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Torreón Letargo (Archivo IV)

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1 Torreón Letargo (Archivo IV) el 08/08/13, 11:29 am

Dal

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

-Uffff, menos mal que llegamos, este tío no se vuelve ligero por momentos,- digo llegando al fin frente al torreón,- que alguien busque la puerta entre toda esa maraña de plantas.- dejo el cuerpo de Ozzchreanos en el suelo y segundos después encuentran la puerta.- Yo entraré sola, no quiero peros,- digo mientras compruebo la expresión que empezaba a formarse en sus caras,- Si he de pelear puedo protegerme a mi misma, si venís vosotros ahora mismo solo me estorbaríais. No os preocupéis, estaré bien, en cuanto vea si es seguro os pego un grito.- Voy a entrar pero antes prefiero repetirles una cosa,- No me sigáis,- digo en tono de orden.

Sin esperar mas me adentro en el torreón en completo silencio. Lo primero que me llama la atención es la ingente cantidad de polvo, <<Joder, ni en los barracones estaba tan sucio, y mira que nos encargábamos de ensuciar ¿eh?>>. Lo segundo que me llama la atención es algo escrito en la pared, "estamos rodeados". <<Sí, si que vamos a estar rodeados, de porquería hasta que no limpiemos>>. Me acerco con cuidado a ese mensaje y lo borro, no quiero inquietar a los demás, y desde luego no el primer día.

Abro una puerta que casualmente da a una especie de patio, que seria bastante bonito de no ser por la estatua que esta en el centro. <<En esta ciudad tienen un sentido del gusto encantador>>. Más allá hay mas puertas que al abrir veo que llevan a las letrinas. <<Bueno, al menos tenemos algún lugar donde hacer nuestras necesidades, pensé que tendríamos que hacerlo en el foso>>. Casi al irme veo lo que parecen ser unas tumbas, me acerco y compruebo que realmente son eso. <<Gente que murio aqui, yo no pienso cavar tumbas>>.

Vuelvo al torreón y aseguro el primer piso mirando en lo que parece ser una cocina. Subo al primer piso lentamente por las escaleras, tratando de no hacer ruidos, veo varias puertas y las escaleras que dan al segundo, miro en cada puerta y todos parecen despachos o cosas parecidas, me sorprende lo revuelto que esta todo allí. La ultima puerta que abro me pone de buen humor, hay una bañera.

Sigo subiendo y veo dos puertas, al abrir ambas veo dos habitaciones comunales con unas cuantas camas en un estado mediocre. <<Mira, cada vez se parece mas a los barracones, de lo malo un sitio en que dormir>>.

Subo al último piso ya sin tanto cuidado, si no ha habido peligro hasta ahora dudo que vaya a haberlo ahora. El último piso resulta ser una sala de entrenamiento, algo que me vendrá bien a mi y a los que quieran entrenar conmigo <<Bueno, y a los que no quieran también, por que de este torreón no salen si no es conmigo o entrenados>>.

Bajo ya sin cuidado y abro la puerta.

-Ala podéis pasar, no hay nada peligroso, a excepción de las arañas que hay un huevo y más.- les digo tratando de comprobar cuan valientes son,- Bienvenidos a vuestro nuevo y sucio hogar, iros acostumbrando por que hasta que no limpiemos seguirá así, hay habitaciones, una cocina, un patio, baños, una bañera, una sala de entrenamiento y.....-dejo pausa para darle emoción- arañas, así que aprended a convivir con ellas,- y me alejo riéndome en busca de un cubo para empezar a limpiar. Pero cuando doy dos pasos me acuerdo de Ozzchreanos y salgo a por el, lo levanto y lo dejo tumbado en un sofá.



P.D.: No ha examinado los sótanos por que no se ha fijado en las escaleras, asi que el que se fije que avise o algo ^^



Última edición por Aleazar el 08/08/13, 10:07 pm, editado 1 vez


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

13 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 09/08/13, 01:18 am

Zarket


GM
Hubo que rebuscar entre la maraña de enredaderas del torreón para encontrar la puerta, aunque no tuvimos que esperar demasiado para encontrarla. La pelirroja nos obligó a quedarnos fuera, cosa que no me gustó nada, pero estaba demasiado cansado y harto como para discutir. «Vale que ella sea del ejército, pero ni que los demás fuésemos unos criajos inútiles».

¿Aprender a convivir con arañas? A esas se las aplasta y listo —dije a Sura cuando salió por fin. «Joder, que asqueroso está todo» pensé al entrar. La gran cantidad de pintadas que había por las paredes y la mesa me llamaron pronto la atención y acabé soltando una risilla al leer el "Estúpidos gigantes follacardos", seguro de que el que había escrito eso me caería bien. «Por todos estos insultos parecía que había algún mudo bastante cachondo viviendo aquí. Supongo que se habrá ido porque ha pasado ya el año del contrato. Aunque ya podrían haber sido algo menos guarros».

—¿Eh? Oh, yo mejor limpio arriba —dije cuando Marsi propuso que nos dividiésemos—. Podría cocinar, claro, pero la última vez que usé una sartén las marcas del fuego se quedaron en el techo durante días —me reí al recordar la anécdota, bastante menos peligrosa de lo que sonaba, salvo para mi propio orgullo.

«¿No sabe lo que es un conejo?» me dije extrañado al escuchar a Kora, aunque se me ocurrió pronto que en su mundo no habrían los mismos animales que en la Tierra. «Parece mentira lo que ha cambiado todo en estas horas. Ayer todavía vivía con mis padres y ahora hablo con un monton de extraterrestres» pensé confundido. La situación me superaba bastante y seguía sin poder creer que estuviese en otro mundo, uno donde la magia era real. «Bueno, ya pensaré en esto mañana». Estaba harto de todo y solo quería comer y dormir, así que, después de coger una escoba, seguí a las chicas a la planta de arriba.

—Anda, mirad. El desconocido señor de las tizas malhabladas también sabe dar ánimos —mientras la mayoría preparaba las camas Talento y yo nos pusimos a barrer. Limpiando la suciedad había acabado encontrando un mensaje de ánimos a una tal Alder, aunque ahora ya sabíamos cómo se llamaba el que había llenado el torreón de insultos bastante imaginativos. Después de mirarlo unos segundos seguí limpiando, deseando que la comida estuviese lista.

Tardamos un rato, aunque al final pudimos terminar antes que las chicas. Decidí ayudarlas pasándoles las sábanas de los baules que había. Hasta que encontré una que, evidentemente, no se podía usar para la cama.

—Pero qué... ¿Cómo ha terminado esto así? —pensé en voz alta, mirando una sábana rasgada y llena de sangre, pelos y plumas.

