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Casa de los Dulces

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1 Casa de los Dulces el 03/08/11, 10:53 am

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Una modesta casita hecha principalmente de chocolate y otros dulces. Está protegida por un hechizo de gula que te obliga a comer y comer dulces sin parar hasta que la casa decide que ya estas bastante gordo para ir al horno en el que te chamuscarás hasta las cenizas.


61 Re: Casa de los Dulces el 11/02/17, 12:02 am

NH


Rena no es capaz de alcanzar las barritas energéticas de su bolsa al tener las manos ocupadas sosteniendo al chico, por suerte sus compañeros le acercan comida. El pobre cosechado vomita, y la irrense ni siquiera acierta a mostrar asco, no es capaz, su rostro es una máscara permanente de miedo y frustración. Para colmo, Zob lo reconoce. ¡Lo reconoce! ¡Zob y él vienen del mismo mundo! Es demasiado, el cambio es demasiado, ¿cómo ha podido acabar así? ¿Es a lo que se exponen al buscar magia? Rena piensa en qué habría pasado si Rox y ella hubiesen sufrido lo mismo que Verael al tocar los frasquitos y un nudo de angustia le subió por la garganta.

-¿Los dioses os dijeron que os convertiríais... en esto?- dijo con un hilo de voz.

Adru, ignorando todos los comentarios de advertencia como si no tuviesen el más mínimo sentido, se acercó a la casa de caramelo. Rena se dio cuenta cuando la niña ya estaba llamando a la puerta y su cara pasó rápidamente a una mueca de rabia histérica.

-¿TE HAS VUELTO COMPLETAMENTE LOCA? ¡ALÉJATE DE AHÍ ME CAGO EN LA MADRE QUE TE PARIÓ!

Se dispuso a levantarse de un salto y traer a la sinhadre de vuelta aunque fuer a rastras, pero se acordó de que estaba sujetando a Verael a tiempo para evitar dejarlo caer al suelo.

62 Re: Casa de los Dulces el 11/02/17, 03:03 pm

Giniroryu


GM
Para cuando llegaron las súplicas de Zobriel, Adru ya había llamado a la puerta. Se giró con expresión asombrada cuando oyó el silbido de la flecha lanzada por el nublino, que se clavó limpiamente en la pared de chocolate de la casa, y todavía más perpleja ante el grito de Rena, que estaba lo suficientemente enfadada como para insultar a su madre sin que ella tuviese la culpa de nada.
Pero ya llamé… Y no pasó nada —dijo en tono de protesta: no entendía por qué la irrense se enfadaba tanto si ya había dicho que si pasaba algo peligroso usaría sus armas.
No obstante, incluso ella después de haber recibido aquella regañina tan desagradable y de fijarse bien en Zobriel no era capaz de seguir en sus trece, por lo que regresó con el grupo refunfuñando y todavía observando la deliciosa casa de reojo.
>>Lo siento, Verael, tendrás que esperar un poco más para poder comer algo. Además, si crees que puede llevar veneno o algo así no deberías comerlo, ¿no?
Oírle decir al niño que podría ser una trampa, habiendo caído él mismo ya en otra, la sinhadre por fin se dio cuenta de que tal vez eso era lo que sospechaban sus compañeros. No entendía por qué alguien iba a querer construir una casa de dulces envenenada, pero no podía negar que existían trampas en aquella ciudad. No entendía por qué el chico había dicho que sería mejor que lo probase él primero si las suposiciones eran ciertas. Resopló por lo bajo: ella sí estaba dispuesta a probar un trozo pequeñito para comprobar si le sentaba mal o no, pero ya no quería decir nada después de que le hubiesen gritado.

63 Re: Casa de los Dulces el 12/02/17, 07:57 pm

Goliat


La palabra "dioses" había hecho click en el interruptor de Zobriel. Se conocían, habían llegado a la ciudad juntos. Si Verael era el único que había sobrevivido hasta entonces, ¿significaba eso que no quedaban más nublinos?
La respuesta de Zobriel no hizo sino aumentar la incertidumbre de Rox. Demasiadas palabras clave en tan poco tiempo.
¿De qué estás hablando, Zob...? —miró a su compañero, en tono urgente tras Rena—. ¿Qué los dioses os prometieron qué?

Al estar pendiente y ocupado con los nublinos, no pudo reaccionar a tiempo para detener a Adru. Fue el alarido de la irrense el cual le hizo caer en el detalle, levantando deprisa la mirada en busca de la sinhadre. No sabía que tan contagioso podía ser un cabreo, sobre todo en una situación tan delicada, pero las ganas de arrastrar a Adru cerca fueron similares a las de Rena. Que no hubiera pasado nada fuera de lo normal era un alivio, quizás había que entrar en la casa para que pasara algo verdaderamente malo, pero eso no le quitaba la sensación de urgencia por marcharse de una vez.

