Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Bahía de los Naufragios
por Goliat Hoy a las 03:02 am

» Torreón Silente
por Harek Ayer a las 06:47 pm

» Torreón Sendar
por Evanna Ayer a las 04:55 pm

» Libo
por Evanna Ayer a las 03:39 am

» Actualizaciones
por Giniroryu 23/04/19, 09:39 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 1 usuario en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 1 Invitado

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 28 el 03/08/18, 11:03 pm.
Estadísticas
Tenemos 182 miembros registrados.
El último usuario registrado es Mrrblake

Nuestros miembros han publicado un total de 39785 mensajes en 753 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Rocavarancolia Rol » Rocavarancolia » Anexos » Incisos » La última canción

La última canción

Ir a la página : 1, 2  Siguiente

Ir abajo  Mensaje [Página 1 de 2.]

1La última canción Empty La última canción el 13/03/18, 02:00 am

Goliat

Goliat
Hacía a penas unas horas había estado en lo más parecido a un coma. Ahora, aún temblando como un potro recién nacido, Rox había vuelto a la vida y era capaz de moverse con relativa soltura. Su cuerpo tenía leves tics que con el tiempo se iban suavizando, mas hasta que no desaparecieran del todo parecería Bambi los primeros minutos de la película. Las articulaciones le molestaban por la falta de movimiento tras 4 días en cama, asi como por los efectos aún en proceso de su recuperación, y acciones tan simples como subir las escaleras o estirar un brazo resultaban en calambres similares a las agujetas, pero no podía quejarse ni mucho menos. Al contrario, incluso con una rehabilitación que hubiera requerido de meses y más cantidades de dolor habría estado satisfecho.

El susto eso sí, no se le había pasado, y el coreano se sentía una bomba de sentimientos a punto de explotar. Estaba vivo, se había librado otra vez de la muerte, y esta vez por muy poco, pero por otro lado, Hyun parecía haber sido el precio a pagar a cambio de su suerte. ¿Se había perdido por su culpa?
Quería llorar, sin tener claro si de alegría o del miedo concentrado. Aunque antes de desahogarse necesitaba hablar con alguien concreto. Tenía preguntas y cosas que dejar dichas.

Dar con el irrense no fue una tarea difícil. Se encontraba en la sala de entrenamiento, haciendo lo propio del lugar a pesar de las horas y el jaleo de todo el día. Rox supuso que era una forma de evadirse a pensar: él mismo lo ponía en práctica a menudo.

Milo. —le llamó desde la entrada para captar su atención—. Me han dicho que fuiste tú el que encontró mi cura.
Sonrió con suavidad, apoyándose en el borde de la puerta para evitar fallos en sus piernas.
Gracias.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

2La última canción Empty Re: La última canción el 24/03/18, 01:18 pm

Red

Red
Los golpes resonaban amortiguados en la sala de entrenamiento cada vez que los puños del irrense impactaban contra el muñeco de prácticas acolchado. Era tarde y había sido un día difícil, pero a pesar de todo Milo se había escaqueado de sus compañeros y había subido allí arriba para poder pensar con tranquilidad. La desaparición de Hyun era en lo único que ocupaba su mente, en realidad, pues Rox estaba fuera de peligro y el dudoso trato con Rutilante parecía una nimiedad comparado con el destino del coreano.
¿Dónde te habrás metido? —se preguntó entre golpe y golpe, ensañándose con su rival de trapo como si él tuviera una respuesta para aquella pregunta.

Habían buscado al medio estadounidense durante horas, volviendo sobre sus pasos una y otra vez por si se les escapaba algo, pero al final de la jornada no habían dado con nada. La escasez de luz les había obligado a volver, pues moverse de noche por aquella ciudad era una invitación descarada al desastre, pero habían acordado retomar la búsqueda en cuanto se hiciera de día.

Una voz en la puerta lo sacó de su ensimismamiento y el norteño regresó a la realidad. Casi todos los letarguinos ya estaban durmiendo, pero aquel era el último al que esperaba ver en pie.
¿Qué haces tu despierto? —inquirió con una media sonrisa—. Deberías de estar descansando y no dando las gracias por tonterías, Rox —respondió, quitándole importancia a su hallazgo con un gesto de la mano—. Todos salimos a buscar una cura y tu habrías hecho lo mismo por cualquiera de nosotros, así que olvídalo. —murmuró, dedicándole a Rutilante un pensamiento fugaz mientras se rascaba el brazo en el punto donde lo había perforado el cuerno del unicornio.

