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Palacete

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Palacete - Página 37 Empty Palacete

03/08/11, 01:04 am
Recuerdo del primer mensaje :

Hecho en piedra gris, con forma de U, coronado por una cúpula de cristales negros y esmeralda bajo la cual hay un ventanal ovalado. Se entra por una escalinata de azulejos a un recibidor circular con dos grandes escaleras a ambos lados. Sobre este, se encuentran las habitaciones, flotando a distintas alturas.

Descripción más detallada sacada de la saga:

Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

22/02/24, 05:16 pm
La seguridad de su sonrisa tropezó con alegría por la reciprocidad de Ethan y sus primeros pasos fuera de la timidez, algo que en su sorpresa casi le cuesta un ronroneo. Su pulso daba brinquitos acorde a la animada música, más se salió de tempo por un instante cuando el londinense le pidió cerrar los ojos. Como es lógico paró quieto para no pisarlo, esperando no sabía bien el qué. En cuanto notó el peso en su cabeza abrió los ojos, dirigiendo una mano ciega a palpar aquello que llevaba.

Oh —poquito a poco recuperó su sonrisa—. ¿Me has puesto una corona?

Tenía los ojos brillantes y las mejillas calientes por sentirse todo un rey, un ego que al sobrepasarse se manifestó con un mordisquito de vergüenza que no le soltó al oír de otro regalo. La música cambió, provocando que sus orejas temblasen con un pequeño tic, y aquello sumado a que fuera el otro quien buscase entrelazar sus manos le terminó dejando cuajado. Para su "fortuna" quedarse en babia era algo habitual en él, y a pesar de que no siempre lo manejaba con la misma maestría, no le costó dejarse llevar como si no pasase nada.

¿Más regalos? Santos, no sé... —exhaló una pequeña risa por la nariz—. Haré lo que sea por ganármelo, claro.

Quizás de no estar sobrecogido por el bonito rostro de Ethan, la sinuosa curva de su cintura bajo su palma o el idílico dulzor del violín y la flauta, Nohlem habría sido capaz de algo, así fuera intuir o recordar a que podía referirse, pero su tren de pensamientos estaba en detalles más apremiantes. Eschecheniak le había echado la "bronca" pero ni de coña estaba ahora para registrar porqué. No se creía su suerte.

Por supuesto —respondió en un intento de recuperar soltura, teniendo no obstante que ser guiado primero al centro de la sala. Iba a tener que ponerse las pilas, y aunque la canción distara de ser un estilo que controlara como baile, no se quedaría pasmado ni conforme solo con el rol de acompañante. Siguió el vaivén con Ethan, movimientos amplios, cuidados y suaves que hacían ondear capa y faldas consigo—. Está mejor bailar así que en una habitación oscura sin música, ¿verdad?

Rio con ligereza, y sus ojos verdes demasiado inquietos para quedarse en los oscuros del humano buscaron calma en distintos puntos: su pelo, sus pendientes y finalmente, sus labios. El bonito degradado color fresa y el brillo que le propinaba el maquillaje los hacía especialmente hipnóticos. Una pequeña sonrisa se reflejó en su rostro.

¿Siempre has tenido los labios así de bonitos? —dijo un poco más bajo, aún si con la música sería difícil que otro le oyera. La cicatriz hacía de ellos más enigmáticos, un contraste con su aparente delicadeza, lo que le daba aún más ganas de probarlos. Probarlos... Oh. Sus ojos se abrieron un poco más, mirando rápidamente a otro lado con un leve rubor. ¿Sería eso...?—. Quiero decir- siempre los tienes... Eh. Estás muy guapo.

Una sonrisita traviesa amenazó con asomar, pero pudo camuflarla con una risa nerviosa y avergonzada, producto de su propia osadía.

¿No me puedes dar una pista... —continuó haciéndose el tonto con pasmosa facilidad—, de lo que es el regalo? Yo a lo mejor también puedo pensar algo para ti...

Ah, como había echado de menos que se le acelerase el corazón por otra cosa que no fuera muerte y desgracia. Definitivamente se quedaba con el acelerón por la cercanía de un chico lindo y las nalgadas de uno rudo.
Aes

Ficha de cosechado
Nombre: Aniol
Especie: Humano
Habilidades: habilidad manual, automotivación, olfato fino.

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

22/02/24, 06:30 pm
Ania flotaba entre movimientos de manos y pies por todo el salón de baile, las sonrisas que compartía con Ethan a cada giro chocaban contra el techo del Palacete en un intento de hacer despegar su felicidad y que ésta navegara por las habitaciones flotantes como un avión de papel.

No había temor a equivocarse, solo el mismo cuidado y esmero que solía poner a los pasteles cuando los decoraba tras varias horas de preparación ayudando a su padre. En esta ocasión la dedicación era idéntica, pero podía permitirse ser menos perfecta y salirse un poco del molde. Sobre todo en un estilo de música que no tenía muy controlado.

Y aún así su pareja de baile lo hacía parecer todavía más fácil, la polaca hasta olvidó que el medio japonés a veces arrastraba la pierna.

¡Divino! —esgrimió cuando le vio dar vueltas y vueltas con el movimiento de su falda acompañándolo con gracia.

En un momento dado Nohlem se acercó para hacer un intercambio y Ania no tuvo más remedio que ceder con una sonrisa poco sincera. No podía pretender que Ethan se quedara siempre con ella y además su nuevo acompañante no era ni más ni menos que el maestro de ceremonias.

¡Bailemos! —imitó al italiano, dejándose llevar por las circunstancias. Las princesas tenían que mezclarse con el pueblo, todo el mundo sabía eso—. Peru no me pises… ¿vale?

El principio fue desastroso pero su amigo no tardó en soltarse y ganar confianza en sus movimientos a la par que la música desaparecía para dar comienzo a una nueva melodía. La canción le recordaba más a la que se daría en un convite real.

¡Gra-cias! ¡Tu sombrero mula muuuuuucho! —le devolvería el cumplido tras arrojarse al barro con unos pasos mucho más amplios y divertidos, similares a los que el niño daba a su lado. Ania continuó con aquella danza y el ritmo irregular de su pecho se afianzó segundo a segundo al percatarse del apuro que presentaba el rostro del circense—. ¿Por qué me miras tantu? —la pregunta fue amoldada por una mueca que escondía su curiosidad latente.

Damian estaba muy guapo, pero aquello era un poco raro.

¡Tú… no pareces tú! —rio, entrecruzando su brazo con el suyo y taconeando el suelo como si pisara uvas—. ¡¿Ni yo tampoco a qué no!? ¡Somos los mejores de este planeta! —sus ojos color miel no se movían de ese pequeño universo de amistad por lo que entrever a Colmillo, a Rick o compañía era una ardua tarea.
Harek

Ficha de cosechado
Nombre: Rick
Especie: Humano
Habilidades: Puntería, habilidad mental y carisma

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

24/02/24, 12:57 am
Desde que habían llegado a la ciudad, aquel baile podía ser con mucha facilidad de los momentos más felices para Rick. Había tenido reticencia al principio, no lo negaba en absoluto, pero ahora con la música y la diversión quedaba muy lejos la posibilidad de que algo fuera mal. No cabía preocuparse por nada (a excepción tal vez de que sería mejor incluso si los que se habían quedado en el torreón estuvieran allí), simplemente el neoyorquino se dejaba llevar por la canción y disfrutar de la improvisada fiesta.

Asintió a la respuesta de Kalna, diciendo luego con tono desenfadado: -Por tiempo tienes todo el que quieras por aquí y bueno, no se si es posible venir más a menudo, pero se puede hacer un apaño en el torreón si te interesa aprender- Quedaba bastante implícito que se había otorgado el rol de buen profesor. Bailar sin música podía complicarlo un poco, pero si a la libense le interesaba y ya que ella coordinaba parte de las clases de combate, ¿qué mejor forma de devolverle el favor?

Con el nuevo ritmo el chico estaba más cómodo y podía dar rienda suelta a sus pasos. Seguir una conversación aún con la rapidez del baile no le suponía un problema, aunque las palabras de su compañera no se las vio venir y por unos momentos su compás decayó mientras las asimilaba. Durante un microsegundo, aunque no llegó a exteriorizarse, se temió que fuera a tener que tomarse más en serio de lo que había pensado el juego de la corte que habían empezado con Aniol. Claro que, sabiendo de donde venía la libense, debía ser lo más normal del mundo a diferencia que para él. Fue la sonrisa al final y el analizar rápidamente la situación lo que lo tranquilizó del todo, dejando escapar una risa. -Vale, vale, touché. Podría hacer el intento, que conste, pero en algún momento iba a quedar raro. Así que mejor dejamos libertad de expresión y todos contentos- fue bromeando retomando el ánimo del baile. Justo al acabar un giro, terminó con una sonrisa pícara añadiendo cortésmente: -¿Encuentra esta propuesta de su agrado, señorita Kalna?- Ahora estaban en paz.