No. Por última vez, nadie va a probar esa casa. —sentenció. Para asombro propio la voz no le falló, probablemente a raíz de la tensión. Verael debía estar pasándolo muy mal como para poner en juego su vida de tal forma, pero no podía permitir que fuera de cabeza a algo que gritaba ser una trampa a kilómetros—. Volvemos ya.

Cogió aire y se dirigió al resto, escrutando sus caras de forma breve en busca de reclamos. No quería más locuras o empeños por parte de nadie por acercarse a la casa.

En la Tierra hay un cuento infantil llamado "Hansel y Gretel". Va de dos hermanos que se pierden en el bosque y encuentran una casa hecha de dulces, justo como esa. Dentro vive una bruja, que les deja comerse la casa para que engorden y luego comérselos a ellos. Llamadme paranoico por creerme que algo tan infantil sea real, pero teniendo la estúpida casa delante y estando en el mundo en el que estamos, podría ser hasta peor. —miró a Adru. Su expresión no era tan severa como lo pudiera ser segundos antes, pero seguía impregnada por preocupación—. No se te ha olvidado el cuento que nos leíste, ¿no capitana?

64 Re: Casa de los Dulces el 16/02/17, 12:51 am

Naeryan


Verael apenas registra el rapapolvo que se lleva Adru; apenas está logrando mantenerse en sus cabales lo suficiente para mantener una conversación. Sí registra lo que le dice la sinhadre y que luego confirma el humano con la pesadez de una losa: la última brizna de esperanza con la que esperaba terminar con todo se desliza fuera de su alcance.

Le duele todo, le duele el mundo. Cada minuto desde que tocó la maldita piedra es un debate agónico sobre qué le enloquece más: el hambre o el crujir y colocar de sus huesos. Hace apenas unas horas que ha reunido fuerzas como para salir arrastrándose del casucho donde había buscado refugio y rendido por fin, a la espera de que el dolor bien terminase o bien acabase con él. Terminó por darse cuenta de que lo que sea que le está cambiando por dentro no iba a soltarle, y tenía tanta hambre, tanta. Así que había salido.
Durante un momento al ver a otros cosechados incluso había conseguido sentir esperanza. Pero el hambre no se va, cada vez es peor. Y las miradas que ha visto le han contado lo que necesitaba saber. Pueden compadecerle, sentir horror, pero no ayudarle. El dolor seguirá ahí.

Podría terminar con ello él mismo, pero no es capaz. Tiene miedo a no lograrlo, a no hacerlo bien, y que le duela más. Por eso prefirió probar suerte: tal vez la de la casa fuese una muerte dulce.

Huele bien, huele tan bien.

Se le desenfocan los ojos, la saliva le inunda la boca. Huele muy bien, y está muy cerca. Tan tan cerca y le ruge el estómago y le duele la boca se le saltan los dientes poco a poco en las encías están serrados le hacen daño y quizás si come algo solo un poquito lo huele está tan cerca no puede más por favor por favor-

Derriba a al suelo Rox por la mera fuerza de abalanzarse sobre él, y los dientes del nublino (afilados, crueles, como si siempre hubieran sido así y hubieran nacido para cortar carne) le desgarran un hombro hasta arrancar blando. Notar la carne y la sangre en las encías es como una bocanada de oxígeno tras largo tiempo sumergido; dejar de ser consciente de sí mismo y de luchar es hundirse de nuevo y ahogarse en paz.

Lo que olía tan delicioso no era la casa, pero Verael ya lo intuía desde el principio.

65 Re: Casa de los Dulces el 17/02/17, 07:46 pm

NH


Adru regresó con el grupo y no hubo más problemas. Parecía contrariada, pero ya hablaría con ella más tarde y se disculparía por haberle gritado, la prioridad en ese momento era llevar al nublino a un lugar seguro. Se levantó y recolocó el escudo, pensando en la mejor forma para cargar al chico que aún les permitiese correr si tenían problemas.

-De todas formas si ha potado la manzana a lo mejor habría potado igual las chucherías de la casa. Lo mejor será que le demos papilla, como a los bebés. Mi tía Rada se quedó encerrada en un túnel varios días y cuando la sacaron tuvo que esperar una buena semana para comer sólidos.

Estaba buscando a Ain con la mirada cuando ocurrió. Fue tan rápido que incluso tras volverse hacia el ruido le hicieron falta un par de segundos para reaccionar. Pero vaya si lo hizo. Su primer impulso fue agarrar al nublino por el cuello y la ropa, pegarle una patada en el estómago y lanzarlo lejos de Rox.

-¿PERO QUÉ COÑO HACES? -le gritó. ¿Acaso había sido una trampa? ¿Los monstruos podían hacerse pasar por cosechados en apuros para engañarlos? Cogió el escudo y se puso en guardia.