14 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 09/08/13, 01:35 am

NH


Neith se apuntó a ayudarla y Marsi se lo agradeció. Todos parecían preferir limpiar los dormitorios que la cocina, por lo que tardaron un poco más de lo esperado en adecentarlo todo para poder cocinar. Neith escogió las verduras y las fue lavando y cortando, mientras Marsi encendía el fuego y ponía una sartén a calentar. Hhabía grasa para cocinar, y usó una pequeña cantidad para empapar la sartén. Usaron la carne en salazón para aprovechar la sal, cortándola en trocitos pequeños que quedaron un tanto desiguales, y añadieron unos frutos secos triturados para que la cena no quedase tan sosa. Marsi pensó en guardar el resto de alimentos en las alacenas, pero al final ambas coincidieron en que sería mejor dejarlos en las cestas por si tenían que huir repentinamente.

Hicieron dos sartenes, ya que eran bastantes, y lo juntaron todo en una gran fuente. Pusieron la mesa para todos. Tendrían que buscar sillas por todo el torreón para poder sentarse, pero Marsi ya estaba cansada, por lo que se sentó a la mesa y picó de un plato que habían puesto con pan y queso. La comida no les había quedado del todo mal para unas principiantes. Tenía un sabor extraño, algunas verduras habían quedado sin hacer, pero se podia comer sin problemas.

-¡La cena!- llamó Marsi

15 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 09/08/13, 02:22 pm

Dal


-Yo os echaría una mano en la cocina chicas, pero lamentablemente no sé cocinar.- digo con voz llana y sigo los pasos del resto escaleras arriba hacia las habitaciones. Álvaro hace un comentario sobre las pintadas a lo que respondo,- Ignóralas, de todas formas no dicen nada que nos pueda ser de ayuda, y es posible que la persona que las escribió no siga viva,- digo mientras me encojo de hombros recordando la pintada que borré.

Comienzo a ayudar con la limpieza del suelo y de las camas con unas ganas tremendas de que llegue la hora de cenar, gaste demasiadas energías para no haber comido nada en todo el día. En una de estas sacudo unas mantas y cae al suelo una pequeña libretita, me acerco y la abro, me sorprendo de no entender nada en las primeras hojas, luego el lenguaje cambia y puedo entender lo que dice, me lo guardo en el bolsillo para leerlo luego con mas calma. Oigo a Álvaro diciendo algo y me acerco a ver que le ocurre, veo que al sabana que tiene en las manos esta desgarrada y cubierta de sangre. Prácticamente se la quito de las manos y la vuelvo a meter en el arcón bajo el resto de cosas.

-No digas nada de esto,- le susurro,- no quiero inquietarles con cosas así, no el primer día.- le dirijo una mirada mezcla de advertencia y súplica.

Instantes después se oye la voz de Marsi diciendo que la cena esta lista y bajo las escaleras con tranquilidad. Me siento en una de las sillas que hay por ahí y me sirvo algo de lo que hay en la mesa, sobre todo carne. En un momento dado muerdo un trozo de carne y noto como un diente se me empieza a mover, sin darle mucha importancia meto la mano en la boca y extraigo el diente, miro la curvatura con indiferencia y lo deposito en la mesa a mi lado para deshacerme de él luego.

-Muy rica la cena, aunque creo haber visto algo de pescado fresco en la cesta, ¿podría tomar un poco de postre?,- pregunto a las cocineras relamiéndome.

16 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 09/08/13, 06:25 pm

Evanna


El llegar a ese torreón no fue difícil y lo hicieron casi ala carrera teniendo en cuenta el peso extra que cargaban algunos, al llegar lo primero que encontraron no fue un torreón sino una especie de muro cubierto por una especie de plantas extrañas que como todo en esa condenada ciudad no tenia el olor y ni el color que debería tener. Dhelian se entretuvo  mirando aquellas extrañas plantas esperando que no fuesen venenosas que ya seria lo que les faltaba , escuchando como Surasara decía de entrar sola a ver que no había peligro y que no quería que nadie la siguiera, Dhelian la vio entrar atravesando aquella maraña de plantas raras con cierta preocupación "¿Y si este lugar es como esas casas? Si es así, Surasara ya estará..." se estremeico ligeramente cubriéndose aun mas en el anorak que aun llevaba puesto, recordando en esos momentos que este ni siquiera era suyo "Shaco...¿ donde os habéis metido todos? Espero que esteis bien, si estas muerto no podre devolverte tu anorak" pensó intentando mantener su mente ocupada y siendo positivo dentro de todos los males sufridos desde la llegada a aquel lugar. Tras un rato Surasara salio y Dhelian se levanto con rapidez aliviado de que no hubiese  sido comida y escuchando que era un torreón habitable, entrando a este y poniendo un expresión de asqueo increíble que parecía imitar a la perfección la expresión de Korasihanna.

"Esto es una autentica asquerosidad, si pensaba que aquellas mazmorras donde hemos despertado eran un asco, esto no tiene nombre..." dijo tapándose la boca y la nariz con una mano, el olor a mugre y encierro era sofocante, viendo algunas arañas de considerable tamaño huir en estampida por el torreón cuando ellos entraron "Encima de todo tendremos compañeras de ocho patas como inquilinos, ¿es que no hay nada bueno en este lugar?" pensó frustrándose un poco quedándose viendo no sin cierta extrañeza algunas pintadas en las paredes en un color rojo, estaba dispuesto a preguntar que era aquellas pintadas cuando Kora ya lo hizo y recibió respuesta de Alice, bastante clara y satisfactoria para la mente de Dhelian que observo mas atentamente los dibujos.

"Es una especie de insecto con una especie de capullo de flor en la cabeza. ¿Se tratara de alguna especie de este mundo?" se pregunto con curiosidad pues la criaturilla parecía de gran tamaño según el dibujo, no pudiendo pensar mucho mas en ellos pues sus compañeros empezaron a organizarse. Marsi decidió limpiar así que Alice, Korasihanna y el mismo subieron a adecentar las habitaciones y no dormir encima de mugre. Ya allí y viendo que el polvo y telarañas aprecian ser algo común en el torreón se pusieron a limpiar, teniendo especial cuidado de que lo que caía en sus manos acabase como la patena, pues no quería dormir en suciedad, bastante tenia con la falta de colores conocidos, el olor rancio del aire como para encima dormir en sucio.

