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Rocavarancolia Rol » Rocavarancolia » Área Este » Barrio de los Mil Dioses

Barrio de los Mil Dioses

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1 Barrio de los Mil Dioses el 02/08/11, 06:28 pm

Rocavarancolia Rol

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Recuerdo del primer mensaje :

Zona cercana al anfiteatro donde una buena parte de los escombros y edificios a medio derruir corresponden a viejos templos, tipo de edificación prolífica en aquel barrio a la que debe su nombre. Varios edificios mantienen milagrosamente medio en pie algunas habitaciones donde hay pertenencias de antiguos rocavarancoleses, de todo tipo. Las hienas han hecho de este lugar su territorio.



Última edición por Rocavarancolia Rol el 14/07/17, 10:55 pm, editado 1 vez


205 Re: Barrio de los Mil Dioses el 28/07/18, 04:15 pm

Lathspell


Zob se habia quedado en la puerta, su paranoia era mucho mas fuerte que la curiosidad. Miraba las calles, y miraba dentro de aquel lugar, miraba las ruinas de donde podia salir cualquier cosa, y miraba dentro tratando de encontrar algo importanto. La palabra Rocavaragalago, que salio al intento milesimo de la capitana, lo hizo girar rapido. Era....no era el sitio para contarlo, ni siquiera el momento para recordar las cosas que habia oido de Varanubliagálago. Fue en ese giro cuando vio los cadaberes que estaban alli. ¿Por que la ciudad se empecinaba en mostrarle "dioses"  con colas, cuernos y alas? Sacudio la cabeza mirando de nuevo hacia afuera, tratando de parecer calmado y vigilante a pesar que su garganta hacia esfuerzos por pasar un poco de saliva de mal sabor.

La reprimenda de Rena y Pam, prefirio no verla. No estaba Hiss alli y eso ya era suficientemente malo como apra añadir alguna frase mas. Cuando comenzaron a salir, los siguio nuevamente a mitad del grupo dando un ultimo vistaso a aquel lugar. La idea de cambiar nombres le daba un par de vueltas en la cabeza. Tener un nombre que no haya sido de alguien mas, tener uno nuevo para el...con alas y cola... Dio un par de pasos acercandose a la capitana señalando el camino de regreso.

- Si.....si regresamos directamente al torreon, tendriamos que salir despues a buscar a Hiss, debriamos probar dando un rodeo, asi ahorramos tiempo y quizas l-la encontremos escondida...siempre y cuando no sea demasiado peligroso para Guille podriamos probar regresando por alli.... - añadio esto ultimo sin pensarlo y señalando con el arco hacia un camino que llevaba al barranco de huesos. Era cierto que el pequeño humano trataba de ser prudente, pero era un pequeño de todas maneras y si salia corriendo a recoger algo como ya habia hecho, no queria que le pasara nada ni que se pusieran a gritarle en plena ciudad.

Sigue en la Cicatriz de Arax.

206 Re: Barrio de los Mil Dioses el 29/07/18, 12:17 am

Nihil


Nihil había restaurado varios cadáveres en sus años de aprendiz, pero nunca nada como aquello. Colocaba cada pequeña pieza de cráneo como en un rompecabezas macabro, con una delicadeza que nunca había demostrado por nadie más. Se conocía de memoria el rostro en el que estaba trabajando y confiaba en su habilidad para dejarlo exactamente como había sido. Unió los huesos con cola de oro, recompuso las hebras de músculo con magia, usó injertos para el cuero cabelludo, posiblemente robados a algún pobre cosechado muerto. Le dedicó todo el tiempo que no estaba en el templo. Sin dormir. Sin comer.