El enérgico baile le estaba encantando y al menos le daba la sensación de que su compañera que pensaba parecido, o eso quería pensar. -Gracias- le respondió complacido con un guiño amistoso y una leve sonrisa. Poder liberarse un poco de toda la tensión haciendo algo que le gustaba le sentaba bien y de paso llevarse algún cumplido nunca estaba de más. Rick andaba concentrado en el ritmo más que antes, estando menos pendiente de cómo iba el resto. Mientras iban moviéndose por el salón echó un vistacillo rápido al resto. Todo parecía ir bien, aunque se extrañó un momento al posar la mirada en Nohlem. -(¿Llevaba una corona antes?)- Estaba seguro de que no, pero con lo guapos que iban todos podía ser que se le hubiera escapado.

La canción llegó a su fin, pero las notas de la siguiente no tardaron en llegar. El neoyorquino se habría esperado algo similar, pero aquello le empezaba a sonar muy medieval. En la cara se le podía notar la ligera sorpresa con el cambio de registro tan repentino, aunque no por ello iba a amedrentarse y dejar de bailar. Acostumbrándose al nuevo compás, sus pasos se hicieron más discretos y un poco menos vistosos, esperando a manejar los nuevos tiempos antes de volver a improvisar y lucirse. Además, se fijó que Kalna andaba algo más rígida, así que era mejor empezar despacio. -Esto no es precisamente algo que controle, la verdad. Aunque se le puede dar un intento- confesó con sinceridad mientras pensaba que movimientos pegaban.
Isma

Ficha de cosechado
Nombre: Damian
Especie: Humano itaiano
Habilidades: Agilidad, dibujo, espontaneidad

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

24/02/24, 04:16 pm
Los pasos de Damian se detuvieron un poco cuando la canción finalizó, pensando que los compases habían llegado a su fin pero una nueva música sonaba. Una agradable flauta agradaba los oídos del chiquillo, seguida de violines que bien podían representar la inocente vergüenza que le italiano tenía ante su amigo y princesa real.

Una sonrisa agradecida iluminó su rostro cuando Ania dijo que su sombrero era molón.

¡A mí también me gusta, gracias Princesa! —rio agarrando el ala del sombrero y siguiendo el ritmo de la princesa del baile, quien estaba dando más caña y Damian, devolviendo el gesto, se puso un poco más a su lado.

El circense estaba atrapado en los ojos de Ania, sonriendo mientras movía su cuerpo acorde a la música. Giraba en ocasiones, regresando a ver con curiosidad a su mejor amigo quien le hizo la pregunta que lo pondría en un apuro sorpresivo.

¡Ah! Eh… Ehmm... —no tenía claro que responder ante la mirada curiosa de la princesa. Antes de que él pudiese decir nada, Ania le dijo que no parecía él, hasta refiriéndose a sí mismo. Eso le hizo recuperar un poco la compostura y asintiendo enérgicamente—. ¡Eso por supuesto, no hay nadie mejor que nosotros! ¡Vamos a comernos el mundo entero! —se atrevió de agarrar de la mano a Ania, siguiendo el baile y continuando con el tema que se quedó al aire—. Y bueno, estoooo... ¡Sí que te estoy mirando mucho porque el maquillaje es una put- una currada como te queda en la cara! ¡Lo digo en serio, pareces u-una chica con todo puesto y con el vestido y todo! ¡Te queda ehhh, muy muy muy MUY bien! ¡De verdad de la buena que no miento, estas increíble y de escándalo!

Ya a ese punto estaba agarrando la confianza y montándose en el trapecio hacia el vacío con todos esos comentarios que decía mientras bailaba con mayor intensidad siguiendo la que ya de por sí subía en la música de fondo, pisando con fuerza en el suelo y manteniendo el agarre en la mano de la princesa con fuerza, teniendo un baile conjunto que por momentos iba a mejor, acostumbrándose a los movimientos del otro.

¡Es que se nos da perfecto, para la próxima te vienes a mi circo y haremos un espectáculo de la ostia para una ciudad entera! ¡Te van a tirar flores y todo con la elegancia de tu princesidad, Ania! —sonrió mostrando todos sus dientes halagando el baile genial que estaban haciendo, sugiriendo aquel plan con toda la seguridad del mundo. ¿Qué diría un público ante todo lo que estaban haciendo? La musica, todos sus amigos, el escenario. Seguro que sería la envidia de toda su familia.
Raven

Ficha de cosechado
Nombre: Ethan
Especie: Humano
Habilidades: Buen oído, valor y motivación

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

25/02/24, 11:18 am
Ethan estaba llevando su suerte definitivamente al límite, ya no era solo las sinuosas sonrisas de Connor y la extraña tensión que había quedado oculta en los probadores, es que ahora tenía el placer de bailar junto a uno de los chicos más guapos del torreón… y madre mía si lo estaba disfrutando. La presión de su palma desprendía calor propio contra su cadera, sus dedos entrelazados eran esponjosos en contraposición del tacto de metal frío de sus anillos y sus ojos… Sus ojos eran tan hipnóticos que costaba recordar que no estaban solos en aquella sala.

Su mano libre descansaba sobre el hombro del pelirrojo mientras su faldón volaba libre en cada paso amplio que hacían, suaves círculos siguiendo un compás aún lento pero igual de mágico. No entendía muy bien que estaba haciendo y los nervios empezaban a jugarle malas pasadas, risas flojas y una pierna que sin querer ser colaborativa empezaba a dejar algunos movimientos a medio hacer, obligando con cierta torpeza a que Nohlem tuviera que rebajarse a su ritmo.

-Bueno… -Inicio a hablar, agachando la vista a sus propios cinturones distraído. La vergüenza florecía de un tono rojizo en sus mofletes. -La habitación tenía su encanto, era más… íntima? Y más sencilla, eso seguro, que no veas lo que me pesa la falda.

Se río de puro nervio pues no acababa de entender el porqué de esa confesión. Ethan podría parecer elegante pero también era alguien de costumbres y sustituir el chándal ligero por ropa ajustada cubierta de accesorios acababa haciéndose notar. Ahora bien, eso no significaba que quisiera expresarlo en voz alta, como torpemente había hecho y como torpemente seguía bailando. Que la música solo fuera a más no estaba ayudando.

-¿Ah, perdón? -Su rubor estalló de golpe como fuegos artificiales, no por el halago si no por encontrarse los iris esmeraldas atrapados en sus propios labios. El joven trató de balbucear algo coherente pero su sonrisa era tan temblorosa como sus pasos, hasta su mente había activado el freno de emergencia como si pudiera poner una barrera a todos los pensamientos lúcidos que cobraban forma en su mente. ¿Quería besarlo? No, no podía ser, estaba alucinando como lo había hecho con el pelirrosa. Solo se lo estaban pasando bien, si, eso. Tragó saliva. -Gracias, ah, no se, me maquillo Aniol, no se que tienen, pensé que nada aunque me los noto pegajosos. -Una risa efímera cortó la frase. -Quiero decir, tú también estás muy guapo, siempre, ah, ahora más claro pero de base también…. eso.  

Incapaz de seguir el tempo de esa conversación se dejó inclinar levemente hacía atrás, una huída que quedaba acorde a la marcha rítmica que el baile les exigía. Su vista se perdió a su alrededor, sin encontrar nada en concreto donde poder desviar su atención, dejando que la sala acabará en un borrón de figuras a medida que los círculos se volvían más cerrados y la velocidad más vertiginosa. Le empezaba a doler la pierna y aún así su atención se veía acaparada por los fuertes latidos que resonaban por todo su pecho. Se sentía joven de nuevo, atrapado en una red de amoríos que no comprendía y que seguramente no eran más que la teatralidad confusa del palacete, por ello no debía hacerse ilusiones, ni con el felino, ni con el motero. Era el amigo de ambos, aquello solo era un juego.

Ethan acabó respondiendo a lo de la pista si, pero no como se esperaba. Una de sus botas trastabilló con la otra y en la vorágine que daba fin a la canción todo su cuerpo se impulsó hacía delante para no caer contra el suelo. Apenas logró contener un gritó de pura sorpresa, convertido en una nube de telas pomposas al impactar contra el pecho del príncipe. La mano que había reposado sobre su hombro ahora se apoyaba con fuerza por encima de los botones de su camisa y de su coleta no quedaba más que mechones cortos mal organizados. Suerte que tenía una trenza para ordenar mejor su pelo, mala que tuviera que apartarse manualmente el flequillo desordenado. A su espalda, por si no diera suficiente vergüenza la situación de por sí la música había callado abruptamente, dejándolo en el silencio horrendo de sus pensamientos.

