Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Torreón Letargo
por Goliat Hoy a las 05:19 am

» Bajos Fondos
por Jack Ayer a las 09:36 pm

» Rocavaragálago
por chicoaeseg15 Ayer a las 09:08 pm

» Dryfus
por Giniroryu Ayer a las 04:36 pm

» Faro
por Jack Ayer a las 03:24 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 36162 mensajes en 686 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Torreón Maciel (Archivo VI)

Ir a la página : Precedente  1 ... 19 ... 35, 36, 37, 38, 39  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 36 de 39.]

1 Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/04/14, 07:13 pm

Giniroryu

avatar
GM
Recuerdo del primer mensaje :

Archime no pudo hacer otra cosa que dejarse arrastrar hasta Maciel una vez más. Como aquella ocasión en la bahía. En realidad había más paralelismos de los que parecía a simple vista, pues en aquella ocasión también habían rescatado a Taro -aunque no solo a él- y el biomecánico también había agotado sus energías. El camino transcurrió si que el biomecánico fuese apenas consciente de lo que lo rodeaba, centrado en todo momento en controlar su respiración. No había llegado a darle un ataque de asma, pero si se sobreesforzaba sin duda le ocurriría.

Se aposentó en el sillón de siempre, todavía recuperando el aliento y habló tras Anriel.
Debemos... curarlo... —musitó con la respiración agitada para después intentar llevar a cabo un hechizo de restauración.
No pudo. Probablemente todavía conservaba cierta reserva de energía mágica, pero el cansancio del uso continuado de hechizos exigentes fue superior a él. Se agitó ligeramente cuando recibió la palmada de Shaco y dejó en sus manos la tarea de curar al carabés mientras se recostaba en el sillón completamente agotado. Posiblemente debían repetir los sortilegios sanadores durante los próximos días para que Taro se recuperase correctamente, pero Archime les dio su visto bueno internamente a los que aplicó el humano a modo de primeros auxilios, dejando de preocuparse por aquel asunto en concreto.

No deberías realizar... movimientos bruscos. Es preferible que... pidas ayuda para lo que necesites, por ahora —advirtió al carabés poco después cuando este hizo ademán de moverse.


421 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 18/07/14, 12:31 am

Red


Keiria enmudeció cuando Siloco pasó a su lado, seguido de su criatura. El nigromante llevaba consigo el cadáver de Ippon, pero algo en sus subconsciente le impidió articular palabra, y la muchacha solo pudo observar paralizada como el hombre se alejaba con el cuerpo del que fuera su compañero. Kud no tardó en aparecer, y aunque la ulterana trató de impedírselo, el humano se encaramó al muro y se dirigió al Señor de los Asesinos directamente, aunque por suerte este pareció ignorarlo.

Cío seguía tirado en el patio, convulsionándose, pero cuando el vánara fue a ayudarlo, la pelirroja le advirtió del peligro de descargas. El pelinaranja se sirvió de la magia para hacerlo levitar, y con cierta prisa, lo metió en el torreón. La ibolense, por su parte, renqueo tras ellos, tambaleándose por el salón hasta que se apoyó en el sillón en el que Archi seguía inconsciente.

Solo el hechizo vigorizante tuvo algún efecto en el irrense electrizado, permitiéndole recuperar el habla. El cerebro de la kitsune, a diferencia de su cuerpo, seguía igual de rápido que siempre, y ahora le estaba dando vueltas a la idea de la batería sobrecargada que había tenido antes. A primera vista Cío parecía tener un exceso de electricidad importante en el cuerpo, y aunque eso podía matara cualquiera, al chico solo le provocaba dolor. Era solo una teoría, pero si se descargaba tal vez dejara de sufrir de aquella manera.

La mestiza fue hasta la cocina y rebuscó en las cestas, volviendo junto al grupo con un gran trozo de carne cruda, el cual dejó caer sobre la mano del RaigAurum sin mediar palabra. El efecto fue inmediato, y como si el chico fuera un taser gigante, la carne se empezó a chamuscar, azotada por la corriente eléctrica. Parecía que funcionaba, pero aquel trozo de carne era demasiado pequeño, y en unos instantes dejo de ser conductor al churruscarse completamente. Keiria ya había pensado en algo, y para cuando la corriente dejó de circular, la ulterana regresaba arrastrando el cadáver de uno de los vlakai.
Si con esto no es suficiente, aun queda otro en el patio —dijo entre jadeos, dejando el murciélago gigante junto al irrense postrado.

Lara gritó en las mazmorras, y al percatarse la pelirroja de que no había nadie con ella, se encaminó hacia las escaleras, preocupada por su estado. El salón a su espalda se empezó a llenar del olor a carne quemada, pero no le dio importancia, y se centró en bajar los escalones sin pisarse las numerosas colas.
¿Lara? —llamó—, ¿estás bien?

Keiria aun no sabía lo que había pasado con los cachorros de la ordesa, y en cuanto vio la escena las rodillas le fallaron. La mala suerte que infectaba aquella planta la alcanzó, y cuando busco apoyó en una de las paredes de piedra, su mano patinó sobre la película de humedad que cubría la piedra y cayó al suelo, hiriéndose los dedos con los objetos afilados que había desperdigados por el suelo. Trató de ponerse en pie, con esfuerzo, y cuando lo logró, se acercó a Lara con cuidado, tropezando de nuevo, está vez con la estantería derribada, y cayendo de bruces frente a la pequeña ordesa.

