Conectarse

Recuperar mi contraseña



Últimos temas

» Faro
por Bellota Ayer a las 09:12 pm

» Torreón Letargo
por Tak Ayer a las 06:05 pm

» El Macetero
por Giniroryu Ayer a las 03:25 pm

» Torreón Maciel
por chicoaeseg15 Ayer a las 10:19 am

» Feliz navidad
por Yber 21/10/17, 09:54 pm

¿Quién está en línea?
En total hay 3 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 3 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 27 el 26/09/15, 12:02 am.
Estadísticas
Tenemos 174 miembros registrados.
El último usuario registrado es Lily Bell.

Nuestros miembros han publicado un total de 35850 mensajes en 684 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.

No estás conectado. Conéctate o registrate

Borrando el torreón: Milo y los niños

Ir a la página : Precedente  1, 2

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo  Mensaje [Página 2 de 2.]

Yber

avatar
GM
Recuerdo del primer mensaje :

Ocultando sus verdaderas intenciones a los mayores, los niños habían pedido ayuda para limpiar las paredes. Habían empezado por el cuarto donde dormían y ahora estaban fregando con trapos los ojos del patio. Gracias al mejunje que les había enseñado a hacer Rena con ceniza y grasa, los dibujos no se iban fácilmente y se veían obligados a frotar con fuerza.

Eitne aguantaba las ganas de llorar mientras deshacían lo que había traído al Huésped a Letargo. A su lado limpiaban Guille, Nime y Milo. El irrense se había ofrecido a ayudarles y, tal y como estaban la mayoría, aún heridos, les estaba haciendo un favor enorme.
El niño se vio obligado a hacer una pausa para mojar el trapo en un cubo que habían traído y aprovechó para masajearse los antebrazos. Como siguiera frotando así le iban a salir músculos como a la vecina de las pesas.

¿Os apetece descansar un poco? —preguntó. Era a él a quien le apetecía.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Red


La respuesta a su primera pregunta se la proporciono Guille, al que observó con atención mientras hablaba, y cuando el pequeño humano concluyó el irrense se rascó la nuca en actitud pensativa. Ya había dado con un par de cosas que no le olían bien, pero aún no era el momento de lanzar argumentos en contra del Huésped, así que planteo una nueva incógnita.
¿Y qué cosas os pedía que le llevarais? —preguntó, dando un trago de agua y dejando el vaso en el suelo frente a si.

Milo recordaba el punto exacto donde había arrojado al foso la comida que Eitne y Nime habían enterrado. Ahora que se estaban sincerando confiaba en que los niños no omitieran aquel detalle, pero si era necesario lo sacaría él mismo a colocación.

Tak


GM
Hasta el agua sabía bien cuando se tenía sed. Por lo demás, no estaba siendo un descanso tan agradable como lo habría sido algunas semanas atrás, probablemente con juegos y buen humor.

Milo rompió el silencio hablando del huésped y Nime se puso automáticamente a la defensiva, algo que no se notó realmente en su postura o expresión, pero que sí notó ella misma. Había tantos reproches hacia ellos por aquel tema, y ella estaba tan insegura al respecto, que no quería hablar de ello con los adultos. Pero Milo lo hizo de forma tan natural y sencilla que no sonaba a bronca, y los otros dos empezaron a contarle todo. Nime no se pudo resistir y se unió a ellos.
Eran cosas poco importantes... Bichos, y luego comida de las cestas. Ni siquiera mucha. Es normal que quisiese comer, digo yo —añadió, como si fuese lo más obvio del mundo.

En realidad era liberador incluir a alguien más en el secreto, alguien de fiar. Nime deseaba que Milo les entendiese y acabase por ponerse de su parte. O al menos eso se decía a sí misma, con la misma terquedad que le impedía confiar completamente en la palabra de Hyun.

Yber


GM
Eitne sintió un gran alivio al descubrir que no habia malinterpretado a sus amigos. Al contrario, Guille y Nime también se animaron a hablar y Milo no parecía juzgarles ni les hablaba con el odio que habían recibido de Hyun. Al niño se le venía a la cabeza la charla con Adru y cuanto más escuchaba, más dudaba de todo lo que había creído cierto. Sin embargo, aún tenía excusas para sí mismo.

