Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Torreón Letargo
por Tak Hoy a las 01:51 am

» Faro
por Bellota Ayer a las 11:29 am

» Torreón Maciel
por Zarket Ayer a las 12:03 am

» Acantilados
por Bellota 16/10/17, 12:02 pm

» Trama
por Giniroryu 16/10/17, 03:01 am

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 1 Registrado, 0 Ocultos y 2 Invitados

Tak

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 35820 mensajes en 683 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Vuelta a la Sede tras la fiesta del Pub Muerto.

Ir a la página : 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 2.]

Muffie

avatar

Karime bromeó con el vampiro todo el trayecto. Saren daba signos de estar medio consciente, balbuceaba o murmuraba algunas cosas y se agarraba de vez en cuando más fuerte a su cintura.

- Si sigues así, yo no respondo- le advirtió ella con una sonrisa picara y soltando una risa.

Aunque el camino se hizo algo largo por las eses que iban haciendo de lado a lado de las calles, no tardaron mucho en llegar a la sede, donde Karime guió al selkie hacia la habitación de ella.

- Me llevo a este pimpollo a dormir la mona - le dijo al vampiro sonriendo-. Si quieres unirte mi puerta está abierta y mi cama lista y preparada. Es grande y blandita, cabremos los tres sin problemas. Piénsalo- le sugirió guiñándole el ojo y lanzándole un beso sugerente.


_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Red

avatar
Saren, semiinconsciente, caminaba apoyado en Ka sin demasiada elegancia. Apenas acertaba a poner un pie delante del otro y avanzaban haciendo eses por su culpa. No recordaba cuándo habían dejado el Pub ni cuando se les había unido Pablo, pero tampoco le importaban demasiado dichos detalles: la fragancia de la libense era lo único reseñable de aquel paseo.
Comer cerezas es bueno cuando la pluma tiene tinta —afirmó convencido en un momento dado, estrechando más la cintura de su amiga antes de volver a murmurar cosas sin sentido.

De vez en cuando se reía solo, como si asistiera a un espectáculo cómico que solo él podía ver, pero también a veces se quedaba callado con expresión sombría, asaltado por algún pensamiento nefasto relacionado, posiblemente, con los difuntos mercenarios de Gar. El alcohol estaba haciendo estragos en su tren de pensamientos, pero cuando avistaron la Sede terminó de decarrilar y solo la promesa de una cama cómoda en la que echarse ocupó su mente.
Duerme bien, Valek, y no te muerdas la lengua en sueños —se despidió del vampiro en las escaleras con tono tajante. Estaba saboteando la invitación de la morena a posta, pero no terminaba de ser consciente de ello.

En cuanto el humano desapareció de su vista el selkie volvió a centrarse en su compañera, dedicándole una nueva sonrisa somnolienta antes de perder el equilibrio. Por suerte para él la licántropa estaba sobria y evitó que se desplomara.
¿Por donde queda esa cama? —preguntó algo mareado—. Si no hay espacio suficiente para los dos siempre podemos ir a mi habitación —sugirió con la mirada enturbiada—, pero no quiero dormir solo esta noche... Además, estoy seguro de que eres mucho más blandita que mi almohada. —afirmó con una sonrisa entusiasmada.

Poblo

avatar
La vuelta a la sede fue… como la esperaba. Lenta, con Saren incapaz de moverse sin ayuda y Karime siendo Karime.
Tras llegar a la sede me dí cuenta que no nos dirigíamos a la habitación del idrino, pero tampoco le dí importancia, y me limité a esquivar la última proposición de la libense.
Agradezco la invitación, pero me temo que voy a declinar la oferta. Por muy tentadora que sea, esta noche reconstruir el techo de mi cuarto tiene prioridad. Sería muy descortés no dedicarle a tu anterior invitación la atención que se merece.

Me despedí también de Saren y me di la vuelta para irme, pero al final suspiré y me volví para añadir algo. –Lo admito: La fiesta estuvo bien. Puede que deje de negarme a asistir a las siguientes a partir de ahora. –No mentía, contra todo pronóstico había acabado pasándolo bien, y había empezado a preguntarme si aislarme de todo el mundo había sido tan buena idea después de todo.