La ulterana estaba magullada y sangraba por varios cortes y heridas, pero su dolor no era comparable con el que debía estar sintiendo la mala sombra. No sabía que decir, y no creía que las palabras fueran a servir de algo, así que se enderezó como pudo y, una vez arrodillada, rodeó a la muchacha con su brazos, estrechándola con fuerza.

422 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 18/07/14, 05:27 am

Tak


GM
No había mucho espacio para el alivio al ver que todos entraban en el torreón, porque muchas voces y sucesos se le pasaban por alto. Lo siguiente que notó era que levitaba, directo a donde estaban los demás, y no quería, era eso lo que intentaba evitar, pero no podía resistirse al conjuro. Una vez se encontró estirado en el sofá sintió el efecto de los hechizos que le lanzó Kud se notó a duras penas, y concretamente el de curación fue inútil.
Peor no ―fue todo lo que respondió al humano tras su última pregunta.

Quería despertar de aquel sueño, o que se apagase todo por completo, ¿no podían dormirlo? ¿era eso olor a chamuscado? Al buscar con la mirada encontró la carne apoyada en su brazo inerte, el derecho, que colgaba del borde del sofá. «¿Qué pasa? ¿qué soy? ¿qué pasa?». Enseguida Keiria llegó cargando uno de los monstruos del patio, y cuando lo puso en contacto con su táser no fue algo instantáneo, pero comenzó a sentirse mejor, a la vez que el olor a carne quemada se volvía enfermizo, y notaba cómo el brazo se comenzaba a recalentar hasta el hombro.

Los espasmos se distanciaron y tosió debido al intenso olor, respirando a un ritmo rápido e irregular. La explicación de lo que le estaba pasando resultó ser realmente simple, solo se le escapaba el porqué. Necesitaba algo como una toma de tierra para liberar el exceso de electricidad. Intentó incorporarse, padeciendo los músculos acalambrados, y cuando logró sentarse lo recorrió un espasmo breve. Miró a los demás y, súbitamente, comprendió qué otra cosa iba mal y por qué además sentía que se ahogaba. El irrense ya no podía entrar más en pánico, pero sentía sus latidos insultantemente calmados, y era sumamente fácil adivinar a qué podía deberse.
¿Alguien… podría... tomarme el pulso? ―preguntó, aún jadeando. No esperaba que le tocasen sin más, pero tal vez podían usar algún truco mágico o algo no conductor para poner de por medio. Mientras pensaba en aquello fue notando que faltaba gente en el salón, Keiria tampoco estaba ya allí, y pensó en lo ridículo de su petición. Ni siquiera sabía que estaba pasando, en primer lugar.
¿Dónde...? ―No sabía cómo preguntar. Había visto suficientes retazos sueltos del destino de Ippon como para reconstruir lo que había sucedido, pero no sabía dónde estaban Lara o Taro, si estaban bien o en qué condiciones―. ¿Qué ha pasado con los demás?

423 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 18/07/14, 05:28 pm

Giniroryu


GM
Se revolvió en el sillón en el que lo habían dejado. La consciencia estaba empezando a tirar de él a un ritmo constante. Algo en su cabeza insistía rítmicamente en que debía despertarse y el irrense poco pudo hacer por resistirse. El proceso se aceleró cuando su hocico se inundó del fuerte olor a carne quemada que inundaba el salón. Archime abrió los ojos y parpadeo tres veces en intervalos perfectamente regulares y empujó el puente de sus gafas para colocárselas bien también a un ritmo constante, colocándolas en el lugar exacto donde debían estar. No obstante, de todo esto nada se dio cuenta el biomecánico en aquel momento, demasiado aturdido por la descarga que había recibido y, sobre todo, demasiado incapaz de concentrarse en nada que no fuese aquel irritante tic-tac que se había instalado permanentemente en su cabeza.

Dedicó una mirada a los presentes, deteniéndola en Cío, quien parecía estar padeciendo alguna clase de dolor o malestar en el sofá y se preguntó si el hechizo vigorizante que había llegado a lanzar antes de ser alcanzado por el rayo había servido de algo. Archime se llevó una mano a la frente, notando repentinos pinchazos debido a la cefalea que el hecho de esforzarse por mantener su concentración le había producido. El cadáver del enorme quiróptero tirado en el suelo fue lo siguiente que llamó su atención y lo miró alternativamente, a intervalos regulares, a él y a uno de los presentes cada vez. El ingeniero no sabía lo que había sucedido en el patio y, por tanto, no sabía si aquel ser había podido entrar en el salón mientras estaba inconsciente.

De pronto, Cío había empezado a jadear y, con un tono que sonaba claramente a alarma, preguntó por su pulso. Archime se levantó entonces del sillón, todavía con la mano en la cabeza y se acercó al otro irrense. El irritante tic-tac que se resistía a abandonar su cabeza iba a tener una utilidad Hizo un ademán de llevar los dedos a su cuello, pero la advertencia de Cío le hizo retirar la mano enseguida. Parpadeó con absoluta precisión varias veces mientras procesaba la nueva información. Ello, sin duda, explicaba el estado del ser chamuscado y también del padecimiento del otro irrense. En su cabeza empezó a formarse una forma de ayudarlo, pero primero debía tomarle el pulso… O quizás debería deshacerse de aquel olor que no ayudaba precisamente a su ya precaria capacidad de concentración. Por suerte Kudryavka se encargó de sacarlo fuera, pero el olor era tan fuerte que todavía persistía y consideró que era preciso hacer algo al respecto. Tuvo que intentarlo varias veces, pero finalmente un hechizo de olor falso, que olía como el ambientador que Sorrina solía colocar en su taller cuando limpiaba, tapó el de la carne quemada.

