Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Torreón Maciel
por Dal Hoy a las 01:20 am

» Rocavaragálago
por Lathspell Ayer a las 04:16 pm

» Bahía de los Naufragios
por Yber Ayer a las 02:41 am

» Equipos Pokémon de vuestros personajes
por Tak 17/09/18, 12:54 am

» Canciones para el rol
por Lupin 16/09/18, 10:05 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 0 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 0 Invitado :: 2 Motores de búsqueda

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 28 el 03/08/18, 11:03 pm.
Estadísticas
Tenemos 180 miembros registrados.
El último usuario registrado es Shadow Quartz

Nuestros miembros han publicado un total de 38180 mensajes en 723 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Rocavarancolia Rol » Rocavarancolia » Área Sudoeste » Torreón Maciel

Torreón Maciel

Ir a la página : Precedente  1 ... 36 ... 69, 70, 71 ... 75 ... 80  Siguiente

Ir abajo  Mensaje [Página 70 de 80.]

1 Torreón Maciel el 31/10/15, 02:16 pm

Rocavarancolia Rol

avatar
Recuerdo del primer mensaje :

Torreón de cuatro plantas de piedra azulada, cuya azotea y última planta fueron destrozadas por una ballena, de la que ya solo queda el esqueleto. Allí anidan las estirges. Se accede por un puende levadizo y un portón. El corredor de la entrada está plagado de pintadas y mensajes y termina en una reja llena de púas. El patio, donde se reparten algunas vértebras del animal del techo, está rodeado de un muro coronado con cristales, y en el centro de éste hay una estatua de gran pájaro negro con el pico serrado en cuya base está apoyado el reloj robado del torreón Margalar. A partir de la séptima cosecha también hay un reloj de sol.

Ver mensajes anteriores:

Click para un recordatorio de cómo funciona nuestro anillo mágico:
Estado de carga actual: 24 unidades/41 (suficiente para dos usos clavados)
Perteneció a una bruja de su propio dolor y está equipado para ofrecerle los mayores beneficios posibles:

*) ONROL

—El contacto con el cristal engarzado detona un hechizo de curación activa, configurado de tal forma que ralentiza el proceso curativo y amplifica el dolor sufrido. El proceso completo depende de la extensión y profundidad de los daños, pero en media dura varios minutos. El dolor es más intenso que al recargar, pero localizado a los lugares donde están situados los daños.

—El anillo se puede cargar llevándolo puesto, lo cual provoca un dolor intenso repartido por todo el cuerpo. El dolor es tal que los músculos se tensan de forma espasmódica; dificulta el pensamiento y, en general, la vida. Se recomienda vaciar los intestinos y la vejiga antes de cargarlo. El tiempo posible de aguantar llevándolo puesto depende de la fortaleza del cosechado y lo acostumbrados que lleguen a estar con el anillo; aun así los cosechados que lo lleven puesto más de una hora seguida se arriesgan a caer desmayados.

—Una referencia del tipo de dolor la proporciona Yber aquí a partir del minuto 13. La intensidad del dolor del anillo es menor que ésa al cargar, y parecida cuando está curando. Ha dado el visto bueno a lo que hemos estado roleando previamente a la existencia de este post de recordatorio, de modo que no tenemos más que seguir en la misma línea.

—Cuando está completamente cargado el anillo deja de doler.

*) OFFROL

—El anillo tiene una capacidad de unas 42 unidades mágicas y cada uso del hechizo consume 12 unidades mágicas. Completamente cargado, tiene para tres usos. La energía que sobra queda almacenada para luego.

—Mientras se lleve puesto, el anillo roba a su usuario una unidad mágica (un asterisco) por hora. Si habéis estado menos de una hora quitaos un asterisco sin más, para simplificar. El proceso empieza en cuanto se pone y se da de forma gradual.

—El anillo no se carga mientras el portador está inconsciente, pero sí puede curar a una persona que haya perdido el conocimiento.

—Aquellos de nivel de magia "normal" pueden cargar el anillo, aplicándoseles las mismas consecuencias que en un traspaso (detalladas en el hilo de Sistema de magia).

—Yber nos da cierta libertad con la forma de rellenarlo mientras seamos razonables, así que no tenemos que rendir cuentas exactas.

  • Podemos usar inactivos, pero no exclusivamente y teniendo en cuenta que son cosechados como cualquier otro y no van a servir de mulas de carga (aka aguantarán lo que aguanten los nuestros).

  • No hay que describir siempre el dolor en directo, pero sí es recomendable mencionar con regularidad qué personajes activos lo recargan. Ejemplos como mencionar que X PJ se une a una conversación después de haber estado cargándolo, o decir que después de la cena pasó un turno con él, son suficientes.

  • De la misma forma inrol no hay que ir contando con exactitud los tiempos de recarga de cada uno: poniendo aproximadamente en tu post el tiempo que se ha estado es suficiente, y podemos dar por hecho que entre todos, activos e inactivos, suman X cantidad razonable. Si nos hace falta podemos rellenar X cantidad que nos haga falta en un minisalto para completar la que necesitemos, sin necesidad de ir contando tediosamente.



Click para un recordatorio de los hechizos de que disponemos:

-Sanación superficial: cierra cortes, desgarros en la piel (*), heridas de profundidad moderada (**). Funciona de forma diferenciada por cada tipo de herida (heridas de corte limpio o de corte irregular como un desgarro).
Lanzamiento a ojo: el mago traza en el aire unos centímetros por encima de la herida el contorno de ésta (una línea por ejemplo). Conjuración de muy rápida a rápida.

-Térmico: aumenta o disminuye notablemente la temperatura de un objeto de tamaño pequeño (*). Con práctica pueden limitarse esos cambios a una dirección controlada por el mago (chorros de calor, [**]). Puede anclarse a una sala concreta, creando una cámara frigorífica (***): no obstante es necesario repetir varias veces el hechizo si se quiere usar una habitación como congelador ya que este hechizo supone solamente un descenso térmico. Van de fuera a dentro.
Lanzamiento a ojo. Conjuración rápida-media.

-Levitación: un hechizo exigente mentalmente, cansa más de lo acostumbrado. Cuando una persona levita lo más normal es caminar sobre el aire; uno puede dejarse arrastrar simplemente por el hechizo sin moverse, pero la sensación de indefensión es mayor.
Lanzamiento a ojo. Conjuración rápida.


  • Brujos bajos: objetos ligeros (por ejemplo una manzana)(*) con poca práctica, un baúl (**) con práctica.
  • Brujos altos: Un baúl con poca práctica, una persona (***) con práctica.
  • Magos: Una persona con algo de práctica, objetos muy pesados (****)con mucha práctica.


-Esculpir llamas (*): La precisión del esculpido depende de la capacidad mágica. Los brujos bajos pueden hacer figuras sencillas como esferas o alargar las llamas. Los brujos altos pueden ondularlas o sacar figuras secundarias. Los magos pueden tratar de imitar imágenes.
Lanzamiento a ojo. Conjuración rápida-media.

-Nudo de Cerática (*): ¿Harto de que se le desmoronen los sándwiches de más de dos pisos? ¿Cansado de que, al cortar una tarta, la mitad de la nata que la rellena se salga por los lados? ¡No se preocupe más! El Nudo de Cerática tiene la solución. Con este simple hechizo, podrá hacer una hamburguesa de diez pisos, luego cortarla en rodajas perfectas, ¡y hacerse un bocadillo de hamburguesa! El Nudo de Cerática lo mantiene todo en su sitio perfectamente. ¿Los sanjacobos le estallan llenándole el plato de queso? ¿Teme morder un taco por miedo a llenarse el regazo de salsa picante? ¡Se acabó, gracias al Nudo de Cerática! ¡No me puedo creer que no sea una variación del hechizo tapón!
El Nudo de Cerática se anula al cortar rodajas o mordiscos lo suficientemente finos, o con los ácidos gástricos. Cuesta más cuanto más endeble, complejo y líquido sea su sándwich.
Lanzamiento a ojo. Conjuración rápida.

