Conectarse
Últimos temas
Sede de los TaumaturgosAyer a las 04:11 pmAesTorreón SendarAyer a las 12:56 pmKanyumActualizaciones12/04/24, 10:24 pmGiniroryuPrimer sueño de Connor12/04/24, 12:44 pmTakTio, me he rallado10/04/24, 09:25 pmKanyum
Estadísticas
Tenemos 203 miembros registradosEl último usuario registrado es LiebreNuestros miembros han publicado un total de 51906 mensajesen 1055 argumentos.
Licencia
Licencia de Creative Commons
Rocavarancolia Rol por los usuarios del foro está licenciado bajo Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Ir abajo
Kanyum
Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma
Personajes :
Jace: Dullahan, humano americano. 1’73m (con cabeza 1’93m)
Rox: Cambiante, humano australiano/surcoreano. 1’75m
Kahlo: Aparición nocturna varmana granta. 1’62m
Nohlem: varmano granta. 1’69m
Xiao Taozi: Fuzanglong carabés. 1’55m

Unidades mágicas : 5/5
Síntomas : Mayor interés por acumular conocimiento.
Status : Prrrr prrrrr

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty La fiesta de la mansión - RV Gakuen

03/04/23, 10:22 pm
No me hago responsable de lo que ocurra en este tema.


La casa estaba de las últimas dentro de la urbanización privada, pero incluso si alguno no tenía la dirección exacta sería fácil saber cual de todas era. Había tantas luces encendidas dentro y fuera del edificio que brillaba en la distancia. Según se fueran acercando al destino los invitados notarían la vibración de la música en el ambiente, que dadas las dimensiones de los terrenos del resto de viviendas no debería suponer un problema para los vecinos. A pesar de ser una urbanización antigua las calles parecían totalmente nuevas, casi todas las casas eran de estilo victoriano e iban de chalets a mansiones pasando por putos palacetes, y si bien la de los hermanos no era la más grande no se quedaba atrás en impresionante: parecía una casa señorial sacada de la Habana. Las verjas eran altas pero permitían ver el interior, bordeadas de arbustos de hibiscos, palmeras y otras plantas tropicales, un inmenso sauce llorón asomaba por detrás de la construcción y el portón estaba abierto de par en par en un exceso de confianza por la seguridad del vecindario. La imagen podría parecer de otra época si le restabas que estuviera sonando Bad Bunny a todo trapo o que en la calle ya hubiera varios coches de este siglo aparcados.

En las escaleras que daban a la puerta principal Kahlo atendía a los recién llegados mientras esperaba a que todos sus invitados apareciesen. La chica estaba perfectamente maquillada para la ocasión y llevaba el pelo -teñido de blanco como ya venía siendo habitual- recogido en un elaborado moño trenzado. Vestía con una camisa blanca con rayas muy abierta (no era a posta, el primer botón estaba a la altura en la que estaría el 3er o 4to botón en una camisa normal), unos pantalones de talle alto y unos zapatos con un poco de tacón. En las orejas llevaba los aros de oro más grandes que tenía, una cadena de oro que encajaba con el escote, uno o dos anillos por cada dedo de su mano izquierda, las uñas pintadas de un rojo muy oscuro y tantísimas pulseras y brazaletes como para que cualquier gesto que hiciera con esta sonase como el trineo de Papá Noel.
Al sol le faltaba muy poco para ocultarse del todo y la brisa hacía que apuntase a ser una noche de verano perfecta… si su hermano y sus amigos no la liaban.

Y pensando en el rey de Roma, apareció detrás suya. Vestía parecido a ella, aunque había rebajado el nivel de elegancia: una camisa veraniega negra con estampados de hojas de palma y flores rojas, de momento cerrada hasta arriba, unos pantalones marrones y unas vans negras. Llevaba dos anillos en cada mano, un colgante con una moneda de oro y sus aretes de siempre. Ya tenía pintalabios en la mejilla, y por lo pronto solo en la mejilla.

¿Cuántos faltan?
A mi que me cuentas, Nohlem. No me has dado una lista de gente —dijo lamiéndose el pulgar para borrarle el pintalabios como si de un niño manchado de helado se tratase—. Yo estoy esperando a los míos y diciéndole a tus amigos que se ahoguen en la piscina.
I mi qui mi cuintis Nihlim- espera, ¿les estás diciendo qué?
A Kahlo se le escapó una risa con el tono preocupado que puso.
Solo hazme el favor de no perderte tan pronto, que la gente llega y no sabe donde estás. Y si rompen algo es responsabilidad tuya.

Nota:

_________________________________________

♪♫♬:
Harek
Harek

Ficha de cosechado
Nombre: Rick
Especie: Humano
Habilidades: Puntería, habilidad mental y carisma

Personajes :

Síntomas : A veces tendrá ataques de claustrofobia.
Armas :

  • Rick: Sable y arco
  • Erknest: "Espada legendaria" y cuchillas de aire

Status : The journey never ends

Humor : Cualquier cosa me vale.

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 11:42 am
Era una agradable noche de verano, bastante tranquila si se quitaba la reverberación de la música que llegaba de una de las casas de la urbanización. Pero obviando la enorme fiesta todo estaba en calma en el resto del vecindario... Hasta que un coche apareció a toda velocidad por una de las calles. El conductor intentaba lucirse derrapando y quemando el acelerador, aunque en realidad estaba dando un espectáculo lamentable y muy temerario, teniendo en cuenta que el vehículo era algo viejo y estaba forzando la maquinaria al máximo. Del interior del coche salía a todo trapo cierta canción, aunque la música de la fiesta la eclipsaba en el exterior.

Dentro del coche cuatro chicos iban con actitudes totalmente distintas. El conductor, Erknest, estaba dándolo todo en una carrera imaginaria, confiando por completo en sus habilidades. En el asiento del copiloto Rick le increpaba por la temeridad que estaba llevando a cabo, mientras que en los asientos traseros Chromsa estaba agarrado de la mano de Adam temblando y rezando a la Acromía para que salieran vivos de allí. -¿¡Cabrón, quieres bajar un poco el ritmo!? ¡Que vamos bien de tiempo Erknest, por favor! Como nos pille la poli te juro que te vas a arrepentir de hacerte el chulo.- se quejaba el neoyorquino de los puros nervios. Chromsa y él vivían en la misma residencia y cuanto el ochrorio se enteró de que ambos iban a ir a la fiesta de Nohlem y Kahlo le ofreció de ir juntos.. De haber sabido que ahora estaría temiendo por su vida entre derrapes se habría replanteado muy fuerte la oferta.