Cuando el ruso regresó al interior del salón, mientras se fijaba en su nueva cola y, tratando de observar si había algún cambio más en él, se daba cuenta de que sus orejas eran ahora de mayor tamaño, Archime tuvo una nueva idea.
Kudryavka, voy a colocar mis manos así cerca del pecho de Cío —explicó mientras hacía un círculo con las manos y se acercaba al otro irrense—. Lanza un hechizo de amplificación de sonido al hueco formado por mis manos.
El biomecánico acercó prudencialmente sus manos al otro irrense, guardándose de no tocarlo y miró al humano para que comenzase. Una vez estuvo hecho, el sonido de los latidos de Cío atravesó el hueco de sus manos amplificado.
Guardad silencio ahora —pidió.
Tuvo que realizar varios intentos. Las dos primeras veces se desconcentro enseguida y durante otros tres intentos más tuvo que volver a empezar a contar. Pero tras el sexto intento, Archime había medido las pulsaciones de Cío en un minuto con completa precisión sin necesidad de utilizar ningún reloj para ello. El dichoso tic-tac de su cabeza había servido para algo útil.
Tus pulsaciones son de sesenta por minuto —le informó al irrense—. Es un ritmo muy bajo, especialmente teniendo en cuenta que te encuentras en una situación de estrés. ¿Padeces alguna enfermedad cardiovascular?
El biomecánico alzó la cabeza hacia Cío con preocupación. Aquella condición podría haber sido causada por el proceso transformador de la Luna Roja, pero el hecho de que el irrense hubiese solicitado que le midiesen el pulso con aquella urgencia le hacía pensar que no era algo nuevo en absoluto para él.

424 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 18/07/14, 09:17 pm

Yber


GM
Para cuando Keiria la escuchó, la ordesa había conseguido salir al menos de la celda. Tenía los pelos y la ropa empapadas en sangre y se sorprendía de no haber agotado su magia todavía, tras todas las heridas que se había curado. La expresión de horror de Lara al ver que Keiria bajaba por las escaleras fue casi palpable y hacía juego con sus pintas desquiciadas. A esas alturas ya ni las nuevas colas y orejas de la muchacha la impresionaban. Los pensamientos de Lara divagaban por zonas más oscuras. Ya no le preocupaba que se fueran a convertir en monstruos.

¡No, Keiria! ¡No, no, no! ¡No te acerques! —negó la cabeza con fuerza de más y le hizo gestos para que saliera de allí, pero llegaron tarde. La mala suerte que Lara estaba segura que emanaba alcanzó a la ulterana, que aún fue lo suficientemente terca como para tratar de arropar a la mala sombra—. ¡Sueltame! ¡No me toques! —Lara trató de zafarse con violencia del abrazo de Keiria y esto la llevó a golpear el codo con la pared. Aspiró aire con fuerza y contuvo el dolor—. Estoy maldita, Keiria, ¡suéltame! ¡No quiero que te mueras por mi culpa! ¡No quiero matarte! —le gritó, histérica y al borde de nuevas lágrimas—. ¡Ya he tenido suficiente para cinco vidas!

Buscó el panel de mandos con la mirada y, sorprendentemente, estiró la mano hasta él sin sufrir ningún percance. Sin embargo, para cuando sus dedos rodearon la palanca que bajaba la puerta, el mal de ojo ya se había asentado en el mecanismo y un pequeño número creció. Los nervios le impidieron controlar la fuerza con la que movía la palanca y su brusquedad se tradujo en una serie de pequeños "clicks" y el sonido sordo del puente de Maciel cayendo a plomo. Lara se mordió el labio por enésima vez aquella noche y clavó los dientes en una herida que tenía desde hacía rato en el interior del labio. No esperaba que pasara aquello, pero le pareció un motivo de peso para que Keiria la creyera.

¿Lo has oído, no? —le falló la voz y lo siguiente que dijo apenas fue audible—. Hazte el favor de no tocarme y dejar que me vaya.

425 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 02:05 am

Leonart


Kudryavka

El joven ruso no se sobresaltó en demasia cuando notó el tirón en el pelo. Se giró sobre si mismo, con una mano enredada en la melena, pero no vio a nadie. ¿Quizás se le habia quedado enganchado con la ropa?
No tuvo mucho tiempo para preocuparse de ello, pues el contrarreloj se puso en marcha para Cio. Keiria actuó rápido y le puso un filete en una mano, que se tosto casi de inmediato. Kud se adelanto y, llendo a la cocina tambien, sacó cubiertos de madera para poder eliminar los restos chamuscados. A su vuelta, el olor nauseabundo de la carne podrida se habia apoderado de la habitación. Retiró los restos de filete de la mano usando para ello las cucharas y lo arrojó afuera. Justo Keiria puso un vlakai a descargar.
El grito de Lara les heló el alma. Kud se resistia a bajar, se resistia a afrontar todavia más muerte. Probablemente Keiria seria mejor que bajase sola. Le temblaba una mano. No se detuvo el temblor aun a pesar de sujetarsela con la opuesta. Decidió centrarse en los presentes, para distraerse. Empujando el primer vlakai, Cio comenzó a descargarse en él y, de nuevo, el olor a carne quemada se mostró.