Fue extraño para Dhelian ver que nada mas llegar al cuarto Alice se cambio de ropa, mas por su su extrema palidez enfermiza que contrastaba con su energía que por el hecho en si, pues estaba mas que acostumbrado a ver mujeres desnudas teniendo solo hermanas como tenia. Tras aquello la chica pareció volverse loca por una araña que se le escapo antes de ponerse finalmente con la limpieza, acompañándolos un poco después Alvaro que empezó a buscar en los baúles de la habitación mientras Dhelian intentaba adecentar las camas. Estaba en ello cuando escucho a Alice hablando preguntándole algo que le hizo mirarle con curiosidad, no sabiendo si reírse o extrañarse por la pregunta, como Lhelian seguramente cualquiera de las dos habría valido, ya que el que fuera difícil saber su sexo era una curiosidad que le daba a su disfraz. "¿Ozzy? Quien es ese Ozzy ¿tal vez este hablando de tipo grandote y con pelito que apenas habla y que parece de la misma especie que Akasha?" se pregunto algo confundido pues el nombre que el había escuchado era mucho mas largo que ese.

- El lugar de donde vengo no hay mucha importancia al diferencia de sexo, pero si quieres saberlo soy...-no le dio tiempo a terminar la frase cuando escucho el grito de Marsi llamándoles a cenas y su estomago gruño en respuesta, clamandole por comida- Luego seguimos hablando, siento que caeré aquí mismo sino como algo pronto- dijo sonriendole dejando finalmente medio decente la ultima cama, que era mas bien un colchón finísimo e incomodo que había tenido mejores tiempos, antes de bajar al salón viendo como Marsi junto con Neith habían preparado toda la comida y estaban sirviéndola. El olor que emitía esta era extraño para Dhelian, como todo en esa ciudad al parecer, no resultandole reconocible nada de lo que habían servido las chicas "Bueno al menos no parece haber nada de lo que menciono aquel espantapájaros, ya es un respiro" pensó al tiempo que se sentaba la mesa frente a su plato que observo de forma analítica, aquello tenia pinta de saber extraño, realmente extraño, el olor que le daba le resultaba un difícil de digerir, así que ver a sus compañeros comiéndoselo sin problema le resultaba raro. Finalmente junto un poco de valor probando el primer bocado y casi escupiendo por la amargura que lleno toda su boca, bebiendo un enorme trago de l agua que había servido, ese extraño liquido incoloro que alivio muy ligeramente la amargura de la comida.

-Uh, esto esta mas amargo de lo que pensaba -murmuro  sacando la lengua ante el sabor, costandole un poco de tragar el primer bocado, no entendiendo como sus compañeros podían comerlo sin problemas y con apetito cuando a el cada bocado estaba costandole- Si no os importa, voy a mirar si hay algo mas dulce que pueda digerir, siento que esta comida no es para mi. Gracias por la comida igualmente - añadió como disculpa ante el esfuerzo de Marsi y Neith para cocinarla, pero el sabor era...amargo, no creía que fuese por la cocina en si sino que debía ser el propio sabor de los alimentos. La comida se la termino con esfuerzo, no era de los que dejaban comida en el plato aunque no le gustase, bebiendo un enorme trago de esa agua insípida, no resolviendo mucho fue a las cestas a buscar algo dulce que pudiese tomar, iluminandosele los ojos cuando vio unos botecitos de miel, tomando uno rápidamente para volver a la mesa comiéndoselo a cucharaditas con deleite.

-



Última edición por Evanna el 10/08/13, 02:02 am, editado 1 vez

17 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 09/08/13, 11:24 pm

Jack


Lhelian empezó a responder algo harto curioso, pero cuando estaba a punto de acabar, nos llegó la voz de Marsi anunciando la cena. <<¿Cena ya? Qué rápido pasó el día...>> Así que bajamos, y una vez en el salón me llegó el olor a comida, por lo que me fui corriendo a la mesa a sentarme frente a Marsi.

-¡Que aproveche!

Se las habían apañado bien, para ser una cocina de un sitio abandonado temporalmente. Si no encontrábamos un refugio mejor, votaría por quedarnos en este...

-Oh... Los otros, el grupo que se separó de nosotros... ¿Habrán encontrado algún otro torreón de los que decían? Espero que sí... Si encontramos este tan lejos del sitio, seguramente.-y justo Sura hizo algo totalmente llamativo e inesperado.-Esto... Sura, la carne no está tan dura, ¿qué has mordido para que... Espera... No tienes dientes humanos... Me recuerda a la boca de un tiburón, aunque civilizados.-apostillé riendo.

Explicado lo de sus dientes, acabé mi cena y recogí los platos de quienes habían acabado, los llevé a la cocina y una vez allí me remangué.
-¡Yo friego!

Pero la tarea se frustró al ver que no había agua corriente. Disimuladamente salí silbando a buscar alguna fuente de agua en el edificio y di con un patio que daba pena y un pozo en este, además de una estatua un tanto tétrica.
-No cobrarás vida esta noche, ¿no, bonita?

Ahora sí, con un cubo bien cargado me puse a fregar, aún silbando alguna de "The Offspring". Al acabar, salí secándome las manos con un paño.
-Hey, ¿cómo nos repartimos las habitaciones? A mí me da igual, por eso pregunto.

18 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 10/08/13, 03:09 am

Matt

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Alice contesta a mi pregunta de una manera bastante clara por lo que agradezco la elocuencia de la chica. Vamos subiendo por las escaleras uno a uno mientras voy pasando el dedo por las paredes mirando asqueada el tomo de polvo acumulado haciendo que mi huella dactilar pase de violeta natural a ser un tono mate por el polvo arrastrado.

Llegamos a una sala con camas, cómodas y armarios llena de polvo impregnando el olor a cerrado en todos los recovecos posibles de la sala. “En un lugar así lo único que podemos llegar a conseguir es una infección por algún tipo de criatura enana de demasiadas patas. Necesito airear la zona por que voy a ponerme enferma si sigo respirando este asqueroso aire. ¿Puede ser que los enfermos hayan perdido su color al respirar este asqueroso olor.” Digo mientras aplasto con mi zapatilla otra criatura y esparciendo sus restos por el suelo mientras arrastro la pierna en dirección a una de las ventanas.

Al abrir las chirriantes puertas de manera la ausencia de intensidad de luz me hace cuestionarme las altas horas de la madrugada que deben ser. La bocanada de aire fresco que entra me hace respirar profundamente ese asqueroso pero revitalizante aire poco dulce. Al terminar de abrir las ventanas el grito de la chica pálida me hace temerme lo peor pero al ver que se trataba de una estúpida afición por los insectos suelto un profundo suspiro espachurrando otra pequeña araña escuchando el crujir de su cuerpo bajo mi zapato. Tras matar a la araña me dispongo a ayudar con las camas pero al ver el color de estas, reculo hasta chocarme con una cómoda polvorienta.