Cuando terminó pintó con cuidado los glifos del hechizo de reanimación con un tinte que mezclaba su sangre con la de su querido niño. El cadáver de Lil’ Zombie abrió los ojos y la miró con expresión vacía. Nihil lo tomó de la mano para que se levantase y se quedó mirándolo, primero embelesada, luego frustrada y por último rabiosa. Chilló y lloró y rompió cosas, avergonzada por el descubrimiento de sus propios sentimientos. Había sido una estúpida por pensar que la nigromancia iba a devolverle a su Lil’. La mirada vacía del ghoul no era la misma que le había dedicado en su no-vida,no había ni punto de comparación, y en esa ocasión no había sangre de vampiro ni pacto que lo trajera de vuelta. Nihil lloró largo rato arrodillada a los pies del maniquí de carne que había creado, odiádolo con toda su alma y sabedora de que era incapaz de deshacerse de él.

207 Re: Barrio de los Mil Dioses el 19/08/18, 02:41 am

Nihil


La Luna Roja brillaba desde hacía horas sobre el firmamento y Siloco, por primera vez en años, estaba sobrio. No solo eso, estaba bastante lejos de cualquier bar o taberna removiendo un caldero de chocolate caliente con aroma de naranja. El mandil rosa que llevaba estaba lleno de churretones. El nigromante no era una persona torpe pero la cocina no se encontraba entre sus habilidades, a pesar de todo el chocolate por fin tenía la consistencia y el sabor que buscaba. Dejó el cucharón removiendo solo, bajó el fuego y sirvió dos tazones grandes. Subió las escaleras con uno en cada mano.

Cuando llegó toda la casa estaba hecha un asco, con polvo y desperdicios acumulados . Solo tuvo que usar un par de hechizos sencillos de limpieza para dejarla como nueva, pero eso era lo mismo que le habría costado a su dueña. Su preocupación por Nihil había alcanzado un nivel lo bastante alto como para que renunciase a festejar la salida de la luna por el bien de cuidarla. Ella había sido su niñera durante casi una década, le debía la vida, no se merecía menos.

-Nihil, cariño, he traído chocolate -dijo casi en un susurro, asomándose a la puerta del dormitorio.

Jamás reconocería que había algo de miedo en su voz. Su aprendiz había sido una chica inestable y violenta cuando la tomó bajo su protección, de una forma bastante similar a la de el joven piromante, y los últimos acontecimientos parecían estar llevándola de vuelta al pasado. Su primer acercamiento tras enterarse de la noticia de la muerte de Lil' había terminado en gritos, insultos y piezas de porcelana rompiéndose contra las paredes y el nigromante había tenido que hacer acopio de toda su escasa empatía y habilidad social para calmarla. Al final, como siempre, ella había acabado recurriendo a sus propias estrategias.

La luz carmesí que lograba colarse a través de las cortinas le daba a la habitación un aire aún más lúgubre del que tenía habitualmente. La súcubo yacía en su cama, sin vestir, con el cabello negro desparramado por el colchón y el cuerpo encogido en posición fetal. Arropaba entre sus brazos el cadáver incorrupto de un niño.

-El hechizo no ha funcionado -murmuró cuando sintió a Siloco sentándose en el borde de la cama.

-Sabías que no lo haría -respondió el nigromante. Hablaba con toda la dulzura de la que era capaz pero no podía mentirle. Ambos lo habían sabido desde un principio, no había ninguna solución.

-¿De qué mierda me sirve saber nigromancia si no puedo traerlo de vuelta? -la voz de Nihil se rompió en la última frase.

Siloco suspiró. De alguna forma se sentía privilegiado por tener permiso para ver esa parte de la sacerdotisa, y a eso lo acompañaba algo que creía haber perdido para siempre: sentido de la responsabilidad. Dejó los tazones sobre la mesilla de noche y gateó por el colchón hasta colocerse a la espalda de Nihil. Le arregló el pelo y la abrazó, teniendo cuidado de no tocar el cuerpo de Lil' e ningún momento.