-No tienes nada que temer, compadre. Soy un as de la conducción, me han entrenado los mejores.- se jactaba con orgullo Erknest mientras esquivaba una farola que por poco se comían. Antes de que Rick se decidiera a quitarle el volante de las manos y Chromsa agarrase a la puerta del coche y a la mano de Adam con más fuerza, un frenazo que casi los tira a todos les hace ver que por fin el coche ha parado. Erknest se giró hacia el resto y anunció: -Ya hemos llegado. Gracias por contar con el Uber Caballero Ciervo y esperamos que disfruten de la fiesta.-

Tanto Chromsa como Rick abrieron las puertas al instante y salieron, el primero para tomar aire y el segundo para no estar dentro si el conductor se había dado cuenta de que tenía que volver a su casa porque se le hubiera olvidado algo importante. -Bueno, mejor centrémosnos en pasarlo bien. Ya estamos aquí, así que no les hagamos esperar.- dijo el ochrorio para aliviar el ambiente y cambiar el foco del grupo.

Era la primera vez que Chromsa iba a una fiesta así, por lo que no tenía claro cómo ir. Había optado con un polito bastante mono de color crema que adornaba con un pañuelo al cuello con algunas de sus hojas, cayendo un poco por el lado izquierdo. Llevaba también unos pantalones cortos blancos arregladillos y cómodos, sin zapatos por motivos obvios. También optó a llevar a juego su pulsera con Adam: una pulsera de cuero con grabados de plumas que le había regalado hacía un tiempo. La corta melena que se estaba dejando la recogió en una pequeña cola cerca de la nuca.

Rick ya tenía algo de experiencia, y haciéndose como podía acabar la noche, decidió mantener un equilibrio entre elegancia y comodidad. Iba un poquito más peinado de lo normal, con una camisa de manga corta azul con estampados tropicales en blanco, con el primer botón quitado que podía pasar también al segundo según como viera el ambiente. Su idea era venir ya con el bañador, pero viendo que Chromsa y Adam lo llevaban en una bolsa por si acaso decidió dejarlo también en el mismo sitio y se puso unos pantalones marrón claro. El cinturón no se veía, más que nada porque llevaba la camisa por fuera. Por los zapatos optó por unas alpargatas cómodas pero elegantes blancas.

Erknest iba marcando su presencia con su vestuario: una camisa de estampados de fuego algo hortera, un pantalón naranja corto que era lo más arreglado que llevaba y unas chanclas. El bañador lo llevaba debajo del pantalón, aunque ninguno de los tres sabía cómo era.

Los cuatro se acercaron por fin a la puerta de la casa, donde ya estaban los anfitriones recibiendo a cualquiera de los invitados.
-Buenas noches, Kahlo, Nohlem. Vais muy guapos los dos- saludó con ánimo el ochrorio a los dos.
-Espero que no nos hayamos perdido toda la diversión. La verdad es que os lo habéis montado genial- comentó Rick mientras saludaba efusivamente a Nohlem. No conocía tanto a su hermana, quitando alguna vez que había hablado con los dos en el campus, pero también la saludó.
-Es todo un honor vuestra invitación Lady Kahlo y Sir Nohlem. Esta será una fiesta para los siglos.- saludó con más confianza de la cuenta. Si nadie hablaba con él (o lo echaban), una vez hechos los saludos entraría con ánimo y desaparecería por el momento para los tres chicos.
Isma
Isma

Ficha de cosechado
Nombre: Damian
Especie: Humano itaiano
Habilidades: Agilidad, dibujo, espontaneidad
Personajes :
Síntomas : En ocasiones se desconcentra con más facilidad.
Armas :
  • Adam: Cimitarra y cuerpo de caballo. La incomodidad
  • Damian: Dientes
    Daga

Status : muñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñones
Humor : ajjaj

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 12:44 pm
La noche de verano era muy agradable, la temperatura del aire era perfecta y el cielo estrellado no podía ser mejor. Al salir de casa Adam inspiró el aire con energía, algo nervioso por ir a la fiesta. Llamó a Chromsa, para saber cuanto le faltaría a Erknest de llegar. Los ruidos que escuchaba de fondo no le trasmitían mucho, ¿eso que escuchaba eran derrapes o…? De fondo ya pudo ver como el coche iba por la rotonda de su urbanización quemando rueda, levantando humo y meneándose como nunca, para pegar un frenazo muy tocho enfrente de su puerta.

Mucho, mucho se arrepentiría de que Erknest conduciese. Adam tenía carnet pero dejó que el señorito los llevase por amabilidad, fue un error de cálculo muy malo. Los derrapes y giros que sonaban por las calles nocturnas lo sacaban de quicio, agarrando a Chromsa como si su vida dependiera de ello.

¿¡Los mejores?! ¡Casi nos matamos! ¡No te sueltes Chromsa! —sudaba a mares, gritando al pésimo conductor. No sabía si era así de malo o lo hacía aposta—. ¡Rick, el freno de mano por dios! ¡Tenlo a mano! —no sabía ya adonde agarrarse, apretando los dientes por semejante chute de adrenalina. Iba a ser una noche tranquila, se prometió a si mismo. Pues vaya comienzo tuvo el ruso, temblando como un flan cuando ya por fin llegaron a su destino.

No supo si su alma abandonó su ya cansado cuerpo de tanto derrape y giro cerrado, rematado por el frenazo que lo dejó sin aire. Tardó un rato en salir con lentitud del coche, ayudado por Rick y Chromsa. Con el reflejo de su teléfono móvil se arregló el pelo antes de recoger la bolsa con los bañadores del maletero, chasqueando la lengua por estar tan despeinado.

Adam ya no estaba acostumbrado a las fiestas de ese calibre pero visto que Kahlo lo invitó a su enorme casoplón pues tampoco era quien para rechazar nada por modestia, vaya lujo tenía su familia. Fue de compras y lo primero que tuvo en mente era una palabra idealizada en su mente: “elegante”. Lo intentó como pudo llevando ropa de marca: un polo azul marino Lacoste algo ceñido, unos chinos color beig con correa trenzada marrón de detalles dorados y unas Converse Run Star Hike negras que cantaban no poco. Tambien llevaba como detalle la pulsera que llevaba a juego con Chromsa, de cuero y con grabados con forma de hojas.