-Colorear llamas (*): cuanta más habilidad mágica tenga quien lo emplee, más colores diferentes y texturas podrá darle a la llama. Los brujos altos pueden llegar a teñir llamas, mientras que los magos podrán incluso hacer gradaciones y texturas.
Lanzamiento a ojo. Conjuración media.

-Hechizo de Dentera (*): transforma la voz del usuario en un sonido muy alto y desagradable, similar a uñas raspando metal oxidado. Puede espantar a muchos monstruos, pero también atraer a otros.
Lanzamiento por voluntad. Conjuración muy rápida.

-Hechizo humedecedor (***): envuelve la superficie deseada de una fina película de agua que no empapa los otros objetos en los que esté en contacto. Aplicable sobre la piel y sábanas, por ejemplo.
Lanzamiento por área. Conjuración rápida-media.


HECHIZOS SIN TRADUCIR

-Imagen de Néctar: invoca una espectacular orquídea hecha de magia, de textura acuosa y brillo tenue. Esta flor etérea atrae a todos los mantófagos en aproximadamente un kilómetro a la redonda. El efecto es mucho más intenso cuanto más cerca, y no atrae a todas las especies por igual. Al cabo de un rato, acaban consumiéndola por completo, y la proliferación consecuente puede ser un peligro. Existen variantes menores: las Hojas de Néctar, que invocan una pequeña brizna con un radio de efecto de unos diez metros.
Lanzamiento por voluntad. Conjuración lenta.



Click para un recordatorio del calendario y nuestra posición en él:


Tiempo de cosecha transcurrido: cuatro meses y una semana aprox.

Tiempo hasta la Luna Roja: algo menos de tres meses.

—Maciel: tercera semana de marzo aproximadamente, alrededor de una semana y media tras la salida de la Emisaria.

—8 marzo: salida de la Emisaria.

Emisaria en adelante: poco a poco van apareciendo más estrellas en el cielo. Algún día suelto pueden observarse tupidas nubes en el cielo. Una semana después comienza a terminar la monotonía climática de Rocavarancolia.

Última semana de marzo en adelante: la Luna Roja comienza a aumentar el poder de los capaces de hacer magia.

Primera semana de abril en adelante: las noches son suficientemente frías para que aparezca rocío. Para entonces hay 12 estrellas en el cielo, que forman dos constelaciones en forma de tridente y lágrima.

Segunda semana de abril en adelante: un sector entero del cielo se llena de estrellas una noche de esta semana.

Tercera semana de abril en adelante: empieza a reaparecer vegetación en los jardines de las casas abandonadas, enredaderas en torno a ventanas, hierba en patios abandonados...

Primera semana de mayo en adelante: días de clima caótico, por ejemplo un día muy caluroso seguido de otro día de crudo invierno. Durante las noches más frías la superficie del río puede congelarse levemente y la fachada de los edificios tener escarcha.

Segunda semana de mayo en adelante: a veces aparecen nubes blancas en el cielo.

Tercera semana de mayo en adelante: leves temblores de tierra comienzan a sacudir la ciudad.

Cuarta semana de mayo en adelante: el aura de Rocavaragálago cubre la ciudad entera.

—2 junio: ¡Luna Roja!


Click para un recopilatorio de lo importante que tener en cuenta para el siguiente salto que tengamos:

Se terminan de traducir casi todos los hechizos, exceptuando el de néctar.

Tuétano sobrevuela el torreón varias veces.

—Una noche a mediados del salto un sector entero del cielo se llena de estrellas. El resto de noches el ritmo de salida de estrellas será superior al que ha habido hasta ahora (mínimo una o más por noche)

—El tiempo climático es ya frío, con rocío formándose por la noche.

—Hay un librito de bolsillo sobre episodios de la historia de Rv, por si alguien quiere echarle un ojo a algunos pasajes.

Click para leer nuestro almacén de ideas:

Salidas:


Rocavaragálago.

Malyadar (+montañas opcionalmente)

Barrio quemado.

Cementerio.

Capilla de los nombres.

Social links:
Grupales:
—Traducir los textos/distinguir los textos que son morralla de lo que realmente les puede ser útil. Social link varios grupales o individuales sobre fragmentos pasajeros de la historia de Rv.

—Hablar de discotecas y posiblemente de todo (o lo que más) lo que echen de menos de sus mundos.

Fiestecilla de celebración por una salida potencialmente peligrosa que les haya salido bien / una celebración más sobria el día de la luna mientras esperan, meramente por haber llegado al final del recorrido.

Noche helada. Despiertos a las cuatro de la mañana para buscar mantas y Rad menciona casualmente que son las cuatro de la madrugada, no es hora para estar despierto. Tapar las ventanas con algo para que no escape el calor.

Día muy caluroso, y que usen el hechizo humedecedor para mantener empapada la cara interna de unas sábanas sin manchar el sofá o las camas, o sus camisetas para mantenerse algo más frescos.

Tetrakill+ social links de duelo. Abiertos a sorpresa de cualquier tipo; preferencia por un Lizbeth, un Roallen, un monstruo grande, sangre, vísceras...

—Post-tetrakill: entrenamiento mágico colectivo.

—Contar el número de gente que queda al final (presumiblemente seis) en comparación a los diecisiete del principio.

—Social links sobre la cercanía de la Luna, lo que les aguarda y qué poder les gustaría recibir.


Individuales:
—Social link entre Eriel y Siete sobre sus familias y costumbres, posiblemente derivando a que Siete confiese que viene huyendo de algo que hizo en su mundo.

—Siete se da cuenta de que Barael miente sobre por qué cogió el anillo cuando lo de Tuétano.

—Alguien ofrece a Siete usar el hechizo humedecedor en alguna sábana para que pueda mantener húmeda la piel.

—Competición de tiro al blanco entre Sox y Eriel. Si más gente quiere socialinkear, pueden estar mirando y/o llevando la puntación.  

—Sox cocina cosas distintas con Siete.

—Posiblemente Sox se trague el orgullo tras una salida complicada en la que no le baste la ballesta y le pida a Rad que le dé algunos consejos sobre la espada (opcionalmente cambiarse de arma a una vara o lanza)

—Levitarse unos a otros para que cuando lo hagan en un apuro y por ejemplo es un arquero, éste pueda apuntar con fiabilidad mientras lo están desplazando.


829 Re: Torreón Maciel el 17/07/18, 02:22 am

Aes


Todo fue demasiado rápido.

No hubo piedad para los muchachos allí presentes, Daer se presentó como una realidad deslumbrante, superior a todos ellos, incuestionable en la muerte. En el asesinato implacable de sus amigos, silenciados para siempre.
Y en unos segundos, en lo que Tayron creyó insuficiente para poder hacer algo, el daeliciano, el caimántropo al que alguna vez pudo llamar amigo, cayó sobre Eriel. Ni siquiera tuvo tiempo de sospesar qué era peor, si el hecho de que hubierra arrojado la cabeza de Sak, su compañera de hace meses como si fuera un melón o que no tuviera valor para acercarse.
-¡No!- fue lo único capaz de decir, levantando la lanza solo para no ser el siguiente, para que no posara su mirada amarillenta en él y fuera en otro. Y sin embargo, quería moverse, su mente viajaba a través del salón y ensartaba a Daer en el cuello pero su cuerpo se quejaba, paralizado. Ni siquiera sentía la lanza en su mano pues le hormigueba el cuerpo- ¡Basta! ¡Por favor!- suplicó cuando vio con completa nitidez como el globo ocular de su amigo se teñía de rojo, pensando que lo había matado en el acto. Tay lo daba por perdido, les quedaba escapar, huir lejos, al faro. Pero tampoco podían hacer eso, jamás se perdonaría llevarles el peligro a sus otros amigos y continuar la masacre en otro lugar. Tenían que matar a Daer pero lo cierto es que el belga se percató demasiado tarde, aquel día solo continuaría vivo quién Daer quisiera vivo, puede que para alimentarse más tarde.

