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Pablo Matthies Fonseca

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Discurso de bienvenida

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1 Discurso de bienvenida el 04/08/13, 09:20 pm

Naeryan

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

[Evento para los cosechados de la 5ª generación que se hallen presentes en este momento en la Plaza de la Fuente. Se rolea aquí directamente. Si alguno tiene dudas sobre los miembros del consejo mencionados, que mire aquí.]

Una sombra repentina cubrió por completo el cielo sobre la plaza en el lapso de un instante, oscureciendo la visión de los presentes y desviando su atención hacia dos figuras que anteriormente no estaban allí.

El hombre era definitivamente el que más llamaba la atención, y no por sus facciones o vestimenta sino porque iba a lomos de una serpiente de armazón metálico de varios metros de envergadura, la cual flotaba en el aire al nivel de la parte más alta de la fuente y que había provocado el fugaz instante de sombra.
La mujer portaba una túnica verde, pero no era el rasgo más destacado de su fisonomía. Una cola felina se agitaba perezosamente a su espalda, y sus pupilas rasgadas enfocaron a los cosechados congregados en la plaza. A aquellos de entre los presentes que estaban familiarizados con los gatos no les resultó muy difícil identificar a qué se asemejaban las facciones de su cara.

-Sin duda no es necesario que os recuerde para qué estáis aquí- la voz del extraño de cabello oscuro pareció vacilar un momento, como confusa ante la falta de palabras doctas y rebuscadas en su discurso-. Magia, poder, gloria, descubrimientos... A todos se os prometió algo y se os ofreció llevaros al lugar donde encontrarlo. Algunos desearéis no haber venido, otros hallaréis aquí vuestra casa y otros en cambio hallaréis la tumba...

-Ya no hay marcha atrás, solo la cuenta atrás hacia la Luna...- habló entonces la mujer, y su voz sonó como el ronroneo de un gato-. Buscad los torreones, buscad las cestas y buscad los milagros que os hagan sobrevivir... Porque la ciudad es cruel y busca una sola cosa, y es cobrarse vuestra estancia en sangre y lágrimas.

-Cada mes, cada día, cada hora en punto deberéis arrancársela- un reloj con patas trepó por el hombro del hombre del gabán verde, como reaccionando ante las referencias a tiempo futuro-. Habéis sido marcados, elegidos por algo que lleváis dentro y que todavía desconocéis... Demostraos dignos de esa elección.

>>Agrupaos, cachorritos, y afilad las garras- los ojos irisados de la mujer gato despidieron un destello-. Porque la oscuridad de la noche no es la única que anida en Rocavarancolia, y tampoco la única que intentará devoraros...

Ambos extraños abandonaron la plaza de la fuente, ella flotando y él a lomos de su creación mecánica; dándoles la espalda a los cosechados como al mismo tiempo lo hacía el resto de la ciudad.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

13 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 02:01 am

Evanna


Una sombra se cernió sobre ellos, Dhelian miro hacia a arriba y contuvo un grito a duras penas ante la impresionante criatura metálica que los sobrevolaba, levantándose de golpe las piernas le fallaron y cayo de culo al suelo viendo con ojos espantados y sorprendidos como aquel chico de pelo negro, subido sobe la criatura de metal, y la mujer con aspecto felino comenzaban a hablar. las palabras que comenzaron a  decir fueron colándose con lentitud en la mente del daeliciano que no poda apartar sus ojos estupefactos ante la muestra de un imposible que estaba viendo frente a sus ojos. "¿Que...que es esa cosa de metal que vuela?¿Y esa mujer con aspecto felino ? ¡No puede ser que lo que estoy viendo frente a mis ojos sea real!"peno asombrado y asustado apartes iguales con lo que veía mientras intentaba alejarse por el suelo en un intento tal vez estúpido de apartarse de aquellos extraños. Estos tras terminar de hablar se alejaron y Dhelian pudo al fin respirar de nuevo, habiendo contenido el aliento durante todo el discurso, dando bocanadas profunda mientras la información dada por ambos personajes empezaba a tomar formar finalmente en su cerebro.

- Muerte, sangre...lagrimas ¿que es todo eso que han dicho? ¿Esperar la aparición de una luna? ¿Que clase de absurdeces son esas que han dicho? ¡Este se supone es un mundo de magia y fantasía!- exclamo sin alzar la voz pero tornándose su voz en un tono suave aunque cargado de cierto niveles de histeria, logrando ver a su alrededor a pesar de sus nervios, como sus compañeros de penurias se tomaban aquellas noticias nuevas de forma diferente. El humano llamado Alvaro lanzaba piedras que nunca alcanzara a la pareja que se alejaba y Alice, con cierto nervios y torpeza se caía dentro de la fuente siendo ayudada por la tetuda pelirroja.

Un pitido que penetro hasta sus huesos haciendo temblar todo su psique, escuchándose demasiado cerca para su gusto, reconociéndolo como el silbato de Lara, que lejos de mostrarse asustada o temerosa de su futuro, estaba activa y animada, invitándolos a todos a ir buscar aquellos refugios que según los dos personajes voladores tenían para protegerse y donde había comida. Intento hacer esfuerzos para levantarse pero sus piernas habían decidido dejar de responder, con cierta frustración hizo acopio de esfuerzo para incorporarse, acercándose a la fuente dándole igual en esos instante si el agua estaba contaminada o algo, cogiendo un por para echarse un poco en la cara, intentando espabilarse un poco del shock que acaba de sufrir, viendo cerca suya que la chica que acababa de empaparse y que pedía también que se pusieran en movimiento, al igual que la tetuda. Parecía ser casi unánime el moverse y buscar refugio, el problema radicaba en que no tenían ni la mas remota idea de donde se encontraba. Intento recordar como era los lugares seguros en sus historias de fantasía, antes de hablar.

-Si no sabemos hacia donde debemos dirigirnos, ¿por que no intentamos buscar un edificio de mayor altura? En los cuentos que leía en mi mundo, los edifico altos siempre eran una protección, con el añadido de obtener una mejores vistas de los alrededores- añadió con un tono suave pero intentando hacerse oír entre el ajetreo de alrededor, agradeciendo realmente dada la situación tan inquietante en la que se había metido, mostrando una confianza que estaba muy lejos de sentir pues se encontraba aterrado, no sabia como sobrellevar esa situación, como defenderse. El haber llegado como Lhelian la ciudad era en cierta forma un alivio,o ya estaría temblando hecho una bolita sin ser capaz ni de hablar. "No puedo protegerme siempre bajo el disfraz de Lhelian...pero todo esto da mucho miedo, ella puede sobrellevarlo mejor que yo mismo" pensó bastante asustado mientras se abrazaba si mismo en busca de protección, aunque no tenia aun claro de que estaba intentando protegerse, tal vez de las palabras de aquella dos persona so de la ciudad misma.