La música vibraba desde lejos, vaya fiesta por todo lo alto habían montado los hermanos quienes esperaban en las escaleras. Por la espera, Adam supondría que llegaron pronto no era de extrañar por la conducción de Erknest, hortera como nunca. El chico se puso un poco nervioso, agarrando a Chromsa de la mano esperando su turno para introducirse. Conocía a Kahlo pero a su hermano Nohlem no.

Buenas noches a los dos. Encantado de conocerte Nohlem —se presentó, timido—. Q-que buena pinta tiene esta fiesta, seguro que lo pasemos muy bien —no pudo evitar tartamudear al escuchar a Erknest, la vergüenza ajena lo invadiría un poco antes de entrar al interior del lugar, con bolsa en mano.
Sevent
Sevent

Ficha de cosechado
Nombre: Abel
Especie: Humano español
Habilidades: Intuición, imaginación y velocidad
Personajes :
Abel: humano español (1,90m)
Unidades mágicas : 5/5
Armas :
Abel: su arrolladora personalidad

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 04:21 pm
Abel no pudo creer las palabras del taxista cuando este le dijo que se habían perdido. Tenían que haber tardado mucho menos, pero ya habían estado una hora dando vueltas y zarandeándose por unos caminos rocosos de lo más incomodos para la conducción.

- No podemos llegar – dijo el conductor señalando a una casa de madera, la cual se vislumbraba detrás de una arboleda infranqueable– Te puedo dejar aquí o volver a llevarte al campus, tú decides.

El joven no se podía creer su desgracia y pensaba que, si existía algún tipo de Dios, este le estaba intentando hacer la vida imposible. Era de los pocos de su curso a los que no habían invitado. Solo estaba yendo porque Serena, una chica de su clase que le caía bien, le había dicho de verse allí. No obstante, hacerse su amigo era la única razón por la que iba. Bueno, eso y también por fastidiar a la imitación barata y más malvada del gato de la Cenicienta, ese infraser que en el pasado le había insultado y que encima ahora ni siquiera se dignaba a ofrecerle una invitación formal a la fiesta a la que iba a ir medio instituto.

Finalmente, Abel se decidió por pagar al taxista y bajar del coche. Le costó bastante hacerlo, puesto que el peso y el tamaño de la cola del vestido dificultaban sobremanera el desplazamiento. Serena le había dicho esa misma mañana que era una fiesta de disfraces y, dado que nunca había tenido ningún amigo que lo invitase, tampoco tenía ningún disfraz. Por lo tanto, había decidido utilizar el vestido de boda de su madre. Esta lo tenía olvidado en el desván y no parecía tenerle mucho cariño. Además, Abel pensaba que era una buena elección, ya que así podría ir de incognito. Entre el moño alto, los tacones, el amplio vestido, el fino velo y el improvisado ramo de rosas, nadie lo podría reconocer, cosa que le quitaba gran parte de la vergüenza que le da socializar y asistir a una fiesta a la que nadie le había dicho de ir.

Una vez en la carretera, se enfrentó a la espesura del bosque. Podía ver su destino, pero llegar hasta allí era otro asunto. Se adentró entre los arbustos y la maleza, los cuales impedían su movimiento de manera más que molesta. De repente, se dio cuenta de que parte de la tela del vestido se estaba desgarrando.

- No, por favor – exclamó Abel, confuso acerca de como solucionar la situación y haciendo un esfuerzo por descubrirlo.

Empezó a repasar todo lo que lleva en la pequeña riñonera que llevaba debajo del vestido. Se la había colocado de forma que nadie pudiese notar que la llevaba, pero ahí dentro guardaba bastantes objetos esenciales: pañuelos, móvil, llaves…

- “Eso es” – pensó Abel, orgulloso de su idea. Sacó las llaves de casa de la riñonera, haciendo un esfuerzo por levantarse el gran vestido. Estas tenían un llavero en forma de autobús colgando de la anilla principal. Su hermano se lo había regalado cuando vivían en Londres, pero jamás pensó que le iba a ser de utilidad. Este era un llavero multiusos de bastante calidad y uno de sus usos era el de navaja. La hoja de este artefacto era más larga y afilada de lo que uno podría esperar, así que la podía usar para hacerse paso entre las ramas.

Con mucho esfuerzo y varías perdidas estéticas – partes de la silueta del vestido estaban un tanto desgarradas a trozos y el moño se había deshecho parcialmente por el lado izquierdo de la cara– consiguió llegar a la parcela de la mansión. Desde los arbustos, pudo notar a un grupo de personas en las escaleras que estaban en la puerta principal de la casa. No llegó a distinguir quienes eran, pero seguro que eran compañeros de su escuela. Lo que sí que pudo distinguir es que nadie iba disfrazado. Es más, el código de vestimenta era totalmente diferente.

Instintivamente, se escondió detrás de los árboles y arbustos, donde nadie podía verlo. Estaba muerto de vergüenza y no podía permitir que ninguno de sus compañeros lo viesen así. Tampoco podía pedir un taxi, ya que solo sabía indicarle la dirección de la casa y eso supondría salir de su escondite y llamar demasiado la atención.

- ¿Qué puedo hacer…? – susurró Abel con lagrimas en sus ojos y un creciente dolor de estómago.

_________________________________________

Ven conmigo,Ven conmigo por la ciudad,ven conmigo, desatemos un vendaval, esta noche, no me importa lo que dirán
Kanyum
Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma

Personajes :
Jace: Dullahan, humano americano. 1’73m (con cabeza 1’93m)
Rox: Cambiante, humano australiano/surcoreano. 1’75m
Kahlo: Aparición nocturna varmana granta. 1’62m
Nohlem: varmano granta. 1’69m
Xiao Taozi: Fuzanglong carabés. 1’55m

Unidades mágicas : 5/5
Síntomas : Mayor interés por acumular conocimiento.
Status : Prrrr prrrrr

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 05:19 pm
El sonido de un coche derrapando sonó más alto incluso que los altavoces del jardín, haciendo que ambos hermanos mirasen atentamente dirección a la puerta, allí donde había pasado un coche a demasiada velocidad. Intercambiaron miradas.
Ese es invitado tuyo.