Sin embargo mis últimos pensamientos antes de volver a mi habitación fueron al final para Saren.
“¿Está bien haberlo dejado solo con ella en el estado en que está? Bah, pase lo que pase probablemente mañana no lo recordará.

Muffie

avatar

Karime sonrió más ampliamente ante la respuesta del vampiro.

- No hay problema. Por hoy puedo dejarte ir en paz teniendo en cuenta que no voy a irme a la cama sola, pero no te confíes. No voy a dejar de tentarte siempre que pueda- le advirtió guiñándole el ojo antes de darle un golpe a la puerta con la cadera para abrirla. Pablo volvió a hablar y Karime le dedicó una sonrisa lobuna-. Me alegra oír eso- dijo con una mirada pícara y maliciosa dejando entrever intenciones y planes poco inocentes.

Sin perder tiempo, la licántropa hizo pasar al selkie a su habitación cerrando la puerta tras ellos con el pie.

- Te aseguro que soy mucho más blandita y cómoda de lo que nunca será tu almohada. Especialmente en dos puntos de mi cuerpo muy significativos- le contestó con picardía mientras le sentaba en su cama-puff-. Y tranquilo, Burbujita, no vas a dormir solo. Nunca permitiría tamaña herejía. Y, no sé si eres consciente, pero soy una gran compañía nocturna.

Una vez segura de que el idrino no iba a caerse de su cama, la libense desapareció tras las cortinas que cubrían una de las esquinas de la habitación donde Karime había montado su vestidor. Minutos después la loba salió desvestida, únicamente cubierta con una camiseta ancha que le llegaba a los muslos, y se acercó a su lavabo donde se quitó tanto el maquillaje como las coletas.

Aunque Karime solía dormir desnuda se había agenciado esa camiseta para pasearse por la sede recién levantada evitando así tener que vestirse por completo. El hecho de que no fuera a dormir sola ni fuera a tener lo que ella llamaba diversión horizontal, le había hecho decidir vestirse con aquella prenda.

- Vamos, Burbujita, hora de hacer la cucharita bajo las sabanas como un buen matrimonio.



_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Red

avatar
Saren, ligeramente mareado, entrecerró los ojos para acostumbrar su vista a la penumbra de la habitación y dejó que Ka le guiara por la estancia sin soltar su mano en ningún momento. En cuanto alcanzaron la cama se dejó caer sobre ella agotado, soltando un suspiro de alivio al notar la suavidad de las sabanas. De no haber estado acompañado se habría quedado frito en aquel preciso instante.
No dudo que lo seas, Alfiletero, así que no tardes mucho. —murmuró en respuesta a su comentario, liberando sus dedos por fin para que la muchacha pudiera ir a cambiarse.

El idrino, por su parte, se quitó la cazadora con movimientos torpes y la dejó caer al suelo, seguida poco después por su camiseta y sus botas. Se dejó el pantalón puesto, no obstante, pues no pretendía desnudarse en cuarto ajeno y la suavidad de su material no le incordiaría durante el sueño. Ka sería la primera persona en vislumbrar el patrón de cicatrices blanquecinas que recorría su piel plateada por cortesía del difunto Verkan.
Estas preciosa. —se le escapó en cuanto su amiga salió de detrás de la cortina, esbozando una media sonrisa mientras repasaba su figura con el descaro típico de los borrachos. Sin el maquillaje era aun mas hermosa.

En cuanto la tuvo al alcance de sus manos el norteño la asió de la cintura y tiró de ella, enterrando el rostro en su camiseta a la altura del estómago durante unos instantes antes de arrastrarla a la cama. La fragancia de la libense aún le embriagaba, pero en cuanto se hundió en el colchón su percepción empezó a desdibujarse.
¿Qué es eso de la cucharita? —acertó a preguntar, su voz apenas un susurro mientras recorría el costado izquierdo de la licántropo con la punta de los dedos de su mano derecha.