Cuánto se equivocaba el humano, quizás habría deseado llevar razón.
-Qué...- empezó a alarmarse en cuanto vio a Barael entrar pero no a la noruega, su cuerpo debía estar detrás del caimántropo arruinado. No lo comprendió al instante, eso fue lo peor de todo, que no lo comprendió a tiempo. El cuerpo de Daer, dos metros de escamas y horror se vio empujado por una fuerza hacia atrás, salvando la vida del nublino, y probablemente a todos los allí presentes. Tay pudo contemplar como Dafne se elevaba en el aire con facilidad y hacía lo propio con el asesino de Sak y Charlie. No se hizo preguntas, todo él, llorando desconsoladamente e hincándose las uñas en los brazos por la tensión se quedo asombrado, con las venas marcadas en el cuello y sin poder parar de mirarla ni un segundo, a ella intermitentemente, y al engendro, volando en todas direcciones con estrepitosa fuerza. Cada vez que el cuerpo del daeliciano impactaba contra el suelo el muchacho apretaba los puños con una satisfacción interior incomparable y una rabia ardiente que jamás había sentido. Merecía aquello, merecía la muerte más dolorosa de todas, disfrutó con su indefensión, la misma de Charlie y Sakrilt antes de desaparecer. El crujido final del cráneo de Daer solo fue el principio, el principio de su fin.

Jamás olvidaría los ojos de la noruega, cerrándose antes de que la gravedad reclamara lo que era suyo. Tayron, aún desde el salón y tras meses de una sensación de invulnerabilidad absoluta por fin se vio tocado, de cerca. Lo comprendió, y tanto que lo entendió. El golpe seco contra el suelo marcó el momento, el momento en el que la realidad de Tay se vino abajo, destrozada en mil pedazos que amenazaban con impedir que se moviera. Sus ojos se anegaron de lágrimas al instante. Era terrible ver como algo que amas se destruye así mismo, como se viene abajo. Siempre había creído que el desastre afectaba a otros, a otra gente, en otro sitio. Que en el fondo sabía que nunca llegaría a su puerta. Hasta que no le tocaba directamente... no se daba cuenta de lo frágiles que eran. Y aquello era real, estaba pasando. Dafne en el suelo, ella. Y supo que no estaba bien, claro que no estaba bien- ¡DAFNE! ¡TRAED EL ANILLO!- fue su yo interior  el que traspasó su mudez hablando sin permiso, cortándose la garganta con la fuerza de quien sabe que puede perderlo todo.

Echó a correr, sin importar la sangre cian, ni los cadáveres, porque ella no era un cadáver y nunca lo sería. Estaba viva. Llegó al suelo derrapando con la rodilla obviando el dolor y pudo entenderlo de veras.
-Daf... Daf- su voz rota, el alma aprisionada queriendo salir a gritos, y todos los músculos de su cara expresando el único elemento que se mantenía vigente con ellos dos, dolor. El dolor, y una expresión tan profunda de amor... Un amor tan grande que no había desierto para explicarlo- Oh, Dafne- tan hermosa, contempló sus ojos, los que siempre había admirado y redobló el llanto dejando que todo fluyera por él de verdad por primera vez en su vida, todo la agonía y el sufrimiento en unas notas desgarradas, como un niño recién nacido que lucha por respirar- ¡El puto anillo! ¡Por favor, tenemos que salvarla!.
-Tenía... tenía que... tay... hacerlo.
Tay le cogió la mano, consciente de que la chica presentaba dificultades para respirar.
-No no no no no no- ella, no, "nosotros no". Casi se golpeó en la cara para quitarse las lágrimas, si no era suficiente, si nadie llegaba a tiempo con el anillo no podía dejar que le viera así- no te puedes morir ¿lo entiendes?, Daf- pero sus mocos se mezclaban con la saliva y sonaba inintengible, a penas la noruega había caído y ya sentía que se le escapaba la vida entre sus manos, incapaz de agarrarla como agua helada y mortal entre sus dedos, solo que si Dafne fuera agua, sería la más templada y dulce del mundo- porque si te mueres me muero contigo- lloró, con la nariz taponada y aferrado a su cuerpo, sintiendo su calor, su aliento. Era la verdad más grande del mundo- simplemente, me muero.

830 Re: Torreón Maciel el 18/07/18, 09:07 am

Kial


Las escaleras no parecían lo suficiente cortas, el mundo del coreano se cerraba a su espalda y no corría tan rapido como necesitaba. Delante tambíen se iba quedando sin espacio, a pocos metros estaba lo que quedaba de Daer sobre el nublino, agarrandole la cabeza. El tamaño que había ganado el niño hacía el espacio más estrecho de lo que debería. Casi se cae de espaldas al verlo. Salió corriendo de nuevo. Lo que durara la vida del nublino sería lo que tendría para huir. Ya pensaría después, ya se sentiría mal, pero ahora debía seguir con vida.

Al llegar a la puerta se giró una última vez, pero detrás ya no estaba el monstruo que en su mente imaginaba justo a su espalda.

El ser que solía ser daeleciano había sido succionado por la puerta del patio. Eriel seguía con vida.

Al principio Hyun no quería andar más de la cuenta, no sabiendo a donde había ido. Pero luego oyó el grito de Tayron, y salió con todos. Pasando por el cadaver de Salkrit, y descubriendo el del monstruo, posando la mirada en Charlie unos segundos, lamentando por primera vez su muerte. Y luego a Tayron, pobre. Hyun se mantuvo a unos metros, no podía ni sabía como ayudar, él no era bueno en estas situaciones. Las lagrimas que derramaba por su propia vida hace segundos, se transformaron en lagrimas quizás no tanto por sus amigos si no el impacto que tendrían las perdidas en sus vidas. <<Pobre Tay>> y pobre de si mismo también pensaba, que había perdido a uno de los que más le importaban del torreón, y ahora perdía a otra, y solo le quedaría Tayron, un Tayron deprimido, si no se suicidaba. Y su reflejo, su vergüenza, una vez más el que había huido, el cobarde. Todo para que en unas semanas incluso dejara de ser ese su reflejo y pasara a ser el de otro monstruo como Daer. Todo para que en unas semanas le mataran igualmente, ya fuera la quebrantahuesos, o la ciudad si se quedaba solo.

Hyun lloraba, estaba destinado a perderlo todo, no había esscapatoria. Dafne y Charlie eran solo un dolor más en su cabeza antes de perderla del todo.

831 Re: Torreón Maciel el 19/07/18, 02:21 am

Naeryan


El repentino sonido de la puerta a sus espaldas le infundió un temor irracional, como si por ella estuviese entrando otra desgracia para masacrarlos a todos. Sox luchó con todas sus fuerzas contra el impulso de darse la vuelta.
A su pesar, se le puso la carne de gallina cuando el monstruo volvió a hablar y el carabés aferró con más fuerza la empuñadura de la espada hasta blanquearse los nudillos. El nudo en la garganta que le había llevado lágrimas de rabia a los ojos le estranguló aún más al oír la réplica de Daer: la impotencia de saber que tenía razón, que no podían obligarlo a nada. Quería gritar, la garganta le quemaba por hacerlo hasta lograr que se marchara, pero saber que era inútil lo empeoraba todo; su propia incapacidad le aceleraba el pulso hasta hacerlo insoportable, le bombeaba tanta sangre al cerebro que se mareaba. Se sintió momentáneamente más fuerte al oír a Rad apoyándolo en voz alta y la presencia muda de algunos de sus compañeros a su alrededor.

La siguiente explosión de movimiento, como la anterior, también le pilló por sorpresa. Daer se abalanzó sobre ellos y Sox se apartó por instinto. Gritó al ver la cabeza de Eriel aprisionada bajo las garras del monstruo, su cabeza de nuevo ocupándose en completar la escena por él. Con la brevedad de un relámpago su mente superpuso sobre la escena la imagen del cadáver decapitado del patio.