Pero para sorpresa de Kahlo salieron más amigos suyos que de Nohlem. Chromsa iba junto a Adam, por supuesto, y les acompañaba el amigo extremadamente guapo de Nohlem. Un suave rubor le iba a empezar por lo lindo que iba Rick pero su cara cambió al póker tan pronto vio al nerd con el que se juntaba Chromsa… ¿Ernesto era? Por el rabillo del ojo vio como Nohlem contenía una risa mordiéndose un moflete desde dentro.
Bueno tu amigo. Con el polo de Lacoste está en llama —dijo en español.
Cállate —tuvo que contener una risa por su culpa, eso y las ganas de pisarle con los tacones. Todavía se estaba preguntando que demonios hacía Ernesto ahí.

¡Eyy, Rick! —le chocó la mano al chico tan pronto se acercaron—. ¡Que va, esto apenas está arrancando! Ya verás como está todo atrás —le guiñó un ojo a Chromsa a modo de saludo y agradecimiento por el cumplido antes de quedarse mirando al chico que no reconocía patidifuso. ¿”Sir” Nohlem? Intercambió una breve mirada con su hermana, y está supo perfectamente qué estaba preguntando: ¿has invitado tú a este chamo?
¡Gracias, gracias, a vosotros por venir! —continuó rápidamente antes de que el otro verbalizara nada. O se riera. O las dos—. Bienvenidos. Eso espero —sonrió para todos tras el comentario de Adam, pero fue una de esas sonrisas apretadas cargadas de peligro—. Pasad por aquí chicos, en la segunda puerta al fondo a la derecha tenéis una sala con acceso al jardín. Está abierta, no tiene pérdida. En el porche hay mesas con comida y vasos, ¡nosotros vamos en seguida! —suavizó el tono a uno más privado para Rick—. Es un gusto verte.
Un placer —le hizo un gesto con la cabeza a Adam, divertido por sus palpables niveles de vergüenza ajena.

Tan pronto despegó los ojos de Rick la varmana los pegó a Chromsa. Tenía las pupilas tan finas como el papel, y entre eso y la sonrisa daba miedo. No dejó de mirarle fijamente en todo momento, incluso cuando esté pasó a un lado y les dieron la espalda. Si agitaba la muñeca izquierda donde tenía todos los abalorios, pensó Nohlem, bien podía ser una serpiente de cascabel.

¿Le has inv-
No.

_________________________________________

♪♫♬:
LEC
LEC

Ficha de cosechado
Nombre: Kalna, hija de Mánide
Especie: libense, del imperio
Habilidades: Automotivación, nociones de lucha, valor.
Personajes :
Dama Puente: Maga logomante austriaca (1.60).
Kaethe/Dama Sobras: Ghoul nublina (1.46).
Yttria: Bruja percusionista canadiense (1.53).
Amira : Valkyria francesa (1.63).
Kalna : Libense, del Imperio (1.78).
Nefer : Ammut hijo de luna Levyna. (1.85)

Armas :
Dama Puente: Magia, báculo
Kaethe/Dama Sobras: Daga, fuerza bruta
Yttria: Arco, hacha, magia, mala leche, cucharillas y otros objetos metálicos.
Amira: Espada corta, pegaso (shire)
Kalna : Espada bastarda; lanza y escudo
Nefer : Lanza, venenos

Status : One flesh, one end
Humor : Permanent resting bitch face

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 08:21 pm
Amira

Amira se miró al espejo una última vez. ¿Qué coño pintaba ella en una fiesta de pijos? Media academia estaba invitada, y normalmente hubiera pasado de tanta gente y más de pasearse por la mansión pija en la que iba a ser. Pero tenía una invitación directa de Kahlo, que era una de sus grandes amigas de la academia, así que no iba a negarse.

Se había planteado ir en bici, pero estaba lejos y cuando su amiga se ofreció a pagarle el taxi descartó la idea original rápidamente: el taxi era más cómodo y más rápido, y tampoco conocía lo bastante la zona para no perderse.

Aprovechó para retocarse el rimmel (llevaba un maquillaje muy sencillo, apenas eyeliner, rimmel y un pintalabios oscuro) y colocarse el cuello de la camisa hawaiana con un estampado de flores que llevaba encima del traje de baño. Se había puesto también unos vaqueros cortos y unas sandalias negra con una cuña no muy alta.

El camino fue tranquilo, y no había duda de qué casa era viendo las luces y oyendo la música reverberar. Le pagó al taxista (ya haría cuentas con Kahlo) y se dirigió a la entrada. La música altísima, un porrón de gente y una casa enorme. Se notaba que los gemelos tenían pasta, y que sabían montar tremendas fiestas. Esperaba que al menos estuvieran otros amigos suyos, porque como se quedase rodeada de pijos iba a disfrutar muy poco de lo que tenía muy buena pinta.

¡Ey, Kahlo! —saludó, acercándose — Tremenda fiesta tenéis montada, vamos a pasar una buena noche.
Le dirigió una mirada a su hermano, como evaluándole. Sabía de la fama que tenía, lo que sumado a que era tremendo pijo no mejoraba demasiado su opinión. Al menos su hermana era alguien más decente, con quien podía compartir el club de esgrima y que se esforzaba un mínimo en las clases.
Buenas noches a ti también, Nohlem.

---

Kalna

(A tiempo paralelo, en su casa)

¿Había invitado Nohlem a Serena a la fiesta? No. ¿Le daba a Kalna completamente igual? Sí. La chavala podía ser una don nadie, no tener prestigio social ni ser especialmente rica, pero había algo en ella que le llamaba tanto la atención que se habían hecho amigas. Igual eran esas bromas crueles que gastaba al amigo ese que iba a su curso y al que Kalna no había dirigido la palabra en su vida.

Y aunque se fuera a presentar con ella en la fiesta, al menos tenía que asegurarse de que la pelirroja fuera presentable, porque no iba a dejarse ver con alguien que no tuviera nada de estilo. Había hecho que la limusina pasara a buscarla, y también pretendía que les llevase hasta la misma puerta de la mansión que se veía desde la ventana totalmente iluminada, aunque fueran sus dichosos vecinos.

¿Entonces al final has invitado el pringado ese? —dijo, mientras terminaba de colocarse las pestañas postizas frente al tocador.
Luego miró a Serena, con una sonrisa de impaciencia.
»Bueno, mientras se te secan las uñas. ¿Cómo quieres que te maquille? Puedo hacerte lo que quieras, y es todo waterproof, puedes pasarte la noche en la piscina que aguantará.