-Perdón, fue la pierna mala… -Trató de justificarse en vano. No se equivocaba al adjudicar las culpas, pero se sentía igual de mal por ello. No se atrevía a mirarlo, presa completa de los nervios.
Kanyum
Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma

Personajes :
Jace: Dullahan, humano americano. 1’73m (con cabeza 1’93m)
Rox: Cambiante, humano australiano/surcoreano. 1’75m
Kahlo: Aparición nocturna varmana granta. 1’62m
Nohlem: varmano granta. 1’69m
Xiao Taozi: Fuzanglong carabés. 1’55m

Unidades mágicas : 5/5
Síntomas : Mayor interés por acumular conocimiento.
Status : Prrrr prrrrr

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

25/02/24, 04:20 pm
La música ganó celeridad, y si bien no la estaba siguiendo con todo el cuerpo, realentizado por la necesidad de su acompañante, sí la seguía con el resto de su ser. Era el tipo de canción que te inspira tanto que dudas si bailar con ella o pararte a escucharla como merece, un sentimiento de júbilo amplificado por las sorpresas que le daba Ethan. Puede que en la cabeza del japonés las palabras se disparasen sin conocimiento, pero para Nohlem ganaban significados ocultos. Su estupor se notaba en el ángulo de sus orejas.

Sí, era... Era más íntima, sí —contestó con suavidad, procurando no cargar de demasiado significado lo que decía. La repetición bastaba.

Para la ropa tenía una buena solución, pero no se vio con la confianza suficiente de compartirla tan pronto, especialmente con lo nervioso que parecía haberle puesto con tan poco. Sabía que la timidez en exceso era un fin de juego para cualquiera, pero Santos, que bonito era el color de sus mejillas ahora que iba tan bien con el de su boca, y que difícil era disimular su interés. Con tantos anzuelos, ¿cómo no morderlos? Se humedeció los labios en acto reflejo, sonriendo hacia otro lado.

Será brillo, ¿no? Para mantenerlos así —suspiró una risita, y aunque el rubor llevaba un rato consigo, más por el ajetreo de la canción que por otra cosa, no le importó que se realzara con su sonrisa.

Interpretó el movimiento de Ethan como un arranque a subir el ritmo, así que se permitió la libertad de girar con él entusiasmado por el compás. Los colores cálidos de la sala y los azules de la noche en los ventanales hacía del escenario a su alrededor aún más idílico, de sus compañeros un borrón en movimiento y de la presencia de Ethan una aún más física. Los dobleces en su cinturón, la temperatura igualada de sus manos, su pelo alborotándose... Y de repente lo tuvo encima, literalmente encima. El varmano abrió los ojos como platos al encontrárselo en su pecho, sujetándolo con ambas manos por donde había pillado para evitar que se deslizara al suelo, una algo más alto que su cintura y la otra en su codo. Le iba a venir bien y todo para recuperar el aire.

No, eh... —rio sin fuerzas, que no sin ganas—. ¿Estás bien? Si no querías darme una pista no tenías porque matarte —rio un poco más, ayudándole a recuperar postura. El silencio entre tema y tema pesaba, así que bajó el tono de su voz inconscientemente—. ¿Quieres que nos saltemos la próxima canción? No me importa esperar... si mi acompañante no está dispuesto —abrió un paso dirección a la salita de instrumentos sin moverse del sitio—. Podemos sentarnos donde el piano.

Las casualidades quisieron que reparase por un minúsculo segundo tras Ethan, en la puerta del balcón central con vistas a los jardines y noche perpetua. Su boca se abrió en una pequeña "o" y sus orejas se alzaron con interés.

Ooo podemos salir fuera... —miró al moreno y señaló con la mirada a qué se refería—. Las estrellas están preciosas esta noche.

Volvió a sus ojos, espectante, pensando en el simil de los luceros en estos.

>>Y hay más intimidad —continuó con una pequeña sonrisa.

_________________________________________

♪♫♬:
Aes
Aes

Ficha de cosechado
Nombre: Aniol
Especie: Humano
Habilidades: habilidad manual, automotivación, olfato fino.

Personajes : Ruth: Humana (Israel)
Demonio de Fuego
Tayron: Humano (Bélgica)
Lémur
Fleur: Humana (Francia)
Siwani
Aniol: Humano (Polonia)


Unidades mágicas : 12/12
Síntomas : Querrá salir más del torreón.
Status : KANON VOY A POR TI
Humor : Me meo ;D

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

26/02/24, 12:03 pm
El apuro de Damian se tradujo en risitas por parte de una Ania que se tapaba la boca con aire divertido, aquel chico era mucho más divertido que el bruto de las primeras semanas. La niña sentía que había dado un cambio enorme, seguía manteniendo su esencia pero ahora se preocupaba por cómo podían sentirse los demás. Ese detalle le daba ganas de ser su mejor amiga. O su mejor amigo. O su mejor lo que fuera con tal de tenerle a su lado.

¡Gracias! ¿Parezcu… una chica? —aquello solo podía considerarlo como un cumplido tan bonito que olvidó la parálisis cerebral del italiano de hacía unos segundos. No le importaba si la miraba mucho mientras siguiera tratándola así. Y además, no es que no estuviera embelesada con tanto maquillaje flamígero y tanta música, la melodía se tornaba tan vivaz que le apetecía taconear el suelo con más fuerza a la par que daba palmas a modo de coro—. ¡Parezco una chica! —vitoreó, sin saber por qué le hacía tanta ilusión. Puede que un cosquilleo en la nuca y la base del estómago le estuvieran lanzando señales que por el momento no parecía comprender.

Los pasos de bailes resultaban más fáciles a medida que el salón del Palacete los acogía como una tarima especial donde solo existían sus sonrisas y el brillo de un día que sería recordado con un cariño especial. En la pequeña cabecita de Ania no aguardaban viles sombras, ni pájaros crueles con voces de infante. Tampoco se encontraba en un planeta alejado de su familia ya que si miraba a su alrededor en cierta forma y de una manera muy extraña tenía otra a la que comenzaba a amar sin sentirse culpable.

¡Tratu hecho! ¡Iré a tu circo! ¡Pero solo si me prometes que vendrás a Polonia a hacer churros conmigo! Porfi porfa —le rogó, entrecruzando los brazos de ambos una vez más—. Yo iré pensando en una buena máscara… y tú en un delantal que te haga gracia… y ahora… ¡Ven aquí! —la princesa agarró las manos del maestro de ceremonias para girar y girar como una peonza al ritmo de la euforia de su pecho—. ¡Más rápido! —animaba con su melena oscura atrapada en aquel remolino anaranjado y lavanda, todo primavera y verano—. ¡Tan rápido que casi salgamos flotando!

Y entonces un mal juego de pies o el mareo propio de quien no sabe lo que está haciendo la mayor parte del tiempo los derribó. Ania cayó de espaldas sin hacerse mucho daño y con su mejor amigo no muy lejos. A pesar del fallo no había tiempo para decepcionarse por nada, la realeza también tropezaba.

Ay… —murmuró desde el suelo y rodando para quedar cerca del circense. No le importaba que su vestido de volantes tocara el suelo, ahora solo le maravillaba contemplar desde esa posición el entramado de habitaciones que coronaban su cabeza. La risa tardó en abandonar su garganta y su cabello se esparció como una medusa—. Damian… jeje —suspiró, cogiendo aire e inflando los mofletes—. Que sepas… que estás invitadu a mí futuro cumpleaños en la Tierra. Más que invitaduuuu…. ¡Damiancito! —cerró los ojos, dejando que el respiro se apoderara de su cuerpo. Ania no cesó de hablar a pesar de que sus pulmones se lo pidieran—. Para llegar a mi casa solo tienes que seguir la segunda estrella a la derecha... —su voz no se ensombreció en absoluto, pero algo delató un pequeño tinte nostálgico—. ¿Sabes... una cosilla? —sonrió, dejando un silencio al que sobrevino una certeza gris disfrazada de color—. A veces piensu que sumos los niños perdidos de nunca jamás.

Pero incluso ellos cumplían años... ¿No?

_________________________________________

"Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Son Un Sentimiento Suspendido En El Tiempo, A Veces Un Evento Terrible Condenado A Repetirse."

"Deja Que Tu Fe Sea Más Grande Que Tus Miedos."