Creía que había gritado "no", pero más tarde no estaría seguro. Tal vez había sido otra persona. Había hecho algo con la espada, un movimiento al azar imbuido de reflejo más que de valor, pero ésta había hendido aire. El carabés, sintiendo el sudor frío en cada poro de su piel, asistió mudo e hipnotizado a la nueva carnicería que tenía lugar en el patio: el crujido húmedo del hueso y carne contra la piedra, los estremecedores impactos contra el muro, los bramidos de dolor, las salpicaduras de azul que empezaron a empapar los muros, la entrada del salón. Petrificado en el sitio como una estatua, Sox no movió un solo músculo durante lo que duraron los esfuerzos de Dafne. Era una parálisis primaria, animal: el miedo irracional y profundo, que su mente no formulaba en palabras, a que si daba un solo paso más en cualquier dirección la masacre lo alcanzaría a él. Aquel minuto se estiró hasta hacerse eterno; una eternidad suficiente para que Sox olvidase quién aullaba realmente de aquella manera, para que durante un instante de aterrador blanco mental olvidase qué era y qué estaba pasando y deseara que parara.
El momento llegó y pasó, y ahora otra cosa mantenía clavado a Sox al suelo: el repentino regreso de un recuerdo que volvía demasiado tarde para ser útil. La culpabilidad y el horror le invadían con frialdad las venas. En algún momento de toda la refriega, y hasta mucho más allá del punto donde podría haber marcado una diferencia, cualquiera, Sox había olvidado por completo que él también podía hacer magia.

El ruido rítmico de monstruo contra piedra se detuvo, cuando creía que no iba a hacerlo nunca. Dio un respingo cuando vio a Tay prácticamente lanzarse a través de la puerta abierta. Sox no le siguió inmediatamente, temiendo a cada paso lento y corto lo que pudiera encontrar al otro lado. El belga gritaba por el anillo, y el carabés entendía la frase pero era incapaz de relacionarla con darse la vuelta, bajar las escaleras, cogerlo y subir. Dafne desmadejada en el patio en brazos de Tay era una imagen que tiraba de él sin remedio.

—Yo puedo, la magia, yo —se trabó varias veces con las palabras, como si hubiera olvidado de un momento a otro cómo hablar. Oírse a sí mismo deslavazado de aquella manera avivó su pánico—. El hechizo.
Sintió un pánico innombrable a que las chispas de la sanación superficial no acudieran a él, a que hubiera olvidado eso también. El suyo fue un intento torpe, fruto de recitar las sílabas una a una despacio y mecánico porque no le cabía más de una a la vez en la cabeza. Temblaba de conmoción sin darse cuenta cuando se arrodilló junto a la sangre azul y roja, empapándose las perneras de los pantalones. El sonido que hacía Tay al llorar era aterrador de una forma que excavaba un vacío espantoso en el pecho, como si obligase a todo el que lo escuchase a gritar también.

832 Re: Torreón Maciel el 19/07/18, 04:50 pm

Reifon


-¡ERI! -Las dagas en sus pulmones se volvieron fuego alimentando la ira del hermano mayor y todo ello chocó de frente con las palabras de Dafne creando confusión. Había algo mal en ellas, euforia tal vez, pero Barael no podía más que confiar en aquello para salvar a su pequeño.

Entró corriendo y esquivó al reptil de dos metros volando para colocarse de lado de su hermano. Respiró aliviado, solo era un ojo, estaba bien, no estaba muerto. Recostó a su pequeño para sí mientras comenzaba la orquesta de la maga.

El anillo.

Miró alrededor, armas, caras asustadas y confusas, huesos rompiéndose y sangre salpicando... Pero el anillo no estaba aún por ahí. Entonces se dio cuenta. ¿Dafne? ¿Porque hacía eso? Solo tenía que levitarlo mientras los demás...

-Dafne... -Empezó a preocuparse, sabía muy bien lo que podía pasar si usabas magia sin control.

-Dafne. -Pronunció, más alto, pero la humana no lo escuchaba.

-¡DAFNE! -Gritó, se iba a matar, sabía que algo andaba mal, su don también estaba torcido.

La humana paró y comenzó a descender pálida y somnolienta y el nublino sabía lo que hacer. Apretó los dientes y se maldijo por dejar a su hermano solo. Y corrió, corrió como nunca lo había hecho con sus pulmones ardiendo y sin mirar atrás. Las escaleras llegaron y él las saltó tropezándose y rompiéndose varias de las uñas de su muñón para recuperarse sin perder tiempo. Y siguió, corrió hasta el anillo y chocando con la mesa lo cogió con toda la delicadeza que pudo para que la curación no se activase con él y corrió de vuelta, subiendo las escaleras de tres en tres usando su muñón como apoyo. Y llegó, prácticamente se estrelló contra el suelo al lado de los amantes y el anillo tocó por fin la mejilla de Dafne. El nublino lloraba lagrimas de puro dolor y comenzó a toser contra el suelo de manera brusca.

833 Re: Torreón Maciel el 19/07/18, 10:51 pm

Zarket


GM
Rádar apenas evitó el trozo del exoesqueleto que le tiró Daer, sintiendo cómo poco a poco la repugnancia era sustituida por la rabia. Ni siquiera estaba seguro de si era contra la ciudad, contra Daer o contra el maldito collar que lo había desatado todo, pero tenía claro que aquel monstruo debía ser detenido. Sus últimas palabras habían sido dichas con la esperanza de hacerle huir, pero ahora el carabés tenía claro que tenían que ser reales. Ciertas.

Por eso cuando el caimántropo saltó sobre Eriel el terror lo inundó como una sensación viscosa. «No, otro no» pensó, no queriendo aceptar una tercera muerte en el torreón. Eriel podía no ser el compañero favorito de Rad, pero el tipo E tenía claro que no quería volver a ver cómo el más joven macielero era asesinado... Y por alguien que, a todas luces, era ya más rocavarancolés que cosechado.

No había dado ni dos pasos, sin embargo, cuando Dafne lanzó la levitación. La escena siguiente, sin embargo, no fue sino una fuente de horror. La forma en la que el cuerpo del caimántropo chocaba contra el suelo del patio le provocaba apenas menos repugnancia que las muertes de Charlie y Sakrilt. Rádar no podía evitar saber que aquel monstruo era Daer, y en aquel momento su mayor deseo era que aquello no hubiera sucedido. No solo por Charlie y Sakrilt, sino por el propio Daer: el niño joven, agradable, de piel rosa, no el monstruo carnívoro que había querido matarlos a todos. Haber visto a alguien que le importaba, en quien había confiado, comportarse así era algo que solo podía horrorizarle.

Y aquello, pensaba, era sin contar con la monstruosa verdad que empezaba a sospechar.

Cuando Dafne cayó al suelo, sin embargo, su corazón volvió a encogerse. La lejanía del peligro empezaba ya a tranquilizarlo, y aquello tuvo otros efectos. Una aflicción que se enrrollaba en su garganta, como una piedra viscosa que le impidiera respirar y tragar. Un dolor que le traspasaba la cara, en forma de cuatro heridas que le latían con vergüenza y culpa por no haber hecho más. Y también había que contar la sangre que manaba de las marcas de las garras, que caía sobre su ojo izquierdo, convirtiendo la mitad de su visión en una borrosa mancha oscura.

Su propio sinsabor por cómo había acabado aquello parecía un débil eco de la aflicción que embargaba a Tayron. Rádar se quedó en silencio en medio del patio, incapaz de saber cómo hacer frente al monstruo vivo que invadía su pecho, su garganta, sus ojos. A su alrededor la gente corría a por anillos, bramaba su sufrimiento, balbuceaba su turbación. Él no hizo nada, incapaz de saber qué hacer, incapaz de saber cómo hacerlo.