Ella misma se había hecho un smoky eye negro con un eyeliner bastante potente, aunque había pasado de la base y el iluminador y el contouring: se suponía que era algo más casual, y aunque no iba a dejar de lado el maquillaje tampoco pensaba ir como una puerta.
El outfit era un bikini negro cubierto por una especie de blusa larga transparente,  y tampoco se había cortado con el oro: unos pendientes que representaban calaveras de felino, varios anillos y unas cuantas pulseras.
Ah, y recuerda que puedes elegir cualquier cosa de mi armario para ponerte, que tienes que ir decente.
No iba a dejar que la vieran con alguien que no fuera menos que perfecta, al fin y al cabo.

_________________________________________

Regocijaos, pues ahora sois parte de la leyenda de Kalna, hija de Mánide
Trish
Trish

Ficha de cosechado
Nombre: Serena
Especie: Humana
Habilidades: Astucia, agilidad y habilidad manual
Personajes : Serena: humana (1,60 cm)

Unidades mágicas : 5/5

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

04/04/23, 09:56 pm
¿¡Cómo voy a salir con esto!?

Serena no pudo dar crédito a lo que vio al situarse frente al espejo de la habitación de Kalna. Su amiga había insistido en ayudarle a elegir el conjunto para la fiesta y, hasta ese momento, no le había parecido tan mala idea. Siendo sincera, aquella iba a ser su primera fiesta de verdad, y ya estaba demasiado nerviosa por ir a aparecer en la mansión sin haber recibido ninguna invitación. Esa noche iba a ser su primera oportunidad para demostrarle a Kalna que podía llevarse bien con esas amigas pijas que tenía, así que lo último que quería era ir vestida como un bicho raro.

Pero ahora… Toda su valentía se había esfumado de golpe. Se sentía ridícula tratando de tapar con los brazos el escote en pico que la tela del bañador dibujaba sobre su piel. En la tienda no le había parecido tan atrevido pero, ¿de verdad no había sido capaz de imaginar cómo quedaría puesto en su propio cuerpo? Siempre se había sentido cómoda con su pecho, pero tampoco pretendía gritarlo a los cuatro vientos. Además, por si la parte de arriba no fuera suficiente, había tenido que elegir la parte inferior del armario de Kalna. Por desgracia, el resultado no podía ser demasiado discreto: llevaba una falda hasta los pies, sí, pero completamente transparente a partir de la altura de los muslos y con una pronunciada abertura en su pierna derecha. Cómo no, estaba decorada con cientos de brillantitos diminutos. Lo único que contrastaba con el oscuro conjunto era su pelo pelirrojo, que había dejado caer ondulado por su espalda hasta alcanzar la cintura.

Se obligó a realizar unas cuantas series de las respiraciones que había aprendido en su última clase de yoga. No tenía tiempo para seguir probándose conjuntos y, además, seguro que la mayoría de gente iría también en bañador. Al fin y al cabo era una fiesta en la piscina, ¿no?

Ya te he dicho muchas veces que no es ningún pringado. —Fulminó con la mirada a Kalna mientras se sentaba en el tocador—. Pero claro, eso solo lo podrías saber si dejaras de esquivarnos en la academia.— Dejó que sus palabras flotaran durante unos segundos en el aire. No era la primera vez que se quejaba abiertamente de cómo la trataba Kalna cuando estaba con sus amigas—. Eso sí, estoy deseando ver qué cara pone cuando vea que no es una fiesta de disfraces.

No pudo evitar reírse, aunque se mantuvo seria en cuanto vio que su amiga había comenzado a aplicarle el maquillaje. Esperaba que Abel no se enfadara demasiado con ella, tan solo había querido gastarle una pequeña broma. Y también no ser ella el centro de atención, claro. Con un poco de suerte, el disfraz de su amigo desviaría la atención hacia él y no se sentiría tan observada. Además, sabía que a Abel le gustaba la moda, y habiéndole advertido de que aquella gente llevaría disfraces dignos de su estatus social, no tenía dudas de que no habría optado por algo sencillo.

Kalna proclamó orgullosa que había acabado con el maquillaje y observó su reflejo una última vez. No se reconocía a ella misma, eso era cierto. Pero su amiga había hecho un gran trabajo y tampoco le disgustaba el aspecto que tenía aquella noche. De hecho, era la primera vez que se sentía tan atractiva.

Eres increíble, Kalna —canturreó Serena mientras terminaba de abrocharse las cuñas de tacón—. Venga, ¡esa fiesta nos espera!


_________________________________________

No existen los finales felices; son espejismos. No te cuentan que siempre, al final, todos mueren.
Isma
Isma

Ficha de cosechado
Nombre: Damian
Especie: Humano itaiano
Habilidades: Agilidad, dibujo, espontaneidad

Personajes :
Síntomas : En ocasiones se desconcentra con más facilidad.
Armas :
  • Adam: Cimitarra y cuerpo de caballo. La incomodidad
  • Damian: Dientes
    Daga

Status : muñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñonesmuñones
Humor : ajjaj

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

05/04/23, 09:50 am
Aquella noche de verano en la que cierta mansion de ricachones haría una fiesta de universitarios, de casualidad, coincidió con una de las rutas nocturnas de salida de Damian montado en su skate. Su madre no le prestaba mucha atención a lo que no debería hacer y el niño de 12 años siempre se daba vueltas largas en su tabla de cuatro ruedas. Llevaba el casco quitado y más de una vez se llevó una regañina de algún que otro agente de la ley pero él simplemente pasaba mucho de los pitufos azules.

Hijo de italianos sin demasiado dinero y arrastrando varios partes de conducta en su instituto, iba vestido con una camiseta de tirantes y un pantalon corto muy cómodos para él. En esta ruta en particular se le antojó ir por la zona rica, le encantaba asustar a algún que otro ricachón pasando a toda velocidad a su lado. Pero en esa ocasión se encontró el premio gordo: una mansión que parecía estar montando una fiesta. Mientras pasaba por la carretera, enfrente de la entrada se giró mientras seguia al frente sin detenerse, aspirando aire.

¡¡PIJOS DE MIERDAAAA HOLAAA!! ¡¡Vaya pinta que me llevais, mamones!! ¡¡A ver si os ahogais con tanta borrachera gilipollas!!

