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Palacete

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1 Palacete el 03/08/11, 01:04 am

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Hecho en piedra gris, con forma de U, coronado por una cúpula de cristales negros y esmeralda bajo la cual hay un ventanal ovalado. Se entra por una escalinata de azulejos a un recibidor circular con dos grandes escaleras a ambos lados. Sobre este, se encuentran las habitaciones, flotando a distintas alturas.

Descripción más detallada sacada de la saga:
Exterior:
El palacete se encontraba en mitad de una avenida, frente a una larga línea de casonas macizas, con tejados a dos aguas invadidos de gárgolas. Era la única construcción situada a ese lado de la avenida, pero llenaba el espacio con más rotundidad que la treintena de edificios que se desplegaban frente a ella.

Era de piedra gris, con forma de «U» redondeada, y había algo en sus ángulos y en su disposición sobre el terreno que tranquilizaba, que hacía pensar que no todo en aquella ciudad era horror. Lo que más llamaba la atención era la gigantesca cúpula que coronaba su centro: una maravillosa construcción de cristales negros y esmeralda. Bajo ella, en mitad de la fachada, se abría un gran ventanal ovalado rodeado de decenas de ventanas tan estrechas que parecían arañazos en el muro.

El patio era un sinuoso entramado de senderos que se desplegaba entre lo que una vez debieron de ser parcelas ajardinadas, pero que ahora no eran más que solares de tierra reseca. Se dirigieron hacia la escalinata de azulejos negros y verdes que conducía al portón de entrada, observando con cautela las ventanas que salpicaban los muros del palacete. Tras el enorme ventanal que ocupaba el centro sólo se veía oscuridad.

Recibidor:
Lo primero que vieron fue una densa zona de tinieblas, una cortina de oscuridad que precedía a un gran recibidor, iluminado por una delicada luz verde.
Se reunieron todos alrededor de Rachel en el último tramo de escaleras. El aire que se respiraba ante la puerta era de una pureza increíble, en nada se parecía a la peste rancia de los lugares cerrados que estaban acostumbrados a encontrar.

Fueron a parar a un amplio recibidor circular, de suelo y paredes de piedra gris. El techo, en cambio, era una pesada amalgama de grandes planchas de hierro que no encajaba con el resto del palacio; la sensación que provocaba aquel entramado era de asfixia, como si en cualquier momento fuera a caer y aplastarlos.

Dos grandes escaleras se disponían a ambos lados del recibidor, del mismo azulejo negro y verde que la escalinata de la entrada. Desde donde se encontraban, esas escaleras gemelas parecían hundirse como cuchillos en el techo enrejado, en una perspectiva extraña y forzada. No habían dado ni dos pasos fuera de la zona de sombras cuando se detuvieron todos casi al mismo tiempo, mirando hacia arriba, sorprendidos, boquiabiertos.
Lo que habían tomado como techo no era tal. Al salir de las sombras su perspectiva había cambiado y ahora podían ver el palacete tal y como realmente era. Las planchas que en un primer momento había creído colocadas en un mismo plano estaban suspendidas en realidad a distintas alturas por todo el palacio. Retrocedió un paso para regresar a la zona
de tinieblas y las planchas desordenadas volvieron a equilibrarse, formando un techo sin fisuras
aparentes que no era más que una ilusión óptica: si entrecerraba los ojos podía ver que las planchas flotaban en diferentes planos.

El palacete constaba de una sola planta, una planta vasta y asombrosa en la que flotaban
decenas de estancias de todos los tamaños y formas. La única semejanza entre ellas eran sus bases, de idéntico hierro forjado. La mayor de todas ocupaba tres pisos de altura y medía más de doscientos metros de largo, mientras que las más pequeñas eran meros soportes para adornos y estatuas. La mayoría ni siquiera tenía paredes.

Las escaleras no se hundían en ese falso techo como habían creído, sino que se prolongaban
curvándose en el vacío, hasta perderse en la movediza niebla esmeralda que copaba las alturas. Del tallo principal de cada escalera brotaban decenas de nuevos tramos que se dividían a su vez en más ramales de ajedrezado negro y esmeralda, retorciéndose en el aire hasta aterrizar en los bordes de las habitaciones flotantes. Aquel despliegue de habitaciones y escalinatas producía una prodigiosa sensación de armonía; era como si el mundo entero se hubiera vuelto liviano de pronto, como si la realidad, la propia existencia, fueran menos pesadas y opresivas entre aquellas paredes.

Ascenso y ejemplos de habitaciones:
Tomaron la escalinata de la izquierda. El tramo principal no tardaba en dividirse en tres grandes ramales. El de la derecha bajaba en una pronunciada curva antes de dividirse en otros dos tramos de escalera retorcida. A medida que avanzaban por aquella colosal montaña rusa pudieron contemplar un sinfín de habitaciones y salas. Vieron dormitorios de ensueño; salas de recreo con divanes de terciopelo, escabeles de cristal y columpios colgantes; zonas de paseo con fuentes y bancos de hierro…

La perspectiva resultaba engañosa allí arriba; prácticamente cambiaba a cada paso que daban, convirtiendo el palacete en un espacio en constante mutación. Una estancia vista desde arriba era diferente por completo contemplada desde abajo o desde un lateral. Todo fluctuaba, fluía. Era un enloquecido juego de perspectivas y arquitectura. Una sala observada desde una escalera parecía una selva rebosante de vegetación al quedar semioculta por los helechos que colgaban de las plataformas vecinas, para luego, desde arriba, convertirse en un elegante dormitorio. Desde otra curva de la escalera, esa misma habitación parecía vacía.

Rachel los guió hasta la estancia central del palacio, la única completamente cerrada con muros.(...) En el suelo, ante ellos, había aparecido un diminuto chispazo, una salpicadura brillante que se proyectó despacio hacia arriba, convirtiéndose en una creciente columna de luz que no se detuvo hasta alcanzar el techo, situado a gran altura. Un poco más adelante, una nueva columna tomó forma, de igual modo que la primera. Poco a poco, aquí y allá, se fueron formando más y más columnas. La luz que irradiaban iluminó la gran estancia, transformando la negrura en claridad.
—Es una sala de baile —murmuró Madeleine con admiración.
Mistral asintió, aunque sabía que aquel lugar era mucho más que eso. En aquella sala se habían
celebrado todo tipo de eventos: desde torneos de piromantes hasta conciertos de las fabulosas aves cantoras de Alarán, pasando por duelos de hechiceros y bodas reales. Se contaba que, en una ocasión, allí dentro se había sacrificado un dragón albino para mayor gloria del reino.

Los muchachos bajaron las escaleras que llevaban al suelo espejado de la sala. En el muro que
quedaba a su derecha se encontraba el gigantesco ventanal que habían visto desde fuera. El tercio inferior del mismo estaba cubierto por cortinajes negros, corridos en su mayoría, mientras que en la zona alta dos grandes cortinas verdes se abrían a izquierda y derecha.
En el extremo opuesto a la entrada se levantaba un pequeño escenario ocupado por varias estatuas metálicas. Se trataba de una orquesta compuesta por siete músicos tan extravagantes como los instrumentos que se disponían a tocar.

Un engendro con aire de rata humanoide empuñaba entre sus zarpas dos varillas que parecía a punto de estrellar contra el tambor agujereado que tenía delante. Entre los músicos había un ser casi humano, con la piel de un intenso negro y un magnífico par de alas rojas plegadas a su espalda. Aquella criatura sujetaba en una mano un violín abombado mientras en la otra empuñaba una varilla recubierta de protuberancias. Del costado de todas las estatuas surgía una mariposa metálica: una llave con la que darles cuerda.

Después de abandonar la sala de baile, fueron de plataforma en plataforma, siempre con Rachel a la cabeza. Casi tan sorprendente como el mismo palacio era el estado en el que éste se encontraba. Apenas había polvo y suciedad y aunque algunas habitaciones parecían vaciadas a conciencia, la mayor parte estaba en perfectas condiciones, como si los habitantes del lugar se hubieran marchado un instante antes de llegar ellos.

A media tarde hicieron un descanso para merendar. Se sentaron en los bancos de madera que
rodeaban un pequeño estanque. Apenas hablaron. Aquel lugar inducía al silencio, a la ensoñación.

Al poco tiempo de ponerse otra vez en marcha descubrieron una gran sala repleta de estanterías vacías. El cambiante deambuló entre ellas igual que todos, aun sabiendo que no iban a encontrar nada allí. Ese lugar había sido una importante biblioteca mágica, pero hacía tiempo que los pocos libros que no se habían llevado los magos de los mundos vinculados habían sido trasladados al castillo.