El tipo E solo quería gritar y huir, fingir que nada de aquello había pasado. Fingir que no tenía que ver cómo una amiga consumía su vida por haber usado demasiada magia, porque los demás (incluido él) habían sido demasiado lentos para hacer algo útil.

834 Re: Torreón Maciel el 20/07/18, 02:05 am

Giniroryu

avatar
GM
A Dafne le costaba cada vez más no dejarse llevar a donde se le estaba reclamando tras el esfuerzo sobrehumano que había hecho. Quería quedarse junto a Tayron solo un poco más, pero sus energías, lo poco que quedaba de estas, se drenaban a cada vez mayor velocidad. No fue consciente de que le hubiesen puesto el anillo, pues de nada servía contra el exceso que la maga arruinada había llevado a cabo. Le dio fuerzas, no obstante, para alzar el brazo hacia el rostro de su amado y abrir levemente los ojos.
—Tienes... que vivir... Vive por mí —le respondió débilmente—. Tay... Me gustan... tus nuevos ojos...

Dafne cerró entonces los suyos mientras su brazo volvía a deslizarse hacia el suelo. La chica ya los había dejado.

835 Re: Torreón Maciel el 20/07/18, 04:05 am

Alicia

avatar
A Siete le faltó aire para gritar. Se quedó en un gémido patético mientras le fallaban las piernas. La cabeza de Salkrit rodó a sus pies, y casi al tiempo que anticipaba el golpe, Daer cayó sobre Eriel, y Siete abrió la boca y los ojos. Dos pasos bastaban para cruzar el umbral de Maciel, que él dio precavido, de espaldas. Se tapaba media cara con las manos como si aquello pudiera contener los horrores que había dentro de su casa, protegerlo de delatarse con más lloros, frenar su cabeza de grabar otra imagen de sangre. La luz del día le bañaba la cara. Hyun pasó a su lado corriendo, pero las piernas de Siete no lo siguieron. Acababa de ver a Daer llevado de espaldas.

Siete esperó fuera. Esperó hasta que nada salió fuera, y vio revuelo por el anillo y entendió que ya podían parar a curarse. Temblando, volvió a cruzar la puerta, hundiendo los dedos en sus mejillas al cubrirse la boca. Le ardían las lágrimas. Evitó mirar el rostro de Eriel, o el de su hermano, en su camino hacia el patio. Al final, Siete no había necesitado correr para abandonarlos. El peso de reconocer aquello, aquella sensación grabada a fuego de pasos de puntillas y traición lenta, valía para que Siete entrara otra vez, sino por si mismo por los otros. Era un castigo necesario, porque llamarlo redención hubiera sido muy amable consigo mismo. Humillado, esperó en el borde del grupo del patio, llorando discreto y abrazado a sí mismo.



_________________________________________

-

836 Re: Torreón Maciel el 20/07/18, 11:01 am

Yber

avatar
GM
Tuétano lo había visto todo. El primer destello y el siguiente, el primer bocado y todos los que vinieron después. La locura del niño morado, la clinger despedazada, el ojo destrozado, la humana  que se sacrificó… Se descubrió a sí misma temblando, horrorizada; se había olvidado de la rabia que la quemaba por dentro. <<Por el amor de los Padres, Qara, serénate>>, se dijo. Toda ella parecía una extensión de las ruinas de Margalar <<Ahora eres Tuétano, la quebrantahuesos>>, continuó reprendiéndose. Se sentía humillada por su exceso de empatía, frágil. Tuétano ya no veía a los macieleros, veía a Tersa y a Secuoya y a Dana. Se veía a sí misma, mucho más pequeña y menos fiera, con la versión más débil de su nombre. Veía a quienes se quedaron por el camino, aquellos que no vieron el rojo lunar.

Apagó la niebla mágica y golpeó una pared a medio derruir con el casco óseo que cubría su cabeza. La piedra que había resistido al envite del tiempo acabó por caer y levantó una nube de polvo en la planta baja.

—¿Por qué me has hecho esto, Dana? —lloró. Cerró una de sus garras y lanzó un puñetazo al suelo. El edificio entero tembló—. ¡No tenías derecho a irte! ¡No tenías derecho! —gritó. Batió las alas y dio un segundo puñetazo que abrió un boquete en el piso—. ¿Qué hago ahora, bruja? ¿Qué hago sin ti?

La quebrantahuesos alzó el vuelo, hueso y duelo a su espalda, y su sombra cubrió el patio de Maciel por última vez.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

837 Re: Torreón Maciel el 20/07/18, 05:20 pm

Aes

avatar
Tayron no era capaz de procesar lo que ocurría a su alrededor, se encontraba encerrado en una burbuja de desolación que a penas le permitía escucharse a sí mismo llorar de fondo. Su cuerpo tembloroso solo necesitaba calor, el cuerpo de Dafne acomodado al suyo, como cuando dormían juntos por las noches. Dos piezas de puzzle perfectamente combinables. Y no quería despedirse de aquello, ni tampoco podía.
De modo que su cuerpo sufrió un bajón más cuando el anillo rozó la mejilla de la noruega y no pareció surtir efecto. No el deseado al menos, sus esperanzas se vieron terriblemente incineradas a polvo, permaneció expectante unos segundos esperando que surgieran los gritos de la joven, eso indicaría que iba bien. Pero fue demasiado tarde. No había magia disponible para salvarla, no estaba ciego.

El dolor que soportaba, el tormento, era demasiado.
-No te mueras, no puedes ser tú- susurró en su oreja, abrazando su cuerpo con ternura como si fuera a deshacerla por poner un poco más de fuerza. Su llanto le impedía decirle todas las cosas que sentía como una horrible maldición, incapaz de articular palabras. Tayron deseó transmitirle que era lo mejor que tenía, el más preciado de los tesoros. Que no lamentaba haberla conocido, que la amaba. Pero fue Dafne quien habló por él, siempre valiente, sin dejar de sorprenderle. Su voz le calló temporalmente y lo que provocó en el humano escuchar lo que sospechaba que serían sus últimas palabras le rompió el corazón. Su cuerpo se estremeció ante el contacto de la mano de Dafne en su mejilla, inesperado, cálido como una estrella antes de apagarse. Deseó grabarlo a fuego, el contacto con su piel, las cosquillas que le rozaban el alma. No entendió las referencias a sus ojos, solo supo que jamás vería algunos como los de ella, repletos de vida e ilusión. Capaz de sacrificarse por ellos, no muchos podrían decir lo mismo.

Y ocurrió, Tayron lo sintió en forma de clic en su cabeza, como si le hubieran arrancado un órgano, vital, por el que se despertaba cada mañana y en el que pensaba todas las noches antes de dormir. La mano que le había acariciado por última vez cayó al suelo y la otra, la que el humano ahora apretaba con todas sus fuerzas fue perdiendo fuerza, hasta que se quedó inerte en la suya. Vacía. Sin nada que impulsara a su cuerpo a besarle despreveniadamente como solía a hacer siempre. Sus ojos verdes se apagaron, estaba muerta, y supo que en el fondo él acababa de morir con ella. Se había acabado, todo por lo que había luchado, terminó. Rocavarancolia se la había robado y con su muerte, Tayron supo que el mundo siempre sería un lugar peor, plagado de sombras y sin nadie que le arropase.

Sin capaz de hablar, sin capaz de pensar, meció su cuerpo inmóvil entre sus brazos, apoyando el cuello de Dafne contra el suyo.
-Te quiero- salió de sus labios, maldiciéndose por no poder habérselo dicho una última vez en vida. “Volveremos a vernos”. Se juró, y no eran palabras vacías, sabía que sería así, y si no, se aseguraría de ello- te quiero tanto- seguía diciéndole en voz baja, solo para ellos, nadie lograría comprender lo que tenían nunca. Jamás. No se despediría de ella, no podía. Porque sabía que si decía adiós se desvanecería allí mismo. Y sin embargo era totalmente consciente, de todo, de lo que significaba perderla.