14 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 02:20 am

Poblo


Nadie contestó a la última pregunta que había hecho Xalkoth, lo que llevó al clinger a clasificarlo como algo de poca importancia, y por tanto a olvidarlo.

Su sorpresa fue mayúscula cuando lo abrazaron. “¡Por fiiiin!” Sin embargo no duró mucho, lo que le decepcionó bastante, pero al menos ahora había entrado en calor aunque fuera por poco tiempo.
-¡Oh encantado! Yo soy Xalkoth, aunque seguramente ya lo hayas oído antes-
El mamífero en cuestión parecía asustado, y era de los pocos que no le superaban en altura. No sabía qué le había llevado a abrazar al clinger, pero no iba a desaprovechar la oportunidad y rápidamente devolvió el abrazo.
-No te importa ¿verdad? Tengo frío, mucho, y así entro en calor- En realidad la pregunta no era más que una formalidad, ya que Xalkoth no iba a soltarse por mucho que el mamífero no quisiera.

Mientras seguía pegado al tal Ippon como una lapa, el clinger observó que la rata de antes había hecho acto de presencia. Se suponía que había bebido de la fuente, pero la velocidad a la que hablaba hizo que lo pusiera en duda más de una vez, y ni que decir tiene que no entendió la mitad de lo que dijo. Encima el nombre no podía ser más complicado.

-Eso es un nombre? Pues no voy a molestarme ni en intentar pronunciarlo. Que forma de complicarse tan estúpida. Que sea Yfry. ¡Hola Yfry! yo soy Xalkoth ¿Qué es un esclavo por cierto?-

Si le respondieron no llegó a escucharlo. En ese momento todo se oscureció por un instante, y cuando se quiso dar cuenta había alguien en el aire.

-¡Reptil!- Gritó instintivamente mientras se soltaba de Ippon y, de forma mecánica, sacaba las armas y se plantaba en posición defensiva. 
Descubrió enseguida, para su alivio, que no era un reptil autentico, sino algo que parecía ser algún tipo de máquina. -Vale. Falsa alarma, no es un reptil de verdad. ¿Que manía tienen en este sitio con darle forma de serpiente a las cosas?-

Los que acababan de llegar hablaron. Parecía que estaban allí ara explicarles lo que tenían que hacer, pero el clinger no acabó de entender el objetivo del discurso. “¿Sobrevivir? ¿Peligros por todas partes? Vale, lo normal de cualquier sitio salvo las capitales, ¿Por qué dicen obviedades como esas? Ah vale, torreones, por fin información útil. ¿Cestas? Supongo que tendrán algo útil o no las mencionarían”

Luego se marcharon sin ni siquiera despedirse. Las reacciones de los demás habían sido diversas. Xalkoth no entendía el miedo repentino que parecía haberse apoderado de más de uno. Tan solo les habían avisado de posibles refugios, en otras palabras, buenas noticias. No tenía sentido.  
Le llamó especialmente la atención el mono pelado de antes, que se había puesto a tirar piedras desde una distancia y con un ángulo que hacían totalmente imposible que llegara ni acercarse a sus objetivos. “Primero no bebe, ahora esto. Me da que ese simio no tiene muchas luces”

Empezaron a percibirse algunos intentos de organización. La gente quería irse, pero nadie sabía donde. “Eso será un problema ¿Cómo averiguar el sitio al que ir?” Miró a Ippon, que de vez en cuando desviaba la mirada hacia un edificio ruinoso que no estaba lejos. Entonces lo entendió.
-¡Claro! Si subimos a un edificio podemos buscar desde las alturas. ¡Gran idea Ippon! ¡Vamos!-
Y así, feliz como una perdiz, y totalmente ajeno a que las razones por las que el pobre irrense miraba a esas ruinas podrían ser totalmente diferentes, Xalkoth salió disparado, llevándose a Ippon cogido de la mano.

Le soltó cuando se hubo acercado al que le pareció el edificio más alto de la zona. Sin perder el tiempo se agarró a la pared y,con la habilidad propia de alguien que había hecho eso toda su vida, trepó a gran velocidad por la fachada hasta alcanzar la azotea. 

Desde donde se encontraba no se veía más que ciudad por todas partes, salvo por un lado en el que había montañas. Echándole un ojo a toda la zona, el clinger localizó un edificio que coincidía bastante con la idea que él tenia acerca de lo que podía ser un torreón.

-¡EEEEY! ¡LOS DE ABAJO! ¡Creo que he visto un torreón de esos! ¡Está por allí!- Gritó tan alto como pudo mientras señalaba en la dirección en la que lo había visto. Cuando comprobó que varios se habían dado cuenta de lo que les decía cogió impulso y saltó de la cornisa en la que se encontraba. Se dejó llevar por la gravedad durante un instante, y luego usó la salas para frenar la caída y aterrizar sin sufrir daños.

-Bueno, ¿probamos en esa dirección o no?- Luego preguntaría por si sabían qué podía ser esa luna de lo que hablan.

15 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 02:56 am

Giniroryu


GM
La aparición del roedor hizo desviar al programador su atención momentáneamente de la chica del pelo rojo. Su apresurada forma de hablar junto con una sucesión de lo que a sus oídos sonaba como el resultado de teclear demasiado rápido sin orden ni concierto hicieron que por primera vez fuese incapaz de recordar el nombre de alguno de los presentes. Arrugó la nariz y se subió las gafas con expresión de fastidio, no le gustaba nada aquello. Nada en absoluto. Pero entonces su atención volvió al punto de partida.

Los ojos de Archime brillaron bajo las gafas cuando Keiriarei le hizo aquella pregunta, dispuesto a satisfacer con todo el detalle, fuera necesario o no, su curiosidad. Que le hablasen sobre algo relacionado con su trabajo era como pulsar el botón que activaba las cuerdas vocales del biomecánico y cuya batería podía durar incluso horas.
-Los irrenses... -comenzó a decir, pero fue lo único que alcanzó a salir de su boca, pues una sombra que se cernió de pronto sobre la plaza le obligó a comprobar qué estaba sucediendo. Esperaba que fuese al menos tan interesante como lo que iba a decir, o sería una auténtica pérdida de tiempo.