"¡Se Lo Diré Al Señor Santa!"
LEC
LEC

Ficha de cosechado
Nombre: Kalna, hija de Mánide
Especie: libense, del imperio
Habilidades: Automotivación, nociones de lucha, valor.
Personajes :
Dama Puente/Kaila: Maga logomante austriaca (1.60).
Kaethe/Dama Sobras: Ghoul nublina (1.46).
Yttria: Bruja percusionista canadiense (1.53).
Amira/Cálamo : Valkyria francesa (1.63).
Kalna : Libense, del Imperio (1.78).
Nefer : Ammut hijo de luna Levyna. (1.85)

Síntomas : Su sangre adquiere un tono anaranjado y se espesa un poco.
Armas :
Dama Puente/Kaila: Magia, báculo
Kaethe/Dama Sobras: Daga, fuerza bruta
Yttria: Arco, hacha, magia, mala leche, cucharillas y otros objetos metálicos.
Amira/Cálamo: Espada corta, pegaso (shire)
Kalna : Espada bastarda; lanza y escudo
Nefer : Lanza, venenos

Status : One flesh, one end
Humor : Permanent resting bitch face

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

26/02/24, 12:25 pm
Que Rick tuviera la capacidad de autoproclamarse un buen profesor, aunque no fuera de manera explícita, era algo agradable. No había falsa modestia, no estaba haciendo de menos su habilidad. Viniendo de un mundo donde el orgullo era algo importante, resultaba impensable que no lo hiciera, pero la convivencia con los humanos le había enseñado que parecían pensar de otra manera.
Si consigues música házmelo saber —era complicado, por no decir imposible, pero para Kalna la gracia de bailar era precisamente la música, no tanto los pasos en sí. Claro que tal vez, más adelante, fuera una posibilidad.

-----

Le costó no echarse a reír con la reacción de Rick, pero consiguió que quedase en una sonrisa. Que le costase hablar como ella debía ser tan normal como que a ella le costase usar las expresiones demasiado informales que usaba él. Venían de clases distintas, y se notaba en las pequeñas cosas, pero eso no hacía que se lo estuviera pasando peor por ello.
Me parecen unas condiciones aceptables —respondió.

La canción acabó, dando paso a una de un corte más clásico, pero que sonaba demasiado delicada para su propio mundo. Aprovechó la calma de los primeros compases para observar al resto; los niños pasándolo bien, Ethan y Nohlem bailando… No se le había pasado la corona que ahora reposaba sobre la cabeza del varmano, y que antes no estaba ahí, pero le quedaba bien.

Acostumbrada a bailes que permitían menos improvisación, Kalna no pudo evitar volver a pasos más reglados, rígidos. Tenia una ligera idea de cómo bailar aquello, y no le costó nada pasar a dirigir a Rick. Sí, aquello estaba mejor, como debía ser. No iba a ser especialmente quisquillosa con la colocación de las manos, especialmente porque la canción subía y subía en intensidad, variando el compás. Ahí sí que se perdía, y solo le quedó ir añadiendo pasos improvisados poco a poco.

Era extraño, en cierto modo. Se lo estaba pasando bien. Demasiado bien. La improvisación de no conocer la música, el dejarse llevar, todo eso, le otorgaba una libertad que no sabía como tomarse. No dejaba de tener la sensación de estar al borde de un acantilado, y que se caería si se dejaba llevar demasiado. De ella se esperaban demasiadas cosas, pero ninguna de ellas pasaba por dejar de tener un control férreo sobre todo y saber comportarse en cada momento. Y allí estaba, disfrutando de bailar en un palacio en el que se había colado, con ropa que no era suya, en una ciudad a la que había ido a probarse.

Tras unos segundos, la siguiente canción comenzó a sonar. Los inconfundibles compases de un vals comenzaron a llenar la estancia. A Kalna se le iluminaron los ojos, como si todo lo anterior no hubiese importado. Ahí era donde se sentía cómoda de verdad, entre las reglas de lo conocido y lo protocolario. Cogió a Rick de la mano, llevando la otra a la cintura de él, y comenzó a bailar. Sonaba bien, con el ímpetu que se esperaría de la música en Libo.
Tú me has llevado en el swing, así que ahora me toca a mí. Es un trato justo, ¿no? —ni siquiera iba a intentar disimular que estaba disfrutando de devolverle esas palabras que él le había dicho cierta noche, cuando le había pedido que le llevase a Libo también.

_________________________________________

Regocijaos, pues ahora sois parte de la leyenda de Kalna, hija de Mánide
Harek
Harek

Ficha de cosechado
Nombre: Rick
Especie: Humano
Habilidades: Puntería, habilidad mental y carisma

Personajes :

Heridas/enfermedades : Raspazos y contusiones varias, luxación del tobillo izquierdo
Síntomas : A veces tendrá ataques de claustrofobia.
Armas :

  • Rick: Sable y arco
  • Erknest: "Espada legendaria" y cuchillas de aire

Status : The journey never ends

Humor : Cualquier cosa me vale.

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

27/02/24, 04:02 pm
El chico sonrió satisfecho con la respuesta de la libense. El ambiente general le encantaba y, aunque no podía negar que todavía se le hacía un poquito raro, que Kalna se abriera a bromear sumaba a lo bien que se lo estaba pasando. Si las clases iban a ser parecidas con gusto buscaría la música que le había pedido, aunque era consciente de que seguramente solo habría algo así en ese sitio.

Durante la siguiente canción, los pasos del neoyorquino se fueron amoldando a los de su compañera, sin ser demasiado vistosos hasta que le pillara el tranquillo al ritmo. Se fue fijando a medida que avanzaba la música que al menos Kalna tenía una pequeña idea de los movimientos para ese tipo de baile, lo cual le vino bien para adaptarse mejor. Tampoco le pasó por alto cómo iba dirigiendo, pero hasta lo agradecía en ese caso. Mejor que fuera guiando si sabía aunque fuera solamente un poco más que él, no tenía problema para ir variando. De hecho, cuando empezó a aumentar el compás a medida que la pieza iba llegando a su fin Rick se sintió un poco más cómodo para improvisar y tomar ligeramente el mando.

Poco después la música volvió a acabar, justo para que el grito del británico y un par de golpes le hicieran girarse con curiosidad. No solo Ethan parecía que se había resbalado encima de Nohlem, sino que los niños no habían tenido tanta suerte como ellos y habían acabado en el suelo. Aquello le sacó una risita divertida, seguida de una broma: -Ya veo que lo estáis dando todo, ¿eh? Al menos no nos vamos a arrepentir si mañana tenemos agujetas- Si no se acercó a ninguno en un primer momento fue porque no parecía que se hubieran hecho daño, lo cual era un alivio. Eso y porque la siguiente canción no tardó en llegar.

Reconocía el ritmo típico de vals que empezaban a tocar los instrumentos hechizados y por supuesto recordaba aquella conversación nocturna. Que suerte estaban teniendo. Volvió de nuevo a centrarse en la libense, que había tenido la misma idea que él. Por un momento, aunque no llegó a mostrarlo se desconcertó y sintió un cosquilleo al no esperarse la mano en la cintura, aunque teniendo en cuenta lo que sabía de su mundo y el rato que llevaban bailando no tardó en darse cuenta de qué pasaba. -(Tiene sentido, aunque sigue siendo curioso)- pensó. Ante lo siguiente que dijo la chica, Rick abrió la boca con una falsa expresión dolida que no pudo evitar que pasara a una sonrisa divertida reconocido sus propias palabras. -Lo veo bien- respondió mientras colocaba la mano libre en el hombro de Kalna. Menos mal que en las clases de baile había tenido que turnarse en ocasiones para dirigir, así que podría defenderse bien. -Tengo ganas de ver cómo se te da. No te cortes para lucirte, te sigo el ritmo- añadió animadamente antes de comenzar con el vals.
Raven
Raven

Ficha de cosechado
Nombre: Ethan
Especie: Humano
Habilidades: Buen oído, valor y motivación
Personajes : Ethan: Humano, Ingles/Japonés 1.75

Síntomas : En ocasiones, se le desenfocará brevemente la vista.
Armas : Ethan Lanza partesana y una daga

Status : Ciego y cojo, el chiste se cuenta solo.

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28/02/24, 02:16 pm
La timidez latía tan fuerte que con el silencio repentino solo podía escuchar cómo su corazón chocaba desembocado contra su pecho. Ethan se incorporó un tanto torpe, dando un par de pasos en el propio sitio al darse cuenta de que su pierna dolía cuando la apoyaba, no era nada nuevo pero seguía siendo un tanto frustrante. Chasqueo la lengua dejando escapar una risa vergonzosa por la situación, dirigiendo su mirada fugazmente a los niños antes de retomar el contacto visual con el felino, era irónico pero que murmuraba llamaba aún más la atención que cuando hablaba alto.

-Ah, me has pillado, un poco dramático no? Yo también lo he pensado pero como que ya era un poco tarde para elegir no caerme. -Sonrío siguiendo la broma. Ahora que había recuperado el equilibrio se permitió peinarse levemente, apartándose el flequillo tras una de sus orejas y dejando que su mano, nerviosa, descansará ahí, jugando con el mechón.

-Perdona, es que hace bastante que no… -Desvío la mirada sin saber muy bien donde poderse esconder, el rubor había aumentado presa de su propia expectación y es que no podía evitar sentirse joven de nuevo, como un chaval que disfrutaba de un pub temático. La duda le carcomía sin saber si era mejor dejarse llevar por el ambiente o alejarse antes de que fuera demasiado tarde…. pero… era difícil escoger lo segundo cuando lo tenía tan cerca. -Que no bailo con ningún chico guapo, así que eh, perdón si estoy atacado de los nervios.