Archi alivió las narices de todos aplicando un olor falso: Un olor que podria recordarle al humano a un ambientador de pino, pero no oliendo a nada de lo que pudiera recordar el chico.

>> ¿Un olor de Irraria?

Pronto el primer vlakai se habia tostado del todo. Kud retiró todo menos un brazo,tras separarlo con los cubiertos de madera. Valiendose de su bõ a modo de escoba, empujó los carbonizados restos del primer vlakai hacia afuera, donde los arrojó bajo la lluvia. Pero Cio todavia parecia necesitar descargarse un poco más. El ruso salió al patio y encantó el segundo vlakai para que entrase levitando. Ya de vuelta en el torreón, se pausó unos instantes en contemplar la Luna Roja, alzada en el cielo con poderio y entonces entró.

El segundo vlakai hizo su trabajo, descargando al irrense por el momento. Mientras Kud se desacia de los restos del segundo, Archi atendia a Cio, quien parecia haberse recobrado en si mismo con una extraña petición. Sin embargo, cuando volvió, las palabras de Archi le hicieron sacar conclusiones nuevas que explicaban aquello. No vaciló cuando Archi le pidió ayuda y el ruso lanzó el hechizo.
Cuando Archi se puso a medirle el pulso, Kud guardó silencio, casi conteniendo la respiración. Fuera lo que fuese, Cio parecia tener algun problema del corazón, fuera esto nuevo o no, tenian muy pocas posibilidades de encontrar un hospital o algo parecido en aquella ciudad. Y la magia de la que disponian no era especialmente efectiva para los problemas del corazón.
Solo quedaba oir de Cio lo que le pasaba.

426 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 02:41 pm

Tak

avatar
GM
No se extrañó demasiado al sentir un olor conocido en lugar del que antes le hacía doler las fosas nasales, porque estaba demasiado centrado en cómo sus compañeros intentaban tomarle las pulsaciones. Advirtió a Archi haciéndose a un lado y negando con la cabeza ante su intento por tocarle y luego esperó. Seguía encontrándose mal, pero el alivio era tal que tenía la impresión de estar despertando del momento más confuso de su vida, y como tal todavía le parecía que el mundo era ligeramente irreal a su alrededor. Intentaba mover los brazos sin conseguir absolutamente nada, pero su mirada más que de pánico era de completa resignación. «Se ha roto todo. Todo».

Guardó silencio mientras Archi lo auscultaba, y no se sorprendió en absoluto con su conclusión. En vez de responder a su pregunta los miró uno a uno y habló avergonzado.
Gracias. Por todo. ―Por primera vez en mucho tiempo necesitaba contener las ganas de echarse a llorar. Por todo lo que estaba pasando aquella noche con ellos, con él, Ippon, su electrónica fundida. Demasiadas cosas―. Llevo un marcapasos. Se ha fundido ―explicó finalmente―. Mis latidos los marca una zona diferente del corazón, son más lentos, es una putada difícil de explicar. Pero mientras esté así no puedo hacer esfuerzos. ―Y, en una situación de estrés como aquella, sentía que se ahogaba―. ¿Y ahora qué? ―murmuró para sí mismo, agachando la cabeza. El peso extra de esta lo sorprendió dándole un tirón inesperado. Ni siquiera podía tocar aquello que le había salido en las sienes.

Definitivamente, lo de las últimas semanas no era nada comparado con aquello. Ahora sí era una carga y si aquellos monstruos lo hubiesen matado a él en vez de a Ippon todos habrían salido ganando.

427 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 07:00 pm

Giniroryu

avatar
GM
Atendió a la explicación de Cío esforzándose por prestar atención a sus palabras y solo a éstas. Su contenido era verdaderamente preocupante.
Te falla el nodo sinoauricular —apuntó a su explicación incompleta—. Deberíamos hallar la forma de regresar a Irraria pronto. O investigar si hay alguna manera en Rocavarancolia de…
Antes de que pudiese finalizar la frase, le sobrevino un leve mareo y se tuvo que apoyar con el brazo derecho mientras el izquierdo continuaba sujetando su cabeza.
Tal vez deberíamos acudir mañana a la biblioteca, el bibliotecario es el único habitante con quien hemos hablado al cual sabemos dónde encontrarlo. Y de todos modos si en algún lugar podemos realizar una investigación al respecto es allí.

Se había sentado de nuevo en el sillón mientras hablaba y durante unos instantes tan solo se centró en el tic-tac de su cabeza. También tenía que averiguar qué era aquello aunque tuviese que pasarse una semana en la biblioteca. No obstante, en aquel momento se le antojó más importante conocer otra cosa.
¿Qué les ha ocurrido a los demás? —se dirigió a los presentes al cabo de un rato.
Cuando abrió los ojos en el patio faltaban la mitad de los habitantes del torreón y si alguno necesitaba su ayuda quería saberlo cuanto antes. Nero parecía en perfectas condiciones y Anriel también, pero no observaba ningún cambio externo en los sinhadres. Aunque por otra parte él mismo… No.