De la misma forma que no procesó la presencia de Barael cuando trajo el anillo tampoco lo hacía con Sox a su lado. Solo una sombra enorme que cruzó el patio pareció despertarle de su estado de una vez. Y fue entonces cuando lloró con fuerza, mirando al cielo con la horrible verdad en la cara. Con el miedo aferrado a su cuerpo. Adiós a su risa, a su mal aliento por las mañanas, a su cabello sin arreglar bien temprano. Adiós a cientos de noches cómplices y a una vida entera sin sus pellizcos y su voz, reconocible en cualquier parte. No volvería a esnifar su olor natural.

Siguió con la cabeza en alto, horrorizado. Horrorizado porque se enfrentaba por primera vez a un mundo nuevo y desconocido, un mundo sin Dafne.


_________________________________________

" Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Son Un Sentimiento Suspendido En El Tiempo, A Veces Un Evento Terrible Condenado A Repetirse."

838 Re: Torreón Maciel el 21/07/18, 09:39 pm

Zarket

avatar
GM
La vida de la humana se extinguió frente a sus ojos, frente a los ojos de todos, sin que nadie pudiera hacer nada. A Rádar la escena de Tay desconsolado, de Dafne perdiendo todas sus fuerzas y de los cadáveres a su alrededor le atormentaba tanto como le repugnaba. A su alrededor le parecía que el aire hedía a muerte y a pérdida: pérdida de vidas, pérdida de amigos. Pérdida, al menos parcial, de uno mismo, si había que decir algo sobre Daer.

Su cara latía con aquella sangre que le emborronaba la vista, aquel dolor que se sumaba a la escena para no poder dejar de pensar en lo que había sucedido. Lo cual, si no hubiera estado tan desolado y asqueado, le habría parecido casi dolorosamente irónico. El tipo E lo último que quería hacer en aquel momento era pensar sobre nada.

Pero no solo las circunstancias le forzaban a ello: su propia educación lo hacía. Rad sentía que debería saber, hacer algo, moverse, avisar al resto del peligro, de lo que sospechaba. Mover los cuerpos, quizás (idea contra la que su propio cuerpo, su cerebro, su mente y su estómago deseaban rebelarse con violencia), sacarlos del torreón antes de que atrajeran a depredadores.

Y, sin embargo, no podía hacer ninguna de esas cosas. La noción le repelía por tal variedad de motivos que aquello le provocaban un mareo preocupante. Rádar no podía hacer nada, enfrentar las consecuencias de lo que había ocurrido, asumir el auténtico horror de haber visto a sus compañeros siendo mutilados y devorados. Más aún, ni tan siquiera quería obligar a aquellos que le quedaban vivos a hacer algo, a salir de la aflicción en la que se habían sumido. Un pesar, un vacío viscoso y monstruoso en el pecho y la garganta, del que él mismo era incapaz de liberarse.

Dio unos pasos dudosos, en direcciones que ni siquiera supo cuáles eran. Su cabeza se perdía en una vorágine de imágenes: el cadáver de Nad, el enloquecido sectario, las amenazas de Tuétano, las palabras del caimántropo y su horrenda mutación, el relato de Hyun acerca de las mazmorras. Quizás solo el recuerdo de Tersa, en apariencia no peligrosa, y de Dafne, en cuyos ojos también había visto ese destello maldito, logró que no cediera a la desesperación allí en medio.

El paso de Tuétano sobre el torreón le hizo mirar la sombra, y dos objetos que la silueta de aquel monstruo cubrió. A un lado el collar, ante el que había acabado, con una joya cuyo rojo reconocería en cualquier lado: en medio de aquel oro, en los ojos de Daer... o en Rocavaragálago.

Al otro lado, por supuesto, estaba la vista repulsiva que solo vislumbró en el comienzo de aquella carnicería: el cadáver decapitado de Charlie. Y su muerte, la muerte de Sakrilt, saltaron a su mente, con lo descarnado de los recuerdos y de un momento donde ya no estaba luchando por sobrevivir.

Rádar no pudo aguantar más tiempo. Las amenazas giraban en su mente. Los restos de Charlie y Sakrilt, y el propio Daer, también.

De unas pocas zancadas se metió en una de las letrinas, cerrando la puerta tras él. No había visto, ni oído, a decir verdad, al resto de sus compañeros: sus ojos estaban empañados por sangre y lágrimas. Sus oídos estaban taponados por un potente torrente de emociones, tan atronador que no podía escuchar nada más.

El tipo E se arrodilló y empezó a vomitar. Los sollozos no tardaron en seguir. Y allí, durante un tiempo que podría haber sido quizás unos segundos o muchos minutos, Rádar expulsó bilis, saliva y lágrimas. Dejó salir y expresarse el espanto que se había agarrado a cada fibra de su ser, la viscosa congoja que lo había inundado, el desagradable vacío que había anidado en su pecho. Por primera vez en mucho tiempo era por completo ajeno, tanto a nivel consciente como inconsciente, a los relojes que la Luna Roja le había regalado.

839 Re: Torreón Maciel el 23/07/18, 02:30 am

Naeryan

avatar
Con el tiempo Sox dejó de temblar, los músculos negándose a obedecerle incluso para eso. El mundo había dejado de existir más que como un cuadro con la pintura reseca, una imagen estática y con apenas una sombra del color que debería. El ruido de fondo no parecía formar parte de ella, como si el carabés se hubiera adentrado en un estrecho túnel.

Si parpadeó en todos aquellos minutos no se dio cuenta. Miraba sin ver a un punto más allá del cuerpo de Dafne, que tampoco enfocaba al cadáver decapitado ni a ningún otro objeto del patio. Oyó muy de lejos las pocas palabras de la chica, y más tarde lamentaría no poder recordar aquel momento con nitidez. Conforme más tiempo pasaba más se alejaba de su propio cuerpo, del espacio que ocupaba todavía de rodillas en aquel patio ensangrentado.

En la distancia los sonidos habían cambiado a toses bruscas. Sox no los reconoció como arcadas ni tampoco a quién vomitaba. El carabés había olvidado que existía.


_________________________________________

"And if you gaze long enough into an abyss, the abyss will gaze back into you."
Al veros conspirar... (CLICK):


Al poner un evento... (CLICK):
Durante el transcurso del evento... (CLICK):

840 Re: Torreón Maciel el 24/07/18, 02:30 am

Dal

avatar
Eriel llegó a la planta baja a tiempo para ver como los colmillos del caimántropo se clavaban en la carne de su hermano.

-¡Barael! - gritó con desesperción tiñendo su voz. Si aquella cosa había reventado la cabeza de Charlie cual fruta madura... ¿qué no haría con el cuerpo de su hermano?

Lleno de miedo y preocupación el cuerpo del más joven se paralizó. Sak sin embargo saltó a defender a Barael y, lleno de vergüenza por no haber hecho lo mismo Eriel obligó a su cuerpo a moverse.

Su arco estaba tirado allí en el suelo con su carcaj de flechas. Se aprestó en recogerlo y en el tiempo que tardó el monstruo de escamas rosas había soltado a su hermano, el cual estaba más intacto de lo que Eriel pensaba. En ese momento el caimántropo se peleaba con una clinger que parecía tener las de perder.

Sin mucho tiempo para pensar Eriel llevó a cabo una cosa que tenía en mente desde hacía tiempo. Nunca había llegado a probarlo de verdad, pero la teoría la tenía clara, un metal calentado debería atravesar cosas más fácilmente.

Terminó el encantamiento demasiado tarde, el que en su momento fue Daer estaba dentro del torreón sobre Sakrilt y la estaba despedazando. Fue en el momento en que apuntó, concentrándose en el monstruo que tenía delante, cuando vió la realidad. Y dudó, una duda fatal que lamentaría más tarde. Aquel era Daer, su compañero de criba, su amigo. No comprendía que le había pasado pero, cuando su verdadera cara se sobrepuso sobre la del monstruo Eriel volvió a oír el tañido de una cuerda, volvió a ver el cuerpo de Nad clavado por un virote de ballesta. No podía hacerle eso a un amigo.