Otro ramal los condujo a una plataforma de paredes listadas en las que se desplegaban más de una veintena de grandes armarios, con espejos de marco de plata en cada puerta. Rachel se apresuró a abrir el más cercano y su contenido la hizo jadear emocionada. El armario estaba repleto de vestidos, a cada cual más espléndido.


25 Re: Palacete el 10/06/13, 09:29 pm

Tak


GM
Fue el propio Nasher el que interrumpió la pequeña reunión, diciéndoles que no tenían de que preocuparse. Realmente así lo esperaba, parecía todo en orden en la fiesta así que si algo estaban, era seguros, y lo importante era que Nasher parecía tomárselo con calma. Se alejó con Giz, y Adara también se marchó, pero para tener vigilado a Toima. Por fin parecía que podían tener un momento de relax, y se limpiaba distraídamente las manos del pedazo de pastel que acababa de comer cuando una presencia le sorprendió por la espalda. Se quedó a medio camino de voltearse cuando se le abrazó una mujer repentinamente. Se tensó por la sorpresa, pero la voz era inconfundible y se permitió relajarse un poco.
Claro, de eso vivimos, ¿no? –le respondió con una media sonrisa, esperando que no se le notaran las dudas.

Nunca sabía muy bien cómo tratar con Nihil ni qué esperar de ella. Prueba de ello era el nerviosismo que le estaba produciendo tenerla pegada, lo que hacía que se le notaba tenso y vacilante. La súcubo conjuró una burbuja de insonorización y continuó sus explicaciones. La mención de dama Áurea hizo que el muchacho recordara la angustia que conocer aquella muerte le había producido, pues aunque había perdido el contacto con Helli no creía que una chica como ella mereciese morir de aquel modo. Sin embargo lo que dijo Nihil a continuación le desencajó completamente, distorsionando los recuerdos que tenía de su antigua compañera. No era el momento de darle vueltas a aquello, y menos cuando el objetivo del encargo le cayó encima a plomo. Nubla, Valenz, esclavos, Varmania. Los recuerdos se agolparon en su imaginación por una fracción de segundo, y los desechó tan rápido como pudo. Esperaba perseguir y matar a alguien, lo que le había incomodado del encargo fue la mención de la familia. Se miraba los pies a sabiendas de que su expresión revelaría su agitación, pero levantó la mirada e interrogó a Noel mediante el silencio. Él había decidido, por muchos motivos, aceptar el encargo, y trató de reunir todo su aplomo para mirar a su compañero y que entendiera ese hecho, porque seguro también notaría sus dudas. Le dio de hecho la impresión de que el draco estaba igual, pero le respondió con un asentimiento.
Se lo diremos a los demás, que ahora están desperdigados por la fiesta. ¿Te parece si contactamos contigo por el espejo cuando nos hayamos puesto de acuerdo? –Aflojó el nudo de la corbata y mostró el cordel del que pendía en su cuello el espejito que le habían dado tiempo atrás.

Pensándolo de forma práctica, no podían ponerse a rechazar encargos. Apelando a la furia que le producía la muerte de Helli, tampoco le importaba ver muerto al culpable. Necesitaban el dinero. No era nada que no hubieran hecho otras veces. Era perfectamente plausible que el sujeto ni siquiera tuviera familia. Pero por encima de todo, si no eran ellos, otros lo harían. Quien quiera que fuese estaba condenado. Pensar ordenadamente en todo aquello le ayudó a serenarse. Se acabaría acostumbrando tarde o temprano a la naturalidad de esas peticiones, comprendió.
Por cierto, ¿por dónde anda Siloco? –le dijo después a Nihil, preguntándose si tendría tiempo de intercambiar algunas palabras con el nigromante.

26 Re: Palacete el 10/06/13, 10:18 pm

Giniroryu


GM
La fiesta se vio completamente distorsionada cuando Nihil conjuró el hechizo insonorizador. No importaba cuantas veces experimentase aquello, la sensación de verse rodeado de gente a la que no podía oír en lo más mínimo siempre resultaba surrealista. Especialmente teniendo en cuenta que el draco poseía un oído más fino de lo normal y constantemente le llegaban sonidos de aquí y de allá. Instintivamente miró hacia donde se encontraba el grupo que había quedado fuera de la insonorización, como temiendo que Wen se le "escapase" delante de las narices para buscar a Enna sin esperarle.

No se esperaba que les fuese a hablar sobre la muerte de dama Áurea, aquella demiurga que había compartido cosecha con Gael, Adara y Vac. Aunque por otra parte tampoco sabía que esperar, se dijo, y no le sorprendió realmente la naturaleza de aquel encargo. Cuando mencionó lo de su "organización", el draco recordó de que se trataba. Nihil era la que había ido a buscar a Sezk cuando se transformó, al cual por cierto no había visto en toda la noche. Ató cabos y supuso que era probable que ni siquiera hubiesen invitado a los miembros de la secta, sabiendo la merecida y mala fama que tenían en la ciudad, y que probablemente Nihil era una excepción debido a su contacto en el consejo.

El encargo, si bien era esperable, no era tan fácil de digerir. Era la primera vez que recibían un encargo de aquel tipo, siendo irónicamente lo más parecido que habían hecho una venganza personal de la cual no se sentía especialmente orgulloso. Una mirada a Gael le bastó para confirmar que su amigo debía de estar pensando en algo muy similar. Sin embargo, a pesar de todo ello, Noel no se planteó en ningún momento rechazar la oferta. Era muy probable que aquello le diera en lo que pensar, ya lo estaba haciendo, de hecho, pero era lo que él mismo había elegido y no tenía sentido alguno dudar a estas alturas. Además era probable que lo disfrutase. No, sabía que lo haría. Y eso le parecía tan despreciable como atractivo.

Captó la mirada cargada de duda del fuego fatuo y le dijo sin palabras que estaba de acuerdo en aceptar y dejó que hablase primero. Gael le dijo, acertadamente a su parecer, que tenían que hablar primero con el resto y cuando él finalizó de hablar intervino.
-Comprenderás que tenemos que consultarlo con el resto primero, tal y como ha dicho él, pero es bastante probable que estén de acuerdo. Por otra parte, me gustaría saber al menos una aproximación del pago que vamos a recibir porque creo que es un dato importante para tomar una decisión. No parece precisamente un juego de niños y podríamos tener que dedicar más de un día y contar con varios imprevistos. No es necesario que respondas ahora mismo, de todas formas.

Hasta ahora había sido Adara quien se había encargado de pormenorizar aquellos detalles siempre que les había surgido algo así, pero la ángel negro no estaba allí y el draco se sintió obligado a encargarse él de dar a entender que no dejaban las cosas al azar, incluso si no hacía falta hacerlo.

27 Re: Palacete el 10/06/13, 10:48 pm

Cain


-Hmm ¿y qué os parece un adelanto?- propuso Nihil- Mañana recibiréis, digamos que lo que os habeis gastado en trajes para esta fiestecilla- dijo acariciando el cuello de la camisa de Gael- Si por alguna razón no aceptáis o cambiais de opninión por verlo demasiado arriesgado, podeis devolverme el dinero. Ya os enviaré los detalles de la misión en cuanto termine de recopilar datos. Y ahora...

Chasqueó los dedos, disipando el conjuro de insonorización y entrelazó su brazo con el del fuego fatuo.

-Vamos a ver al maestro, que tiene que estar ligando por ahi. Espero que no haya bebido demasiado...

Siloco no había bebido demasiado, pero indudablemente había bebido. Nihil arrastró al chico por toda la sala hasta una terraza con sillones cubiertos por toldos de finas telas de colores. Allí estaba el nigromante con el príncipe de Libo, riendo y hablando de temas que los recién llegados no acabaron de entender. Lil' zombie estaba encadenado a la pata del sofá, vestido de marinerito y comiendo carne cruda tranquilamente, y dos abominaciones de Siloco mantenían a los curiosos a raya.

-Koval, mi pequeña linternita de Halloween, ¡cuanto has crecido!- saludó con entusiasmo abriendo mucho los brazos para recibir a su aprendiz- Mira, es el príncipa de Libo, estamos intercambiando batallitas, es realmente fascinante- comentó, sin dejar muy claro si se refería a la historia de Libo o al príncipe en sí.

El joven nombre se presentó como Khaigren de Krorona III y saludó a Nihil y a Gael con una suave inclinación de cabeza. Preguntó por la transformación y habilidades del chico, y a qué se dedicaba.

28 Re: Palacete el 11/06/13, 02:05 am

Tak


GM
La oferta de Nihil era interesante, porque no había nada más cierto que su vuelta a estar en números rojos. Sin embargo era verdad que faltaban datos y datos para aceptar y poner un precio a aquel asunto. Le parecía bien si la ganancia dependía todavía de la información que faltaba por recopilar.
Pues… me parece bien –dijo simplemente, porque Noel también estaba de acuerdo.

