos estar cambiando de estación y con ello la luz tambien cambia aunque no lo notemos mucho, no te preocupes. -Y hecho su pobre intento se metió a la sala que había abierto Rad. Miró de arriba a abajo todo aquel mosaico hasta que puedo asimilar que era aquello.

-Esto si se parece más a las historias. -Comentó para su hermano más que para otros. -Podríamos intentar  completar el mapa... -Pero sus palabras perdían fuerza según las pronunció. Aquella visión era tan diferente de la actual que no podía ni asegurar si estaban en ese edificio de la izquierda o aquel parecido más arriba. -Con tiempo podríamos... -murmuró mientras intentaba localizarlos a la par que disfrutaba en detalle de los edificios.


_________________________________________

Un blanco que es mas negro que el negro.

Un negro que es mas blanco que el blanco.

134 Re: Palacete el 07/06/17, 06:07 pm

Naeryan

avatar
En vistas de cómo estaba el patio el carabés puso los ojos en blanco hasta donde creyó físicamente posible.
—Buscadme cuanto terminéis. Chillaré desde arriba si pasa algo.

El palacete estaba lejos del abandono del resto de la ciudad, y por eso encontrar en él la misma clase de silencio, una vez fuera de la sala donde estaban el resto de sus compañeros, resultaba inquietante. En su exploración en solitario Sox cruzó la plataforma donde anidaba un estanque con césped, y subió con cuidado las escaleras hacia habitaciones superiores. Buscaba una biblioteca pero la única que halló tenía todas las estanterías vaciadas, como si hubieran trasladado todo su contenido a otro lugar.

Desde más arriba pudo observar que solo una de las habitaciones estaba cubierta completamente por paredes, y era precisamente la que ocupaba un lugar central. La puerta entreabierta le desveló un salón de baile y el rubio se coló dentro con cuidado. Nada más hacerlo un chispazo de luz se extendió por las baldosas hasta ascender por las columnas, iluminando por completo lo que inequívocamente se había usado en algún momento como sala de celebraciones.

Estaba examinando lo que parecían ser autómatas (con cuidado de no tocarlos) cuando el resto del grupo fue a su encuentro. Se quedó con las ganas de hacerlos funcionar cuando se marcharon, preguntándose si seguirían siendo capaces de tocar música. No había dos autómatas iguales tampoco, un ser negro con alas rojas sucedido por un autómata simiesco de manos velludas. ¿A imagen de qué estaban modelados? ¿Representaban diferentes mundos?

La siguiente habitación apartó esos pensamientos por completo de su mente.
—Es la misma luna —dijo Sox tras un largo primer vistazo. No le cabía lugar a dudas: recordaba perfectamente aquella hondonada irregular a medio camino entre ambos hemisferios, como si algo incluso más formidable que aquel astro lo hubiera arrasado—. La que me mostró el sectario. Es exactamente igual.
¿Secuestraba ya niños la ciudad monstruosa del mosaico? ¿Qué habría sido de ellos entonces, en lugar de estar vagando por las ruinas en busca de respuestas?

"¿Y qué le ha pasado a este lugar?"

Era un buen mosaico. Reproducía cada irregularidad y cada detalle con una minuciosidad que hablaba de adoración incluso más que de fidelidad al modelo. El artista había plasmado el astro en el cielo de forma que lo convertía en el centro de la obra, la ciudad subyugada a él en el decorado y no al revés. La única otra nota de rojo escarlata en la composición era un edificio asimétrico al oeste, que elevaba sus cúpulas y contrafuertes serrados al cielo como si pretendiese lacerarlo con ellas.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

135 Re: Palacete el 08/06/17, 01:46 am

Dal

avatar
Después de la salida de Rad no quedaron muchas ganas de bromear. Eriel se separó de Tay y se fue a un cubículo para secar su ropa interior no sin antes ofrecer a los presentes si querían que lo hiciera él. Usó un hechizo térmico y observó salir vapor de los calzoncillos. Se vistió sin ceremonias y no tardó en salir de allí, antes de irse dejó que el agua de la bañera se fuese esperando volver allí algún día.

Siguió al resto y el salón de baile le llamó poderosamente la atención, era bonito pero lo que más le llamó fueron los músicos. Se preguntó cómo funcionarían.