66 Re: Casa de los Dulces el 17/02/17, 08:06 pm

Giniroryu

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GM
Adru seguía enfurruñada y permanecía cruzada de brazos a la espera de que los demás dijeran qué debían hacer. Cuando Rox explicó lo de aquella historia humana, la sinhadre estaba dispuesta a replicar que se trataba únicamente de una coincidencia, porque al fin y al cabo no se encontraban en el planeta del coreano. Pero cuando hizo una mención directa al cuento, la edeel titubeó. Su expresión se tornó más dubitativa y se descruzó lentamente de brazos, mientras miraba de reojo a Verael. La pesadilla había vuelto a llenar su cabeza de dudas, y no sabía qué responder. No tuvo ocasión de hacerlo, de todas formas, pues de pronto la situación cambió por completo.

La furia que sintió al procesar lo que acababa de ocurrir se manifestó claramente en sus mejillas, que se tiñeron de un fuerte rojo. Si no había actuado al momento fue porque no se esperaba en absoluto un ataque proveniente de aquel supuesto niño enfermo.
¡Es un encapuchado disfrazado!
A la vista de las acciones de Rena, Adru desenvainó sus espadas, a la espera de lo que fuese a suceder a continuación. Si el encapuchado volvía a intentar algo no dudaría en atacarle.

67 Re: Casa de los Dulces el 17/02/17, 11:09 pm

Goliat

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De haber estado alerta, de haber desconfiado, puede que Rox hubiese podido reaccionar a tiempo. Puede que se hubiera dado cuenta del cambio de expresión del nublino, de como babeaba, o al menos de apartarse antes de caer derribado al suelo. Para su desgracia todo ocurrió mucho más deprisa. El choque contra otro cuerpo y el suelo había resultado doloroso, pero no tanto como los dientes de Verael. Emitió un quejido de incertidumbre, seguido de un grito de alarma en el momento que notó como se desgarraban tela y carne. La conmoción inicial le había impedido hacer nada, y no fue hasta el mordisco cuando intentó zafárselo de encima, pateando y tratando como buenamente podía de salir de debajo suya. En lo que Rena le apartó, Rox se llevó una mano a la herida, arrastrándose a toda prisa lo más lejos posible antes de levantarse a tumbos, sin quitarle la vista de encima. La imagen de la sangre en su mano, en su hombro y en la boca del nublino le mareó.

Todo lo que estaba pasando no le era fácil de asimilar: Verael había perdido todo tipo de control, Rena le había salvado, Adru había desenvainado sus espadas...
Mierda. Buscó su alabarda con la mirada. Había caído al suelo, probablemente tras el placaje, aunque acercarse a por ella no era una opción viable ahora. Mientras, el dolor se hacía cada vez más agudo, provocándole muecas con cada pequeño movimiento que hiciera. Lo único que le quedaba era buscar refugio tras el resto. El corazón le latía tan deprisa que sentía temblar todo su pecho.

¿¡V-Verael!?— tratar de dialogar con él sería inservible, pero el humano aún estaba en shock como para comprender la situación—. ¿¡Q-Qué demonios te pasa!?



Última edición por Goliat el 18/02/17, 12:41 am, editado 1 vez (Razón : typo)


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Spoiler:




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68 Re: Casa de los Dulces el 18/02/17, 12:14 am

Evanna

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Se había mantenido en silencio tras recibir su respuesta, no había especificado el lugar donde había encontrado aquel rubí pero el hecho de que estuviera cerca ya daba al menos algo de margen. Pam no pudo prestarle mucha mas atención a aquello porque las cosas se revolucionaron entre sus compañeros y el nublino aquel, como bien pareciese presentado cuando hablo directamente con un sorprendido Zob sobre algo de dioses. Para Pam no existían lo dioses, ella creía únicamente en la suerte, la mas fiable, por que podía abandonarte de vez en cuando, pero siempre volvía.

Escuchar las palabras de ambos nublinos le hizo fruncir el ceño << ¿De que hablan? A mi quien me trajo aquí era una mona con pelo, similar a tantos otros como hay aquí...¿o acaso apara ellos fue diferente?...¿Y que demonios es eso de convertirse en dioses? >> no entendía dicho concepto pero hablaba de el, como quien hablaba de una entidad superior. ¿Había algo incluso por encima de aquellos que los habían traído a aquel lugar? A Pam no le gustaba eso, llevaba toda la vida siendo inferior a alguien, que hubiera tanta gente por encima de ella, incluyendo esos dioses o lo que fueran, era realmente frustrante. La criaturas superiores a uno, tendían a ser muy mandonas y crueles con los que estaban por debajo de ellos. << Tengo que enterarme mejor de esto luego con Zobriel >> sentencio, prestando atención a lo que estaba ocurriendo, porque estaban montando bastante escándalo.