Casi no hizo falta ni preguntar, sin darse cuenta ya estaban atravesando la sala para buscar a Siloco. Gael no pudo evitar sentirse un poco intimidado, más desde que su maestro era parte del consejo. De forma inevitable, se sentía un poco como si fuera hacia el matadero, perdiéndose en aquella fiesta y lejos de las caras conocidas. Hacía tanto que no veía a Siloco que casi se preguntaba si se acordaría de él. Mismo no se había atrevido a llamarlo antes por el espejo porque temía que estuviera ocupado.

Llegaron a una terraza bien decorada, pero Gael ni siquiera se fijó en el entorno al ver allí al príncipe de Libo, cuya ropa era inconfundible. Tragó saliva y trató desesperadamente de no desencajar la cara y mantener la compostura. Había ido a esa fiesta esperando llegar, llenar la tripa y marcharse sin llamar la atención. Aquello se le iba un poco de las manos. Miró a Nihil interrogante, al recordar que había dicho que Siloco estaría ligando por ahí, «¿con este? ¿en serio?» se moría por preguntar. El nigromante se había vestido también para la ocasión, le gustó el toque oscuro pero elegante de su vestimenta. A quien tampoco esperaba encontrar allí era al pequeño ghoul del cementerio, pero no hizo preguntas. Siloco lo saludaba efusivamente y le devolvió una sonrisa que pretendía parecer relajada.
Cuánto tiempo sin vernos –dijo. El saludo del príncipe sí que le puso los nervios a flor de piel, preocupado por hacer o decir algo inapropiado. Serenándose como pudo se inclinó él también con reverencia y trató de responder sin bajar gradualmente la voz ni titubear-. Soy un fuego fatuo, capaz de dar vida a la materia muerta poseyéndola. Me gano la vida como cazarrecompensas.
De vez en cuando sentía temblores en las extremidades, pero esperaba que nadie se diera cuenta detrás del fuego. No podía estar más avergonzado en ese momento, y recordó que, para colmo de males, brillaba más que nunca. Poco le faltó para pedir disculpas por eso, pero supo que tenía que mantener la boca cerrada. Por otro lado, en aquellas circunstancias no sabía ni cómo abordar lo que le quería preguntar a Siloco «en otra ocasión será».

29 Re: Palacete el 11/06/13, 02:52 am

Matt


Tas un momento lleno de flashes en el burdel decidimos ponernos en marcha. El camino fue bastante entretenido. No solo por los comentario o por las risas, sino por que algunas criaturas habían decidido hacer acto de presencia siendo victimas del numeroso grupo. Me dejo llevar por el ánimo del ambiente y mando a la muñeca a ir a por una de las colaespinas que había decidido atacarnos.

La muñeca sale despedida y de sus brazos brotan dos hojas de arena que cercenan la cabeza de la bestia a su paso salpicando una de las mangas de sangre al pasar la hoja por el cuello del colaespina. Limpio el traje de Sandy mientras le doy una pequeña reprimenda. -Eres una guarra.- Le digo mientras le termino de lanzar el hechizo. -Mira como te has puesto.- Le comento con un tono jocoso.

Cuando llegamos al sitio donde era la fiesta abro la boca de par en par. "Whao. Se han esmerado en adecentar esto." Pienso mientras paso por la calle impoluta y libre de escombros. A la entrada del palacete una mujer espera en la puerta acompañada de un oso enorme de peluche. "Mmm Interesante propuesta. Quizás te la copie." Pienso mientras observo al oso apuntando mi nombre en la lista. -Me gusta el oso.- Comento pasando por la verja de entrada agarrado de la muñeca. Al entrar solo puedo soltar un sonoro silbido. -¿Pero seguimos en Rocavarancolia? ¿O he pasado un portal a otra dimensión?- Digo mientras miro las habitaciones flotantes. Mi asombro se hace aun mayor al llegar a la sala donde una multitud de personas están congregadas. -Sigo sin saber donde coño estaba escondida tanta gente cuando era un cosechado.- Comento entre dientes.

Comienzo a andar entre los presentes fijándome en todos y cada uno de los invitados como si un fuese un niño la primera vez que le llevan al zoo. Por alguna razón los nervios que se apoderaban de mí en un principio se han transformado en una ligera hiperactividad. Todo son risas y bullicio a mi alrededor. Los camareros, los invitados, las mesas, las jaulas, los murales. Todo me llama poderosamente la atención. Cuando me doy cuenta me he quedado solo de todos los que venían en mi grupo a excepción de mi muñeca. -Menos mal que te he traído.- Le digo a la figura mientras esta se agarra a mi brazo. -Vamos a ver las jaulas a ver que hay dentro.-

De camino unos camareros pasan a nuestro lado con bandejas llenas de copas con algo que parece ser vino. Agarro un par de copas mientras pasan y le doy una a mi acompañante y brindo conmigo mismo. -Salud.- Me digo mientras que de un trago me bebo la copa. -Mmm- Digo saboreando. -Esta bueno.- Le cambio la copa a la figura y me entretengo mirando las bestias.

Tras un momento mirando a una especie de mono con una melena abundante escucho a alguien hablando a mi espalda. -¿Desea otra copa mi señora?- Dice un camarero dirigiéndose a la figura de arena. Me giro y no puedo reprimir una sonrisa de oreja a oreja "Parece ser que sí que he hecho un buen trabajo con la muñeca.. Hasta le ofrecen copas y todo." Me Felicito internamente mientras le comento al camarero. -No creo que te conteste querido.- Miro su bandeja que esta llena de aperitivos y bebidas y hago una mueca. -Perdona pero.- Hago una pausa mientras cambio las copas por dos nuevas. -¿No tendrías unos Doritos por casualidad?- El camarero se pone algo nervioso y me contesta con un cierto tono de miedo. -Lo siento mi señor pero no se al tipo de alimento que se refiere. Perdone mi ignorancia señor.-

El tono del muchacho me sorprende por lo que me acerco a él y le cojo una especie de brocheta de carne. -No te preocupes hombre. No pasa nada. Reerlaaaaajate.- Le pongo una mano en el hombro y le sonrío. -Estamos de fiesta hombre.- El chico sonríe tímidamente y me hace una pequeña reverencia con la cabeza continuando su camino. En ese momento todo el mundo se queda en silencio mirando hacia una pared por lo que me giro apurando mi copa y mis ojos se abren de par en par. Escucho el discurso del rey con una sensación extraña en el cuerpo. "Vaya... Matt estas en presencia del mismísimo rey de este lugar. Anda que a quien se le diga. No se lo cree." Voy divagando en mis pensamientos mientras apuro la copa de vino que tengo entre las manos y me escandalizo con las ropas de la supuesta reina de Libo. "Que discretitos van todos los de la corte macho."

El rugido de una bestia enorme al lado del rey me hace soltar la copa del sobresalto y abandonar mis pensamientos pero muevo rápidamente a la muñeca que la recoge antes de caer al suelo. "¿Eso es? No... Matt... No puede ser... ¡Un dragón!" Pienso sin poder dejar de tener la boca abierta. Lo único que había leído sobre dragones era lo que había en mis cuentos y libros de la tierra. "Increíble. Las películas que he visto de dragones son una puta estafa. Son preciosos." Pienso mientras observo al dragón maravillado. Tras el rugido todo se apaga y las figuras de cristal comienzan a iluminarse. Algo en la sala me llama la atención en la completa oscuridad. Una de ellas es la iluminación azul que proviene de las llamas de Gael "Os encontré" Pienso para mí cuando me fijo que no solo Gael esta iluminando el lugar sino que a los pocos metros de ellos otra figura mas baja desprende colores azules que varían de intensidad. "¿Otro fuego fatuo?" Pienso mientras intento descubrir de donde proviene el despliegue de tonalidades. "No, No es la misma luz" Me digo extrañado."Ya miraré quien le hace competencia a mi vela particular." Tras imaginarme a Gael como una antorcha niego con la cabeza y vuelvo a centrar mi vista en el lugar donde estaba el dragón ahora totalmente oscuro.

"Joder. Que pasada.. Que despliegue de magia." Pienso mientras las luces vuelven a su estado normal. El olor de la comida inunda mis orificios nasales y como guiado por una mano invisible acabamos mi muñeca y yo en una mesa donde están cortando una especie de animal que no tiene mala pinta. -Me da igual lo que sea pero quiero un cachito.- Le digo al camarero encargado de esa mesa.-En su punto por favor.-

Mientras me estoy terminando la porción que me sabe a gloria localizo a los chicos de serpentaria y les saludo alzando la copa poniéndome en dirección a ellos. Cuando estoy de camino puedo ver a Kaethe y a Nasher de pasada y al fijarme en ellos puedo ver que están con todos los demás. Me giro hacia Tsusu y gesticulo moviendo también los brazos en dirección a los cuchitrileros.