3La última canción Empty Re: La última canción el 08/04/18, 03:16 am

Goliat

Goliat
Ya he descansado bastante. Llevo días en cama, y hoy he estado a punto de dormirme para siempre. —dijo, con una pequeña sonrisa en la cara. Quería responderle de la misma forma, en tono despreocupado y bromista, aunque acabó oscilando más entre la seriedad y un miedo no muy sútil. No iba a superar la experiencia tan fácilmente—. No me apetece pasar un minuto más en la cama.

Se acercó al irrense, y una vez le tuvo a mano le golpeó en la nuca. No fue sino una colleja torpe, salvada solo porque sus músculos no respondían como debían.

Calla y acepta las gracias, caragato. Le he dado las gracias hasta a los renacuajos por entretenerme cuando no podía hacer nada, y mira que cuando me comían la oreja a tonterías quería estrangularlos. Ahora hazme el favor y no hagas como si nooo, no pasa naaada Roooox, es una tonteríiiiiaaaa Roooox. —añadió, cambiando el tono a uno de burla más agudo—. Porqué no lo es.

Otra sonrisa, esta vez sincera. No quería molestar al irrense, más aún si lo que Milo buscaba era estar a solas: había sido un día duro, y podía imaginarse el peso de culpabilidad que sentiría por lo de Hyun. Pero el australiano necesitaba ser egoísta, al menos por unos minutos.

Si llegas a tardar media hora más... no sé, a saber que habría pasado. Me creía muerto, ¿sabes? —tragó saliva y se mordió el labio, mirando al suelo—. Dejé de sentir nada.

Respiró profundamente, controlándose para no desbordarse tan deprisa. El incidente con Verael había sido terrible, pero ni siquiera entonces, con el nublino medio monstruo, una casa en llamas y el psicópata que mató a Drake había estado tan cerca de morir como lo había estado el día de hoy. Bajó la cabeza y se presionó el puente de la nariz, tapando sus lagrimales antes de que sucediera.

Asi que acepta tu parte de mis gracias o te juro que me voy a inflar a llorar. Y no... no me apetece que veas el espectáculo. —murmuró.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

4La última canción Empty Re: La última canción el 22/04/18, 10:38 pm

Red

Red
Milo escuchó en silencio a la coreana, consciente del miedo que había pasado mientras su cuerpo dejaba de responderle poco a poco, y cuando se acercó a darle una colleja no hizo amago de esquivarla. Fue un golpe flojo, pues aún no había recuperado todas sus fuerzas, pero le alegró verla tan activa. Sus palabras, sin embargo, le asustaban, y recordar que había estado a punto de morir no era algo a lo que quisiera darle vueltas. No quería verla en aquel estado y tampoco quería verla llorar, así que optó por su salida habitual; esbozó una amplia sonrisa y le quitó hierro al asunto.
Vaaaale, acepto tu agradecimiento —cedió al final, alzando las manos en señal de rendición—. Pero solo si sigues sonriendo, ¿de acuerdo? Si no te lo devolveré y no lo aceptare jamás. —aseguró en tono de broma, fingiendo resolución mientras se rascaba la nuca.

En aquel momento empezó a ser consciente de lo cansado que estaba, pues a la extenuación del entreamiento y a la carga física del día se le sumaba la maldición del unicornio. Milo no era consciente de esta última, no del todo al menos, pero sentía las piernas pesadas y decidió que era un buen momento para pararse a descansar.
Admiro la resolución que demuestras al estar caminando a estas horas, pero este mundano irrense necesita sentarse un rato —masculló, apoyándose en la fresca pared de piedra y dejándose caer hasta el suelo—. ¿Quieres hacerme compañía un rato? —inquirió sonriente.

El norteño aun jadeaba debido al esfuerzo, pero logró sobreponerse a la debilidad que le sobrevino después de sentarse y se estiró para alcanzar el cubo de agua fría que se había subido desde el patio antes del entrenamiento.
¿Y qué cosas te contaban los niños cuando estabas en cama? Tuvo que ser terrible, sin duda, pero siento curiosidad. —comentó burlón una vez hubo apurado el primer trago, palmeando el suelo a su lado en una clara invitación.