Se dio cuenta por primera vez, observando su mano normal y levantando la manga de su bata para ver el resto del brazo, que su piel había adquirido un tono ceniciento. Por desgracia darse cuenta de este hecho no le iba a servir absolutamente para nada.



Última edición por Giniroryu el 19/07/14, 09:36 pm, editado 1 vez

428 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 08:10 pm

Leonart

avatar
Kudryavka

Cuando escuchó por parte de los dos irrenses que le pasaba a Cio, no pudo evitar esbozar una mirada preocupada. Cuando se dió cuenta de que aquello no iba a solucionarles nada, el ruso decidió recurrir a su optimismo.
-¡Claro que si! Encontraremos algo, fijo. No puede ser que la misma ciudad en la que tiene una casa de regla sesenta y tres no haya un curandero o algo para tu corazón chungo.-dijo con una carcajada, palmeando el hombro de Cio con confianza.

Entonces Archi le preguntó por lo que habia pasado. Kud echó la vista hacia atrás, recordando lo que habia pasado. Le contó lo que habia acontecido en el patio, los primeros cambios, como se evolucionó la transformación, como de pronto Keiria habia aparecido como una chica de nuevo, como les cayó el rayo a ambos irrenses. Le contó lo de Ippon con un tono de voz apenado, pero pasó a hablar del tal Siloco. Le contó como se veia, le contó sobre cuales eran sus habilidades y, por último, le contó lo de Lara. Tal y como lo habia vivido.

Para romper con la tensión que él mismo habia causado reviviendo esos hechos para el irrense, pasó a hablar de las transformaciones, tema que estaba seguro que todos querian tratar.
-Ni Nero ni Ri parecen haber cambiado nada. Cio parece ser algún tipo de cabra electrica, Xalk se parece a los aliens de alguna peli mala,de seis ojos, por cierto..,-dijo, respondiendo al clinger.-Keiria se ha convertido en una versión pelirroja de Tamamo , a Taro todavia no le he visto, Lara es... ¿Un gato negro?... Eso en mi mundo es una cosa supersticiosa, porque dicen que causan mala suerte. Seria toda una broma bastante horrible que fuese verdad después de todo.-dijo, amargamente.-...y tú, Archi, debes de haberte transformado en un Hombre Gris, un ser malvado que roba el tiempo a la gente.-dijo gesticulando como una criatura malvada, tornando su tono de voz en uno más siniestro, para finalmente romper a reir con una carcajada.-Yo... no tengo muy claro que soy, pero... Se siente bien.-dijo enseñando sus nuevos pies y moviendo los dedos de estas con una ola, para hacer la gracia.-Aunque todavia tengo que configurar esto que tengo a la espalda.-admitió con otra carcajada mientras su rabo se mecia a su espalda, mientras estaba sentado como solia hacer.

>> Pero es verdad... ¿Qué soy, exactamente? Y, mejor dicho, ¿Qué voy a hacer ahora?


_________________________________________

TFW le pones dos velas a la Virgen pa que os saque de aquí pero a un ingrato le da por ser ateo
Spoiler:

429 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 09:53 pm

Poblo

avatar
-¿Seis? ¿Y de donde han salido?- Preguntó mientras comenzaba a tapárselos uno a uno. La idea era tapárselos todos e ir destapándolos uno a uno para poder saber con cuál veía cada cosa, pero acabó descubriendo que no podía tapárselos todos a la vez, por lo que tuvo que hacer el mismo proceso solo en un lado de su cabeza, y luego en el otro. 

-Vaaale…  creo que más o menos se cual es cual ahora- Comentó  a todos en general cuando hubo terminado de hacerlo.
Ahora que estaba quieto y más o menos sabía a qué atenerse al usar la vista pudo echarles un mejor vistazo a los que le rodeaban. Lo gracioso era que podía verlos a todos sin necesidad de girar la cabeza, pero aun así lo estaba haciendo por la costumbre de cuando solo tenía dos ojos. En consecuencia la curiosidad pudo con el insecto al darse cuenta, lo que llevó a que repitiera el proceso unas cuantas veces mientras intentaba recorrerlos a todos con la mirada sin moverse.

De los cuatro presentes el que más llamaba la atención para Xalk era Cio, por los cuernos nuevos que tenía “¡Como molan!. El tono gris de Archi le parecía raro, pero ya se lo había visto antes así que casi enseguida pasó al siguiente, Kud. Ante los cambios de este último su cerebro retrocedió en el tiempo hasta la primera vez que lo había visto, en las mazmorras. Allí Xalkoth lo había identificado como “Alguna clase de simio anaranjado. Ahora podía confirmarse a sí mismo que en cierto sentido había tenido razón, aunque nadie fuera a entenderlo salvo el. Por último estaba Nero, pero como no había cambiado nada lo ignoró.
El ambiente de preocupación que se respiraba acabó haciendo que volviera  la realidad. Cio parecía tener problemas, pero no terminaba de entender cuáles podrían ser. “¿Marcapasos? ¿Qué es eso, algo que marca lo que caminas? Nunca le he visto que usara algo así. ¿Y cómo funcionará?”

-Sinoauric… ¿qué? ¿Y qué es un corazón? Parece importante… ¡Ay!- Se había empezado a levantar del suelo, pero había vuelto a caerse al olvidarse de que tenía una pinza en vez de una mano y resbalarse con ella.