Y ahí estaba, lo había dicho. Ethan tuvo que contener todo el aire para no desmoronarse en un cúmulo de inseguridades, dejando que se fuera desinflando en una risa cortada y una sonrisa engrandecida ante el temor. Quizá había sido demasiado directo, quizá había malentendido el juego… ¿Y si le molestaba? o peor aún, ¿Y sí ahora estaba incómodo por su culpa? Arrastro una de sus botas en el suelo, rascando la losa mientras trataba de buscar la forma de descongelarse. Salir fuera era buena idea, si es que estaba pulsando bien las teclas del piano y no acababa de golpear la melodía de la peor forma posible.

-Me gusta el balcón, sí.

No esperó mayor confirmación pues los nervios le llevaban a ser impulsivo, así que rehuyendo su mirada se encaminó hacía allí. Por suerte el paisaje falso del balcón calmó en cierta medida el terror momentáneo. La noche se mantenía preciosa allí fuera, era hasta nostálgico poder disfrutar de nuevo de aquella presencia moteada. Las estrellas eran un refugio que los aislaban del contexto donde estaban, permitiendo que al menos mientras estuviera dentro no tuviera que enfrentarse a la soledad de un cielo oscuro, si no al cuadro precioso de uno que brillaba con su propia personalidad. Ojalá quedarse allí a vivir, disfrutar de los vivos jardínes y los luminosos pasillos, sin polvo que limpiar, sin comida que contar…

-¿Crees que se podrá bajar? -Preguntó distraído mientras se apoyaba sobre el balcón, sus iris oscuros absortos por la diferente flora del lugar. Tan cerca y tan irónicamente inalcanzable, pues no había visto al entrar ninguna escalera de bajada. -Estaría bien poder visitarlo, aunque no me quejó de las vistas.

Terminó la frase buscando a Nohlem inconscientemente con la mirada, pues en parte las constelaciones le traían de recuerdo su rostro manchado de pecas. Siempre le había resultado guapo pero hoy, bajo esa nueva luz sus ojos parecían brillar con renovada intensidad. Mierda, la realización de cuanto de estupido tenía que verse le llevó a reconectar con las plantas más alejadas del jardín, sus mejillas vibraban de intensidad y una de sus manos decidió hacer de barrera entre ambos, ocultando su propio rostro al dejarla apoyada sobre su mejilla.

-¡Quiero decir, las flores son muy bonitas, ojalá poder llevarnos alguna al torreón! Seguro que Räg y Airi estarían encantados si se las lleváramos!!
Isma
Isma

Ficha de cosechado
Nombre: Damian
Especie: Humano itaiano
Habilidades: Agilidad, dibujo, espontaneidad

Personajes :
Síntomas : En ocasiones se desconcentra con más facilidad.
Armas :
  • Adam: Cimitarra y cuerpo de caballo. La incomodidad
  • Damian: Dientes
    Daga

Status : muñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñones
Humor : ajjaj

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28/02/24, 02:24 pm
Las palmadas de Ania sumaban mucho a la intensidad de la canción. Damian celebró con su mejor amigo o, quizás sería mejor decir en aquella situación, mejor amiga, tocando las palmas también. Se tomó genial su cumplido y vaya si Damian lo decía en serio, en comparación a las poquísimas chicas que vio en su vida Ania las superaba por goleada, hasta podría llegar muy cerca a la belleza de su madre.

En mitad del baile, Ania afirmó su deseo de ir al circo y Damian esbozó una enorme sonrisa cargada de ilusión.

¡Vale, es un trato! ¡Iré a Polonia a hacer todos los churros que queramos y a comer muchísimo hasta reventar! ¡CHURROSSSS! —asintió con el tremendo planazo que le había salido. Estar con Ania y encima hacer comida deliciosa le parecía un trato la mar de justo—. ¡Un delantal de Rambo! ¡De Rambo! —como no, quería uno con su soldado favorito.

»¡VOY! ¡Venga vamos vamos! —ambos con las manos agarradas tomaron la decisión de girar y girar y girar sin parar al ritmo de la música—. ¡HASTA QUE HAGAMOS UN TORNADOOOOOOOO! —planeó a gritos cuando se le cayó el sombrero por tantos giros. Mechones rubios adornaban la cara del chico, ilusionada por la tremenda diversión que tuvo con Ania todo el rato. Giraron cada vez más rápido, a punto de perder el control de sus piernas—. ¡JAJAJAJAJAJA! ¡VAMOS, QUE VOLAMOOOOOS!

Un traspiés conjunto hizo que el huracán se desplomase de pronto, teniendo ambas partes una caída desafortunada. Damian rodó un poco al caer, terminando boca arriba y jadeando por moverse tanto.

A-Au… Jijiji… —rió entre dientes después de quejarse un poco, caerse no quitó lo divertido que fue. Damian tocó su cabeza ya sin su adorno de maestro de ceremonias que rodó bastante lejos. Su flequillo ya estaba presente en su frente ya que se despeinó bastante y su camisa salió de su pantalón. En general tenía la ropa un poco desordenada pero eso no le preocupó ni un poco, estando a gusto cuando Ania se le acercó—. ¿Puedo ir…, de verdad? Ania… gracias princesa… Jaja… ¡Princesita Ania! —agradeció a trompicones y con la garganta un poco hecha trizas, reventado de bailar tanto—. Ya me llevara mi mamá en la camioneta. ¡Ya verás! ¡Llegaré mas rápido que la luz a tu casa! Aunque no sé que es eso de la estrella que has dicho… ¡Pero da igual! —alzó el puño para hacer notar que iba en serio con lo de ir a pasar tiempo a su casa.

Al levantar su mano vio el “techo” y era la mar de hipnótico. Todas aquellas formas, habitaciones esparcidas. Una construcción fantasiosa, un viaje hacia un sitio increíble, buenos amigos, deliciosa comida, dormir a pata suelta en una cama calentita. No podía pedir más.

¿Nunca jamás? ¿Jamas… nunca? Nu se que es eso, pero este sitio mola mucho —divertido imitó una de las “u” de Ania, girando la cabeza para verlo. Agarró uno de los mechones esparcidos de su amiga, pasándolo por sus dedos—. Quiero enseñar este lugar a mi familia, seguro que les molará nuestro descubrimiento. ¡Y si viene tu familia así hacemos que se conozcan nuestras mamás!

Otra canción comenzó a sonar, acompañada de una orquesta que llenaba la sala. Damian se sentó en el suelo, suspirando.

¡Oh! Hay otra canción ¿Bailamos un poco más o nos sentamos un ratito? Yo estoy reventado pero, si quieres, le damos caña —ofreció con un par de gallos, acariciándose la garganta algo molesto. ¿Tanto había gritado?
Kanyum
Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma
Personajes :
Jace: Dullahan, humano americano. 1’73m (con cabeza 1’93m)
Rox: Cambiante, humano australiano/surcoreano. 1’75m
Kahlo: Aparición nocturna varmana granta. 1’62m
Nohlem: varmano granta. 1’69m
Xiao Taozi: Fuzanglong carabés. 1’55m

Unidades mágicas : 5/5
Síntomas : Mayor interés por acumular conocimiento.
Status : Prrrr prrrrr

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28/02/24, 11:29 pm
A Nohlem le habían llamado tantas veces dramático que aún tratándose de un accidente genuino empatizó con la estrategia. Lanzarse a los brazos de alguien para distraer era algo que bien podría hacer él estando sobrio, así que se encogió de hombros con humor y entendimiento. No es que se fuera a quejar, más bien en seguida echó en falta el contacto, pero la ausencia fue pronto recompensada con una confesión sorpresa. La reacción del varmano no fue la más visual del mundo -sus pupilas se expandieron, sus pulmones se realentizaron y sus orejas apenas se congelaron en el aire-, y sin embargo Ethan acababa de empujar un complejo circuito de fichas de dominó, toda una reacción en cadena. El varmano sonrió con los ojos más que con la boca, aunque pronto se sintonizó en empatía con la ancha sonrisa de Ethan y la llameante esperanza que ahora danzaba en su pecho. Puede que su cuerpo no se moviera, pero su corazón seguía el vals como una hoja atrapada en la corriente.

Gracias —masculló.

Fue tras el londinense no sin antes echar un rápido vistazo a sus compañeros, contento de que estuvieran disfrutando a su manera -en suelo o elegancia- y, sobre todo, que en su entretenimiento algo se camuflase su marcha. No es que fueran a irse lejos, pero… “intimidad”, se repitió como si se tratase de un premio.