Sino tenían suficiente, aparte de los desvarios de ese nublino deforme, Adru insistía en poner a prueba su suerte queriendo comer de la maldita casa esa, cuyo olor estaba acabando también con sus nervios. Quería irse de allí, con o sin aquel chico que parecia también querer suicidarse ya del todo al querer comer de la ca.....

Los pensamientos de Pam se cortaron de golpe, sobresaltándose aterrada cuando vio al nublino lanzarse sobre Rox que tan solo intentaba ayudarle, evitar que comiera de la casa y que se fueran. La visión de sangre hizo que las manos de Pam temblaran retrocediendo un poco ante la incredulidad de lo que estaba viendo. ¡Ese tipo se había vuelto loco! <<  Maldito cero de mierda..lo sabía...debía seguir desconfiando de el...¡nos ha engañado con todo ese numerito de victima! >> pensó alterada y muy frustrada, saliendo de la parálisis cuando vio a Rena y Adru armarse y enfrentarse al tipo, se acercando rápidamente a Rox que sangraba de forma abundante y que tenía una muy fea herida en el hombro.

-¡No te muevas, hay que parar el sangrado!- exclamo Pam autoritaria a verlo queriendo moverse mientras reclamaba a aquella criatura inmunda, tan sorprendida como el resto. La mona del queso, actuó en consecuencia  con toda la velocidad que los nervios y la situación le permitían, enfrentándose a su impulso de correr y alejarse consiente que ese tipo podría lanzarse sobre ella al encontrarla sola. El sangrado de Rox también podría atraer a otras criaturas, debían darse prisa antes de que  al humano le fallaran la fuerzas por la perdida de sangre- Esto va a dolerte- le advirtió a Rox y a pesar de que los nervios la estaban matando, se mostró lo mas decidida que pudo, apoyando su mano con fuerza sobre la herida, intentando contener el estremecimiento que la sacudió cuando la sangre manchar su mano inmediatamente y la falta de piel sobre la zona que tocaba,siendo un amasijo de carne despedazada.

Apurada y viendo aun de reojo al tipo en el que estúpidamente había confiado, la mona del queso se se arranco una de las mangas del jersey que llevaba como vestido realizado con este un vendado improvisado en el hombro del humano por encima del ropa a modo de torniquete, intentando frenar medianamente el flujo de sangre.

-¡Debemos irnos, esta sangrando demasiado! - añadió la mona del queso, sin dejar de presionar fuerte sobre la herida de su hombro con una de sus manos, mientras sacaba la la daga del bolsillo de su delantal con la otra, manchado el mango de la sangre de Rox apuntando con este hacia aquel tipo. << Tenemos que matarlo antes de que nos tome como presas >> pensó Pam sin dudar, sin un ápice compasión,  clavando sus ojos lavanda en aquel ser, que ya parecía haber perdido la cabeza, de la misma forma que no dudaría en clavarle su puñal si se acercaba.


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Invitado, sueñas con un mundo perfecto...
...tu paraíso personal...
...donde lloras tu imperfecta realidad

69 Re: Casa de los Dulces el 18/02/17, 07:54 pm

Naeryan

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Verael recibe la patada con un sonido similar a un perro apaleado y cae como un saco a poca distancia. Se encoge sobre sí mismo, más por desesperación por controlarse que por el escaso dolor que haya podido añadir el golpe de Rena a lo que ya llevaba encima: al traqueteo interminable de sus huesos y sus entrañas. Lejos de carne tan cálida, tan cerca, hablar es igual de doloroso pero algo más fácil. Respira con dificultad. Nota el sabor de la sangre en la boca, y ahora que sabe cómo es le está volviendo loco.
—Lo siento —gimotea, a sabiendas de que seguramente acaba de arruinarlo todo—. Lo siento, no quería, lo estaba intentando... No lo controlo, da igual lo que coma, siempre tengo hambre y eras lo único que olía bien de verdad, lo siento-
Un bocado ha bastado para aplacar momentáneamente el rugido de sus tripas, pero ahora es su instinto el que grita en su lugar. Verael hunde las uñas en el pavimento hasta hacerse sangre.

—Vamos, vamos. Pórtate bien y no les ataques otra vez, o si te quito de encima de los cosechados me acusarán de intervención.
El hombre ha llegado sin hacer ruido; salido de la nada, por todo lo que saben los letarguinos. Los más observadores podrán reconocer sus rasgos como similares a los de Nime: incluso el cabello negro y la piel pálida; pero la casaca que lleva no oculta a la vista de los cosechados la gran cola de escorpión a sus espaldas y sus ojos son dos pozos sin fondo. Un gran número de reacciones inapropiadas podrían adjudicársele ahora mismo: calma, diversión, cálculo; cualquiera menos alarma o preocupación. Ha hablado desde el refugio entre sombras de un callejón cercano, pero ahora camina con tranquilidad para acercarse a la escena.