Muffie

avatar

- No tienes compasión, Burbujita. Yo aquí poniendo todos mis esfuerzos en contenerme para no saltar a morderte y tú diciéndome cosas bonitas sin camiseta y con esa sonrisa comestible. Algo así debería ser ilegal.

Por un momento, la libense se quedó mirando las cicatrices del cuerpo de Saren, algo molesta consigo misma por encontrarlas sexys cuando era plenamente consciente de la causa de estas, pero el idrino enterrando su cara en su vientre la distrajo de esto. La loba soltó un chillido sorprendido cuando se vio arrastrada a la cama sin previo aviso y luego cayó riendo al lado del selkie sin que este la soltara.

- Te lo explicaré cuando seas mayor- le respondió con una sonrisa, apretujándose a él y suspirando cuando su mano comenzó a acariciar su costado-. Me lo estás poniendo muy difícil, Burbujita. No me puedo creer que vaya a decir esto, precisamente yo no tendría que ser la que se estuviera conteniendo, pero o cesas tus provocaciones o tendré que noquearte- le advirtió la licántropa. El idrino le pidió perdón y dejó de acariciarla, a lo que la loba soltó un quejido por la pérdida-. ¿Desde cuándo me haces caso? Creía que había quedado claro desde hace mucho tiempo que a mí no se me hace caso- le riñó queriendo que volvieran las caricias, consciente a su vez de que aquello resultaría casi una tortura para ella-. Solo no tardes en dormirte, ¿vale? Seré una buena chica y no tocaré más de lo debido, pero no soy de piedra.


_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Red

avatar
Saren se estremeció de pies a cabeza cuando Ka se apretujó contra él, pues el calor que desprendía su cuerpo era sumamente reconfortante, y cuando a la libense se le escapó un suspiro el chico esbozó una tenue sonrisa. La muchacha no tardó en increparle para que se detuviera, sin embargo, pues al parecer le estaba poniendo las cosas muy difíciles.
Lo siento —se disculpó alarmado, retirando la mano con rapidez y alejándola del costado de la licántropo. Su amiga se quejó en cuanto paro, no obstante, recordándole que no siempre debía hacerle caso—. Chica indecisa. —le contesto el selkie, volviendo a estrecharla contra sí mientras reía por lo bajo.

Los dedos del idrino, curiosos, rozaron la cadera de la licántropo con suavidad, bailando peligrosamente cerca del borde de su camiseta, pero al final descendieron por la curva de su cintura y empezaron a ascender por el perfil de su figura.
Eres una obra de arte, Alfiletero —comentó el norteño con una media sonrisa. No era un piropo sin más, lo creía de verdad—, y ahora que conozco tus proporciones de primera mano seré mucho más fiable la próxima vez que te dibuje. —añadió inconscientemente, confesando sin darse cuenta que ya la había retratado en el pasado. El alcohol y la fragancia de la morena nublaban sus pensamientos.

Su exploración alcanzó el cuello de la libense al cabo de un rato, y al llegar a este punto el chico redujo el ritmo, tomándose su tiempo en perfilar el rostro de la muchacha con delicadeza. Aquel juego le tenía encandilado, pero cuando alcanzó sus labios Saren se detuvo por completo, entreabriéndoselos ligeramente con sumo cuidado.
Te prometo que no tardare mucho, pero antes quiero… —susurró, acercándose poco a poco a la licántropo hasta que sus bocas estuvieron a punto de rozarse—. Maldición, no se me ocurre nada ingenioso. —concluyó, robándole por fin un beso de buenas noches. Aun sabía a cerezas.