430 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 10:07 pm

Tak

avatar
GM
Asintió a las palabras de Archi, todavía con la mirada clavada en el suelo. Se le hacía tan raro sentir los pesos a los lados de la cabeza que tras asentir siguió meneándola ligeramente de forma automática. Cuando Kud trató de palmearle el hombro lo esquivó con miedo evidente, temeroso de lo que pudiera pasar, y pidiéndole perdón con la mirada a continuación. Esta mostraba también agradecimiento, pero optimismo ninguno. En las condiciones que estaba lo veía todo negro tizón.

La pregunta de Archi también le interesaba a él. No había estado inconsciente pero a efectos prácticos era como si así hubiese sido, y le preocupaban las personas que hacía tiempo que no veía delante. Era angustioso escuchar la historia incluso desde fuera, y si al llegar a la parte de Ippon se le encogió el corazón, le dio un vuelco cuando escuchó que los hijos de Lara estaban muertos. Todos ellos. Que estúpidas resultaban las promesas. Se habían muerto mientras los demás estaban arriba lidiando cada uno con sus propios problemas. No podría ni mirar a Lara a la cara, y tampoco había nada que pudiera reconfortarla, mucho menos algo que pudiera hacer él. Lo había intentado con promesas estúpidas y solo había resultado patético. Tal vez era mala idea desde el principio haberse apegado a los críos.

Ya no podía agachar más la cabeza cuando notó que las lágrimas rebosaban y resbalaban por su cara. No había manos tras las que ocultarse, se sintió expuesto como nunca, pero ya daba igual. La perorata de Kud no lograba suavizar las cosas, pero no la ignoró «¿qué es una cabra?». Levantó la mirada con cautela para observar los cambios en los demás a través de su propio pelo. Mintras convulsionaba había reparado en unos más que en otros, por lo que aún tenía novedades que asimilar. En cuanto a la pregunta de Xalk estaba claro que ni cien lunas radiactivas podían cambiar el hecho de que siempre tenía que dar la nota discordante.

431 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 19/07/14, 11:03 pm

Giniroryu

avatar
GM
La historia de Kud no podía calificarse de otra forma que no fuese “catastrófica”. Archime alzó la vista hacia el humano cuando este relató la muerte de Ippon. Él había estado allí fuera, pero no había podido hacer absolutamente nada. Si aquel irritante tic-tac no se hubiese alojado en su cabeza, manteniendo aquel ritmo infernal inicial que le impedía concentrarse en nada, tal vez el pequeño irrense estaría con vida en aquel momento. El biomecánico bien sabía que no servía de nada lamentarse por lo que podría haber sido, pero una parte de él, una que todavía no comprendía demasiado, inundaba su confusa mente con aquellos pensamientos. Lo ocurrido con los hijos de Lara, sin embargo, tal vez hubiese sido inevitable debido a las circunstancias. Así pues se habían perdido cuatro vidas en una sola noche y el ingeniero se había visto completamente incapacitado cuando más falta les hubiera hecho su capacidad superior para la magia.

No, de nada servía albergar aquellos pensamientos. Lo que quiera que la Luna hubiera hecho con su cuerpo era el responsable de aquello y realmente no podía recriminarse nada a sí mismo. Archime no tenía claro si dicha noción mejoraba o empeoraba sus sentimientos al respecto de la situación que ya había empezado a mentalizarse para asimilar.

Se rascó la cabeza cuando el ruso pasó a relatarle los cambios del resto, sin entender la mayoría de las cosas que decía y para cuando quiso tratar de responder a su pregunta, Xalkoth se le adelantó con otra que captó la atención del biomecánico debido a la naturaleza de esta. Evaluó al clinger con la mirada brevemente mientras se preguntaba por enésima vez qué nivel científico tenía la sociedad de la que provenía debido a que no comprendía cómo podían tener conocimientos relativamente avanzados para ciertas cosas como la aeronáutica pero no tener ni idea sobre anatomía, por ejemplo.
El corazón es un músculo, el principal del aparato circulatorio, que bombea la sangre y la dirige por todo el cuerpo a través de las arterias y las venas —explicó con cierta brevedad. En aquella ocasión estaba abreviando más por necesidad que por otro motivo—. Si el corazón se detiene, se produce la muerte al cabo de escasos minutos en caso de no lograrse su reactivación. Es muy probable que tu especie también cuente con dicho músculo, aunque seguramente haya diferencias en su funcionamiento.

Había conseguido centrarse en responderle a Xalkoth y por un instante el tic-tac había quedado relegado totalmente a un segundo plano, casi como si hubiese desaparecido. Casi. El programador esperaba encontrar alguna manera de “desactivarlo” o lo que quiera que tuviese que hacer para eliminar aquella molestia constante del interior de su cabeza.

432 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 01:19 am

Red

avatar
Lara rechazó su abrazo casi con violencia, apartándola de si y golpeándose el codo en el proceso. Keiria también se volvió a herir, esta vez en la palma de las manos, cuando buscó apoyo para no caerse hacia atrás. Se había cortado con la hoja mellada de una vieja espada, pero ignoró el dolor y se limitó a mirar sin comprender el rostro de la ordesa, no sabiendo si sentirse dolida o agradecida por las palabras de la mala sombra.