La magia siempre tienen un precio —explicó Eitne a través de su abuela.

Red


Ya veo... —murmuró en respuesta a las aclaraciones de Nime y Eitne, observando los ojos que aun salpicaban la pared con expresión ausente. Milo escuchaba atentamente, pero su mente no dejaba de trabajar e iba desmontando minuciosamente la historia al mismo tiempo que le era revelada. Buscaba grietas, deslices del Huésped que le ayudaran a destapar sus engaños, y aunque no sabía cuales eran su motivaciones empezaba a formarse una imagen mental de aquella entidad.

El norteño sabía que había ido a por los niños desde el principio porque resultaba más fácil ganarse su confianza, pero no entendía que ganaba revelándose también ante Hyun. Aquel error había terminado explotándole en la cara y eso le confundía.
¿Y por qué el secreto? —inquirió al final, mirando a sus tres interlocutores a los ojos de uno en uno—. Le he dado vueltas, pero sigo sin comprender porque no podíamos saber los demás que había un hechizo protegiéndonos. —añadió con naturalidad, tamborileando con los dedos sobre su brazo de metal.

Con aquella pregunta Milo pretendía que empezaran a fijarse en lo extraño de todo aquel asunto, pero solo eran los preliminares, un golpe de tanteo antes de empezar a derribar el muro de engaños tras el que los niños seguían atrapados.

Yber


GM
(Post de Cuervo)

-Si se lo decíamos  se rompía el hechizo y no podría protegernos de los  monstruos, creo que eso es lo que ha pasado ahora- dijo a Milo, dándole vueltas a las cosas que le había dicho él huésped todo el tiempo.

Red

avatar
El argumento de Guille era demasiado simple y por eso resultaba tan convincente para unos niños, pero el irrense sabía que aquello solo había sido una treta del Huésped, una forma de controlarlos para obtener lo que quería sin preguntas. Tenía que remover la venda de sus ojos.
Mirad, yo no se mucho del tema, pero en mi mundo los hechizos se “alimentan” de la magia que tiene en su interior el conjurador y no desaparecen si las personas que se benefician de ellos saben de su existencia —explicó. Sus conocimientos venían de los videojuegos, pero omitió ese detalle—. Un encantamiento no tiene estómago, chicos... es algo incorpóreo, ¿no? ¿Para qué quiere un filete? —preguntó, frotándose el mentón con aire pensativo.

Milo conducía aquella conversación con suavidad y calma, haciendo hincapié en las irregularidades de la historia con la misma naturalidad que él que comenta una película. Trataba con los niños de igual a igual, pues no creía que ser mayor le diera la razón, y pretendía que se replantearan todo lo que había ocurrido por si mismos. Lo único que les diferenciaba, en realidad, era la picardía que aporta la experiencia, y eso podía solucionarse sin necesidad de imponerles su opinión.

Tak

avatar
GM
Las preguntas de Milo parecían mera curiosidad, pero Nime no podía evitar esperar con nerviosismo la conclusión del irrense, es decir, de qué lado se pondría, si es que llegaba a manifestarse al respecto. La libense se limitó a asentir a las explicaciones de sus amigos quedamente sin quitarle los ojos de encima apenas a Milo, especialmente cuando empezó a hablar de hechizos. Era la primera vez que hablaba de la magia de su mundo, pero Nime se limitó a saltar sin pensar demasiado qué decir.
¡Pero eso…! ¡Podía ser diferente aquí! Hablaba igual que cualquiera. Bueno, por escrito, pero era como hablar con alguien. A lo mejor era un hechizo que creaba a un ser vivo, aunque no fuese una persona…

Nime miró a Eitne, esperando a ver qué era lo que decía el daeliciano, ya que había sido desde el principio quien decía saber qué era el huésped. Nime era consciente de que sus excusas eran cada vez más pobres, pero seguía sin entender nada. El huésped se había portado estupendamente con ellos, y Hyun solía merecerse una colleja o dos. Si ella fuese como el huésped y pudiese darle empujones a Hyun sin que supiese que era ella, lo habría hecho sin dudarlo. Aunque habría evitado hacerlo cerca de las escaleras.