Muffie

avatar

“Un puto premio. Una maldita calle con mi nombre. Mi increíble culo estampado en el mural de la gloria, si es que existe alguno aquí en Rocavarancolia. Una gigantesca estatua mía en medio de la plaza de la fuente para que hasta los cosechados puedan ser partícipes de mi inmenso sacrificio. Eso es lo mínimo que me merezco por estar aguantando esto. Karime, no puedes aprovecharte de tu pececito favorito, eso estaría mal. Esta ebrio, recuerda, tú no te tiras a borrachos que no hayan dado su consentimiento previamente y mucho menos si son tus amigos. Y si, posiblemente ahora se le ve más que dispuesto, pero, Karime, es Saren, tú sabes cómo es Saren. Si lo haces, mañana flipará. Y tú prefieres mil veces que lo flipe ahora porque eres increíble en el sexo (ambas sabemos que lo eres), a que lo flipe mañana por la mañana con la resaca”
. La libense no podía evitar suspirar y soltar algún jadeo silencioso al sentir las caricias que le hacía el idrino, mientras intentaba reprimirse ayudada de su verborrea mental, explicándole a sí misma por qué sería un error caer en la tentación.

Karime asintió con una sonrisa resignada y los ojos cerrados cuando Saren dijo que era una obra de arte. Obviamente, ella estaba de acuerdo, solo que preferiría que todo aquello estuviera sucediendo en un contexto menos etílico para poder demostrarle, con todo lo que ella era, cuánta razón tenía al afirmar aquello. Los ojos de la loba se abrieron de golpe y un suspiro se cortó cuando el idrino dijo que iba a dibujarla “otra vez”.

- ¿Me has dibujado?- le preguntó con una sonrisa pícara asomándole por las comisuras-. Más te vale mañana recordar algo de esto. Voy a exigirte ver esos dibujos. Además, si lo que querías era ver bien mis proporciones solo tenías que pedírmelo. Para mi será un verdadero placer modelar para ti- le dijo seductoramente, olvidando por un momento que tenía que concentrarse en reprimirse y no en provocarle más, pero recordándolo enseguida cuando el idrino comenzó a perfilar su cuello y su cara.

Karime quedó quieta y en silencio cuando el idrino comenzó a acercarse más a ella, casi lloriqueando internamente por querer y no poder. Por suerte, la maldición del selkie aligeró un poco el ambiente y la libense soltó una risa casi nerviosa por el comentario antes de que la besara, lo que no fue ninguna sorpresa para ella, ya que ya se lo esperaba.

La licántropa pensó por un momento que quizá no sería tan malo ceder un poco. Al fin y al cabo, ya podía saltarle al cuello y prácticamente violarle, que el idrino no parecía estar en condiciones para resistirse y mucho menos de querer hacerlo. La libense tuvo que recordarse lo que seguramente ocurriría a la mañana siguiente si se dejaba llevar y simplemente le dedicó otra sonrisa resignada al selkie.

- Burbujita, en serio, un día de estos, posiblemente más temprano que tarde a este paso, acabaras conmigo.


_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Red

avatar
La mente del selkie, embotada por el alcohol, no discurría del todo bien, lo que le impedía disfrutar por completo de aquella situación y comprender el significado de la misma para su yo sobrio.
Te los puedo enseñar ahora si quieres, solo tengo que acercarme un momento a mi cuarto... —empezó Saren en respuesta a las exigencias de su amiga, haciendo amago de levantarse sin demasiado éxito antes de dejarse caer de nuevo junto a la libense—. O mejor mañana, si. —murmuró ligeramente mareado, ignorando las últimas palabras de la licántropo y aferrándose a ella bajo las sábanas sin refrenar sus caricias.

El sopor empezaba a hacer mella en el idrino, sin embargo, y poco a poco sus ojos empezaron a cerrarse. La calidez que desprendía su compañera de cama era como un bálsamo para su cuerpo cansado, y su olor, salvaje y embriagador, invitaba a la inconsciencia. El norteño permaneció en silencio durante unos minutos, respirando tan profundamente que casi parecía dormido, pero al final volvió a hablar con un hilo de voz.
Siento haber bebido tanto, Ka, y siento haberte cortado el rollo con el mosquito —se disculpó, ocultando la nota de resentimiento irracional que bailaba en su garganta con una maestría impropia de los idrinos de su pueblo—. No recuerdo porque decidí que era buena idea emborracharme y ni siquiera se si fue algo consciente, pero agradezco que estuvieras ahí para cubrirme las espaldas. —agradeció, escondiendo su rostro abochornado entre el cabello de la libense y estrechándola contra su pecho.