Sin hacer caso a los cosechados se agacha junto a Verael y lo coge del cuello como quien coge del cogote a un perro. Con una sola mano levanta todo el peso del nublino sin apenas un cambio de respiración, en una exhibición de fuerza completamente antinatural. El sonido que sale de la garganta del nublino y cómo se lleva las manos al cuello confirman que lo que para su captor ha sido un tirón despreocupado le ha cortado la respiración.
—Llevo siguiéndote un buen rato —comenta el individuo—. Pensaba quedarme mirando un ratito más, pero si te hubieran llevado con ellos recuperarte habría sido problemático. Menos mal que les has mordido.
Verael tose y se revuelve, y a pesar de que claramente está empleando todas sus fuerzas es incapaz de librarse de la presa de una sola mano. El desconocido le da una patada de advertencia en un costado para que se esté quieto, y el alarido de dolor del nublino es incongruente de nuevo con la envergadura de su agresor. Alguien de oído fino, o que esté más cerca, tal vez incluso haya oído un crujido desagradable de hueso bajo la puntera de la bota del cizaña.
—Sé bueno y ven conmigo por las buenas.
Presa de un terror primario Verael ahora intenta morderle para liberarse. El desconocido chasquea la lengua, molesto, y pasa a agarrarle de la nuca. Sin preámbulo alguno le estampa la cara contra el suelo con un sonido espantoso, y al retirarla quedan pegados al pavimento sangre y trozos de diente.

—Me temo que no voy a terminar mis días como el pobre desgraciado al que acabas de morder, chico. Soy uno de tus dioses, pero también me temo que no he venido a explicarte ninguna mentira.
Atontado, los ojos de Verael ahora miran desenfocados al grupo de cosechados. Con el paso del tiempo estos podrán ver cómo el destrozo que ahora es su cara empezará a regenerarse poco a poco. Un poco de encía por aquí, un desgarrón que se convierte en costra por allá. La nariz que parecía rota más allá de todo arreglo irá cobrando de nuevo forma con el paso de los minutos.


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"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
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70 Re: Casa de los Dulces el 19/02/17, 12:14 pm

NH

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Por suerte para Rox había gente en el grupo con más cabeza que Rena, que atendieron sus heridas. La irrense creía que ya estaba todo lo tensa que podía estar una persona, pero no era así. Un nuevo monstruo apareció, con un aspecto mucho menos monstruoso que el nublino, pero con un aura que auguraba que era cien veces más peligroso. Cogió a Verael por el pescuezo y, sorprendentemente, a Rena le dio pena. Había algo en la situación que estaba jodidamente mal, como si la situación fuese tan desigual que rayara lo ridículo. No, no le gustaba un pelo.

-¡Eh! ¿a ti qué te ha hecho el bicho? ¿Lo conoces o algo?

Una parte de ella sabía que estaba siendo estúpida, Rox estaba herido y tenían que llevarlo al torreón, pero por desgracia era una parte muy pequeña y la impulsividad natural de la irrense la tapaba con facilidad.

71 Re: Casa de los Dulces el 19/02/17, 01:47 pm

Lathspell

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— De-dejalo...Rena....— la voz de Zob había salido  como un suspiro. Ante la agresión a Rox había tomado su arco en tensión nuevamente pero sin poder  sacar de su cabeza lo que le estaba pasando a uno de los suyos. Y sin embargo ahora...

La situación era horriblemente parecida a los rumores que años atrás lo habían asustado. "Los dioses han castigado a los indignos" " solo los dioses pueden elegir a los que irán con ellos". Había oído tantas cosas  pero aquello tenia sentido. Verael  era indigno y estaba maldito. Los dioses no los habían engañado. Los dioses se encargarían de los impuros como había pasado en Varanubla. Y él... Ellos no debían interferir. Aun así no pudo evitar encogerse ante los golpes y la facilidad con la que trataban al ser que había sido igual a el.

— Vamonos Rena....Adru... -dijo bajando su arma. El impulso le decía que se arrodille, pero el pánico ante el ser con cola de escorpión  y el temor de saber lo que eran capaces los dioses, le gritaban que se fuera. — Vámonos...Verael esta maldito..el...el sera juzgado  por los dioses...tenemos que irnos...t-tenemos que cuidar a Rox...

Sin apartar la mirada de aquella escena, Zobriel  se acerco a Adru y la jalo un poco por el brazo hacia donde el humano herido y la mona del queso estaban. De alguna manera pensaba que si la capitana se movía, los demás también lo harían. En verdad esperaba eso.


_________________________________________

El Odio es por mucho el placer mas duradero. El hombre Ama con prisas, pero llega a Odiar con mucha calma.