5La última canción Empty Re: La última canción el 24/07/18, 01:15 am

Goliat

Goliat
Rox se limitó a asentir a sus acuerdos, esbozando con dificultad una sonrisa irónica luego.
Pues mal vamos. Si quieres que me ponga a sonreir como un payaso con cada desgracia que pase la llevas clara.

Se masajeó el puente de la nariz un poco más, lo justo para evitarse las lágrimas en un rato. Cuando el irrense soltó toda esa palabrería antiquada, el australiano alzó una ceja en burla.

Tío, estás hablando como mi profesor de matemáticas. Y ese pavo tiene como setenta años y cuatro siglos. —dijo, haciendo una mueca de disgusto, que tras un resoplido se transformó en una sonrisa—. Pero claro. Hay que hacerle compañía a los ancianos.
Al oír su pregunta Rox pronunció silenciosamente "eres lo peor", negando suavemente antes de tomar asiento a su lado.

No, no, si tanto te interesa les pediré que te lo cuenten ellos mismos. Yo ya no sé si Sara era la niña que le caía mal a Guille, o su prima, o la hija del profesor de plástica, la que se metía los rotuladores por la nariz. —cruzó los brazos en torno a sus rodillas—. Tu tienes cara de que esnifabas rotuladores de peque, ¿a que sí? —añadió, mirándole inquisitivamente.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

6La última canción Empty Re: La última canción el 26/07/18, 11:31 pm

Red

Red
Era una imitación del carcamal que me enseñaba programación en la escuela, así que me puedo sentir orgulloso de haberlo clavado. —replicó con una media sonrisa, recostándose contra la pared con aires de suficiencia mientras escuchaba la respuesta a su pregunta. Sabía de buena tinta lo insistentes que podían ser los enanos cuando querían, pero no se imaginaba estar atrapado en tu propio cuerpo sin poder pararles los pies.
>>Tienes todo mi respeto por haber sobrevivido a eso, enserio. Yo habría perdido la cabeza... —replicó sin insistir mucho más en el tema. No parecía buena idea dirigir la conversación hacia el calvario por el que había pasado.

Por suerte fue la propia Rox la que desvió la atención hacia temas menos comprometidos planteándole una pregunta sobre su niñez.
No te cueles, tía, que lo mio era la pintura en spray —respondió con fingida indignación—. De mocoso solía hacer pintadas con mis amigos de aquel entonces y nunca llevábamos mascarillas. Los aerosoles huelen bien, ¿no crees? Aunque pueden freírte el cerebro... —añadió con una media sonrisa, rememorando las gamberradas del pasado—. ¿A qué viene esa pregunta, de todos modos? ¿Acaso tu le dabas duro a los rotuladores? —inquirió a su vez, mirándola con ojos acusadores.

Los dedos del irrense tamborileaban con suavidad sobre el suelo de piedra, marcando el ritmo de una canción que solía escuchar mientras entrenaba y que aún se aferraba a su inconsciente como el polvo a una telaraña.

7La última canción Empty Re: La última canción el 16/01/19, 04:16 am

Goliat

Goliat
“Tío”, corrigió a Milo sobre la marcha con un codazo indoloro. No le molestó, pero quería aclarar los pronombres para el resto de la conversación.

¿¡Eras graffitero!?—el rostro se le iluminó. Sabía de buenas que el moreno no era trigo limpio, pero aquel detalle añadía cierto caché a todo el rollo de “hacker más buscado”—. Que cabrón... Que guay.
Se quedó absorto unos segundos antes de mirarle y responder. La sonrisa le marcaba levemente las ojeras.
Veeenga hombre, —respondió con falso tono de asco— yo soy más de permanentes y gasolina. —se encogió fugazmente de hombros, negando con la cabeza como si fuera un detalle obvio—. ¡Pero no, no! a lo tuyo, ¿hay algo más que no sepa? No sé, en plan… eres hacker, graffitero, qué más. ¿Tatuador? ¿Traficante? ¿Un skater contrabandista? ¿Tuneabas coches? ¿Trabajabas para la mafia?