El selkie, a pesar de la borrachera, sabía que algo en aquella situación no estaba bien. No era extraño que la morena se metiera en la cama con alguien, aunque si que lo era que solo fuera para dormir, pero para el norteño aquello era una novedad y Karime no era una chica cualquiera. Los sentimientos que el norteño llevaba años reprimiendo hasta el punto de ni siquiera ser consciente de ellos amenazaban con asfixiarlo en aquellos momentos y su raciocinio de beodo no era el adecuado para procesarlos, por eso su mente decidió darle un respiro apagándose de forma bastante repentina.
Creo que... —empezó a decir antes de quedarse sin voz, sumiéndose poco a poco en la negrura del sueño y abrazándose a la muchacha con, quizás, demasiado apremio, como si ella fuera el único salvavidas en el inmenso mar que era su cama.

Muffie

avatar

El idrino hizo amago de levantarse, pero claramente no sería capaz hasta que hubiera dormido la mona, por lo que Karime le dejó desplomarse de nuevo a su lado y asintió con una sonrisa divertida cuando este dijo que mejor al día siguiente.

Karime estaba a punto de volverse aquedar dormida pensando que Saren ya dormía cuando este volvió a hablar. La loba rió ante sus disculpas.

- Tranquilo, Burbujita. Si eres tú, puedes cortarme todos los rollos que quieras. Y lo de beber… sí que te prefiero algo más sobrio, pero a lo mejor de ser así no habría conseguido acostarme contigo- dijo de forma picara, como si no se estuviera refiriendo únicamente a dormir juntos-. No le des más vueltas. Si quieres, mañana por la mañana tendremos una larga conversación sobre esto, pero descansados y frente a un rico desayuno. Buenas noches- deseó finalmente con una sonrisa mientras Saren se aferraba a ella con más fuerza.

A la mañana siguiente, Karime despertó como todos los días: soñolienta, pero llena de vitalidad y con el pelo revuelto. Aun así, había algo distinto y es que no había podido removerse en la cama por tener a alguien aferrado a ella. Dormir en compañía no era una novedad para ella, aunque era menos común de lo que la gente podría creer. Lo raro era que hubiera permitido así como así aferrarse a su cuerpo, cuando lo que a ella le gustaba era rodar y removerse, razón por la cual tenía una cama realmente grande. Con la poca movilidad que el abrazo le permitía, la licántropa se dio la vuelta sobre sí misma y se apartó el pelo de la cara consiguiendo ver por fin a su acompañante. Una risa baja se escapó de su boca cuando vio la pacifica expresión del idrino al dormir. Oh, sí, ya recordaba la noche anterior. Y al completo, ya que, a diferencia de su compañero de cama, el alcohol a penas le había afectado. Con una sonrisa encantada retiró el pelo de la cara al selkie acariciando su cara en el proceso. En ese momento los ojos de Saren comenzaron a abrirse y la libense le dedicó una amplia sonrisa.

- Buenos días, mi pececillo durmiente. ¿Pasaste buena noche? Seguro que sí, teniendo en cuenta que has dormido toda la noche pegado a un portento como yo- le saludó mientras seguía acariciándole el pelo-. Y me encantaría seguir así eternamente, pero muero de hambre y posiblemente tú necesites una poción antiresaca, mucho líquido y algo de comer también. Así que, ¿por qué no aflojas el agarre para que pueda saltar de la cama, ir a la cocina, traernos un buen desayuno y así no tener que salir de la cama en un buen buen rato? ¿Te parece?