72 Re: Casa de los Dulces el 19/02/17, 04:32 pm

Giniroryu

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GM
No llegó a atacar al encapuchado mentiroso, pues ya no se fiaba de él aunque pidiese perdón, porque apareció aquel hombre con cola de escorpión de repente. Observa sin saber qué hacer cómo recoge a Verael del suelo, pero sin bajar sus espadas. A pesar de que el mentiroso había hecho mucho daño a Rox y no sintió lástima por como lo trataba el desconocido, Adru tampoco se fiaba de este último. No comprendía nada de lo que decía, pero algo entre todo aquello le hizo gestar una nueva sospecha: ¿y si el encapuchado era él, en realidad, y había engañado a Verael con una trampa para transformarlo en aquel monstruo?

La sinhadre dio un paso al frente mientras Rena le hablaba a aquel hombre, con expresión decidida y dispuesta a defender al coreano y al resto de cualquier peligro viniese de donde viniese, pero entonces Zobriel, que parecía muy afectado por todo aquello, se acercó a ella y tiró de su brazo. Se vio obligada a bajar las armas y a fijarse en Rox y Pelusa, que estaba tendiendo a su herida. Cegada por la rabia que le había producido el incidente no se había dado cuenta de lo grave que era la herida del humano. Su resolución cambió por completo en ese instante, por lo que se dejó llevar por el nublino hasta ellos.
Zob tiene razón… Rox está muy herido. Vamos, apóyate en mí, Rox —le dijo mientras se tocaba un hombro indicando donde debía colocar su mano—. Si hace falta puedo llevarte a cuestas: tengo mucha más fuerza de la que parece —añadió inconsciente de que ya había dado muestras claras de ello en muchas ocasiones ante sus compañeros.
No era consciente, no obstante, de que a pesar de ello cargar con una persona durante todo el camino no iba a ser posible, por lo que si nadie la detenía y Rox no era capaz de caminar intentaría cargar con él. Durante todo momento no dejó de mirar al escorpión persona de reojo.

73 Re: Casa de los Dulces el 19/02/17, 07:49 pm

Goliat

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Una piedra. Una simple piedra había provocado todo aquello en Verael. Ver como se removía era horrible, pero pensar que acababa de comerse un trozo de su propia carne era incluso peor. Pam se apresuró en acudir a la ayuda del coreano, el cual ni se esforzó en aguantar los quejidos cuando la mona del queso presionó sobre la herida. Habría hecho algún comentario irónico con que ya no podía dolerle más, pero se equivocaba. La sangre no dejaba de salir, y por mucho que intentara no mirarse el hombro el mareo era inevitable. Se había roto huesos en la vida, pero nunca había sufrido nada que se pareciera a la situación actual.

Las disculpas del nublino hacen de la escena algo más difícil de tragar, disipando cualquier atisbo de rabia que hubiera dentro suya. A pesar del inevitable miedo que le tiene, siente lástima por él. Ambos sentimientos se incrementan con la llegada del hombre con cola de escorpión, abarcando este gran parte de su miedo: la forma en la que sujeta y golpea al cosechado como si fuera poco más que un muñeco, su inexpresividad, sus palabras...

De primeras el coreano no atendió a Adru. Estaba demasiado concentrado (mejor dicho, horrorizado) en el crujir del cuerpo de Verael contra el suelo, en como su rostro parecía recomponerse, y sobre todo, en lo que acababa de decir el desconocido.
"Terminar sus días". Podría haber pasado ese comentario por alto, creer que se refería a la hemorragia, mas Rox intuía que se trataba de algo peor. Otro pinchazo en el hombro es lo único que le devuelve a tierra, haciendo ademán de alejarse y asentir sin fuerzas a las palabras de la sinhadre. Por lo bajo añade un "estoy bien", aunque no resulta muy convincente. No quiere quedarse ahí para probar la fuerza descomunal del monstruo y morir desangrado, pero tampoco quiere dejar su alabarda o irse sin respuestas.

Por favor... —tragó saliva. Tenía la boca pastosa y un nudo en la garganta, lo cual provocaba que su tono no fuese nada alto. Se apoyó en Adru, moviéndose despacio con tal de evitar cualquier tirón en el hombro—. Q-Que alguien coja mi arma, por favor. Rena... —hizo una mueca frustrada. Le dirigió una mirada lastimosa a la irrense y otra similar, mucho más rápida, al medio-transformado—. No hay más que podamos hacer...