Le tenía coraje a los pijitos privilegiados, saliendo a toda velocidad perdiéndose a lo lejos de la carretera, riéndo como nunca.
Raven
Raven

Ficha de cosechado
Nombre: Ethan
Especie: Humano
Habilidades: Buen oído, valor y motivación
Personajes : Ethan: Humano, Ingles/Japonés 1.75

Síntomas : En ocasiones, se le desenfocará brevemente la vista.
Armas : Ethan Lanza partesana y una daga

Status : Ciego y cojo, el chiste se cuenta solo.

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

05/04/23, 08:06 pm
Ethan llevaba tiempo sin tener una semana tan estresante. Los inicios del curso siempre eran complicados. Nuevos estudiantes a los que enseñar las instalaciones, una residencia que organizar, el colaborar con diferentes clubes para que hicieran sus actos de bienvenida… Y aún así, resultaban más relajantes que el tener que lidiar con una invitación pública de Nohlem. Desde el día que el joven felino le ofreció ir a su fiesta privada, no había tarde que no recibiera visitas a su cuarto rogando que les consiguiera un pase. ¿Tan importante era ese evento? Con todo el ajetreo ya había gente que obtenía su ¨invitación¨ del amigo, de la chica de baloncesto que conocía a un compañero de biología que, una tarde se había cruzado con uno de los hermanos.

El no pensaba unirse a esa cadena estúpida de invitaciones. Tenía problemas bastante mayores, como por ejemplo, elegir qué llevar. Y es que él, era el típico hermano mayor del campus. Aquel al que buscabas para consultar dudas, o pedir ayuda con algún tema. Era un título que lucía con orgullo y que ahora ,frente al espejo, le carcomía la cabeza.
¿Quizá era demasiado? Ya había descartado un montón de crop tops siguiendo esa lógica, pero se veía tan mono con este último... La rejilla le perfilaba el contorno de forma muy sexy, pero claro, le dejaba completamente expuesto. Elegir entre su integridad pública o ir coqueto para ganarse la mirada de chicos lindos era muy difícil. Por suerte, el teléfono acababa de sonar, y eso significaba que el margen de tiempo para dudar se había terminado. Connor ya estaba abajo esperando.

Maldijo al aire mientras salía en su búsqueda. Sí no hubiera malgastado la tarde en decidirse, podría haber ido a tomar alguna copa con los de la resi. El alcohol definitivamente habría disipado todos sus problemas, pero a falta de ello tendría que conformarse con las buenas vistas que la vida le quería regalar.

-¡Buenas nochees! Espero no haberte hecho esperar mucho. -Mientras acortaba las distancias esbozó una sonrisa notablemente nerviosa. El pelirosa iba con una ropa bastante cotidiana para lo que era él. Se veía igualmente guapísimo y el casco sólo le daba un aura de chico malo muchísimo más atractiva. Pero claro… Ethan ahora se sentía bastante fuera de lugar y dudaba que pedirle tiempo para subir a cambiarse fuera siquiera una opción. -Te vuelvo a advertir eso sí, que no he ido en mi vida en moto. Y eh.. me impone bastante.

No iba a comentar que más bien le daba un poquito de pánico. Pánico que fue creciendo en él a medida que se colocaba el casco y subía al vehículo.. y pánico que prácticamente desapareció en cuanto se dio cuenta de que morir así, valdría la pena.
-Ah hmmm perdón! Tengo aún que pillarle el truco a esto…
El tono de voz sonó demasiado inocente para la torpeza que estaba fingiendo sufrir. Una vez rota la distancia física, al asiático le había parecido un correcto procedimiento agarrarse de varias formas al abdomen del pelirosa. Todo con la excusa de buscar la posición más cómoda. Y así fue hasta que el motor arrancó y lo que en su momento era un abrazo juguetón pasó a ser extremadamente firme, volviéndose una necesidad de supervivencia. Connor iba a empezar a notar, que cuanto más velocidad ganaban, más férreo era el agarre del joven.

Ethan iba a ir extremadamente pegado, abrazado como si su vida dependiera de ello, y es que en parte así lo creía. Definitivamente iba a morir, pero bueno, al menos podría disfrutar de sus últimos minutos en vida.
Seth
Seth

Ficha de cosechado
Nombre: Connor
Especie: Humano
Habilidades: Fuerza bruta, inmutabilidad, rapidez mental
Personajes :
Devoss: Humano (Países Bajos) Licántropo Tigre

Maila: Humana (Hawaii) Bruja de la Arena

Connor: Humano (Canadá)
Unidades mágicas : 8/8
Síntomas : Sufre episodios de insomnio.

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

06/04/23, 01:47 pm
Connor estaba hasta los cojones desde hacía una semana. Nohlem iba a hacer una fiesta en su mansión y como amigos que eran lo había invitado, además al ser el felino un chico popular la noticia corrió como la pólvora por la instituniversidad. Todo el mundo hablaba de aquello y absolutamente todo el mundo quería ir. Al motero eso le tenía hasta los cojones. A él le gustaba pasarlo bien con sus amigos, con la tranquilidad y privacidad que le daba a uno estar únicamente con los suyos. Y aunque no es que los invitados fueran a ser unos extraños para él, ya que los conocería de vista a muchos, no dejaba de ser un auténtico coñazo lidiar con ellos. Aún así pensaba pasárselo bien con Ethan y Nohlem, solo esperaba que este último no desapareciera de repente en medio de la fiesta...

Sin embargo lo que de verdad lo tenía cabreado era la actitud del club cuando supo que iba a ir a esa fiesta. <<¿¡Vas a ir a la fiesta de un puto pijo!? ¿No te hemos enseñado que los ricachones son todos unos cabrones? ¡Hijos de puta... ratas traicioneras...GUSANOS DE MIERDA!>> Eran solo algunas de las palabras que usaron para describirlos en aquella semana previa a la fiesta. No había día en el que no sacaran el maldito tema para intentar convencerlo de que no fuera, mientras se acercaba la fecha indicada. Y Connor estaba completamente de acuerdo con sus opiniones sobre los ricos, no obstante. Aún así había algo en Nohlem que le decía que era la excepción que confirmaba la regla. Al fin y al cabo se habían hecho amigos a pesar de ser tan diferentes.