¡Una serpiente gigante! Una serpiente mecánica gigante. Y voladora. Le recordaba a los insectos mecánicos que hacía él mismo, mucho más modestos que aquel descomunal reptil. Archime sacó fotos frenéticamente de aquel prodigio obra sin duda de la magia y a punto estuvo de abstraerse por completo examinando en detalle el artefacto, pero recordó que desde el principio había querido recibir indicaciones de los rocavarancoleses. Parecía que había llegado el momento.

Analizó cada frase por separado, sintiendo que en su mente se desmoronaba por completo el delicado castillo de naipes que se había tambaleado varias veces desde que se había despertado en aquel incómodo y anticuado camastro. La magia era real, de eso no cabía duda. Pero ahora el biomecánico tampoco tenía duda acerca de la flagrante omisión de detalles durante la cosecha. Sin duda a propósito para que los elegidos aceptasen ir allí. Archime no comprendía la lógica tras aquellas acciones, pero alguna había de haber. ¿Por qué era tan importante la luna? Miró al cielo, a pesar de que era improbable atisbar un satélite con luz diurna, pero apartó enseguida la mirada al marearse una vez más debido a la falta de costumbre de encontrarse a cielo descubierto.

Pero el objetivo era claro, sobrevivir. Y si no querían que muriesen, ¿por qué los abandonaban a su suerte de aquella manera? La lógica de los rocavarancoleses debía de ser realmente retorcida o, pensó, tal vez se le estaba escapando un detalle muy importante. Eso último lo mantuvo abstraído un buen rato, murmurando para sí con preocupación. ¿Quizás algo en el ambiente le había afectado hasta el punto de...?

Los desconocidos se fueron y el vuelo de la serpiente volvió a hacerle mirar hacia ella, y sacar una última foto antes de dejar de mirar al cielo por segunda vez. Ya había supuesto que debía lidiar con aquello cuando fue elegido y no se sentía tan mal como parecía denotar el pequeño Ippon, pero podía decirse que tardaría en acostumbrarse a aquella eventualidad.

Archime se sentía molesto, molesto por no haber considerado que todo podía ser un engaño. Sobre todo por no haberlo incluído en sus cálculos, más que por el hecho de haber sido engañado en sí. Aunque la magia seguía siendo real...

Se había quedado completamente inmóvil, observando las reacciones de Cío e Ippon, pero entonces se acordó de la chica del pelo rojo, quien se había alejado unos pasos del grupo. Se acercó de nuevo a ella, la interesante conversación se había interrumpido. Y eso no podía ser.
-La fuente de alimentación somos nosotros -le dijo sin más una vez estuvo lo suficientemente cerca-. He de suponer que los mamíferos de tu mundo, no, probablemente de ninguno de los mundos representados por los aquí reunidos no disponen de órganos bioeléctricos -hizo un movimiento brusco con la cabeza, de arriba abajo y se ajustó las gafas antes de seguir hablando-. Se encuentra a la altura de la nuca y nuestros implantes están conectados a ellas a través de circuitos y nuestros propios nervios, lo cual nos permite regular la intensidad de la descarga y mantener un suministro ininterrumpido que...

Ininterrumpido no fue su probablemente de otro modo interminable explicación puesto que el silbato y posteriores gritos de Lara lo obligaron a prestar atención al resto del grupo. El insecto además se subió a otear, algo lógico dado que buscaba un edificio presumiblemente alto.
-En cuanto la situación se estabilice completaré la información -le prometió a Keiriarei mientras se daba la vuelta sin mirarla. Quería ver qué habían decidido hacer Cío e Ippon. Tenía sus motivos para no perder de vista a ninguno de los dos.

16 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 03:28 am

NH


El barullo de las conversaciones se detuvo de pronto en cuanto la enorme sombra de la serpiente los cubrió a todos. Marsi se fijó en la persona que más semejanza tenía con los suyos, y que aun así distaba mucho de ser un varmano. Se sintió un poco sola.

En cuanto empezaron a hablar, todo lo que la rodeaba; sus compañeros, la ciudad, la fuente, todo se esfumó. Solo estaban los bizarros personajes y sus horribles palabras. << Marsi, estúpida ¿dónde te has metido?>> Había accedido a un deseo ofrecido por un personaje de cuento, en un sueño absurdo, y se había metido de lleno en una pesadilla. Aquello era de locos. Estaba en un sitio peligroso, del que no podía salir a menos que sobreviviera, con un montón de gente que no conocía. Tenía miedo, tenía mucho miedo. Se había preocupado por seguir adelante en aquella ilusión y no se había parado a pensar en que estaba en un lugar peligroso, rodeada de desconocidos y muy lejos de su hogar y de su familia. Quiso echarse a llorar, pero no pensaba ponerse en ridículo delante de toda esta gente. Respiró hondo y retuvo las lágrimas. Cruzó los brazos para disimular lo mucho que le temblaban las manos.

-Sí, deberíamos buscar algún refugio antes de que se haga de noche.- coincidió, logrando evitar que se le cortase la voz- Y también deberíamos buscar comida. El agua la tenemos aquí a mano y si alguien aparte de... Lara tiene cantimplora pues nos vendría bien. Pero lo principal es el refugio.

Pensar en sobrevivir, afrontar el día a día. Estaban en una situación de riesgo pero no en peligro inminente, si se mantenía en movimiento no se derrumbaría. Por suerte todos se movilizaron. El bicho gigante se subió a un edificio y dijo haber divisado un torreón. Irían hacia allí.

-Vamos, hay que buscarte ropa seca- le dijo a Alice, obligándose a animarse. -Puede que haya algo en alguna de estas casas abandonadas...

