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Primer sueño de Nime y Sinceridad

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1 Primer sueño de Nime y Sinceridad el 25/03/16, 02:40 am

Yber

avatar
GM
Recuerdo del primer mensaje :

Nime y Sinceridad despiertan al mismo tiempo, cada una en una habitación distinta, aunque ambas iguales. Cuatro paredes de cemento las rodean. No hay puertas, no hay ventanas. Una antorcha cuelga ilógicamente bocabajo en el techo e ilumina las estancias. En la cuarta pared, una pantalla pequeña muestra a Nime la habitación de Sinceridad y otra muestra a Sinceridad la de Nime. Ambas se verán y se oirán a tiempo real. El resto de las habitaciones es todo sobriedad y abandono.

En cuanto ambas se acerquen a sus respectivas pantallas, un pequeño mensaje surgirá brevemente: "Conoce a tu contrincante". Al mismo tiempo, una voz neutra se escuchará en las dos salas al unísono:

—CARGANDO LOCALIZACIÓN: 10% COMPLETADO.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Tak


GM
En todo momento Nime cree que es el último segundo antes de ser alcanzada y morir. Pero nunca pasa, y nunca –ni en broma– se detendría a comprobar a cuánta distancia la sigue el felino, porque no es necesario girarse para saber que es poca.

En el momento en que nota el zarpazo, por fin, casi siente un alivio inexplicable porque da la persecución por terminada. Cree que ya no se alargará más su sufrimiento, pero no resulta ser como ella piensa. Por algún motivo no está siendo atacada de nuevo, así que recupera el equilibrio y continúa corriendo. No tiene constancia de Sinceridad ni de nada de lo que le sucede a la roquense.

El mar es lo que llama su atención ya en el puerto, a donde quiere dirigirse, con la esperanza de que el agua aleje al felino. Solo tal vez. Aquel no parece para nada un animal normal. Los barcos varados no son ni tenidos en consideración una sola vez: desatar las amarras y alejar la embarcación la harían perder valiosos segundos, y el felino no necesitaría más que un salto para alcanzarla. Por tanto, su intención es la de nadar y alejarse todo lo posible. A la desesperada.

Yber


GM
El hechizo de Sinceridad no funciona como cabría esperarse y una voz resuena por todo el anfiteatro diciendo lo siguiente: "Nunca sacarán su magia fuera de mi memoria, ¡voy a acabar vomitando púrpura!". Sin embargo, las repercusiones negativas no recaen sobre la roquense, sino sobre su objetivo. El pelaje de la bestia majestuosa que había perseguido a Nime engrisece y se cae a parches. La piel que clarea se ve arrugada y el puma de seis patas pierde la capacidad de levantarse para desatarse de su enredo.

Nime se libra de su persecutora sin saberlo, pero llama la atención de algo peor. En el segundo que sumerge el primer pie en el agua; un tentáculo deforme, cubierto de pelo, plumas y escamas la agarra del tobillo y la arrastra a las profundidades. Bajo el agua, Nime apenas percibe varios ojos clavados en ella, pero no puede ver a su atacante hasta que no la alza de nuevo sobre la superficie del agua. Nime queda bocabajo frente a un amasijo de ojos llenos de horror y cientos de picos cartilaginosos abiertos de par en par, cantando la historia de la religión roquense con una armonía sobrecogedora.

La libense es presa de una químera formada por todos los miembros del Coro conocidos por Sinceridad, pero ni la propia Sinceridad podría reconocerlos, convertidos como estaban en una suerte de pulpo grotesco. Sin embargo, la roquense tiene cosas mejores que hacer, pues es casi la única persona que puede impedir que la pequeña Nime muera a base de ser estrellada repetidas veces contra la arena de la playa.

Jack


En la ocasión anterior seguramente tuvo mucha suerte, pero ahora era prácticamente imposible no acertarle con el hechizo. Estaba plenamente convencida de ello al dispararlo, y el resultado no defraudó. No obstante...

<<¡Eso no es lo que pasó antes!>> La roquense observa de hito en hito a la criatura. No es el mismo efecto que antes, pero sea lo que sea le está afectando y el coloso cada vez parece menos capaz de continuar la cacería. No sabe si ha muerto, pero al menos está inmóvil. <<Podría acercarme y comprobarlo o matarlo del todo... Si es que puedo atravesarle con estas armas>> piensa, pues no confía mucho en lo que lleva encima. Al menos... No, espera, ¿y la hembra?

—¡Nime! ¿Dónd... ¡NIME!