Yber

avatar
GM
(Post de Cuervo)

-si-dio la razón la razón a Nime y a Eitne- puede que fuera como cuando llevamos cosas al abuelito, que él no las puede coger, porque está en el cielo, pero le dejamos cosas porque que alguien le recuerde es lo que hace la magia, para que esté muy bien en el cielo-dijo poco a poco en su interior se formaba un sentimiento cada vez que recordaba a su familia cada vez era mayor, un sentimiento de nostálgia a lo que se había perdido, Guille se esforzaba en hacerlo desaparecer porque él creía que volver al ver a su familia.


----

Para Eitne, el secreto a guardar no era más que una parte del precio por tener al Huésped. El niño jamás se había parado a cuestionar el funcionamiento de este y lo había aceptado sin más. Le entregaban comida para que pudiese protegerles y escondían su existencia para que no le echaran. Todo casaba con lo que había ocurrido hacía dos días: los adultos destaparon el secreto y el Huésped se fue. Arrugó la cara, confuso, y asintió cuando Guille lo explicó.

Milo volvió a hablar y, esta vez, Eitne acabó frunciendo el ceño. Había llenado el torreón de dibujos mágicos porque se suponía que nadie más sabía magia y él tenía a una bruja dulce en la familia. El niño se sintió engañado.

¿Po-por qué no nos dijisteis que en vuestro mu-mundo había magia? —Milo y Rena eran mayores. Podrían haberles ayudado a hacer bien el hechizo de su abuela, en lugar de mentirles. Y encima Guille les respondió con algo que sonaba a magia también— ¿T-tu abuelo vive en el cielo?

¿Cómo podía vivir tan alto ese señor? ¿Acaso ahora había magia en todos los mundos? Pero Hyun venía de allí… Y Mike, y Rox, y Drake… ¿Todos le habían mentido?


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Red

avatar
Milo escuchó con atención las respuestas de los enanos, sopesando sus afirmaciones y reproches con cuidado. No entendía a que se refería Guille, pero sonaba a religión, y aquel no era el tema que estaban tratando.
En mi mundo ahora no hay magia, Eitne —se apresuró a aclarar—. Hablo de historia antigua, por eso digo que no se mucho del tema. He leído relatos y leyendas muy detallados sobre hechicería, pero nadie la practica hoy en día —omitía que nadie lo había hecho en el pasado y que era todo folclore, pero no eran datos relevantes—. Todas las leyendas tienen bases reales, no obstante, y os puedo asegurar que nunca he leído nada sobre hechizos protectores que hablan.

La propia Nime había hecho referencia a ese punto y había propuesto una alternativa, pero no había pensado en lo que estaba diciendo.
Puedo aceptar que el hechizo invocara a una criatura, vale, pero entonces os ha ocultado la verdad desde el principio —sentenció con tranquilidad—. ¿Por qué razón os hizo creer que era un hechizo protector si no lo era? Ya se que parece que solo trato de buscarle el lado malo, chicos, pero no quiero que os engañen —añadió con cierta preocupación—. Veréis, en las leyendas que he mencionado antes se habla de seres invocados con magia, demonios y cosas así. Pueden ser muy distintos entre si, pero todas ellos tienen algo en común: engañan a su invocador y se aprovechan de él —explicó. Había llegado a un punto importante—. ¿Sabéis como lo hacen? Dicen siempre la verdad, pues no pueden mentir, y se aseguran de que todo el mundo lo sepa. Juegan siempre esa baza para que te fíes de ellos, pero son auténticos maestros en omitir detalles y ocultar sus verdaderas intenciones respondiendo solo a las preguntas menos comprometedoras.

Tak

avatar
GM
(Post de Cuervo)

-En la tierra cuando la gente muere va al cielo y es un sitio genial- aclaro Guille.