17 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 03:54 am

Tak


GM
Tenía ganas de dejar tirada a un lado su funda térmica, que cambiaba de un hombro a otro tratando de evitar el calor, pero no quería que se llenara de tierra. Por eso mismo tampoco se había sentado en el suelo todavía, harto de esperar a que algo pasara. Cuando la plaza se ensombreció miró fascinado al artilugio reptiliano que se sostenía en el aire. Dos personas más llegaron, uno con los rasgos del cosechador y otra más similar a su propia especie, aunque solamente por el hocico. El que iba sobre el reptil volador tenía pinta de ser rocavarancolés, aquella mole solo se podía sostener con magia. Apagó la música con un clic distraído y avanzó unos pasos por la plaza, empezando a verse a sí mismo a lomos de alguna criatura mágica y mecánica en poco tiempo. Por eso el discurso para él fue como un puñetazo en el estómago. «¿Están intentando meternos miedo?». No hubo tiempo para preguntas, y eso que varios lo intentaron. Se marcharon, dejando claro que no habría instructores, ni facilidades… «ni nada». Estaba definitivamente perdido en una ciudad desconocida, vacía, y rodeado de bichos raros. No podía fiarse de las leyendas sobre Rocavarancolia siquiera, ahora que había acabado en una especie de juego tétrico donde al parecer podían perder la vida. Parecía un mal sueño.

Un poco más allá estaba el biomecánico, que le echaba alguna mirada de vez en cuando. Algunos hablaban de irse y montaban barullo, pero no les prestó atención y se acercó al irrense sin ocultar su irritación. Había olvidado su nombre, y aunque estuvo tentado de consultarlo, recordó que era un gesto inútil.
Arquimes —llamó—, ¿tú sabes de qué cojones va todo esto?

18 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 11:51 am

Lupin

avatar
Más criaturas llegaron, todas igual de extrañas, algunas totalmente incomprensibles para la mente del ochrorio si este tratara de entenderlas. Cada nueva llegada era como una revolución para los demás, pero para Ozzchreanos solo suponía un nuevo individuo sobre el que posar la mirada y más datos que registrar. Todas las conversaciones que llegaba a escuchar eran comprendidas y guardadas sin más, pues ninguna hacía relación a él ni con nada que conociera. También pudo observar la llegada a la fuente de otro de los ochrorios, pero ni siquiera eso supuso una mínima reacción en su conciencia durmiente. El silbato de una extraña hembra que tampoco podía saber si era hembra consiguió que girara la cabeza, pero comprobó que solo se trataba de dar el nombre de nuevo. Algunos también ofrecían algo que se le antojó como un título, tal vez una procedencia. Mecánicamente respondió a las presentaciones esbozando de nuevo la propia con voz totalmente inmutable, lo suficientemente alto como para que le entendieran a pesar del ruido pero sin llegar a gritar, aunque para él suponía el tono más alto con el que se expresaba desde hacía cinco años. Tal vez más, pero eso es algo que él no tomaba en cuenta.
—Ozzchreanos, novicio de la Iglesia Espiritual Rocuo.
Nada más era necesario para el gigante, a pesar de que casi nadie entendería su título. Tampoco hubiera podido, porque a los pocos segundos se presentó lo más extraño que había podido ver cualquiera de los distintos alienígenas de esa plaza. Pues sí, todos ahí no eran más que seres de otros planetas. De hecho, ¿quién en ese mundo único no lo era? Ozzchreanos no llegó ni a pensar en su propia posición en la ciudad mágica, mucho menos en la de los demás. Los seres que se presentaron frente a los recién llegados empezaron a hablar de algo sin duda importante, así que los sentidos del gran ochrorio solo prestaron atención a las nuevas criaturas. Todo fue registrado sin pasar por un análisis más allá del significado de las palabras, para siempre ser recordado pero nunca interpretado. Y sin esa interpretación no pudo suponer para Ozzchreanos motivo alguno de alteración, de nuevo. Por el contrario, algunos los demás cosechados llegaron hasta a recoger piedras, los más se quejaban de engaños, de donde habían ido a parar… da igual, nada de eso hacía mella en el inmutable. Finalmente el silbato volvió a imponerse a las voces. Así el durmiente Ozzchreanos siguió observando.

19 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 11:59 am

LEC

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Ippon se sintió notablemente mejor cuando Xalkoth se abrazó a él. Tenía calor, pero en aquellos momentos le daba igual, porque tenía más miedo que otra cosa. La presentación de aquel bicho fue rara y demasiado rápida para su gusto. —¿Podrías hablar más lento, Yrfy? Porque no se te entiende nada —había decidido utilizar el mismo nombre que el insecto gigante por comodidad y cuando fue a presentarse al alienígena de la máscara el cielo se oscureció. Y por un momento se olvidó de la fuente, de la magia, de Xalkoth y de los demás presentes, pudiendo sólo mirar a aquellas dos figuras que llegaban levitando. «Por fin, los instructores», pensó, algo más tranquilo, sin apenas darse cuenta de que Xalkoth lo había soltado.

En cuanto se dio cuenta de esto, lo buscó con la mirada, cosa que no le llevó mucho, y volvió a abrazarle, aunque observando las dos figuras desconocidas en todo momento. Lo que dijeron lo le gustó nada. Y el miedo se acrecentó. «¿Hallar la tumba? ¿Sangre, lágrimas? ¿¡En qué lio me he metido!? A mí solo me prometieron aprender magia, no me dijeron que tendía que sobrevivir». Tan afectado estaba por aquella revelación que no se fijó en la serpiente mecánica demasiado bien. Ni en que los extraños se habían ido.

Su vista se posó en las ruinas de nuevo y entonces Xalkoth decidió correr hacia allí. Pero llevándosele a él de la mano. Miró nervioso al insecto cuando trepaba y cuando bajó de un salto tras haber vislumbrado un torreón. —¡Vamos! —le dijo a Xalkoth, nervioso. Le daba igual cuántos les siguieran. Sólo se podía preocupar por dos personas. Uno, por el insecto gigante. Y dos, por aquella chica pelirroja que había dicho que le protegería. Le dirigió una mirada a Surásara que indicaba que fuese con ellos


_________________________________________

Que ahora sea una transformada no quiere decir que odie menos los spoilers, Invitado, por lo que no te recomiendo hacerme ninguno.

20 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 12:49 pm

Elliot

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De pronto, las presentaciones quedaron interrumpidas. Algo había aparecido en mitad de la plazo, a varios metro de altura. Neith no pudo hacer otra cosa que sonreír al verles. Era justo lo que estaba esperando, ¡Ahí estaban los habitantes de la ciudad! Y eran tan increíbles... ¡Flotaban! Y tenían una serpiente metálica, enorme... ¿Podría ella llegar a volar sobre una como esa? Le encantaría.

Estaba a punto de ir a saludarles cuando el hombre empezó a hablar. Y sus palabras borraron de raiz la sonrisa de Neith. No era para nada la bienvenida que ella esperaba...