-*Luego os veo*- Le digo sin hablar mientras me encamino a hacia los chicos que estan con un hombre con cuernos y cola. -Interesante forma.- Me digo mientras cubro la distancia entre nosotros. Al llegar a la altura de los chicos alzo mi copa y brindo en el aire mientras doy otro sorbo a mi copa de vino.

Wedn me coge a mí y a Kaethe y nos aparta del grupo un par de pasos y las palabras de la voivre hacen que se me pase el puntillo que me estaba ofreciendo las tres copas de vino que llevaba para el cuerpo. "Enna... No había pensado en la niña azúcar glas desde hace muchísimo tiempo." Pienso para mí mientras me explica su intención de ir a buscarla. "Si esa zorra sigue viva tiene que estar en esta sala." Me pongo lo mas serio que puedo y les hablo a las dos en tono firme.

-Tienes razón.- Le digo a Wedn. -Nasher no tiene que enterarse de nada.- Miro a Kaethe esperando que su respuesta fuese la misma que la mía y continuo hablando. -Voy contigo.- Miro a mi alrededor y resoplo. -Pero vamos a necesitar ayuda.- Tras decir esto acerco a la muñeca a mí y le susurro en voz muy baja un hechizo de localización mientras se lo implanto a la muñeca que esta, al recibirlo, se pone tensa y se va silenciosamente perdiéndose entre la multitud buscando a la daeliciana.

Gael y Noel se acercan a nosotros comentando la idea de buscar a la Daeliciana con nosotros pero al momento Nasher aparece pidiéndonos que disfrutemos de la fiesta. Que no nos preocupásemos de él ni de la desgraciada de Enna. Tras el comentario del arseniano busco los ojos de Wedn para poder ver en ellos alguna respuesta pero en ese momento una dulce voz algo hipnótica sale de detrás de Gael y me hace temerme lo peor. "Que no sea ella... que no sea ella. No puede ser esta situación tan peliculera" Me digo mientras busco el origen de la voz que sale de la figura de la chica que esta a su lado. Por lo que parece ser es una conocida de Koval por lo que me relajo bastante. Noel se acerca a ellos y en un momento una esfera verde les envuelve impidiendo escuchar lo que hablan dentro. "Así funciona una esfera de silencio." Me digo mientras observo a los tres personajes hablando entre ellos sin escuchar nada. "¿Qué clase de monstruo será?" Me pregunto mientras veo la forma de la mujer.

Wend comenta entonces que si Nasher quiere no la buscaremos hoy por lo que respiro hondo alegrado de la noticia y les hablo. -Entonces Dama Diurna, Sobras y Nasher. ¿Operación búsqueda de loca psicópata abortada?- Digo mientras chasqueo los dedos y anulo mentalmente el hechizo de búsqueda implantado sobre la muñeca.

La esfera de silencio de Gael, la chica y Noel se explota y al momento la chica se lleva a Gael casi a rastras hacia fuera. "Interesante forma la de esa chica." Me acerco a Noel y le pregunto extrañado. -¿Quien era esa chica?- Hago una pausa y me coloco la capucha a la espalda que se había descolocado un poco y continuo hablando. -Y lo mas importante. ¿Qué se supone que es?-

30 Re: Palacete el 11/06/13, 03:35 am

Muffie

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Mientras hablaba con sus compañeros de cosecha se acercaron Noel y Gael mostrando su apoyo y ofreciéndose para acompañarlos, cosa que la vouivre no dudó en ningún momento. Todos, y Noel especialmente, se habían volcado en evitar que se descubriera su verdadera transformación. Había visto más de una mirada en derredor de sus amigos recorriendo la estancia y, aunque la alagaban aquellas atenciones, sobre todo si estas venían de Noel, también le molestaba que le dieran tanta importancia al hecho, cuando ella, aunque por naturaleza fuera desconfiada y no dejara de estar alerta por instinto, intentaba dejarlo correr.

Se encontraba a punto de explicar el procedimiento a su reducido público, cuando Nasher hizo acto de presencia y les pidió que no se agobiaran y que disfrutaran. Wen le sonrió al reconocer en su actitud la madurez en comparación con el Nasher cosechado.

- No hace falta decir que lo estábamos haciendo por ti. Nadie mejor que nosotros tres. - dijo señalando a sus compañeros de cosecha.- sabe como lo pasaste por su culpa y queríamos ahorrarte el sufrimiento para que disfrutaras de la fiesta, pero parece que nuestras acciones han conseguido lo contrario. Lo siento, Nasher y te prometo que, por mi parte, no intentaré buscarla en lo que queda de fiesta. - dijo al final sinceramente. Ante el comentario de Matt rodó los ojos con una leve sonrisa. “Es imposible, pero es Matt.”

Mientras hablaba con Nasher no se había percatado de la aparición de la súcubo de las pesadillas. La mujer sujetaba de una forma sensual y juguetona a Gael, lo que hizo reír a la vouivre hasta que por su cabeza pasó la misma escena, pero con la súcubo cambiando de víctima. Solo hizo falta la imagen mental para que Wen siseara de una manera tan similar a la de una serpiente que, por un momento, temió haberse transformado sin darse cuenta. En seguida, echó esas ideas de su mente diciéndose que la mujer conocería a Gael o les estaría hablando de negocios, por lo que les dejó espacio, como no podría haber sido de otro modo culpa de la campana de insonoridad, y se puso en busca de su vino favorito. Quizás tenía suerte y lo encontraba mezclado con otra exquisitez diferente de la que pudiera disfrutar su paladar.

Cuando volvió, la súcubo y Gael habían desaparecido, dejando a Noel solo hablando con Matt.

- ¿Kae debe sentirse celosa? - le preguntó al draco poniéndole otra copa de la nueva combinación que había encontrado en la mano.- Ahora no te lo voy a decir. Adivínalo tu solito. - le retó con una sonrisa antes de dar un sorbo a su vino. “Excelente.”

Cuando estaba de fiesta con sus amigos, no tenía preferencias en cuanto a la bebida, pero, aunque huérfana y pobre, era de origen británico, llevaba la sofisticación en la sangre y eso hacía que fuera totalmente capaz de apreciar y saborear un buen vino.

A pesar de sus deficiencias sociales, no tardó mucho en ver a Noel nervioso y tenso, por lo que, con la escusa de coger unos aperitivos, lo separó del grupo acariciándole el brazo para reconfortarlo.

- ¿Estás bien? - le preguntó preocupada.- Aunque sea una fiesta hipócrita la finalidad es divertirte y tu no lo estás haciendo. ¿Qué te parece si vamos a una de las terrazas a tomar el aire y entramos con energías renovabas para divertirnos? Creo que Kae está cogiendo fuerza de voluntad para arrastrar a Gael a bailar, Toima se pondrá borracho enseguida, si no lo está ya, y podemos buscar a Jack si quieres fastidiarle sus conquistas. - le propuso con una sonrisa de ánimo.



31 Re: Palacete el 11/06/13, 06:00 pm

Giniroryu

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GM
Noel no tuvo que meditar mucho las palabras de Nihil, pareciéndole una oferta bastante justa.
-Lo veo razonable. Contactaremos pronto contigo para confirmar nuestra respuesta.
Cuando Gael también confirmó su aprobación, el hechizo insonorizador fue deshecho inmediatamente y prácticamente sin poder mediar palabra vio como el fuego fatuo era arrastrado por la súcubo en busca de Siloco. Noel permaneció escasos segundos observando la escena allí plantado para finalmete quitarse el sombrero y pasarse una garra por las sudadas plumas de la cabeza mientras suspiraba de puro agobio antes de darse la vuelta para volver con Wen, Kaethe y Matt.

Aunque se tuvo que conformar con los dos últimos, ya que la vouivre había vuelto a desaparecer. Comenzó a pasear la vista por los alrededores para comprobar si la veía, pero el brujo de arena lo interrumpió hablándole. El draco cada vez estaba más nervioso y agobiado, pero trató de recomponerse para hablar con su amigo, cosa que consiguió a medias.
-Se llama Nihil, es una súcubo -habló sin poder evitar lanzar alguna mirada más a su alrededor.
Acto seguido preguntó a Matt sobre qué habían decidido y se alegró de oír la decisión que Wen había tomado. Era un problema menos de lo que ocuparse en aquella maldita noche. Y ciertamente a Nasher se le veía con intención de olvidarse del asunto por ahora, por lo que agradeció que los demás decidiesen respetar su petición.