¿Qué clase persona racional podría descansar en un sitio con el color de la muerte por muy descolorido que parezca? ¿Acaso en esta ciudad lo único que quieren es recordarnos que somos posibles muertos? No puedo dormir sobre un lugar así. Me niego a aceptar que mi destino es morir en esta ciudad.” Pienso mientras cojo una especie de cepillo de madera con ramas secas en su parte inferior y comienzo a barrer la zona con desgano mirando de reojo las sabanas. A decir verdad mas que barrer estaba acariciando el suelo con la escoba. Alice comienza a cambiarse por lo que paro en seco viendo el extraño cuerpo enfermo y paliducho de la chica.

La pregunta de Alice me hace fijarme mejor en Lehlian y comenzar a preguntarme sobre la verdadera sexualidad del chico al esquivar de esa manera la pregunta. “¿Será ese el gran secreto de esta chica? ¿Es en realidad un chico disfrazado? Actuá de manera demasiado femenina pero su mirada es demasiado aniñada como para poder fiarme de una corazonada de este calibre. ¿Korasihanna? Deja de pensar en estas sandeces y acaba rápido con esta planta. Cuanto antes acaben estos enfermos antes podremos comer.

Cuando acabo de hacer el paripé con la escoba mi numero de bajas arácnidas a aumentado en siete. Estaba a punto de matar a un insecto que trepaba por la pared de un escobazo cuando la voz de Marsi me detiene. “Al fin podremos comer algo decente. Es demasiado tarde ya como para poder cenar pero hoy es un día especial.” Me digo mientras todos comienzan a abandonar la sala en dirección a las escaleras. Me dirijo a la salida cuando al verme sola en la habitación me doy media vuelta con la escoba en ristre corriendo a acabar con la maldita araña.

La araña salta a la zona de ramas muertas de la escoba por lo que con un grito ahogado comienzo a dar golpes contra el suelo para acabar con la vida de esa asquerosa bestia saltarina. Tras unos golpes secos contra el suelo suelto de golpe el palo saliendo dando saltitos en dirección a la cocina con la tranquilidad de haber eliminado al insecto.

Mis fosas nasales se inundan de un hedor asqueroso proveniente de la comida por lo que al conseguir una silla y sentarme a comer lo preparado por las chicas se me cae el alma al suelo al ver el contenido de la fuente. “¿Pero donde se supone que esta la comida exactamente?¿Esto es bueno para un organismo normal y corriente? ¿Donde esta el color y el extraordinario olor dulzón de una buena cena? En mis peores noches he vomitado cosas con mejor pinta que esto.” Pienso mientras me sirvo un poco de lo que fuese que estaba a punto de ingerir. Ignoro las conversaciones de los chicos centrándome en la idea de no comer esa noche y mirar y re-mirar la comida. Al fin me armo de valor para meterme ese trozo verde en la boca y, a decir verdad, la sensación fue mucho peor de lo que había imaginado.

El sabor insípido de la comida casi rozando el amargo intenso me hizo escupir casi de inmediato el trozo de lo que fuese que acababa de paladear casi provocándome una arcada que me hizo saborear los dulces jugos gástricos de mi interior. “ Necesito quitarme esta nauseabundo sabor de mi boca por favor. ¿Como se puede comer algo tan amargo y no enfermar? ¿Es posible que este sea el motivo para que tengan ese color enfermizo? "

Lehlian se levanta de la mesa tras ingerir un trago largo de esa sustancia incolora de la fuente por lo que la imito tomando un trago largo que expulso instintivamente al no poder notar nada salvo humedad en la boca. -¿Qué clase de cosas tomáis todos vosotros para alimentaros? No habéis probado nunca un alimento dulce?¿No os enferma beber este liquido?¿Qué interés puede tener tomar algo de estas características si no sabe a nada?- Pregunto extrañada a los presentes con un tono de inocente curiosidad  pero la llegada de la chica con un bote de una sustancia amarillenta me hace abrir los ojos de par en par al detectar el olor dulce que emana.

Me levanto saliendo disparada de mi silla en dirección al bote de comida hundiendo un dedo en el tarro sin pedir mas permiso que el pudiese intuirse en mi mirada a la chica. Al sacar el dedo me lo meto en la boca y el sabor dulce de la miel me hace estremecerme de placer. Tras preguntarle a la chica si había mas botes en las cestas fui a buscar uno a la cocina.

Vuelvo a la sala disfrutando de mi nutrición mientras me siento en mi silla hundiendo los dedos en el tarro y saboreando su contenido. -Disculpadme por dar mas problemas pero no puedo permitirme dormir en un sitio donde se esta alabando a la muerte de manera tan clara y descarada. Lo siento pero me gustaría encontrar otras coberturas con las que vestir mi colchón. Si hubiese otro camastro en el que no se venerase a la muerte de manera tan sumamente descarada me gustaría dormir en él. Me niego a aceptar la muerte de esta manera tan rápida.- Digo en respuesta a los chicos esperando que supiesen de lo que hablo.

19 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 10/08/13, 03:23 am

Lupin

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Un significado familiar contenido en un significante no tan familiar sacó a Ozzchreanos del letargo en el que se hallaba sumido: la cena. Tal vez llegaba un poco más tarde de lo acostumbrado, pero aun así el ochrorio instintivamente agradeció ese pequeño fragmento de su rutina recuperado, aunque solo fuera por necesidad general. No se hizo esperar. Una vez en la mesa, se lanzó sin dilación a la comida. Ingirió con ritmo metódico, el mismo número de mordiscos, la misma pausa entre estos y meterse otro trozo de comida en la boca… Como cada día desde hacía cinco años. Podría decirse que por primera vez disfrutaba de la ciudad, pero para ello requeriría primero capacidad para disfrutar.
Con esta cadencia sin fallas, sin pausas algunas, terminó bastante antes de comer que algunos de sus compañeros. No es una situación a lo que estuviera acostumbrado, en la sede de la Iglesia Espiritual nunca tuvo que esperar a nadie. Al no ser algo habitual, su cuerpo sonámbulo volvió a la inactividad habitual y esperaba órdenes externas. Así fue la primera cena de Ozzchreanos.

20 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 10/08/13, 03:49 pm

alpeca

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Cuando acabamos de limpiar un poco la habitación donde dormiremos nos llaman a cenar. Bajamos y nos dirigimos al salón. Alguna de la comida de la cesta no sé muy bien lo que es, pero aun así como hasta estar lleno.

Alice se ofrece voluntaria para fregar. De repente, me encuentro sin nada que hacer. Tengo algo de sueño, pero decido subir primero a la azotea. Una vez arriba, despliego las alas y echo a volar. Doy un par de vueltas por encima de la azotea, simplemente para ejercitar las alas y evitar que no se me atrofien. Si hasta las casas de la ciudad van a querer matarnos, prefiero estar en plena forma por si hay que salir corriendo en dirección al torreón. Así, des del aire, memorizo un par de puntos de referencia que me permitan orientarme para volver.