Apoyó el rostro sobre sus rodillas, mirando a Milo expectante. Sus preguntas iban con el objetivo de picarle, aunque si que tuviera alguna que otra más seria en la punta de la lengua. Además, sentaba bien bromear con tonterías como esa tras el mal trago.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

8La última canción Empty Re: La última canción el 20/01/19, 09:29 pm

Red

Red
Milo captó rápidamente el toque de atención que implicaba el codazo y se disculpó con una sonrisa avergonzada, reprendiéndose mentalmente por no haber sido más atento.
Si le preguntaras a mi madre te diría que más bien era un gamberro con infulas, pero mis compañeros de trastadas me consideraban todo un artista. —respondió a su comentario con cierta suficiencia, fingiendo arrogancia antes de que su sonrisa divertida lo delatara.

Rememorar aquella etapa de su vida apartó momentáneamente los pensamientos sobre Hyun de su cabeza, devolviendole a una época mucho más feliz, y cuando el humano le empezó a bombardear a preguntas no pudo evitar echarse a reír.
¿Acaso me estás interrogando, colega? Cualquiera diría que intentas sonsacarme información comprometida —comentó alzando una ceja—. Lo sabe todo el mundo, tío: a los soplones moratones. —sentenció, poniendo tono de mafiosillo barriobajero mientras gesticulaba de forma ridícula.

Bromear le sentaba bien, pero su amigo merecía una respuesta sincera, así que al final se cruzó de brazos y se tomó unos segundos para meditar sus próximas palabras.
En realidad podría decirse que soy alguna de esas cosas y unas cuantas más —empezó, acomodándose contra la pared con la vista algo perdida—. A grandes rasgos he traficado con información, he organizado operaciones de contrabando y he robado todo tipo de datos desde que me salí del sistema —aclaró con una sonrisa torcida en la que no había mucha alegría—. Me he colado en sitios en los que no debía estar y he visto cosas que no debía ver, pero hasta ahora nunca ha servido de nada que hagamos ruido al respecto. Para el gobierno los antisistemas somos una especie de mafia, un grupo de delincuentes peligrosos, y se han encargado de que la mayor parte de la población piense lo mismo —añadió, encogiéndose ligeramente de hombros ante el panorma que acaba de plantear—. Que te desprecien por querer hacer las cosas bien es algo muy extraño. —murmuró con una sonrisa, más para si que para el humano.

9La última canción Empty Re: La última canción el 27/01/19, 04:08 am

Goliat

Goliat
Las risas del irrense se contagiaban al australiano con rapidez. Los dos debían estar igual de mentalmente agotados, y cada carcajada se sentía como crema sobre la herida. Rox sonrió, negando con la cabeza deprisa y falso gesto asustado ante su amenaza.

¿Yo? ¡Es solo curiosidad! ¡No le irás a pegar al mismo tullido que te has esforzado en salvar!

Se mantuvo en posición, atento a todo lo que Milo tuviera que contarle. En alguna ocasión le había sacado el tema, pero nunca se había atrevido a meterse en detalles. Por como le había contestado en su momento, el rubio sabía que era algo que se tomaba con suma discreción, incluso allí en la ciudad. Aquello le había generado más curiosidad, hasta creado un aura de misterio en torno al otro, pero no sacaba el pasado hacker del moreno a menos que fuera en coña, como en aquella ocasión. Si no estaba cómodo, no tenía porque removerlo.

Su expresión expectante empezó como puro teatro, más al notar la seriedad en sus palabras y gestos corporales, la sonrisa del humano fue deshaciéndose gradualmente. Primero una incredulidad divertida de “te estás quedando conmigo”, luego silencio. Su sorpresa era genuina. Milo le sacaba poca edad, así que pensar que el chico hubiera pasado por aquello se le antojaba, no irreal, pero sí particularmente increíble. Como de algo que oiría en las noticias referentes a países muy distintos al suyo, de revueltas y manifestaciones. En su mente, Irraria había sido algo así como una utopía espacial, avanzada, moderna y de ensueño, pero aquella información la cambiaba a algo más parecido a un futuro cyberpunk problemático. Ahora que se paraba a pensarlo, su pesadilla en las minas irrenses concordaba más con eso, desde luego.

Tardó lo que se le hizo una eternidad en responder, rebuscando en su cabeza como continuar. No quería cambiar abruptamente el tema por miedo a sonar irrespetuoso, pero tampoco encaminar la conversación en esa dirección. No parecía la más adecuada para el día que habían tenido.