Para su alivio, Wen decidió reaparecer en ese momento, trayendo una vez más otra copa de vino para que la probase. El draco la cogió una vez más, intentando que no se le notase el estado medio desquiciado en el que se encontraba.
-¿Me dices a mí lo de que lo adivine? Me rindo antes de empezar -bromeó con una risa nerviosa.
Mientras probaba la bebida le contó a Wen lo mismo que ya le había dicho al espectro de arena, y añadió la información que no había llegado a decir antes.
>>Gael la conoce porque también es aprendiz de Siloco y como preguntó por él se lo ha llevado a verlo. Yo diría que Kaethe no tiene de que preocuparse, pero quien sabe, es una súcubo al fin y al cabo -añadió sonriendo con jocosidad y recordando que aún no se había metido lo suficiente con el fuego fatuo.
<<Cuando vuelva>>, se dijo. El draco también aprovechó aquel momento para lanzarse un nuevo hechizo de limpieza, ya que su incomodidad había ido en aumento debido a lo pegajoso que se sentía por el sudor que lo cubría cada vez más.

Agobiado como estaba, ni siquiera se acordó de opinar sobre el vino que le había dado a probar Wen, el cual notó que le resultó más suave que el anterior pero prácticamente ni siquiera prestó atención y se bebió la copa distraídamente. Se hizo patente que ocultar su estado no se le estaba dando demasiado bien cuando la vouivre se lo llevó aparte para preguntarle sobre ello.
-Estoy... No, no lo estoy. ¿Tanto se me nota? -suspiró-. La verdad es que yo te iba a proponer lo mismo en cuanto pudiera, así que te lo agradezco -le sonrió.
Aunque los comentarios de la vouivre tenían la intención de relajarle, debido al estado en el que se encontraba no pudo evitar una mueca de consternación cuando mencionó algo sobre Toima borracho.
-Por todos los diablos, eso sí que no. Antes casi consigue que lo maten ese idiota -bufó nuevamente mirando a su alrededor pero buscando al argos esta vez-. En fin, Adara estará vigilándole, sí, y Tania también... -se dijo para auto-tranquilizarse-. Pero creo que dejaré a Jack tranquilo por hoy, para que se confíe -bromeó mientras caminaban hacia una de las terrazas.

El sueco eligió una que estaba completamente vacía en aquel momento, para poder hablar más cómodamente. Sabía que Wen todavía se estaría preguntando por lo que habían hablado con Nihil y el draco sintió que necesitaba desconectar de la fiesta en sí durante al menos un momento.
-Al final sí que hemos encontrado trabajo en este antro, aunque viniendo de quien viene dudo que el lugar y la ocasión tengan demasiado que ver, pero tampoco me voy a quejar. Aunque suena a asunto peliagudo, estamos tratando con la secta de Ewa al fin y al cabo -pronunció las últimas palabras bajando considerablemente la voz después de asegurarse de que no había nadie demasiado cerca-. Es la primera vez que nos encargan eliminar a alguien, a pesar de que no sea precisamente la primera que hacemos algo así. Y yo no sé que es peor, si la hipocresía de continuar dudando o la emoción que siento ya de antemano -esbozó una sonrisa cansada mientras se apoyaba en una barandilla-. Por cierto... -cambió de tema súbitamente tras unos breves segundos de silencio en los que se giró para mirarla-. Lo siento si estoy siendo demasiado paranoico, pero el ambiente de esta parafernalia me está sacando de quicio y bueno... no puedo evitar preocuparme.

32 Re: Palacete el 11/06/13, 08:26 pm

Cain

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A través de la mascara del principe se podía distinguir su mirada de interés hacia las palabras del fuego fatuo. Siloco dio algunos detalles más sobre la transformación y se explayó en los logros de su aprendiz, abrazando a Gael y ofreciéndole beber con ellos. Nihil lo interrumpió.

-Creo que el chico querrá volver con sus amigos. Estará mucho más cómodo con gente joven que con un carcamal

-¡Yo soy gente joven!- se quejó Siloco, pero dejó que Gael se marchase.

-Estaremos en contacto- se despidió la súcubo, acurrucándose en uno de los sillones y cogiendo a Lil' en brazos.



Un poco más lejos, Mánia estaba sentada en el borde de una fuente con un plato de pastelitos de frutas, junto al andrógino que venía acompañando a la reina. Ilol, el hermano de una de las cosechadas de Libo, no paraba de hacer preguntas sonre la experiencia de la andrógina y sobre los avances de la cosecha, y lo que ocurriría con la Luna Roja.

-¿Dices que mi hermana sigue viva?- preguntó con ilusión

-Sí, por lo que sé vive en el torreón Maciel, y estoy segura de que llegará a la Luna sin problemas- aseguró Mánia, un tanto nerviosa.

Ilol quería ver a Karime, pero Mánia le había dicho que tendría que esperar hasta después de la salida de la Luna, incluso hasta después de su completa transformación.

-Podría ser peligroso, incluso con los seres queridos la Luna deshorienta. Para muchos es una experiencia traumática, es mejor que no te acerques hasta que haya resuperado el control de sí misma.

-¿Cómo fue la tuya?

-Pasé inconsciente varias semanas...- respondió, quedando unos segundos pensativa


_________________________________________

Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

33 Re: Palacete el 11/06/13, 08:28 pm

Naeryan

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Noel tenía buenas razones para preocuparse. Por alguna razón la gema de Wen llamaba la atención más de lo habitual ante aquellos que eran capaces de captarla.
Giz no era el único goliat presente en la fiesta. En ese momento Rodar, un cazarrecompensas idrino bastante competente en su oficio, estaba mirando por el rabillo del ojo la terraza por la que habían salido Wen y Noel.
Durante las misiones conjuntas con otros mercenarios se especializaba en desactivar trampas y artefactos mágicos, aprovechando el plus de magia que le aportaba tal tarea. Por esa razón solía llevar consigo una serie de detectores, más por gajes del oficio que por otra cosa. Éstos ya habían disparado sus alarmas al poco de comenzar la fiesta, y un par de estratégicos despliegues de su gola le habían permitido determinar con más precisión cuál era el foco de emisión que había llamado su atención.

Se había encargado de cruzarse con la muchacha en cuestión entre el gentío en un par de ocasiones. Su gola le informó de que llevaba encima unos cuantos hechizos de camuflaje, pero no cabía duda de la naturaleza de lo que ocultaba bajo ellos.
Rodar se deslizó fuera del salón de fiestas con discreción.


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"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

34 Re: Palacete el 12/06/13, 02:23 am

Jack

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Mezclado nuevamente entre el gentío, escucho varias conversaciones sobre la cosecha y comento algo sobre los sinhadres que traje. Algunos teorizan sobre en qué se transformarán y respondo que no merece la pena preocuparse por eso. <<A no ser que alguno se convierta en vampiro, en cuyo caso sí merecería la pena preocuparse de la transformación>> añado mentalmente, emocionado con la idea <<Pero primero que sobrevivan, luego ya veremos>> Ahora bien, el tema de vampiros en la ciudad me lleva por otros derroteros <<Tiene que haber alguno o alguna en la fiesta, ahora que caigo... Y nunca he conocido a nadie más que yo... Si encuentro a alguno... >> Así que me excuso con los "apostantes de transformaciones" y vuelvo a perderme entre la multitud, esta vez buscando el olor de la sangre que alguien como yo bebería, bueno, casi siempre <<Hay gente que no son trasgos ni vampiros bebiendo... Curioso>> De vez en cuando me frustro acabando delante de un sorprendido camarero -al que para disimular le cojo una copa- y sigo buscando... Lo que más fastidia es la gente que bebe sangre por gusto y no por ser vampiro <<Malditos estafadores, dejad de engañarme>> La última que veo es una bruja de algo a la que saco a bailar, le robo su copa y luego con un sencillo cambio de pareja, desaparezco de su zona <<Ahora te fastidias y buscas otra copa>> pienso, frustrado y mosqueadillo tras desplomarme en una silla. Pero por lo visto la copa es viajera, puesto que cuando voy a darle un sorbo desaparece de mi mano. Rápidamente me giro en el asiento y me da tiempo a verla desaparecer entre el gentío a cierta velocidad <<Qué demonios... ¿La tía de antes? ¿Quiere jugar? Juguemos>> Al segundo ya estoy persiguiéndola, guiándome por el olor a sangre de la copa, que también lleva algo de mi propio olor, pero que cada vez se vuelve más intenso <<¿Qué demonios? ¿Se ha metido en un barril de sangre?>>

De pronto la figura se detiene en un círculo de gente y termina la copa <<Pero no es la bruja de antes... Quien sea se va a enterar por llevar semejante perfume de sangre encima>> pienso, divertido y curioso, aunque con la sed reanimada. Es alta, esbelta y curvilínea, favorecida por la ropa. Lleva unos pantalones de cuero negro, unas botas con tacón iguales, un corsé de cuero negro, blusa de color granate con estampado en distintos tonos de rojo y el oscuro cabello morado recogido en una trenza por encima de la cabeza. De complementos sólo lleva al cuello una gargantilla de cuero con una argolla de plata. <<¿Por qué parece que el olor a sangre sale de la blusa? Sea o no vampira... Está para comérsela>> Me relamo y me planto a su espalda, para luego carraspear.
-Disculpe, señorita, pero creo que tiene algo que me pertenece.