No hay ni rastro de ella. A simple vista. Apenas le da tiempo a aterrizar del todo antes de escuchar un chapoteo hacia fuera. El grito le llega antes de que se gire del todo hacia la orilla. Se paraliza al momento, con una pata todavía retrasada, sin haber finalizado el giro. Por suerte, pero por necesidad e instinto más que nada, apenas tarda unos instantes en recobrarse. No sabe qué es aquella cosa gigante que sujeta a Nime como tampoco sabe qué es el bicho desplomado que tiene detrás. Solo sabe que detesta aquella ciudad. Odia que todo sea tan monstruoso y haya criaturas horribles tan grandes, colosales. Y aquel sitio, aquel espectáculo del que forman parte. Pero también lo que está a punto de hacer, cuando la alternativa sería más sencilla.

—La va a destrozar... ¡NIME!

La roquense vuelve a lanzarse al aire, en diagonal hacia arriba y hacia ambas criaturas... Hasta que ve qué es exactamente aquella cosa. Traga saliva. Otra vez. S... Es gente del Coro. Náuseas. Reconoce rostros entre los cuerpos maltrechos
que dan forma a todo ese... horror. Se tiene que obligar a seguir aleteando o caería al agua, y no sería muy sano que digamos. Si antes lo pensaba, ahora es más acuciante: aléjate de ahí. <<A saber cuántas de esas criaturas hay bajo el agua, o a saber si no es aún más grande. Y si tiene un tentáculo, puede tener más>> Al menos, no se ha acercado demasiado y no quita ojo al mar bajo sus patas. Muy abajo. Tanto, que Nime queda por debajo de donde está la emplumada.

Además, con las armas que tiene poco puede hacer. Lo más efectivo y rápido que conoce... El hechizo. ¿Contra el tentáculo o contra la parte visible del bicho por encima del agua? Contra lo primero lo tendría más difícil ya que lo movía... pero podría acertarle a la "cabeza" o lo que fuera aquello que asomaba. No tenía tiempo que perder, así que conjura el hechizo. Por tercera vez. <<Ojalá que sea la última, ¿qué cosas peores pueden atacarnos?>>


Offrol: tirada doble: una para ver dónde apunta y otra para el hechizo en sí.Fifty/fifty cabeza/tentáculo.

Rocavarancolia Rol


El miembro 'Jack' ha efectuado la acción siguiente: Número Aleatorio


#1 'Dado de 100 caras' : 11

--------------------------------

#2 'Dado de 100 caras' : 57

Tak


GM
La pequeña libense no llega ni a echar a nadar en el puerto, sino que es atrapada, y no por quien ella esperaba. La confusión ahora es aún mayor. Bajo el agua apenas puede ver nada, solo sabe que algo la constriñe, y el agua salada se cuela en sus ojos y en sus pulmones. Cuando es levantada fuera del agua no para de toser, pero lo que ve la hace chillar entre sus sonidos de ahogo. Es sostenida boca abajo por un monstruo inexplicable y grotesco. Algo que recuerda a su compañera, un híbrido grotesco de muchos como ella. Le parece oír la voz de esta a lo lejos pero no puede voltearse para localizarla. Aquella monstruosidad aparenta tener algo que ver con ella, pero Nime en el fondo no considera que constituya una diferencia muy grande. Es irrelevante si son sus captores o su compañera quienes la atacan. Lo que no quiere es morir. Por eso patalea intentando soltarse, a la desesperada, casi por reflejo.

Yber

avatar
GM
El nuevo pulso púrpura golpea la enorme masa quimérica y esta comienza a supurar espuma blanca por cada una de sus bocas. Los miembros del coro tratan con todo su ser entremezclado de continuar con su oración religiosa, pero el cántico histórico se ve manchado por balbuceos y toses de roquenses ahogándose en su propio vómito. La bestia, el todo de aquel conjunto, enfurece y golpean a nime contra la orilla con toda la fuerza que aquel enorme cuerpo les permite.

El juego se acaba para nime. Durante unos segundos puede sentir la brisa marina como si descendiera por un tobogán, de forma que podría parecer casi agradable, y de repente, choca y la realidad a su alrededor va y viene: piernas rotas; fuego en los pulmones; extremidades sin respuesta; un dolor punzante en la cabeza; un fuerte pitido; agua en la boca, arena en la boca, sangre en la boca. La libense desconoce si tiene los ojos abiertos o cerrados. Todo lo que ve es una negrura que acompañará su dolor hasta que este, junto con ella, se desvanezca.

Nime está rota en el suelo, pero Sinceridad no verá su situación cambiar ni un ápice. El público no se levanta, la gente no aplaude, el altavoz no resuena por todo el campo para concederle la victoria. La roquense no ha ganado nada.