-La nigromancia nos sirve para causar terror y desesperación. Nos sirve para remover las entrañas del miedo primigenio. Nos alzamos victoriosos sobre la muerte, jugamos con las leyes naturales, nos aprovechamos de recursos que otros no son capaces de utilizar. Pero cualquier nigromante con dos dedos de frente sabe que todo es drama, es teatro. La ilusión de control e invencibilidad es lo que nos da ventaja sobre nuestros enemigos, sin embargo tarde o temprano la muerte nos alcanzará, como a todos. -Mientras hablaba le acariciaba el pelo con suavidad. No hubo humor negro, ni bromas ni dobles sentidos, solo sinceridad -Todos morimos. Ya sea mañana o dentro de mil años, todo terminará. No voy a decirte que te deshagas de él, sería hipócrita -rió por lo bajo. -,pero él se ha ido, y aferrarte al dolor por su pérdida demasiado tiempo te impedirá dedicarte a otra cosa mucho más satisfactoria

Nihil giró la cabeza y le miró con sus ojos vacíos. La bilis salada le caía por las mejillas formando surcos de lágrimas.

-¿La venganza? -preguntó.

-La venganza -confirmó Siloco con una sonrisa. -Llora todo lo que quieras esta noche, yo me quedaré a tu lado. Mañana haremos planes, hay que aprovechar la luna.

Nihil se permitió una pequeña sonrisa. Se desperezó, no sin antes besar la frente de Lil', y alargó la mano hacia su taza de chocolate.

208 Re: Barrio de los Mil Dioses el 10/01/19, 02:09 am

Evanna


(Tiempo antes de la Luna, luego de las dragoneras)

No sabia que ocurría, hacia tiempo que no tenia contacto con Zmey y no había logrado localizarlo por mas que lo intentara y estaba preocupándose por ello. Al principio no le había dado mucha importancia porque podían pasarse días sin verse perfectamente y porque había estado bastante ocupado con sus avances en la investigación de circuitos rúnicos para las anillas de sus estirges, la búsqueda de mundos donde abastecerme de comida y la reconstrucción de las dragoneras que apenas había tenido mucho tiempo para nada mas. Sin contar que tampoco dormía demasiado bien en las noches así que muy descansado tampoco estaba.

Pero ya el hecho de no verlo en la reconstrucción de las dragoneras en ningún momento ya le había llamado la atención, por el simple hecho de hablar con el, sabía un poco sobre cuanto le gustaba a Zmey cosas relacionadas con el fuego y los dragones no era una excepción. Así que el no verlo asomando su nariz por allí en ningún momento le extraño, pero lo atribuyo a que tal vez no le dejaron participar o no pudo por algún otro motivo.

Desde ese momento había pasado tres días y para ese momento Evelhan estaba ya con los nervios de punta, especialmente tras haber descubierto el día anterior, cortesía de su maldito olfato un nuevo cadáver en la ciudad, cuando paseaba por la calle y dicho aroma le llego desde una de las casas. No entró ante la posibilidad de encontrarse alguna magia protectora o maldición, pero el simple hecho le puso muy nervioso. No sabia nada de Zmey desde hacia mas tiempo de lo normal y aunque sabia no vivía solo, le preocupaba.

Por eso estaba allí, tras lograr averiguar sin mucho esfuerzo donde se encontraba la casa del brujo o mas cocnretamente la casa de su maestra. Dhelian se encontraba frente al edificio, restregarse las manos nerviosamente entre si. Nunca había conocido a la súcubo de las pesadillas pero si había oído hablar un poco de ella a Zmey. ¿Sería ella quien le abriera? Suponía que si, no sabia si Zmey y su maestra vivían con alguien mas o no. Fuese como fuese había llegado hasta allí y necesitaba saber si algo había ocurrido con el piromante que no daba señales de vida...ni de muerte.

Evelhan no estaba solo en ese momento, Munin iba sobre su hombro tanto como compañero mágico como apoyo, y alguna que otra estirge se encontraba por aquí y allá en los tejados manteniéndose cerca pero a su bola, como siempre que el brujo salia.