Tras las puertas del balcón lo que más le sorprendió no fueron ni los jardines ni la inmensidad del cielo sobre sus cabezas, ni siquiera las relucientes estrellas que tan en falta se echaban. No, lo que más le sorprendió fue el aire. No hubo un cambio en el ambiente, ni un descenso de temperatura o brisa nocturna. El balcón era, sencilla y llanamente, como caminar a otra habitación. Tenía sentido, estaban dentro del edificio y fuera aún tenía que ser de día, pero a sus ojos el escenario era tan real que ese pequeño detalle tan ficticio lo equiparaba más a un sueño lúcido.

Lo cual solo le quitaba miedo a las consecuencias.

No veo escaleras… —respondió, inspeccionándolo todo según se acercaba a la barandilla. Pasó una mano sobre esta, esperando llevarse consigo el polvillo de la calle o la erosión natural del material, pero no vino casi nada consigo.

Algo interrumpió el vistazo a su mano y es que el blanco y negro de la mirada de Ethan captó su atención casi más que la frase que dijo, cargándola de muchísimo más significado ahora que apuntaba hacia él. En mudo asombro tomó aire con la boca entreabierta, el pellizquito en su pecho se reflejó como calor en sus mejillas, y su recién nacida sonrisa serpenteó: primero con torpeza, luego con discreta pero apabullante audacia. Podía resistir uno, dos, tres y hasta cuatro anzuelos solo por asegurarse de no ser el único interesado, pero aquello empezaba a resultar evidente. “Por fin”.
Con los codos apoyados en el balaustre y un brazo descansando sobre el otro se inclinó ligeramente sobre el balcón para verle mejor, aún si Ethan se apresuró en fijar otro objetivo.

Son bonitas, sí. Mucho —arrastró su comodidad unos centímetros más próximo a Ethan, buscando su mirada tras sus mechones de pelo y no las flores de las que supuestamente hablaban—. Aunque no tanto como las vistas a chicos guapos, ¿no? —se inclinó otro poco, buscando colarse así fuera en un tercio de su visión con una sonrisita de las suyas. Desvió la mirada al frente, brindando tregua—. Tenemos que volver con ellos y enseñarles el sitio. Pero ya es una pena que se lo pierdan hoy... Estás precioso esta noche.

Podría lucir calmado, pero estaba increíblemente agitado por dentro. Tardó un poco, pero la seriedad en su tono le hizo resoplar una pequeña risa.

O día, bueno… Noche suena más bonito —rio, una forma de aflorar sus nervios. Y como siempre que estaba nervioso, le salía hablar—. ¿Sabes? —se reacomodó en el sitio, quedando algo más bajo que Ethan al descansar el peso sobre sus brazos aún cruzados—, yo pensaba que con los días me acostumbraría a convivir con tanto chico lindo, pero… Aquí estoy —suspiró con humor—, prácticamente ronroneando por uno...

Volvió a mirarle, sonriendo esta vez con la “paz” de quien no miente, y es que hacía rato notaba el característico cosquilleo tras las orejas, esa libertad emocional que soltaría la vibración de sus cuerdas vocales. El vals quedaba opacado por la distancia, mas no lo suficiente para no acompañar su espíritu.

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♪♫♬:
Aes
Aes

Ficha de cosechado
Nombre: Aniol
Especie: Humano
Habilidades: habilidad manual, automotivación, olfato fino.

Personajes : Ruth: Humana (Israel)
Demonio de Fuego
Tayron: Humano (Bélgica)
Lémur
Fleur: Humana (Francia)
Siwani
Aniol: Humano (Polonia)


Unidades mágicas : 12/12
Síntomas : Querrá salir más del torreón.
Status : KANON VOY A POR TI
Humor : Me meo ;D

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

29/02/24, 10:48 am
¡Casi hacemos un tornado, Rick! ¿Lo has visto? —le respondió la polaca, aunque aquello no era lo único significativo que la magia del Palacete estaba creando entre sus habitaciones. El chico y Kalna bailaban juntos con cierta soltura. Ania levantó las cejas antes de añadir en voz baja—. Tú también lo estás dando todo… muchachito… jeje —lo que le hacía pensar dónde se habían metido Ethan y Nohlem.

No tuvo mucho tiempo de averiguarlo pues pronto la conversación que tenía con Damian le abrazó con calidez.

¡Claro que puedes venir! ¡Y tu madre también! Ya verás… aunque no sé dónde se podría aparcar la camioneta porque mi padre siempre tiene el garaje ocupado. ¡Pero nuestras familias se harán amiguis! ¡Seguro! —la niña también alzó el puño hacia la constelación de habitaciones que flotaban sobre el techo infinito—. Pronto pasarás todos los inviernos en mi casa, si quieres. Y yo los veranos en tu circo. Y creceremos y CRECEREMOS y nuestros hijos se harán amigos también y los llevaremos juntos de excursión al bosque a merendar
¿A que sí, Damian? ¿A que si?.

No podía estar más feliz. Por ella la música de la orquesta podía mutar todo lo que quisiera que se quedaría encerrada para siempre en aquel palacio como la verdadera Rapunzel.

Jeje… estás un poco afónico —dijo por encima de los compases del vals que empezaban a darse, después se pasó algunos mechones rebeldes por detrás de las orejas, disfrutando de que el italiano le hiciera cosquillas sin querer en el pelo—. Yo también estoy muertecita de bailar… o muerto… jeje… podemos descansar.

Ania se levantó solo unos segundos para regresar con el sombrero de maestro de ceremonias en las manos y una sonrisa en el rostro. Con mimo y cuidado colocó el accesorio brillante en la cabeza del niño, poniendo especial atención en que no le quedara torcido mientras sacaba la lengua a un lado por la concentración. El hormigueo de su barriga la traicionaba. Qué raro, si ahora no tenía hambre.

¡Ya está! ¡Guapísimo! —vitoreó—. Oye, Damiancito… ¿Alguna vez has pensado en pelarte? Creo que si te lo dejas más largo dentro de unos meses podrás cogerte un moñito arriba. ¿Los artistas se dejan el pelo larguito… nu?.

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"Ya No Hay Fuego, Pero Sigue Quemando."

"Son Un Sentimiento Suspendido En El Tiempo, A Veces Un Evento Terrible Condenado A Repetirse."

"Deja Que Tu Fe Sea Más Grande Que Tus Miedos."

"¡Se Lo Diré Al Señor Santa!"
LEC
LEC

Ficha de cosechado
Nombre: Kalna, hija de Mánide
Especie: libense, del imperio
Habilidades: Automotivación, nociones de lucha, valor.
Personajes :
Dama Puente/Kaila: Maga logomante austriaca (1.60).
Kaethe/Dama Sobras: Ghoul nublina (1.46).
Yttria: Bruja percusionista canadiense (1.53).
Amira/Cálamo : Valkyria francesa (1.63).
Kalna : Libense, del Imperio (1.78).
Nefer : Ammut hijo de luna Levyna. (1.85)

Síntomas : Su sangre adquiere un tono anaranjado y se espesa un poco.
Armas :
Dama Puente/Kaila: Magia, báculo
Kaethe/Dama Sobras: Daga, fuerza bruta
Yttria: Arco, hacha, magia, mala leche, cucharillas y otros objetos metálicos.
Amira/Cálamo: Espada corta, pegaso (shire)
Kalna : Espada bastarda; lanza y escudo
Nefer : Lanza, venenos

Status : One flesh, one end
Humor : Permanent resting bitch face

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29/02/24, 12:29 pm
Después de las caídas, o casi en el caso de Ethan y Nohlem, que respectivas parejas se tomasen un descanso era algo que podía ser previsible. El comentario de Rick sobre no arrepentirse al día siguiente le hizo sonreír, y es que ella desde luego no iba a hacerlo. Podía ser mucho menos expresiva que los niños, pero estaba disfrutando tanto como ellos.

Sobre todo porque la pieza que sonaba en esos momentos le recordaba a los bailes en su hogar. Rick podía no ser un príncipe ni el hijo de la noble de turno, pero aquello no le estaba importando lo más mínimo. Si hasta estaba haciendo bromas con él, como si fuera un amigo. Kalna estaba lejos de considerar a Rick, o a cualquiera del torreón, un amigo. Era una palabra que implicaba, a sus ojos, una cercanía y una confianza que no tenía con ninguno, y que dudaba que ellos tuvieran con ella. El problema era que aunque Rick no llegase a esa consideración, empezaba a verle como algo más que un compañero de piso, y necesitaba encontrar un punto entre medias sobre como considerarle.

Que Rick respondiese a su puya haciéndose el ofendido hizo que se riese. Una risa suave, genuina. Con otro no hubiera cometido ese desliz, o hubiera tratado de taparse la boca, pero tenía las manos ocupadas y tras la sonrisa de Rick el disculparse por si parecía una maleducada le pareció de más. Al menos aquello le confirmaba el margen para las bromas que tenía, algo que desde aquella noche que habían hablado tenía en mente pero que quería confirmar. No quería tomarse libertades con gente a la que no conocía de poco más de un mes.