-Es precioso - dijo cuando vio el suelo. Su voz estaba teñida de admiración y reverencia.- Ésta, ésta es la ciudad de las historias de mi abuelo.

La mirada de Eriel vagó por aquella obre de arte hasta detenerse sobre la Luna. Aquel astro había cautivado al chico desde que no era más que un niño, era la razón de su adoración por la ciudad. La Luna Roja, portadora de magia y cambios. Eriel no podía esperar para verla en persona, si representada era así de hermosa y majestuosa no podía esperar para verla de verdad.

-¿Os habéis fijado? - preguntó señalando un edificio también rojo en la ciudad.- Parecen del mismo color ¿no? Me suena de haberlo visto en la lejanía. Pero hay algo aún más importante - dijo sonriente mirando al resto.- No hay grieta con huesos.


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

136 Re: Palacete el 08/06/17, 10:32 am

Zarket

avatar
GM
Rad se había ido desplazando hacia alrededores de la inmensa Luna Roja. No sabía por qué, pero la representación de aquel astro le atraía con una fuerza más irresistible que cualquier otra cosa que hubiera sentido nunca. Las palabras de Sox le hicieron mirarle, pero solo duarante unos momentos, luego volvió a dirigir su vista hacia abajo.

—Es... es... de una hermosura brutal —fue a medias un murmullo y un suspiro que parecía casi sacado a la fuerza, como si no quisiera terminarlo de admitir. Al principio había pensado que quizás esa belleza hubiera estado idealizada, que la Luna Roja no era tan subyugante como se mostraba en aquel magnífico mosaico. El que según su congénere fuera idéntica a la que le habían enseñado, sin embargo, le borró aquella posibilidad de la mente. Una parte de él se preguntó, algo ansiosa, cuánto quedaría para su salida, pero la única respuesta fue el silencio.

Se giró hacia la ciudad cuando escuchó hablar a Eriel. No se había fijado gran cosa en aquella representación de la antigua Rocavarancolia, sojuzgado y sometido por la Luna Roja, pero ahora sí se fijó en ella. El nublino tenía razón, por supuesto, pero la diferencia más llamativa era la ciudad en sí.

—Ni grietas con huesos ni destrucción —apostilló, fijándose con detalle en todos los edificios representados, imaginando que a otros les llamarían más. Lo que más destacaban eran torres y minaretes flotantes, el edificio picudo, rojizo, de las afueras, y cuatro hermosas torres construidas entre aquel edificio del color de la Luna Roja y la ciudad. Con una idea en la cabeza el carabés se giró hacia los dos nublinos—. Oíd, ¿cuánto hace que vuestro mundo dejó de tener contacto con Rocavarancolia y cuánto que volvió a tenerlo?

137 Re: Palacete el 08/06/17, 03:13 pm

Reifon

avatar
-Sí. -Le contesto a Sox -En Nubla tenemos tapices, cuadros y mas objetos con la Luna grabada. -Miró hacia ella, lo que había dicho era cierto pero nadie tenía una tan bellamente plasmada, era el astro en todo su esplendor, brindándole su poder a la ciudad.

-A mi tampoco me sonaba ninguna grieta gigante atravesando la ciudad en las historias. Algo tan grande se hubiera mencionado en alguna parte. -Había tantos edificios que parecían milagros, tantas zonas en las que perderse que al nublino le costaba horrores seguir el hilo para encontrarse en aquella loca maraña de portentos y excentricidades.

Cuando Rad preguntó él suspiro. ¿Que nublino no sabía aquellas fecha? -Hace cuarenta y dos años que se cerró el portal y hace tres años que... -Aquello había sido un desastre, su tía tenia suerte de seguir viva y entera y Varanublagálago seguía chorreando aquella suerte de agua formando la piscina a la que iban todos los fanáticos a meterse y beber como idiotas. -Hace tres años que volvieron. -Había cierto desagrado en sus palabras, ya no estaba en nubla, ya no tenía que fingir. Ahora iba a volverse un dios.


_________________________________________

Un blanco que es mas negro que el negro.

Un negro que es mas blanco que el blanco.

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 11 de 13.]

Ir a la página : Precedente  1, 2, 3 ... 10, 11, 12, 13  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.