La mujer de rasgos felinos también habló, y cada palabra mermaba mas, y mas la moral de la chica. Ella no quería morir... no tan lejos de sus padres y de sus amigos... No podía morir, no así. Pero no todo era malo... "milagros... habrá milagros... veré cosas que nadie ha visto... bueno, ya las estoy viendo" No podía desanimarse, había aceptado venir, y ahora no podía echarse atrás. Si la ciudad quería matarla, ella pondría el doble de empeño en no dejar que eso ocurriese. No iba a morir.

Los dos seres abandonaron la plaza sin dar tiempo siquiera a que los chicos pudiesen preguntar, dejando tras de si un desfile de caras largas, dudas y miedo. Algunos parecían haberlo superado rápido (Al menos superficialmente) y ya hablaban de buscar torreones y comida.

El bicho se subió a uno de los edificios que había por allí cerca y por lo que dijo, había divisado uno de los torreones. Todos se pusieron rápido en movimiento, aunque nadie sabia realmente que hacer. Neith no tenia demasiado claro cual era exactamente su papel en todo aquel embrollo, pero fuese el que fuese ella lo llevaría a cabo.

- Yo no recomendaría entrar en una casa... a lo mejor estan habitadas aunque no lo parezcan, ¿no? Después de todo esto es una ciudad... - Dijo ella. - Pienso que lo mejor seria ir directamente a los torreones... si han dicho que podemos ir ahi, sera porque es lo mas seguro - "Espero..." La chica no estaba segura de sus palabras, no estaba segura de nada en ese momento. Era cierto que entrar a las casas no era buena idea, pero la chica estaba empapada, y eso tampoco era bueno. La chica suspiró, y decidió que haria lo que hiciese la mayoría. Eso sería lo mejor.


_________________________________________

Me haré una cama con tus huesos, Invitado, Muajajaj!


Taceant Colloquia.
Effugiat risus.
Hic locus est ubi mors gaudet succurrere vitae.

¡Superpor la aceptación, la integración y los derechy'x Frivy's!

Spoiler:




Click en la imagen para ver el esquema de relaciones entre los Cosechados del Rol

21 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 12:55 pm

alpeca

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La ronda de presentaciones se interrumpe de pronto cuando aparecen dos figuras que anteriormente no estaban ahí: parecen un macho y una hembra. El que parece un macho va subido a una serpiente metálica, mientras que el otro ser tiene rasgos felinos. Por si acaso debo salir huyendo, doy un par de aleteos y me alzo un par de metros, preparado para volar en dirección contraria a la serpiente.

Pero no parece que sea el caso. En lugar de ir a por nosotros, la serpiente se queda donde está, y los dos mamíferos nos sueltan un discurso. La voz que tienen es poco corriente, como la del resto de los seres que hay aquí conmigo. No me gustan especialmente. Y menos cuando dicen que unos cuantos de nosotros moriremos aquí. De la impresión casi me caigo en pleno vuelo, algo que me pasa raras veces.

Por si acaso, y ya que no parecen hostiles ahora mismo, decido volver a posarme en el suelo.
Las reacciones de los demás no se hacen esperar. El que su deseo es Álvaro empieza a gritar y a tirar piedras hacia la serpiente, que ya se está alejando. Alice, que se ha caído a la fuente, le dice que pare. Lara, en cambio, parece muy animada por la perspectiva de vivir aquí. Comenta que ya ha sobrevivido un embarazo de quintillizos, lo que hace que se gane mi respeto. Por lo que dicen las hembras, poner huevos es muy doloroso, así que poner cinco huevos…debe de ser insufrible. Lo que no me parece tan bien es que esté tan animada cuando no solo ella, sino también sus crías, se encuentran en peligro mortal. Cuando salta al suelo, me pongo a su lado.

-¿Estás segura? ¿Estarán bien?-digo mientras señalo la especie de bolsa donde guarda sus crías (otro dato curioso acerca de su raza: guardan las crías en bolsas naturales de su propio cuerpo. Cada vez me sorprendo más.) Ella me responde que sí, que con una madre como ella estarán bien. Tengo mis dudas: si es verdad que este sitio es muy peligroso, nadie está a salvo, y menos las crías.

Me fijo en Alice, que parece molesta por haberse caído. La que tiene por deseo Surásara está calmándola. Me acerco a ellas y me dirijo a Alice.

-No te preocupes. Yo casi me caigo del susto mientras volaba. Y eso que sé volar bastante bien.-digo mientras asiento ante las palabras de Surásara. Entonces dice que deberíamos movernos-. ¿Queréis que mire a ver si veo algo des de arriba? ¿Un lugar más o menos seguro…?

22 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 01:43 pm

Leonart

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Las dos figuras iniciaron su discurso. En mitad de este, entre rugidos de su estómago, pudo entender lo que decian. Resistió la urgencia de comer una patata cocida mientras daban el discurso para asi llenar su buche y acabar con el escándalo de sus tripas, pero hubo dos factores que le impidieron hacerlo. El primero, su deseo de que no le gritasen y que le obligasen a filosofar algo parecido a "¿porqué la gente come patatas?" y la segunda, por la falta fisica de estas.
Pensa en comida solo le dió más hambre. Intentó distraerse contemplando aquellos dos personajes. El que montaba un Steelix era su ya conocido hombre de las nieves, el que le habia convencido a ir a este lugar, aunque en su momento, no le quedaba otra alternativa.

-Maldición... Debe de ser un líder de gimnasio de la zona... De tipo acero, ¿eh? Llego a saberlo y no habria posteado aquella crítica tan dura hacia los pokemon de inicio tipo fuego-lucha...-dijo con una cara bastante amarga.-Y la otra...-La otra claramente era otro lider de gimnasio local, se le notaba a la legua. Sus facciones felinas le llevaron a pensar que debia de ser una loca de los pokemon gatos o algo y, por lo tanto, todo su equipo pokemon se basaria en el tipo normal.- Dónde está un machoke cuando se le necesita...-dijo con cara larga.


Entrada Nº3: La verdad que saluda cruelmente:
>> Así que esta era la naturaleza del trato. No me sorprende. Tenemos suerte de aún estar en una pieza. Por la descripción que han dado, parece ser que esperan tiempos muy duros y muy dificiles. Los grupos que mejor trabajen juntos, sobrevevirán a este contratiempo. El trabajo en equipo, como el acero, cuanto más trabajado, más eficaz. Todavia no se hasta que punto esta ciudad es hostil, pero se que el chaval está muy verde. Temo por su vida. No creo que los otros tres entiendan del peligro en el que nos hayamos recorriendo estas calles grises y apagadas.