La escucho disculparse del círculo de parlanchines y se gira lentamente <<Colmillos. Ojos rojos. Sangre por todas partes. ¡Sinhadre!>>
-¿Disculpe?-y mira a su copa y luego a mí a través de ella.-Oh, ya veo a qué se refiere. Aguarde.

Y dicho eso, desaparece en una nube de humo dejándome con los ojos abiertos como platos <<No. Me. Jodas>> Al segundo o dos vuelve con un par de copas llenas, de las cuales me ofrece una.
-He preguntado si tenían de Libo pero se han espantado, lástima.-susurra, guiñando, luego en tono normal.-Pero veamos qué tenemos aquí... No os conozco, señor...

Casi me atraganto con su comentario y ahora la miro mientras da una vuelta a mi alrededor <<¡¡Es una vampira!! Tiene que serlo, no me fastidies. ¡Y sinhadre! Y huele a sangre por los cuatro costados. ¿Quién dijo que la fiesta no merecería la pena? ¿Señor? Venga ya>> pienso divertido antes de responder, algo nervioso
-Me llamo J-Jac... Jaqhal.-<<Luego les explico a los cuchitrileros...>>-¿Y vos?
-Xiandra, pero tutéame, vampirito.-responde sonriendo, luego me coge por la cintura y camina hasta un sitio sin tanta gente.-Hechas las presentaciones, te he estado observando. ¿Qué buscabas tan desesperadamente?-inquiere, curiosa.

Nervioso, me toqueteo el bigote y le respondo mientras degusta su copa.
-Esto quizá te suene raro, Xiandra, pero te buscaba a ti.-y rápidamente añado.-Es decir, llevo cuatro años aquí, nunca había conocido a otro vampiro y la fiesta era un momento idóneo así que...
-¿Tachán? ¿Desilusionado? Pareces más asustado que ilusionado, ¿acaso te doy miedo, cachorrito?-sisea sonriendo, acercándose peligrosamente.
-No, ricura, te aseguro que miedo no está entre las sensaciones que me provocas.-respondo en tono pícaro, acercándome de igual forma hasta que sólo nos separan las copas.
-Así que nuestro joven vampiro sabe usar sus armas... Cuidado, cachorrito, hay demasiada sangre en el ambiente, no me provoques.-vuelve a sisear, esta vez cerca del oído.

Ahora es cuando descubro por qué huele a sangre: la blusa no está tintada como si fuera sangre sino con sangre -sinhadre, además. Se separa momentáneamente y justo cuando voy a responderle, me silencia dejando su índice en mis labios. Más tarde comprobaría que sus labios también iban pintados con sangre.

-Sé quién eres y que ese nombre no es el original. Eres el vampiro Jack, trabajas en el Burdel de Dama Espasmo y planeas montar una bodega en ese barrio.-y sin darme tiempo a responder, sigue.-Shh. Entiendo lo de cambiar el nombre con desconocidos. Entiende tú que me guste saber cosas de mis vecinos amantes de la sangre.
-Pero... entonces... ¿Por qué no nos hemos conocido antes?-inquiero, confuso y sorprendido.
-Sencillamente porque no es muy educado aparecer ante un desconocido y decir que ya sabes cosas de él. Hasta hace unos minutos sólo eras información de la ciudad. Ahora, sin embargo... ¿Qué harás, ahora que conoces a una vampira?

Antes de responder, resoplo y ladeo la cabeza, sonriendo. Cambio de idea y sin que lo vea venir, la llevo casi volando a la pista de baile.
-Pues primero... esto. También me gustaría matarte a preguntas y pedirte consejos, incluso que me enseñaras a luchar como una verdadera criatura amante de la sangre.-le voy diciendo, moviéndonos a toda velocidad. Después paro, hago que gire quedando a su espalda, donde le araño el sonrosado cuello con los colmillos.-Y otras cosas...-susurro finalmente a su oído.

Luego retoma el baile, llevando el control ahora, arañando y mordiendo cuando tiene oportunidad.
-Apetecible idea, cosechador. ¿Cuándo quieres comenzar las clases?

Pero la respuesta a semejante pregunta es demasiado indecente para describirla...

Ahora, es decir, un rato después, vamos de camino al encuentro con los cuchitrileros, ya que Xiandre aceptó la invitación de presentarlos. Voy nervioso, agitado, acalorado y nervioso por la idea de entrenar con ella. ¿He dicho nervioso ya?
-¡Hey, camaradas! Os presento a la vampira Xiandre... Qué mal se me da presentar a la gente... A partir de mañana entrenaré con ella y... bueno. ¿Cómo lo estáis pasando?-finalizo, intimidado por la situación.
-Encantada. Este cachorrito me ha contado algo de vosotros, mercenarios.-dice sonriendo, pero se lleva un codazo.-Quizá algún día trabajemos juntos.


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

35 Re: Palacete el 12/06/13, 03:08 am

Giniroryu

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GM
Melodes sonrió a Dirke cuando el hombre árbol se le acercó para alabar su disfraz. Lo primero que hizo el soñador fue recordar si alguna vez había visitado los sueños del desconocido, pero decididamente no le sonaba haberlo visto utilizando su dominio. La vestimenta elegida por el muchacho, o más bien su carencia de ella, sin duda también llamaba la atención. Aunque el soñador prefería vestirse de forma más sofisticada, debido a que la fiesta estaba dedicada a la alianza con su mundo de origen, no le sorprendió en absoluto encontrarse a alguien cuyo "atuendo" consistía tan sólo en unas hojas tapando sus vergüenzas. Por un breve instante se cuestionó si el chico sería libense, pero lo descartó al observar más de cerca sus rasgos. De todas formas supo enseguida que era humano en cuanto dio muestras de reconocer su atuendo.
-Encantado de conoceros, Dirke -se quitó el sombrero, colocándoselo sobre el pecho e hizo una ligera reverencia-. Mi nombre es Melodes y os agradezco vuestro interés por mi traje. ¿Os parece lo suficientemente acertado? Es un diseño que captó mi atención leyendo sobre vuestro mundo...
El atuendo en cuestión era fácilmente reconocible por la mayoría de habitantes procedentes de la Tierra: un traje de mosquetero en el que no faltaba el sombrero adornado con una pluma y un estoque colgado del cinturón.

Cuando Melodes hablaba de algo que le interesaba podría enfrascarse horas en una conversación sin problema, pero enseguida se dio cuenta de que podría estar aburriendo al humano y se excusó para dar por finalizada la conversación antes de perderse entre el gentío para buscar a un camarero. El soñador estaba disfrutando de aquel ambiente tan poco usual en la ciudad, pero que le permitía observar muchos estilos de ropa elegante y disfrutar de algunas buenas piezas musicales. Él mismo había traído su violonchelo por si se le presentaba la ocasión de tocarlo, y lo había dejado a buen recaudo pidiendo permiso para guardarlo. Mientras probaba un vino que llamó su atención por su olor, un leve bostezo le sobrevino y, disimuladamente, se lanzó un hechizo de despeje. Como soñador que era, a aquellas horas no solía estar precisamente despierto.

Tras dar unas vueltas por el gran salón, acababa de coger distraídamente una copa de un vino diferente cuando un estruendo a su espalda le hizo darse la vuelta. Vio una copa derramada en el suelo y a un hado infernal que le gritaba a un licántropo que al parecer era el causante de aquel desperdicio. Melodes cogió rápidamente otra copa antes de que el camarero se alejase y se acercó al hado, quien había sido ignorado por el licántropo.
-Aquí tiene -le dijo esbozando una de sus enigmáticas sonrisas mientras le tendía la copa-. Si no me equivoco por lo que he podido oír es el mismo vino que acaba de desperdiciarse tan lamentablemente. Disculpe mi atrevimiento si le molesta -añadió haciendo gala de su acostumbrada educación.