Aterrizo de nuevo y bajo. Me dirijo a donde están todos a tiempo de oír a Alice preguntando como nos distribuiremos.

-A mí me da igual…mientras tenga un lugar más o menos cómodo para dormir, yo estoy contento.

También oigo lo que dice Kora y la miro, algo sorprendido.

-Bueno…después de lo que hemos visto de la ciudad, creo que esto es normal…no sé, igual me equivoco.

Me encojo de hombros y elijo un camastro.

-Bueno, si no os importa elijo este lugar. Y creo que es mejor dormir ya, al menos yo estoy agotado…

21 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 10/08/13, 11:14 pm

NH


-No se si sería buena idea, creo que deberíamos racionar la comida bien...-le dijo a Surásara.

Marsi comió en silencio, mirando con disimulo cómo comían los demas, y si les gustaba lo que ella y Neith habían hecho. Nunca había cocinado para tanta gente, y le preocupaba un poco hacer algo desagradable. A ella le gustaba, y al resto parecía que también, salvo por las caras de asco de Lhelian y Kora.

-¿Es que vosotros solo comeis dulce?- preguntó, imitando el tono empalagoso y enrevesado de la daeliciana- ¿No os aburris de comer todo del mismo sabor? Nosotros tenemos mucha comida dulce, pero tambien salada, ácida, picante, amarga, suave, melosa, agridulce... Y mezcla de todos- explicó- Y comer demasiado dulce es malo, te salen caries y diabetes y engordas

Tras acabar, dejó que Alice fregara, pero ayudó a recoger los platos. Le indicó a Ozz dónde estaban los dormitorios por si le apetecía irse a dormir, y cogió una silla para sentarse en la puerta del patio y mirar cómo volaba Talento con cierta envidia. Le gustaría saber volar. Cuando oyó a Kora quejarse le rechinaron los dientes << Maldita pija niña fruta>>

-Si no te gustan las sábanas blanca búscate la vida, a mi personalmente me da igual. Hay un montón de arcones con ropa. Y si tanto te molesta también puedes dormir sin mantas, aunque creo que aquí por la noche hace bastante frío...

Le estaba empezando a tocar la moral el hecho de que algunos no se hubiesen dado cuenta de que no estaban en su mundo. En esa ciudad su cultura les iba a importar más bien poco. Allí estaba ella con gente que vestía diferente, comía diferente y se estaba aguantando. No se había puesto a llorar por la falta de verde por muchas ganas que tuviera, no les había dicho nada por rechazarle la comida... Dejó escapar un suspiro largo y se levantó de su silla para ir al piso superior. Una de las habitaciones aún no había sido ocupada por nadie, así que eligió esa. Se quitó las botas y dejó el chaleco, el látigo el cinturón y demás complementos en una silla junto al cabecero. No se cambió de ropa para dormir, ni se soltó el pelo. Se acostó boca arriba, con un brazo sobre la frente y mirando al techo. Bajó un poco el brazo para tamarse los ojos y empezó a llorar, muy bajito, para que nadie pudiese oirla.

-Quiero irme a casa- susurró- No quiero estar aquí, con esta gente, quiero volver con mi familia.

Ya le daban igual las tierras, los títulos y el poder que le pudiesen dar en aquella ciudad. No lo quería. Pero hasta que encontrase una forma de volver tenía que aguantar y sobrevivir. << No podré volver a casa si soy un cadáver...>>

22 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 12:14 am

Elliot

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Pronto, la comida estuvo hecha y servida. Marsi llamó a comer a los demás y, mientras bajaban, Neith se puso en la puerta que daba al patio, sin salir del todo, únicamente para mirar el cielo. Apenas quedaría una hora de luz, el cielo ya estaba oscuro, pero aun no se podía ver ninguna estrella. "¿Podre ver las mismas constelaciones aquí que en mi casa?" No, seguramente no...

Neith volvió a entrar en cuanto los demás bajaron. La comida estaba rica. Todo lo rica que podía estar en esas condiciones, claro. Neith comió tanto como pudo, aunque realmente eso no fue demasiado puesto que estaba muy nerviosa y tenía un nudo en el estómago. Aun le costaba creerse que todo eso fuese cierto, que realmente estuviese ahí, en un torreón, en otro mundo comiendo la comida que había preparado junto a una especie de chica-gato. Y a otra se le caía un diente comiendo y ni se inmutaba. Neith prefirió ni preguntar. Simplemente, no quería saberlo. Pero parecía que Alice si...

Ambas chicas de la piel morada se quejaron de que la comida no estaba buena, de que debería de ser mas dulce... ¿Como iban a ser dulces las verduras y la carne? Por la respuesta de Marsi, parecía que el comentario no le había acabado de hacer gracia. Tanto Kora como la otra chica se levantaron de la mesa y fueron a comer unos botes de miel. A Neith eso no le hizo ninguna gracia. ¡La miel era para todos! No era de buena educación que ellas se comiesen la comida rica, y dejasen a los demás lo que ellas no querían. Había que compartir todo entre todos.

-¿No os parece muy egoísta lo que estáis haciendo? - Preguntó Neith tratando de no sonar borde ni enfadada. - Puede que esa sea la única comida dulce que tengamos, y os la estáis comiendo toda vosotras dos, solo porque no os gusta esta comida. Me parece un gesto muy poco educado. La comida que tenemos es de todos, y hay que compartirla, no os podéis comer solo lo que os guste y punto. - Siguió quejándose, aunque sin levantar lo mas mínimo el tono de voz. - A mi también me gustaría comer un pastel enorme, con nata y chocolate, yo también quiero comida dulce, pero esto es lo que tenemos. - Terminó. Ella no iba a obligarles a dejar de comer esa miel. No era su madre, ni quería serlo.

Alice se ofreció a fregar los platos, y la chica no se quejó. Estaba muy, muy cansada. No tanto quizás por el esfuerzo físico, sino mas bien por el mental. Asimilar tantas cosas de golpe le había agotado.

Surasara preguntó si podía comer mas, pero Marsi se le adelantó en contestar. Si seguían comiendo tanto, en apenas un par de días se le habría acabado todo y tendrían que volver a salir, tendrían que volver a pasar por... un escalofrío recorrió el cuerpo de la niña.

Kora volvió para quejarse, esta vez, de las sabanas. ¿Alabar a la muerte? Neith no entendía nada. Pero Marsi parecía cada vez mas y mas molesta. Decidió que era un buen momento para intervenir.
- Bueno... podemos mirar en baúles y tal... pero dudo que haya. De todas formas, no deberías de quejarte tanto, piensa que podría ser peor. Al menos tienes un techo y una cama. ¿Por que te quejas de las sabanas? No son mas que sabanas. Da gracias a que hay. Por desgracia aquí no hay tiendas para ir a comprarte otras, así que tendrás que aguantarte, o, como dice Marsi, dormir sin ellas.