La químera del Coro se sumerge, dejando la superficie cubierta de vómito blanco, y lanza sus largos tentáculos contra sinceridad. Para la traidora a la religión vocal, volar no servirá de nada. Ganar altura no la salvará: los tentáculos podrán alzarse tanto como ella, tiene que esquivarlos, defenderse o atacar.

En uno de sus últimos atisbos de conciencia. Nime escucha un ronroneo cálido y agradable entre el pitido que ocupa su calavera. Debido a su falta de sensibilidad, la pequeña libense no es consciente de lo cerca que está la reina puma. La felina se había acercado a su cuerpo destrozado haciendo acopio de sus últimas fuerzas y le había lamido las heridas antes de tumbarse junto a ella, para morir a su lado.

----

La conciencia de Nime se apaga en el sueño, en el cual yace muerta por fin, y despierta de forma súbita en la cama de su cuarto en Letargo. Los recuerdos del sueño son tan vívidos que, de intentarlo, la libense podrá recrear los pasos del hechizo que ha aprendido a la perfección. No olvidará tampoco a Sinceridad.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Jack

avatar
La roquense maldice a gritos el hechizo, aparentemente inocuo, cuando el terror la silencia al chocar el cuerpo de Nime contra el suelo. <<H-Ha sido culpa mía... ¡E... Ell hechizo n-no salióbienjoder y HA SIDOCULPAMÍA!>> No se le ocurre pensar que pueda haber "ganado" al morir la hembra, sino todo lo contrario. <<¡No ha sido a propósito, noqueríaesto!>> Ni siquiera sabe si está muerta, pero ¿cómo no estarlo después de semejante gol... ¡Esquivar!

El bicho marino, o mejor dicho, la amalgama de fieles al Coro que da forma al monstruo, se centra ahora en ella. Volar hacia la playa no parece una opción. Demasiados tentáculos y demasiado largos... Sinceridad lo ve claro: tiene que luchar y huir como sea. Tiene las manos vacías, pero aún le queda la magia Indecisa. Las armas se quedaron en tierra cuando lo conjuró por primera vez, así que no podrá usarlas a no ser que logre huir. Intentará esquivar a la criatura mientras pueda lanzarle el hechizo. Pero sabe que lo tiene crudo. <<O pasado por agua. O rebozado en arena y sangre...>>

Ya no tiene ni que recordar el hechizo, le sale prácticamente sin pensarlo. Lo apunta contra cualquier tentáculo que vaya a por ella.


_________________________________________

Die wahre Macht, die uns beherrscht, ist die schädliche, unendliche, verzehrende, zerstörende, unstillbare Gier...
Spoiler:
El verdadero Poder que nos controla es la vergonzosa, interminable, desgastante, destructiva e insaciable Sed...

Compis de Sinceridad:
De momento, estos son los deseos/nombres que Sinceridad coloca a sus compis:
Sox= Chamán
Nadzieja = Silencio
Mónica = SinGritos
Tay = Directo
Eorlir = Mapa
Ina = Tímida
Eriel = Fanático 1
Barael = Fanático 2
Dafne = Cría
Lorenzo = Enrevesado
Sakrilt = Sakosa
Siete = Dudoso
Rádar = Callado/Carabés
Fahran = Madura

Warning: estos nombres están sujetos a cambios según el parecer de Sinceridad.

Rocavarancolia Rol

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El miembro 'Jack' ha efectuado la acción siguiente: Número Aleatorio


'Dado de 100 caras' : 70

Yber

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GM
Uno de los tentáculos está a punto de alcanzar a Sinceridad cuando esta conjura de nuevo el pulso púrpura. Un triángulo isosceles se abre paso a fuego en la piel de la químera y el tentáculo recula para acabar volviendo al mar. El agua salada entra en contacto con la quemadura y los gritos de dolor sumergidos de cientos de bocas cubren el mar de burbujas y el ambiente de un horrible chirrido.

El resto de tentáculos se descontrolan, rabiosos por el dolor, y logran lo que no habían conseguido antes: uno de ellos golpea Sinceridad en una sacudida espasmódica y la lanza al mar con tanta fuerza que sus alas se quiebran contra la superficie líquida. El cuerpo hundido del calamar quimérico abre todos y cada uno de sus ojos y contempla fijamente a la roquense bajo el agua.

Sinceridad ya no tiene escapatoria. Los tentáculos se lanzan con fiereza contra ella y la constriñen impidiéndole alcanzar la superficie antes de que sus pulmones fuercen una fuerte inspiración. Y el agua entra y quema y ahoga.

Ahoga tanto que así es como Sinceridad despierta en su cama, robando el aire de la habitación a bocanadas exageradas; necesitada de un aliento que en realidad no le ha faltado en toda la noche desde su cama.

Como Nime, lo recuerda todo.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

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