El niño, se restregó las manos contra sus pantalones, justo antes de llamar ala puerta de la casa, esperando nerviosamente, arrugando entre sus manos el borde de su jersey rosado medio descolorido y roto por la zona de hombros y cuello.

209 Re: Barrio de los Mil Dioses el 10/01/19, 04:07 am

Nihil


El ojo que sustituía la mirilla de la puerta enfocó al daeliciano. Su pupila se dilató y contrajo un par de veces, luego se puso en blanco.

Fue Siloco quien abrió la puerta. Llevaba una túnica larga hasta los pies con mangas amplias ceñida con un cinturón ancho de cuero con correas moradas. En cuando vio a Evelhan su rostro se iluminó.

-¡Pero si eres la cosita más mona del mundo! -exclamó, y sus manos salieron disparadas hacia las mejillas del brugho. Si la estirge le picaba o trataba de atacarle le daría igual, tenía protecciones hasta en el cielo de la boca (nunca se sabía) -¿Has venido a ver a Nihil? Está un poco indispuesta pero te puedo llevar con ella.

210 Re: Barrio de los Mil Dioses el 10/01/19, 05:00 am

Evanna

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Evelhan se quedo muy quieto cuando vio el ojo de la puerta moverse y abrirse mirando fijamente en su dirección, algo tenso en el fondo. Había escuchado de Zmey cosas sobre su maestra, mas ademas el hecho de que la súcubo de la pesadilla era de por si bastante conocida así que era inevitable que estaría algo tenso. Ya no sentía tanto miedo como antes por los nigromantes pero aun de alguna forma le provocaba una suerte de respeto, tanto eso como el hecho de tratar con alguien de renombre en la ciudad le intimidaba un poco.

Por ello Evelhan de alguna forma estaba medio preparado y mentalizado para encontrarse frente a Nihil, pero no, nunca jamas lo estuvo para que en vez de ella le abriese un hombre al que, aunque nunca lo había visto en persona, era lo suficientemente conocido como para que incluso Evelhan supiera quien era. La expresión del brugho se descompuso en un instante muestra de la sorpresa de verlo allí por un lado y de los nervios.

Ver al al altísimo hombre con ojos grises de loco lanzarse sobre el casi el instante mismo que la puerta se abrió, para agarrar sus mejillas como si fuese esponjas blanditas, no ayudo demasiado a recuperarse del susto, temiendo que en cualquier momento fuese a morirse de nuevo.

Munin sobre su hombro, grazno sorprendida ante el repentino ataque del Señor de los Asesinos y de inmediato se lanzo sobre este, agarrando sus cabellos con sus garras y tironeando de el buscando picarle con saña en la cabeza. Evelhan se asusto incluso mas ante las acciones de Munin y le hizo parar con una orden muda, mirando con sus ojos muy abiertos al brujo. Munin obedeció y se quedó posada cerca vigilandolos.

Se había quedado momentáneamente sin palabras del susto. Trago saliva, devolviendo su mirada lima hacia los ojos grises de Síloco que parecía extrañamente animado de verlo allí, para su total incomprensión. Se sentía sumamente nerviosos e incomodo, pequeñito, cosa no muy difícil con lo alto que era. <<Voy a darte una buena patada en el culo cuando sepa donde estas, Zmey>> se quejo Dhelian poniendo un ligero puchero antes de por fin lograr hablar.

-Lo siento...por el ataque de mi estirge- medio tartamudeo inicialmente algo nerviosos pero hizo un esfuerzo para no sonar tan estúpido. Especialmente cuando el señor de los asesinos no estaba haciéndole nada malo, incluso estaba siendo cordial de alguna forma un tanto intensa. Intento echar a un lado su timidez para continuar y no hacerle caso a esta o terminaría saliendo corriendo de ahí como un inútil. No, de ahí no se movía hasta saber algo de Zmey- Mi nombre es Evelhan Kaw, soy un amigo de Zmey...vine a preguntar por el, por que hace mucho que no lo veo y estoy preocupado, no quería molestar...pero...no sabia donde mas ir- añadió Evelhan con una voz suave pero audible y preocupada, devolviendole la mirada al brujo notando aun el pellizqueo en sus pobres mejillas que hacia que de por si su voz saliera un poco rara, mas no dijo ni mu sobre que lo soltara.