_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Red

avatar
Los sueños de Saren aquella noche fueron poco profundos y fragmentados. Despertó muchas veces en la oscuridad sin saber donde se encontraba, aterido de frío a pesar de la calidez que desprendía su compañera de cama, y volvió a caer en una inconsciencia turbulenta en todas las ocasiones. No descansó apenas, pero para cuando despuntó el alba había conseguido dormir dos horas seguidas sin interrupciones.
¿Q-qué... ? —murmuró con voz débil, entreabriendo los ojos con dificultad. La escasa luz que se filtraba por las cortinas le cegaba y apenas distinguía los rasgos de la libense, pero cuando se percató de que estaba reteniendo entre sus brazos a Karime su cerebro dejó de hacer contacto. El norteño, incapaz de reaccionar, mantuvo su presa durante unos instantes más con la confusión pintada en el rostro, pero al final soltó a su amiga y se alejó sobre las sábanas con torpeza—. Lo siento. —acertó a disculparse, reflejando el aturdimiento que sentía en su tono de voz.

La cabeza empezó a darle vueltas casi de inmediato y la mención de un “buen desayuno” le provocó nauseas, pero asintió vacilante y cerró los ojos para no agravar aún mas su incipiente mareo. No recordaba nada de lo que había ocurrido la noche anterior desde poco después de llegar al Pub Muerto y le daba miedo preguntar, pero se armó de valor y se dirigió a la licántropo antes de que abandonara la cama.
¿Qué hago aquí, Ka? —inquirió con una mueca. Sentía la lengua pastosa y le desagradaba abrir la boca, pero tenía que saberlo—. Tu y yo... solo hemos dormido, ¿verdad? —preguntó, visiblemente avergonzado. No pensaba con claridad.

Saren, con el pelo alborotado y unas ojeras pronunciadas, ofrecía una imagen lamentable, pero logró enderezarse con cierta elegancia mientras esperaba la respuesta y se sentó a la turca sobre las sábanas. El selkie notaba su propio pulso latiendo en los oídos, una sensación muy desagradable en su condición actual, y la expectación lo aceleraba cada vez más ensordeciéndole por momentos.

Muffie

avatar

Karime soltó una risa cuando Saren dejó de agarrarla torpemente. Como ya había esperado, la reacción del idrino le resultó adorable. Cuando el selkie asintió, la licántropa le dedicó una sonrisa antes de levantarse, siendo parada por sus palabras, que le hicieron sonreír dulcemente, como si su imagen le provocara una profunda ternura.

- Oh, cariño, no sabes lo que me gustaría decirte que no y contarte con pelos y plumas las mil cosas que hicimos ayer, pero estaría mintiendo y aunque la mayoría del tiempo me gusta jugar con la mente de la gente y ser una completa perra, a veces también me gusta ser una perra sincera- le contestó levantándose de la cama-. Lamentablemente, lo que ocurrió anoche en esta cama fue tan puro que asquearía a cualquier súcubo. Y no porque no hubiera disposición, ¿eh? Fuiste bastante entusiasta en tus piropos y he de decir que eres sorprendentemente táctil cuando bebes, lo que es un interesante descubrimiento, pero yo no me enredo con ebrios cuyo consentimiento es difuso. Además, podría haber sido genial, si, pero...-le dijo atusándose el pelo y recolocándose la camiseta antes de inclinarse hacia él entrando descaradamente en su espacio personal y mirándole fijamente a los ojos-, cariño, te quiero en tus cinco sentidos el día en el que tú y yo nos revolquemos entre las sábanas porque, créeme, vas a necesitarlos para apreciar en todo su esplendor lo increíblemente maravillosos que seremos juntos. Ni tu ni yo nos merecemos menos que eso, Burbujita.

Con un último guiño le robó un rápido pico antes de dirigirse a la puerta para ir en busca del desayuno de ambos, pero antes de salir añadió sin volver la vista y con una sonrisa pícara en la boca.

- Por cierto, ayer dijiste algo muy interesante sobre mis proporciones y ciertos dibujos. No lo olvidaré, así que creo que tarde o temprano vas a tener que enseñármelos.


_________________________________________

"Rocavarancolia es una ciudad llena de misterios y sorpresas, como un acertijo complicado y excitante."

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 2.]

Ir a la página : 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.