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74 Re: Casa de los Dulces el 19/02/17, 10:35 pm

Evanna

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La disculpa de aquel nublino medio mutado no ablando a Pam, incluso aunque se viera destrozado y  arrepentido, no podía saber ni asegurar hasta que punto sus palabras era ciertas y cuanto de lo que decía era intentando dar lastima. Al menos hasta que aquel tipo con cola de escorpión hizo aparición y las alarmas internas de Pam se encendieron. Se sentía como estuvieran contra algún tipo de jefe final de un juego, portando espaditas de madera y no le gustaba esa sensación. << Si tu eres lo mas cercano a parecerse a un dios, habrían preferido quedarse en su casa. >> pensó Pam nerviosa, resultando demasiado absurdo pero captando información que estaba dejándole confundida, ¿que era eso de la no intervención?, Recordaba haberlo escuchado en alguna parte. << ¿No venia algo de eso en el cuento de Adru? >> recordó repentinamente, sacudiendo finalmente la cabeza. No era el momento y el lugar para andar cavilando.

No cuando la forma en la que ese recién llegado hablaba y las cosas que decía, no le gustaban ni un pelo. Llegó incluso a sentir un atisbo de lastima por Verael ante la paliza sin compasión que estaba recibiendo, solo por un instante, pues su mala suerte parecía haberse sebado con el de la peor forma y al parecer no estaba dispuesto abandonarle hasta su ultimo aliento. Cosa que parecía no iba ocurrir rápidamente y de forma indolora, pues como Pam capto con evidente sorpresa, el nublino estaba sanando sus heridas apenas minutos después de recibirlas. ¿Que magia era esa? No había escuchado que dijera hechizo alguno, porque era evidente que no era algo natural de ese tipo como raza, no cuando Zobriel no era capaz de curarse a si mismo de semejante forma.

La mente de Pam bullía entre todo lo que escuchaba, veía y lo emociones de inquietud y nerviosos que la carcomían, manteniendose aun junto a Rox, presionando aun su hombro mientras Adru se disponía a cargarle, por fin habiendo recuperado la razón de que tenían que salir ya de allí. Miro de reojo reojo a Rena cuando le escucho hablarle directamente al tipo de la cola, así como aquel comentario del mismo, tan sutil y vago que le hizo volver a mirarle con suspicacia e inquietud. << ¿Por que da por hecho que Rox no sobrevivirá? >> pensó Pam que ante todo sabía que tenían serias dificultades de poder salvarlo con semejante perdida de sangre, ero no era imposible si se daban prisa. Pero ese tipo y su negatividad, le inquietaban enormemente, era como si llamara a la mala suerte contra ellos. Y ella pensaba espantarla, ya tenían mas que suficiente.

-Te equivocas....va a sobrevivir...sea como sea, la suerte no va abandonarnos como ha hecho con el -respondió Pam, sin saber siquiera de donde estaba sacando la osadía de dirigirse a ese sujeto que no solo le ponía el vello de punta sino que seguramente ella, para el, seria poco mas que un insecto....mas cuando apenas si les había prestado atención a ninguno, como si fueran incluso inferiores a Verael. Se mordió el labio inferior inquieta, maldiciendo su mal juicio al ponerse como un posible foco de atención. Debían alargarse de allí antes de que ese tipo se diera por insultado u algo así- Larguémonos de aquí - añadio en un murmullo apurado dirigiéndole una mirada Verael, no tenia salvación e incluso si la tuviera ellos no podían hacer nada contra ese tipo, y tampoco valía la pena arriesgarse cuando el propio nublino también podía ser peligroso. Aun así Pam, dijo unas ultimas palabras directamente al nublino, con el último atisbo de compasión que pudiera sentir por alguien- Te aconsejo, que si queda aun cierta cordura en ti...te suicides....es preferible a quedarte en las manos de alguien que te trata así...- añadió dirigiéndose directamente a Verael, incomoda al limite miro de reojo al tipo escorpión, antes de acercarse mucho mas al cerco de su grupo. Quería irse, su consejo había sido directo y crudo, por que aunque no pena por Verael, tampoco era santo de su devoción la tortura injustificada, aunque fuese un monstruo.


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Invitado, sueñas con un mundo perfecto...
...tu paraíso personal...
...donde lloras tu imperfecta realidad

75 Re: Casa de los Dulces el 20/02/17, 11:44 pm

Naeryan

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—Nada. No le he visto en mi vida—repone el cizaña sin inmutarse—. La gente como él se regenera, y eso da buen dinero. Las existencias no se acaban y de paso gano magia.
Se agacha para asomarse al rostro de Verael, que ya no se revuelve por la cuenta que le trae pero que tiembla violentamente.
—De hecho podría irte cortando algo ahora y ganar tiempo. ¿Qué te parece?
Lo que le parece queda claro enseguida. El nublino vocifera a todo pulmón, presa del pánico y con los ojos clavados en el grupo que está apenas a unos metros de él y a la vez lo que parece una infinidad de distancia.
—¡Ayudadme, por las Lunas! ¡No me dejéis aquí! ¡No os volveré a ver, me esconderé de vosotros, lo que queráis, pero por vuestra vida no me dejéis aquí!
Al cizaña no parece importarle el griterío, limitándose a mantener su presa férrea sobre el nublino. Parece estar disfrutando de su malestar, incluso.
—¿Sentirías hambre si te diera de comer tu propia carne? —le aguijonea con una sangre fría calculada, y las súplicas del nublino se redoblan de forma que bien podria estar dejándose la garganta. El cizaña ríe entre dientes y ahora sí que dedica tiempo a contestar a los cosechados.
—Más o menos, ceniciento. Podría decirse que jorobó su prueba en el mismo momento en que se arruinó tocando esa piedra. Cuidadito porque os puede pasar a cualquiera.