Neith no esperó a por la respuesta, directamente subió las escaleras. Se llevo una pequeña decepción al ver los cuartos, ella se esperaba algo... mejor. Pero como había dicho antes, no podía quejarse. Fue hacia la primera cama que había libre y se dejó caer en ella. Dio un par de vueltas en la cama, pero se sentía tan agotada, que en apenas unos minutos se quedó dormida.


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Me haré una cama con tus huesos, Invitado, Muajajaj!


Taceant Colloquia.
Effugiat risus.
Hic locus est ubi mors gaudet succurrere vitae.

¡Superpor la aceptación, la integración y los derechy'x Frivy's!

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23 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 05:29 am

Zarket

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GM
-¿Que no quieres inquietarles? -pregunté a Sura cuando me quitó las sábanas. Vi como las volvía a meter en el baúl algo indignado al ver que estaba diciendo hacer cosas por los demás sin tenerlos en cuenta-. Lo siento, pero no soy dado a guardar secretos. Ni me gusta que la gente decida por los demás sin consultar al interesado. Además- -pero la voz de Marsi nos interrumpió y me quedé solo rápidamente. Cansado de todo el día y hambriento, no tardé en seguir a mis nuevos compañeros.

La comida estaba bastante buena, aunque después estar todo el día sin comer habría agradecido cualquier cosa que pudiese tragarme sin hacer mucho caso al sabor.Las dos chicas moradas no parecían opinar lo mismo, especialmente la más bajita, que si seguía así iba a acabar sacándome de quicio. "Joder, si parece que la haya parido una reina" pensé molesto al escucharla quejarse de la comida. Fue entonces cuando me di cuenta del diente que Surasara había dejado en la mesa. Reprimí un escalofrío al imaginar lo que dolía arrancarte algo así, aunque a la chica no parecía haberle molestado nada.

-¿Se te caen los dientes? ¿Es que no te duelen, te vuelven a salir o cómo? -le pregunté, curioso ante esto. "Si les duele tan poco tiene que ser un gusto ir al dentista. O puede que ni vayan". Al final pudimos terminar la cena sin más complicaciones y ponernos a recoger, aunque no tardamos mucho en volver a escuchar las quejas de Kora. "¿Pero qué pasa con las sábanas?". Neith volvió a responderle y, por un momento, me sentí tentado de aplaudirle, aunque se fue demasiado rápido como para decirle nada.

-No sé qué problemas tienes con las sábanas, pero salvo por las que están rasgadas y manchadas con sangre todas son iguales, así que te vas a tener que conformar con lo que hay. Porque no creo que unas sábanas rotas sirvan de mucho -le dije a Kora antes de salir al patio a tomar el aire. Necesitaba relajarme un poco, a poder ser lejos de la irritante voz de la chica de piel morada, y estar un rato al aire libre siempre tenía ese efecto. El cielo estaba cada vez más oscuros y pronto me senté, esperando a que empezasen a salir estrellas. "Supongo que en una ciudad donde no parece existir nada más moderno que el ladrillo no debería haber problemas para ver el cielo estrellado" me dije. Ver las estrellas siempre me había relajado bastante.

No tardé mucho en ver que el cielo iba a ser tan vacío de noche como de día. "O más, porque al menos de día hay sol. Ahora no hay ni una luna". Cada cosa que conocía de la ciudad hacía que me gustase menos, y esto solo quedaba más claro al repasar el día en mi cabeza. "Desapariciones de gente, ruinas, una fosa común gigante, casas carnívoras, una pocilga para vivir y un cielo que tiene menos estrellas que una gran ciudad. Cojonudo". Estaba tan distraído insultando mentalmente a Rocavarancolia que ni siquiera me había dado cuenta de que la ciudad comenzó a mostrar un fenómeno más.

-¿Pero qué es...? Chicos, venid a ver esto -llamé a los que seguían en la planta baja, aunque en ningún momento quité la vista del cielo. Decenas de murciélagos con alas de fuego habían aparecido e iluminaban el cielo de Rocavarancolia.

24 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 12:40 pm

Evanna

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La reacción de Marsi tras las palabras de Kora no se hicieron esperar."¿Como decirle que en el lugar del que venimos todo lo que comemos esta dulce? No parece ser así en los lugares donde ellos vivían. ¿Y caries? ¿Que es eso? ¿Algún tipo de enfermedad extraña del lugar de donde vienen?" pensó Dhelian incomodándose un poco por la regañina que les echo después Neith sobre compartir la miel y que ahí todo era de todos.

- Tienes razón en eso que dices, debí preguntar al menos antes de cogerla. Lo siento de verdad, pero hay una explicación, en el lugar donde Korasihanna y yo vivimos, toda la comida es dulce, o al menos es mas dulce que la que hemos comido aquí y ahora. Nuestro paladar no esta acostumbrado a este tipo de sabores -explico lo mejor posible aunque un poco avergonzado de sus acciones, si iban a convivir deberían compartir incluso la comida que pudiesen rescatar de aquellas condenadas casa carnívoras, así que Dhelian no les culpaba por la sensibilidad con la comida. La siguientes palabras de Neith fueron para Korasihanna referente a las sabanas blancas, pero que afectaban a Dhelian también aunque no dijo nada al respecto prefiriendo levantarse de la mesa tras tomar la miel para ir hacia el sofá del salón que era el lugar que usaría para dormir esa noche, al menos hasta que consiguieran que las camas del cuarto no parecieran un lugar de invocación a la muerte.

- Estoy con Korasihanna, dormir en un lugar que llama a la muerte es incomodo, así que esta noche dormiré en el sofá. Cuando sea nuevamente de día intentare acomodar algunas de las camas de la habitación - explico sonriendo un poco forzado, ya que estaba intuyendo que la diferencia entre los lugares de donde provenían eran bastantes y eso haría un poco difícil la convivencia hasta que consiguieran adaptarse o al menos saber un poco de los demás. "Tal vez deberíamos intentar poner en un poco en común las cosas de donde venimos" pensó mientras intentaba limpiar un poco el sofá para poder dormir allí, no terminando de escuchar algunas de las conversaciones que aun se daban y donde la protagonista principal parecía ser Kora y sus quejas, frunciendo un poco el ceño por el polvo que salia. Estaba en ello cuando escucho la llamada de Alvaro y movido por su curiosidad decidió ir a ver de lo que hablaba, encontrándose con una escena que le heló la sangre y casi le corto la respiración del espanto. Allí en el cielo parecía haber una especie de murciélagos en llamas, que dada las extrañezas de la ciudad entraba dentro de lo posible en la mente imaginativa de Dhelian, lo que no entraba de ningún modo en ella...era la total oscuridad del cielo, sin una sola estrella...si ninguna luna, si ningún rastro de luz mas que aquel del que provenía de los murciélagos. El grito de horror de Dhelian se escucho hasta el ultimo piso del torreón mientras este, movido por un miedo incomprensible ello a correr a tropezones por los oscuros pasillos del torreón y que incluso siendo un grito de miedo, sonaba melódico.