No se demoró mucho eligiendo la vestimenta. No iba a llevar el chaleco del club, estaba claro, pero prácticamente casi todo su armario se resumía en cuero y vaqueros y estaba bastante a gusto con eso. Se puso una de sus chaquetas de cuero favoritas con varios bolsillos y cremalleras, algo fina ya que no hacía especial frío. Se la dejó abierta enseñando la camiseta de color morado que llevaba debajo, con el cuello de la misma bastante abierto dejando ver el inicio de su pecho. Si en algún momento de la fiesta se quitaba la chaqueta se podría ver que la camiseta era de tirantes. En la parte inferior decidió ir como siempre: pantalones vaqueros y botas de cuero negras. No pensaba llevar bañador ya que no entraba en sus planes meterse en la piscina. Conociéndose solo lo haría estando borracho, y en ese caso y puesto de arriba de alcohol sabía que no esperaría a cambiarse para tirarse de lleno. Por último eligió uno de los cinco cascos que tenía, uno negro con el cristal oscuro.

Cuando arrancó su motocicleta se desvió para ir en dirección a la casa de Ethan, ya que iba a recogerlo antes. <<Seguro que todavía no sabe qué cojones ponerse...>> Pensó con una ligera sonrisa cuando aparcó en su puerta y vio que no estaba. Connor lo llamó al móvil y éste no tardó en aparecer por la puerta vestido bastante provocativo y muy diferente a como se le podía ver por la residencia. El motero bufó divertido mientras lo observaba asintiendo con la cabeza.

-Me cago en la puta, Ethan...hoy sales de caza, ¿eh cabronazo?- Le diría con tono divertido mientras hacía hueco para que se sentara detrás. Cuando el británico comentó que nunca había ido en moto y que le imponía, el canadiense soltó una breve risotada. -No te preocupes, cuando voy tranquilo no suelo pasar los ciento veinte.- Le dijo de forma irónica antes de arrancar y empezar a dirigirse a la mansión, sin pasar por alto su tono demasiado inocente pidiendo disculpas por agarrarlo. Al principio empezó a acelerar de más por la costumbre, pero al ver que Ethan apretaba el agarre en torno a su cintura aminoró un poco.-No sabes lo pesados que se han puesto con que no fuera a esta fiesta.- Empezó a explicarle con la voz algo alzada.- Ya sabes lo que pensamos de los jodidos pijos en el club, pero Nohlem no es así.-Le explicó mientras cogía una curva algo cerrada. Absorto como estaba en su discurso volvió a subir la velocidad poco a poco, completamente ajeno a si Ethan lo estaría escuchando o pasándolo algo mal por el viaje.- Bueno, sí que es un puto rico de mierda... pero es nuestro puto rico de mierda, ¿verdad joder?- Preguntó con una carcajada. Al cabo de unos segundos volvió a hablar. -¿Ethan?
Raven
Raven

Ficha de cosechado
Nombre: Ethan
Especie: Humano
Habilidades: Buen oído, valor y motivación

Personajes : Ethan: Humano, Ingles/Japonés 1.75

Síntomas : En ocasiones, se le desenfocará brevemente la vista.
Armas : Ethan Lanza partesana y una daga

Status : Ciego y cojo, el chiste se cuenta solo.

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

06/04/23, 04:20 pm
Ethan tras recibir el comentario de su compañero, agradeció tremendamente el tener un casco que ponerse. Que fueran amigos no significaba que lograra asimilar lo directo que era a veces, y el cómo ambas mejillas se le estaban tiñendo de un fuerte rosado era una prueba de ello.

Así que tras haberle hecho aún más autoconsciente de cómo iba vestido decidió tomar venganza. Aprovecho la parte donde buscaba agarre para escabullir ambas manos bajo la camiseta suelta del pelirosa. El tacto del Londinense solía ser suave, pero sumamente frío. Algo que usaba a su favor mientras le pinchaba repetidamente en los costados como un breve ataque de cosquillas. -Yo no hablaría tanto, no vaya a ser que termines tu como presa, ̈Cabronazo ̈. -Le soltó acompañado de una ligera risa, a modo de una broma, que quizá no lo era tanto.

Cuando avanzaron, Ethan perdió la noción del tiempo. Era consciente de que el viaje no iba a ser precisamente lento, pero a los pocos minutos se había rendido en su intento de observar el trayecto. Estaba acomodado sobre uno de los hombros de Connor, manteniendo los ojos cerrados y a su compañero lo más cerca posible. Volvió el abrazo más suave cuando noto que reducían la velocidad, dándole un gracias silencioso mientras se acomodaba en el sitio. Al menos el agarre le daba la seguridad que cada curva cerrada le arrebataba.

Cuando Connor empezó a hablar, le costó ubicarse. Saliendo lentamente del trance en el que se había metido para escapar de la tensión del viaje. -Lo siento… Estaba intentando no morirme en el intento.- La primera vez que habló, sonó tan apagado que el joven intentó repetirse más alto por si acaso no se le había oído. Se notaba mareado, pero el hecho de poder centrarse en una conversación en vez del miedo tuvo rápidamente un resultado positivo. -Ya me imagino si… Tu club es una cosa… - Se guardo los comentarios para sí. El canadiense era un liante de cuidado y más de una vez se había encontrado yendo en mitad de la noche a sacarlo de la comisaría. El no se metía en esos asuntos, pero obviamente no acababan de convencerle. -Pero bueno, aunque no dejan de tener razón… en lo de pijo de mierda… Es lo que nos tocó aguantar, di que al menos el cabron esta buenorro.

Ganando ligera confianza se incorporó por primera vez en todo el viaje para poder observar al pelirosa sobre el hombro. -Además miralo por el lado bueno, a ti te caerá bronca del club y yo tendré que organizar a gente que habrá visto fotos mias asi de putón. Estamos juntos en esta desgracia. -Reafirmó la sentencia con un ligero apretón para dar ánimos con el abrazo. Sin poder evitar reírse de cómo Nohlem sin quererlo había fastidiado a ambos. Tampoco le importaba demasiado, eso sería un problema del mañana y la fiesta tenia pinta de que iba a ser una locura.

Cuando se quiso dar cuenta ya estaban entrando en la urbanización y con la reducción de velocidad Ethan volvió a quedarse recostado sobre su compañero, agradeciendo en voz baja que por fin fuera a terminar el paseo. Lo poco que había alcanzado a ver era extremadamente pijo, aunque le sorprendió no solo no encontrarse al guardia en la entrada, si no encima ver el sitio destrozado. La noche aun no había comenzado y ya estaban liandola. -Tu no te comas mucho la cabeza con eso. Hemos venido a rozar el coma etílico y a pasarlo de puta madre.