El caimántropo por supuesto no pensaba de igual forma y, tras lanzarle con puntería la cabeza de la clinger y hacerle perder la flecha encantada, se lanzó sobre él aprisionándolo contra el suelo.

Eriel perdió todo raciocinio. Trató de empujar a la bestia con una desesperación animal. Puro instinto de supervivencia. Llegó al punto de intentar morder a la bestia con la esperanza de que lo liberase. No quería morir allí.

Con la mayor impotencia tuvo que asistir al deleite del que una vez fue su amigo. Disfrutaba con su sufrimiento. Desesperado intentó moverse mientras la garra del caimántropo se movía hacia su cara pero su peso lo aprisionaba.

De pronto su visión se tiñó de tinieblas y un agudo dolor le atravesó la cara. El grito del joven pudo oírse en todo el torreón. El dolor lo hizo consciente de nuevo, no había nada que pudiera hacer más que esperar la muerte.

<<Lo siento chicos, hasta aquí llega mi tiempo con vosotros. Perdóname hermano, siento no haber sido más fuerte. Salvaos, por favor.>> esos fueron sus últimos pesamientos.

No tuvo tiempo de pensar en más antes de que el peso de la bestia se aligerase. Eriel abrió el otro ojo y tras un filtro rojo comprobó con asombro que Daer salía por la puerta del patio levitando. Pronto oyó un ruido fuerte afuera, seguido de otro que pronto se volvió viscoso.

Con la curiosidad a la par que el dolor Eriel se puso en pie. La sangre le goteó por cara y cayó al suelo dejando un rastro tras de sí. El ruido ya había acabado y el grito de Tay le llegó al alma.

Con esfuerzo y algo tambaleante el nublino salió al patio. La escena le rompió el corazón cuando unió las piezas de lo que había pasado. Dafne la había salvado la vida y eso le había costado la suya.

Se acercó a Tay y se dejó caer cerca de él. Le puso una mano en el hombro y sollozó.

-Lo siento - dijo con lágrimas cayendo por su cara, del ojo derecho la sangre manaba.- Lo siento, Tay - repitió sumiéndose en la desesperación de la realidad que estaban viviendo. Un compañero había matado a otros tres y ninguno había podido pararlo.


_________________________________________

Soy Dal, hijo del Estío y el Crepúsculo. Señor del Vacío y Amo del Infinito. Destructor de Mundos y Artífice de Infiernos. Conde de la Nada y Duque de los Océanos. Rey del Purgatorio y Terror del Cielo. Marqués del Inframundo y Barón de la Muerte. Por todos estos titulos, Invitado, reclamo tu vida para mí .

841 Re: Torreón Maciel el 24/07/18, 06:10 pm

Reifon

avatar
Aire calmado lleno de nuevo sus doloridos pulmones, solo para contemplar la muerte de una amada y el llanto de un amante. Comprendía el llanto, pero no lo compartía y se preguntaba si podría llegar a llorar así alguna vez.

Su hermano lloraba con el amante, Sox, Siete y Hyun estaban paralizados y Rad corrió al baño a vomitar todo aquello.

Era su culpa, debería haberle dado instrucciones precisas a Dafne y no simplemente una idea. Y ni siquiera estaba triste.

El remordimiento sustituía a la envidia por momentos.

¿Cuántas veces hice esto con mi tía? -Nunca las había contado pese a ser pocas. No eran importantes.

El nublino esperó un poco y luego se arrodilló en frente de Tayron dándole el anillo a su hermano para que lo usara como quisiera. Apoyó suavemente la mano en el hombro y usó algunas de las palabras que su tía le había enseñado.

-Ambos sabemos lo fuerte que era y mucho mejor que nadie. -Empezó. -Siempre sonreía cuando tú lo hacías y estoy seguro de que ella quiere seguir viéndote sonreír. -El nublino llevo su mano al pecho del humano y se comenzó a levantar. -Así que llora todo lo que necesites ahora pero no le niegues tu sonrisa ahora que ella estará aquí contigo. -Dijo haciendo una leve presión en la zona de su corazón. -Vuelve a levantarte Tayron, y hazla feliz demostrándole que puedes ser feliz.

Una vez levantado del todo Barael se acercó a Sox y luego a Siete hablándoles alto y claro.

-Llevad a los demás arriba y descansad. Yo me encargo de todo.


_________________________________________

Un blanco mas oscuro que el negro.

Un negro mas claro que el blanco.

El gris se desborda en mil tonos.

Y el arcoiris se hunde en monotonia.

842 Re: Torreón Maciel el 25/07/18, 04:31 pm

Kial

avatar
Eterno, iba a ser un momento eterno, y en cierto modo aburrido.

¿Pero quería que terminara? No dejaba de ser muy duro, muy triste, muy doloroso. Una escena que golpeaba a cada rato al chico coreano, recordandole que si, que había ocurrido de verdad. Que otra vez se había confiado. Que otra vez había perdido a sus amigos mientras trataba de huir. Pero Hyun no dejaba de estar perdido en su mente, ajeno a sus propios gemidos, pero inundado por las lagrimas que caían continuas por sus mejillas. Y en el momento que se movieran el tiempo volvería a su cauce, la luna volvería a ser real y sobrevivir volvería a ser la prioridad.

El nublino devolvió la vida a su ritmo. Y con ello Hyun rompió a llorar con más fuerza que antes. Pero no estaba conmovido por la escena que se desplegaba frente a él. Estaba cabreado.

- No.- Se sorprendio de lo clara que había salido la palabra de su boca. Aunque acto seguido rompio a llorar de nuevo. Las frases de Barael parecían las de una peli cursi escrita por alguién que no sabía lo que era perder a alguién que te importa de verdad. Y encima que Barael fuera el que lo dijera le enervaba aun más al coreano, dada la obviedad de que no eran amigos, y nunca lo habían sido. Quien le daba derecho a hablarle así. Si alguién tenía razones para no volver a sonreir era Tayron. Y si alguién tenía que callarse era Barael. Este momento, era del humano, el dolor, por mucho que todos lo sintieran, era del humano, y no podían si no dejarle estar. Además que se ofreciera a librarse de los cadaveres sin más le ponía de peor humor, Daer y Salkrit no le importaban fuera del asco que le provocaran. Pero no pudo enterrar a sus amigos de margalar y no iba a permitir que tiraran los cadaveres de Charlie y Dafne donde le saliera del culo. Otra prueba clara para Hyun de que el nublino no sabía o no le importaba lo que sintiera Tayron. Lo que sintiera Hyun - No. No pude... Que te has... No pude enterrar a mis amigos... Esta vez si. - Le hubiera gustado decir "que te da derecho a librarte asi como si nada de nuestros amigos", "que coño dices" o incluso "no le toques" cuando el nublino se agachó al lado de Tayron. No obstante se quedaron en unas frases inconexas y poco claras, interrumpidas por sus gemidos a cada rato. Hyun se llevaba las manos a la cara, quitandose las lagrimas y los mocos, sin enfocar la vista.

843 Re: Torreón Maciel el 25/07/18, 05:55 pm

Alicia

avatar
Siete no dejó que su mirada paseara demasiado por la escena, el cuerpo recogido para alejarse en lo posible de los restos. Le daba miedo tocar la muerte. Se había perdido las palabras finales entre los dos humanos, pero veía los hombros hundidos de Tayron, el temblor que provocaba el llanto cerca de él en los que quedaban y que se percibía incluso de espaldas, en el ruido de sus respiraciones.  Tragó saliva y mocos y cerró los ojos.  Respiró una vez antes de obligarse a mirar, a seguir las zancadas de Rad con la mirada, y moverse al localizar a Eriel, llorando sangre.  
Todo era discordante, pedazos de realidad mal pegados y Siete estaba dentro y fuera de ella, como un pensamiento añadido tarde al margen de un libro. Por eso, lo absurdo de Barael hablándole a Tayron como si se conociesen, pidiéndole que sonriese tan pronto, solo quedó como otro imposible más. A Siete no le quedó espacio a reaccionar.
Parpadeó cuando vio a Barael dirigiéndose a él y a Sox. Se hubiera sentido tentado de dejarle hacer y olvidarse de aquello, pero incluso sin escuchar la negativa deslavazada de Hyun, sabía que no era correcto.