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Invitado, sueñas con un mundo perfecto...
...tu paraíso personal...
...donde lloras tu imperfecta realidad

211 Re: Barrio de los Mil Dioses el 10/01/19, 02:51 pm

Nihil

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La estirge cejó su corto ataque contra su pelo y se alejó, quedándose a una distancia prudencial pero sin quitarle el ojo de encima. Reparó en la otra estirge que estaba posada en uno de los balcones.

-Qué interesante -dijo, tamborileando con sus largos dedos cadavéricos sobre su labio inferior -Un brujo de las estirges. Bien, bien, hacía falta alguien que metiese a esos bichos en cintura. Y con transformación doble, nada menos.

Detectaba a los ghouls a kilómetros, deformación profesional, por eso había dado por hecho que esa era la transformación del chiquillo y que el pájaro era solo una mascota con la que compartia gustos culinarios.

-Oh, ¿eres un amiguito de Zmey? Vaya, pensé que había perdido a todos sus amigos -Puso cara de disgusto -Esta Nihil, mira que mandar al chico lejos y no dejarle avisar a nadie. Si no hubiese estado dentro de ella habría jurado que no tiene corazón -se paró un momento y pensó en lo que acababa de decir -Tal vez no me he expresado de la manera más correcta...

Entonces se oyó una voz desde algún punto de la casa.

-¿Quién coño es?

-Un bollito preguntando por Zmey -respondió Siloco.


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Y con este nombre yo te maldigo, y ni tan siquiera la muerte podrá librarte de tu condena, pues todo aquel que intente matarte recibirá siete veces tu castigo.

212 Re: Barrio de los Mil Dioses el 10/01/19, 05:07 pm

Evanna

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El brugho  pudo ver casi la curiosos en los ojos grises del señor de los asesinos cuando se percato de como Munin obedeció, Evelhan supuso desde el inicio que sabía lo que era, es decir la estirge estaba sobre su hombre desde el inicio, por ello le sorprendió un poco escucharle decir sobre que su trasformación real. ¿Tan evidente era que aparte de brujo, también era ghoul? Su sorpresa fue genuina, al igual que sus palabras que salieron sin mas antes de poder controlarlas.

-¿Como supo lo que era?- su pregunta fue dicha baja en un tono de confusión momentáneo, pero al darse cuenta de su propio repentino descaro al preguntar sin mas, se sintió profundamente incomodo y volvió agarrar con fuerza el bajo de su jersey. Su timidez era un verdadero problema, maldita sea, le hacia ver como un cobardica ante todo. Que molesto.

Intento calmarse mentalmente, ya había llegado hasta ahí y había dicho en principio lo que quería, así que había dado un gran paso, tenia que empezar a dejar atrás la cohibición de poco de una vez que ya era hora. No siempre podría contar con tener a Onyx, Surasara o Heraldo para respaldarle en todo. <<No soy un bebe>> pensó con cierto reproche contra si mismo, viendo de nuevo hacia la alta figura del brujo que dijo algo que si no comprendido.

-Somos amigos, a mi no me perdió- dijo Evelhan hablando con mas seguridad por primera vez en todo el corto intercambio de palabras. Intercambio de palabras que se volvió confuso con las siguientes palabras de  del brujo frente a el << ¿'Sino hubiese estado dentro suyo'? No se si quiero saber que significa eso realmente >> pensó Evelhan claramente no entendiendo el significado de eso o si era literal o retorico o como demonios tan siquiera era posible y prefirió no preguntar tampoco. Su prioridad era saber que había ocurrido con Zmey y donde estaba, por eso no pudo evitar el impulso repentino  de alivio y preocupación por igual cuando lo escucho decir que había sido enviado lejos.