La ulterana no sabía en que se había trasformado la muchacha, y quitando el color de los ojos, las nuevas orejas y el tono negro de su cola, algo mas larga que antes, la ibolense no apreciaba a primera vista otros cambios. No comprendía que la mala suerte que impregnaba las mazmorras era obra de Lara, y aunque la estaba oyendo, su desconocimiento sobre la transformación de la ordesa le hacía escéptica. Se secó el rostro con la manga de su camisola antes de hablar, manchándose la cara de sangre.
No es seguro que salgas sola, hay demasiado engendros en las inmediaciones. Si sales sin compañía no... —trató de hacerla razonar, sin que sirviera de nada. Al parecer el sonido del puente cayendo a plomo tenía que haberla convencido de algo, y nada de lo que replicó la mestiza le hizo detenerse.

Keiria trató de alcanzarla, pero volvió a tropezar con sus colas al pie de las escaleras, accidente que la ordesa aprovechó para dejarla atrás. La kitsune apenas tenía fuerzas para hablar, y mucho menos gritar, así que subió los escalones casi a rastras para contárselo a sus compañeros. Tal vez ellos pudieran hacer algo.

433 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 01:31 am

Dal

avatar
Llegué al torreón Maciel después de cruzar la ciudad. Supuse que también tendrían el puente levantado así que levité y me colé por el patio, en realidad ni me paré a comprobar la puerta del refugio.

La visión del patio me asombró, había varios cadáveres de animales por ahí tirados. <<Si en el otro sitio me recibieron mal...aquí me van a echar a patadas. Qué remedio>>.

Me posé y traté de entrar a la planta baja de la torre pero una barrera me lo impidió. <<Humm, será un hechizo de guardia>>. Gracias a dios aún llevaba mis protecciones, así que si me atacaban tendrían que lidiar con ellas, eso sí me tocaba hablar desde fuera.

-Hola - dije.- Vengo a echar una mano, ¿la necesitáis? - esperaba que sí en realidad, no parecían en muy buen estado.- Puedo curaros las heridas y daros alguna explicación, ahora que sois ciudadanos puedo ayudaros en lo que queráis. Siempre y cuando esté dentro de mis posibilidades claro - el discurso me salió solo aunque la verdad es que no pretendía hablar tanto.- ¿Me dejáis pasar o paso a través de la pared? Como consideréis conveniente.


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

434 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 01:57 am

Yber

avatar
GM
Lara no pudo comprimir el quincuagésimo llanto de la noche, sin acabar de entender (y entendiendo demasiado) la preocupación de Keiria. ¿Qué era? ¿Peligroso? Porque era peligro lo que buscaba. Quería degollar bestias y tirar muros y ensartar monstruos. Se había quedado sola y arriesgarse era justo lo que quería. Apostar a un todo o nada lo que le quedaba, que era tan poco  que realmente no podía vislumbrar la pérdida en aquel juego de azar. Estaba maldita e iba a morir. Pero iba a hacerlo a gusto. Iba a desatar toda la magia que corría por sus venas, iba a consumir las cosquillas que la luna le provocaba.


Estoy manchada con la sangre de mis hijos —le explicó con amargura tras sorberse los mocos—. Me importa bien poco lo que me pase fuera, solo quiero explotar cosas —y le parecía la mejor razón del mundo. Echó a andar hacia las escaleras y toda la dignidad que le quedaba (bien poca) la perdió tras un tropiezo. Se levantó sin decir nada y salió a la planta baja con la cabeza gacha. Tan solo echó un vistazo rápido para entender ligeramente el panorama y contar los vivos. Salvo Cío, el resto no parecía estar muy mal. Desvió su atención a la puerta y siguió caminando, explicando lo justo y necesario para que nadie la siguiera—. Me voy, ni se os ocurra seguirme. Estoy maldita y no quiero que os muráis por mi culpa.

Sin saber ni cómo ni por qué y ligeramente sorprendida, Lara logró salir sin sufrir ningún percance.

Sigue en El barrio de los callejones sin salida.



Última edición por Yber el 21/07/14, 01:08 pm, editado 1 vez


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

435 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 02:45 am

Leonart

avatar
Kudryavka

En mitad de la explicación, Cio echó a llorar. A Kud se le encogió el estómago entonces. No sabiendo que hacer o que decir, terminó la explicación. Casi acto seguido, Lara subió les dijo que iba a salir que no queria que la siguieran. El vánara ni se atrevio a mirar o cuestionar a la madre. Pero si que le preocupaba que le pasara algo. No logró vocalizar palabra alguna para transmitir su preocupación hacia sus compañeros.
Keiria subió y les explicó sobre lo que habia pasado. Aquello solo hizo que el ruso se sintiese aún más inutil

La aparición de Stefan sin embargo, se mostró como un impas en la preocupación del chico. El rusó miró al italiano de arriba a abajo, con una cara colmada de confusión, entremezclada con desconfianza y, cuando habló, le hizo correr hacia la puerta. Le escuchó terminar de hablar ladeando la cabeza y extrañando aún más su rostro. Sonaba terriblemente sospechoso y, en aquella ciudad no significaba nada bueno.
-No, no estamos interesados en escuchar la palabra del señor, gracias. Ya he lidiado antes con testigos de jehovah, gracias. No queremos firmar nada tampoco, gracias. No estamos interesados en ninguna oferta o contrato, gracias. No vuelva por aqui, gracias.-decia, repitiendo monótamente la palabra "gracias" mientras cerraba la puerta en la cara del brujo.