Suelta una carcajada ante la réplica de Pam.
—Claro que sí, pelona. Ése es el espíritu —algo se mueve con la rapidez de una centella a sus espaldas, y el aguijón de su cola se le clava en el cuello a Verael. Cae al suelo como un fardo, paralizado pero con los ojos abiertos y empañados por un terror innombrable. La boca todavía le funciona, sin embargo, y chilla como un animal camino al matadero. El cizaña le da la vuelta con el pie para que el estómago quede arriba—. Bueno, al lío. ¿Y vosotros os vais o qué? ¿O alguno prefiere quedarse a mirar?
—¡No, no, no, no, no, por favor! ¡No podéis dejarme aquí! ¡NO OS QUEDÉIS AHÍ MIRANDO! ¡HACED ALGO!
El cizaña se agacha a su lado, se desenvaina un cuchillo del cinto.
Y corta. El alarido de Verael es ensordecedor, y por desgracia para él no perderá la conciencia pronto.


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76 Re: Casa de los Dulces el 21/02/17, 01:27 am

NH

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Sus compañeros tenían razón, curar a Rox era la prioridad, no debían perder tiempo con aquel tipo, no tenían nada que hacer, y parecía que tampoco podían hacer nada para solucionar la desgracia del otro nublino. Rena apretó los dientes y se resignó a abandonar al deforme.

-Déjame cargarlo a mí, capitana- se ofreció- Tú eres más agil que yo y a lo mejor te necesitamos para otra cosa. Atarme a Rox a la espalda con mi chaqueta, no puede agarrarse así. Zob, coge su arma...

Pero la escena se volvió demasiado para la irrense. Aquel engendro estaba despedazando al pobre infeliz allí mismo, decía que iba a venderlo, no había rastro de compasión en sus ojos, incluso parecía que disfrutaba. Rena llegó a su límite. Las súplicas le taladraban los oídos, los ojos se le llenaron de lágrimas de rabia, apretó tanto los puños que se hizo sangre en la palma de la mano ''sana''

-¡Eh, payaso! ¿Te crees muy guay tratando así a un pobre desgraciado? ¿Qué pasa que no llegas ni a peo y por eso tienes que maltratar a un moribundo para sentirte poderoso? ¡Pues vaya dios de mierda!

Tenía el escudo en ristre pero no había alzado la espada. Miraba al monstruo a los ojos con tanta fijeza que podrían salírsele los globos de las cuencas. Rena era todo el desprecio que podía expresar.

77 Re: Casa de los Dulces el 21/02/17, 03:05 pm

Giniroryu

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GM
Rox ya se estaba agarrando a su hombro cuando llegó Rena y pidió tomarle el relevo. Adru asintió con gravedad, comprendiendo el razonamiento de la irrense, y permitió que esta recogiese al humano con cuidado. Dejó que el resto se encargase de atar a Rox a la espalda de Rena, mientras ella permanecía alerta alrededor del grupo, por si ocurría algo. Y vaya sí sucedió algo.

Hasta el momento, la sinhadre había tenido que luchar contra el conflicto mental que le producía el cuadro general de aquella escena: una parte de ella pensaba que el escorpión había engañado a Verael y que lo correcto sería intentar salvarlo, pero el estado de Rox le había disuadido de seguir aquella intuición. Además no tenía muy claro quién era el bueno y quién el malo. Hasta entonces.

Los gritos del nublino hicieron volver su atención a la terrible escena, y la sinhadre hervía de rabia una vez más. Ya no había ninguna duda: el escorpión trabajaba con los encapuchados y había engañado a Verael con aquella piedra que el chico había mencionado. Mientras Rena gritaba ella ya había cargado el arco y disparó en dirección al escorpión. El primer disparó fallo, pues Adru estaba temblando ligeramente debido a la rabia y a lo horrible que resultaba aquella escena. No se le pasó en ningún momento por la cabeza las consecuencias que pudieran tener sus actos, y se limitó a preparar otra flecha para ejecutar un segundo disparo.
¡Déjale en paz, monstruo! ¡No permitiremos que le sigas haciendo daño!

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