- Quizás deberías atender a tu hermano- dijo, sin mucho espíritu. Hacía que el tono de su voz sonara extrañamente relajado, aunque siguiera goteando lágrimas en la camisa-. Deberíamos discutir primero que hacer con… encontrar un sitio, para ellos. Eran importantes para todos, no es una decisión de la que puedas hacerte cargo, Barael.

Hizo una pausa para contraer el rostro, e intentar contener un sollozo y el asco involuntario.
- Traeré ollas con agua y jabón.



Última edición por Alicia el 26/07/18, 03:12 pm, editado 1 vez


_________________________________________

-

844 Re: Torreón Maciel el 26/07/18, 03:05 pm

Aes

avatar
El humano se ahogaba, sentía como si su cuerpo descendiera más y más en un punto muerto de no retorno, con la respiración en segundo plano, únicamente boqueando entre sollozos cuando sus pulmones iban a estallar. Incapaz de permitirse un segundo en el que pensara en otro amigo caído. No dejaría de repetírselo en la cabeza durante bastante tiempo con miedo a decirlo en voz alta por si terminaba creyéndoselo, ojalá hubiera sido una baja aquel día. Enterrado junto a ella pero no confinado a una vida en la que su recuerdo solo era dolor. Un dolor tan agudo que embotaba sus sentidos.

Estaba desplazado, consciente y voluntariamente desplazado a la vez que no lo estaba. Porque no podía enfrentarse a una realidad más grande y monstruosa, no estaba preparado para lidiar con cuatro muertes, ni siquiera estaba listo con una. Siempre se había mantenido distancia con aquellos momentos en los que sus abuelos, por la edad, perdían a viejos amigos. Ni siquiera se había replanteado lo que significaba. Ahora lo comprendía, entendía sus expresiones, nuevas caras surcadas de arrugas. Porque seguían adelante pero no olvidaban, Tay podía ver a aquellas pérdidas en los rostros de sus abuelos, pero solo ahora con aquella cicatriz en el pecho abierta en canal. Se desangraba, deseaba desangrase.

El contacto de Eriel llegó ajeno a su hombro, en otro momento lo habría agradecido, tocar algo vivo, sentir calor humano. Pero lo sintió frío, yermo. Como un peso muerto más en sus hombros. Apenas lo notó, podría haber sido cualquiera y no le importaría. Podría haber sido el gobernador de aquella ciudad condenada avisando de que les dejaría libres y no le importaría. Ya no quería ser libre, no lo sería nunca. Solo le quedaría la prisión de cadáveres a la que había llegado con ilusión meses atrás, porque viajara a dónde fuera un pedazo de él, un pedazo grande, también había tocado aquel colgante, y los había salvado a todos antes de morir. Dafne le había pedido que viviera por ella, sin saber que ambos estaban muriendo.

Tay se negaba a salir de su realidad, entablar otro contacto visual que no fuera el cuello sin pulso de Dafne y sus ojos, perdidos en algo que jamás podría ver. Barael lo estaba sacando, se estaba viendo forzado a girarse, a rendir cuentas. A... ¿sonreír?.
-...yo- el belga se giró con lentitud, pareciendo que miraba a Barael, pero con la mirada puesta en algo detrás suya. Las palabras del nublino sonaban debajo de agua, sin llegar del todo con claridad. Pero fueron suficientes. “Ambos sabemos lo fuerta que era”. Era. Pasado. Tay sintió un desgarro punzante y sus ojos se nublaron, no sabía si porque su cuerpo dijo basta o por las lágrimas. Se apoyó levemente en Barael para no perder el equilibrio que fue el tiempo justo en que el nublino llevó la mano a su corazón. Se apoyó solo unos segundos, pero jamás había sentido tanto asco en su vida, con los ojos desquiciados pareció fijar su atención por fin en él. Aunque no del todo. Únicamente porque lo necesitaba, se lo exigía así mismo. “Era. Sonreía”. Que suerte poder hablar con tanta facilidad de esa forma, a él solo le producía ardor.- ...vete- y se deshizo de su contacto, al igual que del de Eriel sin querer al sacudir el cuerpo para evitar que sus pieles rozaran. Quería gritar, en su cara, un grito largo y certero de desesperación. Y a la vez desplomarse en el suelo y aferrarse a sus rodillas para no dar con la barbilla en el suelo, contradictoriamente teniendo que volver a tocarle. Qué le importaba a él su sonrisa, no le importaba nadie. Ni Dafne, ni él, ni Eriel. Pero decirlo era más complicado porque mantenerse en el hilo de una conversación para Tay significaría dejar de llorar intensamente- tu...- hermano, quiso decir, que se ocupara de su hermano y le dejara en paz, pero tampoco pudo- largo-sin haberse levantando siquiera terminó por volverse de nuevo hacia Dafne- largo.

La voz de Siete a su espalda también le hizo reaccionar, aunque solo quisiera silencio. Entendió por el contexto.
-No- aunque no fue tan determinante como hubiera querido por el quejido de su garganta al hablar- de... ella de...- hizo un esfuerzo sobrehumano- me encargo yo- y seguiría allí hasta que el grupo finalmente decidiera ponerles fin a los cuatro. Tayron continuaría abrazando el cuerpo y meciéndolo con temblores en las manos.


_________________________________________

" Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Son Un Sentimiento Suspendido En El Tiempo, A Veces Un Evento Terrible Condenado A Repetirse."

845 Re: Torreón Maciel el 26/07/18, 11:00 pm

Reifon

avatar
Rechazo y más rechazo, lo mismo de siempre, intentaba ayudarles por muy inútil que fuera pero siempre desembocaba en lo mismo.

Odiaba cuando su abuelo tenía tanta razón.

Pero no sintió ira, estaba... cansado. De todos ellos y de tratar de hacer algo. ¿Y porque hacer algo? ¿Que ganaba? ¿Acaso yo mismo quiero estar con ellos? ¿Para qué? ¿Más odio? ¿Compañía? ¿Pero...? ¿Y si...? Preguntas sin respuesta que no le llevaban a nada, no se entendía y no entendía a nadie, pero si de algo estaba seguro era de que lo que más cansado estaba era de ocultarse a sí mismo.

-No me refería a ellos. -Dijo a Siete. -De hecho ni siquiera podría manejar los... manejarlos bien. -Enseño su mano y su muñón hecho trizas a modo explicativo. -Decía de limpiarlo todo y organizar. Es lo que... lo que gente... -Respiro hondo y tosió por ello, había pasado toda su vida tras máscaras y escondiéndose del mundo. Ya no tenía sentido. -Lo que la gente como yo debemos hacer. -Dijo finalmente. -Vosotros deberías descansar, si. No necesitáis forzaros a esto.

¿Porque seguir insistiendo? No lo sabía. Pero poco a poco se dio cuenta de que estaba triste y tenía miedo. Triste de no poder ser como ellos. Y miedo de quizás no poder llorar ni a su hermano.

Poco a poco el enorme mordisco en su torax se iba tornando negro.


_________________________________________

Un blanco mas oscuro que el negro.

Un negro mas claro que el blanco.

El gris se desborda en mil tonos.

Y el arcoiris se hunde en monotonia.

Contenido patrocinado


Volver arriba  Mensaje [Página 70 de 80.]

Ir a la página : Precedente  1 ... 36 ... 69, 70, 71 ... 75 ... 80  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.