Los argumentos de Milo le hicieron dudar "y sí un demonio fingió ser el hechizo de Eitne" y recordó la conversación que tuvo con el huésped, no podria asegurar que fuera bueno. Miro a sus amigos para verles y les pidió ayuda con la mirada para que le quitaran la dudas, que le empezaban a asomar.

------

Nime quiso preguntar a Guille algo sobre su abuelo, ya que no acababa de entender a qué se refería –y el chico tenía historial de decir cosas bastante raras–, pero no era el momento de entrar en detalles sobre aquel tema. De todos modos terminó por explicarse ante la pregunta de Eitne, y la libense tomó nota para preguntarle en otro momento, porque le sonaba bastante inventado.

La explicación de Milo hizo que sus mejillas se pusiesen cada vez más coloradas (más de lo que ya eran), porque la niña no entendía absolutamente nada de magia, pero si Milo lo hacía, ella se sentía tonta por todo lo que había pasado. Los sentimientos de duda que habían despertado el día que el huésped empujó a Hyun por las escaleras nunca habían desaparecido, era su terquedad la que los tenía a raya. Pero en ese momento esta flaqueaba. Nime no podía insistir para no parecer tonta cuando eso era exactamente lo que era.
¿Cómo… cómo sabes que no nos protegía? —preguntó con un hilo de voz. «Porque empujó a Hyun, tonta» pensó tan pronto abrió la boca—. Lo de Hyun fue… fue para protegerse, solo. Dijo que no era su intención que se cayese.

Yber

avatar
GM
La explicación de Milo convenció al niño. Si se trataba de magia vieja, era normal que no hubiera dicho nada. Seguía incómodo, dudoso, a pesar de que se empeñaba en escudar al Huésped. No podía ser un monstruo si lo había creado él. ¿No? El niño agachó la mirada mientras Guille le respondía. <<Es como lo que hace el demiurgo>>, se dijo. Allí, en Daelicia (para Eitne no había mundo más allá de su pueblo), los muertos se enterraban bajo árboles para hacer de la naturaleza un lugar mejor, más bonito.

No expuso sus pensamientos en voz alta, porque no podía. Seguía dándole vueltas a la posibilidad de que el Huésped les hubiera engañado. Eitne clavó la mirada en los ojos a medio borrar y sintió como estos se la devolvían de una forma macabra. ¿Había sido culpa suya lo de Hyun? No podía ser…

Seguro que sí —añadió, temeroso, a lo dicho por Nime.

Tenía que ser un error. Tenía que serlo, porque Eitne no era capaz de asimilar lo contrario.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Red

avatar
A Milo no le gustaba ver como la ilusión de los niños se tambaleaba y aun menos ser el responsable de ello, pero era necesario que se dieran cuenta de lo que había pasado. Después de la charla que les había dado Adru habían empezado a dudar del Huésped, pero necesitaban aquella conversación para terminar de comprender sus verdaderas intenciones.
Tal vez nos protegía de otras cosas, Nime, porque en teoría no podía mentir, ¿pero quién nos protegía de él? —inquirió con suavidad, dejando que la pregunta calara en sus mentes—. Yo no se que dijo para explicar lo de Hyun, pero si hacéis memoria seguro que recordáis alguna incoherencia o detalle vago en sus palabras. Sois listos, enanos, no dejéis que nadie piense lo contrario. —concluyó.

Los niños debían volcar su ilusión y confianza en el grupo, no en un protector extraño surgido de la nada. El irrense creía que empezaban a entenderlo, pero en última instancia dependía de ellos.
¿Queréis que os enseñe un demonio? —ofreció con un tono mas relajado, encendiendo el ordenador de su brazo y usando sus cascos inalámbricos a modo de altavoces—. Éste no es real, solo es ficticio, pero así veréis lo taimados que pueden ser. —explicó, seleccionando uno de los videojuegos que tenía instalados y dejando que vieran la intro. Era un rol de temática oscura cuyo protagonista hacía frente a un hechicero al que controlaba una criatura de otro plano.