>> Chaval, acércate a uno de los grupos e intenta integrarte. Hay que permanecer juntos si queremos-

Pero el joven ruso no estaba escuchando. Habia sacado su consola y la habia encendido. Con el rostro triste escuchó las diferentes voces de las chicas 2-D que habia en su consola. No la entendio. Sabia lo que decian cada una. Pero no logró relacionar las palabras que decian tan cariñosamente, al significado que ahora aparecia en su cabeza.
-Esto es tan injusto...-musitó.

Al momento de terminar el discurso, las dos figuras se dieron la vuelta para irse, habiendo acabado su misión ahí. El andaluz comenzó a tirarles piedras, pero no fue lo importante. Lo importante era que se estaban llendo y que no habian aclarado ninguna de las dudas que tenían. Sobretodo las suyas, de vital importancia. Rompió a correr detrás del andaluz, pasándole de largo, con el objetivo de intentar alcanzar a las dos figuras que se replegaban. Gritó sus preguntas, por encima de sus pulmones, con la esperanza de que le contestasen.

-¿¡CUAL ES LA CLAVE DEL WIFIIIIIIIIIIII!?-gritó, zarandeando la consola por encima de su cabeza. Pero se movian más rápido que lo que podia moverse una carrera bípeda. Soltó un suspiro de derrota y deceleró la carrera hasta detenerse. Derrotado y jadeante, volvio con el grupo que ya estaban hablando un plan de acción. El joven ruso murmuró entre dientes algo bajo su aliento que sonó "Ni si quiera he podido preguntarles por los objetivos secundarios..." y, con un puchero en su cara, se sentó en el suelo cerca del grupo, atento a cualquier cosa que le pudiese interesar.

Y, en efecto, no tardó en mencionarse algo que le interesaba. El insecto de vaga forma antropomórfica, tuvo la idea de subirse a un edificio bastante alto y así explorar la zona circundante. La idea de un reto de escalada le llamó la atención lo suficiente como para pegar un salto desde el suelo y ponerse en pie. El bicho se llevó consigo al artífice de la idea, el más pequeño de aquellos aliens con morro y brazos mecanicos, solo que este parecia no tenerlos. Por la cara del pequeño, pudo adivinar que no se esperaba nada aquel viajecito improvisado.
-¡Me apunto!-berreó, corriendo tras ellos dos. Siguio al bicho hacia el edificio y saltó sobre la fachada tras él, dispuesto a ganarle en la carrera de escalada. Enorme fue su sorpresa cuando el ser insectoide comenzó a trepar aquella fachada cual niña del exorcista a una velocidad vertiginosa que ni el, un veterano escalador de superficies escarpadas, podia imitar. Todavia paralizado cuando bajó de vuelta, habiendo localizado su objetivo, se descolgó lentamente, retrociendo en su escalada particular hasta volver al suelo.

Puntuación de la Misión:


Puntuación Base= 0000
Puntos Bonus= 0000
Más Tiempo Pegado a La Pared= 13s
Tiempo Récord= 4s
Bonus Por Humillación= -1000
Daño Recibido= Incalculable.
Total= 0000

Resultado= Misión Fallida.

-Estupido bicho. No le basta con saber volar ahora tambien hace rappel no scope.-dijo entre dientes, mostrando signos de envidia en su rostro.
Finalmente dos grupos se asentaron y se disponian a partir en dos direcciones opuestas. El joven ruso se recompuso de su derrota al fin y se anotó mentalmente el solicitar a aquel bicho de cuyo nombre no se acordaba que le enseñara a escalar de esa forma. Uniendose a los demás que querian partir de inmediato, se pasó los brazos por detrás de la cabeza y plasmó una sincera sonrisa de oreja a oreja.
-¡Pongámonos en marcha!-

Sus ojos entonces recorrieron el lugar de cabo a rabo, buscando a alguien que no encontraba.
>>¿Dónde está Dhelian?

;-

>> [...]Si. No dejaria que la desesperación acabara con ellos. Todos eran personas excelentes. De alto nivel. Y jovenes. Terriblemente jovenes. Lo que poco sabia era, que aquella historia no tenia un final feliz.

>>Upupupu~


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Spoiler:

inglés quien lo lea

23 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 02:00 pm

Shylver


Las presentaciones se sucedieron una tras otra mientras la campesina forzaba su memoria al límite para poder recordar tanta información recibida al mismo tiempo. Lara, Shaco, Surásara, Keiriarei, Marsi, Álvaro, Alice, ¿Talento?, Xalkoth, Archime, Ippon, nombre incomprensible que no iba a recordar de ninguna manera también conocido como Yrfy, Neith, Lhelian... Era fácil enumerarlos según iban diciendo su nombre, pero poder reconocerlos a todos sin confundirse le llevaría un tiempo. Akasha llevó la mano a su faltriquera, extrayendo de nuevo un trozo de helecho como hizo en la mazmorra y entreteniéndose con él. Curiosos compañeros de camino había encontrado en la plaza, especialmente interesantes, podía decir. Si bien el puesto de ser más excéntrico se encontraba disputado entre el insecto y el terrícola del pelo naranja, no tenía quejas con respecto a nadie, al menos por el momento. Akasha esbozó una fugaz sonrisa mientras barrió de nuevo la explanada con la mirada, que desapareció cuando sus ojos se posaron sobre una figura que había pasado desapercibida hasta el mismo momento en el que habló. El ochrorio de mirada vacía se encontraba solo unos pasos más allá, al otro lado del gentío, sin decir más palabras más allá de su nombre y su cargo. Iglesia. Aunque no le llamaba especialmente la atención la iglesia y el chico parecía especialmente desinteresado en todo tipo de conversación, Akasha barajó la posibilidad de acercarse e intentar hablar con él. Al fin y al cabo, era otro miembro más de su raza, de su mundo de origen. No perdía nada por intentarlo. La campesina lo habría hecho si no hubiera sido por el movimiento de un ser de gran tamaño sobre sus cabezas.
Akasha saltó de nuevo y se dio la vuelta, su mano izquierda instintivamente sobre la hoz. En su cara se dibujó una expresión de terror y admiración cuando pudo contemplar en todo su esplendor la serpiente metálica flotante de considerable tamaño, para luego centrarse en los dos individuos que se disponían a hablar. Atendió sin cambiar de postura al oscuro discurso mientras escuchaba en segundo plano algunas reacciones menores de sus compañeros, el final intento de ofensiva de Álvaro, que resultó frustrado por motivos obvios, y el espectáculo de Shaco.
Mientras la serpiente voladora desaparecía en la lejanía, todas las palabras clave que el hombre había dejado caer sobre ellos intentaron pasar a la vez por su cabeza, causando que tardase más de unos pocos segundos en asimilarlo todo. Todos habían llegado al lugar en cuestión con una promesa, que no era otra cosa que un vil cebo para atraerlos a la trampa en la que se encontraban. Como ella misma había pensado un par de veces unos minutos atrás, que un lugar sea maravilloso y fantástico no lo exime de ser peligroso. La ausencia de toda seguridad que venía sospechando se hizo patente al instante. Un pequeño foco de esperanza se abrió paso entre las ideas más pesimistas. Torreones, cestas. En ese mismo instante no podían hacer otra cosa que actuar, ponerse en marcha.
Analizó atentamente las respuestas de sus compañeros a las palabras de los hombres, desde decisivas ideas de movimiento a leves demostraciones de miedo, pasando por activos intentos de prestar toda la ayuda posible, como pudo observar en Xalkoth, que arrastraba a Ippon con él. Finalmente, su atención pasó a centrarse en Lhelian, una de las pocas personas cuyo nombre era capaz de recordar, y en su estado. Akasha se aproximó al lugar donde estaba Lara y se centraba el movimiento de la gente, colocándose tras la niña y posando la mano suavemente sobre su hombro.
-Lhelian.-se dirigió al daeliciano, con una sonrisa tranquilizadora.- ¿Estás bien?
No sabía por qué, pero algo dentro de ella la impulsaba a intentar animarla. Lo atribuyó rápidamente a que, de una forma u otra, le recordaba en cierta medida a sus hermanos menores. Eso debía ser.
Un grito en la dirección de uno de los edificios ruinosos llamó su atención. Xalkoth, desde una posición elevada, señalaba hacia la distancia, tras lo cual descendió con ayuda de unas alas que no había apreciado con anterioridad para sorpresa de Shaco, que se encontraba cerca. Ippon, por su parte, parecía dispuesto a marchar en ese mismo instante, decisión que la chica no creía del todo acertada. Con la esperanza de que todo el mundo se tranquilizase, Akasha esperó pacientemente a que Lara hiciera gala de cierta habilidad de liderazgo que parecía poseer. O, al menos, de que gran parte de la gente se pusiese de acuerdo en una misma idea.

24 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 05:35 pm

Matt

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Sigo al grupo alejada de ellos unos metros escondiéndome en cada zona que me lo permitía mientras seguía intentando que mi corazón dejase de latir a tal velocidad. "¿Que clase de personas son ese grupo de gente? En Daelicia no se encuentran esos tonos tan enfermizos. Los tonos de pelo son algunos algo naturales pero la piel de todos es demasiado pálida. ¿Traerán aquí a las personas enfermas?¿Habrán enfermado de respirar este aire tan poco dulce?¿Donde se encuentran los colores vivos a los que estoy acostumbrada? Estos edificios son demasiado tristes y estos despreciables olores... No me gustan nada." Las voces del grupo parecen alejarse demasiado por lo que me giro levantando la cabeza lo justo para poder ver donde se encuentran los chicos.

En mi posición puedo ver que se han parado en la desembocadura de la calle por lo que salgo de mi escondite lentamente y como activada por una señal invisible me lanzo a la carrera intentando ser lo mas silenciosa posible. Mis pies se mueven rápidamente hasta llegar a la entrada de una plaza rectangular sin ningún sitio donde poder esconderse haciéndome volver a ocultarme en la pared de la calle para mirar mas detenidamente el lugar y sus habitantes.

La plaza es, al igual que lo que he podido ver de las calles de la ciudad, igual de sosa e incolora que todo lo que me rodea lo que me hace preguntarme donde se supone que está esta ciudad maravillosa. La plaza tiene como única diferencia una construcción en su punto medio que supura una especie de liquido transparente de las bocas de los reptiles con formas serpenteantes de las que el grupo parece ser que toma y se lleva a la boca.

"Maldita sea. ¿Qué se supone que sois todos vosotros? ¿De que clase de agujero perdido del mundo habéis estado escondidos? No recuerdo en Daelicia ninguna enfermedad que te prive de esa manera el color de la piel." Digo mirando a las pelirrojas. En ese momento una chica violácea aparece cerca de la fuente acercándose a ella lentamente. Puedo suponer de manera inminente que la chica es de Daelicia por lo que el hecho de no ser la única chica normal en este lugar me hace entrecerrar los ojos para fijarme bien en las demás personas por si algún otro daeliciano se me hubiese escapado.

En el grupo se encontraban tres especies de personas que llevan aparatos electrónicos, un chico de pelo naranja, una especie de bola de pelo con cola y otras personas de aspecto daeliciano con la única diferencia del color de piel. Cuando veo que los habitantes se encuentran enfrascados en sus conversaciones salgo de la calle lentamente y casi como una exhalación me escondo tras la construcción supurante para escuchar sus conversaciones mas de cerca.

Todos los chicos hablan en un idioma que no logro entender por mucho que lo intente. El rumor del liquido al caer de las bocas de las serpientes me hace que mi curiosidad se imponga a mi sentido común haciéndome girar de rodillas y sacar la cabeza por encima de la superficie de la fuente para ver que aún no se han percatado de mi presencia. En el momento que alzo la cabeza puedo ver a uno de los chicos enfermos bebiendo de la fuente justo en el otro extremo de donde yo me encuentro.

Me fijo en que el chico mete las manos en el liquido transparente y se lo introduce en la boca. "¿Este material puede comerse? No huele a nada. ¿Como puede estar bueno algo que no huele a dulce?" Pienso mientras miro como el chico sigue bebiendo de aquel material. Como aun no se ha percatado de mi presencia introduzco mi mano lentamente en la superficie plana del material pero al llegar a hacer contacto con ella mi mano se hunde notando que la sustancia aparte de ser húmeda es fría.