Evelhan estiro su mano, agarrando el bajo de la túnica como buscando atraer de nuevo la atención del brujo hacia si y no hacia lo que sea que andaba pasando por su cabeza. Y abrió la boca para preguntar, pero no llego a tiempo de decir nada antes de escuchar una segunda voz que le hizo sobresaltarse en el sitio. Estaba  mas tenso de lo que imaginaba y estaba seguro que de tener un corazón aun palpitando, podría escuchar el sonido ensordecedor de sus latidos en sus oídos. Se mordió el labio inferior intentando liberar cierta tensión, no soltando aun la túnica de Siloco cuando habló, medio mirando tras el hacia el interior abierto de la casa con duda.

-Lo...lo siento por venir a su casa a molestar...pero estaba preocupado por que le hubiese ocurrido algo a Zmey – dijo Evelhan intentando subir el tono de voz un poco y no andar susurrando para poder se escuchado desde el interior de la casa, medio dirigiéndose tanto a la súcubo de las pesadillas, que imaginaba era la que había preguntado, como para el brujo junto a el- ¿Podrían decirme donde se encuentra ahora...por favor? -pregunto con toda la soltura que pudo pero dudando al principio de hablar, claramente nervioso mirando tanto hacia el interior de la casa como al Señor de los Asesinos al cual aun andaba aferrándose como si su mano ya hubiese dejado de obedecerle por los nervios. Daba agracia de estar ya muerto o estaba seguro que ya haría rato que le habría dado un ataque.


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213 Re: Barrio de los Mil Dioses Ayer a las 02:27 am

Nihil

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-Deja que entre -dijo Nihil.

Siloco se apartó e invitó al brujo a entrar con un gesto. El recibidor era sombrío, pero había velas encendidas aquí y allá que arojaban destellos sobre los cráneos y espejos que decoraban las paredes.

-Cariño, trabajo con la muerte, es natural que pueda reconocer a un ghoul cuando lo tengo delante.

El nigromante condujo a Evelhan hasta una pequeña cocina, iluminada por una única lámpara que colgaba sobre la mesa de comedor. Había envoltorios de magdalenas y migas repartidas por el mantel, tazas y una cafetera terrestre modificada con runas.

Nihil estaba sentada a la mesa. Cuando vio a Evelhan se puso en pie de un salto y tiró la silla, clavando sus ojos vacíos en el chico como si fuera a saltar sobre él. Siloco se apresuró a calmarla. Recogió la silla y obligó con suavidad a la súcubo a sentarse de nuevo.

-Nihil, cielo, este es el amigo de Zmey. Dice que se llama Evelhan Kaw, seguro que lo conoces -le dijo con voz dulce.

Lo que sea que se había apoderado de la súcubo se esfumó y fue sustituído por su frialdad habitual.

-Lo conozco. Estudias nigromancia con Zmey, ¿verdad? -dijo.

Era imposible que Nihil no tuviera bajo vigilancia a todas las amistades y conocidos de su pupilo, especialmente en la situación en la que se encontraba. Si había pasado por la puerta es que no tenía ningún hechizo encima que le supusiera una amenaza y confiaba en las medidas de seguridad de los locales del invocador. Tal vez se había propasado al obligarle a irse sin despedirse de nadie.

-Lo envié a Libo, está en el burdel que tiene Cain allí. No estaba durmiendo bien y temí que causase problemas así que le dí vacaciones. Siento que no se haya despedido de nadie, ha sido todo culpa mía -A pesar de su seriedad y la fiereza de su mirada no había nada que indicara que su disculpa no era sincera - Pero por favor evita hablar de su paradero, es importante para su salud que esté tranquilo.


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