«No necesito tu permiso para lucirme». No el de un hombre, desde luego. Si acababan en el suelo sería culpa suya por no saber valorar hasta dónde llegaba su acompañante, pero eso lo iría viendo según bailaban. El vals era de sus cosas favoritas, y con la pista más libre tras la ida de Ethan y Nohlem y el que los niños parecía que se iban a perder aquel baile, tenía espacio suficiente para dar vuelta y hacer girar a Rick. Años de experiencia a sus espaldas le hacían llevar aquello con elegancia, aunque la propia de su mundo.

Tal vez, dentro del juego de Aniol, sí que era la caballera de brillante armadura que había rescatado al príncipe Rick de algún peligro mortal.

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Regocijaos, pues ahora sois parte de la leyenda de Kalna, hija de Mánide
Harek
Harek

Ficha de cosechado
Nombre: Rick
Especie: Humano
Habilidades: Puntería, habilidad mental y carisma

Personajes :

Heridas/enfermedades : Raspazos y contusiones varias, luxación del tobillo izquierdo
Síntomas : A veces tendrá ataques de claustrofobia.
Armas :

  • Rick: Sable y arco
  • Erknest: "Espada legendaria" y cuchillas de aire

Status : The journey never ends

Humor : Cualquier cosa me vale.

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29/02/24, 05:45 pm
El ánimo de la princesa le sacó una leve risilla. -Algo me ha parecido ver al final. Muy impresionante, sí señor- asintió un par de veces con convicción siguiéndoles el juego amistosamente. Cierto era que solo le había dado tiempo a ver el resultado del juego y probablemente en algún giro los hubiera visto momentos antes de refilón, pero se podía imaginar lo rápido que iban si habían acabado cayéndose. No llegó a escuchar lo último que dijo el polaco con la música, aunque por la expresión que había puesto tenía algo de curiosidad en saberlo. Claro que eso podría esperar  a más tarde si es que le llegaba a preguntar, ahora mismo lo más importante para el neoyorquino era fluir con la música.

Y que placer era aquello. Tal vez no hubiera estado tan atento al resto de sus compañeros desde que la música había comenzado y al chico le encantaría compartir algunos compases con todo el que quisiera, pero de momento el baile con la libense estaba siendo muy divertido. A cada canción que pasaba más se compenetraban sus pasos y el cambio de guía ayudaba curiosamente a mantener el interés por seguir un rato más. Todos se lo estaban pasando bien, Rick estaba pudiendo lucirse en algo que había estado echando de menos... todo iba perfectamente. Hasta Kalna había sonreído un par de veces seguidas, eso no ocurría todos los días. Sin embargo, la verdadera sorpresa fue la respuesta que recibió  a su pequeña actuación. -(Se...Se ha reído)- pensó perplejo. Mientras iba asimilando lo que acababa de pasar, por acto reflejo su boca se abrió en un pequeño "Oh" que no llegó a salir. Fue rápido en darse cuenta y la cerró, pero el sutil rubor que le había salido antes lo traicionó al volverse un poco más vivo por la vergüenza. Y claro, no tenía forma de disimular ahora mismo, así que... Le tocaba apechugar y rezar para que se hubiera dado cuenta.

Aunque todavía fuera un poco pronto, Rick ya tenía a personas más cercanas en el grupo que estaban en camino de convertirse en amigos. Si lo pensaba, resultaba curioso como una de ellas era la libense. A primera vista no se parecían demasiado y hasta chocaban en según que cosas, pero aún así poco a poco la compañía de Kalna había pasado de la simple convivencia o el trabajo en equipo para ayudar al grupo a algo que buscaba en sus ratos libres. El rumor de la conversación en la azotea con Szczenyak serpenteaba en el fondo de su mente, pero si había conseguido quitarse su desconfianza por aquel sitio no iba a dejar que eso le arruinara un momento tan agradable.

Ahora que tenían más espacio, su vals quedaba más vistoso aún. El neoyorquino seguía sin muchas dificultades el ritmo que iba marcando su compañera, girando con elegancia cuando se lo marcaba y moviéndose con gracilidad. No se le había pasado por alto algunos detalles que indicaban que existían algunos matices distinto a pesar de ser un baile muy similar en ambos mundos, aunque justamente por ello lo hacía más interesante. Luego de un pequeño mutis en el que consiguió recuperarse del rubor de antes, la alabó con sinceridad: -Se te da de maravilla.-
Raven
Raven

Ficha de cosechado
Nombre: Ethan
Especie: Humano
Habilidades: Buen oído, valor y motivación
Personajes : Ethan: Humano, Ingles/Japonés 1.75

Síntomas : En ocasiones, se le desenfocará brevemente la vista.
Armas : Ethan Lanza partesana y una daga

Status : Ciego y cojo, el chiste se cuenta solo.

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29/02/24, 10:11 pm
Ethan le vio apoyarse desde su modesto refugio, su atención aún andaba huidiza, saltando entre las bellas flores del jardín y los mechones cobrizos del joven, entre los pétalos iluminados bajo la luz artificial de las estrellas y los brillos serpenteantes que se formaban en aquellos iris esmeraldas. Una mirada que iba y venía, pendiente en su disimulo de como Nohlem iba recortando distancias. Su corona reflejaba las constelaciones en un baile de luces y si bien era más fácil desviar su atención allí, era complicado no acabar dándose de bruces con los ojos del felino, preguntándose en silencio si sus pupilas siempre habían ocupado tanto lugar. ¿Cuántos detalles habían pasado de largo en el día a día?

Ahora que lo tenía tan cerca, el rubor desvelaba lo mucho que se estaba fijando en cada detalle, como si nunca antes hubiera observado aquel cuadro. Durante ese tiempo no había caído en cuantas pinceladas salpicaban su rostro, en como las pecas se le juntaban en torno al hocico o lo rosado que resultaba ser este, en lo bien que le quedaba el inicio de una barba desganada o en el matiz oscuro que decoraban sus orejas en punta. No es que estuviera precioso, es que siempre lo había estado. Solo había necesitado limpiarse el polvo y obtener una obra de teatro adecuada para que se hubiera percatado de ello. Que joven se sentía de golpe, que nervioso y que liviano, que feliz y que tímido.

¿Los niños jugaban a ser princesas y bufones, así que ellos también podían, no? Ethan no deseaba un papel tan estrafalario, solo necesitaba volver un poco atrás, a cuando era un chaval sin mayor aspiración que la de aprobar el examen de matemáticas y conseguir el número del chico nuevo de clase. Esa pequeñísima chispa de euforia era la única que necesitaba y esa chispa era la que ahora abrazaba su cuerpo en un calor más inocente, quien pellizcaba sus mejillas con cada nuevo halago y quien le arrancaba torpes sonrisas a cada respuesta muda. No se veía capaz de devolver los halagos de la misma manera, pero definitivamente los recibía con gusto y una pequeña cantidad de dudas.

La primera vez que lo llamó guapo le arrebató una sonrisa tan amplia que no tardó en ocultar su rostro muerto de la vergüenza. La segunda mención fue más suave, tanto que le costó un par de parpadeos traducir que no había elogiado al cielo estrellado si no a su propia persona, tras eso llegó una risa demasiado alta que solo logró callar cuando se mordió el labio y relajo los hombros en una suave negación. No podía ocultar parte de su incredulidad al no terminar de asimilar que todos esos cumplidos fueran un regalo para él, pero si bien su gratitud era muda sus ojos no tardaron en hacerse partícipes de la misma, entrecerrandose en compañía de una suave y modesta sonrisa.

-Bueno, no se… -Respondió en apenas un murmullo sin querer interrumpir. Ahora que su cuerpo descansaba algo más relajado sobre el balcón y su pierna había encontrado paz al estar apoyada sólo sobre la punta su mirada había dejado de huir para centrarse en todo lo que Nohlem le decía.. -Tengo que darle las gracias a los peques, yo nunca me habría maquillado, la verdad…

Se encogió de hombros mientras les daba tantos méritos mentales como podía, gracias a ellos Connor se había quedado prendido en el vestuario y gracias a ellos disfrutaba ahora de la compañía del pelirrojo. Tenía suerte de que la trenza de Aniol dejará algo más a la vista su rostro y de que los cinturones bien atados le sacaran curvas que nunca podía tener con sus cómodos chandals, era extraño percibirse como alguien mono a través de los ojos de otra persona pero no le acababa de disgustar.