Sentenció volviendo a cerrar los ojos. Bajar de la moto iba a ser definitivamente un problema con el vértigo que tenía encima.
Kanyum
Kanyum

Ficha de cosechado
Nombre: Nohlem
Especie: Varmano granta
Habilidades: Puntería, intuición, carisma
Personajes :
Jace: Dullahan, humano americano. 1’73m (con cabeza 1’93m)
Rox: Cambiante, humano australiano/surcoreano. 1’75m
Kahlo: Aparición nocturna varmana granta. 1’62m
Nohlem: varmano granta. 1’69m
Xiao Taozi: Fuzanglong carabés. 1’55m

Unidades mágicas : 5/5
Síntomas : Mayor interés por acumular conocimiento.
Status : Prrrr prrrrr

La fiesta de la mansión - RV Gakuen Empty Re: La fiesta de la mansión - RV Gakuen

06/04/23, 08:18 pm
Los amigos de Kahlo estaban llegando puntuales, menos mal. Quería recibir a todos los posibles para que no se encontraran la puerta vacía y se perdieran dentro de la casa, por eso y por no quedarse anclada a la entrada como una recepcionista hasta los confines. Y menos con los amigos de su hermano sin vigilancia.

¡Amira, cielo! —sus pupilas recuperaron algo de grosor al verla y su sonrisa dejó de ser una línea de peligro—. ¡Que guapísima estás!
Abrió los brazos para recibirla con un abrazo y le dio un beso en la mejilla. Nohlem las observó en silencio con su habitual sonrisa, la cual se ensanchó un poco más al notar la mirada de ella. El chico sabía fingir ignorancia, pero era más que consciente de que no era del agrado de la francesa.
Buenas noches, Amira.
¡Dime cuanto te ha salido el taxi y te hago un-
Un grito le cortó el habla y ambos echaron la vista a un lado para ver de que se trataba. Un pobre diablo demasiado joven para estar ahí solo y que sin duda no pertenecía a la urbanización les dedicó unas lindas palabras, haciendo ruborizar a Kahlo del enfado y la verguenza y dejando a Nohlem con los ojos como platos. Al segundo se le escapó una risa de estupefacción.
¿Dónde están las llaves del coche de papá?
Kahlo.
¡Sólo quiero saber donde están sus padres! —entre dientes y en español añadió—. Y atropellarlo.
¡Kahlo!
Las pupilas de la chica estaban peligrosamente cerca de desaparecer a este paso. Inspiró profundamente, despegó con mucha, MUCHA dificultad los ojos de la entrada, le dio un apretón cariñoso a Amira en el brazo y volvió a mirarla.
Perdona cielo. ¡Ve pasando! Ya han llegado Adam y Chromsa. De hecho... —entró a la casa con ella de la mano para que la siguiera, apenas unos pasos, pero todavía se les veía al fondo del pasillo—. ¡Mira, ahí están! Ve con ellos, ¡yo en seguida os sigo! ¡Y me dices cuanto ha sido el taxi!

En cuanto la chica le hubiera dicho la cifra -no la dejaría ir sino- regresaría a paso ligero junto a su hermano, con los ojos puestos en el móvil para hacerle llegar el dinero a Amira cuanto antes.

Oye, si te vas a quedar tú aquí yo me voy para dentro. Que no se te cuelen niños en…

El rugido de una moto le detuvo. Llevaba lentillas, así que no tenía que entornar los ojos o acercarse para saber de quienes se trataba, pero incluso sin ellas y con el casco puesto los reconocería. El cuerpo del varmano perdió flexibilidad al ver con mejor detalle como iban los dos vestidos mientras bajaban y se quitaban los cascos, perdiendo numerosas neuronas al ver, en concreto, como iba Ethan. Sin siquiera pensarlo se llevó una mano a la mejilla donde antes había tenido pintalabios: su hermana ya se lo había quitado pero igual arrastró los dedos con fuerza sobre su piel para asegurarse de que no quedaba.

Uuh, Connor y Ethan —canturreó ella.
Que la pura me perdone por todo lo que pienso hacer hoy... 
Oye. Nohlem. ¡Nohlem! Mira acá.
¿Qué? —y tan pronto lo hizo su hermana le apuntó a traición con la linterna del móvil a la cara—. ¡Ño, ¿pero qué pasa!? —le faltó bufar como un gato. Cerró los ojos con fuerza y puso una mano por delante para protegerse y de paso intentar quitarle el móvil sin éxito. Ahora solo veía una supernova blanca. La chica rió entre dientes mientras se guardaba el teléfono en el bolsillo.
Deberías agradecérmelo mano. Es una pena que alguien se pierda el verde de tus ojos, con lo bonitos que los tienes… —se rió otro poco más, ladina—. Tu compadre no deja mucho a la imaginación, ¿eh?

La chica les saludó con una sonrisa. Nohlem, que seguía viendo chiribitas, dejó escapar un resoplido nervioso y se puso la mejor sonrisa en la cara mientras bajaba las escaleras para recibirlos, tratando de recuperar su dignidad. Ella le siguió por detrás con los brazos cruzados solo por fastidiar. Al menos había funcionado, el chute de luz le había contraído las pupilas.

¡Asere, que bolá! —exclamó con los brazos abiertos mientras pensaba “nomiresaEthannomiresaEthan”. El remedio no fue mejor que la enfermedad, porque Connor también consiguió que le temblara la sonrisa. Joder, ahí le doliera la cara se mantendría firme—. ¡Cómo están mis socios! A parte de…
Endiabladamente guapos —le ayudó Kahlo—. Bienvenidos. Mi hermano-
¡Estaba deseando que llegárais! —no iba a decir eso. Estaba 100% seguro de que Kahlo NO iba a decir eso. Su sonrisita se lo confirmó—. Pero bueno bueno bueno… ¿Ethan? —se atrevió a chequearle de arriba a abajo para entrar en su papel de siempre y… joder, alegrarse la condenada vista. Sus pupilas volverían a crecer, a la verga. Se mordió el labio antes de hablar—. ¿Intenciones a declarar?

_________________________________________

♪♫♬:
Volver arriba
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.