36 Re: Palacete el 12/06/13, 05:21 pm

Muffie

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El sueco y la británica se encaminaron a una de las terrazas que estaba desierta. Noel le fue contando por el camino la razón por la que la súcubo se había acercado a hablar con ellos y Wen se sintió aliviada al comprobar que solo había recurrido a ellos por cuestiones de trabajo y no pudo evitar recordar el siseo que antes había hecho. “El instinto animal de marcar territorio.” Se dijo con mofa.

- ¿Tienes miedo, chico grande?- le preguntó medio en broma.- No deberías reprimirte. Es tu naturaleza, deja salir tu instinto.- le recomendó con una sonrisa.- Y respecto a lo otro, os agradezco a ti y a todos que os preocupéis tanto por mí, de verdad, es muy halagador, pero no podéis hacerlo a costa de pasarlo mal. Es verdad que la idea de venir aquí no te entusiasmaba nada, pero una vez aquí y habiéndote gastado ese dinero deberías intentar pasártelo bien. Hay buena comida, buena bebida, ambiente, hace una noche fantástica y estas en esplendida compañía, ¿qué más puedes pedir?- le preguntó bromeando.- No te preocupes, ¿vale? Además, ¿quién sería lo suficientemente tonto como para atacarnos? ¡Somos un montón!- terminó de decir con una sonrisa.

En la terraza, la vouivre se dio cuenta de la estupenda noche que hacía. La brisa que corría en el exterior resultaba tremendamente agradable en comparación con el calor que generaba la masa de gente del interior y el hecho de que la luna estuviera próxima hacía que el cielo estuviera precioso salpicado de pequeñas estrellas. Wen suspiró con una sonrisa y le dio el último trago a su copa.

- Venga, volvamos a dentro. Me he propuesto probar todas las variaciones que han hecho del vino de serpiente y por ahora solo llevo dos. Además, mis papilas gustativas están haciendo una lista de platos exquisitos que voy a obligar a tu hermano a cocinarme.- comentó con una sonrisa.

Mientras bajaban las escaleras, reconocieron la bola brillante que era Gael moviéndose entre el gentío y se acercaron a él. Parecía que la súcubo ya lo había soltado y se encaminaba hacia el grupo.

- Le voy a decir a Kae que has estado mirando a otras chicas~~- canturreó como si fuera una niña cuando comenzaron a andar a su lado.

Mientras se escurrían entre la gente para llegar a donde estaba el resto del grupo, se cruzaron con algunos de los trabajadores del burdel y la vouivre no dudó en recordarle a Vivia que quería ver esas fotos en cuanto estuvieran reveladas. También se cruzaron con muchos camareros que llevaban distintas bebidas en sus bandejas. De forma casi anecdótica su vista se cruzó con una de las bandejas de los camareros que resultaba llevar espumosa cerveza, lo cual no había visto todavía. Rápidamente se deslizó del lado de Noel y Gael para volver rápidamente al mismo con dos jarras.

- No es tan glamuroso como el vino, pero creo que es de Varmania, así que se puede considerar exótica.- les dijo ofreciéndoselas con una sonrisa.

Por suerte para la británica, en su camino se cruzó un camarero con otra combinación de su vino favorito y pudo interceptarla antes de llegar con el resto del grupo. Entre buena comida y bebida siguieron hablando durante un rato hasta que apareció Jack acompañado de la primera vampiresa que veía en su vida que no fuera el alemán en la casa Gamides.

- ¿Entrenar?- preguntó en voz baja para que solo Noel la escuchara.- Cada vez se trabaja menos los eufemismos de sexo.

Mientras la vampiresa hablaba y para no ser descortés, se comió el aperitivo que llevaba en la mano y bebió un sorbo de vino para ayudar a que pasara.

- Encantada, mi nombre es dama Diurna.- dijo con una media sonrisa y levantando su copa en señal de saludo, mostrando seguridad, pero desconfiando en su interior.




37 Re: Palacete el 12/06/13, 06:18 pm

Giniroryu

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GM
La suave brisa que discurría en la terraza le sentó bien a la embotada cabeza del draco y le ayudó a despejarse en buena medida.
-No tengo miedo -respondió con una sonrisa cansada-. Pero tampoco es tan sencillo... Aún así no pienso dudar, te lo aseguro. Esto es lo que yo mismo he elegido, así que me atendré a todas las consecuencias. No niego que mis instintos todavía me hacen plantearme constantemente lo que soy y lo que hago, pero tampoco veo ningún otro final que no sea llegar a aceptarlo por completo -su sonrisa adquirió un deje de burla dedicada a sí mismo-. En el fondo creo que ya lo he aceptado, pero a veces parece que soy incapaz de dejar pasar mucho tiempo sin cuestionarme todo lo que hago. Gajes del oficio. Del de ser idiota, quiero decir -bromeó riéndose sarcásticamente para dar por finalizado aquel tema.

-Tienes razón en que nadie intentaría hacerte daño aquí en medio, pero como ya dije en su momento no es eso lo que me preocupa. Pero es cierto que no puedo seguir así por toda la noche o acabaré completamente desquiciado
-<<y sé demasiado bien lo que pasa cuando me desquicio>>, pensó con un ligero bufido-. No puedo evitar querer estar pendiente de todo, me siento responsable de alguna forma que creo que se me escapa y si algo malo pasara no sé qué es lo que haría. El que no esté cómodo en este ambiente ni con esta maldita ropa que no para de darme calor supongo que ayuda. Pero te prometo intentar tomármelo con más calma -se acercó a Wen y la abrazó-. Gracias.

Poco después volvieron al interior del palacete y aunque el recuerdo del agobio que había sentido hacía unos momentos le hizo volver a sentirlo en parte, se sentía de forma más similar a cuando entraron y todavía estaba más o menos relajado. Se agarró a la vouivre mientras caminaban ya que su contacto lo reconfortaba y así decidió volver con los demás con mejor cara y más ánimos.

Cuando se reunieron con Gael le mostró una amplia sonrisa jocosa cuando la vouivre se metió con él y mientras ella se escabulló un momento a por unas bebidas, aprovechó para intercambiar con él lo que habían estado haciendo desde que se separaron. Aunque no pudo evitar intentar ver hacia donde se dirigía Wen al principio, se acordó de lo que le había prometido y desvió la vista para centrarse en el fuego fatuo. El sueco se rió cuando su amigo le habló de Siloco y su "ligue" y de cómo había tenido que volver sin lo que quería. Al poco la británica volvió con un par de cervezas para Gael y él y el draco aceptó la suya con una sonrisa de satisfacción. Sin duda prefería aquella bebida antes que cualquier vino, a la que estaba más acostumbrado.
-Varmana, además, fue la primera que probé. ¿Te acuerdas cuando nos invitó Mikk aquel glorioso día en la taberna? -le dijo al fuego fatuo con jocosidad-. A propósito, hay algo que llevo un buen rato queriendo pedirte. Tú que puedes sin ser descubierto, hazme el favor de lanzarle una mirada repobratoria de mi parte a Su Majestad Andras Sula -pronunció el título con un evidente deje sarcástico y sin perder en ningún momento el tono de mofa con el que imbuyó sus palabras- por habernos hecho el enorme favor de dejarnos pobres.

No tardaron mucho más en reunirse con el resto del grupo, el cual era bastante fácil de encontrar gracias a los tatuajes lumínicos de Nia. Estaban casi todos los de siempre allí reunidos, aunque había una presencia que llamó su atención. Una chica desconocida acompañaba a Jack, pero el vampiro no tardó en presentársela. El sueco no se sorprendió al enterarse de que ésta tenía la misma transformación que su amigo, pues al poco de acercarse había notado el claro olor a hierro que llevaba enicma. Le dirigió una mirada divertida de complicidad a la vouivre cuando le hizo un comentario jocoso en voz baja.
-Yo soy Noel, draco de estínfalo -se presentó tras Wen-. Y me parece bien eso de trabajar juntos, rara vez rechazamos una buena propuesta de trabajo -añadió ante el comentario de la vampira.
El sueco pensó que era una buena idea empezar a meter baza de aquella manera si querían hacerse un nombre de una buena vez y poder mantenerse económicamente estables. También se recordó que tendría que agradecer más tarde a Jack el que les hubiera hablado de ellos a la vampira, incluso si al final se quedaba en nada tan sólo el hecho de que los habitantes conocieran su oficio podría ser beneficioso para ellos. <<Estoy empezando a pensar como un empresario o algo parecido. Un empresario un tanto sádico y sanguinario>>, se rió de sí mismo en su mente.