Saco la mano de ella y me acerco la mano a la nariz para detectar trazos dulces en el material pero para mi sorpresa no detecto nada dulce en él. No detecto nada a decir verdad. "¿Será esto lo que les haya hecho perder el color a estas personas?" En ese instante puedo ver a un insecto enorme hablando con los chicos en ese mismo idioma extraño por lo que me llevo la mano a la boca en un acto reflejo de sorpresa humedeciendo mis labios al contactar con la palma húmeda.

Saco la lengua tímidamente probando la frialdad de aquel liquido y de pronto algo dentro de mí se estremece al notar como se oscurece el sitio donde me encuentro. "¿Será cosa de este liquido maldito?" Pero una voz encima mía me hace girarme y sentirme completamente empequeñecida al ver sobre mis hombros una enorme serpiente de metal flotando sobre la fuente. Lo primero que hago es arrastrarme por el suelo hasta un pequeño muro derruido para esconderme en él lo mas rápido que puedo mientras que el hombre habla con el grupo allí congregado.

Lo que mas me extraña es que esas personas hablan mi idioma. Las palabras suenan extrañas, casi sin ninguna melosidad. Como si estuviese enfadado por algo que hayan hecho. Tras acabar de hablar una voz femenina algo suave y ronroneante se alza pudiendo ver que el chico no esta solo en el aire con su serpiente inmensa. "¿Esto es lo que la mujer se refería al hablar de portentos y milagros en la ciudad?¿Serán estos unos ejemplos de las personas que nos encontraremos por aquí?"

Mientras divago en mis pensamientos los dos personajes acaban de hablar y se marchan sin mediar mas palabra. El chico del pelo naranja sale a correr gritando sobre algo llamado wifi por lo que me extraña haber podido entenderlo. "¿Es un daeliciano muy pobre lo que acaba de hablar ese chico?" Las propias palabras en mi cabeza suenan diferentes a lo que recuerdo pero no le doy mucha importancia. El chico bicho se encarama a una pared y comienza a gritar cosas que por la lejanía solo logro entender la mitad del mensaje.

Los chicos comienzan a quererse mover por lo que busco algo con lo que armarme y al no encontrar nada bufo y me levanto con naturalidad para acercarme a ellos lentamente preparada a salir a correr si alguno de ellos hace ademan de atacarme. "Son bestias... puede que la enfermedad les haya vuelto a todos locos." Pienso hasta llegar a la altura de todos los presentes.

Carraspeo para intentar llamar la atención de los presentes y comienzo a hablar casi sin esperar a que me mirases. -Hola. Buenas tardes a todos. Mi nombre es Korasihanna Shebrhon. Vivo en los suburbios de la Ciudad del Mar. En Daelicia. ¿De que parte de Daelicia habéis sido criados todos vosotros?- "Mis palabras suenan diferentes a la última vez que pensé para mi. ¿Estaré cambiando de idioma? ¿Perderé la capacidad de hablar en mi propio idioma?" En ese momento pongo mis manos a la espalda al ver a la chica daeliciana y la miro extrañada. Algo en ella no me cuadra con su presentación pero ignoro mis pensamientos para intentar evaluar rápidamente a los presentes.

"Tengo que buscar a alguien en condiciones para poder sobrevivir si quiero prosperar en esta ciudad y esta chica no parece ser muy espabilada. Sin embargo estas chicas parecen ser algo mas interesantes para ir a su lado hasta que sepa mejor que ocurre por aquí." Pienso mirando a las dos chicas pelirrojas. "Estos tres personajes con nariz chata y brazos mecánicos parece ser que se conocen entre ellos. El mas pequeño no tiene un brazo así como sus compañeros ¿Será algún rito de iniciación a alguna secta de su tribu? En Daelicia no tenemos esa tecnología... Al menos yo no la he visto." El grupo variopinto de personas me ofrecen demasiados datos que debería analizar mas rápido.

25 Re: Discurso de bienvenida el 05/08/13, 07:18 pm

Vlad

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Yrfylltabgemesh se quedó boquiabierto ante la insolencia del infraser insectoide, secundada por otro de los inferiores. Se disponía a reprenderle cuando acaeció el prodigio, los cielos se oscurecieron y las dos extrañas figuras se presentaron en el aire. Qué eran y qué relación podían tener criaturas de apariencia tan atípica y horrenda con el Gran Chernogar eran dos cuestiones que el aprendiz de asesino no era capaz de contestar, pero la idea de que a aquella chusma abyecta e indigna recibiera las mismas posibilidades que él, e incluso que fueran considerados vagamente similares a su persona le producían arcadas.

Cuando finalmente la diatriba acabó, el hagaloch pudo sacar en claro que debían dirigirse a ciertos torreones y buscar ciertas cestas cuyo contenido desconocía por completo. Se disponía a partir en busca de sendas cosas cuando el insecto retrasado tuvo la amabilidad de señalar la posición de uno desde el aire. En aquellos momentos, Yrfylltabgemesh rezó porque realmente hubiera otros como él, bien pertrechados, que tuvieran la bondad de endiñarle un disparo a aquel ser y librarle del tedioso trabajo de ensuciarse las manos con su icor.

Se acercó a la zona de aterrizaje del personajillo prehistórico, cuya especie no debía de haber tenido contacto con personas y, por ende, vivían en el caos, la inmundicia y la barbarie que él mismo caracterizaba.

-Tú serindigno-le apeló el hagaloch con tono imperativo y desagradable, sabedor de que el único modo de disciplinar a aquellos con inteligencia inferior era el miedo y la violencia.- MellamarásseñorYrfylltabgemeshftethvajranotzenreconocimiento
amiestatusyamifamilia yaprenderásmodales  Heaquílaprimeraleccióndeldía:minombreteresultacomplejoporque
tuintelectodisminuidonotepermiteasimilarpalabrascomplejas esporesoquehablascomounretrasadomentalytecuestaasimilarmispalabras  Segundo:situextrañaespecienohapodidosercivilizadaporalgunaotramásavanzada teinformarédeloqueesunesclavo:alguienquehaperdidosucondición
depersona(oquenuncalatuvo comoestucaso)yqueporendedeveserviraotrosquesígozandetaldistinción Puestoqueveoquecarecesdesdeamo seréyoquiénteposea  Ahora infraser eresmío y teordenoquemeguíeshastaeltorreónmáscercano


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¿Qué es más divertido que matar a un bebé en una batidora?

Matarlo con la tapa abierta.

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