Aún así se encontró enmudecido cuando llegó el tercer halago. Nohlem volvió a lograr dejarle sin respiración, su corazón se saltó un latido y de algún modo sintió una rafaga de fuegos artificiales recorriéndole el pecho en una novedosa euforia. De sus labios entreabiertos logró salir un ¨Ah¨ tan efímero y suave que se lo llevó la nula brisa del ambiente. Ethan solo pudo tragar saliva hipnotizado en los iris del felino, quería apartar la mirada y aún así no podía, por lo que ese brevísimo instante se alargó durante unos segundos más. Sus manos dudaron entre seguir sujetas al balcón o regresar a la comodidad de su ropa tan inseguras como la sonrisa serpenteante de su rostro. ¿Qué decía ahora? Tenía que responder algo, tenía que hacerlo.

-Gracias, vaya, que curioso! Nosotros no podemos ronronear, aunque eso ya lo sabes, claro… -Bajó la voz para farfullar para sí mismo. -Dios mira que eres estúpido…

¿¿QUE ESTABA DICIENDO??

La duda volvió a él como una jarra de agua fría, un peso que le hizo apartarse del balcón dubitativo. Recorrió el salón fugazmente desviando su atención de forma intermitente entre los peques en el suelo y Nohlem en el balcón, una y otra vez hasta que su mente estaba tan nublada que no le quedó otra más que actuar ignorando el miedo. Una noche, era solo una noche, un momento, un contexto, un papel, en ese instante podían divertirse siendo igual de mentira que las estrellas del jardín, si, nada de aquella obra tendría significado cuando regresaran al torreón así que estaba bien.

-Perdón, ah, que mal, se me da fatal devolver cumplidos, menuda vergüenza… -Acabó confesando en su vuelta al balcón, no se había alejado más que medio paso. Entonces decidió agacharse levemente, lo suficiente para que su rostro quedara a la misma altura que el de Nohlem a pesar de que sus ojos pronto acabaron evitando el contacto visual. -Se me da mejor devolver tratos, si es que aún quieres ese beso, claro...

Sus mejillas ardieron al instante, como una mecha encendida tuvo que hacer esfuerzos para no huir tras haber iniciado el incendio. Sus pensamientos le rogaban que huyese, su corazón latía con la intensidad de querer quedarse y él a dos aguas se volvió a incorporar al lado del chico, esperando  en un silencioso martilleante una respuesta a su torpe intento de salir del fango en el que él mismo se había metido.

-Que vamos, si no podemos volver, sin presión….
Seth
Seth

Ficha de cosechado
Nombre: Connor
Especie: Humano
Habilidades: Fuerza bruta, inmutabilidad, rapidez mental
Personajes :
Devoss: Humano (Países Bajos) Licántropo Tigre

Maila: Humana (Hawaii) Bruja de la Arena

Connor: Humano (Canadá)
Unidades mágicas : 8/8
Síntomas : Sufre episodios de insomnio.

Palacete - Página 37 Empty Re: Palacete

01/03/24, 03:42 pm
Las risas acompañaban con soltura al canadiense en aquellos instantes y su humor estaba por las nubes gracias al ambiente del lugar. El desequilibrio de Nohlem por la puñetera nalgada y sus palabras le habían hecho reír profundamente, pensando que no sería una mala idea hacerlo costumbre si al propio felino le daba igual.... El motero se encogería de hombros y señalaría el culo de Nohlem ante sus compañeros en señal de: "No es culpa mía, joder. No podía resistirme." -¿Y si te esperas la puta nalgada dónde está la jodida gracia?- Preguntó con una sonrisilla traviesa en los labios.

Por otro lado, bailar con Damian era una jodida aventura. Porque si no era uno el que acababa pisado era el otro y aquello parecía más una competición de ver quién cojones le hacía más daño a quién. Connor reía mientras bailaba y veía cómo Damian imitaba sus pasos de Footloose. -¡Eso es cabroncete! ¡A darlo todo!- Le animaría con palmadas mientras observaba al italiano dar todo de sí en la pista. La voz de Connor era alta y alterada, producto de la energía que tenía por dentro y sobre todo la necesidad de desahogarse de tanta mierda que habían pasado.

Después de tanto tiempo pasándolo todos jodidamente mal... Era casi como si pudiera respirar profundamente, tomar una puta bocanada de aire, cerrar los ojos y sustituir la música que sonaba por otra más acorde para imaginarse que estaba en casa. Ésa era la tranquilidad que sentía, y aunque pudiera ser peligrosa a Connor no podía importarle menos. Tras tanto tiempo sobreviviendo.... Necesitaba vivir un rato.

-¿Ehhhh? ¿Me abandonas, cabroncete?- Preguntó con una ceja levantada fingiendo indignación, mientras que por dentro se descojonaba de la timidez del niño. Cuando lo vio alejarse para bailar con la princesa Ania, el motero levantó un puño en el aire.- ¡Eso es! ¡Corre antes de que te pille, coño!- Luego soltó un bufido divertido mientras negaba con la cabeza y murmuraba.- Enano traidor...- Connor no estuvo mucho tiempo solo, pues pronto sintió un tacto en su hombro que le hizo girarse y encontrarse con Szcheniak, el cuál sin previo aviso y con picardía procedió a meterse con él por el abandono que había sufrido antes. La sonrisa de Connor se fue ensanchando por momentos, asintiendo cada pocos segundos como si estuviera asimilando el ataque, hasta terminar estallando en una risotada.-Espera, espera... ¿Me acabas de llamar.... Calvo de mierda o algo así?- Exageró el motero intentando fingir seriedad, y ésta vez fue él quien sin previo aviso actuó. Puede que se hubiera quedado con ganas de buscarle las cosquillas a Damian por "abandonarlo" o solo fuera una forma de soltar energía... Pero Connor le pasó el brazo por los hombros al cánido para obligarlo a agachar la cabeza y con su otra mano le frotó con velocidad el puño por la nuca.- ¡Serás cabronazo!- Exclamó entre risas.- ¡Un día de de éstos te corto el pelo de arriba a abajo y a ver quién cojones es el pelado aquí!- Amenazó entre carcajadas.

Carcajadas que fueron silenciadas cuando la música paró de golpe. El motero soltó a su amigo confundido por el cambio de ambiente, aunque éste no tardó en reanudarse con otra canción que se le antojaba casi como medieval... Miró a un lado y a otro, sobre todo observando el baile de Ethan y Nohlem y lo jodidamente guapos que estaban, antes de volverse nuevo hacia Szcheniak.

-Eh, capullo...- Le señaló con la cabeza y una sonrisa de medio lado. -Tienes que soltarte, joder. Aún no te he visto bailar... ¿En tu mundo no hay de esas mierdas o qué?- Le intentó picar dándole un empujón con el hombro mientras pasaba al lado suya y se ponía a bailar poco a poco. Moviendo los hombros y las caderas de un lado a otro como si fuera una especie de vaivén de oleaje y dándole cada pocos segundos más empujones leves. En realidad, Connor no era de bailar demasiado a no ser que estuviera borracho, y tampoco es que se le diera bien... Pero prácticamente todo en aquel día estaba siendo una excepción a la regla y el motero necesitaba soltarse como nunca antes. Connor siguió bailando junto a Szcheniak independientemente de lo que él hiciera, si le acompañaba tanto mejor y si no seguiría animándole para que se soltara.- ¿Te acuerdas cuando nos conocimos, joder? ¡Casi te meto una puta hostia del susto!- Rio el motero para luego fingir una seriedad amenazante, con una sonrisilla delatadora y señalándole con el dedo.- ¡Pues recuérdalo y ahora a bailar, cojones!-

Connor siguió así un buen rato, bailando junto al cánido y otras veces a su bola mientras sus ojos se sumergían en la cantidad de instrumentos de la sala y pensando que quizás ya era hora de coger la guitarra aunque fuera para acompañar cualquier música que sonara. Hasta que... bueno, sonó una tercera canción que hizo que Connor se quedara quieto ante aquella... Mierda. ¿Cómo cojones se bailaba aquello tan aburrido sin que fuera algo tan jodidamente... pijo? Rick y Kalna parecían entender mejor que él del tema, desde luego, pero ni de coña pensaba bailar aquello. Connor soltó un bufido mientras alzaba los brazos ante el bajón provocado en casi señal de protesta, para después aproximarse a los pequeños aún tirados en el suelo. Los miró desde arriba con los brazos en jarras y una sonrisa de medio lado antes de hablar.

-¿Es éste el club de los que se niegan a bailar ésta música? Porque creo que me voy a echar una puta siesta encima vuestra...- Empezó a decir mientras se dejaba caer lentamente de espaldas y esperando que ambos niños se quitaran a tiempo o serían aplastados. Cuando se acomodó en el suelo entre los dos pequeños, Connor se cruzó de brazos y cerró los ojos poco a poco, fingiendo que tenía muchísimo sueño y hablando con voz pastosa.- Solo me quiero dormir.... AAAAAHHHH.....- Un bostezo falso-.... Hasta que suene algo movido de cojones....-

Con los ojos cerrados y fingiendo sueño, Connor empezó a roncar sonoramente entre Aniol y Damian, en el frío suelo del salón de baile.
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