38 Re: Palacete el 12/06/13, 07:17 pm

Red

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En el transcurso de la fiesta, Vac avistó a sus compañeros varias veces, pero aun no había vuelto a hablar con ellos. Había bailado con varias invitadas a la fiesta, conocidas del burdel, con las que había conversado y reído un rato, pero empezaba a estar algo agobiado. Se hizo con una copa de un vino terrestre y se encaminó hacia los balcones, dispuesto a despejarse un rato. Mientras caminaba por la pista de baile, esquivando con habilidad a los bailarines, el hado se cruzó con Jack un breve instante, llegando incluso a rozarse, pero el vampiro estaba demasiado ocupado como para percatarse. El alemán bailaba a gran velocidad con una dama bastante atractiva, una mujer de pelo morado que vestía una blusa roja y un pantalón de cuero. Un fuerte olor a sangre aturulló el olfato del chico durante un segundo, y observo curioso a la pareja hasta que esta se desvaneció entre los demás invitados. ¿Era posible que el rubio hubiera encontrado a otro miembro de su especie en aquella dama?, una dama de salvaje belleza si le preguntaban a él. El griego no lo sabía, pero ya abordaría a Jack mas tarde.

Aun distraído por el veloz baile que acababa de presenciar, el chico no vio al licántropo que se le echó encima derramandole su copa de vino. El licor empapó su chaqueta y su chaleco, y la copa se hizo añicos contra el suelo, pero el lobo continuó su camino sin disculparse. Vac limpió su ropa y el suelo con un apresurado hechizo de limpieza, y luego se puso a increpar hacia la espalda del maleducado licántropo.

-¡Estúpido peluche! -le llamó, sin obtener atención alguna-, era un Château d'Yquem, ¡un Burdeos francés! -continuó desquitándose  sin reacción ninguna de su interlocutor, que ya se perdía entre el gentío- Hannibal Lecter haría chuletas contigo por algo como esto -concluyó en un tono de voz mas normal, con una leve sonrisa por el chiste que acababa de hacer.

El chico se había quedado mas tranquilo, pero no tenía vino, así que busco con la mirada un camarero que llevara alguna bandeja, pero se topó con un curioso caballero vestido de mosquetero que le tendía una copa del mismo vino que se acababa de derramar. El hombre en cuestión tenia el pelo cobrizo, y sus ojos eran de un color violeta, así que el hado dedujo que era libense. Su bigote y su perilla iban a juego con el traje, y cualquier humano diría que se había escapado de la corte del rey Luis XIV. Vac aceptó la copa con una sonrisa y dio un sorbo.


-Así es mi buen amigo -respondió al caballero-, un Château d'Yquem, un excelente vino de la tierra de la que proviene vuestro atuendo, caballero. Y no es molestia para nada, siempre es agradable encontrar gente tan amable y cortés -añadió el griego a su último comentario-. Por cierto, mi nombre es Vacuum, pero mis amigos me llaman Vac -se presentó con una leve inclinación-, considérese uno de estos si le place -concluyó con una sonrisa sincera.


Al hado le intrigaba aquel caballero de rasgos libenses. Sus modales refinados y su amable cortesía le gustaban, y la elección de vestuario había sido acertada; el hombre llevaba aquel traje con bastante elegancia, y nadie podía negar que le sentaba como un guante. Debía ser un bendecido por la Luna, porque estaba seguro de que ningún libense normal sabría tanto de la cultura humana.

39 Re: Palacete el 12/06/13, 07:53 pm

Giniroryu

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GM
Melodes compuso su enigmática sonrisa mientras el hado le hablaba. Le gustó la cortesía con la que lo trató, emulando a la suya propia.
-Será un placer llamar amigo a alguien como vos, Vacuum -se quitó el sombrero y e hizo una leve inclinación de cabeza al igual que había hecho con Dirke-. Veo que compartimos el gusto por un buen vino -comentó para luego dar un sorbo a su propia copa-. Por sus palabras deduzco que es usted procedente de la Tierra, resulta harto complicado de discernir con una transformación como la suya -le sonrió nuevamente sin perder la cortesía en ningún momento-. Pero perdone mi impertiencia al no haberme presentado todavía. Mi nombre es Melodes, soñador y artista como profesión, aunque considero que todavía me resta un largo camino por recorrer.

El soñador había encontrado una conversador de su agrado en el hado y dado a que no notó incomodidad alguna en su interlocutor decidió permanecer por un rato más charlando con él. Aunque también intentó hacer memoria acerca de si lo había visitado en sueños alguna vez, el resultado no fue satisfactorio.

40 Re: Palacete el 12/06/13, 08:44 pm

Red

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El chico escuchó a su interlocutor atentamente, contento de que el hombre pudiera considerarlo un amigo. Los modales de Melodes eran muy refinados, y conversar con él resultaba arto agradable. Cuando el soñador le cedió la palabra, el chico procedió a confirmar sus palabras.

-Así es, nací como humano -le dió la razón a Melodes-, pero es cierto que la Luna decidió cambiar mi aspecto -rió con suavidad, dandole otro trago a su copa-. A usted por el contrarió no le cambio tan drasticamente, aun se puede adivinar que es libense -comentó con una media sonrisa.

El lugar que habían escogido para conversar no era el mas adecuado, y el hado no tardó en sentirse incómodo al entorpecer el baile de las personas que les rodeaban. Cuando su copa peligro por segunda vez, el hado le sugirió a Melodes cambiar de posición, y le comentó que sus compañeros  se encontraban allí cerca. Ante la respuesta afirmativa del soñador, ambos empezaron a caminar hacia el lugar en el que el griego había visto por última vez a los cuchitrileros. Mientras andaban, el chico prosiguió con la conversación.

-La verdad es que nunca tuve el placer de conocer a un soñador por lo que, si no es indiscreción -planteó el chico algo dubitativo-, ¿me podría contar en que consiste exactamente su dominio? -se interesó-, ¿o tal vez a que rama del arte se dedica usted?.

Melodes suponía para Vac un misterio, y los misterios siempre escondían cierto atractivo. El griego estaba disfrutando del encuentro, y las respuestas que obtuvo le dejaron satisfecho.

-El mundo de los sueños es muy interesante, sin duda -comentó con una sonrisa-, aunque me temo que desde hace ya bastante tiempo no recuerdo mis sueños, y eso es bastante triste -dijo casi en un murmullo-. Los sueños que tuve durante la cosecha son los que mejor recuerdo, y no fueron agradables -aseguró-, pero esta ciudad tiene una faceta oscura que saca lo peor de nosotros, ¿no cree? -preguntó con una sonrisa-. Sin embargo, no me importaría volver a acordarme de lo que sueño -rió suavemente apurando su copa-. Por cierto, yo también soy músico, aunque mi profesión es algo tan incierto que ni siquiera sabría darle una respuesta concreta -dijo con una sonrisa.

Vac no tardó en avistar el sombrero de su hermano entre la multitud de cabezas, y hacia allí se dirigió, procediendo a las presentaciones de rigor.

41 Re: Palacete el 12/06/13, 09:09 pm

Giniroryu

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GM
Melodes accedió de buena gana a acompañar al hado cuando se lo propuso y durante el trayecto le contó a grandes rasgos en que consistía el dominio de un soñador. Le habló de los cuadros que pintaba y de su experiencia tocando el piano y el violonchelo.

-Tal vez mi condición de soñador no me permita ser imparcial en este tema, pero considero una auténtica lástima que no recuerde sus sueños. El arte onírico es incalculable y no hay nada imposible cuando uno se sabe dueño de su propio mundo. Alguna vez me he sentido tentado a no abandonarlo nunca, pero mi pasión por el arte hace que permanecer despierto también tenga el atractivo necesario. De todos modos tal vez, quien sabe, pueda visitarle en sueños en alguna ocasión -esbozó una sonrisa enigmática, sabedor de que lo más probable era que no apareciese de forma reconocible si aquello llegaba a suceder.

Vac le había dado pie a explayarse acerca de lo que más le gustaba y enfrascado en la conversación no se fijó en el variopinto grupo hasta que el hado no se los señaló. Una vez más, Melodes se quitó el sombrero y se lo colocó sobre el pecho realizando una leve inclinación de cabeza, todavía metido en su papel de mosquetero.
-Es un placer conocerlos, damas y caballeros. Me llamo Melodes y soy un soñador.

Sin embargo, fue entonces cuando se fijó en la presencia de alguien que ya conocía. Hacía mucho tiempo que no tenía contacto alguno con ella, pero había compartido cosecha con Xiandra. No había mantenido una mala relación con la sinhadre durante su criba, pero Melodes había cometido un error introduciéndose en uno de los sueños de la compañera al poco de transformarse. La vampira se lo había tomado fatal y se había enfadado considerablemente con él. El soñador había intentado disculparse y explicar en que consistía su dominio y sus motivaciones, pero ella no estuvo dispuesta a ceder.
-Xiandra, cuánto tiempo -le dijo considerando que no sería educado fingir que no la había reconocido-. Me alegra ver que os encontráis bien.

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