Que jodido... —se pronunció finalmente.
Le costaba ponerse en situación, en algo remotamente parecido para comprender su papel. Rox se dio cuenta de que, habiendo nacido en el primer mundo, la mayoría de temas político-legales se la traían muy floja. Tanto como para no hacerse una idea que tan mal tenían que estar las cosas para que Milo se molestase en hacer todo eso

No es lo que me imaginaba. O sea, lo de hacker yo me lo imaginaba en plan... teclear muy rápido cosas al azar mientras le hablas a tu compi por un pinganillo.—hizo los gestos en el aire, con desdén—. Robar un banco, o no sé, piratear una página seria con chorradas por reirte un rato, como en las series. O ir dejando pistas para que te encuentren.
Soltó una risa corta, avergonzado.
Todo muy fantasioso. No pensé que sería tan serio… —le miró de reojo, atento a sus reacciones. Le daba verdadero apuro decir algo que no debía.— Aún así... yo creo que es guay. En plan, no es guay como ser graffitero, pero… No es vandalismo porque sí, tienes un objetivo.

Se irguió ligeramente, cambiando la pose y estirando las piernas con algo de nerviosismo. No iba a mentir, algo dentro suya se llenó de satisfacción una vez el irrense le hubo contado aquello, como un logro de información o confianza desbloqueada. Aunque no fueran detalles concretos, Rox tenía la corazonada de que si seguía preguntando, Milo respondería de forma más específica. Sin embargo, no quería oscurecer el ambiente.

Mira, lo más peligroso que he hecho yo ha sido hacerme unas quesadillas a las 4 de la mañana sin que mis padres se despertaran por el ruido del microondas. Y una vez me metí en el baño de las chicas y unas señoras me dijeron que si no me iba llamaban a la policía. ¿Cómo te quedas? Yo no seré un antisistema a gran escala, pero… —miró al irrense fijamente, moviendo la cabeza como diciendo “ojo cuidado”, hasta que finalmente una risa tonta le cortó la coña—. Y de repente soy cómplice de numerosos crímenes, toma ya.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

10La última canción Empty Re: La última canción el 10/02/19, 03:38 pm

Red

Red
El irrense sonrió con disimulo ante la visión de los hackers que tenía su amigo, preguntándose seriamente que clase de cibercriminales tenían en la Tierra. Desde luego lo que Rox le contaba sonaba mucho más interesante que su día a día en Irraria y durante unos instantes Milo trató de imaginarse de esa guisa, pero la fantasía se deshizo rápidamente y su sonrisa se apagó un poco.
Supongo que si es así —respondió, mirandose los dedos de las manos—. Lo del objetivo, quiero decir, pero a día de hoy no sé si lo que he hecho a servido de mucho. —añadió con cierta resignación, cerrando los ojos y pensando en la mentalidad de rebaño descerebrado que compartía la mayoría de los irrenses.

Si alguno de sus amigos antisistema le oyera posiblemente le soltaría una colleja, y pensar en eso le hizo resoplar. No tenía sentido autocompadecerse, no en un día como el que habían tenido, y seguir aquellos pensamientos tan turbios no ayudaba en nada. Los ojos le brillaban cuando volvió a abrirlos.
Estas hecho un delincuente, si señor, y mi madre te consideraría un tipejo de lo más problemático —sentenció con una mueca burlona, estirando las piernas al notarlas algo entumecidas—. Levantarse de madrugada y asaltar la nevera de tus padres, tío... ¿qué clase de desalmado es capaz de hacer eso? —preguntó, incapaz de contener la risa por más tiempo.

Aquello relajo mucho el ambiente y facilitó que la conversación tomara un rumbo menos turbulento, pero a pesar de todo el norteño no pudo evitar agradecerle su última frase al chico aussie.
Gracias por ser mi cómplice y no juzgarme mal —murmuró, esbozando una sonrisa sincera—. Estoy orgulloso de poder decir que soy colega del Terror de las Quesadillas. —agregó, riendo con ganas mientras le ofrecía un puño cómplice para que se lo chocara.

11La última canción Empty Re: La última canción el 22/02/19, 01:44 am

Goliat

Goliat
La sonrisa del australiano se ensanchó, complacido de haber redirigido el tema. La misma mueca se volvió sarcástica al notar la burla en la voz de Milo, con lo que alzó las cejas al verse retado, separando la espalda de la pared para verle mejor.
Eh, no, no, perdona. ¡Yo no me levantaba de madrugada, llegaba a casa a esa hora! —puntualizó el detalle, como si eso cambiara crucialmente la historia—. No es solo asaltar la nevera, es mucho más delicado que eso: es sobrevivir al sonido del microondas mientras se calientan las cosas Y LUEGO, evitar el pitido infernal. PIII, PIII, PIII. —dejó salir un bufido de golpe, más risa que suspiro—. A lo mejor en tu planeta los microondas vuelan o las quesadillas se calientan solas, pero mi microondas sonaba como una lavadora cargada de piedras.