El vánara chasqueó con la lengua y señaló incrédulo a la puerta, hundiendose de hombros. Tras aquello, vovlió a serenarse.
-¿Qué hacemos con Lara? ¿Quereis que la siga? Y... vigilar que no haga nada descabellado. Puedo alcanzarla con facilidad... Si no vuelvo a caerme, claro está.-se cruzó de brazos.-No puedo empezar a imaginar lo que es la perdida por la que está pasando.-


_________________________________________

TFW le pones dos velas a la Virgen pa que os saque de aquí pero a un ingrato le da por ser ateo
Spoiler:

436 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 12:47 pm

Poblo

avatar
Xalk seguía confuso, pero pudo entender varias cosas entre los llantos de Lara, la más importante era que al parecer sus hijos habían muerto.

Nadie hizo intento alguno de detenerla cuando se fue, algo ilógico viniendo de sus compañeros y que Xalk no entendía. “¿Por qué no la paran? ¿No es eso lo que se supone que se hace si alguien se va? En cualquier caso... ¡Salir solo es peligroso!” Aun así la pastora abandonó el torreón. 
La razón por la que no la seguían quizás podía deberse a una diferencia cultural que aún no conocía, pero él no iba a dejar que saliera sola. “Pero… ¿Y si al irme yo les obligo a seguirme y arruino su necesidad de no hacerlo?  Hmmm. Entonces tendré que dejar claro que a mí no me tienen que seguir.”

Torpemente se las ingenió para levantarse y caminar sin caerse, y así se dirigió a la salida. -Ya voy yo. Quedaos y ayudad a Cio… o a quien lo necesite vamos. No penséis que estoy discriminando o algo así.
No aguantó mucho tiempo caminando con normalidad, y poco después de haber salido del torreón tuvo su primera caída. “No lo entiendo, ¿es todo lo que veo lo que da vueltas o las doy yo?

Continuó su travesía apoyándose a las paredes de las casas, y así comenzó a seguirle la pista a Lara.

Sigue en el Barrio de los Callejones sin Salida

437 Re: Torreón Maciel (Archivo VI) el 20/07/14, 02:15 pm

Giniroryu

avatar
GM
El sonido del puente hizo girar la cabeza al ingeniero hacia la puerta instintivamente. En el mismo momento que sonó supo que se había roto, cosa que hacía meses incluso habría agradecido ya que echaba constantemente en falta algo que reparar. Pero no en aquel momento en el que apenas sí podía concentrarse en lanzar un simple sortilegio. Por no hablar de lo peligroso que era mantener el puente levadizo bajado, provocando que la seguridad del torreón descendiese alarmantemente.

Archime no quería más muertes aquella noche y por ello se revolvió en su asiento cuando primero Lara abandonó el torreón y a continuación Xalkoth salió tras ella. El biomecánico no se hallaba en condiciones de enfrentarse a los peligros de la ciudad. No con el irritante tic-tac impidiéndole realizar correctamente las tareas más sencillas. Pero el clinger acusaba pérdidas de equilibrio y problemas de visión debido a los nuevos elementos con los que la Luna Roja había dotado su cuerpo. Además dudaba que pudiese conjurar con aquella tenaza que ahora era uno de sus brazos...

Apenas tuvo tiempo de fijarse bien en los cambios de Keiria cuando la pelirroja volvió y les relató su conversación con la ordesa en las mazmorras cuando un desconocido apareció en la puerta del patio. Kudryavka le cerró la puerta pero el biomecánico no quiso dejar pasar aquella oportunidad y se levantó del sillón. Mientras caminaba hacia la puerta escuchó la propuesta del humano. No tuvo que pensar demasiado la respuesta ya que, aunque nunca le habría pedido que se pusiese en peligro cuando él mismo no tenía intención de abandonar el torreón, su ofrecimiento le resultó lógico, especialmente porque tras él mismo y la propia Lara era el más capacitado para la magia del torreón.
Eres quien se halla en mejores condiciones. Te colocaré un campo de fuerza antes de que te vayas. Si pierdes el equilibrio debido a la cola emplea la levitación para desplazarte —añadió como consejo justo antes de comenzar los diversos intentos necesarios para lanzar la protección mencionada sobre el ruso.

Una vez finalizó, abrió la puerta del patio y se encaró al rocavarancolés de apariencia humana que allí se encontraba.
Necesitamos información —dijo a modo de respuesta tardía a la pregunta que había hecho. Señaló al otro irrense—. Cío necesita ayuda urgente. Todo su cuerpo se ha cargado eléctricamente, sus implantes han dejado de funcionar debido a ello y su marcapasos se ha fundido. Necesitamos saber... —El biomecánico hizo una pausa y sacudió ligeramente la cabeza, como intentando desembarazarse del tic-tac de este modo. Los pinchazos volvían —. Si alguien puede ayudarlo en esta ciudad; o si podemos regresar a Irraria con brevedad.



Última edición por Giniroryu el 20/07/14, 08:15 pm, editado 1 vez

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 36 de 39.]

Ir a la página : Precedente  1 ... 19 ... 35, 36, 37, 38, 39  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.