Tak

avatar
GM
Nime atendió en silencio a las nuevas explicaciones de Milo. Ella sabía que algo en la forma de explicarse del huésped no le había gustado, pero el miedo a haberse equivocado, y el que Hyun no le cayese bien, habían jugado un papel esencial en su reacción. Había hecho oídos sordos a la evidencia de que algo iba mal. No quería tener miedo. Quería que el huésped les protegiera de los horrores de Rocavarancolia y tener al menos un sitio seguro.

Milo estaba derrumbando todo eso, y Nime sintió gana de echarse a llorar. Porque era estúpida, y porque tenía miedo, y estaba harta de ambas cosas. «Lo siento» quería decir, pero su orgullo todavía se lo impedía.

Cuando Milo cambió de tema ella no había conseguido decir nada. Los demás la verían pensativa, aunque en realidad estaba peleando para que no se le humedeciesen los ojos. Lo del demonio, sin embargo, consiguió llamarle la atención. Había visto las imágenes extrañas que salían de aquellos brazos sintéticos muchas veces, pero nunca se cansaba. Nime se arrimó rápidamente al holograma para ver mejor, y empezaron a ocurrírsele multitud de preguntas que no dudó en formular. «¿Qué pone ahí? ¿Tú entiendes algo, Milo?», «¿Pero puedes hacer tú que se muevan las personas de la imagen? ¿No es como esas “películas” de Rena?», «¿Yo también puedo probar?» y un largo etcétera. Al irrense le haría falta bastante paciencia en lo que quedaba de día.

Cuervo

avatar
Guille se encontró a él mismo dudando, dudando del huésped. Gracias a la impresionante en opinión de Guille distracción de Milo no siguió pensando en ello.

-Tienes una máquinita en el brazo y no lo habías dicho?- dijo acercándose lo máximo posible- Eres el cybor más guay que he conocido, por detrás de Rena, pero Rena no tiene jueguecitos.- dijo mirando fijamente, el juego- ¿puedo jugar?

Cuando terminaron con el juego y Guille acabado el agua, se acerco a Eitne, y teniendo en cuenta toda la charla, le dijo:

-Pasamos para otro día lo de volver a pintarlos, estoy un poco cansado- que aunque cierto más bien estaba motivado por las dudas que le había causado Milo tenía.

Cuando terminaron de limpiar, limpiar era una de las actividades que más centraba a Guille, ya que necesitaba mucha concentración. Pensó en todo y llego a una conclusión "el huésped era malo, pero la magia de Eitne no" sentenció, no era culpa de ellos y Hyun no debería haber tratado a Eitne así, para Guille aunque fuera un demonio nada malo había pasado mientras él estaba en el torreón.

Yber

avatar
GM
Eitne suspiró, miró al suelo y se quedó embobado, distante, hasta que Milo les ofreció ver un demonio. Lo primero que sintió fue un escalofrío y luego un gran alivio. Era de mentira, menos mal. El niño no dudó y se puso de cara a la imagen en la pared. Sus compañeros de torreón no dejaban de repetir que no tenían magia, o que la conocían de oídas, de haber existido hace mucho tiempo; pero luego le enseñaban cosas dignas del hechizo más poderoso.

El niño se quedó obnubilado. Se unió a las preguntas sobre los textos en idioma raro y cómo funcionaban las cosas en aquel juego extraño, pero no jugó tanto como el resto. A Eitne disfrutaba más viéndoles jugar.

Cuando acabaron, Guille se le acercó y Eitne volvió a la realidad. En su gesto se reflejaron las mismas dudas que tenía el humano y no se dio cuenta de que estaba destapando otro secreto a Milo.

Creo que es me-mejor que no lo hagamos... —reconoció al final.

Aquella frase afianzó lo que Eitne ya temía y marcaría un nuevo rumbo para él. El precio de la protección del Huésped era caro; había podido matar a Hyun, aunque Eitne no quería ni pensarlo en aquel momento. Si el torreón donde vivían necesitaba protección, tendrían que buscarla en otro sitio. En otra magia.


_________________________________________

No llores por no poder ver tu pierna,
las lágrimas te impedirán ver los cadáveres de tus amigos.

Contenido patrocinado


Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba  Mensaje [Página 2 de 2.]

Ir a la página : Precedente  1, 2

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.