-¡No hay cielo! ¡No hay ninguna luz en el cielo, no hay luna, ni estrellas....negro, esta todo negro!- exclamaba con ojos muy abiertos por un terror natural a algo que era desconocido, en su mundo siempre había luz, siempre. ¿Que era lo que pensaba en esa infernal ciudad donde incluso de madrugada como debía ser ni una sola luz se veía en ese cielo negro y vació? Con terror ante lo nunca visto corrió algo torpemente debido a la escasa luz que empezaba a ver en el torreón dificultando su visión, fue hacia Korasihanna agarrándole del brazo antes de que decidiera a salir a ver lo que ocurría- No vayas, no lo hagas, créeme...¡Esta todo aterradoramente negro! ¡No hay ni un poco de luz!- advirtió asustado temblando su pequeñajo cuerpo debajo del anorak que le estaba grande- Estaremos en una total oscuridad, esta ciudad da verdadero miedo- murmuro en un hilo de voz algo tembloroso, mirando a todos lados en busca de una fuente de luz que aliviara aquella oscuridad que parecía querer devorarlos, no viendo apenas se acerco a las paredes tanteando con sus manos en busca de algún interruptor o al menos una lamparita, lo que fuese. En cambio en su búsqueda encontró un palo de madera, de forma algo torpe volvió hacia la uncia fuente de luz que había, la cocina sin contra los murciélagos del exterior a los que evidentemente no pensaba usar como fuente de luz, encendiendo el trozo de madera en el fuego de la de los fogones, sintiendo un pequeño alivio ante la luz que le dio el chispeante fuego, encogiéndose lo máximo posible en su anorak ante el frío que empezaba a calar sus huesos de forma lenta pero sin pausa. Haciéndose una bolita sobre el sofá pegándose un tanto a Kora y manteniendo el palo con fuego  a una distancia prudencial donde no acabaran quemados y estuvieran iluminados, en ese estado mirando el fuego durante un buen rato, termino cerrando los ojos por el agotamiento de ese día envuelto en el anorak de Shaco como una única manta y con el cuerpo de Kora al lado del suyo.



Última edición por Evanna el 11/08/13, 06:09 pm, editado 2 veces


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Invitado, sueñas con un mundo perfecto...
...tu paraíso personal...
...donde lloras tu imperfecta realidad

25 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 12:54 pm

Lupin

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Un observador externo hubiera jurado que Ozzchreanos ni siquiera prestó atención a las indicaciones de Marsi. Es más, la inmutabilidad de su rostro y su falta de gestualidad fue tal que ni la varmana debía saber si le entendió o no. Mientras se desarrollaba la primera discusión entre el grupo de jóvenes habitantes de Letargo, el aletargado decidió instintivamente que hoy no encontraría más elementos de su rutina que el sueño. O tal vez es que estuviera cansado. El hecho factible es que no tardó demasiado en subir a los cuartos para dormir. Ni cielos oscuros ni murciélagos de fuego: se lo perdió todo. Tampoco es que le hubiera importado. Cuando llegó a uno de los cuartos comunales, no tardó ni un instante en decidir cuál de las camas sería la suya. Así durmió Ozzchreanos en el Letargo.

26 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 01:22 pm

Dal

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Marsi me niega el pescado, suspiro tratando de dar pena, obviamente se que tiene razon en eso de racionar la comida, pero aun así me apetecía el pescado. A la gente parece sorprenderle lo del diente, enarco una ceja pensativa, me llevo una mano al pelo y respondo.

-No se como sera en vuestro mundos, pero en Ulterania tenemos dos filas de colmillos, y se nos caen continuamente, pero al día siguiente volvemos a tenerlos, los regeneramos por decirlo de alguna manera, y creo que me habría dolido mas de no haberlo quitado yo ahora. Cuando comienza a moverse lo arranco,-digo encogiéndome de hombros.

Se produce una conversación sobre sabanas y el color de la muerte, el la intervengo diciendo mi opinión.

-El blanco es color de pureza, aquellos que portan ese color en su pelo pertenecen a la familia del emperador.

Álvaro menciona lo de la sabana y le dirijo una mirada de profunda desaprobación, niego con la cabeza mientras pienso que si la gente entra ahora en pánico va a ser difícil dormir. Un grito proveniente del patio me hace levantarme de la silla a toda velocidad, llego allí preparada para luchar pero el no ver ningún tipo de enemigo me deja perpleja unos instantes. Cuando comprendo el por qué de los gritos de Lhelian me relajo notablemente, pongo los ojos en blanco y miro en el cielo lo que señala el humano.

-No parecen peligrosos,- dictamino tras unos segundos de observar los extraños murciélagos llameantes,- sin embargo por precaución será mejor cerrar las ventanas.- el cielo sin estrellas ni satélites no me extraña tanto, después de haber visto las cosas de esta ciudad uno acaba inmunizándose a las sorpresas.

Me muevo por el torreón cerrando cualquier ventana que este abierta y cuando acabo me voy a una de las habitaciones, sin fijarme en quien esta en la habitación me desnudo hasta quedarme en ropa interior y me tumbo sobre una cama sin taparme. Antes de que me de cuenta un ligero sueño se adueña de mi.


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Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

27 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 04:38 pm

Jack

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Kora fue de las primeras en hablar de las habitaciones, aunque su respuesta me dejó estupefacta durante unos segundos. El color de su piel y su forma de hablar me recordaron que era de otro mundo y entonces lo entendí todo. Sin embargo, Neith se apresuró en intervenir, y también me fijé en que había pasado algo con la comida <<Al ir al pozo me lo perdí... ¿También tienen comida diferente allá en su mundo? Qué rápido esto de venir de mundos distintos... ¡Mundos de todo tipo, hasta con ratas inteligentes gigantes! Es de locos, no, es increíble... Lo de Tolkien o Lewis se queda corto con esto>> Al parecer, el color blanco era como el negro para nosotros: luto. Algo comprensible viendo los colores que visten y sus pieles. Marsi le respondió y, tras un suspiro <<Le pasa algo...>> subió a uno de los dormitorios, seguida por Neith en cuanto terminó de hablar. Al final decidieron dormir en el sofá. Si la situación estaba tensa... De pronto Álvaro dijo algo de unas sábanas rasgadas y ensangrentadas.