Dejando de lado su falsa indignación por las interpretaciones erróneas del irrense, Rox recuperó una pizca de seriedad cuando este terminó de hablar, solo para soltar una carcajada justo después junto a su amigo al escuchar el nombre tan ridículo que le había puesto. Iba a comentar algo más, pero el gesto del moreno, por alguna razón, le descolocó. El chico tardó unos segundos en finalmente reaccionar, aún sin perder la sonrisa, abrumado por lo lejano y a la vez tan familiar que le resultaba aquello. Puede que fuera una tontería, pero para el australiano significaba mucho. Cuando el puño chocó con el del otro, sintió una felicidad casi infantil en el pecho.

Oye, que uno lo pasa fatal haciendo quesadillas de madrugada, macho. Y bueno llámame loco, pero... tengo la ligera sensación de que "Terror de las Quesadillas" no es el mejor mote para el cómplice de un hacker, ¿eh? —añadió, divertido, irguiéndose en el sitio lo justo para sacar su iPod del bolsillo trasero de su pantalón. A continuación se lo tendió al otro—. Toma. Le queda un 5% de batería.
«Como a mi esta mañana» pensó, riendo amargamente sin más razón aparente.
Creo que le da para una canción. Si se me queda a mi sin batería me va a joder mucho, así que prefiero que seas tú el culpable. —sonrió, confirmando que no iba en serio—. ¡Si no te tardas en decidir lo mismo le da hasta para dos canciones!

Ni de coña, puede que incluso se apagase antes de acabar la primera. Aún así, al humano le importaba poco el resultado, incluso si Milo se decantaba por la canción a la que menos ganas le tuviese en ese momento. Recuperó su asiento y se puso cómodo, curioso y expectante por lo que fuese a elegir.


_________________________________________

chambelán de carameloo:


La última canción Trabaj10

12La última canción Empty Re: La última canción el 03/03/19, 09:32 pm

Red

Red
Milo escuchó con una sonrisa como Rox puntualizaba los detalles de su historia, aclarando que sus actos eran mucho más temerarios de lo que podía parecer a simple vista.
¿Tanto ruido hacen vuestros microondas? —preguntó riendo—. Pues estas muy equivocado, en mi planeta los electrodomésticos no vuelan, si acaso hay alguno que puede cavar. No tiene mucho sentido lo primero teniendo en cuenta que vivimos bajo tierra, ¿no crees? —bromeó con una sonrisa sarcástica.

El choque de puños fue reconfortante, aunque fuera un gesto nimio, y tras el leve golpe parte de las preocupaciones de Milo se esfumaron. Aquella conversación sin sentido estaba haciéndole mucho bien aunque no lo supiera.
A pocos hackers has conocido tu, chaval. Se suelen poner nombres ridículos, la verdad, cuanto más jóvenes e inexpertos peor —rió al hacer memoria, removiéndose un poco en el sitio para que no se le agarrotara la espalda—. Terror de las Quesadillas suena hasta genial comparado con algunos de los que me he encontrado por la red.

Cuando el medio australiano le tendió su reproductor de música portátil el irrense no supo que decir, cogiéndolo con suavidad para no dañarlo en modo alguno. Que se le estuviera acabando la batería era una pena y el norteño lamentaba no poder recargarlo con su implante, pero los puertos de energía no eran compatibles.
¿Estás seguro? —preguntó indeciso, resistiéndose a pulsar el botón de encendido todavía.

La respuesta afirmativa del coreano lo terminó de convencer, pero tras poner el marcha el iPod trató de no estarse demasiado y escogió la primera canción que llamó su atención. No entendía aquellos caracteres humanos, pero la composición le gustaba, y cuando le dio al play empezó a sonar Friday Night Gurus.

Milo se recostó contra el muro de piedra compartiendo auriculares con el rubio, escuchando con atención aquella melodía que no tardó en juzgar de su agrado.

Contenido patrocinado


Volver arriba  Mensaje [Página 1 de 2.]

Ir a la página : 1, 2  Siguiente

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.