-¿Qué? ¿En serio?-pero al ver la mirada de Sura, me callé. <<Lo sabía y no dijo nada... Sí, vale, pueden asustarse, pero también sería digno de investigar. Mañana veré>>

Casi al momento, Lhelian soltó un grito desde el patio. Sura llegó la primera y yo detrás, con una sartén en la mano que escondí a mi espalda en cuanto supe que no pasaba nada peligroso. Simplemente un hecho curioso: cielo negro, vacío. Sabíamos que había cielo por el sol y las nubes de antes, pero ahora... Cualquiera podría decir que este mundo estaba dentro de una caja de zapatos negra y le creería. Pero eso no era lo mejor.

-¡Murciélagos en llamas! Este sitio es increíble.  Harán falta velas entonces, a ver si hay en la cocina...

Claro que había. Encendí una y salí al patio, para descubrir que ya habían subido todos a dormir, excepto por Kora y Lhelian que se quedaron en el sofá. Los murciélagos seguían revoloteando por la zona pero sin atreverse a acercarse. Con la vela en el borde de la estatua, hice un boceto rápido de la escena y volví al salón. Las ventanas estaban cerradas y la puerta igual pero... <<Pasamos por un puente, ¿lo han subido?>>

Y, pese a lo esperado, estaba abajo. Ni rastro del mecanismo en la planta principal y tampoco estaba en los dormitorios así que... Abajo. <<Imagino que habrá bajado Sura antes>> Armada con la vela y la sartén bajé a explorar para descubrir una armería, un par de celdas y el mecanismo del puente en "perfecto" estado.

-Tantas armas... Sábanas rasgadas y manchadas de sangre... Casas que nos tientan para comernos... El discurso...-solté una risilla nerviosa.-Aquí tiene que haber más que arañas que se camuflan y murciélagos en llamas... Más razón para subir el puente.

Estuviera el mecanismo perfecto o no, parecía funcionar, aunque crujía un tanto al levantar el puente. Y las celdas... <<¿Quizá este torreón no se usaba antes para refugiarnos? Ni idea... Pero mira qué de espadas y yo con una sartén>> Me quedé un rato curioseando, sin coger nada, pero un bostezo me impidió seguir allí más tiempo. Pasé en silencio por el salón y llegué al dormitorio donde dormía Marsi, para ocupar una cama a su lado. Me quedé un rato despierta, tanto mirando al techo como mirando a los demás durmientes. <<Todo bicho viviente duerme, sean del mundo que... -bostezo- sean>>

Lo siguiente fue zambullirme en el sueño cual piscina, o cual fue casi literal pues soñé con las amistades de casa jugando en la piscina. Cosa que se fue tornando fantasioso y mágico, ya que si algo le faltaba al sitio era magia. ¿Y si no faltaba? Sólo llevábamos un día... ¡Alice, deja de decir tonterías y salta al agua, cobarde!


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Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...


New Sincy:

28 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 06:01 pm

Zarket

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GM
La reacción de Lhelian al cielo que mostraba aquella ciudad me dejó extrañado, sin saber qué podía horrorizarle tanto de aquello. «Vale que todo está oscuro, pero no es para tanto. Por lo menos no hay monstruos asesinos ni nada parecido». Sura también vino, y el que tan solo dijese de cerrar las ventanas hizo que pusiese los ojos en blanco.

—Sois unos unos sosos —dije bromeando—. Para algo bonito que nos enseña la ciudad y reaccionáis así.

La reacción de Alice sí me gustó más. Aquellos murciélagos eran bastante curiosos, una muestra más de la magia de la ciudad. «Aunque no tan peligrosa como las casas, espero». Reprimí un bostezo y decidí que, cansado como estaba de todo el día, era ya tiempo de irse a dormir. Ni siquiera me desvestí antes de tirarme en la cama, donde caí dormido al instante.



Última edición por Zarket el 11/08/13, 06:03 pm, editado 1 vez

29 Re: Torreón Letargo (Archivo IV) el 11/08/13, 06:03 pm

Elliot

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Neith pasó una noche horrible. No dejó de soñar con casas que pretendían devorarla, con monstruos que le perseguían y con ejércitos de huesos que luchaban en el marco de una ciudad destruida. Abrir los ojos esa mañana no fue de ayuda, pues no hizo mas que devolverla a la realidad, una pesadilla en la que si podía morir.

Por un instante se sintió desconcertada. No sabía demasiado bien donde estaba. El tacto de las sabanas no le era familiar, la luz que le rodeaba era demasiado verde y todo tenía un olor extraño. Le costó varios segundos recordar donde se encontraba exactamente, y cuando lo hizo, un suspiro salió de su boca.

Tenía los huesos agarrotados, esa noche había pasado frío sin darse cuenta. se levantó de la cama y miró como los demás dormían. Con otro suspiro, fue hacia el armario de madera que estaba al fondo de la habitación y lo abrió. Dentro, solo había ropa sencilla, rota, y muy, muy usada. La verdad es que no se llevo una decepción, no aspiraba a mas que eso.

Cogió absolutamente toda la ropa de ese armario y también las sabanas de su cama. Luego, cargada, bajo hasta el salón. Buscó una pastilla de jabón y el cubo con el que habían fregado la noche anterior y salió al patio.

Surasara ya estaba allí, entrenando con una espada. ¿Una espada? ¿De donde la había sacado? Dejó caer la ropa al suelo del patio y se dirigió al pozo para llenar el cubo de agua.

-¿De donde la has sacado? - Le preguntó mientras. - ¿Hay mas? - Realmente no es que quisiese ella tener una espada. Las armas nunca le habían entusiasmado, pero si era una ciudad tan peligrosa como parecía...

La chica siguió su camino, y se sentó en el suelo con el cubo de agua y la pastilla de jabón. Luego, fue lavando prenda por prenda. No se iba a poner esa ropa sin lavarla antes, por supuesto. A saber quien la habría tenido antes...

Le llevó un largo rato, sobre todo el limpiar las sabanas. Cuando acabó, toda la ropa estaba tendida. No hacía calor, pero Neith esperaba que el sol consiguiese secar la ropa para esa noche. No quería tener que pasar tres días con la misma.

Luego entró al torreón y se comió una manzana, sentada en una silla puesto que el sofá estaba ocupado por las dos niñas. Neith decidió que lo mejor sería despertarlas. Había mucho que hacer, mucho que limpiar. El torreón parecía mas o menos seguro por lo que tendrían que adecentarlo bien. Les dio un par de toques en el hombro a ambas, tratando de no despertarlas muy bruscamente.

-Hey, es hora de levantarse. Id a llamar a los demás. Tenemos que arreglar esto y decidir que vamos a hacer. - Les dijo con una sonrisa.


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